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sábado, 31 de marzo de 2012

Definiciones: Evangelización, Testificación / Lección 1 para el 7 de abril + recursos y descargas

Sábado 31 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 4:33; 13:48; 1 Juan 1:3; Hechos 13:1-49; 22:2-21; 1 Pedro 3:15.
PARA MEMORIZAR: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mat. 28:19, 20).

PENSAMIENTO CLAVE: Si hemos de estar involucrados en cumplir la gran comisión evangélica, debemos comprender lo que queremos decir con “evangelización” y “testificación”.
CON FRECUENCIA, LOS EMPLEADOS reciben una “descripción de tareas”, que es una reseña detallada de los deberes que se espera que ellos cumplan.

La Biblia también tiene una “descripción de tareas” para el pueblo de Dios. En 1 Corintios 15:58, el apóstol Pablo amonesta a los creyentes corintios para que estén “firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre”. Aunque Pablo no especifica a qué obra se refiere, él usa una frase similar en 1 Corintios 16:10, con respecto a la obra de Timoteo de evangelizar y testificar acerca del plan de salvación. Ciertamente la amonestación de Pablo en el capítulo 15 incluía la obra de difundir el evangelio.

Esta semana analizaremos qué son la evangelización y la testificación; es decir, procuraremos descubrir nuestra “descripción de tareas” bíblica.



LA EVANGELIZACIÓN ES...
Domingo 1º de abril

Al considerar la obra de los primeros evangelistas, vemos qué es la evangelización. Su mundo era como el nuestro: el mundo de ellos era caído, pecaminoso, y sin esperanza ni salvación. Hace mucho, Arthur Schopenhauer, conocido como el “filósofo del pesimismo”, expresó así la condición humana: “No ha vivido ninguno que no haya deseado más de una vez que no tuviera que vivir al día siguiente”.–The World as Will and Idea, p. 204. Poco cambió desde el tiempo del apóstol y de Schopenhauer, hasta el nuestro. Por eso, los puntos principales de la predicación del siglo primero también deben ser los nuestros hoy.



• Lee Hechos 4:33; 5:42; 2:36 al 39; 7:56; y 13:48. ¿Cuáles son algunos temas específicos que predicaron los discípulos, que deberíamos incluir en la evangelización de hoy?
Para ser un evangelista, hay que comprender y experimentar el “evangelio eterno”. Este evangelio produce la creencia, la confesión, la conversión, el bautismo, el discipulado y la promesa de la vida eterna.


Los líderes judíos veían en la osadía de los apóstoles algo que los convencía de que ellos habían estado con Jesús (ver Hech. 4:13): se vieron confrontados con hombres que parecían no hablar de otra cosa sino de la vida y las enseñanzas de Jesús. La evangelización y la testificación tienen que ver con la vida y las enseñanzas de Jesús, la diferencia que ellas produjeron en la vida de los creyentes, y lo que Jesús puede hacer en la vida de todos los que lo aceptan como Señor y Salvador.


La evangelización y la testificación son un proceso continuo en vez de solamente un programa o un evento. Una parte vital del proceso es el establecimiento y la “alimentación”. La palabra perseveraban indica el compromiso de los nuevos creyentes con una estrategia continua para su alimentación espiritual. Para esa iglesia, la evangelización era mucho más que la predicación del mensaje. Ese proceso se completaba únicamente cuando las personas llegaban a ser discípulos y estaban incorporadas a la iglesia local.


• De todas las promesas del evangelio, ¿cuál te da más esperanza? ¿Cómo puedes aferrarte a esa promesa y hacerla tuya, sin importar las circunstancias?




LA TESTIFICACIÓN ES...
Lunes 2 de abril


Un testigo es quien da un testimonio y confirma algo que conoce por experiencia personal. El testimonio cristiano personal de la obra de Dios en su vida puede ser muy poderoso. En una ocasión, Jesús sanó a un hombre poseído por demonios (ver Mar. 5:1-19). Cuando, ya sanado, quiso seguir a Jesús, él le dijo: “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo y cómo ha tenido misericordia de ti” (Mar. 5:19).
Sin duda, en el poco tiempo que pasó este hombre con Jesús, no aprendió el arte de enseñar o de predicar. Solamente aprendió las verdades básicas del evangelio antes de que se le dijera: “Vete, y cuenta”.
• Lee Marcos 5:18 al 20; Hechos 22:15 y 16; y 1 Juan 1:3. ¿Qué punto común e importante tienen todos estos textos?
Dios nos ha dado la responsabilidad de compartir cómo él cambió nuestras vidas, así como se lo ordenó al endemoniado en Gadara y a sus demás seguidores.
Testificar es compartir la experiencia personal que tuvimos con Dios –para animar a otros a aceptar a Cristo–; no es tan organizada e intencional como la evangelización por radio, televisión o en público. Ser un testigo puede ser muy espontáneo, ya que la oportunidad de compartir a Jesús puede surgir en cualquier lugar y momento. Por eso, debemos estar alertas para poder compartir nuestro conocimiento y experiencia.


La relación entre la testificación y la evangelización es que son estrategias diferentes para ganar almas para Cristo. La testificación es más espontánea y breve, mientras que la evangelización es de mayor duración y más intencional. Algunas veces la evangelización planeada es fortalecida por la testificación personal y a veces la testificación espontánea conduce a las personas a participar de un programa más elaborado, pero ambas son componentes vitales del proceso general. Los que están abiertos a la conducción del Espíritu Santo querrán saber más, cuando compartimos lo que Jesús ha hecho por nosotros. Algunos discuten tus doctrinas, tu teología, tus creencias, pero no es tan fácil argumentar en contra de tu testimonio personal.


¿Cuándo fue la vez última vez que testificaste a alguien acerca de lo que Cristo hizo por ti? ¿Qué dijiste? ¿Cuál fue la reacción? ¿Cómo cambió Cristo tu vida?



LA EVIDENCIA BÍBLICA
Martes 3 de abril


Los primeros creyentes tuvieron que afrontar obstáculos al comenzar a difundir las buenas noticias acerca de Jesús. Tal vez no fue menor el hecho de que la mayoría no había sido educada en las escuelas religiosas de la época y, por lo tanto, tendrían muy poca credibilidad a los ojos de la iglesia establecida.
No obstante, a pesar de los obstáculos, los apóstoles y otros creyentes sintieron con fuerza el llamado de Dios de continuar evangelizando y testificando. Las bendiciones del perdón y la seguridad que ellos habían experimentado personalmente los impulsaron a compartir. La testificación fue el resultado natural de la conversión.
• Lee Hechos 13:1 al 49. ¿A qué obra llamó el Espíritu Santo a Bernabé y a Saulo?
La “Palabra de Dios” que se predicó en todas partes muy probablemente contenía los pasajes mesiánicos del Antiguo Testamento. Esos pasajes predecían la muerte y la resurrección del Salvador, y su consiguiente perdón y justificación de los pecadores, y se presentaban como habiéndose cumplido en Jesús de Nazaret.
El Nuevo Testamento revela claramente lo que estos creyentes se comprometieron a predicar y a compartir. Entre los puntos principales que regularmente enfatizaban estaba Jesús como Señor y Cristo; la salvación por medio de su justicia, la venida del Reino de Dios y la promesa de vida eterna.
• Estudia Hechos 6:1 al 7. Concéntrate especialmente en los versículos 4 y 7. ¿Qué capacitó a la iglesia primitiva para tener tanto éxito en la evangelización del clero profesional en Jerusalén?
Muchas personas creyeron en Jesús y lo aceptaron como su Salvador personal por el testimonio de los creyentes que compartían sus propias experiencias que cambiaron sus vidas, y no sencillamente por haber visto milagros.
• Por poderosos y apremiantes que hayan sido los testimonios y la testificación de estos primeros evangelistas, ellos se referían constantemente a las Escrituras. Es decir, usaban la Biblia para interpretar sus experiencias. ¿Cuán bien conoces la Biblia, y cómo puedes estar suficientemente firme para poder usarla en tu propia testificación?




CONTAR NUESTRA HISTORIA
Miércoles 4 de abril


Como dijimos antes, la testificación más poderosa que puede dar un creyente en favor de Jesús es compartir su testimonio personal. Es decir, compartir lo que Dios ha hecho por mí, y cómo él ha afectado mi vida y mi experiencia. Generalmente, un testimonio personal se expresa en tres movimientos diferentes. La primera parte es un breve repaso de la vida del creyente antes de aceptar a Jesús como su Salvador personal. La segunda parte es una explicación de cómo la persona se encontró con el Señor. La tercera es una declaración de la experiencia de la vida desde que conoció a Jesús.


• Lee Hechos 22:2 al 21. El discurso de defensa de Pablo ante el concilio de Jerusalén tiene la forma de un testimonio personal. ¿Cuáles fueron algunos de los puntos que presentó en cada sección de su testimonio?
- Su vida antes de conocer a Jesús (vers. 3-5):
- Cómo se encontró con el Señor (vers. 6-16):
- Su vida desde su conversión (vers. 17-21):
- Aun si te criaste en un hogar cristiano y no tuviste una experiencia dramática de conversión, ciertamente tuviste un momento en que hiciste un compromiso personal con Jesucristo. Piensa en tu experiencia y trata de escribir algunos puntos que te ayudarán a formular tu propio testimonio personal.
- Mi vida antes de conocer a Jesús (o antes de hacer el compromiso con él):
- Cómo me encontré con Jesús (o qué influyó para comprometerme con él):
- Mi vida desde que acepté a Jesús como mi Salvador personal:
Un testimonio personal no debería ser una autobiografía muy larga ni detallada. Mencionamos antes que la testificación es una forma más espontánea de compartir a Jesús de lo que es un enfoque de evangelización planificada. Los cristianos deberían ser capaces de dar su testimonio en un breve momento, ya que no sabemos cuándo puede surgir la oportunidad de hablar por Jesús. Podría ocurrir en lugares y en momentos inesperados. Puede ser en una terminal de ómnibus o en un avión. Puede suceder en una breve llamada telefónica. Cualquiera que sea la manera en que surja la oportunidad, deberíamos estar listos y dispuestos a hablar acerca de lo que Dios hizo por nosotros, qué razones tenemos para nuestra fe y la esperanza que Dios nos ofrece, y se la ofrece también a los demás.


• Considera la diferencia eterna entre los perdidos y los salvados, entre la muerte eterna y la vida eterna. A la larga, ¿qué otra cosa realmente importa?




LA DESCRIPCIÓN DE NUESTRA TAREA
Jueves 5 de abril


• Lee 1 Pedro 3:15. ¿Qué nos enseña Pedro acerca de la testificación? ¿De qué modo esto es apropiado para lo que hemos visto?
Ya vimos suficiente de la evangelización y la testificación como para sugerir una descripción bíblica de nuestra tarea. No necesitamos definiciones con las que todos estén de acuerdo en cada detalle, pero las definiciones que aceptemos deben incluir los elementos esenciales para compartir a Jesús y lo que él ofrece al mundo.



• Considera esta definición de evangelización. ¿Crees que es una definición adecuada? ¿Qué le añadirías, o qué le quitarías? La evangelización es el proceso de proclamar claramente y en forma persuasiva el evangelio del Señor Jesucristo, de modo que las personas lo acepten como su Salvador personal y lo sigan como Señor, y que lleguen a ser discípulos y formadores de discípulos.
Aunque la definición de una tarea no es una descripción detallada de esa tarea, da una idea general. Cuando se trata de la testificación, la experiencia del creyente con Dios determinará qué enfoque le dará. Pero, el comprender el deseo divino de alcanzar a un mundo perdido por medio de su iglesia nos hará considerar un enfoque planificado para la testificación y la evangelización.


El crecimiento de la iglesia primitiva se debió a la convicción y el compromiso de sus miembros, basados en su experiencia personal con Jesús y el derramamiento del Espíritu Santo, que les dio poder. Las enseñanzas de Jesús y el poder del Espíritu Santo siguen siendo básicos en toda testificación y evangelización.


“Millares pueden ser alcanzados de la manera más sencilla y humilde. Los más intelectuales [...] son a menudo refrigerados por las sencillas palabras de alguien que ama a Dios, y que puede hablar de ese amor tan naturalmente como los mundanos hablan de las cosas que les interesan.[...] Pero, la expresión veraz y honrada de un hijo o una hija de Dios, hablada con sencillez natural, tiene poder para abrir la puerta de los corazones que por mucho tiempo han estado cerrados para Cristo y su amor” (CE 41).




PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 6 de abril


Piensa acerca de tu testimonio personal y asegúrate de que eres capaz de darlo cuando surja la oportunidad.


Toma algún tiempo para sentarte en forma tranquila y considera en qué áreas de la vida de la iglesia te gusta participar, o en aquella en que considerarías participar si se te pidiera. Escríbelas. Puedes estar interesado en un área de evangelización en la que tu iglesia no participa en este momento. También anota esa área.


Comienza a considerar de qué manera puedes llegar a involucrarte en un ministerio evangelizador en tu iglesia. Si ya participas en un ministerio y deseas quedar allí, ora para que Dios siga bendiciendo ese ministerio. Si en este momento no estás involucrado en ninguno, ora para que Dios te revele dónde quiere que trabajes para él.


• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. En la comisión evangélica de Mateo 28:19 y 20, hay cuatro verbos: ir, hacer discípulos, bautizar y enseñar. Los verbos de ir, bautizar y enseñar están todos subordinados al imperativo que dice: “haced discípulos”. Considerando este énfasis claro, analiza lo que significa ser un discípulo y cómo se hacen los discípulos.


2. Considera la siguiente cita y luego analiza esta pregunta: ¿De qué modo nosotros, como individuos y como grupo de iglesia, llegamos a ser parte del canal de comunicación de Dios a un mundo perdido?
“Como representantes suyos entre los hombres, Cristo no elige ángeles que nunca cayeron, sino a seres humanos, hombres de pasiones iguales a las de aquellos a quienes tratan de salvar. Cristo mismo se revistió de la humanidad, para poder alcanzar a la humanidad. La divinidad necesitaba de la humanidad; porque se requería tanto lo divino como lo humano para traer la salvación al mundo. La divinidad necesitaba de la humanidad, para que esta pudiese proporcionarle un medio de comunicación entre Dios y el hombre” (DTG 263).


3. Considera tu propia vida. ¿Qué clase de ejemplo das al mundo? ¿De qué modo tus palabras, actos, vestimenta, conducta y actitudes impactan a quienes te rodean? En pocas palabras, ¿qué clase de testimonio presentas al mundo, aunque no estés “testificando” activamente? ¿En qué áreas de tu vida puedes mejorar decididamente?





RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Teacher Edition (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Easy Reading Edition (html), haciendo clic aquí
• Lección de Cuna, 0 a 2 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes, 3 a 5 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios, 6 a 9 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios, 10 a 12 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Adolescentes, 13 a 14 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil, 15 a 18 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección El Universitario (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí
• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

"Evangelismo y testificación".

Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática2do Trimestre. Abril-junio de 2012

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.


Autor: Joe A. Webb es pastor de las iglesias de Nambour y de Yandina, en la Asociación del Sur de Queensland, Australia. Autor de "Book of sermons. Volume four : a resource for lay preachers", "Book of sermons : a resource for lay preachers. Volume five".

Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin








sábado, 20 de junio de 2009

Lección 13: La misión. Para el 27 de junio de 2009

Sábado 20 de junio.

Lee Para el Estudio de esta Semana: Marcos 16:15, 16; Lucas 24:46, 47; Juan 14:6; Efesios 4:11-15; 2 Pedro 2:1-3; Apocalipsis 14:6-12.

Para Memorizar: “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Ped. 3:15).

MISIÓN NO ES UNA PALABRA ANTICUADA, asociada con períodos de seis años en lugares aislados alrededor del mundo. El término misión se refiere a un aspecto esencial de la vida cristiana. “Las palabras misión y misionero vienen de palabras latinas que significan enviar y ser enviado [...]. Las versiones castellanas suelen usar el sustantivo apóstol, que también viene de la palabra griega que significa uno enviado [...]. Treinta y nueve veces el Evangelio de Juan dice que Jesús fue enviado por Dios. Treinta y nueve veces, entonces, Jesús es definido solamente en ese libro como un misionero, o apóstol”.–Jon Dybdahl, “Missionary God – Missionary Church”, en Erich W. Baumgartner, ed., Re-Visioning Adventist Mission in Europe, p. 8.

Nosotros, como seguidores de Cristo, somos colegas-misioneros de Jesús. Como él fue enviado a este mundo, nosotros somos enviados para representarlo y predicar los mensajes de los tres ángeles a cada persona. Cuanto más tiempo estemos aquí, sin embargo, tanto mayor es el peligro de que nos concentremos en nosotros mismos, procurando mantener nuestras estructuras y nuestras instituciones a expensas de lo que se nos ha llamado para hacer, que es predicar al mundo el mensaje de la verdad presente que Dios nos ha dado.

Un Vistazo a la Semana: La misión es el corazón de la iglesia. El destino de la gente, lejos y cerca, está en juego. La misión no es uno entre los muchos programas de la iglesia. Es la verdadera razón de su existencia. Cada cristiano es llamado a ser un misionero.

La Gente se Perderá, a Menos que...
Domingo 21 de junio

Los teólogos, a lo largo de los siglos, han debatido si Dios finalmente salvará a toda la gente o no. Algunos dicen que el amor de Dios garantiza que, finalmente, ninguno se perderá. Otros dicen que la gente que nunca escuchó de Cristo tendrá una oportunidad después de la muerte para llegar a creer. Todavía otros defienden diversas teorías alternativas. Sin embargo, el problema con las teorías es que a menudo tratan de explicar todo cuando, en efecto, sencillamente debemos conformarnos con lo que Dios nos ha revelado. Hay preguntas para las cuales no conocemos las respuestas. Pero, sabemos que él es totalmente justo en lo que hace y, al mismo tiempo, su amor no tiene límites. También ha hecho bien claro que la gente tiene libre albedrío y que es posible perderse. Al fin habrá una separación entre los que son salvos y los que afrontarán la muerte eterna. Y sabemos también que el evangelio debe ser predicado tan rápidamente como sea posible a tanta gente como sea posible.

¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de la importancia de predicar el evangelio al mundo entero? Juan 14:6; Hechos 4:12; 1 Juan 5:11, 12.

Uno de los textos más conocidos de la Biblia es Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. El texto habla acerca del amor de Dios, que se expresó en el envío de su Hijo a esta tierra. Promete vida eterna a todos los que creen en él. Pero, también señala claramente la alternativa. Los que no prestan atención al llamado del evangelio y rehúsan aceptar a Cristo perecerán. La decisión acerca de quién perecerá y quién recibirá vida eterna no es nuestra. Podemos encontrarnos con algunas sorpresas grandes al ver cuando se pase lista a los salvados. Sin anular la voluntad de la gente, Dios hará todo lo posible para reducir el número de quienes perecerán. Y –esto es sorprendente–, en su sabiduría nos ha dado un lugar en el proceso.

¿Cuál es tu lugar en la misión de la iglesia? ¿Cuán en serio tomas el llamado de alcanzar a otros con el evangelio? ¿Qué más podrías hacer?

La Gran Comisión.
Lunes 22 de junio

El mandato de llevar el evangelio al mundo entero se encuentra en los cuatro evangelios, así como en el libro de los Hechos. Por supuesto, muestran similitudes claras, pero hay algunas diferencias significativas. Basta con leer todos los textos para formar un cuadro completo de todo lo que se implica en la “Gran Comisión”.

Lee los pasajes en los que se registra la Gran Comisión, y nota cómo se complementan mutuamente. ¿Cuáles son los detalles específicos en cada uno de los pasajes? Mat. 28:19, 20; Mar. 16:15, 16; Luc. 24:46, 47; Juan 20:21; Hech. 1:8.

El evangelio debe ser predicado “a todas las naciones”. De acuerdo con las estadísticas de la Asociación General, la Iglesia Adventista del Séptimo Día está ahora proclamando su mensaje en más de doscientos países. Esto significa que hay solo unos pocos países en los cuales nuestra iglesia no tiene una presencia oficial. Entre ellos, hay varios que son grandes: Corea del Norte, Arabia Saudita, Siria y Yemen; la mayoría de los otros son pequeños, con menos de un millón de habitantes cada uno. De este modo, uno se vería tentado a llegar a la conclusión de que la Iglesia Adventista casi ha “terminado la obra”. Sin embargo, eso sería falso. Porque, aun cuando debemos dar gracias a nuestro Dios porque nuestra iglesia está creciendo rápidamente en muchas partes del mundo, y que se está entrando en muchos territorios nuevos, el desafío todavía es enorme. Cuando el Nuevo Testamento habla acerca de “naciones”, usa una palabra que sería mejor traducirla como “grupos de personas”, o “grupos étnicos”. Por lo tanto, nuestro trabajo no está completado hasta que todos los grupos de personas hayan sido alcanzados. Hay considerable debate acerca de cuántos de estos grupos de personas existen. El número que citan los especialistas varía entre dos mil y más de veinte mil, dependiendo de la definición que usen. Pero, cualquiera que sea la definición que usen, varios miles de estos grupos de personas todavía no han sido alcanzados.

Piensa en todas las personas que no han sido alcanzadas en tu propia comunidad, cualquiera que sea su trasfondo étnico. ¿Qué diferencia ha producido tu presencia para alcanzarlos? ¿Qué dice tu respuesta acerca de ti mismo y de tu lugar en la misión de la iglesia?

Una Iglesia que Testifica.
Martes 23 de junio

¿Qué mensaje especial ha de ser proclamado por el pueblo de Dios en el tiempo del fin? Apoc. 14:6-12. ¿Cómo entiendes este mensaje? Escribe una paráfrasis del pasaje en tus propias palabras.

El pasaje en el que encontramos los mensajes de los tres ángeles se encuentra en un contexto que claramente enfoca el fin del tiempo. Es precedido inmediatamente por una visión de las “primicias” (vers. 4) de los redimidos y seguido por una visión de la “siega” (vers. 15) de todos los salvados. Es importante saber qué ocasiona estos mensajes. Pero también necesitamos comprender quiénes son estos “ángeles” que traen el “evangelio eterno” (vers. 6). El hecho de que la palabra ángel, en la profecía, sea un símbolo de los mensajeros humanos, los líderes y los miembros de la iglesia, es subrayado por Elena de White: “Los ángeles son representados volando en medio del cielo mientras proclaman al mundo un mensaje de amonestación, un mensaje que tiene relación directa con la gente que vive en los últimos días de la historia de esta tierra. Nadie escucha la voz de estos ángeles, porque son símbolos que representan al pueblo de Dios que está trabajando en armonía con el universo del cielo. Hombres y mujeres, iluminados por el Espíritu de Dios, santificados por la verdad, proclaman los tres mensajes en su orden” (NB 470).

Así como en la Gran Comisión, encontramos en la afirmación inicial de los tres mensajes un fuerte énfasis en el desafío de llevar el evangelio a cada persona sobre la tierra. No obstante, afrontamos un gran peligro, especialmente cuanto más tiempo estamos aquí, de cambiar del modo misionero al modo de mantenimiento. Fácilmente podemos perder de vista nuestra misión de testificar al mundo, y concentrarnos más en proteger y sostener nuestras propias instituciones. Cuando esto nos ocurre, u ocurre a las iglesias o a las instituciones que representamos, estamos perdiendo la razón de nuestra existencia.

Piensa en este problema potencial, el de concentrarnos más en la preservación propia que en la misión. ¿Cómo sucede esto? ¿Cómo podemos reconocerlo cuando sucede y qué podemos hacer para impedirnos caer en esa trampa?

Testimonio Personal.
Miércoles 24 de junio

No es muy difícil concordar con la declaración de que la iglesia debe tener una mente centrada en la misión. Pero ¿quién es la iglesia? La iglesia no es principalmente una organización; más bien, son individuos que, sin ninguna excepción, son llamados a ser testigos.

¿Por qué deberíamos confiar en que podemos ser testigos de nuestra fe? 1 Cor. 12:28: Efe. 4:11-15.

No todos tenemos el don de predicar o de enseñar. Pero todos hemos recibido algún don, de manera que somos llamados a ser lo que podemos ser: discípulos, siempre preparados para hablar acerca de nuestra esperanza (1 Ped. 3:15).

¿Cuál es la fuente fundamental para los que están dispuestos a testificar de su fe? Juan 14:26; Hech. 1:4, 8; 2:1-4.

El hecho de que Cristo ha prometido a sus seguidores la presencia del Espíritu Santo y que podamos recibir dones espirituales no significa que no sea necesario hacer preparativos o realizar un adiestramiento. Los apóstoles fueron discípulos que por más de tres años participaron del adiestramiento más intensivo posible. Del mismo modo, los discípulos de hoy deben recibir preparación para el testimonio cristiano, y la iglesia debe asumir esta prioridad: la de preparar constantemente materiales de adiestramiento relevantes y oportunidades con el propósito de equipar a los miembros para su tarea. Pero, el adiestramiento solo será insuficiente. El pueblo de Dios, hoy, necesita la presencia y la dotación del Espíritu Santo si quieren tener éxito en alcanzar a otros.

Hay una verdad sencilla, sin embargo, que lo será siempre: No puedes dar lo que no tienes. A menos que nos aseguremos que tenemos una relación viva con Dios, no podemos esperar conducir a otros a tener la misma experiencia.

¿Cuál es una condición básica para todos los que quieren ser testigos de su fe? 2 Ped. 3:18.

Una iglesia que responde a su llamado será una iglesia que crece. Pero, el crecimiento no debería limitarse al crecimiento numérico. En forma individual y corporativa, debemos “crecer en la gracia” si deseamos que nuestro testimonio sea verdaderamente productivo.

¿Cómo entiendes lo que significa crecer en la gracia? ¿Cómo sabes si lo estás viviendo? ¿Qué criterios usas? Comparte tus respuestas en la clase el sábado.

Compartir al Señor.
Jueves 25 de junio

No hay dudas de que compartir el mensaje del Cristo crucificado y resucitado, quien es ahora nuestro Intercesor ante el Padre, implica también una enseñanza fiel de las verdades doctrinales importantes que Dios ha revelado en su Palabra.

¿Cuán importante es enseñar y adherirse a la sana doctrina? Tito 2:1; 2 Ped. 2:1-3.

Si queremos creer en el Dios de la Biblia y hemos decidido seguir a Cristo, desearemos conocer tanto como podamos acerca de él, de su carácter y de lo que él espera de nosotros. Tratamos de resumir lo que aprendemos en la Biblia en una serie de doctrinas y enseñanzas. Para algunas personas, las declaraciones doctrinales no son más que un bagaje mental irrelevante. Eso es, lamentablemente, entenderlo mal. Sin doctrinas correctas, nuestra fe pronto perderá su rumbo y será superficial; en vez de crecer en nuestra fe, con el tiempo descubriremos que nuestra fe llega a ser cada vez menos significativa. Las doctrinas falsas a menudo nos apartarán de Cristo, hacia nosotros mismos o hacia alguna otra cosa que supuestamente puede contribuir a nuestra salvación. Cuando dejamos de cimentar nuestra fe en enseñanzas bíblicas sólidas, estamos en grave peligro de alejarnos del centro de nuestra fe: Jesucristo, nuestro Señor.

¿Cuál debe ser el centro de toda nuestra predicación y nuestra testificación? 1 Cor. 1:23; 2:2.

El énfasis en la importancia de una doctrina sana debe ser complementado con la decisión incondicional de anclar todo lo que decimos en Jesucristo. Todo lo que creemos y afirmamos, como doctrina, tiene que estar relacionado con aquel en quien se nos asegura nuestra salvación eterna. Si no hay conexión con Jesucristo, una doctrina no será más que un trozo de información técnica, que puede ser interesante e intelectualmente desafiante, pero nada más. Pero, si está arraigada en Jesucristo, la doctrina nos ayudará a comprender mejor el plan de redención y fortalecerá nuestra relación con nuestro Señor.

Piensa en algunas enseñanzas falsas que existen en el mundo cristiano: el tormento eterno en el infierno; la predestinación de algunas personas para ser salvas y otras para perderse; la creencia de que Jesucristo no fue divino sino meramente un gran hombre. ¿Cómo podrían impactar estas y otras falsas doctrinas negativamente en nuestra comprensión de Dios y del plan de salvación?

Para Estudiar y Meditar.
Viernes 26 de junio

Para considerar diversos aspectos del desafío de la misión para los adventistas del séptimo día, en forma individual y corporativa, ver Jon L. Dybdahl, ed., Adventist Mission in the 21st Century. Ver también “El propósito de Dios para su iglesia”, Los hechos de los apóstoles, pp. 9-14.

“La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión es la de anunciar el evangelio al mundo. Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejara al mundo su plenitud y su suficiencia. Los miembros de la iglesia, los que han sido llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria. La iglesia es la depositaria de las riquezas de la gracia de Cristo; y, mediante la iglesia, se manifestará con el tiempo, aun a los ‘principados y potestades en los lugares celestiales’ (Efe. 3:10), el despliegue final y pleno del amor de Dios” (HAp 9).

Preguntas Para Dialogar:

1. Como clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta final de la sección del miércoles. ¿Cuáles son las diferentes maneras en que comprendieron lo que significa crecer en la gracia?
2. Considera tu iglesia local. ¿Cuál es su énfasis principal? ¿Está en la iglesia misma, en ministrar a las necesidades de la congregación misma, o está en la misión y la testificación? ¿De qué modo se logra un equilibrio correcto; es decir, ¿cómo discipulamos a los que se nos han unido, mientras al mismo tiempo no descuidamos el llamado a alcanzar a todas las personas? ¿Cómo se encuentra tu iglesia en este tema, y de qué maneras puedes ayudarla a mejorar en donde hace falta un cambio?
3. ¿De qué modo nosotros, como iglesia, podemos protegernos de muchas de las tendencias teológicas peligrosas que constantemente procuran infiltrarse y contaminar nuestras enseñanzas? Al mismo tiempo, ¿de qué manera permanecemos abiertos al crecimiento y al progreso de nueva luz, que pueda ayudarnos a comprender mejor a nuestro Señor y a nuestra misión?

Resumen: El evangelio de Jesucristo debe ser predicado en todo el mundo. Esto es la responsabilidad de todos los que nos llamamos discípulos. Todos nosotros hemos recibido ciertos dones relevantes, y todos nosotros tenemos la promesa del Espíritu para completar nuestro equipamiento. La predicación del evangelio debe estar basada en doctrina sólida, pero todo lo que proclamamos debe estar arraigado en aquel de quien trata todo el evangelio.


Guía de Estudio de la Biblia: Caminar la vida cristiana / Edición Adultos.
Periodo: Trimestre Abril-Junio de 2009
Autor: Reinder Bruinsma, nacido en Holanda, ha servido en distintas responsabilidades a lo largo de su larga carrera en la iglesia. Autor de casi veinte libros, algunos de los cuales han sido traducidos a varios idiomas, y era presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Holanda cuando escribió esta Guía de Estudio de La Biblia.
Editor: Clifford Goldstein

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Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de cada entrada.