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sábado, 17 de diciembre de 2011

El evangelio y la iglesia / Lección 13: para el 24 de diciembre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 17 de diciembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 6:1-10; Mateo 18:15-17; 1 Corintios 10:12; Romanos 15:1; Juan 13:34; Lucas 22:3.

PARA MEMORIZAR: “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Gál. 6:10).

“ALGUNOS LABRIEGOS que cultivaban papas (patatas) decidieron guardar las más grandes para sí y usar las más pequeñas como semillas. Después de algunas cosechas pobres, descubrieron que la naturaleza había reducido sus cosechas de papas al tamaño de canicas (bolitas). Mediante este desastre, aquellos agricultores aprendieron una importante lección.

“No podían tener las mejores cosas de la vida para sí mismos y usar lo que quedaba como semilla. La Ley de la vida decreta que la cosecha reflejará la siembra.

“Plantar papas pequeñas es todavía una práctica común. Tomamos las cosas grandes de la vida para nosotros y plantamos las que quedan. Esperamos que nuestro egoísmo será recompensando con generosidad” (International Student Fellowship Newsletter, marzo de 2007).

Pablo aplica este principio en Gálatas 6:1 al 10. En vez de que los miembros se muerdan y se coman entre sí (Gál. 5:15), la iglesia debe ser el lugar donde el Espíritu nos conduzca a poner a los otros antes que a nosotros mismos. Comprender que somos salvos por gracia debería hacernos humildes y más compasivos al tratar a otros.


RESTAURAR A LOS CAÍDOS
Domingo 18 de diciembre

Pablo tenía elevadas expectativas acerca de la vida cristiana (Gál. 5:16), y su consejo a los creyentes, en Gálatas 6:1, es muy alentador y realista. Los seres humanos no son perfectos, y aun los cristianos más consagrados se equivocan. Las palabras de Pablo en Gálatas 5:16 indican que visualizaba una situación que probablemente suceda en la iglesia hoy. Pablo da consejos prácticos acerca de cómo tratar tales situaciones cuando se presentan.

• ¿Cómo deberían responder los cristianos cuando un creyente cae en alguna conducta pecaminosa? Gál. 6:1; Mat. 18:15-17.

Para beneficiarnos con el consejo de Pablo, necesitamos comprender cuál era la situación exacta en la que Pablo pensaba. Ella giraba en torno a dos palabras usadas en Gálatas 6:1. La primera es ser sorprendido (RVR, NVI) o incurra (BJ). Literalmente significa “ser detectado o sorprendido”. El contexto sugiere que Pablo se refiere no solo a un creyente que sorprende a otro en un acto malo, sino también cuando una persona encuentra que “incurrió” en una conducta errada (ver Prov. 5:22) que habría elegido evitar.

Es probable que la mala conducta que Pablo analiza no sea deliberada, por los términos que usa. La palabra “falta” (RVR), o “pecado” (NVI), se refiere a un error, un tropezón o un paso en falso. Esto parece lógico por el comentario acerca de “andar” en el Espíritu. Aunque esto no excusa el error, Pablo hace claro que no está tratando con un caso de pecado desafiante (1 Cor. 5:1-5).

La respuesta adecuada no debería ser el castigo, la condenación o el desglose como miembro, sino la restauración. La palabra para “restaurar” es katartízo, y significa “remendar” o “poner en orden”. En el Nuevo Testamento se la usa para “remendar” las redes de pesca (Mat. 4:21). Del mismo modo que no abandonaríamos a un compañero creyente que se cae y se quiebra una pierna, como miembros del cuerpo de Cristo debemos cuidar tiernamente a nuestros hermanos en Cristo que pueden tropezar y caer al caminar juntos por el sendero al Reino de Dios.

• En lugar de practicar Mateo 18:15 al 17, ¿por qué hablamos mal, tan a menudo, de la persona con la que estamos enojados, dejamos que nuestro enojo siga activo contra ella, o incluso hacemos planes para vengarnos?


CUIDADO CON LA TENTACIÓN
Lunes 19 de diciembre

• “Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre” (2 Sam. 12:7).

La seriedad de las palabras de Pablo en Gálatas 6:1 –de cuidar que no seamos igualmente tentados– no debería ser pasada por alto. Se puede ver un sentido de urgencia y una preocupación personal, por la forma en que Pablo hace esta apelación. La palabra “considérate” (RVR) o “cuídese” (NVI) significa “mirar con cuidado algo”, o “prestar cuidadosa atención a algo” (comparar con Rom. 16:17; Fil. 2:4). Lo que Pablo quería decir era: “Mantengan un ojo atento sobre ustedes mismos”, para que el pecado no los tome por sorpresa. Para subrayar esta advertencia, Pablo pasa de la segunda persona del plural (vosotros) a la segunda persona del singular (tú) en la última parte del versículo. Esto no es una advertencia que se aplica a toda la congregación; es una amonestación individual a cada persona dentro de la iglesia.

Pablo no identifica explícitamente la naturaleza de la tentación contra la que advierte tan fuertemente a los gálatas. Tal vez no recordaba ninguna equivocación específica, sino sencillamente se refería al peligro de cometer el mismo pecado del cual trataban de restaurar a otro. Sus palabras en Gálatas 5:26 contra ser “vanagloriosos” sugieren que estaba advirtiéndoles contra el hecho de que no se sintieran espiritualmente superiores a los que estaban restaurando.

• ¿Por qué Pablo advierte a los gálatas contra el orgullo espiritual? Considera 1 Corintios 10:12; Mateo 26:34; y 2 Samuel 12:1-7.

Uno de los mayores peligros del cristiano es sentir orgullo espiritual, lo que nos hace pensar que estamos inmunes a cometer ciertos tipos de pecado. El hecho solemne es que todos tenemos una naturaleza pecaminosa, que se opone a Dios. De este modo, sin el poder contenedor del Espíritu de Dios, podríamos ceder prácticamente a cualquier pecado, si las circunstancias fueran apropiadas. Tal percepción de nuestra verdadera identidad aparte de Cristo puede impedirnos caer en el pecado de la justicia propia, y puede darnos una mayor simpatía por otros que cometen errores.

• ¿Cuántas veces has condenado a otros (tal vez solamente en tu corazón) por pecados de los que, alguna vez, fuiste culpable tú mismo?


SOBRELLEVAR CARGAS (Gál. 6:2-5)
Martes 20 de diciembre

• Además de restaurar a los caídos, ¿qué otras instrucciones da Pablo a los gálatas? Gál. 6:2-5; ver también Rom. 15:1; Mat. 7:12.

La palabra “carga”, en Gálatas 6:5, es báros, y habla de un peso grande que debía llevarse a grandes distancias. Luego, llegó a ser una metáfora para cualquier dificultad, tal como un largo día de trabajo (Mat. 20:12). Por el contexto inmediato, la admonición de Pablo era llevar “los unos las cargas de los otros”, incluyendo las faltas morales de otros creyentes. La instrucción de Pablo revela algunas vislumbres espirituales que no debemos pasar por alto.

Primera: “Todos los cristianos tienen cargas. Nuestras cargas difieren en tamaño y forma. [...] Para algunos, es la carga de la tentación o las consecuencias de un traspié moral (como en el vers. 1). Para otros, es un malestar físico, un desorden mental, una crisis familiar, la falta de empleo, la opresión del demonio, o alguna otra cosa; pero ningún cristiano está exento de cargas” (Timothy George, Galatians, p. 413).

Segunda: Dios no desea que llevemos todas nuestras cargas solos. A veces, estamos más dispuestos a ayudar a otros a llevar sus cargas que a permitir que otros nos ayuden. Pablo condena esta suficiencia propia (Gál. 6:3) como orgullo humano, al no admitir que tenemos necesidades. Esto no solo nos quita el consuelo de otros sino también impide que otros cumplan el ministerio que Dios les dio.

Finalmente, Dios nos llama a llevar las cargas de otros para manifestar el consuelo de Dios, pues la iglesia es el cuerpo de Cristo. Pablo ilustra esto al decir: “Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito” (2 Cor. 7:6). Nota que “el consuelo de Dios no le fue dado a Pablo por su oración privada y espera en Dios, sino por medio del compañerismo de un amigo y con las buenas noticias que él trajo. La amistad humana, en la cual sobrellevamos los unos las cargas de los otros, es parte del propósito de Dios para su pueblo” (John R. W. Stott, The Message of Galatians, p. 158).

• ¿Qué te impide buscar ayuda: el orgullo, la falta de confianza, o un sentido de suficiencia propia? Si tienes necesidad, ¿por qué no buscas a alguien en quien confías y le pides que comparta tus cargas?


LA LEY DE CRISTO (Gál. 6:2-5)
Miércoles 21 de diciembre

• Pablo conecta el sobrellevar las cargas con el cumplir la ley de Cristo. ¿Qué quiere decir él con “la ley de Cristo”? Gál. 5:14; 6:2; Juan 13:34; Mat. 22:34-40.

Esta frase de Pablo, “la ley de Cristo” (tou nómon tou Christou), no aparece en ninguna otra parte de la Biblia, aunque él usa una expresión similar en 1 Corintios 9:21 (énnomos Christou). Esta frase singular sugirió muchas interpretaciones diferentes. Algunos alegan que es una evidencia de que la ley de Dios dada en el Sinaí fue reemplazada por la ley de Cristo. Otros pretenden que la palabra ley significa un “principio” general (ver Rom. 7:21), y quiere decir que al llevar las cargas de otros, seguimos el ejemplo de Jesús. El contexto sugiere que “cumplir la ley de Cristo” es otra referencia a cumplir la ley mosaica mediante el amor. Pablo mostró en su carta que la Ley Moral no fue anulada con la venida de Cristo. En cambio, la Ley Moral, interpretada por el amor, sigue siendo muy importante en la vida cristiana. Esto es el resumen de lo que Jesús enseñó y practicó durante toda su vida, y aun en su muerte. Al sobrellevar las cargas de otros, no solo seguimos las pisadas de Jesús, sino también cumplimos la Ley.

Hay una aparente contradicción entre Gálatas 6:2 y 6:5. Este problema se resuelve fácilmente al notar que Pablo usa dos palabras diferentes para describir dos situaciones distintas. Como ya vimos, la palabra “carga” en el versículo 2 (báros) se refiere a un peso grande que tiene que llevarse a una gran distancia. La palabra fórtion, en el versículo 5, sin embargo, se refiere a la carga de un barco, la mochila de un soldado, o un niño en el vientre. Las primeras cargas pueden ser puestas a un lado; las últimas, no. Una madre embarazada debe cargar a su niño. Se observa que las personas pueden ayudarnos a llevar algunas cargas, pero hay otras que ningún ser humano puede llevar por nosotros, tales como la carga de una conciencia culpable, el sufrimiento y la muerte. Para estas, dependemos solo de la ayuda de Dios (Mat. 11:28-30).

• Aunque para algunas cargas puedes conseguir ayuda de otras personas, algunas tienes que llevarlas solo a Dios. ¿Cómo puedes aprender a dar al Señor las cosas que tú mismo sencillamente no puedes llevar?


SEMBRAR Y COSECHAR (Gál. 6:6-10)
Jueves 22 de diciembre

La palabra “burlado” (mukterízo) aparece solo aquí en el Nuevo Testamento, aunque está en la traducción griega del Antiguo Testamento. Significa “arrugar la nariz con desprecio”. En el Antiguo Testamento, suele referirse al desprecio hacia los profetas de Dios (2 Crón. 36:16; Jer. 20:7), y aun se usa una vez para describir gráficamente una actitud de rebelión hacia Dios (Eze. 8:17).

Lo que Pablo dice es que las personas pueden ignorar a Dios o aun despreciar sus mandamientos, pero no pueden ser más sabios que Dios. Él es el juez definitivo, y al fin tendrán que pagar el precio de sus acciones.

• Lee Gálatas 6:8. ¿Qué quiere decir Pablo aquí? ¿Qué ejemplos encuentras en la Biblia de personas que sembraron para la carne, y de aquellas que sembraron para el Espíritu? (Ver, por ejemplo, Hech. 5:1-3; Luc. 22:3; Dan. 1:8; Mat. 4:1.)

La metáfora de Pablo acerca de la siembra y de la cosecha no es exclusiva. Es un hecho que aparece en muchos proverbios antiguos. Pero es importante cómo Pablo la usa para subrayar sus comentarios anteriores acerca de la carne y el Espíritu. James D. G. Dunn nota: “Un equivalente moderno es que hay libertad de elección, pero no somos libres para elegir las consecuencias de nuestra elección” (Galatians, p. 330).

Aunque Dios no siempre nos libra de las consecuencias de nuestros pecados, no debemos desesperarnos por las malas elecciones que hicimos. Podemos regocijarnos en que Dios perdona nuestros pecados y nos adopta como hijos.

Entretanto, Gálatas 6:10 ilustra el punto de que “la ética cristiana tiene un foco doble. Uno es universal y abarca todo: ‘Hagamos bien a todos’; el otro es particular y específico: ‘mayormente a los de la familia de la fe’. La apelación universalista de Pablo está basada en el hecho de que todas las personas, en todas partes, son creadas a la imagen de Dios, y muy preciosas a su vista. Dondequiera que los cristianos olvidaron esto, inevitablemente fueron víctimas de los pecados del racismo, el sexismo, el tribalismo, y mil otras hipocresías que han plagado la comunidad humana desde Adán y Eva hasta el presente” (Timothy George, Galatians, pp. 427, 428).

• ¿Qué estás sembrando, el bien o el mal? ¿Qué clase de cosecha recogerás?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 23 de diciembre

“El Espíritu de Dios mantiene el mal bajo el dominio de la conciencia. Cuando el hombre se ensalza por encima de la influencia del Espíritu, recoge una cosecha de iniquidad. Sobre un hombre tal, el Espíritu tiene una influencia cada vez menor para restringirlo de sembrar semillas de desobediencia. Las advertencias tienen cada vez menos poder sobre él. Gradualmente pierde su temor a Dios. Siembra para la carne, y cosechará corrupción. Está madurando la cosecha de la semilla que él mismo ha sembrado. Desprecia los santos mandamientos de Dios. Su corazón de carne se convierte en un corazón de piedra. La resistencia a la verdad lo confirma en la iniquidad. [...]

“Todos deberían ser inteligentes en cuanto a la causa por la cual el alma es destruida. No se debe a algún decreto que Dios haya enviado contra el hombre. Él no hace que el hombre sea espiritualmente ciego. Dios proporciona suficiente luz y evidencias para capacitar al hombre a fin de que distinga entre la verdad y el error, pero no lo fuerza para que reciba la verdad; lo deja en libertad de elegir el bien o el mal. Si el hombre recibe la evidencia que es suficiente para guiar su juicio en la dirección correcta y elige el mal una vez, lo hará más fácilmente la segunda vez. La tercera vez se apartará de Dios aun con mayor avidez, y elegirá estar del lado de Satanás. Y continuará en este proceder hasta que sea confirmado en el mal y crea que es verdad la mentira que ha fomentado. Su resistencia ha producido su cosecha” (“Comentarios de Elena G. de White”, CBA 6: 1.112).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En un sentido práctico, ¿qué significa “restaurar” a un creyente que ha caído en el pecado? ¿De qué modos el pecado cometido afecta el proceso de restauración? La restauración ¿hará que todo sea igual que antes? Analiza.

2. Siendo que hay cargas que la gente debe llevar por sí misma (Gál. 6:5), ¿cómo determinamos si debemos ayudar a alguien?

3. ¿De qué modo tu iglesia cumple las instrucciones de Pablo en Gálatas 6? ¿Qué puedes hacer tú para marcar una diferencia?

Resumen: Si la presencia de Dios está entre su pueblo, se verá que un espíritu semejante al de Cristo se manifiesta dentro de la iglesia. Puede verse en la forma en que se extiende el perdón y la restauración a aquellos que yerran, en cómo se ayudan unos a otros en las pruebas y en los actos de bondad que se comparten; no solo entre ellos sino también con los no creyentes.






+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquíEnlace



• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"

Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.




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sábado, 22 de octubre de 2011

La fe, en el Antiguo Testamento / Lección 5: para el 29 de octubre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 22 de octubre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 3:1-14; Romanos 1:2; 4:3; Génesis 15:6; 12:1-3; Levítico 17:11; 2 Corintios 5:21.

PARA MEMORIZAR: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)” (Gál. 3:13).

UN NIÑITO HIZO UN BOTECITO, lo pintó y lo arregló. Un día, alguien le robó el bote, y él quedó angustiado. A las pocas semanas, el niño pasó frente a una casa de empeño y vio su bote. Contento, entró al negocio y le dijo al dueño: “Este es mi botecito”. “No”, dijo el dueño, “es mío, porque lo compré”. “Sí”, dijo el niño, “pero es mío porque yo lo fabriqué”. “Bueno”, dijo el dueño, “si me pagas dos dólares, puedes tenerlo”. Eso era mucho dinero para el niño, que no tenía un centavo. Pero decidió que los tendría; así que, trabajó cortando el césped y haciendo tareas diversas, y pronto tuvo su dinero.

Entonces, corrió al negocio y dijo: “Quiero mi bote”. Entregó el dinero, y recibió su bote. Lo tomó en sus brazos, diciendo: “Mi botecito, te amo. Eres mío. Eres dos veces mío. Te hice, y ahora te compré”.

• Así sucede con nosotros. En un sentido, somos dos veces de Dios. Él nos creó, pero entramos en la casa de empeño del diablo. Entonces, vino Jesús y nos compró a un costo terrible, no de dinero, sino de su preciosa sangre. Somos de Dios por creación y por redención. (Adaptado de William M. Tidwell, Pointed Illustrations, p. 97).


LOS GÁLATAS INSENSATOS
Domingo 23 de octubre

• Lee Gálatas 3:1 al 5. Resume lo que Pablo les dice. ¿En qué sentido podemos estar en peligro de caer en la misma trampa espiritual; es decir, comenzar bien y luego caer en el legalismo?

Varias traducciones modernas han tratado de captar el sentido de las palabras del versículo 1 acerca de la insensatez de los gálatas. La palabra que usó Pablo en el griego es aún más fuerte: anoétoi. Proviene de la palabra para mente (nous) y, literalmente, significa “sin mente”. Los gálatas no estaban pensando. Pablo no se detiene allí; dice que, como estaban actuando tan neciamente, él se pregunta si algún mago les echó algún ensalmo. “¿Quién os fascinó [los ha hechizado, NVI]?” Su elección de palabras puede sugerir que la fuente última detrás de esta condición es el diablo (2 Cor. 4:4).

Lo que desconcierta a Pablo, de la apostasía de los gálatas, es que ellos sabían que la salvación está basada en la cruz de Cristo. No era algo que ellos podían pasar por alto. La palabra traducida como “presentado”, en Gálatas 3:1, literalmente significa “pintado” o “puesto como un afiche”. Se usaba para describir todas las proclamaciones públicas. Pablo les dice que la cruz es el centro de su predicación y que ellos podían ver a Cristo crucificado con los ojos de su mente (1 Cor. 1:23; 2:2). Les dice que, por sus acciones, se estaban alejando de la cruz.

Luego, Pablo contrasta la experiencia actual de los gálatas con la que tuvieron cuando primero llegaron al conocimiento de la fe en Cristo. Lo hace con algunas preguntas retóricas. ¿Cómo habían recibido al Espíritu; es decir, cómo llegaron a ser cristianos? Y de una perspectiva ligeramente diferente, ¿por qué Dios les dio al Espíritu? ¿Fue porque hicieron algo para ganarlo? ¡Ciertamente, no! Era porque habían creído lo que Cristo ya había hecho por ellos. Habiendo comenzado tan bien, ¿qué los hacía pensar que ahora tenían que depender de su propia conducta?

• ¿Cuán a menudo piensas: Estoy bien. Soy un cristiano bastante bueno: no hago esto y no hago aquello... y luego, aun sutilmente, consideras que eres lo suficientemente bueno para ser salvo? ¿Qué está mal en este cuadro?


FUNDADOS EN LAS ESCRITURAS
Lunes 24 de octubre

Hasta aquí Pablo, en su carta a los Gálatas, ha defendido su evangelio de la justificación por la fe, apelando al acuerdo alcanzado con los apóstoles en Jerusalén (Gál. 2:1-10) y a la experiencia personal de los gálatas mismos (Gál. 3:1-5). Comenzando con Gálatas 3:6, Pablo se dirige al testimonio de las Escrituras para la confirmación final de su evangelio. De hecho, Gálatas 3:6 a 4:31 está compuesto de argumentos progresivos basados en la Escritura.

• ¿Qué quiere decir Pablo cuando escribe acerca de la “Escritura” en Gálatas 3:6 al 8? Considera Romanos 1:2, 4:3, 9:17.

Es importante recordar que cuando Pablo escribió su carta a los Gálatas no había “Nuevo Testamento”. Pablo fue el primer escritor del Nuevo Testamento. El Evangelio de Marcos es, probablemente, el primero de los cuatro evangelios, pero tal vez no fue escrito hasta el tiempo de la muerte de Pablo (65 d.C.), unos quince años después de la carta a los Gálatas. Así que, cuando Pablo se refiere a las Escrituras, pensaba solamente en el Antiguo Testamento.

Las Escrituras del Antiguo Testamento desempeñan un papel importante en las enseñanzas de Pablo. Las considera como la viva Palabra de Dios, dotada de autoridad. En 2 Timoteo 3:16, escribe: “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. La palabra traducida como “inspirada” es theopnéustos. La primera parte de la palabra (theo) significa “Dios”, mientras la segunda parte significa “espirada”. La Escritura es “espirada por Dios”. Pablo usa la Escritura para demostrar que Jesús es el Mesías prometido (Rom. 1:2), para dar instrucción en la vida cristiana (Rom. 13:8-10) y para probar la validez de sus enseñanzas (Gál. 3:8, 9).

Centenares de veces, Pablo cita el Antiguo Testamento; las citas se encuentran en todas sus cartas, excepto en las más breves (Tito y Filemón).

• Lee Gálatas 3:6 al 14. Identifica los pasajes que cita del Antiguo Testamento en esos versículos. ¿Qué nos indica esto acerca de cuán dotado de autoridad consideraba el Antiguo Testamento?

• ¿Piensas a veces que una parte de la Biblia es más “inspirada” que otra? Dada la afirmación de Pablo en 2 Timoteo 3:16, ¿cuál es el peligro de seguir este camino?


CONTADO COMO JUSTO
Martes 25 de octubre

► ¿Por qué crees que Pablo apela a Abraham cuando usa las Escrituras para validar su mensaje evangélico? Gál. 3:6.

Abraham era un personaje central en el judaísmo. Era el padre de la raza judía, y los judíos del tiempo de Pablo lo veían como el modelo de un verdadero judío. Muchos no solo creían que su característica específica fue su obediencia sino también que Dios lo había declarado justo por causa de esa obediencia. Abraham abandonó su tierra natal y su familia, aceptó la circuncisión y estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo por mandato de Dios. ¡Eso es obediencia! Los adversarios de Pablo, con su insistencia en la circuncisión, seguían esa misma línea.

Sin embargo, Pablo apela a Abraham nueve veces en Gálatas como un ejemplo de fe en lugar de apelar su observancia de la Ley.

• Considera la cita de Génesis 15:6 que presenta Pablo. ¿Qué significa cuando dice que la fe de Abraham “le fue contada por justicia”? (Ver también Rom. 4:3-6, 8-11, 22-24.)

Mientras justificación era una metáfora tomada del mundo legal, la palabra contada es una metáfora tomada de los negocios. Puede significar “acreditar”, o “poner algo en la cuenta de uno”. Se usa en relación con Abraham en Gálatas 3:6, y aparece otras once veces en conexión con el patriarca. Algunas versiones de la Biblia la traducen como contada, o imputada.

De acuerdo con la metáfora de Pablo, lo que se pone en nuestra cuenta es la justicia. La pregunta es: ¿Sobre qué base nos cuenta Dios como justos? Seguramente, no puede ser por la obediencia, a pesar de que era lo que pretendían los adversarios de Pablo. La Escritura dice que fue la fe de Abraham lo que Dios contó como justicia.

La Biblia es clara: la obediencia de Abraham no fue la base de su justificación, sino que fue el resultado. No hizo las cosas para ser justificado; las hizo porque él ya había sido justificado. La justificación conduce a la obediencia, y no al revés.

• Tú eres justificado no por algo que haces sino solo por lo que Cristo ya hizo por ti. ¿Por qué esto es una buena noticia? ¿Cómo puedes hacer para creer que se aplica a ti sin importar tus luchas pasadas y aun presentes?


EL EVANGELIO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
Miércoles 26 de octubre

“Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones” (Gál. 3:8). Pablo escribe que Dios mismo le predicó el evangelio a Abraham. Pero ¿cuándo predicó Dios el evangelio a Abraham? Pablo cita Génesis 12:3, indicando el pacto que Dios hizo con Abraham cuando lo llamó.

• Lee Génesis 12:1 al 3. ¿Cuál era la naturaleza del pacto que Dios hizo con Abraham?

La base del pacto fueron las promesas de Dios. Estas promesas sorprenden porque son unilaterales. Dios hace las promesas, y Abraham no promete nada. Esto es lo opuesto a la forma en que la gente trata de relacionarse con Dios. Le promete que lo servirán, solo si él hace algo por ellas. Pero eso es legalismo. Dios no le pidió a Abraham que prometiera algo sino que aceptara las promesas de Dios por fe. Claro que eso no era tarea sencilla, porque Abraham tenía que aprender a confiar completamente en Dios y no en sí mismo (ver Gén. 22). El llamamiento de Abraham ilustra la esencia del evangelio: la salvación por fe.

Algunos sostienen, equivocadamente, que la Biblia enseña dos maneras de salvarse: en el Antiguo Testamento la salvación había estado basada en la obediencia a los mandamientos; luego, como eso no funcionó bien, Dios había abolido la Ley y hecho posible la salvación por la fe. Esto no podría estar más lejos de la verdad. Pablo afirmó, en Gálatas 1:7, que hay solo un evangelio.

• ¿Qué otros ejemplos encuentras en el Antiguo Testamento de salvación solo por la fe? Ver Lev. 17:11; Sal. 32:1-5; 2 Sam. 12:1-13; Zac. 3:1-4.

• A menudo escuchamos la expresión “gracia barata”. No obstante, es un concepto equivocado. La gracia no es barata; es gratuita (por lo menos, para nosotros). Pero la arruinamos cuando pensamos que podemos añadir algo con nuestras obras, o que podemos usarla como una excusa para pecar. En tu experiencia, ¿cuál de esos dos caminos estás más inclinado a usar, y cómo puedes detener esa tendencia?


REDIMIDOS DE UNA MALDICIÓN (Gál. 3:9-14)
Jueves 27 de octubre

Los adversarios de Pablo sin duda fueron sacudidos por las palabras en Gálatas 3:10. No pensaban estar bajo una maldición, sino que esperaban una bendición por su obediencia. Pero Pablo es inequívoco: “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas”.

Pablo contrasta dos alternativas: la salvación por fe y la salvación por obras. Las bendiciones y las maldiciones del pacto (Deut. 27, 28) son directas. Los que obedecían eran bendecidos, los que desobedecían eran maldecidos. Así, si una persona dependía de la obediencia a la Ley para ser aceptada por Dios, necesitaba observar toda la Ley. Es todo o nada.

Esto era una mala noticia no solo para los gentiles, sino también para los adversarios legalistas de Pablo, porque “todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Rom. 3:23). A pesar de nuestros esfuerzos, la Ley solo nos condena como transgresores.

• ¿De qué modo Cristo nos libra de la maldición de la Ley? Ver Gál. 3:13; 2 Cor. 5:21.

Pablo introduce otra metáfora para lo que Dios hizo por nosotros en Cristo. La palabra redimió significa “comprar de nuevo”, como cuando se pagaba el rescate para liberar rehenes o el precio de un esclavo. Como la paga del pecado es muerte, la maldición por no observar la Ley era una sentencia de muerte. El rescate pagado para nuestra salvación le costó a Dios la vida de su propio Hijo (Juan 3:16; 1 Cor. 6:20; 7:23). Él voluntariamente tomó nuestras maldiciones sobre sí mismo y sufrió por nosotros la penalidad completa del pecado (2 Cor. 5:21).

Pablo cita Deuteronomio 21:23 como prueba bíblica. De acuerdo con la costumbre judía, una persona estaba bajo la maldición de Dios si, al morir, el cuerpo era colgado de un árbol o de un madero. La muerte de Jesús sobre la cruz era considerada como un ejemplo de esta maldición (Hech. 5:30; 1 Ped. 2:24).

Por eso la cruz era una piedra de tropiezo para algunos judíos, que no podían entender que el Mesías hubiera sido maldecido por Dios. Pero este era exactamente el plan de Dios. Sí, el Mesías cargó una maldición, pero no era la suya propia: ¡era la nuestra!


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 28 de octubre

“Sobre Cristo como Sustituto y Garante nuestro fue puesta la iniquidad de todos nosotros. Fue contado por transgresor, a fin de que pudiese redimirnos de la condenación de la Ley. La culpabilidad de cada descendiente de Adán abrumó su corazón. La ira de Dios contra el pecado, la terrible manifestación de su desagrado por causa de la iniquidad, llenó de consternación el alma de su Hijo. Toda su vida, Cristo había estado proclamando a un mundo caído las buenas nuevas de la misericordia y el amor perdonador del Padre. Su tema era la salvación aun del principal de los pecadores. Pero, en estos momentos, sintiendo el terrible peso de la culpabilidad que lleva, no puede ver el rostro reconciliador del Padre. Al sentir el Salvador que de él se retraía el semblante divino en esta hora de suprema angustia, atravesó su corazón un pesar que nunca podrá comprender plenamente el hombre. Tan grande fue esa agonía que apenas le dejaba sentir el dolor físico.

“Con fieras tentaciones, Satanás torturaba el corazón de Jesús. El Salvador no podía ver a través de los portales de la tumba. La esperanza no le presentaba su salida del sepulcro como vencedor ni le hablaba de la aceptación de su sacrificio por el Padre. [...] Sintió la angustia que el pecador sentirá cuando la misericordia no interceda más por la raza culpable. El sentido del pecado, que atraía la ira del Padre sobre él como sustituto del hombre, fue lo que hizo tan amarga la copa que bebía el Hijo de Dios, y quebró su corazón” (DTG 701).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En nuestra iglesia, algunos hoy todavía tienen dificultad para aceptar la salvación solamente por la fe, y que la gracia de Dios, mediante Cristo, nos salva. ¿Por qué algunos vacilan en aceptar esta verdad vital?

2. Pablo habló muy enérgicamente acerca del error teológico de la salvación por obras. ¿Por qué es importante una buena teología? ¿Por qué nosotros, como iglesia, debemos mantenernos firmes aun cuando el error se enseña entre nosotros?

• Resumen: Del principio al fin en la vida cristiana, la base de nuestra salvación es solo la fe en Cristo. Por causa de la fe de Abraham en las promesas de Dios, él fue contado como justo. El mismo don de justicia está disponible para todos los que hoy comparten la fe de Abraham. La única razón por la que no somos condenados por nuestros errores es que Jesús pagó el precio de nuestros pecados al morir en nuestro lugar.





+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí



• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"

Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin



• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.




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sábado, 10 de septiembre de 2011

La adoración en la iglesia primitiva / Lección 12: para el 17 de septiembre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 10 de septiembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 1:1-11; 2:14-41; 17:15-34; 18:1-16; 1 Corintios 13.

PARA MEMORIZAR: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe” (1 Cor. 13:1).

POCO DESPUÉS DE QUE CRISTO regresó al cielo, la iglesia primitiva comenzó a expandirse y a crecer. Al principio, eran casi exclusivamente judíos los que aceptaban a Jesús como el Mesías y se unían a los creyentes, pensando que el evangelio era solo para los judíos. Esto muestra cuánto tenían que aprender todavía.

En Pentecostés, después de la predicación de Pedro y su llamado ante una multitud de judíos (Hech. 2), “los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas” (Hech. 2:41). Este texto muestra la falacia de la idea de que todos los judíos rechazaron a Jesús.

Pero estaríamos equivocados si miráramos a la iglesia primitiva como un tiempo idílico de adoración y alabanza. Aunque el contexto era diferente, la iglesia primitiva luchó con algunos de los mismos problemas con que luchamos hoy, problemas que se relacionaban con su fe, incluso la adoración.

Esta semana consideraremos algunos casos de esos días tempranos del cristianismo y de los desafíos que la iglesia afrontó al crecer, y aprenderemos las cosas buenas y cómo evitar las malas.


MUCHAS “PRUEBAS”
Domingo 11 de septiembre

Desde el punto de vista humano, el ministerio terrenal de Jesús no pareció muy exitoso. Aunque atrajo a muchos seguidores, no atrapó a las masas. Muchos líderes lo rechazaron y los romanos lo crucificaron, haciendo que sus discípulos más cercanos se esparcieran y huyeran.

Sus seguidores veían bastante difíciles las cosas hasta su resurrección. Luego, en Pentecostés, de repente los discípulos encontraron nuevo valor para proclamar a su Maestro crucificado como el Mesías de Israel. Solo después de la resurrección de Jesús la iglesia temprana comenzó a surgir.

► Lee Hechos 1:1 al 11. ¿Qué verdades importantes encontramos aquí acerca de la segunda venida de Cristo, el bautismo, el Espíritu Santo y la misión? Considera especialmente los versículos 3 al 6. ¿Qué nos muestra esto acerca de cuánto tenían todavía que aprender?

Muy interesante es el versículo 3, donde Lucas afirma que Jesús les presentó muchas “pruebas” (BJ). Algunas versiones usan la frase “pruebas indubitables” (RVR), dando tal vez demasiado énfasis al tema. Otra traducción dice “pruebas convincentes” (NVI). El punto, aquí, es que los creyentes en Jesús tuvieron evidencias poderosas, “pruebas”, de que Jesús era el Mesías. Al considerar la tarea que les dejó, podían acobardarse por la oposición que encontrarían; por eso necesitaban pruebas. Las buenas nuevas son que el Señor nos dará las razones que necesitemos para tener fe, para creer en cosas que no comprendemos plenamente. Como vemos, los discípulos todavía no comprendían plenamente las intenciones del Señor con respecto a la nación de Israel, aun después de haber estado con Jesús. Necesitamos aprender a adorar, a alabar y a obedecer al Señor, aunque no lo comprendamos.

► Piensa acerca de las evidencias que tenemos para nuestras creencias, en todas las buenas razones para la lógica de nuestra fe. También nota el uso de la palabra fe. ¿Qué implica la fe? Es decir, ¿qué buenas razones tienes para tener fe, una creencia que no comprendes del todo?


LA PREDICACIÓN DE LA PALABRA
Lunes 12 de septiembre

Una gran parte de la tradición protestante acerca de la adoración ha sido la predicación de la Palabra. Una sagrada responsabilidad recae sobre quienes tienen la tarea de enseñar, predicar, exhortar y animar. La música, la liturgia, la oración, la Cena del Señor y el lavamiento de los pies, todos tienen su lugar, pero, tal vez, nada es más importante que lo que se predica desde el púlpito durante la hora de adoración.

► Lee el sermón de Pedro el día de Pentecostés (Hech. 2:14-41). ¿Cuán importantes son los temas de las Escrituras, las doctrinas, la profecía, Cristo, el evangelio y la salvación expresados por Pedro, y por qué son tan esenciales en la predicación?

¡Qué experiencia habrá sido escuchar al pescador Pedro predicar con tanto poder y autoridad! Sus palabras no mostraron vacilación, ni ninguna duda, sino más bien revelaron que el Espíritu estaba trabajando por medio de él. En toda su homilía, Pedro no vacila sino que usa las Escrituras (entonces, solo el Antiguo Testamento) y predica con poder el evangelio de Jesucristo, el crucificado y resucitado Mesías, quien ahora está “exaltado por la diestra de Dios” (Hech. 2:33). Es sorprendente cómo en un discurso tan breve cubre una gran cantidad de información, desde el derramamiento del Espíritu Santo, hasta el arrepentimiento y la segunda venida de Cristo.

► ¿Cuál fue el resultado de la predicación en este culto de adoración? Ver Hechos 2:41. ¿Qué podemos obtener de este hecho para nosotros mismos y para nuestros cultos sabáticos?

Sin duda, este habrá sido un culto de adoración muy especial. Pero, al mismo tiempo, tenemos las mismas promesas que ellos tuvieron. Tenemos la misma Biblia que ellos tuvieron (y ahora el Nuevo Testamento también) y el mismo Señor, que nos ofrece el mismo Espíritu. ¿Por qué, entonces, no tener cultos de adoración con esa clase de poder que vemos aquí? ¿Qué nos retiene?


PABLO EN EL AREÓPAGO
Martes 13 de septiembre

En los días de la iglesia primitiva, vemos otro ejemplo del problema de la adoración, y lo que la gente adoraba. Esta vez en el ministerio de Pablo, cuando estuvo en Atenas, el lugar donde vivieron tres de los filósofos más influyentes del mundo (Sócrates, Platón y Aristóteles).

¡Qué audiencia diferente tuvo Pablo aquí de la que tuvo Pedro algunos años antes, ante todos aquellos devotos judíos en Jerusalén!

► Lee Hechos 17:15 al 34, el informe de la predicación de Pablo en Atenas. ¿Cuán diferente fue el testimonio de Pablo a esta gente de lo que fue el de Pedro ante su audiencia en el día de Pentecostés?

Una de las diferencias obvias es que Pablo aquí no citó la Biblia, sino que citó a un autor pagano. Al mismo tiempo, Pablo apeló a la lógica y a la razón: miren al mundo creado, decía él, y verán poderosas evidencias del Dios creador. Estaba usando una teología natural, señalando al mundo natural como razón para creer en el Dios creador.

Es interesante notar aquí el problema de la adoración. Esas personas adoraban algo que no comprendían. Pablo procuró tomar esa devoción y adoración, alejarla de los ídolos, y acercarlos al Dios viviente. Los seres humanos parecen tener una necesidad innata de adorar algo, alguna cosa, y Pablo aquí procuró señalar lo único realmente digno de adoración.

► ¿Cuál era el problema real que tenía esa gente, y por qué?

Al fin, la apelación a la lógica, a la razón y a la teología natural puede llevarnos solo hasta cierto punto. Pablo, en su testimonio, procuró enseñarles acerca del arrepentimiento, el Juicio y la resurrección, enseñanzas que necesitan ser tomadas por fe. Por eso, no tuvo mucho éxito con ellos. Aunque hubo algunos conversos, la mayoría pareció regresar a adorar lo que es vano, inútil e incapaz de salvar.

► ¿De qué maneras pueden nuestros cultos de adoración alcanzar mejor a quienes no tienen una base bíblica, que no tienen las mismas premisas que nosotros? ¿Qué podemos hacer para que nuestros cultos de adoración sean más aceptables para quienes buscan a Dios?


ADORACIÓN “CONTRA LA LEY”
Miércoles 14 de septiembre

La adoración no es solo lo que haces en la iglesia el sábado. La adoración abarca aspectos de toda nuestra fe: lo que creemos, lo que proclamamos, cómo actuamos. En el centro de la adoración debe estar la idea de que el Señor es nuestro Creador y Redentor. Toda la adoración debe fluir de esta verdad fundamental y sagrada. La adoración es principalmente acerca de Dios y las acciones de Dios en la historia. La adoración auténtica debería atraernos a un caminar más cerca del Señor. Debería conducirnos a un sentido de respeto, reverencia, arrepentimiento, y amor por él y por los demás.

Aunque debemos estar pensando en el Señor (Luc. 21:36; Sal. 1:2), el tiempo de adoración debería ser algo especial. Pero no podemos depender solo de la iglesia o de los líderes para proveernos esa clase de experiencia, por mucho que se empeñen. Al fin, se reduce a nosotros mismos y a la actitud que llevamos a la iglesia el sábado.

Como hemos visto, la adoración es un medio para un fin, no un fin en sí mismo. Nuestra adoración no nos salva; más bien, es una respuesta por haber sido salvados.

► Lee Hechos 18:1 al 16. ¿Qué acusación le hicieron a Pablo, y qué nos dice esto acerca de la adoración?

Sorprende que Pablo fuera acusado de persuadir a la gente hacia una clase diferente de adoración, una adoración “contra la ley” (vers. 13). (Aun los judíos que creían en Jesús planteaban una acusación similar contra Pablo.) Vemos, en Hechos 18, que estas personas estaban tan atrapadas en la tradición, tan atrapadas en cómo se hacían las cosas en lo pasado y en las formas de la adoración, que cuando Pablo les presentó a aquel a quien adoraban sin saberlo, aquel a quien todos los cultos de adoración apuntaban, ellos rechazaron lo que él les dijo. Tan aferrados estaban a la ley misma que dejaron de ver a aquel a quien la ley señalaba.

Hoy, aunque nuestras circunstancias son radicalmente diferentes de las de Pablo, necesitamos ser cuidadosos de no permitir que nuestras formas y tradiciones se nos crucen en el camino de lo que realmente trata nuestra fe. Cualquier adoración que no nos conduzca directamente a la cruz está desviada.


EL AMOR CONQUISTA TODO
Jueves 15 de septiembre

Es muy fácil, desde nuestra perspectiva hoy, mirar hacia atrás, a la iglesia primitiva, como una especie de modelo de armonía y paz, un ejemplo de lo que trataba la verdadera adoración. Desgraciadamente, la historia del Nuevo Testamento es muy similar a la del Antiguo Testamento: ambas muestran cuán lejos hemos caído.

Toma, por ejemplo, la iglesia de Corinto, que Pablo estableció en su segundo viaje misionero. Era un centro comercial, conocido por su lujo y su riqueza; pero Corinto era también uno de los centros de religiones sensuales y degradantes de la época. La influencia de esta cultura, la inmoralidad y la disensión habían invadido la iglesia. Y, aunque esto era malo, no era el único problema que tenían. Pablo menciona otros problemas que estaban dividiendo a la iglesia (Hech. 8-11): la idolatría (1 Cor. 10:14) y, al parecer, un énfasis exagerado en los dones, especialmente el mal uso del don de lenguas por motivos de satisfacción propia (1 Cor. 14).

► En medio de su discurso a los corintios, con todos sus problemas, Pablo les presenta el famoso capítulo de 1 Corintios 13. ¿Cuál es el mensaje esencial allí? Pero, más importante, ¿cómo podemos aplicar esto hoy a nuestras vidas y a la adoración?

Pablo sugirió que ninguna profesión que hagamos, ningún milagro poderoso, ningún don carismático, ninguna piedad o celo, nos beneficiarán a menos que el corazón esté lleno de amor a Dios, confirmado por el amor de los unos a los otros. Esto, dice Pablo, es el don máximo que deberíamos buscar, que no puede ser sustituido por nada menor.

Los dones espirituales son útiles. Los cristianos deberían usar sus dones para honrar a Dios y edificar a la iglesia en unidad. Pero ningún don nunca debe ser usado para exhibición del yo, para la ganancia personal o para realizar actos desordenados en la adoración.

Una iglesia llena de cristianos amantes y consagrados ejercerá una influencia que se extenderá mucho más allá de los cultos de adoración semanales.

► ¿Cuánto de tu propio tiempo y energía empleas en procurar ministrar a otros? ¿A cuánto de tu yo estás dispuesto a renunciar para el bien de otras personas? No es tan fácil, ¿verdad?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 16 de septiembre

► Lee “Pentecostés”, “El don del Espíritu”, “Pablo exalta la Cruz”, “Corinto” y “Llamamiento a alcanzar una norma más alta”, Los hechos de los apóstoles, pp. 29-38; 39-47; 166-173; 200-209; 255-265.

“La santidad no es arrobamiento: es una entrega completa de la voluntad a Dios; es vivir de toda palabra que sale de la boca de Dios; [...] es caminar por fe [...] confiar en Dios sin vacilación y descansar en su amor” (HAp 42).

“¿Cuál fue la fortaleza de los que en tiempos pasados padecieron persecución por causa de Cristo? Consistió en su unión con Dios, con el Espíritu Santo y con Cristo. El vituperio y la persecución han separado a muchos de sus amigos terrenales, pero nunca del amor de Cristo” (HAp 71).

“Los consagrados mensajeros [...] no permitían que ningún pensamiento de exaltación propia echara a perder su presentación de Cristo. [...] No codiciaban ninguna autoridad ni preeminencia” (HAp 172).

“Él [Pablo] no entendía que la idolatría fuera solo la adoración de ídolos, sino también el egoísmo, el amor a la comodidad, y la complacencia de apetitos y pasiones” (HAp 261).

Preguntas Para Dialogar:

1. En la clase, hablen acerca de las razones que tenemos para la fe. ¿Qué “pruebas” tenemos para lo que creemos? ¿Qué evidencia racional y lógica tenemos que nos ayuda a afirmarnos en nuestras creencias? Al mismo tiempo, ¿cuáles son los desafíos a nuestra fe? En definitiva, aun a pesar de estos desafíos, ¿por qué creemos lo que creemos?

2. Piensa en algunos de los cultos de adoración más poderosos a los que has asistido. ¿Qué los hizo tan especiales, tan poderosos? ¿Qué elementos en particular marcaron la diferencia? ¿Cómo podrían esos elementos ser traídos a la adoración en tu iglesia local, si no están ya en ella?

3. En nuestros cultos de adoración, ¿qué cosas podrían realmente impedir nuestra visión de Cristo y de la cruz? ¿Cómo podemos asegurarnos de no permitir que esto ocurra?

4. Medita en 1 Corintios 13. ¿Qué pasos concretos podría dar tu iglesia para manifestar el amor del que habla Pablo aquí?





► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "La Adoración"

Periodo: 3° Trimestre / julio-septiembre de 2011
Autor: Rosalie Hafner de Zinke sirvió por muchos años como asistente pastora (instructora bíblica) en iglesias como Collegeview, Central de Sacramento, el Tabernáculo de Battle Creek y la Iglesia de Hinsdale, en los Estados Unidos. También trabajó en el ministerio con su esposo, que era pastor, durante quince años, y más tarde como capellana en hospitales, antes de su jubilación.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.





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