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sábado, 27 de agosto de 2011

La adoración: del exilio a la restauración / Lección 10: para el 3 de septiembre de 2011 + recursos y descargas


Sábado 27 de agosto

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Nehemías 1; Jeremías 29:10-14; Ezequiel 8; Daniel 3; Hageo 1; Zacarías 1:1-6.

PARA MEMORIZAR: “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis, y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto” (Hag. 1:6).

ES DIFÍCIL PARA NOSOTROS –a más de mil novecientos años de la destrucción del Templo de Jerusalén– comprender cuán importante era el Templo en la vida nacional y religiosa del pueblo judío. Era la culminación de la adoración, el centro de su identidad étnica y religiosa. Era donde Dios les dijo que moraría y gobernaría entre ellos, donde los seguidores de YHWH [Jehová] encontraban purificación, perdón, gracia y reconciliación.

Como era la casa de Dios, muchas personas no creyeron las advertencias proféticas de que sería destruido por Babilonia. ¿Cómo podría Dios permitir que su sagrado Templo fuera destruido? Solo podemos imaginar el impacto cuando, como el profeta había predicho, los babilonios lo destruyeron. Pero, en medio de la devastación, Dios prometió que la Nación sería restaurada; el templo, reconstruido e Israel recibiría otra oportunidad de cumplir con su destino profético.

Consideraremos algunos de los problemas en la adoración durante el tiempo del exilio y, luego, la restauración prometida.


“HIJO DE HOMBRE, ¿HAS VISTO...?”
Domingo 28 de agosto

La apostasía no sucede de la noche a la mañana; pueblos enteros no se apartan de Dios en un día, una semana o un año. El proceso es mucho más lento; un pequeño cambio aquí, una pequeña transigencia allá; un poco menos de rigidez, para estar al día con los tiempos, o para acomodarnos a las tendencias de la sociedad y de la cultura. Poco a poco, y antes de mucho, una nación entera hace cosas que una generación o dos antes habrían sido consideradas con horror. Eso sucedió con Israel y con Judá; lo mismo pasó con el cristianismo primitivo, y puede pasar con cualquier iglesia, incluyendo la nuestra, si no guardamos celosamente las verdades y las prácticas que Dios nos dio.

► Mientras lees Ezequiel 8, nota que todo esto ocurría en el Templo que Dios había instituido, y donde Dios había prometido poner su nombre. ¿Cómo podía la gente, y los líderes, haber caído en esa apostasía? ¿Qué lecciones podemos aprender?

Los pecados secretos, consentidos por sacerdotes y ancianos, eran las abominables prácticas de adoración de su cultura. Los que deberían haber conducido al pueblo de Dios en la verdadera adoración la adaptaban a las costumbres pecaminosas de sus tiempos, trayendo las abominaciones de las culturas que los rodeaban al Santuario de Dios. Cuán irónico es que solo la venida del ejército babilonio acabaría con la profanación del templo de Dios, y eso con su destrucción.

► Lee cuidadosamente Ezequiel 8:12. ¿Qué razones usaban esos ancianos para justificar sus acciones? ¿Qué pudo haberlos llevado a esa falsa conclusión?

Estas personas debieron de haberse apartado tanto de Dios que creyeron que él no las veía o que él no se preocupaba por ellas. Dios, quien había mostrado su cuidado y su deseo de obediencia ¿ era ahora considerado como que había abandonado la tierra? Cuán cuidadosos necesitamos ser, porque el pecado endurecerá nuestros corazones y envenenará nuestras mentes hasta que racionalicemos incluso las prácticas más terribles.


ADORACIÓN DE LA IMAGEN
Lunes 29 de agosto

Como hemos señalado antes, la prueba final de los últimos días tendrá que ver con la adoración (Apoc. 14:6-12). La humanidad estará dividida en dos campos: los que adoran al Creador, a aquel que hizo los cielos y la Tierra, y los que adoran a la bestia y a su imagen. Aunque esta secuencia en el cuadro profético todavía debe desarrollarse, se podría alegar que ya ahora todo el mundo está dividido en los dos grupos: los que son fieles a Dios y los que no lo son. No hay terreno intermedio: somos de un lado o, del otro.

La historia de los tres jóvenes hebreos en Daniel es muy notable. No es solo una historia dramática de rescate sobrenatural de los fieles seguidores de YHWH. Llega a ser un símbolo de la prueba de adoración que vendrá sobre el mundo justo antes de la segunda venida de Cristo.

► Lee Daniel 3. Compara la adoración de la imagen allí con la adoración de la imagen en Apocalipsis 14. ¿Qué podemos aprender que puede ayudarnos a comprender el problema con respecto a la marca de la bestia?

El segundo Mandamiento, el que prohíbe la idolatría (Éxo. 20:4-6), estaba en el centro del problema; el cuarto Mandamiento (Éxo. 20:8-11), el mandamiento del sábado, será el problema exterior en los últimos días. Es interesante que ambos mandamientos fueron cambiados y pisoteados por el poder de la bestia (ver Dan. 7:25). Ambos mandamientos están vinculados directamente con la adoración; el segundo prohíbe la adoración de ídolos, mientras el cuarto indica por qué no adorar ídolos, ya que el Señor de la naturaleza, no la naturaleza misma, es aquel que los creó y los redimió (ver también Deut. 5:12-15).

En ambos casos, además, hay una entidad político/religiosa que desea la adoración y la lealtad que se deben solo a Dios, y en ambos casos este poder está dispuesto a recurrir a la violencia a fin de obtener esa “adoración”.

► Piensa en lo que significa “adorar” algo. ¿Es siempre equivocado adorar algo que no sea a Dios? Si no, ¿por qué no? ¿Podría haber algunas cosas que podemos adorar sin pecar, sin violar la Ley de Dios? Si es así, ¿qué es? Si no, ¿cómo podemos asegurarnos de que no estamos adorando ninguna otra cosa sino a nuestro Señor?


“MEDITAD EN VUESTROS CAMINOS”
Martes 30 de agosto

► Lee Jeremías 29:10 al 14. ¿Qué nos indica este pasaje acerca del carácter de Dios? ¿Qué esperanza podemos obtener, en nuestro propio contexto, de este pasaje?

Después de setenta años, como se había profetizado, Dios comenzó a restaurar a los exilados de nuevo en la Tierra Prometida. Israel debía recibir otra oportunidad de cumplir su destino profético.

En el centro de ese destino estaba, por supuesto, el Templo, el Santuario, el lugar donde todo el plan de salvación se enseñaba por medio de tipos y símbolos del servicio. Aquí estaba prefigurada la obra y la misión del Mesías, por medio del cual todo el mundo podría recibir la salvación (ver Juan 3:16; 2 Cor. 5:19; Heb. 8:1, 2).

No obstante, la obra de reconstruir el Templo no fue tan fácil o tan rápida como debería haber sido. Fuerzas internas y externas se pusieron en el camino, y la obra se demoró. Eso no era como Dios quería que fuera, y habló por medio de Hageo para dar a conocer al pueblo su desagrado.

► Lee Hageo 1. ¿Qué ocurrió aquí? ¿Qué distrajo su atención? ¿Por qué es tan fácil hacer eso?

Cuán fácil es permitir que trabajos mundanos, deseos seculares, aun necesidades terrenales se pongan en el camino de nuestras responsabilidades espirituales. Dios les hizo saber que nunca tendrían verdadera satisfacción aparte de su devoción a Dios y de la obra que les había dado para hacer. Demasiado a menudo podemos cometer el mismo error a nuestro modo, al permitir estar tan atrapados en los caminos del mundo que descuidamos lo que debería ser primero y principal en nuestras vidas: nuestra relación con Dios. Tal vez Dios nos está diciendo, ya sea en forma corporativa o individual, “Meditad sobre vuestros caminos”.

► Medita en tus caminos. ¿Qué dicen tus caminos, tus acciones, lo que haces y lo que no haces, acerca de tu relación con Dios? ¿De qué maneras podrías ser culpable de las mismas cosas que hacía el pueblo descrito aquí en Hageo?


VUESTROS PADRES, ¿DÓNDE ESTÁN?
Miércoles 31 de agosto

La reconstrucción del Templo tomó unos veinte años. Esdras 5:1 y 2 cuentan que Zacarías era uno de los “profetas de Dios que les ayudaban”. Enfatiza, como Hageo, la gloria que un día habitaría el Templo.

Pero, como suele suceder con la profecía, las promesas tienen condiciones. Los seres humanos, que tienen libre albedrío, deben elegir obedecer a Dios, hacer lo que él ordena, no como un medio de salvación sino para mostrar el fruto y los beneficios de la salvación.

La libertad humana es una suposición implícita en todas las Escrituras. La gente tiene la opción de elegir a quién servirá y adorará, y el cumplimiento de las promesas depende de las elecciones que hagan las personas. La Biblia está llena de promesas para los que fielmente lo buscan y lo sirven.

► Lee Zacarías 1:1 al 6. ¿Qué tema aparece aquí que se repite en buena parte de la Biblia? ¿De qué modo la realidad de la libertad de la voluntad humana y de la libre elección se revela en estos textos?

Algunas de las palabras más conmovedoras en este texto están en el versículo 5: “Vuestros padres, ¿dónde están?” Es decir, aprende de los errores de los que vinieron antes de ti; aprende del pasado, y de lo que sucedió antes de ti.

Aquí es donde interviene el ministerio del pastor en el púlpito. El pastor, en su puesto profético, puede señalar a la gente la conducción de Dios, sus promesas, las condiciones de esas promesas. La predicación de la Palabra no debe causar confusión teológica o controversia sino ser cristocéntrica, señalando lo que Dios ha hecho por nosotros, la condición de que vayamos a él con fe y arrepentimiento. Eso es esencialmente lo que Zacarías le dice a la gente: arrepiéntanse, vuelvan de sus malos caminos, aprendan del pasado, y pongan su esperanza en Dios y en sus promesas para el futuro. Del mismo modo hoy, conociendo de lo que trataban los servicios del Santuario (la vida, muerte y el ministerio sumosacerdotal de Jesús), deberíamos ir a Dios y adorarlo con una actitud de fe, arrepentimiento y obediencia. Aunque la obediencia no nos salva, no hay salvación sin ella, sin considerar cuán fallada sea nuestra obediencia.


LA ORACIÓN DE NEHEMÍAS
Jueves 1º de septiembre

A pesar de todas las promesas de restauración, las cosas no estaban bien en Jerusalén. La gente afrontaba obstáculo tras obstáculo, muchos de los cuales eran el resultado de su propia desobediencia. El profeta Nehemías, mientras servía al rey persa, recibió noticias de la situación allí, y respondió con ayuno, clamores y oración. Su pasión y su preocupación por la situación claramente se revelan en el primer capítulo del libro que lleva su nombre.

► Lee Nehemías 1 y su oración en respuesta a lo que había oído. Luego responde las siguientes preguntas:

1. ¿Por qué Nehemías, quien hasta donde sepamos era fiel, se incluye entre aquellos que habían pecado contra Dios? Ver Dan. 9:5, 6.

2. ¿Qué clase de oración es esta, y por qué esta clase de oración es tan importante? Ver Éxo. 32:31-34; Sant. 5:16.

3. ¿De qué maneras se revela el carácter condicional de la profecía en esta oración?

4. ¿Sobre qué base hace su apelación a Dios en favor de su pueblo? En otras palabras, ¿por qué debería Dios escuchar esta súplica? Ver Gén. 12:1-3; Éxo. 6:4, 5.

► Escribe una oración de intercesión por la Iglesia Adventista del Séptimo Día de hoy y tráela a la clase el sábado, para comparar lo que escribas. ¿Qué nos dicen nuestras respuestas acerca de cómo percibimos las diversas necesidades espirituales de la iglesia? Más importante, ¿cómo podemos ayudar a producir cualquier reforma que consideremos necesaria?



PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 2 de septiembre

► Lee “El retorno de los desterrados”, “Los profetas de Dios que les ayudaban”, “Esdras, sacerdote y escriba”, “Un despertamiento espiritual”, “Instruidos en la ley de Dios” y “Una reforma”, Profetas y reyes, pp. 404-414; 415-426; 446-454; 455-463; 489-493; 494-501.

“El tiempo de angustia que espera al pueblo de Dios requerirá una fe inquebrantable. Sus hijos deberán dejar manifiesto que él es el único objeto de su adoración” (PR 376, la cursiva fue añadida).

“Existe un peligro constante de que los que profesan ser cristianos lleguen a pensar que, a fin de ejercer influencia sobre los mundanos, deben conformarse en cierta medida al mundo. Sin embargo, aunque una conducta tal parezca ofrecer grandes ventajas, acaba siempre en pérdida espiritual” (PR 416, el énfasis fue añadido).

“En la obra de reforma que debe ejecutarse hoy, se necesitan hombres que, como Esdras y Nehemías, no reconocerán paliativos ni excusas para el pecado. [...] ni cubrirán a este [el mal] con un manto de falsa caridad. [...] Recordarán, también, que el que reprende el mal debe revelar siempre el espíritu de Cristo” (PR 498).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Lee las oraciones de intercesión por la Iglesia Adventista del Séptimo Día que se escribieron en respuesta a la sección del jueves. ¿Qué podemos aprender de cada una de estas oraciones? ¿Qué percibe la gente como la mayor necesidad de la iglesia en el momento actual?

2. ¿Cuáles son algunas de las lecciones que podemos aprender de nuestros propios padres de la iglesia? Es decir, ¿qué importantes lecciones espirituales puede enseñarnos nuestra propia historia de los adventistas del séptimo día?

3. ¿Cuáles son algunas maneras mediante las cuales nosotros, como iglesia, en nuestros esfuerzos por alcanzar a la cultura que nos rodea, estamos en peligro de comprometer verdades cardinales? ¿Por qué a menudo estamos ciegos a ello cuando ocurre?

4. Aunque siempre existe el peligro de comprometernos en un intento de ser relevantes, también está el peligro de encerrarnos en creencias o prácticas que, tal vez, necesitan refinamiento o cambios. ¿Cómo podemos saber qué es inmutable y no cambiable, en contraste con lo que puede y debe cambiarse con el tiempo?




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "La Adoración"

Periodo: 3° Trimestre / julio-septiembre de 2011
Autor: Rosalie Hafner de Zinke sirvió por muchos años como asistente pastora (instructora bíblica) en iglesias como Collegeview, Central de Sacramento, el Tabernáculo de Battle Creek y la Iglesia de Hinsdale, en los Estados Unidos. También trabajó en el ministerio con su esposo, que era pastor, durante quince años, y más tarde como capellana en hospitales, antes de su jubilación.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.





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sábado, 11 de junio de 2011

Más imágenes de vestiduras / Lección 12, para el 18 de junio de 2011 + recursos y descargas

Sábado 11 de junio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Marcos 5:24-34; Lucas 8:43-48; Juan 13:1-16; 19:23, 24; Mateo 26:59-68; 27:27-29.

Para memorizar: “Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva” (Mar. 5:28).

EN UN SENTIDO, NO DEBERÍA SORPRENDERNOS que podamos captar tantas lecciones de las vestiduras en la Biblia. Después de todo, la ropa es una parte de nosotros; la ropa puede decir mucho acerca de nosotros y de quiénes somos, aun cuando no se diga una palabra. En forma correcta o equivocada, a menudo abrimos juicios sobre otros por lo que visten o cómo lo visten.

La lección de esta semana considerará el tema de la vestimenta en el contexto de la vida de Jesús. Estudiaremos acerca de la mujer que creyó que todo lo que tenía que hacer era tocar la ropa de Jesús, y se sanaría. Luego está Jesús, poniendo a un lado su manto con el fin de lavar los pies de sus discípulos. También consideraremos al sumo sacerdote que, estando delante del Señor, rasgó su propio manto en un acto que selló la suerte del arrogante líder. Luego, está Jesús vestido con la ropa ridícula que le pusieron los soldados romanos. Y, finalmente, veremos a los soldados echando suertes sobre el manto de Jesús, cumpliendo así una antigua profecía.

Solo ropa, sí; sin embargo, realmente llena de simbolismo y significado.


“¿QUIÉN HA TOCADO MIS VESTIDOS?”
Domingo 12 de junio

Marcos 5:24 al 34 y Lucas 8:43 al 48 cuentan la historia de la mujer que “desde hacía doce años padecía de flujo de sangre”. Además de ser una condición de salud peligrosa por sí misma, esta enfermedad, en esa cultura, resultaba en un estigma de impureza ritual, lo que sin duda añadía a su miseria. Entretanto, los médicos no pudieron hacer nada; estaba tan desesperada que gastó todo su dinero en ellos, y solo se enfermaba más, lo que no es sorprendente considerando el tipo de tratamiento médico que se hacía en ese entonces. Apenas podemos imaginarnos cuánto sufrimiento y vergüenza soportó ella por su enfermedad.

Y luego vino Jesús, aquel que hacía todos esos milagros increíbles.

► Lee Marcos 5:24 al 34 y Lucas 8:43 al 48. ¿Qué importancia puede encontrarse en el hecho de que la mujer creía que todo lo que tenía que hacer era tocar las vestiduras de Jesús para sanarse?

Esta mujer tenía mucha fe en Jesús, la suficiente para creer que, si pudiera solamente tocar sus vestidos, ella sería sanada. Por supuesto, no era la ropa misma lo que la curó, ni siquiera el tocarla. Era solamente el poder de Dios que obraba en alguien que, por desesperación, vino al Señor con fe, conociendo su propia impotencia y necesidad. El que tocara las ropas de Jesús era fe revelada en obras, que es de lo que se trata el cristianismo.

► ¿Por qué Jesús preguntó quién había tocado sus vestidos?

Al hacer esta pregunta y lograr que el acto de esta mujer fuera público, Jesús la usó para ayudar a testificar a los que lo rodeaban. Ciertamente quería que otros supieran lo que había sucedido, y probablemente quería que ella también supiera que ningún poder mágico de su ropa la había sanado sino el poder de Dios, que obró en ella por medio del acto de fe de su parte. Por embarazosa que hubiera sido su condición, ella ahora estaba sana y podía dar testimonio de lo que Cristo había obrado en ella.

► ¿Cómo podemos aprender a ir al Señor, como lo hizo la mujer, con fe y sumisión, conociendo nuestra impotencia? Más aún, ¿cómo podemos mantener fe y confianza en él cuando la curación que pedimos no se produce como queremos?


“SE QUITÓ SU MANTO”
Lunes 13 de junio

En los últimos días de la vida de Cristo, se encontró con sus discípulos en el aposento alto para la Pascua, la celebración nacional de Israel, recuerdo del éxodo de la esclavitud. no obstante, no todo andaba bien. La atmósfera, en el aposento alto, debió haber estado espesa de tensión y mala voluntad. No mucho antes, los discípulos habían discutido sobre quién tendría el lugar más elevado en el Reino. Ahora se habían reunido para celebrar la Pascua, que debería haberles hablado acerca de su gran necesidad de la gracia salvadora de Dios en sus vidas, y de cuánto dependían de Dios.

► Lee Mateo 20:20 al 28. ¿Qué lección importante no habían captado todavía los discípulos, aun después de todo ese tiempo con Jesús?

Como si las actitudes de los discípulos no hubieran sido suficientemente malas, para rematar allí estaba Judas, el traidor, actuando como si no pasara nada malo. En medio de todo esto, cuando Jesús tenía todo el derecho de estar disgustado con todos ellos, ¿qué hizo?

► Lee Juan 13:1 al 16. ¿Qué lección está dando aquí Jesús? ¿Por qué esto es, de diversas maneras, una clave para ver lo que significa ser un seguidor de Jesús?

Era costumbre que los discípulos hicieran provisión para lavar los pies debido a la suciedad de la calle. Esta tarea era la de un esclavo o un siervo. Pero los discípulos no tenían siervos. Y ninguno de ellos quería rebajarse a realizar esta tarea humillante y servil. Cuando Jesús se quitó la ropa exterior y comenzó a lavar sus pies, sus corazones se ablandaron. Habían declarado que él era el Hijo de Dios. Que el Hijo de Dios se rebajara a realizar la tarea de un esclavo los avergonzó. El texto dice que, antes de hacerlo, Jesús se quitó el manto, mostrando su disposición de rebajarse y humillarse todo lo necesario para alcanzar a sus seguidores.

Y entonces, por si eso no fuera suficiente, sabiendo plenamente lo que había en el corazón de Judas, también le lavó los pies.

► ¿Cuán bajo estás dispuesto a ir por el bien de otros? ¿Cuándo fue la última vez que te “sacaste el manto” a fin de ministrar a las necesidades de quienes te rodean?


“NI RASGARÁ SUS VESTIDOS”
Martes 14 de junio

► “Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado el aceite de la unción, y que fue consagrado para llevar las vestiduras, no descubrirá su cabeza, ni rasgará sus vestidos” (Lev. 21:10).

► Lee Mateo 26:59 al 68. ¿Qué entendemos del hecho de que el sumo sacerdote rasga sus vestiduras en respuesta a la contestación de Jesús? Ver también Mar. 15:39; Heb. 8:1.

El sumo sacerdote rasgó sus vestiduras para simbolizar que Jesús debía ser muerto. Rasgar sus vestiduras simbolizaba la “justa” indignación de Caifás por la afirmación supuestamente blasfema de Jesús de ser el Hijo de Dios. La ley mosaica prohibía al sumo sacerdote rasgar sus ropas eclesiásticas (Lev. 10:6; 21:10), porque ellas simbolizaban la perfección del carácter de Dios. Rasgar esas vestiduras era profanar y mancillar el carácter de Dios. La ironía es que Caifás quebrantó así la ley que él estaba defendiendo. Más grave aún era que el castigo por rasgar sus vestiduras era la muerte. La gran ironía es que Jesús, que no había hecho nada malo, debía morir por instigación del sumo sacerdote quien, por sus actos, merecía la muerte.

El simbolismo de rasgar las vestiduras es profundo. Este era el comienzo del fin de todo el sistema terrenal de sacrificios y del sacerdocio. Uno nuevo y mejor sería inaugurado pronto, con Cristo como el Sumo Sacerdote que ministra en el Santuario celestial.

Las vestiduras del sumo sacerdote, llenas de simbolismo y significado, pronto serían un símbolo de un sistema que estaba a punto de terminar. Los líderes religiosos estaban tan cegados por el odio, los celos y el temor, que cuando Cristo vino –aquel a quien señalaba todo su sistema religioso–, muchos de esos líderes dejaron de verlo, y fue la gente común la que aceptó a Jesús como el Mesías y tomó la obra que estos sacerdotes deberían haber hecho.

► ¿De qué maneras podríamos quedar tan atrapados por nuestro sentido de justicia propia, o de superioridad moral y espiritual, que pudiéramos estar ciegos a las verdades importantes que el Señor quiere que aprendamos?


VESTIDURAS DE BURLA
Miércoles 15 de junio

► “Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!” (Mat. 27:27-29). Piensa acerca de lo que sucede en estos versículos. ¿Qué terrible ironía percibes? ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de la ignorancia, la crueldad y la necedad humanas? ¿De qué modo estos versículos simbolizan lo que el mundo hace aún hoy a su Creador y Redentor? Ver también Luc. 23:10, 11; Mar. 15:17-20.

Desnudaron a Jesús y lo vistieron con un manto escarlata o púrpura. Este manto pudo ser el de un soldado o un manto viejo de Pilato. El púrpura era el color de la realeza. Este manto fue arrojado en son de burla sobre los hombros del Hombre que pretendía ser Rey.

Por supuesto, ningún rey es completo sin su corona. Los atormentadores de Jesús fabricaron una de espinas, de los espinosos arbustos que crecen en la región de Palestina, y pusieron en sus manos una caña, imitando un cetro real. Se inclinaron burlonamente ante él, saludándolo como el Rey de los judíos. Pero, mientras la burla de los sacerdotes consistía en un ataque a la autoridad espiritual de Cristo, los soldados se mofaron de su soberanía política. El verdadero Rey debió desfilar en ceremonia burlesca, vistiendo ropa que lo ridiculizaba. El que ofreció vestir a un mundo pecaminoso con su propia ropa de justicia y perfección estaba ahora vestido con vestiduras de burla.

Y, no obstante, lo increíble es que Jesús soportó esto por causa de su amor por aquellos que lo trataban así. Cuántos de nosotros, en el momento en que alguien nos trata mal o aun nos mira con ira, reaccionamos con enojo y procuramos devolver el gesto. Observa el ejemplo que nos dejó Jesús, aquí, con respecto a cómo respondió a este tratamiento.

► ¿Cómo respondes cuando te tratan injustamente? ¿Qué puedes tomar como ejemplo que podría ayudarte a actuar en forma diferente la próxima vez que eso te suceda?


“REPARTIERON ENTRE SÍ MIS VESTIDOS”
Jueves 16 de junio

► “Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes” (Sal. 22:18).

Es difícil imaginar la humillación que Jesús había de soportar. Después de la ceremonia burlesca de los soldados, fue llevado a la cruz y entonces, allí, le quitaron el último vestigio de sus posesiones terrenales, la ropa que llevaba. Golpeado, rechazado, humillado, burlado, y ahora desnudado y crucificado. Jesús, realmente, bebió la amarga copa que, desde “el principio del mundo” (Apoc. 13:8) había de ser suya.

► Lee Juan 19:23 y 24 (ver también Mat. 27:35). ¿Qué importancia profética le da la Biblia a lo que sucedió allí, y por qué es importante?

Estaba desarrollándose delante de ellos el mayor acto en toda la historia cósmica, y ¡estos soldados estaban tratando con algo tan banal como dividir las ropas de una de las víctimas!
Y, no obstante, su acto mismo no es tan trivial, porque la Biblia muestra que lo que hicieron los soldados era el cumplimiento de la profecía. Juan lo vincula directamente con los Salmos, diciendo que todo ocurrió “para que se cumpliese la profecía” (Mateo también lo dice), dándonos más evidencia para nuestra fe.

Piensa, además, lo que esto pudo significar para Jesús. El peso del pecado del mundo cae sobre él, la separación del Padre pesa sobre él, y Jesús ve entonces a los soldados, a su lado, repartiéndose la ropa y echando suertes, todo en cumplimiento de la profecía. Esto fácilmente pudo haberle dado algo más de valor para soportar lo que estaba afrontando en esa cruz. Estas acciones de los soldados eran más evidencias de que, no importaba cuán terrible fuera su prueba, o cuán doloroso fuera el sufrimiento, la profecía se estaba cumpliendo, su ministerio terrenal estaba acercándose a su gran clímax y la provisión quedaba hecha para dar la salvación a cualquier ser humano que la reclamara por fe. De este modo, Jesús tenía que soportar, y lo hizo.

► ¿Cuáles profecías bíblicas son las que más afirman tu fe, especialmente en momentos de necesidad, particularmente en tiempos cuando las pruebas sacudieron tu fe?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 17 de junio

► Lee “El toque de la fe”, El ministerio de curación, pp. 38-41; “El toque de la fe”; “En el tribunal de Pilato”; “El Calvario”, El Deseado de todas las gentes, pp. 310, 311, 676-680, 695.

“Los enemigos del Señor aguardaron su muerte, entonces, con impaciente esperanza. Creían que esos acontecimientos eliminarían para siempre los rumores de su poder divino y la maravilla de sus milagros. Se complacían en pensar que entonces no necesitarían temblar más por causa de su influencia. Los indiferentes soldados que extendieron el cuerpo de Jesús en la cruz se repartieron sus ropas y contendieron por una prenda tejida pero sin costura. Finalmente, decidieron el asunto echando suertes. La pluma movida por la inspiración describió con exactitud esta escena cientos de años antes de que ocurriera: ‘Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies. [...] Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes (Sal. 22:16, 18) (HR 231, 232).

► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En la clase, repasen profecías bíblicas animadoras que cada participante encontró. ¿Cómo nos revelan estas profecías el hecho de que Dios realmente nos ha dado muy buenas razones para creer?

2. Repasa los últimos días de la vida de Cristo y la increíble humillación, abnegación propia, y sufrimientos que él tuvo que soportar. ¿Qué lecciones podemos obtener de ellas para nosotros mismos? ¿Cómo podemos aprender a morir al yo de la manera en que Jesús nos lo reveló aquí?

3. Piensa en la total ignorancia de los soldados que se burlaron de Jesús con el manto escarlata y la corona de espinas. O de los que se dividieron los vestidos de él bajo sus pies, sin darse cuenta de lo que realmente estaba sucediendo. O aun del sumo sacerdote, que rasgó su propio manto, en supuesta indignación justa por la respuesta de Jesús a él. Todos estos hombres actuaron en completa ignorancia y, no obstante, todos tomaron parte en la realización de un crimen horrible. Ignorar lo que estaban haciendo ¿es una buena excusa para sus acciones? ¿Crees que deberían ser castigados por hacer algo sin saber exactamente lo que era? Analiza estas preguntas.




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University (pdf), haciendo clic aquí.
Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"

Periodo: 2° Trimestre / abril-junio de 2011
Autores: Equipo Guía de Estudio de la Biblia
Dirección general: Clifford Goldstein

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin



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sábado, 31 de julio de 2010

Lección 6: Ampliación de la fe / Para el 7 de agosto de 2010


Lee Para el Estudio de esta Semana:
Romanos 5.

Para memorizar: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios". Rom. 5:1, 2

PABLO HABLÓ de la justificación, o aceptación de parte de Dios, porque solo su justicia puede darnos el derecho de estar con el Señor. Ampliando esta verdad, Pablo muestra que la salvación es por fe y no por obras, ni aun para alguien tan “justo” como Abraham. Pablo mira el cuadro completo del pecado, el sufrimiento y la muerte, y ve que la solución se encuentra solo en Cristo.
Por la caída de Adán, el hombre afrontó la condenación, la separación y la muerte; y por la victoria de un hombre, Jesús, todo el mundo puede tener una nueva posición ante Dios ya que, por la fe en Jesús, todos los pecados y su castigo pueden ser perdonados.

Pablo contrasta a Adán con Jesús, y muestra cómo Cristo vino para deshacer lo que hizo Adán, dado que Jesús puede rescatar a las víctimas del pecado de Adán, que tienen fe. El fundamento de todo es la cruz de Cristo y su muerte sustitutiva, que abrió el camino para que todos, judíos o gentiles, fueran salvos por Jesús, quien justifica a todos los que lo aceptan.

Este es un tema digno de ser ampliado, porque es la base de toda nuestra esperanza.


JUSTIFICADOS
Domingo 1º de agosto

Lee Romanos 5:1 al 5. Resume el mensaje de Pablo. ¿Qué puedes obtener de él para ti mismo?

“Justificados” es literalmente “habiendo sido justificados”. El verbo griego presenta la acción como completada. Hemos sido declarados justos no por obras de la ley, sino porque hemos aceptado a Jesús. La vida perfecta de Jesús, su perfecta observancia de la ley, nos ha sido acreditada. Al mismo tiempo, todos nuestros pecados han sido puestos sobre Jesús.

Dios considera que Jesús cometió esos pecados, no nosotros, y de ese modo somos exceptuados del castigo que merecíamos. Ese castigo recayó sobre Cristo, en favor nuestro, para que nunca tuviéramos que afrontarlo nosotros mismos. ¡Qué noticia más gloriosa para el pecador!

La palabra griega traducida “gloriamos” en el versículo 3 es la misma del versículo 2. Las personas justificadas se pueden regocijar en las pruebas porque tienen confianza en Jesús. Confían en que Dios hará todo para su bien. Consideran que es un honor sufrir por causa de Cristo. (Ver 1 Ped. 4:13.)

Nota también la progresión que se observa en los versículos 3 al 5.

1. Paciencia. La palabra griega traducida así, hupomoné, significa “resistencia constante”. Esta es la resistencia que la tribulación desarrolla en aquel que mantiene la fe y tiene la esperanza en Cristo, aun en medio de las pruebas y sufrimientos que pueden hacerle la vida miserable.

2. Prueba. La palabra griega traducida así es dokimé que significa “la cualidad de ser aprobado” y, por ello, “carácter”, o mejor, “carácter aprobado”. El que soporta pacientemente las pruebas desarrolla un carácter aprobado.

3. Esperanza. La resistencia y la aprobación generan esperanza, la esperanza en Jesús y en la salvación. Si nos aferramos a Jesús con fe, arrepentimiento y obediencia, podemos esperar todo de él.

¿Qué es lo que más esperas en tu vida, más que otra cosa? ¿Cómo puede esa esperanza cumplirse en Jesús? ¿Puede hacerlo? Si no, ¿estás seguro de poner tanta esperanza en ello?


DIOS BUSCA AL HOMBRE
Lunes 2 de agosto

Lee Romanos 5:6 al 8. ¿Qué se dice aquí acerca del carácter de Dios, y por qué nos da tanta esperanza?

Cuando Adán y Eva transgredieron los requerimientos divinos, Dios comenzó la reconciliación. Desde entonces, Dios ha provisto un camino de salvación e invita a los hombres a aceptarlo. “Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo” (Gál. 4:4).

Romanos 5:9 dice que podemos ser salvos de la ira de Dios por Jesús. ¿Cómo entendemos esto?

La sangre en las puertas de los israelitas en Egipto protegió a los primogénitos de la ira que cayó sobre los primogénitos egipcios. Así también la sangre de Jesús garantiza que quien ha sido justificado y retiene esa condición será protegido cuando la ira de Dios destruya, finalmente, el
pecado al final de la historia.

Algunos dicen: ¿Cómo un Dios amante tiene ira? Pero es por causa de su amor que existe esta ira. ¿Cómo Dios, quien ama al mundo, no tendrá ira contra el pecado? Si fuera indiferente, no se preocuparía de lo que ocurre aquí. Mira a tu alrededor y verás lo que el pecado ha hecho a la creación de Dios. ¿Cómo no estaría Dios airado por tanto mal y devastación?

¿Qué otras razones se nos dan para regocijarnos? Rom. 5:10, 11.

Algunos comentadores ven en el versículo 10 una referencia a la vida que Cristo vivió sobre esta tierra, durante la cual desarrolló un carácter perfecto que ahora ofrece acreditarnos. Aunque esto es ciertamente lo que realizó la vida perfecta de Jesús, Pablo parece enfatizar que Cristo, después de morir, se levantó otra vez y vive para siempre (Heb. 7:25).

Como Jesús vive, nosotros estamos salvados. Si hubiese permanecido en la tumba, nuestras esperanzas habrían perecido con él. El versículo 11 continúa dando las razones que tenemos para gozarnos en el Señor.


SORBIDA ES LA MUERTE
Martes 3 de agosto

La muerte es nuestro máximo enemigo. Dios creó al hombre con la intención de que viviera para siempre. Con pocas excepciones, los seres humanos no quieren morir; los que quieren morir lo hacen solo por angustia y sufrimiento personales. La muerte va en contra de nuestra naturaleza más básica porque fuimos creados para vivir para siempre. No era el plan que conociéramos la muerte.

Lee Romanos 5:12. ¿Qué describe Pablo aquí? ¿Qué explica esto?

Los comentadores han discutido más sobre este pasaje que sobre la mayoría de los otros. Tal vez la razón sea, como dice el Comentario bíblico adventista (t. 6, p. 525), que los comentadores han “tratado de usarlo para propósitos que no son los de Pablo”. Ellos discuten en qué forma pasó el pecado de Adán a su posteridad.

¿Comparten los descendientes de Adán la culpa del pecado de él o son culpables ante Dios por sus propios pecados? Aunque muchos han tratado de obtener respuesta a esa pregunta a partir de este texto, ese no es el problema que Pablo está analizando. Él enfatiza lo que ya había afirmado: que “todos pecaron” (Rom. 3:23). Necesitamos reconocer que somos pecadores, pues solo así nos daremos cuenta de nuestra necesidad de un Salvador. Aquí Pablo trata de lograr que sus lectores se den cuenta de cuán malo es el pecado y el daño que trajo a este mundo por medio de Adán. Luego muestra que Dios ofrece en Jesús el único remedio para la tragedia de este mundo.

No obstante, este texto solo nos habla del problema, la muerte en Adán, y no la solución, la vida en Cristo. Lo más glorioso del evangelio es que la muerte ha sido sorbida por la vida. Jesús pasó por los portales de la tumba y rompió sus ataduras. Él dice: “[Yo soy] el que vivo, y estuve muerto; y he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades” (Apoc. 1:18). Como Jesús tiene las llaves, el enemigo ya no puede retener a sus víctimas en el sepulcro.

¿Cuál ha sido tu experiencia con la realidad y la tragedia de la muerte? ¿Por qué, frente a un enemigo tan implacable, podemos tener una esperanza en algo mayor que nosotros mismos o mayor que cualquier cosa que este mundo pueda ofrecer?


LA LEY DESPIERTA LA NECESIDAD
Miércoles 4 de agosto

Lee Romanos 5:13 y 14. ¿Qué dice Pablo aquí?

La frase “antes de la ley” es paralela a la afirmación “desde Adán hasta Moisés”. Se refiere al tiempo transcurrido desde la creación hasta el Sinaí, antes de la introducción formal de las reglas y leyes del sistema israelita, que incluían, por supuesto, los Diez Mandamientos.

El pecado existió antes del Sinaí. La mentira, el homicidio, el adulterio y la idolatría ¿no eran pecaminosos hasta entonces? Por supuesto que sí.

¿Cuáles son algunos textos que revelan la realidad del pecado antes del Sinaí?

Es cierto que antes del Sinaí el hombre tenía una revelación limitada de Dios, pero sabía suficiente para ser tenido por responsable. Dios es justo y no castigaría a nadie injustamente. Antes del Sinaí la gente moría. La muerte pasó a todos. Aunque no habían pecado contra un mandamiento revelado explícitamente, de todos modos habían pecado. Tenían revelaciones de Dios en la naturaleza, y por no responder a ellas eran tenidos como culpables. “Las cosas invisibles de él [...] se hacen visibles desde la creación del mundo [...] de modo que no tienen excusa” (Rom. 1:20).

¿Con qué propósito se reveló Dios mismo más plenamente en la “ley”? Rom. 5:20, 21.

La instrucción dada en el Sinaí incluía la ley moral, aunque ella había existido antes de eso. Sin embargo, esta fue la primera vez, según la Biblia, que esta ley fue escrita y proclamada.

Cuando los israelitas se compararon con los requerimientos divinos, descubrieron que estaban lejos de alcanzarlos. Es decir, el pecado abundó.

De repente se dieron cuenta de sus transgresiones. Esta revelación los ayudaría a ver su necesidad de un Salvador y los llevaría a aceptar la gracia ofrecida por Dios. La verdadera religión del Antiguo Testamento no era legalista.


EL SEGUNDO ADÁN
Jueves 5 de agosto

“Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos” (Rom. 5:18, 19). ¿Qué contraste se nos presenta aquí? ¿Qué esperanza se nos ofrece en Cristo?

De Adán recibimos la sentencia de muerte. Sin embargo, Cristo vino y pasó por el terreno donde cayó Adán, soportando toda prueba en lugar del hombre. Él redimió el desgraciado fracaso y la caída de Adán y, como nuestro sustituto, nos puso en una buena relación con Dios. Por eso, Jesús es el “segundo Adán”.

“El segundo Adán era un ser moral libre, responsable por su conducta. Rodeado por influencias intensamente sutiles y engañosas, estuvo en una condición mucho menos favorable que el primer Adán para vivir una vida sin pecado; sin embargo, en medio de los pecadores, resistió toda tentación a pecar y mantuvo su inocencia. Siempre estuvo sin pecado” (“Comentarios de Elena G. de White”, CBA 6:1.074).

¿De qué modo se contrastan los actos de Adán y de Cristo en Romanos 5:15 al 19?

Considera las ideas opuestas aquí: muerte/vida, desobediencia/obediencia, condenación/justificación, pecado/justicia. ¡Jesús vino y revirtió todo lo que Adán había hecho! También es fascinante que la palabra don aparezca cinco veces en los versículos 15 al 17. ¡Cinco veces! El punto es sencillo: Pablo enfatiza que la justificación no se gana; es un don. Es algo que no merecemos. Como todos los dones, tenemos que buscarlo y aceptarlo. En este caso, lo pedimos por la fe.

¿Cuál es el mejor don (regalo) que alguna vez recibiste? ¿Qué lo hizo tan bueno, tan especial? ¿De qué modo el hecho de que fue un don, a diferencia de algo que hayas ganado, te hizo apreciarlo mucho más? No obstante, ¿cómo puede siquiera compararse ese don con lo que tenemos en Jesús?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 6 de agosto

Lee “Ayuda en la vida cotidiana”, El ministerio de curación, pp. 372-374; Mensajes selectos, t. 1, pp. 449, 450; “La tentación y la caída”, Patriarcas y profetas, pp. 34-37; y, si tienes acceso a la SDA Encyclopedia, lee el artículo “Justification”, t. 1, pp. 839-841.

“Muchos están engañados acerca de la condición de su corazón. No comprenden que el corazón natural es engañoso más que todas las cosas y desesperadamente impío. Se envuelven con su propia justicia y están satisfechos con alcanzar su propia norma humana de carácter” (MS 1:376).

“Hay gran necesidad de que Cristo sea predicado como la única esperanza y salvación. Cuando la doctrina de la justificación por la fe fue presentada [...] llegó a muchos como el agua que recibe el viajero sediento. El pensamiento de que nos es imputada la justicia de Cristo no debido a ningún mérito de nuestra parte, sino como una dádiva gratuita de Dios, pareció un pensamiento precioso” (MS 1:422).

“Las pruebas constituyen parte de la educación en la escuela de Cristo, para purificar a los hijos de Dios de las escorias terrenales. Porque Dios está dirigiendo a sus hijos, se presentan las experiencias angustiosas. Las pruebas y los obstáculos constituyen métodos elegidos por él como disciplina y condiciones para el éxito. Aquel que lee el corazón de los hombres conoce sus debilidades mejor que ellos mismos. Ve que algunos tienen cualidades que, dirigidas correctamente, pueden ser usadas para el adelantamiento de su obra” (HAp 432).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR

1. ¿Cómo te ha sostenido tu fe en grandes pruebas? ¿Qué aprendiste de ellas acerca de ti y de Dios? ¿Qué aprendiste que puede ayudar a otros que estén pasando por momentos difíciles?

2. Piensa en la realidad de la muerte, cómo afecta a la vida y el significado de la vida. Escritores y filósofos han lamentado la falta de sentido último de la vida porque termina en la muerte. ¿De qué modo, como cristianos, les respondemos? ¿Por qué la esperanza que tenemos en Jesús es la única respuesta para esa falta de sentido?

3. Así como la caída de Adán nos impuso una naturaleza caída, la victoria de Jesús nos ofrece la promesa de vida eterna si la aceptamos por fe. Con esta provisión, ¿qué retiene a la gente de pedirla? ¿Cómo podemos ayudar a quienes buscan comprender mejor lo que Cristo ofrece y lo que hizo por ellos?





Guía de Estudio de la Biblia: "La Redención en Romanos" / Edición para Adultos

Periodo: Trimestre 3 / julio-setiembre de 2010
Autor: Don F. Neufeld
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin

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