LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Nehemías 1; Jeremías 29:10-14; Ezequiel 8; Daniel 3; Hageo 1; Zacarías 1:1-6.
PARA MEMORIZAR: “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis, y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto” (Hag. 1:6).
ES DIFÍCIL PARA NOSOTROS –a más de mil novecientos años de la destrucción del Templo de Jerusalén– comprender cuán importante era el Templo en la vida nacional y religiosa del pueblo judío. Era la culminación de la adoración, el centro de su identidad étnica y religiosa. Era donde Dios les dijo que moraría y gobernaría entre ellos, donde los seguidores de YHWH [Jehová] encontraban purificación, perdón, gracia y reconciliación.
Como era la casa de Dios, muchas personas no creyeron las advertencias proféticas de que sería destruido por Babilonia. ¿Cómo podría Dios permitir que su sagrado Templo fuera destruido? Solo podemos imaginar el impacto cuando, como el profeta había predicho, los babilonios lo destruyeron. Pero, en medio de la devastación, Dios prometió que la Nación sería restaurada; el templo, reconstruido e Israel recibiría otra oportunidad de cumplir con su destino profético.
Consideraremos algunos de los problemas en la adoración durante el tiempo del exilio y, luego, la restauración prometida.
“HIJO DE HOMBRE, ¿HAS VISTO...?” Domingo 28 de agosto
La apostasía no sucede de la noche a la mañana; pueblos enteros no se apartan de Dios en un día, una semana o un año. El proceso es mucho más lento; un pequeño cambio aquí, una pequeña transigencia allá; un poco menos de rigidez, para estar al día con los tiempos, o para acomodarnos a las tendencias de la sociedad y de la cultura. Poco a poco, y antes de mucho, una nación entera hace cosas que una generación o dos antes habrían sido consideradas con horror. Eso sucedió con Israel y con Judá; lo mismo pasó con el cristianismo primitivo, y puede pasar con cualquier iglesia, incluyendo la nuestra, si no guardamos celosamente las verdades y las prácticas que Dios nos dio.
► Mientras lees Ezequiel 8, nota que todo esto ocurría en el Templo que Dios había instituido, y donde Dios había prometido poner su nombre. ¿Cómo podía la gente, y los líderes, haber caído en esa apostasía? ¿Qué lecciones podemos aprender?
Los pecados secretos, consentidos por sacerdotes y ancianos, eran las abominables prácticas de adoración de su cultura. Los que deberían haber conducido al pueblo de Dios en la verdadera adoración la adaptaban a las costumbres pecaminosas de sus tiempos, trayendo las abominaciones de las culturas que los rodeaban al Santuario de Dios. Cuán irónico es que solo la venida del ejército babilonio acabaría con la profanación del templo de Dios, y eso con su destrucción.
► Lee cuidadosamente Ezequiel 8:12. ¿Qué razones usaban esos ancianos para justificar sus acciones? ¿Qué pudo haberlos llevado a esa falsa conclusión?
Estas personas debieron de haberse apartado tanto de Dios que creyeron que él no las veía o que él no se preocupaba por ellas. Dios, quien había mostrado su cuidado y su deseo de obediencia ¿ era ahora considerado como que había abandonado la tierra? Cuán cuidadosos necesitamos ser, porque el pecado endurecerá nuestros corazones y envenenará nuestras mentes hasta que racionalicemos incluso las prácticas más terribles.
ADORACIÓN DE LA IMAGEN Lunes 29 de agosto
Como hemos señalado antes, la prueba final de los últimos días tendrá que ver con la adoración(Apoc. 14:6-12). La humanidad estará dividida en dos campos: los que adoran al Creador, a aquel que hizo los cielos y la Tierra, y los que adoran a la bestia y a su imagen. Aunque esta secuencia en el cuadro profético todavía debe desarrollarse, se podría alegar que ya ahora todo el mundo está dividido en los dos grupos: los que son fieles a Dios y los que no lo son. No hay terreno intermedio: somos de un lado o, del otro.
La historia de los tres jóvenes hebreos en Daniel es muy notable. No es solo una historia dramática de rescate sobrenatural de los fieles seguidores de YHWH. Llega a ser un símbolo de la prueba de adoración que vendrá sobre el mundo justo antes de la segunda venida de Cristo.
► Lee Daniel 3. Compara la adoración de la imagen allí con la adoración de la imagen en Apocalipsis 14. ¿Qué podemos aprender que puede ayudarnos a comprender el problema con respecto a la marca de la bestia?
El segundo Mandamiento, el que prohíbe la idolatría (Éxo. 20:4-6), estaba en el centro del problema; el cuarto Mandamiento (Éxo. 20:8-11), el mandamiento del sábado, será el problema exterior en los últimos días.Es interesante que ambos mandamientos fueron cambiados y pisoteados por el poder de la bestia (ver Dan. 7:25). Ambos mandamientos están vinculados directamente con la adoración; el segundo prohíbe la adoración de ídolos, mientras el cuarto indica por qué no adorar ídolos, ya que el Señor de la naturaleza, no la naturaleza misma, es aquel que los creó y los redimió (ver también Deut. 5:12-15).
En ambos casos, además, hay una entidad político/religiosa que desea la adoración y la lealtad que se deben solo a Dios, y en ambos casos este poder está dispuesto a recurrir a la violencia a fin de obtener esa “adoración”.
► Piensa en lo que significa “adorar” algo. ¿Es siempre equivocado adorar algo que no sea a Dios? Si no, ¿por qué no? ¿Podría haber algunas cosas que podemos adorar sin pecar, sin violar la Ley de Dios? Si es así, ¿qué es? Si no, ¿cómo podemos asegurarnos de que no estamos adorando ninguna otra cosa sino a nuestro Señor?
“MEDITAD EN VUESTROS CAMINOS” Martes 30 de agosto
► Lee Jeremías 29:10 al 14. ¿Qué nos indica este pasaje acerca del carácter de Dios? ¿Qué esperanza podemos obtener, en nuestro propio contexto, de este pasaje?
Después de setenta años, como se había profetizado, Dios comenzó a restaurar a los exilados de nuevo en la Tierra Prometida. Israel debía recibir otra oportunidad de cumplir su destino profético.
En el centro de ese destino estaba, por supuesto, el Templo, el Santuario, el lugar donde todo el plan de salvación se enseñaba por medio de tipos y símbolos del servicio. Aquí estaba prefigurada la obra y la misión del Mesías, por medio del cual todo el mundo podría recibir la salvación (ver Juan 3:16; 2 Cor. 5:19; Heb. 8:1, 2).
No obstante, la obra de reconstruir el Templo no fue tan fácil o tan rápida como debería haber sido. Fuerzas internas y externas se pusieron en el camino, y la obra se demoró. Eso no era como Dios quería que fuera, y habló por medio de Hageo para dar a conocer al pueblo su desagrado.
► Lee Hageo 1. ¿Qué ocurrió aquí? ¿Qué distrajo su atención? ¿Por qué es tan fácil hacer eso?
Cuán fácil es permitir que trabajos mundanos, deseos seculares, aun necesidades terrenales se pongan en el camino de nuestras responsabilidades espirituales. Dios les hizo saber que nunca tendrían verdadera satisfacción aparte de su devoción a Dios y de la obra que les había dado para hacer. Demasiado a menudo podemos cometer el mismo error a nuestro modo, al permitir estar tan atrapados en los caminos del mundo que descuidamos lo que debería ser primero y principal en nuestras vidas: nuestra relación con Dios. Tal vez Dios nos está diciendo, ya sea en forma corporativa o individual, “Meditad sobre vuestros caminos”.
► Medita en tus caminos. ¿Qué dicen tus caminos, tus acciones, lo que haces y lo que no haces, acerca de tu relación con Dios? ¿De qué maneras podrías ser culpable de las mismas cosas que hacía el pueblo descrito aquí en Hageo?
VUESTROS PADRES, ¿DÓNDE ESTÁN? Miércoles 31 de agosto
La reconstrucción del Templo tomó unos veinte años. Esdras 5:1 y 2 cuentan que Zacarías era uno de los “profetas de Dios que les ayudaban”. Enfatiza, como Hageo, la gloria que un día habitaría el Templo.
Pero, como suele suceder con la profecía, las promesas tienen condiciones. Los seres humanos, que tienen libre albedrío, deben elegir obedecer a Dios, hacer lo que él ordena, no como un medio de salvación sino para mostrar el fruto y los beneficios de la salvación.
La libertad humana es una suposición implícita en todas las Escrituras. La gente tiene la opción de elegir a quién servirá y adorará, y el cumplimiento de las promesas depende de las elecciones que hagan las personas. La Biblia está llena de promesas para los que fielmente lo buscan y lo sirven.
► Lee Zacarías 1:1 al 6. ¿Qué tema aparece aquí que se repite en buena parte de la Biblia? ¿De qué modo la realidad de la libertad de la voluntad humana y de la libre elección se revela en estos textos?
Algunas de las palabras más conmovedoras en este texto están en el versículo 5: “Vuestros padres, ¿dónde están?” Es decir, aprende de los errores de los que vinieron antes de ti; aprende del pasado, y de lo que sucedió antes de ti.
Aquí es donde interviene el ministerio del pastor en el púlpito. El pastor, en su puesto profético, puede señalar a la gente la conducción de Dios, sus promesas, las condiciones de esas promesas. La predicación de la Palabra no debe causar confusión teológica o controversia sino ser cristocéntrica, señalando lo que Dios ha hecho por nosotros, la condición de que vayamos a él con fe y arrepentimiento. Eso es esencialmente lo que Zacarías le dice a la gente: arrepiéntanse, vuelvan de sus malos caminos, aprendan del pasado, y pongan su esperanza en Dios y en sus promesas para el futuro. Del mismo modo hoy, conociendo de lo que trataban los servicios del Santuario (la vida, muerte y el ministerio sumosacerdotal de Jesús), deberíamos ir a Dios y adorarlo con una actitud de fe, arrepentimiento y obediencia. Aunque la obediencia no nos salva, no hay salvación sin ella, sin considerar cuán fallada sea nuestra obediencia.
LA ORACIÓN DE NEHEMÍAS Jueves 1º de septiembre
A pesar de todas las promesas de restauración, las cosas no estaban bien en Jerusalén. La gente afrontaba obstáculo tras obstáculo, muchos de los cuales eran el resultado de su propia desobediencia. El profeta Nehemías, mientras servía al rey persa, recibió noticias de la situación allí, y respondió con ayuno, clamores y oración. Su pasión y su preocupación por la situación claramente se revelan en el primer capítulo del libro que lleva su nombre.
► Lee Nehemías 1 y su oración en respuesta a lo que había oído. Luego responde las siguientes preguntas:
1. ¿Por qué Nehemías, quien hasta donde sepamos era fiel, se incluye entre aquellos que habían pecado contra Dios? Ver Dan. 9:5, 6.
2. ¿Qué clase de oración es esta, y por qué esta clase de oración es tan importante? Ver Éxo. 32:31-34; Sant. 5:16.
3. ¿De qué maneras se revela el carácter condicional de la profecía en esta oración?
4. ¿Sobre qué base hace su apelación a Dios en favor de su pueblo? En otras palabras, ¿por qué debería Dios escuchar esta súplica? Ver Gén. 12:1-3; Éxo. 6:4, 5.
► Escribe una oración de intercesión por la Iglesia Adventista del Séptimo Día de hoy y tráela a la clase el sábado, para comparar lo que escribas. ¿Qué nos dicen nuestras respuestas acerca de cómo percibimos las diversas necesidades espirituales de la iglesia? Más importante, ¿cómo podemos ayudar a producir cualquier reforma que consideremos necesaria?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 2 de septiembre
► Lee “El retorno de los desterrados”, “Los profetas de Dios que les ayudaban”, “Esdras, sacerdote y escriba”, “Un despertamiento espiritual”, “Instruidos en la ley de Dios” y “Una reforma”, Profetas y reyes, pp. 404-414; 415-426; 446-454; 455-463; 489-493; 494-501.
“El tiempo de angustia que espera al pueblo de Dios requerirá una fe inquebrantable. Sus hijos deberán dejar manifiesto que él es el único objeto de su adoración” (PR 376, la cursiva fue añadida).
“Existe un peligro constante de que los que profesan ser cristianos lleguen a pensar que, a fin de ejercer influencia sobre los mundanos, deben conformarse en cierta medida al mundo. Sin embargo, aunque una conducta tal parezca ofrecer grandes ventajas, acaba siempre en pérdida espiritual” (PR 416, el énfasis fue añadido).
“En la obra de reforma que debe ejecutarse hoy, se necesitan hombres que, como Esdras y Nehemías, no reconocerán paliativos ni excusas para el pecado. [...] ni cubrirán a este [el mal] con un manto de falsa caridad. [...] Recordarán, también, que el que reprende el mal debe revelar siempre el espíritu de Cristo” (PR 498).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.Lee las oraciones de intercesión por la Iglesia Adventista del Séptimo Día que se escribieron en respuesta a la sección del jueves. ¿Qué podemos aprender de cada una de estas oraciones? ¿Qué percibe la gente como la mayor necesidad de la iglesia en el momento actual?
2.¿Cuáles son algunas de las lecciones que podemos aprender de nuestros propios padres de la iglesia? Es decir, ¿qué importantes lecciones espirituales puede enseñarnos nuestra propia historia de los adventistas del séptimo día?
3.¿Cuáles son algunas maneras mediante las cuales nosotros, como iglesia, en nuestros esfuerzos por alcanzar a la cultura que nos rodea, estamos en peligro de comprometer verdades cardinales? ¿Por qué a menudo estamos ciegos a ello cuando ocurre?
4.Aunque siempre existe el peligro de comprometernos en un intento de ser relevantes, también está el peligro de encerrarnos en creencias o prácticas que, tal vez, necesitan refinamiento o cambios. ¿Cómo podemos saber qué es inmutable y no cambiable, en contraste con lo que puede y debe cambiarse con el tiempo?
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"La Adoración"
Periodo: 3° Trimestre / julio-septiembre de 2011 Autor:Rosalie Hafner de Zinke sirvió por muchos años como asistente pastora (instructora bíblica) en iglesias como Collegeview, Central de Sacramento, el Tabernáculo de Battle Creek y la Iglesia de Hinsdale, en los Estados Unidos. También trabajó en el ministerio con su esposo, que era pastor, durante quince años, y más tarde como capellana en hospitales, antes de su jubilación. Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial (en español):Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial(en español):Rolando A. Itin
• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis 4:1-8; 25:25-34; Lucas 15:4-32; Juan 11:9, 10; Romanos 5:12-20.
Versículo de memoria: “Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado” (Luc. 15:32).
SOMERSET MAUGHAM ESCRIBIÓ UN CUENTO corto llamado “Lluvia”, acerca de un misionero en los Mares del Sur que “convirtió” a una prostituta al evangelio. Se entregó de todo corazón para convertirla, aunque a veces sus métodos parecían severos y no perdonadores. Él insistía en que ella regresara a los Estados Unidos (de donde ella huía), para completar una sentencia en prisión, a pesar de las desesperadas súplicas de ella para evitar la tortura y la ignominia que la esperaban en la cárcel. El misionero insistía en que completar su período en prisión era una parte del proceso de arrepentimiento que ella necesitaba atravesar, y que por ello debía regresar.
La historia terminó inesperadamente. El misionero se mató; su cuerpo mutilado fue encontrado en la playa. ¿Qué había ocurrido? Aparentemente, después de tanto tiempo con la prostituta, cayó en pecado con ella e, incapaz de perdonarse, se suicidó.
Lo que esos personajes necesitaban era lo que todos necesitamos como pecadores: una experiencia personal de la gracia y la seguridad que Jesús reveló en la parábola del hijo pródigo.
LOS MISMOS PADRES, LA MISMA COMIDA Domingo 29 de mayo
“Un hombre tenía dos hijos” (Luc. 15:11). En esta parábola, los dos hijos, nacidos del mismo padre, representan dos rasgos de carácter. El hijo mayor, aparentemente, demostraba lealtad, perseverancia y laboriosidad. El menor, sin duda, no estaba dispuesto a trabajar, ni a rendir cuentas, ni a tomar parte en las responsabilidades. Ambos tenían la misma herencia. Ambos, probablemente, recibieron idénticos amor y dedicación del mismo padre. Un hijo parecía fiel; el otro, irrespetuoso. ¿Qué produjo la diferencia?
► ¿Qué otras historias te hace recordar esta parábola? Gén. 4:1-8; 25:25-34.
Es un fenómeno extraño, que se ve todo el tiempo: dos (o más) hermanos de los mismos padres, que vivieron en el mismo hogar, que recibieron las mismas enseñanzas, el mismo amor, y aun la misma alimentación, y uno llega a ser espiritual, fiel y decidido a servir a Dios, mientras que el otro, por la razón que fuere, va en la dirección opuesta. Por difícil que sea comprenderlo, nos muestra la poderosa realidad del libre albedrío. Alguno puede ver algo importante en el hecho de que fue el menor de los dos hermanos el que se rebeló, pero ¿quién sabe la razón de su rebelión?
► Lee Lucas 15:12. ¿Qué lección podemos aprender de cómo reaccionó el padre al pedido del hijo? ¿Qué nos dice eso acerca de cómo se relaciona Dios con nosotros?
El texto no dice qué clase de diálogo hubo entre el padre y el hijo, o si el padre lo reconvino solicitándole que reconsiderara su pedido, que no fuera apresurado, pidiéndole que pensara lo que estaba por hacer. Lo más probable es que lo haya hecho; pero, al fin, le dio al hijo la parte de los bienes que le correspondía, y él se fue. A través de toda la Biblia, podemos ver este mismo principio: Dios permite que los seres humanos ejerzan la libertad de tomar sus propias decisiones, que sigan sus caminos, que vivan como desean. Por supuesto, como sabemos muy bien, nuestras elecciones producen consecuencias, consecuencias que no siempre podemos imaginar o prever.
► ¿Cuáles han sido los resultados de algunas de tus propias elecciones libres últimamente? No es fácil volver atrás el reloj, ¿verdad?
EXTENDIÓ SUS ALAS Lunes 30 de mayo
Imagínate al padre mientras veía a su arrogante hijo juntar las cosas, listo para dejar el hogar. Tal vez le preguntó al hijo hacia dónde se dirigía, cuáles eran sus sueños para el futuro. Quién sabe qué respuestas dio el hijo. Tal vez no fueron muy animadoras para el padre. El hijo, entretanto, probablemente pensaba en los buenos tiempos que lo esperaban.
Era joven, aventurero, tenía dinero y un mundo que ver. La vida en la chacra familiar probablemente parecía monótona en contraste con todo lo que el mundo le ofrecía.
► Lee Lucas 15:13 al 19. ¿Qué clase de arrepentimiento vemos aquí? ¿Parece un arrepentimiento verdadero; es decir, tristeza por lo que había hecho, o estaba triste solo por las consecuencias de lo que había hecho? ¿Qué indicios hay, en el texto, que podrían darte una respuesta?
Es difícil saber cómo podría haberse desarrollado la historia si las cosas le hubieran ido bien al pródigo. ¿Qué hubiera sucedido si encontraba maneras de conseguir que el dinero continuara fluyendo, para continuar con los buenos tiempos? No es probable, al menos por lo que vemos aquí, que él hubiera vuelto “sobre sus rodillas”. ¿Quién entre nosotros, a veces, no estuvo realmente triste, no tanto por nuestros pecados sino por las consecuencias de ellos, especialmente cuando nos descubrieron? Aun el pagano más empedernido estaría triste por cometer adulterio si, en el proceso, se contagiara de herpes, gonorrea u otra enfermedad transmitida sexualmente.
No hay duda de que las tristes circunstancias en las que se encontró le produjeron un cambio de actitud que no hubiera ocurrido de otro modo. Los textos muestran un sentido de verdadera humildad y comprensión de que pecó tanto contra su padre como contra Dios. El discurso que preparó en su corazón muestra la sinceridad de su arrepentimiento.
► A veces despertamos a la realidad de nuestros pecados solamente después de que el sufrimiento nos llega por nuestras acciones, y realmente nos arrepentimos de ellos, no solo por los resultados. ¿Qué sucede contigo y con las situaciones que afrontas cada día? ¿Por qué no elegir evitar el pecado, y ahorrarte toda la tristeza y el arrepentimiento que luego siguen?
PUEDES VOLVER A CASA Martes 31 de mayo
En la primera parte del siglo XX, el novelista Thomas Wolfe escribió un clásico literario, You Can’t Go Home Again [No puedes volver a casa], acerca de un hombre que abandona sus humildes orígenes familiares en el sur de los Estados Unidos y va a Nueva York, se hace conocido como escritor, y luego procura regresar a sus raíces familiares. No le resultó fácil; de allí el título del libro.
► En la historia del hijo pródigo, ¿quién es el que hace el largo viaje para reunirse con su padre? Contrasta eso con, por ejemplo, la parábola de la oveja perdida y la moneda perdida (Luc. 15:4-10). ¿Cuál podría ser la diferencia importante aquí?
En las otras dos parábolas, los objetos perdidos no sabían que estaban perdidos (es el caso de la moneda), y no podían volver aunque hubieran querido. En el caso del pródigo, él se alejó de la “verdad”, y solo después de que estuvo en la oscuridad (ver Juan 11:9, 10) se dio cuenta de cuán perdido estaba. A lo largo de toda la historia de la salvación, Dios tuvo que tratar con los que, teniendo luz, intencionalmente se alejaron de ella y fueron por su propio camino. La buena noticia, en esta parábola, es que aun a aquellos que le dan la espalda a Dios, incluso después de saber de su amor y bondad, Dios todavía está dispuesto a restaurarlos a la posición que una vez tuvieron en su familia del pacto. Aun cuando el joven eligió irse por su libre voluntad, por su propia libre voluntad eligió volver. Lo mismo sucede con nosotros.
Lo interesante de estas parábolas es el contexto en el que fueron relatadas. Lee Lucas 15:1 y 2. Considera las diferentes personas que escuchaban a Jesús. Qué mensaje poderoso es para todos nosotros el hecho de que en lugar de darnos advertencias acerca de los eventos apocalípticos del fin del tiempo o acerca del juicio sobre los no arrepentidos, Jesús presenta parábolas que muestran el ferviente amor y cuidado del Padre por todos los perdidos, no importa qué los llevó a esa situación.
► ¿Has conocido a personas que se alejaron de Dios? ¿Qué esperanza puedes encontrar, en esta historia, de que no todo está perdido? ¿Cuán importante es que todos oremos por quienes no han aprendido la dolorosa lección que el pródigo aprendió?
EL MEJOR VESTIDO Miércoles 1º de junio
Como vimos, el hijo mismo tomó la decisión de regresar. No hubo presión de parte del padre. Dios no fuerza a nadie a ser obediente; si él no forzó a Satanás a ser obediente en el cielo, o a Adán y a Eva a ser obedientes en el Edén, ¿por qué hacerlo ahora, mucho después de que las consecuencias de la desobediencia hicieron estragos en la humanidad? (Rom. 5:12-21).
► Lee Lucas 15:20 al 24. ¿De qué modo reaccionó el padre ante la confesión del hijo? ¿Cuántas penitencias, obras o actos de restitución demandó del hijo antes de aceptarlo otra vez? ¿Qué mensaje hay allí para nosotros? Ver también Jeremías 31:17 al 20.
El hijo hizo una confesión a su padre, pero al leer el texto podemos tener la impresión de que el padre casi no la oyó. Observen el orden: el padre corrió al encuentro del hijo, cayó sobre él y lo besó. Claro, la confesión estaba bien, y probablemente le hizo más bien al hijo que al padre, peo en ese momento las acciones del hijo hablaban más alto que sus palabras.
El padre ordenó que trajeran “el mejor vestido” y se lo pusieran al hijo. La palabra griega traducida “mejor” (de protos) a menudo significa “primero” o “principal”. El padre le estaba dando lo mejor que tenía.
Piensa en el contexto también: el hijo había estado viviendo en la pobreza por quién sabe cuánto tiempo. Probablemente no vino vestido con la mejor ropa. Después de todo, había estado alimentando cerdos hasta esos días. El contraste, sin duda, entre lo que vestía cuando el padre lo abrazó (nota, el padre no esperó que se hubiera lavado antes de arrojarse sobre él) y el manto que le puso no podría haber sido más grande.
Lo que esto muestra es que la restauración, por lo menos entre el padre y el hijo, fue completa. Si consideramos “el mejor vestido” como el manto de la justicia de Cristo, entonces todo lo que necesitaba fue provisto allí mismo. El pródigo se había arrepentido, había confesado y se había vuelto de sus caminos. El padre proveyó el resto. Ese es un gran símbolo de la salvación.
► Es fascinante que no haya un “Te lo dije” de parte del padre. No había necesidad de ello. El pecado cosecha su propio salario. Cuando tratamos con personas que vuelven al Señor después de apartarse, ¿cómo podemos aprender a no arrojarles sus pecados en la cara?
EL MANTO DEL PADRE MISMO Jueves 2 de junio
Elena de White añade, a la historia, un detalle interesante en Palabras de vida del gran Maestro, que no se encuentra en los textos mismos. Al describir al padre que se acerca al hijo mientras este vuelve al hogar, escribe: “El padre no había de permitir que ningún ojo despreciativo se burlara de la miseria y los harapos de su hijo. Saca de sus propios hombros el amplio y rico manto, y cubre la forma exangüe de su hijo, y el joven solloza arrepentido, diciendo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo’. El padre lo retiene junto a sí, y lo lleva a la casa. No se le da oportunidad de pedir el lugar de un siervo. Él es un hijo, que será honrado con lo mejor que dispone la casa, y a quien los siervos y las siervas habrán de respetar y servir.
“El padre dice a sus siervos: ‘Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies. Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta: porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse” (p. 160).
► ¿Qué indicio nos da esta historia acerca del carácter de Dios?
El Padre quiere cubrir la vergüenza de los errores del hijo. Qué mensaje para nosotros acerca de aprender a permitir que el pasado desaparezca, a no insistir en los errores pasados de otros o nuestros. Como Pablo, necesitamos olvidar lo que es pasado y seguir adelante (Fil. 3:13, 14).
► Lee Lucas 15:24. ¿Qué quiere decir el padre cuando declara que el hijo estaba muerto y ha revivido? ¿Cómo hemos de entender esas palabras?
Al fin, no hay término medio en los temas de la salvación. Cuando la gran controversia haya terminado (Apoc. 21:5), todos los seres humanos estarán vivos para siempre o muertos por la eternidad. No hay nada entre esas dos situaciones.
Ciertamente esto es algo para pensar mientras hacemos nuestras decisiones diarias, tanto buenas como malas, como lo hizo el hijo pródigo.
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 3 de junio
► Lee “La rehabilitación del hombre”, “Cómo se decide nuestro destino”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 156-166, 204; “El último viaje desde Galilea”, El Deseado de todas las gentes, pp. 457-459; “Parábolas de los perdidos”, Joyas de los testimonios, t. 1, pp. 304-309.
“Notemos cuán tierno y misericordioso es el Señor en su trato con sus criaturas. Él ama a su hijo errante, y le ruega que vuelva a él. El brazo del Padre está puesto en derredor de su hijo arrepentido; las ropas del Padre cubren sus andrajos; el anillo está puesto en su dedo como señal de realeza. Y, sin embargo, ¡cuántos son los que miran al pródigo no solo con indiferencia, sino también con desprecio! Como el fariseo, dicen: ‘Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres’ (Luc. 18:11). Pero ¿cómo os parece que considera Dios a aquellos que, al par que aseveran ser colaboradores con Cristo, ven al alma que lucha contra el desbordamiento de la tentación, y se mantienen alejados como el hermano mayor de la parábola, tercos, voluntariosos, egoístas?” (OE 147).
“Cristo ha provisto fuerza y gracia para que los ángeles ministradores las lleven a toda alma creyente. Ninguno hay tan malvado que no encuentre fuerza, pureza y justicia en Jesús, que murió por los pecadores. Él está esperándolos para cambiarles los vestidos sucios y corrompidos del pecado por las vestiduras blancas de la justicia; les da vida y no perecerán” (CC 53).
► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.Analiza un poco más el tema de cómo hermanos de los mismos padres, del mismo hogar, del mismo ambiente, pueden ir en direcciones espirituales tan diferentes. ¿Cómo entendemos esto?
2. ¿Cómo puedes ayudar a los que, habiéndose apartado de Dios, yendo al mundo, y habiéndose dañado a sí mismos y a otros en el proceso, quieren poner el pasado atrás, y no pueden, porque no importa en qué dirección se muevan, los resultados de sus elecciones pasadas están siempre delante de ellos? ¿Qué esperanza, qué promesas, qué ayuda les puedes dar?
3.Algunos saben que han arruinado todo, como lo hizo el pródigo. ¿Qué sucede con los que “se fueron de la casa del padre”, por así decirlo, y las cosas les han ido muy bien? Seamos honestos: no todo el que deja al Señor termina cuidando cerdos. ¡Algunos terminan como dueños de los cerdos! ¿Qué puede hacerse para ayudarlos a darse cuenta de que, a pesar de las circunstancias, han hecho una elección equivocada?
• Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University(pdf),haciendo clic aquí. • Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"
Periodo:2° Trimestre / abril-junio de 2011 Autores:Equipo Guía de Estudio de la Biblia Dirección general:Clifford Goldstein
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
Dirección editorial (en español):Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial(en español):Rolando A. Itin
Director y principal orador del ministerio"Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.
Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
►Mientras escucha y estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.
Lee Para el Estudio de esta Semana:Éxodo 28:6; 39:2-7; 1 Samuel 21:1-9; 22:6-23; 2 Samuel 15:13-29.
Para memorizar: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”1 Ped. 2:9.
LOS SACERDOTES FUERON MUY IMPORTANTES en la vida y en la historia de Israel, y también en las naciones vecinas. En Mesopotamia, el rey era un sacerdote, y reunía el poder político con el religioso. Los sacerdotes representaban grandes intereses en la corte, y muchas veces designaban a los reyes. En el Antiguo Testamento, el sacerdocio era central en la vida de fe de Israel, y su influencia llegó al Nuevo Testamento.
El sacerdocio de todos los creyentes (1 Ped. 2:9), destacado en la Reforma Protestante, no es solo un concepto del Nuevo Testamento (ver Éxo. 19:6). El ideal de Dios siempre fue que los creyentes fueran santos, y sirvieran a otros intercediendo por ellos y comunicándoles la salvación.
Ahora veremos la historia de Abiatar, que nos brinda algunas vislumbres del sacerdocio del Antiguo Testamento y nos cuenta que el sacerdocio no se basa solo en el linaje o en la educación, sino en el compromiso personal con el Señor. Y, a veces, las elecciones equivocadas también pueden descalificar a un miembro del sacerdocio.
MENTIRAS Y TRAGEDIA Domingo 7 de noviembre
Lee 1 Samuel 21:1 al 9, y 1 Samuel 22:6 al 23. Luego responde las siguientes preguntas:
1. ¿Qué mentira le dijo David a Ahimelec acerca de por qué se encontraba allí?
2. ¿Qué le sucedió a Ahimelec como resultado de su confianza en David?
3. ¿De qué modo trató Saúl de lograr que sus propios hombres se volvieran contra David? ¿Qué clase de argumento usó?
4. ¿De qué modo respondió Ahimelec a Saúl con respecto al carácter y la fidelidad de David?
5. ¿Qué nos enseña este relato acerca de cuánto había caído Saúl, y cuán degenerado y vengativo había llegado a ser?
6. ¿Por qué crees que Doeg, un extranjero, hizo lo que los siervos de Saúl rehusaron hacer?
7. ¿De qué manera respondió David a la noticia de la masacre? ¿En qué forma su respuesta era correcta?
8. ¿Qué promesa hizo David al único hijo de Ahimelec que alcanzó a escapar de la matanza?
Considera el contraste, en esta historia, entre la honra y la deshonra, entre la fidelidad y la falta de fidelidad. Considera el desastre que produjeron la deshonestidad y el pecado. ¿Qué clase de preguntas morales afrontas ahora mismo? ¿Qué clase de elecciones morales tienes que hacer? Piensa en las consecuencias de tus acciones antes de que hagas esas elecciones.
ABIATAR, EL SACERDOTE Lunes 8 de noviembre
No se dice cómo escapó Abiatar de la matanza de su familia. Solo se dice que escapó y que fue hasta donde estaba David. Sin embargo, antes de huir, Abiatar alcanzó a salvar el efod (1 Sam. 23:6), una vestimenta sagrada que usaban los sacerdotes (ver Éxo. 28:6; 39:2-7), para buscar la voluntad de Dios cuando debían tomar decisiones. En dos ocasiones, se informa que David llamó a Abiatar y consultó con el efod (1 Sam. 23:9-12; 30:7, 8).
En contraste con nosotros hoy, la gente en los días de Abiatar tenía poco acceso a la revelación escrita de Dios. Había pocas copias manuscritas del libro de la Ley (el Pentateuco), y la mayor parte de la gente no tenía oportunidad de estudiar la Palabra de Dios. Hoy tenemos acceso a la Biblia por nosotros mismos. Dios nos promete al Espíritu Santo para explicarnos su Palabra (Juan 14:26). Dios también usa a personas consagradas para darnos consejos piadosos (Prov. 20:18) y actúa por medio de las circunstancias (Rom. 8:28).
¿Cuáles eran algunas de las funciones de Abiatar como sacerdote? 1 Sam. 23:9-13; 2 Sam. 15:24; 17:15-22.
Además de cumplir estos roles, Abiatar, al igual que David, era un refugiado sin hogar y estaba escapando constantemente. Él podía comprender las frustraciones y los temores que David y sus hombres debieron haber sufrido frente a la continuada persecución.
El tema de la identificación personal con alguien es importante en el concepto de sacerdocio en el Nuevo Testamento. El autor de Hebreos nos dice que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote porque puede empatizar plenamente con nosotros (Heb. 2:17).
Lee 1 Pedro 2:9. El Nuevo Testamento claramente enseña que todos nosotros tenemos la responsabilidad de ser sacerdotes en nuestras comunidades. El llamado no lo originamos nosotros. Jesús dijo: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” (Juan 15:16). Este llamado no nos convierte en sacerdotes del antiguo Testamento o en apóstoles del Nuevo Testamento, pero nos desafía a interceder por nuestras familias, por nuestras comunidades y por los que nos rodean. ¿Cómo puedes servir mejor al ser un “sacerdote”?
LA REVUELTA DE ABSALÓN Martes 9 de noviembre
En 2 Samuel 15 al 18, se nos cuenta la triste historia de Absalón, el hijo de David que se rebeló contra su padre. Cuando el ejército de Absalón estaba en camino hacia Jerusalén, David decidió huir, y así evitar derramamiento de sangre. Todos los fieles seguidores de David se alistaron para huir con él, y Abiatar también se preparó para salir con David.
Lee 2 Samuel 15:13 al 29. ¿Qué nos enseña este pasaje acerca del carácter de David, aun en tiempo de peligro? ¿Qué lugar ocupa Abiatar en este episodio?
Tomando el Arca de Dios, Abiatar y los sacerdotes se prepararon para dejar la ciudad, pero David ordenó que se quedaran. David sabía que llevar el símbolo de la presencia de Dios no significaba que Dios estuviera con él. Llevar una cruz, exhibir un lema religioso, o guardar una serie de reglas no garantiza la presencia o la aprobación de Dios. Dios no puede ser manipulado. El Arca debía permanecer en su lugar, y esta decisión fue un acto de fe. David confiaba en que Dios lo salvaría y lo llevaría de vuelta a Jerusalén.
El Arca de Dios fue devuelta, y Abiatar ofreció sacrificios (2 Sam. 15:24) hasta que el pueblo terminó de salir de la ciudad. En ese momento, los sacerdotes Abiatar y Sadoc eran los ojos y los oídos de David en la ciudad, y los hijos de Abiatar y de Sadoc esperaban mensajes fuera de Jerusalén. Las personas no son lo que parecen ser. Una sierva llevó un mensaje a los jóvenes, y un muchacho que vio lo que pasaba se lo contó a Absalón. Los hijos de los sacerdotes fueron perseguidos por los hombres de Absalón, pero encontraron un simpatizante, que los bajó a un pozo. Su esposa hizo que las cosas parecieran lo que no eran al tender una tela sobre el pozo y esparcir granos sobre ella, lo que nos recuerda cómo Rahab escondió a los dos espías bajo unas gavillas de lino (2 Sam. 17:15-29; Jos. 2:6).
En nuestro propio contexto, las cosas a menudo tampoco son lo que parecen. Muchos corazones doloridos se esconden detrás de una sonrisa. Como seguidores de Cristo, somos sus representantes. Llegamos a ser las manos de Dios para alcanzar a los que nos rodean. Debemos ser abiertos y sensibles para ver cómo son realmente las personas, más allá de las apariencias y las situaciones, y debemos estar dispuestos a sacrificar algo de nosotros para ayudarlas.
LA ELECCIÓN DE ABIATAR Miércoles 10 de noviembre
No tenemos registro de las opiniones personales, políticas o religiosas de Abiatar. Todo lo que de él se dice está registrado como palabra de Dios para David. Pero, sus acciones hablan más alto que sus palabras. Aun cuando no se registra que haya dicho nada, su presencia es una afirmación poderosa.
En el tiempo de David, el hijo primogénito era considerado, tradicionalmente, como el principal heredero de su padre. Para un rey, esto significaba que el primogénito heredaría el trono. Sin embargo, Dios no está atado por la tradición. En realidad, durante la historia de Israel, él a menudo pasó por alto a los primogénitos para llamar a otros, a veces por decreto divino, y otras por las circunstancias y las elecciones de los primogénitos mismos (ver Gén. 4:1-5; 21:8-12; 25:21-36; 48:8-19; 1 Sam. 16:6-12).
Lee 1 Reyes 1:1 al 8. Abiatar fue leal a David. ¿Qué lo pudo haber llevado a hacer lo que hizo allí?
Salomón no era el hijo mayor y, por costumbre, no habría sucedido a su padre como rey. El hijo mayor, Amnón, fue muerto por su hermano Absalón. A su vez, Absalón había muerto durante su fracasado atentado. Y el cuarto de los hijos, Adonías, sintió que el trono le pertenecía por derecho. Adonías se puso de acuerdo con Joab y Abiatar, y ellos le dieron su apoyo (1 Rey. 1:7).
Salomón era menor que Adonías. Su madre era Betsabé, la ex esposa de Urías heteo, que fue asesinado a fin de cubrir el incidente de David con Betsabé. Pero, a pesar de este trasfondo vergonzoso, Salomón fue amado por Dios (2 Sam. 12:24), y Dios lo eligió para ser el sucesor de David (1 Crón. 22:9, 10). Frente a esta decisión incómoda, tal vez Abiatar no pudo reconciliarse con el escándalo público que la elección causaría, y se apoyó en la tradición en lugar de seguir la voluntad revelada de Dios.
La tradición puede ser muy cómoda, ya que nos evita tomar la responsabilidad de pensar las cosas a la luz de la voluntad de Dios. Es mucho más fácil y “seguro” decir: “Siempre lo hemos hecho así”.
¿Cuán a menudo permitimos que la tradición se ponga en el camino de la conducción de Dios? al mismo tiempo, ¿por qué debemos ser cuidadosos de no juzgar las cosas como mera “tradición” y luego desatenderlas?
LA SUERTE DE ABIATAR Jueves 11 de noviembre
Después de la muerte de David y el ascenso de Salomón al trono, hubo problemas que resolver. Después de que Adonías fue asesinado (1 Rey. 2:13-25), todavía estaba el problema de Abiatar, el sacerdote, quien fue fiel sirviendo al padre de Salomón. ¿Qué se habría de hacer por su parte en la insurrección?
Lee 1 Reyes 2:26 y 27. ¿De qué modo trató Salomón a Abiatar, y qué razones dio?
El versículo puede dar la impresión de que Abiatar fue despedido por una profecía hecha a Elí más de cien años antes (1 Sam. 2:30-36). Pero, realmente, esta es una demostración de cómo Dios conoce nuestras futuras elecciones libres. Dios sabe qué elección haremos nosotros, y es capaz de profetizar el futuro. Dios sabía que, así como los hijos de Elí se descalificaron para el oficio de sacerdotes por su conducta, su descendiente Abiatar también se descalificaría como sacerdote, al no querer aceptar las elecciones de Dios.
Lee Mateo 26:14 al 16 y 20 al 25. Explica esta predicción a la luz de la destitución de Abiatar del sacerdocio. ¿Qué principio similar actúa en ambos casos?
Aunque Jesús sabía que Judas lo traicionaría, no lo rechazó. Judas fue incluido en el círculo de los Doce y experimentó el poder de Dios de primera mano. Pero Judas, como Abiatar, no estaba preparado para aceptar la voluntad de Dios. Él compartió con Abiatar algunas ideas acerca del Reino, y de cómo deberían manejarse los temas del poder y los controles. Judas quería ver a Jesús como rey terrenal. Frustrado, buscó a los escribas y a los fariseos, y traicionó a su verdadero Rey.
El preconocimiento divino no significa predestinación divina. La gente tiene posibilidades de elegir, como las tuvieron Judas y Abiatar. El preconocimiento que tiene Dios de las elecciones no limita nuestra libertad de hacerlas.
La libre elección es uno de los dones más sagrados de Dios. Tuvo un gran costo: la muerte de Jesús en la cruz. (si no tuviéramos la libertad de elegir, no habríamos elegido pecar, y Jesús no hubiera tenido que morir por nosotros.) ¿Analizas y oras ante las decisiones que tienes que hacer?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 12 de noviembre
“Dios lo ha elegido para que realice una obra grandiosa y solemne. Ha estado procurando disciplinarlo y probarlo, para refinarlo y ennoblecerlo, para que haga esta obra sagrada teniendo en cuenta solamente su gloria, la cual pertenece plenamente a Dios. Cuán admirable es que Dios elija a un hombre y lo ponga en estrecho contacto con él, y le confíe una misión, un trabajo, que él debe hacer. Un hombre débil es fortalecido, un hombre tímido es hecho valiente, el irresoluto llega a ser un hombre de rápida y firme decisión. ¡Cómo puede ser que un hombre tenga tanta importancia como para recibir una comisión del Rey de reyes! ¿Lo apartará la ambición mundana del cometido sagrado, de la santa comisión?” (MS 2:190).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.Medita en la vida de Saúl, y te preguntarás cómo alguien que ha recibido tanto puede desperdiciarlo todo. ¿Qué lecciones obtenemos de su historia para nosotros? ¿Qué errores cometió que lo condujeron a la clase de acciones que vimos esta semana?
2.Medita en cómo Jesús, gracias a su humanidad, puede simpatizar con nosotros en nuestras luchas. ¿Por qué la humanidad de Cristo es tan importante para nosotros?
3.Si alguien de tu clase ha sufrido la pérdida de seres amados, ¿cuáles son algunas maneras por las que ustedes pueden ayudarlo? ¿Qué pueden hacer más allá de solo hablar palabras de consuelo? ¿Hay casos donde no se puede hacer “nada más” que hablar palabras consoladoras?
4.Una de las grandes preguntas que han desafiado a los pensadores cristianos durante siglos es la idea del preconocimiento de Dios y nuestra libre voluntad. Si Dios conoce nuestras elecciones de antemano, ¿somos realmente libres al hacerlas? Si no, ¿dónde está la libertad personal, entonces? Y si no tenemos libertad, ¿cómo podremos ser juzgados y castigados con justicia por nuestras acciones? Algunos, para obviar este tema difícil, alegan que algunas de nuestras acciones tienen que ser desconocidas para Dios o, si no, esas acciones no podrían ser libres. Otros no ven problema aquí: el que Dios conozca lo que una persona hará no afecta de ninguna manera la libertad de esa persona para tomar decisiones. En la clase, analicen estas preguntas, aunque no será fácil resolver estas cuestiones. Lo importante es saber que somos seres libres pero que, aun respetando nuestras elecciones libres, Dios está en el control.
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Edición para Adultos
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Todos los buenos soldados obedecen a su capitán prontamente y sin reserva alguna. La voluntad del comandante es la voluntad del soldado. Algunas veces el soldado puede sorprenderse debido a la orden que se le ha dado, pero no debe detenerse a preguntarse la razón de ello. Cuando la orden del capitán se contrapone a los deseos del soldado, él no debe vacilar ni quejarse, diciendo: No veo ninguna conveniencia en estos planes. No debe inventar excusas y dejar su trabajo sin hacer. Los soldados de esta clase no serán aceptados para comprometerse en conflictos terrenales ni mucho menos serán aceptados en el ejército de Cristo. Cuando Cristo ordena, sus soldados deben obedecer sin vacilación alguna. Deben ser soldados fieles, porque en caso contrario él no puede aceptarlos. A cada alma se da libertad de elección, pero después de que un hombre se ha alistado se requiere de él que sea fiel como el acero, aunque el resultado sea vida o muerte (El evangelismo, p. 470).
Mentiras y tragedia Domingo 7 de noviembre
El hijo del rey [Jonatán] regresó a Gabaa, y David se apresuró a llegar a Nob, ciudad que se encontraba a pocas millas de distancia, y que también pertenecía a la tribu de Benjamín. Se había llevado de Silo a este sitio el Tabernáculo, y allí oficiaba Ahimelech, el sumo sacerdote. David no sabía adónde refugiarse, sino en casa del siervo de Dios. El sacerdote le miró con asombro, al verle llegar con apresuramiento y aparentemente solo, con la ansiedad y la tristeza impresas en el rostro; y le preguntó qué lo traía allí.
El joven temía constantemente ser descubierto, y en su angustia recurrió al engaño. Dijo al sacerdote que el rey le había enviado en una misión secreta, que requería la mayor celeridad. Con esto demostró David falta de fe en Dios, y su pecado causó la muerte del sumo sacerdote. Si le hubiera manifestado claramente los hechos tales como eran, Ahimelech habría sabido qué conducta seguir para proteger su vida. Dios requiere que la verdad distinga siempre a los suyos, aun en los mayores peligros. David le pidió al sacerdote cinco panes. No había más que pan sagrado en poder del hombre de Dios, pero David consiguió vencer los escrúpulos de él, y obtuvo el pan para satisfacer su hambre (Patriarcas y profetas, p. 711).
Cometió David su primer error al desconfiar de Dios en Nob, y el segundo al engañar a Achis. David había revelado nobles rasgos de carácter, y su valor moral le había ganado el favor del pueblo; pero cuando fue probado, su fe vaciló, y aparecieron sus debilidades humanas. Veía en todo hombre un espía y un traidor. En una gran emergencia, David había mirado a Dios con el ojo firme de la fe, y había vencido al gigante filisteo. Creía en Dios, y salió a la lucha en su nombre. Pero mientras se le buscaba y perseguía, la perplejidad y la aflicción casi habían ocultado de su vista a su Padre celestial.
No obstante, lo que experimentaba servía para enseñar sabiduría a David; pues le indujo a comprender su propia debilidad, y la necesidad de depender constantemente de Dios. ¡Cuán preciosa y valiosa es la dulce influencia del Espíritu de Dios cuando llega a las almas deprimidas o desesperadas, anima a los de corazón desfalleciente, fortalece a los débiles e imparte valor y ayuda a los probados siervos del Señor! ¡Qué Dios tan bondadoso el nuestro, que trata tan suavemente a los descarriados, y muestra su paciencia y ternura en la adversidad, y cuando estamos abrumados de algún gran dolor! (Patriarcas y profetas, p. 712).
Abiatar, el sacerdote Lunes 8 de noviembre
"Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17:3). Estas palabras son de la mayor importancia para nosotros. Todo cristiano profeso debiera manifestar un profundo y ferviente deseo de tener un carácter como el del Redentor. Al meditar en la vida de Cristo, será transformado a su semejanza. Que cada uno se examine a sí mismo para ver si está revelando un carácter como el de Cristo en el hogar, en la iglesia y en el mundo, para que el Señor pueda decir: "He sido glorificado en él".
"No ruego que los quites del mundo —continuó Jesús— sino que los guardes del mal". Cada cristiano debería esforzarse por cumplir esta oración; debería fervorosa y frecuentemente pedirle a Dios que lo guarde de los males que hay en el mundo. Cristo ha pedido a sus seguidores que oren sin cesar, que no se cansen de importunar a Dios en sus oraciones privadas, que no dejen de interceder; porque si dejan de orar, no tendrán fortaleza para resistir las tentaciones satánicas (Signs of the Times, 19 de junio, 1901).
Podemos pedir al Señor sabiendo que recibiremos. Si tenemos la humildad y la mansedumbre de Cristo se expresará en una ferviente caridad entre nosotros que nos hará orar e interceder ante Dios. Entonces se probará la verdad de estas palabras: "La oración eficaz del justo puede mucho" (Santiago 5:16). "La comunión íntima de Jehová es con los que le temen" (Salmo 25:14). Hay peligro en apoyarnos en la fuerza humana; debemos caminar con Dios para saber exactamente lo que debemos hacer.
La oración y la fe harán lo que ningún poder en la tierra puede hacer. No debemos ponernos ansiosos ni pensar que por nosotros mismos podemos hacer todo lo que debe ser hecho, e ir a todos los lugares que deben alcanzarse. A pesar de nuestras limitaciones e imperfecciones, si confiamos plenamente en Dios, sin depender de las capacidades y habilidades humanas, la verdad avanzará. Pongamos todas las cosas en las manos de Dios y dejemos que él dirija su obra a su manera, de acuerdo a su voluntad y mediante aquellos a quienes él elija. El puede usar a los que parecen débiles y a los que son humildes, pero no utilizará la sabiduría humana a menos que sea diariamente controlada por el Espirito Santo; sería necio intentarlo de otra manera. Debemos tener más fe y confianza en que Dios llevará su obra hacia adelante con éxito (Manuscript Releases, tomo 8, p. 218).
La iglesia tiene el alto privilegio de trabajar juntamente con los ángeles celestiales, y Dios pide a los hombres y mujeres que la forman que intercedan por las almas a las que Cristo compró con su propia sangre. De esta manera mostrarán cuánto aman a Jesús y a esas almas que están por caer. Al sostener sus manos, pueden ayudarlas a obtener una rica y santa experiencia, embellecida por los atributos de Cristo. Una iglesia viva tiene un trabajo que realizar; el cuerpo como un todo y cada miembro personalmente, tienen que aplastar el pecado debajo de sus pies. Nuestra vida diaria, nuestros hábitos, nuestras conversaciones, todo tiene que ser colocado del lado del Señor. Como atalayas, debemos luchar e interceder con el Dios del pacto, para poder ganar a las almas para el Salvador (Ellen G. White 1888 Materials, pp. 747, 748).
La revuelta de Absalón Martes 9 de noviembre
La influencia de la irresolución y apatía de David se extendía a sus subordinados; la negligencia y la dilación caracterizaban la administración de la justicia. Arteramente, Absalón sacaba ventaja de toda causa de desafecto. Día tras día, se podía ver a ese hombre de semblante noble a la puerta de la ciudad, donde una multitud de suplicantes aguardaba para presentarle sus agravios en procura de que fuesen reparados. Absalón se rozaba con ellos, oía sus agravios, y expresaba cuánto simpatizaba con ellos por sus sufrimientos y cuánto lamentaba la falta de eficiencia del gobierno...
Fomentado por las arteras insinuaciones del príncipe, el descontento con el gobierno cundía rápidamente. Todos los labios alababan a Absalón. Se le tenía generalmente por heredero del trono; el pueblo lo consideraba con orgullo digno del alto puesto, y se encendió el deseo de que él ocupara el trono. "Así robaba Absalom el corazón de los de Israel". No obstante, el rey, cegado por el amor a su hijo, no sospechaba nada. La condición de realeza que Absalón había asumido era considerada por David como destinada a honrar su corte, como una expresión de júbilo por la reconciliación (Patriarcas y profetas, pp. 790, 791).
Nuevamente la procesión hizo alto. Una compañía vestida de indumentaria sagrada se aproximaba. "Y he aquí, también iba Sadoc, y con él todos los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios". Los que seguían a David vieron en esto un buen augurio. La presencia de aquel símbolo sagrado era para ellos una garantía de su liberación y de su victoria final. Inspiraría valor al pueblo para reunirse alrededor del rey. La ausencia del arca de Jerusalén infundiría terror a los partidarios de Absalón.
Al ver el arca, el corazón de David se llenó por un momento breve de regocijo y esperanza. Pero pronto le embargaron otros pensamientos. Como soberano designado para regir la herencia de Dios, le incumbía una solemne responsabilidad. Lo que más preocupaba al rey de Israel no eran sus intereses personales, sino la gloria de Dios y el bienestar de su pueblo. Dios, que moraba entre los querubines, había dicho con respecto a Jerusalén: "Este es mi reposo para siempre" (Salmo 132:14), y sin autorización divina, ni los sacerdotes ni el rey tenían derecho a remover de su lugar el símbolo de su presencia. Y David sabía que su corazón y su vida debían estar en armonía con los preceptos divinos; de lo contrario el arca sería un instrumento de desastre antes que de éxito. Recordaba siempre su gran pecado. Reconocía en esta conspiración el justo castigo de Dios. Había sido desenvainada la espada que no había de apartarse de su casa. Ignoraba cuáles serían los resultados de la lucha; y no le tocaba a él quitar de la capital de la nación los sagrados estatutos que representaban la voluntad del Soberano divino de ella, y que eran la constitución del reino y el fundamento de su prosperidad.
Ordenó a Sadoc: "Vuelve el arca de Dios a la ciudad" (Patriarcas y profetas, pp. 793, 794).
La elección de Abiatar Miércoles 10 de noviembre
...Tanto por sus dotes naturales como por su carácter religioso, Salomón estaba mejor capacitado que su hermano mayor para desempeñar el cargo de soberano de Israel; no obstante, aunque la elección de Dios había sido indicada claramente, Adonía no dejó de encontrar adherentes. Joab, aunque culpable de muchos crímenes, había sido hasta entonces leal al trono; pero ahora se unió a la conspiración contra Salomón, como también lo hizo Abiatar, el sacerdote. La rebelión estaba madura; los conspiradores se habían reunido en una gran fiesta en las cercanías de la ciudad para proclamar rey a Adonía, cuando sus planes fueron frustrados por la rápida acción de unas pocas personas fieles, entre las cuales las principales eran Sadoc, el sacerdote, Matan, el profeta, y Betsabé, la madre de Salomón. Estas personas presentaron al rey cómo iban las cosas y le recordaron la instrucción divina de que Salomón debería sucederle en el trono. David abdicó inmediatamente en favor de Salomón, quien fue en seguida ungido y proclamado rey. La conspiración fue aplastada. Sus principales actores habían incurrido en la pena de muerte. Se le perdonó la vida a Abiatar, por respeto a su cargo y a su antigua fidelidad hacia David; pero fue destituido del puesto de sumo sacerdote, que pasó al linaje de Sadoc. A Joab y Adonía se les perdonó por el momento, pero después de la muerte de David sufrieron la pena de su crimen. La ejecución de la sentencia en la persona del hijo de David completó el castigo cuádruple que atestiguaba el aborrecimiento en que Dios tenía el pecado del padre (Patriarcas y profetas, p. 812).
Satanás ha obrado con poder engañoso introduciendo una multitud de errores que oscurecen la verdad. El error no podría permanecer solo; pronto se extinguiría si no se aferrara como un parásito del árbol de la verdad. El error extrae su vida de la verdad de Dios. Las tradiciones de los hombres, como gérmenes que circulan, se aferran de la verdad de Dios, y los hombres las consideran como una parte de la verdad. Satanás se afianza y cautiva la mente de los hombres mediante falsas doctrinas, haciendo que sostengan teorías que no tienen fundamento en la verdad. Los hombres atrevidamente enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres, y a medida que las tradiciones se transmiten de un siglo a otro, adquieren poder sobre la mente humana. Pero la antigüedad no convierte el error en verdad ni su agobiante peso hace que la planta de la verdad se convierta en un parásito. El árbol de la verdad da su propio fruto genuino que muestra su verdadero origen y naturaleza. El parásito del error da también su propio fruto, y manifiesta que su carácter difiere de la planta de origen celestial (Comentario bíblico adventista, tomo 5, p. 1070).
El plan de salvación no se aprecia cómo debería apreciarse. No se lo discierne o comprende. Se lo estima como un asunto común. No se advierte que para unir lo humano con lo divino se requirió el ejercicio de la Omnipotencia... Cristo, al cubrir su divinidad con la humanidad, elevó a la humanidad en la escala del valor moral hasta colocarla en una dignidad infinita. ¡Qué condescendencia de parte de Dios y de su Hijo unigénito, que era igual con el Padre!...
Ha sido tan grande la ceguera espiritual de los hombres, que han procurado hacer ineficaz la Palabra de Dios. Con sus tradiciones han declarado que el gran plan de salvación se preparó para abolir la ley de Dios y terminar con su vigencia. En cambio, el Calvario es el poderoso argumento que prueba la inmutabilidad de los preceptos de Jehová...
La condición del carácter debe compararse con la gran norma moral de justicia. Debe haber una búsqueda de los pecados peculiares que han sido ofensivos para Dios, que han deshonrado su nombre y apagado la luz del espíritu, y matado el primer amor del alma (A fin de conocerle, p. 258).
Y los hombres de nuestros días están buscando afanosamente los tesoros terrenales. Su mente está llena de pensamientos egoístas y ambiciosos. Por ganar las riquezas, el honor o el poder mundanos, colocan las máximas, las tradiciones y los mandamientos de los hombres por encima de los requisitos de Dios. Las riquezas de su Palabra se hallan ocultas a estas personas (Palabras de vida del Gran Maestro, pp. 77, 78).
La suerte de Abiatar Jueves 11 de noviembre
Las profecías no cambian el carácter de los que las cumplen. Los seres humanos actúan con libre albedrío en la formación de su carácter, ya sea siguiendo el modelo divino o el tosco formato satánico (Review and Herald, 13 de noviembre, 1900).
Hoy se envía a los ángeles para que ministren a los que serán herederos de la salvación, para que les ayuden a escapar de la esclavitud del poder de Satanás... A todo ser humano se le da libertad de elección. Debe decidir si permanecerá bajo la bandera negra de la rebelión, o bajo el estandarte ensangrentado del Príncipe Emanuel. Con gran afán el cielo observa el conflicto entre el bien y el mal. Nadie sino el obediente puede entrar por las puertas de la ciudad de Dios. Sobre los que prefieren continuar en la transgresión se pronunciará al fin la sentencia de muerte. La tierra será purificada de sus malas obras, de su oposición obstinada a Dios (En lugares celestiales, p. 361).
Nuestros primeros padres, a pesar de que fueron creados inocentes y santos, no fueron colocados fuera del alcance del pecado... Debían gozar de la comunión de Dios y de los santos ángeles; pero antes de darles seguridad eterna, era menester que su lealtad se pusiese a prueba. En el mismo principio de la existencia del hombre se le puso freno al egoísmo, la pasión fatal que motivó la caída de Satanás. El árbol del conocimiento, que estaba cerca del árbol de la vida, en el centro del huerto, había de probar la obediencia, la fe y el amor de nuestros primeros padres. Aunque se les permitía comer libremente del fruto de todo otro árbol del huerto, se les prohibía comer de éste, so pena de muerte. También iban a estar expuestos a las tentaciones de Satanás; pero si soportaban con éxito la prueba, serían colocados finalmente fuera del alcance de su poder, para gozar del perpetuo favor de Dios...
Dios pudo haber creado al hombre incapaz de violar su ley; pudo haber detenido la mano de Adán para que no tocara el fruto prohibido, pero en ese caso el hombre hubiese sido, no un ente moral libre sino un mero autómata. Sin libre albedrío, su obediencia no habría sido voluntaria, sino forzada. No habría sido posible el desarrollo de su carácter... Hubiese sido indigno del hombre como ser inteligente, y hubiese dado base a las acusaciones de Satanás, de que el gobierno de Dios era arbitrario (Conflicto y valor, p. 13).
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Notas de Elena G. de White
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
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