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martes, 27 de marzo de 2012

La promesa de Su retorno / Lección 13: para el 31 de marzo de 2012 + audios y videos

Comentarios de los pastores Doug Batchelor, Alejandro Bullón y de la Escuela Sabática Universitaria.

► Comentario del Pr. Doug Batchelor.



Pr. Doug Batchelor.
Evangelista y autor de varios libros. Director y orador de Amazing Facts, un ministerio global de radio y televisión con base en Sacramento, California. Presentador del programa semanal de televisión Amazing Facts Presents el cual es transmitido tanto por la red de televisión por cable de Estados Unidos como por distintas emisoras de televisión alrededor del mundo. También es anfitrión de un programa de radio de una hora, Bible Answers Live, que es transmitido a través de más de cien estaciones de radio de Estados Unidos y por señal satelital alrededor del mundo. También es el
Senior Pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Sacramento y sus sermones son emitidos por televisión local y satelital en programas como Central Study Hour y Everlasting Gospel.




► Comentario de la Escuela Sabática Universitaria / Universidad de Montemorelos, Mexico.
• Presentador Elías Juárez. Invitados Elías Suárez, Maunel Cedeño y Patricia Campos.


EscuelaSabáticaUniversitaria.org...


...aprovecha las nuevas tecnologías de la información para la propagación del evangelio. Se trata de un sitio web dirigido especialmente a estudiantes universitarios y jóvenes profesionales que provee recursos de información en un ambiente de interpretación confiable, ideas frescas para comunicar el evangelio, y una comunidad atractiva y amena. Todo esto gira en torno al estudio de la lección de la Escuela Sabática.


► Comentario del Pr. Alejandro Bullón.



Pr. Alejandro Bullón

Trabajó diez años en su país, Perú, como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial y evangelista de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".



RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Teacher Edition (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Easy Reading Edition (html), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna, 0 a 2 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes, 3 a 5 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios, 6 a 9 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios, 10 a 12 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Adolescentes, 13 a 14 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil, 15 a 18 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí





Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Autor: JO ANN DAVISON es profesora de Teología en el Seminario de la Andrews University (siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica).
Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin





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sábado, 24 de marzo de 2012

La promesa de Su retorno / Lección 13: para el 31 de marzo de 2012 + recursos y descargas

Sábado 24 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 2 Pedro 3:1-10, 13; Juan 14:2, 3; Daniel 2:44; Hebreos 9:28; Hebreos 11; Apocalipsis 6:9-11; Lucas 12:42-48.

PARA MEMORIZAR: “He aquí yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” (Apoc. 22:12).

PENSAMIENTO CLAVE: ¿Cuándo regresará Jesús? ¿Quién lo sabe? En un sentido, no importa. Lo que importa, en cambio, es que lo haga.


A FINES DE LA DÉCADA DE 1990, muchos se preguntaban si el mundo llegaría al nuevo milenio. Vino el año 2000 y pasó. Algunos alegaron que 2001 era el año del comienzo del siglo XXI. Pero, todavía estamos aquí.

De cualquier modo, los adventistas del séptimo día, a diferencia de muchas otras tradiciones religiosas, creemos que la segunda venida de Cristo se acerca. Aun en los noticieros seculares, cada tanto, los reporteros reflexionan sobre el modo en que el mundo parece acercarse a una gran crisis, sea política, ecológica, económica, militar, o una combinación de ellas. No se necesita ser un erudito en el Apocalipsis para ver que el mundo parece balancearse entre una catástrofe u otra.

Nada de esto debería sorprendernos: casi cada profecía bíblica que habla del fin del tiempo pinta un futuro sombrío para el mundo antes de la segunda venida de Cristo. Y ese es exactamente el mundo en el que vivimos hoy.

¿Cuándo volverá Jesús? No lo sabemos. Lo que sabemos es que él volverá, y eso es lo importante.



EL PRINCIPIO Y EL FIN

Domingo 25 de marzo

La condición humana es descrita correctamente en la Escritura, pero los autores bíblicos no se desesperaron, pues sabían cuál es el resultado final. Los últimos capítulos de Isaías y del Apocalipsis cuáles nos aseguran que el pecado será destruido, y que el Reino de Dios será restaurado. Dios reveló a sus profetas los “acontecimientos finales” que llevarán al desenlace de la historia del mundo. Estos profetas vieron esa gravedad, pero vivieron con esperanza, porque el remedio les había sido revelado.

Como ya vimos, si crees que el mundo comenzó por azar, también debes creer que terminará por azar. Esto no deja mucha esperanza para los que están entre el principio y ese final.

En contraste, la Biblia se refiere a una comprensión histórica literal de Génesis 1 y 2. Nada queda al azar en la Creación del mundo. Por eso, no sorprende que la Palabra de Dios insista en un final literal de este mundo. Nada quedará librado al azar aquí tampoco.

• Lee 2 Pedro 3:1 al 10. ¿Cómo vincula Pedro los primeros eventos de la historia humana con los finales? ¿Qué mensaje de esperanza podemos tomar de este pasaje?

La creación inicial y la re-creación final están vitalmente vinculadas, y cada una fortalece a la otra. Cuando estudiamos la doctrina de los eventos finales (escatología), tratamos con los actos finales de Dios, que conducirán directamente a la restauración del Reino.

Jesús claramente vincula el principio y el fin de las cosas consigo mismo. Tres veces en el Apocalipsis (1:8; 21:6; 22:13), Jesús se refiere a sí mismo como el Alfa y la Omega (la primera y la última letra del alfabeto griego). Más allá de lo que quiera decir esto, nos muestra el poder de Jesús y su omnipresencia; nos dice que Jesús estuvo al comienzo de todo y que estará allí al final. Podemos confiar en él no importa dónde estemos entre esos extremos. Es una manera de decirnos que, por caóticas que puedan parecer las cosas, él está siempre allí para nosotros.

• Algunos cristianos han abandonado la creencia en un regreso literal de Jesús y una restauración sobrenatural del Reino de Dios en la Tierra. En su lugar, creen que necesitamos construir el Reino. Medita en los intentos pasados de hacer algo similar. ¿Por qué pensaríamos que algún futuro intento será mejor?


PROMESA Y EXPECTATIVA
Lunes 26 de marzo

Como los “eventos finales” se centran en el establecimiento del Reino de Dios, siempre han sido una preocupación para los adventistas del séptimo día. El tiempo del fin aparece en nuestro nombre: Adventistas del Séptimo Día, lo que señala nuestra creencia en la segunda venida de Jesús.

• ¿Cómo expresa Pedro esta esperanza? 2 Ped. 3:13. ¿Por qué esta esperanza es central para todo lo que creemos? Sin ella, ¿tenemos realmente alguna esperanza?

Nuestras expectativas, a veces, nos chasquean porque no podemos controlar los eventos futuros aunque tratemos de hacerlo. Nuestras esperanzas a menudo no se cumplen. Los seres humanos afrontamos posibilidades y probabilidades. Cada plan nuestro es tentativo. El desarrollo de la historia es complicado y está sujeto a muchos factores como para permitirnos confiar en lo que podamos decidir acerca de él. Y esta incertidumbre nos causa ansiedad.

Pero, los escritores bíblicos nos aseguran que no necesitamos desesperar; Dios está en el control, y tenemos la promesa de su regreso y de lo que él hará cuando vuelva.

• Lee los siguientes versículos. ¿Qué esperanza y seguridad se encuentran en ellos? ¿Qué énfasis diferente se encuentra en cada una de estas promesas? Juan 14:2, 3 / Dan. 2:44 / Hech. 3:20, 21

En estos textos, y en otros, se nos promete no solo el retorno de Cristo sino también que un mundo y una existencia radicalmente diferentes nos esperan cuando él regrese. Trata de imaginar cómo será eso. Estamos tan acostumbrados al pecado, a la enfermedad, a la muerte, a la violencia, al odio, a la pobreza, al crimen y a la guerra que no es fácil imaginar un mundo sin ellos. No obstante, así es exactamente el mundo prometido que esperamos.


NUESTRA GRAN SEGURIDAD
Martes 27 de marzo

Como cristianos adventistas del séptimo día, vivimos con la esperanza del retorno literal de Cristo. Algunos grupos cristianos han abandonado esta esperanza, la han puesto a un lado, o la han diluido y espiritualizado. Así, la segunda venida llega a ser un asunto personal. Ellos podrán decir: La segunda venida se realiza en nuestros corazones cuando cumplimos nuestro papel en la comunidad; o Cuando amemos a otros como deberíamos, la segunda venida de Cristo se actualiza en nuestra vida. Aunque debemos amar a los demás y ser miembros útiles en nuestra comunidad, estas experiencias no son la segunda venida de Jesús.

Desde nuestra perspectiva y nuestra comprensión del estado de los muertos, es difícil imaginar lo que nuestra fe significaría sin el retorno físico de Cristo y nuestra resurrección. Es un tema tan central de nuestras creencias (otra vez, se refleja en nuestro nombre) que, sin él, todo nuestro sistema se desmoronaría, porque todo lo que creemos y esperamos culmina en el regreso literal de Cristo (Mat. 24:30); eliminamos eso, y nuestras enseñanzas nos llevan a un callejón sin salida.

• De todas las certezas que tenemos de la segunda venida, ¿cuál es la mayor? ¿Qué evento único, más que cualquier otro, garantiza su retorno, y por qué? Heb. 9:28; 1 Cor. 15:12-27.

La esperanza de la segunda venida de Cristo descansa sobre lo que él hizo por nosotros en su primera venida. Después de todo, ¿de qué sirve la primera venida sin la segunda? Se podría decir que la primera venida de Jesús y su obra en ella son incompletas sin su regreso. La Biblia usa la metáfora del rescate para referirse a la Cruz. Jesús dijo que “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mat. 20:28). En la cruz, Jesús pagó por nosotros el rescate completo y de una vez para siempre. Al mismo tiempo, ¿de qué vale pagar un rescate si no buscas lo que fue rescatado? Así como un padre humano iría a buscar al hijo por el que pagó un rescate, también Jesús vendrá para buscar a aquellos por los que pagó un precio tan elevado. Por eso, la primera venida de Cristo nos da la mayor certeza posible sobre la segunda.


“¿DÓNDE ESTÁ LA PROMESA DE SU VENIDA?”
Miércoles 28 de marzo

Desde los comienzos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, creímos que la venida de Cristo era inminente. Pero, todavía estamos aquí, por más tiempo del que habíamos esperado. ¿Cómo debemos entender esta “demora”?

Ahora, debemos tener en cuenta que no somos los únicos cuyas expectativas de cuándo actuaría Dios no se cumplieron de acuerdo con lo esperado.

Eva, por ejemplo, pensó que la promesa de Dios de un Libertador (Gén. 3:15) se cumpliría con su primogénito. Lee Génesis 4:1. Una traducción literal del pasaje diría: “He recibido un varón, Jehová”. Ella estaba equivocada; el hijo fue Caín, no el Redentor, que vendría miles de años más tarde.

“La venida del Salvador había sido predicha en el Edén. Cuando Adán y Eva oyeron por primera vez la promesa, esperaban que se cumpliese pronto. Dieron gozosamente la bienvenida a su primogénito, esperando que fuese el Libertador. Pero, el cumplimiento de la promesa tardó. Los que primero la recibieron murieron sin verlo. Desde los días de Enoc, la promesa fue repetida por medio de los patriarcas y los profetas, manteniendo viva la esperanza de su aparición y, sin embargo, no había venido” (DTG 23).

• Lee Hebreos 11. ¿Cuál es el punto principal del capítulo y cómo participa en el tema de la demora? (Ver especialmente los vers. 13, 39 y 40.)

En toda la Biblia, hay ejemplos de personas que esperaron con ferviente expectativa. Considera a Abraham esperando al hijo prometido; a Israel en Egipto, esperando su liberación. En los Salmos, se pregunta: ¿“Cuánto tiempo” hasta que venga la liberación? Y no deberíamos sorprendernos, ya que Pedro escribió, hace casi dos mil años: “Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Ped. 3:3, 4).

• ¿Piensas que Cristo ya debería haber vuelto? ¿Te encuentras, a veces, desanimado por la “demora” o, incluso, dudando de la segunda venida porque todavía estamos aquí? Medita en toda la evidencia que tenemos del retorno de Cristo, pero no olvides que tu comprensión del tiempo es radicalmente diferente de la de Dios.


“¡HE AQUÍ, VENGO PRONTO!”
Jueves 29 de marzo

• Que Dios no haya vuelto todavía es, sin duda, la base de algunos de los consejos de Pablo a los tesalonicenses. ¿Qué aconsejó Pablo a la iglesia en Tesalónica mientras esperaban el prometido regreso de Cristo? 2 Tes. 2.

Ciertos eventos debían suceder en la historia humana antes de que Jesús regresara, pero la esperanza para el futuro era gloriosa.

• El Apocalipsis, el gran libro de los “clímax”, también habla de una demora. Al abrir el quinto sello, ¿qué exclaman las voces bajo el altar? Apoc. 6:9-11. ¿Qué implicancia tiene esto respecto del tema de la “demora”?

• Lee Lucas 12:42 al 48. ¿Cómo nos ayuda este pasaje a comprender la “demora”? Más aún, ¿a qué advertencia importante deberíamos atender para no comenzar a sentir del mismo modo?

¿Qué diremos de los textos que hablan de que Jesús vuelve pronto? Por ejemplo: “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” (Apoc. 22:7).

Hasta donde llega nuestra experiencia personal, la segunda venida de Cristo es tan “cercana” como nuestra muerte. Morimos, no importa cuánto tiempo dormiremos en la tumba –dos años, doscientos, dos mil–, cerramos nuestros ojos y lo primero que sabremos al abrirlos es que Jesús ha regresado. Así, uno podría alegar que, desde nuestra perspectiva personal, la segunda venida no demora más que el espacio de una vida humana individual. Aunque la segunda venida de Cristo misma es un evento universal literal que impacta a toda la Tierra, la experimentamos solo como individuos.

• Al pasar los años, ¿te encuentras cómodo en el mundo y sus cosas, y menos concentrado en la realidad de la segunda venida? Si es así, probablemente no estés solo. ¿Cómo podemos vencer esta tendencia, natural pero potencialmente peligrosa? Llena tu respuesta a la clase el sábado.


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 30 de marzo

“Otro año casi ha pasado a la eternidad; unos pocos días más, y entraremos a un año nuevo. Hermanos y hermanas, usen sabiamente las horas restantes del año viejo. Si de algún modo has descuidado tu deber, arrepiéntete ante Dios, y vuelve al camino del cual te desviaste. Recuerda cuán breve es la vida asignada a ti. No sabes cuán pronto puede cerrarse tu tiempo de gracia. No digas presuntuosamente: ‘Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos’. Dios puede tener planes diferentes para ti. La vida es solo un vapor, ‘que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece’. No sabes cuán pronto tu mano puede perder su habilidad; y tu paso, su firmeza. Hay peligro en la demora de un momento. ‘Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar’” (RH, 23 de diciembre de 1902).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En la clase, analicen las respuestas que dieron a la pregunta final del jueves. Además, noten la paradoja de que cuanto más tiempo estemos aquí más fácil es postergar el sentido del regreso de Cristo, pero más cercanos estaremos de ese regreso.

2. ¿Cuáles son las razones por las que Jesús no regresó todavía? ¿Somos responsables por esta “demora”? ¿Cómo justificas tu respuesta?

3. Para ti, ¿cuál es la razón más grande para confiar en la promesa de la segunda venida?

4. Aunque la ciencia discuta el origen del hombre, muchos científicos notan que las perspectivas a largo plazo para la humanidad, la Tierra y aun el universo, no son buenas. Predicen que el universo se quemará o colapsará sobre sí mismo, sin dejar vida en parte alguna. Como adventistas del séptimo día, creemos que las perspectivas a largo plazo para el universo son lo opuesto. Si la ciencia ve tan mal el fin de todo, ¿por qué debemos pensar que su comprensión del origen de todo es más exacta? Esto es especialmente cierto cuando la comprensión corriente de la ciencia de los orígenes está centrada en varias fuerzas, incluyendo la evolución, que niegan un Creador o cualquier diseño intencional o con un propósito en la creación misma. ¿Cuánto más equivocada podría estar?

RESUMEN: Podemos tener muchas buenas razones para confiar en el regreso de Cristo, no importa lo que suceda.





RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Teacher Edition (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Easy Reading Edition (html), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna, 0 a 2 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes, 3 a 5 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios, 6 a 9 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios, 10 a 12 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Adolescentes, 13 a 14 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil, 15 a 18 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí





Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Autor: JO ANN DAVISON es profesora de Teología en el Seminario de la Andrews University (siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica).
Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin





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sábado, 26 de noviembre de 2011

Los dos pactos / Lección 10: para el 3 de diciembre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 26 de noviembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 4:21-31; Génesis 1:28; 2:2, 3; 3:15; 15:1-6; Éxodo 6:2-8; 19:3-6.

PARA MEMORIZAR: “Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre” (Gál. 4:26).

LOS QUE RECHAZAN LA AUTORIDAD del Antiguo Testamento ven la Ley como inconsistente con el evangelio. Llegan a la conclusión de que el pacto del Sinaí representa un tiempo en que la salvación estaba basada en la obediencia a la Ley. Ellos dicen que, como el pueblo dejó de vivir a la altura de las demandas de la Ley, Dios introdujo un nuevo pacto de gracia por los méritos de Jesucristo. Así, ven un pacto antiguo, basado en la Ley; y uno nuevo, basado en la gracia.

Pero este concepto, aunque difundido, es erróneo. La salvación nunca fue por la obediencia a la Ley; el judaísmo bíblico, desde el principio, siempre fue una religión de gracia. El legalismo que Pablo confrontaba en Galacia era una perversión no solo del cristianismo sino también del Antiguo Testamento mismo. Los dos pactos representan dos maneras diferentes de relacionarse con Dios, desde Caín y Abel. El antiguo pacto representa a los que, como Caín, erróneamente dependen de su propia obediencia para agradar a Dios; el nuevo pacto representa a quienes, como Abel, dependen enteramente de la gracia de Dios, quien hará lo que ha prometido.


LO BÁSICO DE LOS PACTOS
Domingo 27 de noviembre

Muchos consideran la interpretación que da Pablo de la historia de Israel en Gálatas 4:21 al 31 como el pasaje más difícil en su carta. Su argumento es muy complejo, y requiere mucho conocimiento de las personas y los eventos del Antiguo Testamento. El primer paso para entender este pasaje es tener una comprensión básica de un concepto del Antiguo Testamento que es central en el argumento de Pablo: el pacto.

La palabra hebrea para “pacto” es berit. Aparece casi trescientas veces y se refiere a un contrato vinculante, un acuerdo o tratado. Por miles de años, los pactos ayudaron a definir las relaciones entre las personas y las naciones en el antiguo Cercano Oriente. Los pactos a menudo involucraban la matanza de animales como parte del proceso de hacer (literalmente “cortar”) un pacto. La muerte de animales simbolizaba lo que sucedería a la parte que no cumpliera las promesas y las obligaciones del pacto.

“Desde Adán hasta Jesús, Dios trató con la humanidad por medio de una serie de promesas de pactos que se centraban en un Redentor venidero y que culminaron con el pacto davídico (Gén. 12:2, 3; 2 Sam. 7:12-17; Isa. 11). A Israel en el cautiverio babilónico, Dios le prometió un “nuevo pacto” más efectivo (Jer. 31:31-34), en relación con la venida del Mesías descendiente de David (Eze. 36:26-28; 37:22-28)” (Hans K. LaRondelle, Our Creator Redeemer, p. 4).

• ¿Cuál fue la base del pacto original de Dios con Adán en el Edén antes del pecado? Gén. 1:28; 2:2, 3, 15-17.

Aunque el matrimonio, el trabajo físico y el sábado fueron parte del pacto en la creación, su punto focal principal era el mandato de Dios de no comer el fruto prohibido. La naturaleza básica del pacto era “¡obedece, y vive!” Eso era posible, pues el hombre fue creado en armonía con Dios. La obediencia era la inclinación natural de la humanidad; pero, Adán y Eva eligieron hacer lo que no era natural. Con ese acto, rompieron el pacto de la creación e hicieron que sus términos fueran imposibles para los seres humanos, ahora corrompidos por el pecado. Dios tenía que encontrar cómo restaurar las relaciones que Adán y Eva habían perdido. Lo hizo con un pacto de gracia basado en la promesa de un Salvador (Gén. 3:15).

• Lee, en Génesis 3:15, la primera promesa del evangelio en la Biblia. ¿Dónde ves aquí un indicio de la esperanza que tenemos en Cristo?


EL PACTO CON ABRAM
Lunes 28 de noviembre

• ¿Qué promesas hizo Dios a Abram en Génesis 12:1 al 5? ¿Cuál fue la respuesta de Abram?

Las promesas dadas a Abram son uno de los pasajes más poderosos del Antiguo Testamento. Todas hablan de la gracia de Dios. Las promesas las hizo Dios, no Abram. Él no hizo nada para merecer el favor de Dios, ni hay indicios de que Dios y Abram llegaran juntos a este acuerdo. Dios hizo todas las promesas. Pero Abram es llamado a tener fe en ellas, no una “fe” débil, sino la fe que se manifestó al dejar a su familia (a los 65 años) y salir a la tierra que Dios le había prometido.

“Con la ‘bendición’ pronunciada sobre Abram y, por su medio, a toda la humanidad, el Creador renovó su propósito redentor. Él había ‘bendecido’ a Adán y a Eva en el Paraíso (Gén. 1:28; 5:2), y luego ‘bendijo a Noé y a sus hijos’ después del Diluvio (9:1). Así, Dios hizo claras sus promesas anteriores de un Redentor que rescataría a la humanidad, destruiría el mal, y restauraría el Paraíso (Gén. 3:15)(LaRondelle, ibíd., pp. 22, 23).

• Después de diez años de esperar al hijo prometido, ¿qué dudas tuvo Abram? Gén. 15:1-6.

A veces vemos a Abram como el hombre de fe que nunca tuvo dudas o preguntas. Pero las Escrituras presentan un cuadro diferente. Abram creyó, pero también tuvo preguntas por el camino. Su fe fue creciendo. Como el padre del relato de Marcos 9:24, Abram le dijo a Dios: “Creo, ayuda mi incredulidad” (Gén. 15:8). Como respuesta, Dios le dio la certeza de su promesa al entrar en un pacto con él (Gén. 15:7-18). Esto sorprende no solo porque Dios hace un pacto con Abram, sino también por la condescendencia de Dios para hacerlo. Los gobernantes, en el antiguo Cercano Oriente, esquivaban la idea de hacer promesas a sus siervos; pero Dios no solo dio su palabra, sino también, al pasar simbólicamente por entre los trozos del animal sacrificado, comprometía su vida en ello: Jesús dio su vida en el Calvario para que esta promesa fuera una realidad.

• ¿En qué áreas has ejercido tu fe y creído en lo que parecía imposible? ¿Cómo puedes seguir aferrándote a ella, no importa qué ocurra?


ABRAHAM, SARA Y AGAR
Martes 29 de noviembre

• ¿Por qué Pablo habla con cierto menosprecio del incidente con Agar? Gál. 4:21-31; Gén. 16. ¿Qué punto vital de la salvación planteó Pablo con esta historia?

La historia de Agar se relaciona con el fracaso de la fe de Abraham en cuanto a creer en la promesa de Dios. Agar, una esclava egipcia, tal vez llegó a ser posesión de él como uno de los regalos que le dio el faraón a cambio de Sara, un evento asociado con el primer acto de incredulidad de Abraham (Gén. 12:11-16).

Después de esperar al hijo prometido durante diez años, Abraham y Sara no tenían hijos. Pensaron ayudar a Dios, y Sara le dio Agar a su esposo como concubina. Aunque nos resulte extraño hoy, el plan de Sara estaba de acuerdo con la costumbre antigua: una esclava podía servir como madre sustituta para su ama estéril. Así, Sara podría contar como hijo suyo a cualquier niño que naciera de esa unión. El plan resultó en un hijo, pero no era el hijo prometido.

Tenemos aquí un ejemplo de cómo, cuando se enfrentan circunstancias difíciles, aun un gran hombre de Dios decayó en su fe. En Génesis 17:18 y 19, Abraham suplicó que Ismael fuera aceptado por Dios como su heredero; pero Dios rechazó la oferta. El único elemento “milagroso” en el nacimiento de Ismael ¡fue la disposición de Sara de compartir su esposo con otra mujer! Si Abraham hubiera confiado en la promesa de Dios en vez de permitir que las circunstancias superaran esa confianza, nada de esto habría sucedido, y se hubiera evitado mucho dolor.

• Contrasta el nacimiento de Ismael con el de Isaac: Gén. 17:15-19; 18:10-13; Heb. 11:11, 12. ¿Por qué estas circunstancias demandaron tanta fe de Abraham y Sara?

• ¿De qué maneras tu falta de fe en las promesas de Dios te provocaron algún dolor? ¿Cómo puedes aprender de estos errores a creerle a Dios, no importa qué suceda? ¿Qué elecciones puedes hacer para confiar en las promesas de Dios?



AGAR Y EL MONTE SINAÍ (Gál. 4:21-31)
Miércoles 30 de noviembre

• ¿Qué relación de pacto quería tener Dios con su pueblo en el Sinaí? ¿Qué semejanzas tiene con la promesa de Dios a Abraham? Éxo. 6:2-8; 19:3-6; Deut. 32:10-12.

Dios deseaba tener la misma relación de pacto con los hijos de Israel que él había tenido con Abraham. Existen semejanzas entre las palabras de Dios a Abraham en Génesis 12:1 al 3 y a Moisés en Éxodo 19. Dios enfatizó lo que él haría por su pueblo. No les pidió nada para darles sus bendiciones; pero ellos debían ser obedientes como respuesta a esas bendiciones. Las palabras “dar oídos” y “guardar”, en Éxodo 19:5, literalmente significan “escuchar”. Las palabras de Dios no implicaban justificación por obras, sino que Israel tuviera la misma fe que caracterizó a Abraham (¡por lo menos la mayor parte del tiempo!).

• Si la relación que Dios ofreció a Israel en el Sinaí es similar a la dada a Abraham, ¿por qué Pablo identifica el monte Sinaí con la experiencia de Agar? Éxo. 19:7-25; Heb. 8:6, 7.

El pacto en el Sinaí señalaba la pecaminosidad de la humanidad y su remedio: la abundante gracia de Dios, simbolizada en los servicios del Santuario. El problema con el pacto del Sinaí no fue la parte de Dios sino las promesas defectuosas del pueblo (Heb. 8:6). En vez de responder con humildad y fe, lo hicieron con confianza propia. “Todo lo que Jehová ha dicho, haremos” (Éxo. 19:8). Después de ser esclavos en Egipto por cuatrocientos años, no tenían idea de la majestad de Dios ni de su propia pecaminosidad. Así como Abraham y Sara trataron de ayudar a Dios, los israelitas transformaron el pacto de gracia de Dios en uno de obras. Agar simboliza al Sinaí porque ambos revelan los intentos humanos de salvación por obras.

Pablo no afirma que la ley dada en el Sinaí era mala ni que estaba abolida. Está preocupado por una actitud legalista. “En lugar de servir para convencerlos de la absoluta imposibilidad de agradar a Dios guardando la Ley, esta fomentó en ellos una dependencia propia para agradar a Dios. Así, la Ley no sirvió para que la gracia condujera a los judaizantes a Cristo. En cambio, los excluía de Cristo” (O. Palmer Robertson, The Christ of the Covenants, p. 181).


ISMAEL E ISAAC HOY
Jueves 1˚ de diciembre

El breve esbozo de la historia de Israel que hizo Pablo pretendía contrarrestar los argumentos de sus adversarios que alegaban que ellos eran los verdaderos descendientes de Abraham y que Jerusalén –el centro del cristianismo judío y de la Ley– era su madre. Según ellos, los gentiles eran ilegítimos. Si querían llegar a ser seguidores de Cristo, tenían primero que ser hijos de Abraham sometiéndose a la ley de la circuncisión.

Pablo dice que es lo opuesto. Los legalistas no son hijos de Abraham, sino que son hijos ilegítimos, como Ismael. Al confiar en la circuncisión, estaban dependiendo de “la carne”, como hizo Sara con Agar y como hicieron los israelitas con la Ley de Dios en el Sinaí. Los creyentes gentiles eran los hijos de Abraham, no por descendencia natural sino, como Isaac, sobrenatural. “Como Isaac, eran el cumplimiento de la promesa hecha a Abraham [...]; como Isaac, su nacimiento a la libertad era el efecto de la gracia divina; como Isaac, pertenecían al pilar del pacto de la promesa” (James D. G. Dunn, The Epistle to the Galatians, p. 256).

• ¿Qué afrontarán los verdaderos descendientes de Abraham en este mundo? Gál. 4:28-31; Gén. 21:8-12.

Ser el hijo prometido le trajo a Isaac bendiciones, pero también oposición y persecución. Con referencia a la persecución, Pablo recuerda la ceremonia que se registra en Génesis 21:8 al 10, donde Isaac recibe honor e Ismael parece burlarse de él. La palabra hebrea que aparece en Génesis 21:9 significa “reírse”, pero la reacción de Sara sugiere que Ismael estaba ridiculizando a Isaac. Aunque la conducta de Ismael no sería importante para nosotros hoy, revela la hostilidad involucrada cuando estaba en juego la primogenitura. Muchos gobernantes de la antigüedad trataron de asegurar su posición eliminando los rivales potenciales, incluyendo hermanos (Juec. 9:1-6). Aunque Isaac enfrentó oposición, también gozó de muchos privilegios por ser el heredero de su padre.

Como descendientes espirituales de Isaac, no debemos sorprendernos si sufrimos dificultades y oposición, aun de dentro de la familia de la iglesia.

• ¿De qué modos has sufrido persecución, por causa de tu fe? ¿Podrías ser culpable de perseguir a otros por su fe?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 2 de diciembre

• Lee “La Ley y los dos pactos”, Patriarcas y profetas, pp. 378-390.

“Pero si el pacto confirmado a Abraham contenía la promesa de la redención, ¿por qué se hizo otro pacto en el Sinaí? Durante su servidumbre, el pueblo había perdido en alto grado el conocimiento de Dios y de los principios del pacto de Abraham. [...]

“Dios los llevó al Sinaí, manifestó allí su gloria; les dio la Ley, con la promesa de guardar bendiciones siempre que obedecieran: ‘Ahora pues, si dieres oído a mi voz, y guardareis mi pacto [...] vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa’ (Éxo. 19:5, 6). Los israelitas no percibían la pecaminosidad de su propio corazón, y no comprendían que sin Cristo les era imposible guardar la Ley de Dios; y, con excesiva premura, concertaron su pacto con Dios. [...]

Sin embargo, apenas unas pocas semanas después, quebrantaron su pacto con Dios al postrarse a adorar una imagen fundida. No podían esperar el favor de Dios por medio de un pacto que ya habían roto; y entonces, viendo su pecaminosidad y su necesidad de perdón, llegaron a sentir la necesidad del Salvador revelado en el pacto de Abraham y simbolizado en los sacrificios. De manera que, mediante la fe y el amor, se vincularon con Dios como su libertador de la esclavitud del pecado. Ya estaban capacitados para apreciar las bendiciones del nuevo pacto” (PP 388, 389).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Es tu caminar con Dios más del tipo del “pacto antiguo” o del “pacto nuevo”? ¿Cómo puedes distinguir la diferencia?

2. ¿Cuáles son algunos de los problemas en tu iglesia local que están produciendo tensión en el cuerpo? ¿Cómo se los está resolviendo? Aunque te pudieras encontrar como víctima de “persecución”, ¿cómo puedes estar seguro, además, de no estar causando persecución? ¿Dónde está esa línea delgada que los separa? (Ver también Mat. 18:15-17.)

3. ¿Cuántas veces prometiste a Dios no hacer esto o aquello, solo para terminar haciéndolo? ¿De qué manera este hecho triste te ayuda a comprender el significado de la gracia?

Resumen: Las historias de Agar, Ismael y los hijos de Israel en el Sinaí ilustran la necedad de tratar de depender de nuestros propios esfuerzos para realizar lo que Dios ha prometido. Este método de justicia propia se conoce como el antiguo pacto. El nuevo pacto es el pacto eterno de gracia establecido primero con Adán y Eva después del pecado, renovado a Abraham y cumplido finalmente en Cristo.




+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquíEnlace



• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"

Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.




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sábado, 29 de octubre de 2011

La prioridad de las promesas / Lección 6: para el 5 de noviembre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 29 de octubre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 3:15-20; Génesis 9:11-17; Mateo 5:17-20; Éxodo 16:22-26; Génesis 15:1-6.

PARA MEMORIZAR: “Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa” (Gál. 3:18).

ALGUIEN, EN CIERTA OCASIÓN, LE PREGUNTÓ a un político: “¿Ha cumplido todas las promesas que hizo durante su campaña?” Él respondió: “Sí, bueno... por lo menos, todas las promesas que yo pensaba cumplir”.

¿Quién no ha estado, alguna vez, en un extremo u otro de una promesa no cumplida? ¿Quién no ha sido el que rompió una promesa, o a quien le quebrantaron una promesa?

Algunas veces la gente hace promesas con toda la intención de cumplirlas, pero más tarde no lo hace. Otros hacen una promesa sabiendo –tan pronto como salieron las palabras de su boca o las letras de su pluma– que no la cumplirán.

Afortunadamente para nosotros, las promesas de Dios son de una categoría totalmente diferente. La Palabra de Dios es segura e inmutable. “Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré”, dijo Dios (Isa. 46:11).

En la lección de esta semana, Pablo dirige nuestra atención a la relación entre la promesa de Dios a Abraham y la ley dada a Israel 430 años más tarde. ¿Cómo debía entenderse la relación entre ambas, y qué implicaciones tiene eso para la predicación del evangelio?


LA LEY Y LA FE (Gál. 3:15-18)
Domingo 30 de octubre

Aunque la vida de Abraham se caracterizó por la fe, Pablo sabía que sus adversarios se preguntarían: el hecho de que Dios diera la Ley a Israel unos cuatro siglos después de Abraham, ¿no anulaba cualquier arreglo previo?

• ¿Cuál es el punto principal de la analogía de Pablo acerca del testamento final de una persona y el pacto de Dios con Abraham? Gál. 3:15-18.

Un pacto y un testamento son generalmente diferentes. Un pacto es un acuerdo mutuo entre dos o más personas y, a menudo, se lo denomina “contrato”, o “tratado”. En contraste, un testamento es la declaración de una sola persona. La traducción griega del Antiguo Testamento no traduce el pacto de Dios con Abraham con la palabra griega que se usa para un acuerdo mutuo, o contrato (synthéke). En cambio, usa la palabra que se utiliza para un testamento (diathéke). ¿Por qué? Es probable que los traductores hayan reconocido que el pacto de Dios con Abraham no era un tratado entre dos personas, donde se hacían promesas mutuas obligatorias. El pacto de Dios estaba basado solamente en su propia voluntad. No se agregaba ningún: “sí”, “y” o “pero”. Abraham debía tomar a Dios por su palabra.

Pablo aprovecha este doble significado de “testamento” y “pacto”, y destaca rasgos específicos del pacto de Dios con Abraham. Como sucede con un testamento humano, la promesa de Dios afecta a un beneficiario específico: Abraham y su descendencia (Gén. 12:1-5; Gál. 3:16); también involucra una herencia (Gén. 13:15; 17:8; Rom. 4:13; Gál. 3:29). Pablo destaca la naturaleza inmutable de la promesa de Dios. Así como el testamento de una persona no puede cambiarse una vez que se pone en vigor, el dar la ley por medio de Moisés no podía anular el pacto previo de Dios con Abraham. El pacto de Dios es una promesa (Gál. 3:16), y de ningún modo Dios quebranta sus promesas (Isa. 46:11; Heb. 6:18).

• Reemplaza la palabra pacto por promesa en los siguientes pasajes: Gén. 9:11-17; 15:18; 17:1-21. ¿Cuál es la naturaleza del “pacto” en cada pasaje? ¿De qué modo el entender el pacto de Dios como una promesa aclara el significado del pasaje, y cómo nos ayuda a comprender mejor qué es un pacto? Además, ¿qué nos enseña esto acerca del carácter de Dios y de cómo podemos confiar en él?


LA FE Y LA LEY (Rom. 3:31)
Lunes 31 de octubre

Pablo afirmó la supremacía de la fe en la relación de una persona con Dios. Confirmó que ni la circuncisión ni cualquier “obra de la ley” son un requisito previo para la salvación, porque “el hombre no es justificado por las obras de la ley” (Gál. 2:16). Además, la señal definitoria del creyente es la fe, y no las obras de la Ley (Gál. 3:7). Esta negación repetida de las obras de la Ley plantea la pregunta: “Entonces la Ley, ¿no tiene ningún valor? ¿Eliminó Dios la Ley?”

• Por cuanto la salvación es por fe y no por obras de la Ley, ¿quiere decir Pablo que la Ley es abolida por la fe? ¿Qué nos enseñan los siguientes textos? Rom. 3:31; Rom. 7:7, 12; 8:3; Mat. 5:17-20.

El argumento de Pablo en Romanos 3 es paralelo con su análisis de la fe y la Ley en Gálatas. Por si sus comentarios condujeran a algunos a creer que él está exaltando la fe a expensas de la Ley, Pablo hace la pregunta retórica: “¿Luego por la fe invalidamos la ley?” La palabra “invalidamos”, en Romanos 3:31, es katargéo. Pablo la usa con frecuencia, y es traducida como “anular” (Rom. 3:3), “abolir” (Efe. 2:15), “perder su poder” (Rom. 6:6, NVI), o aun “destruir” (1 Cor. 6:13). Si Pablo hubiese querido apoyar la idea de que la Ley fue eliminada en la cruz, como algunos dicen hoy que él enseñó, este era el momento de hacerlo. Pero Pablo no solo niega esa idea con un no enfático; más aún, ¡afirma que su evangelio “confirma” la Ley!

“El plan de la justificación por la fe revela cómo respetó Dios su ley, cuando fijó y proveyó el sacrificio expiatorio. Si la justificación por la fe invalidase la Ley, entonces no habría habido necesidad de la muerte expiatoria de Cristo para liberar al pecador de sus pecados y restablecer su paz con Dios.

“Además, la fe genuina implica en sí misma una disposición sin reservas a cumplir con la voluntad de Dios mediante una vida de obediencia a su ley [...]. La fe verdadera, basada en amor pleno por el Salvador, solo puede inducir a la obediencia” (CBA 6: 506).

• Si Pablo dijera que la fe anula la necesidad de guardar la Ley, entonces, por ejemplo, cometer adulterio, robar, o aun matar, ¿ya no serían pecado? Piensa en cuánto dolor y sufrimiento puedes ahorrarte si obedeces la ley de Dios. ¿Qué sufrimiento has padecido como resultado de desobedecer la ley de Dios?


EL PROPÓSITO DE LA LEY
Martes 1˚ de noviembre

• En Gálatas 3:19 al 29, Pablo hace múltiples referencias a “la ley”. ¿A qué ley se refiere Pablo en esta sección de Gálatas?

Algunos, creyendo que la palabra hasta, en el versículo 19, indica que esta ley era solo temporaria, han pensado que el pasaje se refiere a la ley ceremonial, porque el propósito de esa ley se cumplió en la cruz y, de este modo, llegó a su fin. Aunque en sí mismo esto tiene lógica, no parece ser la idea de Pablo en Gálatas. Aunque ambas leyes, la ceremonial y la moral, fueron “añadidas” en el Sinaí por causa de la transgresión, veremos, en la siguiente pregunta, que Pablo parece tener en mente la ley moral.

• ¿Dice Pablo que la Ley fue añadida? ¿A qué fue añadida, y por qué? Compara Gálatas 3:19 con Romanos 5:13 y 20.

Pablo no está diciendo que la Ley fue añadida al pacto de Dios con Abraham, como si fuera un apéndice a un testamento, que alteró las provisiones originales. La Ley había existido antes del Sinaí (ver la sección de mañana). Pablo quiere decir que la Ley fue dada a Israel con un propósito muy diferente. Era para traer al pueblo de vuelta a Dios y ver la gracia que él ofrece a todos los que van a él por fe. La Ley nos revela nuestra condición pecaminosa y nuestra necesidad de la gracia de Dios. La Ley no tiene la intención de ser una clase de programa para “ganar” la salvación. Por el contrario, fue dada “para que el pecado abundase” (Rom. 5:20); es decir, para mostrarnos claramente el pecado en nuestras vidas (Rom. 7:13).

Mientras las leyes ceremoniales señalaban al Mesías y enfatizaban la necesidad de un Salvador, la ley moral, con sus “No...”, es la que revela el pecado, y nos muestra que el pecado no es solo una parte de nuestra condición natural, sino también es la violación de la ley de Dios (Rom. 3:20; 5:13, 20; 7:7, 8, 13). Por esto, Pablo dice: “Donde no hay ley, tampoco hay transgresión” (Rom. 4:15).

“La Ley actúa como una lente de aumento. Ese dispositivo no aumenta realmente el número de manchas que contaminan una vestimenta, sino que las hace destacar más claramente y revela muchas más de las que uno puede ver con el ojo desnudo”.William Hendriksen, The New Testament Commentary, Exposition on Galatians, p. 141.


LA DURACIÓN DE LA LEY DE DIOS
Miércoles 2 de noviembre

• Pablo dice que la Ley fue añadida en el Sinaí. ¿Significa esto que la Ley no existía antes? Si no es así, ¿cuál era la diferencia antes y después del Sinaí? Lee Gén. 9:5, 6; 18:19; 26:5; 39:7-10; Éxo. 16:22-26.

Dios no necesitó revelar su ley a Abraham con rayos y truenos (Éxo. 19:10-23). ¿Por qué, entonces, dio Dios la Ley a los israelitas de esa manera? Era porque, siendo esclavos, ellos olvidaron la grandeza de Dios y sus normas morales. Tenían que darse cuenta de su propia pecaminosidad y de cuán sagrada es la ley de Dios. La revelación en el Sinaí logró eso.

• ¿Qué quiere decir Pablo al afirmar que la Ley fue añadida “hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa”? Gál. 3:16-19.

Muchos creen que este texto significa que la ley del Sinaí era temporaria, que fue dada 430 años después de Abraham y terminó cuando vino Cristo. Esta interpretación choca con lo que dice Pablo de la Ley en Romanos, y con otros pasajes de la Biblia, tales como Mateo 5:17 al 19.

El error está en suponer que la palabra hasta siempre implica una duración limitada. Este no es el caso. Al describir la persona que teme a Dios, Salmo 112:8 dice: “Asegurado está su corazón; no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo”. ¿Significa esto que cuando él triunfe tendrá temor? En Apocalipsis 2:25, Jesús dice: “Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga”. ¿Quiere Jesús decir que una vez que él venga ya no necesitarán ser fieles?

La Ley seguirá señalando el pecado mientras ella exista. Pablo dice que la venida de Cristo no canceló la Ley, sino que marcó un punto decisivo en la historia humana. Cristo hace lo que la Ley nunca podría hacer: provee el remedio para el pecado, justifica a los pecadores y, por su Espíritu, hace que se cumpla su Ley en ellos (Rom. 8:3, 4).

• ¿Has pensado alguna vez: Si tan solo el Señor hiciera esto por mí, yo nunca más dudaría? Pero, piensa en lo que pasó en el Sinaí: los israelitas vieron las manifestaciones del poder de Dios; sin embargo, ¿qué hicieron? ¿Qué te indica esto acerca de la verdadera fe, y de cómo la obtenemos y la mantenemos? (Ver Col. 2:6.)


LA SUPERIORIDAD DE LA PROMESA
Jueves 3 de noviembre

• Moisés es aquel que “estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos” (Hech. 7:38).

En Gálatas 3:19 y 20, Pablo sigue diciendo que la Ley no anula el pacto de gracia; esto es importante porque si la teología de sus adversarios fuera correcta, la Ley haría precisamente eso. Entonces, piensa cuál sería nuestra situación como pecadores si tuviéramos que depender de nuestra observancia de la Ley, en vez de hacerlo de la gracia de Dios para salvarnos. Al fin, estaríamos sin esperanza.

Aunque los detalles que da Pablo en Gálatas 3:19 y 20 son difíciles, su punto básico es claro: la Ley es suplementaria de la promesa, porque fue dada por medio de los ángeles y de Moisés. Los ángeles no se mencionan en el Éxodo cuando se da la Ley, pero su mención se encuentra en varios otros lugares de las Escrituras (Deut. 33:2; Hech. 7:38, 53; Heb. 2:2). Pablo usa la palabra mediador en 1 Timoteo 2:5 con referencia a Cristo, pero sus comentarios aquí sugieren que él piensa en Deuteronomio 5:5, donde Moisés dice: “Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros para declararos la palabra de Jehová”.

Por majestuosa que haya sido la presentación de la Ley en el Sinaí, con muchos ángeles presentes, y por importante que fuera Moisés, la Ley fue dada en forma indirecta. En contraste, la promesa de Dios fue hecha directamente a Abraham (y, por lo tanto, a todos los creyentes), sin un mediador. Al fin, por importante que sea la Ley, no sustituye la promesa de salvación por gracia por medio de la fe. Por el contrario, la Ley nos ayuda a comprender mejor cuán maravillosa es esa promesa.

• Describe la naturaleza de los encuentros directos de Abraham con Dios. ¿Qué beneficio había en esa cercanía con Dios? Considera Génesis 15:1 al 6; 18:1 al 33; 22:1 al 18.

• Piensa en otros encuentros de personas con Dios: Adán y Eva en el Edén (Gén. 3); la escalera de Jacob (Gén. 28); Pablo en camino a Damasco (Hech. 9). Tal vez no experimentaste nada tan dramático, pero ¿de qué maneras se te ha revelado Dios? Pregúntate si hay algo en tu vida personal que pudiera impedir que tengas esa clase de cercanía, como la que tenía Abraham. Si es así, ¿qué pasos puedes dar para cambiar?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 4 de noviembre

“Durante su servidumbre, el pueblo había perdido en alto grado el conocimiento de Dios y de los principios del pacto de Abraham. Al libertarlos de Egipto, Dios trató de revelarles su poder y su misericordia para inducirlos a amarlo y a confiar en él. Los llevó al Mar Rojo, donde, perseguidos por los egipcios, parecía imposible que escaparan, para que pudieran ver su total desamparo y su necesidad de ayuda divina; y entonces los libró. Así se llenaron de amor y gratitud hacia él, y confiaron en su poder para ayudarlos. Los ligó a sí mismo como Libertador de la esclavitud temporal.

“Pero había una verdad aún mayor que debía grabarse en sus mentes. Como habían vivido en un ambiente de idolatría y corrupción, no tenían un concepto verdadero de la santidad de Dios, de la extrema pecaminosidad de su propio corazón, de su total incapacidad para observar la ley de Dios y de la necesidad de un Salvador. Todo esto se les debía enseñar” (PP 388).

“La ley de Dios, pronunciada con grandiosidad aterradora desde el Sinaí, es el dictamen de condenación para el pecador. Le corresponde a la Ley condenar, pero no hay en ella poder para perdonar o redimir” (Comentarios de Elena G. de White, CBA 6: 1.094).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Piensa en toda esta idea de las promesas, especialmente las que fueron rotas. ¿Cómo te sentiste acerca de quienes rompieron las promesas que te hicieron? ¿Cuánta diferencia produjo si una persona tenía la intención de mantener sus promesas y luego no pudo hacerlo o decidió otra cosa, o si te diste cuenta de que la persona nunca quiso cumplirlas? ¿Qué sucedió con tu nivel de confianza después de que la promesa fue rota, por cualquier razón? ¿Qué significa, para ti, saber que puedes confiar en las promesas de Dios? O, tal vez, la pregunta debería ser: ¿Cómo puedes aprender a confiar en las promesas de Dios, en primer lugar?

2. ¿De qué maneras estamos en peligro de ser corrompidos por nuestro ambiente hasta el punto de perder de vista las verdades importantes que Dios nos ha dado? ¿Cómo podemos hacer que nos demos cuenta de cuáles son esas influencias corruptoras? ¿Cómo podemos neutralizarlas?

Resumen: El dar la Ley en el Sinaí no invalidó la promesa que Dios le hizo a Abraham, ni la Ley alteró las provisiones de la promesa. La Ley fue dada para que el pueblo pudiera darse cuenta de la verdadera extensión de su pecaminosidad, y reconociera su necesidad de la promesa que Dios les había hecho a Abraham y a sus descendientes.





+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

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• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
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• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"

Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin



• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.




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