Comentarios de los pastores Doug Batchelor, Alejandro Bullón y de la Escuela Sabática Universitaria.
► Comentario del Pr. Doug Batchelor.
Pr. Doug Batchelor. Evangelista y autor de varios libros. Director y orador de Amazing Facts, un ministerio global de radio y televisión con base en Sacramento, California. Presentador del programa semanal de televisión Amazing Facts Presents el cual es transmitido tanto por la red de televisión por cable de Estados Unidos como por distintas emisoras de televisión alrededor del mundo. También es anfitrión de un programa de radio de una hora, Bible Answers Live, que es transmitido a través de más de cien estaciones de radio de Estados Unidos y por señal satelital alrededor del mundo. También es el Senior Pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Sacramento y sus sermones son emitidos por televisión local y satelital en programas como Central Study Hour y Everlasting Gospel.
► Comentario de la Escuela Sabática Universitaria / Universidad de Montemorelos, Mexico. • Presentador Joege Cavazos. Invitados Yuniva Morales, Nelly Yael Wade y Wilfrido Aguirre.
EscuelaSabáticaUniversitaria.org...
...aprovecha las nuevas tecnologías de la información para la propagación del evangelio. Se trata de un sitio web dirigido especialmente a estudiantes universitarios y jóvenes profesionales que provee recursos de información en un ambiente de interpretación confiable, ideas frescas para comunicar el evangelio, y una comunidad atractiva y amena. Todo esto gira en torno al estudio de la lección de la Escuela Sabática.
► Comentario del Pr. Alejandro Bullón.
Pr. Alejandro Bullón
Trabajó diez años en su país, Perú, como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial y evangelista de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".
• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí • Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí
• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012 Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
Autor:JO ANN DAVISONes profesora de Teología en el Seminario de la Andrews University(siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica). Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Colosenses 4:2; Romanos 12:12; Mateo 26:34-44; Hebreos 11:6; Santiago 4:2; Juan 14:15; 1 Tesalonicenses 4:3. PARA MEMORIZAR: “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz” (Sal. 55:17). PENSAMIENTO CLAVE: En muchos lugares de la Biblia, Dios nos llama a orar, porque la oración es esencial en nuestro caminar con él.
ELENA DE WHITE nos dice lo siguiente sobre la oración: “Nuestro Padre celestial está esperando para derramar sobre nosotros la plenitud de sus bendiciones. Es nuestro privilegio beber abundantemente en la Fuente de amor infinito. ¡Qué extraño que oremos tan poco! Dios está pronto y dispuesto a oír la oración sincera del más humilde de sus hijos [...]. ¿Qué pueden pensar los ángeles del cielo de los pobres y desvalidos seres humanos, que están sujetos a la tentación, cuando el gran Dios lleno de infinito amor se compadece de ellos y está presto para darles más de lo que pueden pedir o pensar y que, sin embargo, oran tan poco y tienen tan poca fe? Los ángeles se deleitan en postrarse delante de Dios, se deleitan en estar cerca de él. Es su mayor delicia estar en comunión con Dios; y con todo, los hijos de los hombres, que tanto necesitan la ayuda que solamente Dios puede dar, parecen satisfechos andando sin la luz del Espíritu ni la compañía de su presencia” (CC 93, 94).
Esto resume todo, ¿verdad?
EL PODER DE LA ORACIÓN Domingo 4 de marzo
Un día, un joven recibió una carta de un ex compañero de trabajo, que se había jubilado varios años antes. Los dos operarios no se habían relacionado bien: el mayor había tratado mal al otro. De todos modos, el que todavía trabajaba abrió la carta y comenzó a leerla. En ella decía: “Tú sabes, yo no entiendo cómo opera la oración. Sin embargo, yo sé que debemos orar, y durante las últimas semanas, al orar, llegué a convencerme de cuán mal te traté todo ese tiempo. Estuve equivocado, en nada fui semejante a Cristo, y fui un muy mal testimonio de mi fe. Yo sé que debería haber hecho esto hace mucho tiempo pero, sinceramente, te pido disculpas. Tengo que reclamar el perdón de Cristo por lo que hice, aunque no soy digno, y por eso te pido también tu perdón”.
De muchas, esta historia ejemplifica el poder de la oración. No es tanto conseguir que Dios mueva montañas, aunque eso puede ocurrir. Se trata de que él puede hacer algo aun más milagroso: cambiar el corazón humano.
Como esa persona escribió, la oración no siempre es fácil de entender. ¿Por qué pedirle a Dios algo, si él ya sabe todo? Dios ¿dejará de hacer algo a menos que se lo pidamos primero? ¿Pueden nuestras oraciones cambiar lo que Dios hará?
Aunque no entendamos cómo opera la oración, una cosa es segura: sin ella, nuestro caminar con Dios está destinado al fracaso.
• Lee los siguientes textos. ¿Cuál es el punto que todos tienen en común? Mat. 26:41; Luc. 18:1; 1 Tim. 2:8; 1 Tes. 5:17; 1 Ped. 4:7; Col. 4:2; Rom. 12:12.
Como cristianos, se nos dice que debemos orar y orar a menudo. Que no podamos comprender cómo actúa la oración es otra cosa. La mayoría de nosotros no entendemos cómo actúan las cosas, sean sagradas o seculares. Si esperáramos hasta que pudiéramos comprender plenamente todas las cosas con respecto a nuestra fe, entonces no sería realmente fe. La misma palabra fe implica que hay elementos que están más allá de nuestra comprensión. No obstante, una cosa de la que cualquiera que ora consistente y fervientemente –y de acuerdo con la voluntad de Dios– puede testificar es que la oración puede cambiar nuestras vidas, y lo hace.
• ¿Cómo comprendes la oración? ¿Cómo ha impactado tu vida? ¿Dónde estarías en tu caminar cristiano sin la oración?
JESÚS, EL MESÍAS QUE ORABA Lunes 5 de marzo
• ¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de Jesús y de la oración? ¿Cuál es el contexto de estos versículos? Luc. 3:21, 22 / Luc. 9:28, 29 / Luc. 6:12, 13 / Heb. 5:7 / Mat. 14:23 / Luc. 22:31, 32 / Mat. 26:34-44
Jesús, el Hijo de Dios, el que no cometió pecado, no tuvo faltas; el que vivió en perfecta armonía con la voluntad del Padre, tenía una poderosa vida de oración. (Los versículos recién citados no incluyen la oración de Jesús en Juan 17.) Si Jesús necesitaba orar a fin de tratar con las situaciones que afrontaba, ¿cuánto más lo necesitamos nosotros? El ejemplo de oración de Cristo nos dice cuán central es la oración en nuestra jornada con Dios. Es difícil imaginar que alguien tenga una relación con Dios sin que esa persona ore. Si la comunicación es vital para mantener una relación con otras personas, ¿cuánto más si esa relación es con Dios? Jesús nos da un ejemplo. A nosotros corresponde elegir seguirlo.
• ¿Cuán sistemática es tu vida de oración? ¿Cuán fácilmente te distraes y no oras? ¿Oras en forma permanente o solamente cuando estás en dificultades? ¿Cómo puedes aprender a hacer que la oración sea más central en tu andar con Dios?
LA ORACIÓN DE FE Martes 6 de marzo
• “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Heb. 11:6). ¿Qué principios importantes nos enseña este texto con respecto a lo que se requiere para orar, y qué significa eso para nosotros?
En un sentido, la oración es una manera de ir a Dios, de abrirse a él. No oramos para que Dios sepa lo que necesitamos; después de todo, Jesús mismo dijo que “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mat. 5:8). Oramos porque la oración es una manera de ejercitar y de fortalecer nuestra fe en Dios, y hacerla más real y práctica. ¿Quién no ha experimentado cuando una oración ferviente y sin vacilaciones, ofrecida con un sentido de dependencia y necesidad, ha aumentado su fe, y profundizado su relación con Dios?
La oración es una manera de ayudarnos a vaciarnos del yo y morir cada día. Es una manera de conectarnos con Dios en un nivel muy personal. Es una manera de recordarnos que no somos propios, que hemos sido comprados por precio y que, si dependiéramos solo de nosotros, caeríamos en este mundo, que podría pisotearte en el barro y acabar contigo.
• Muy a menudo escuchamos la frase: “Buscar a Dios en oración”. ¿Qué significa ella para ti? Ver Dan. 9:3, 4; Zac. 8:21.
En gran medida, cada oración es un acto de fe. ¿Quién puede ver sus oraciones extendiéndose al cielo? ¿Quién puede ver que Dios las recibe? A menudo oramos sin ver resultados inmediatos; no obstante, continuamos teniendo fe en que Dios nos oye y responderá de la mejor manera posible. La oración es un acto de fe en el que vamos más allá de lo que vemos, sentimos o siquiera entendemos plenamente.
• ¿Cuánto de tu vida de oración es un hábito estático, diferente de un hábito profundo y sentido de todo corazón? ¿Cómo puedes abandonar lo primero y llegar a lo segundo?
PORQUE NO PEDÍS Miércoles 7 de marzo
Una de las preguntas que a menudo hacen los que oran es: “¿Pueden mis oraciones realmente mover a Dios para hacer algo que, de otro modo, él no haría?” Es una pregunta lógica. Para responderla, todo lo que podemos hacer es ir a la Palabra de Dios y ver qué dice.
• Lee Santiago 4:2; Lucas 11:9 y 10; y Santiago 5:16 al 18. ¿Qué dicen estos textos acerca de nuestras oraciones y las acciones de Dios?
Por mucho que nos cambie la oración, e impacte nuestra relación con Dios y con los demás, la Biblia es muy clara al decir que nuestras oraciones están relacionadas con lo que Dios hace. Pedimos y él responde, de una manera u otra.
• Lee Génesis 18:22 al 33. ¿Cómo vemos que este principio actúa aquí?
Otra vez, cualesquiera que sean las dificultades filosóficas asociadas con nuestra comprensión de esta verdad, Dios responde a las oraciones humanas. Él dijo que lo hace, y tenemos que aceptar su palabra.
• “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crón. 7:14). ¿Qué nos enseña este texto acerca de la oración?
Sin embargo, nota que Dios no sanará su tierra solamente porque ellos lo pidan. Están llamados a orar, pero orar es solo un aspecto de un reavivamiento general de su parte.
Tal vez, el ejemplo más importante de este principio es el siguiente: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Aquí vemos un vínculo sólido entre la oración (en este caso, confesión) y la acción de Dios en nuestra vida. Confesamos nuestros pecados, y él los perdona: un proceso que también resulta en la limpieza que hace de nuestra maldad. La idea clara que está implícita aquí es que, si no oramos y no confesamos, no seremos perdonados. Sin duda, en estos casos, Dios actúa en respuesta a nuestras oraciones.
CUMPLIR LAS CONDICIONES Jueves 8 de marzo
Alguien está consumiendo una comida abundante, llena de grasa que baña con una gaseosa. Termina su comida con una gran porción de helado de chocolate, cubierto con salsa de chocolate. Esa noche, antes de ir a dormir (con un pequeño refrigerio antes de eso), se arrodilla para orar. Parte de su oración es: “Señor, por favor, ayúdame a perder peso”.
¿Qué está mal en este cuadro?
Podemos esperar que Dios responda nuestras oraciones, pero hay cosas que necesitamos hacer. Necesitamos vivir nuestras oraciones; es decir, necesitamos hacer todo lo que esté de nuestra parte para que sean respondidas. Esto no es humanismo, ni es mostrar falta de fe. Por el contrario, es parte de vivir por fe.
“Si toleramos la iniquidad en nuestro corazón [...] el Señor no nos oirá; pero siempre será aceptada la oración del alma arrepentida y contrita. Cuando se hayan corregido todos los pecados conocidos, podemos creer que Dios contestará nuestras peticiones. Nuestros propios méritos nunca nos recomendarán al favor de Dios: son los méritos de Jesús lo que nos salva, y su sangre la que nos limpia; sin embargo, nosotros tenemos una obra que hacer para cumplir con las condiciones de aceptación” (CC 95).
La autora no dice que tenemos que ser perfectos para que Dios responda nuestras oraciones. Además, nuestra aceptación ante Dios no se basa en nuestros méritos, sino solo en los méritos de Cristo. Lo que ella dice es que necesitamos una actitud de fe, humildad y entrega a la voluntad de Dios, para que él pueda obrar en nuestras vidas.
• ¿Cómo nos ayudan los siguientes textos a entender lo que significa “cumplir con las condiciones? Ver Heb. 10:38; Deut. 4:29; Luc. 9:23; Juan 14:15; 1 Tes. 4:3.
Tal vez, una condición necesaria para una vida efectiva de oración es nuestro propio sentido de necesidad; de impotencia; de que somos pecadores que necesitamos gracia, y que nuestra única esperanza está en el Señor. Ser arrogantes, y estar seguros y llenos de nosotros mismos, es una receta para un desastre espiritual.
• ¿Por qué cosas estás orando fervientemente? Mientras oras, pregúntate: ¿Qué podría hacer en forma diferente, que me brindara la respuesta que quiero con tanta desesperación?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 9 de marzo
“La oración es el aliento del alma. Es el secreto del poder espiritual. No puede ser sustituida por ningún otro medio de gracia y conservar, sin embargo, la salud del alma. La oración pone al corazón en inmediato contacto con la Fuente de la vida, y fortalece los tendones y los músculos de la experiencia religiosa” (OE 268).
“Cuando no recibimos al instante las mismas cosas que hemos pedido, debemos creer aún que el Señor oye y que contestará nuestras oraciones. Somos tan cortos de vista y propensos a errar que, algunas veces, pedimos cosas que no serían una bendición para nosotros, y nuestro Padre celestial responde con amor nuestras oraciones dándonos lo que es para nuestro mayor bien: lo que nosotros mismos desearíamos si, con visión divinamente iluminada, pudiéramos ver todas las cosas como realmente son. Cuando nos parezca que nuestras oraciones no son contestadas, debemos aferrarnos a la promesa; porque el tiempo de recibir contestación seguramente vendrá, y recibiremos la bendición que más necesitamos. Pero es presunción pretender que nuestras oraciones sean contestadas siempre en la forma precisa y según la cosa particular que deseamos. Dios es demasiado sabio para equivocarse y demasiado bueno para negar algo bueno a los que andan en integridad. Así que no temas confiar en él, aunque no veas la inmediata respuesta a tus oraciones” (CC 96).
• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.¿Qué dices cuando alguien pregunta: “¿Por qué orar, si Dios sabe todas las cosas por adelantado?”
2.¿Quién no ha luchado alguna vez con el tema de las oraciones contestadas y no contestadas? Por ejemplo, alguien ora para que su automóvil no se rompa en un viaje y, cuando el auto no se daña, atribuyen las circunstancias felices a las oraciones contestadas. Eso es bueno. Pero ¿qué dices a la persona que también oró, en este caso para que su hijito no muriera, y sin embargo el niño muere? ¿Cómo entendemos estas cosas? ¿Podemos entenderlas?
3.¿Cuál es el lugar del Espíritu Santo en nuestra vida de oración?
4.Imagina que llega una persona nueva a la clase, y pregunta: “¿Pueden enseñarme lo que significa orar? ¿Cómo debería yo orar? ¿Por qué debería orar? ¿Qué tengo que esperar cuando oro y qué no?” ¿Cómo le responderías?
RESUMEN: Sin duda, hay muchas cosas acerca de la oración que no captamos. Pero, los que oran saben de seguro esto: la oración cambiará su vida hacia lo mejor.
• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí • Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí
• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012 Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
Autor:JO ANN DAVISONes profesora de Teología en el Seminario de la Andrews University(siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica). Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin
Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis 4:1-8; 25:25-34; Lucas 15:4-32; Juan 11:9, 10; Romanos 5:12-20.
Versículo de memoria: “Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado” (Luc. 15:32).
SOMERSET MAUGHAM ESCRIBIÓ UN CUENTO corto llamado “Lluvia”, acerca de un misionero en los Mares del Sur que “convirtió” a una prostituta al evangelio. Se entregó de todo corazón para convertirla, aunque a veces sus métodos parecían severos y no perdonadores. Él insistía en que ella regresara a los Estados Unidos (de donde ella huía), para completar una sentencia en prisión, a pesar de las desesperadas súplicas de ella para evitar la tortura y la ignominia que la esperaban en la cárcel. El misionero insistía en que completar su período en prisión era una parte del proceso de arrepentimiento que ella necesitaba atravesar, y que por ello debía regresar.
La historia terminó inesperadamente. El misionero se mató; su cuerpo mutilado fue encontrado en la playa. ¿Qué había ocurrido? Aparentemente, después de tanto tiempo con la prostituta, cayó en pecado con ella e, incapaz de perdonarse, se suicidó.
Lo que esos personajes necesitaban era lo que todos necesitamos como pecadores: una experiencia personal de la gracia y la seguridad que Jesús reveló en la parábola del hijo pródigo.
LOS MISMOS PADRES, LA MISMA COMIDA Domingo 29 de mayo
“Un hombre tenía dos hijos” (Luc. 15:11). En esta parábola, los dos hijos, nacidos del mismo padre, representan dos rasgos de carácter. El hijo mayor, aparentemente, demostraba lealtad, perseverancia y laboriosidad. El menor, sin duda, no estaba dispuesto a trabajar, ni a rendir cuentas, ni a tomar parte en las responsabilidades. Ambos tenían la misma herencia. Ambos, probablemente, recibieron idénticos amor y dedicación del mismo padre. Un hijo parecía fiel; el otro, irrespetuoso. ¿Qué produjo la diferencia?
► ¿Qué otras historias te hace recordar esta parábola? Gén. 4:1-8; 25:25-34.
Es un fenómeno extraño, que se ve todo el tiempo: dos (o más) hermanos de los mismos padres, que vivieron en el mismo hogar, que recibieron las mismas enseñanzas, el mismo amor, y aun la misma alimentación, y uno llega a ser espiritual, fiel y decidido a servir a Dios, mientras que el otro, por la razón que fuere, va en la dirección opuesta. Por difícil que sea comprenderlo, nos muestra la poderosa realidad del libre albedrío. Alguno puede ver algo importante en el hecho de que fue el menor de los dos hermanos el que se rebeló, pero ¿quién sabe la razón de su rebelión?
► Lee Lucas 15:12. ¿Qué lección podemos aprender de cómo reaccionó el padre al pedido del hijo? ¿Qué nos dice eso acerca de cómo se relaciona Dios con nosotros?
El texto no dice qué clase de diálogo hubo entre el padre y el hijo, o si el padre lo reconvino solicitándole que reconsiderara su pedido, que no fuera apresurado, pidiéndole que pensara lo que estaba por hacer. Lo más probable es que lo haya hecho; pero, al fin, le dio al hijo la parte de los bienes que le correspondía, y él se fue. A través de toda la Biblia, podemos ver este mismo principio: Dios permite que los seres humanos ejerzan la libertad de tomar sus propias decisiones, que sigan sus caminos, que vivan como desean. Por supuesto, como sabemos muy bien, nuestras elecciones producen consecuencias, consecuencias que no siempre podemos imaginar o prever.
► ¿Cuáles han sido los resultados de algunas de tus propias elecciones libres últimamente? No es fácil volver atrás el reloj, ¿verdad?
EXTENDIÓ SUS ALAS Lunes 30 de mayo
Imagínate al padre mientras veía a su arrogante hijo juntar las cosas, listo para dejar el hogar. Tal vez le preguntó al hijo hacia dónde se dirigía, cuáles eran sus sueños para el futuro. Quién sabe qué respuestas dio el hijo. Tal vez no fueron muy animadoras para el padre. El hijo, entretanto, probablemente pensaba en los buenos tiempos que lo esperaban.
Era joven, aventurero, tenía dinero y un mundo que ver. La vida en la chacra familiar probablemente parecía monótona en contraste con todo lo que el mundo le ofrecía.
► Lee Lucas 15:13 al 19. ¿Qué clase de arrepentimiento vemos aquí? ¿Parece un arrepentimiento verdadero; es decir, tristeza por lo que había hecho, o estaba triste solo por las consecuencias de lo que había hecho? ¿Qué indicios hay, en el texto, que podrían darte una respuesta?
Es difícil saber cómo podría haberse desarrollado la historia si las cosas le hubieran ido bien al pródigo. ¿Qué hubiera sucedido si encontraba maneras de conseguir que el dinero continuara fluyendo, para continuar con los buenos tiempos? No es probable, al menos por lo que vemos aquí, que él hubiera vuelto “sobre sus rodillas”. ¿Quién entre nosotros, a veces, no estuvo realmente triste, no tanto por nuestros pecados sino por las consecuencias de ellos, especialmente cuando nos descubrieron? Aun el pagano más empedernido estaría triste por cometer adulterio si, en el proceso, se contagiara de herpes, gonorrea u otra enfermedad transmitida sexualmente.
No hay duda de que las tristes circunstancias en las que se encontró le produjeron un cambio de actitud que no hubiera ocurrido de otro modo. Los textos muestran un sentido de verdadera humildad y comprensión de que pecó tanto contra su padre como contra Dios. El discurso que preparó en su corazón muestra la sinceridad de su arrepentimiento.
► A veces despertamos a la realidad de nuestros pecados solamente después de que el sufrimiento nos llega por nuestras acciones, y realmente nos arrepentimos de ellos, no solo por los resultados. ¿Qué sucede contigo y con las situaciones que afrontas cada día? ¿Por qué no elegir evitar el pecado, y ahorrarte toda la tristeza y el arrepentimiento que luego siguen?
PUEDES VOLVER A CASA Martes 31 de mayo
En la primera parte del siglo XX, el novelista Thomas Wolfe escribió un clásico literario, You Can’t Go Home Again [No puedes volver a casa], acerca de un hombre que abandona sus humildes orígenes familiares en el sur de los Estados Unidos y va a Nueva York, se hace conocido como escritor, y luego procura regresar a sus raíces familiares. No le resultó fácil; de allí el título del libro.
► En la historia del hijo pródigo, ¿quién es el que hace el largo viaje para reunirse con su padre? Contrasta eso con, por ejemplo, la parábola de la oveja perdida y la moneda perdida (Luc. 15:4-10). ¿Cuál podría ser la diferencia importante aquí?
En las otras dos parábolas, los objetos perdidos no sabían que estaban perdidos (es el caso de la moneda), y no podían volver aunque hubieran querido. En el caso del pródigo, él se alejó de la “verdad”, y solo después de que estuvo en la oscuridad (ver Juan 11:9, 10) se dio cuenta de cuán perdido estaba. A lo largo de toda la historia de la salvación, Dios tuvo que tratar con los que, teniendo luz, intencionalmente se alejaron de ella y fueron por su propio camino. La buena noticia, en esta parábola, es que aun a aquellos que le dan la espalda a Dios, incluso después de saber de su amor y bondad, Dios todavía está dispuesto a restaurarlos a la posición que una vez tuvieron en su familia del pacto. Aun cuando el joven eligió irse por su libre voluntad, por su propia libre voluntad eligió volver. Lo mismo sucede con nosotros.
Lo interesante de estas parábolas es el contexto en el que fueron relatadas. Lee Lucas 15:1 y 2. Considera las diferentes personas que escuchaban a Jesús. Qué mensaje poderoso es para todos nosotros el hecho de que en lugar de darnos advertencias acerca de los eventos apocalípticos del fin del tiempo o acerca del juicio sobre los no arrepentidos, Jesús presenta parábolas que muestran el ferviente amor y cuidado del Padre por todos los perdidos, no importa qué los llevó a esa situación.
► ¿Has conocido a personas que se alejaron de Dios? ¿Qué esperanza puedes encontrar, en esta historia, de que no todo está perdido? ¿Cuán importante es que todos oremos por quienes no han aprendido la dolorosa lección que el pródigo aprendió?
EL MEJOR VESTIDO Miércoles 1º de junio
Como vimos, el hijo mismo tomó la decisión de regresar. No hubo presión de parte del padre. Dios no fuerza a nadie a ser obediente; si él no forzó a Satanás a ser obediente en el cielo, o a Adán y a Eva a ser obedientes en el Edén, ¿por qué hacerlo ahora, mucho después de que las consecuencias de la desobediencia hicieron estragos en la humanidad? (Rom. 5:12-21).
► Lee Lucas 15:20 al 24. ¿De qué modo reaccionó el padre ante la confesión del hijo? ¿Cuántas penitencias, obras o actos de restitución demandó del hijo antes de aceptarlo otra vez? ¿Qué mensaje hay allí para nosotros? Ver también Jeremías 31:17 al 20.
El hijo hizo una confesión a su padre, pero al leer el texto podemos tener la impresión de que el padre casi no la oyó. Observen el orden: el padre corrió al encuentro del hijo, cayó sobre él y lo besó. Claro, la confesión estaba bien, y probablemente le hizo más bien al hijo que al padre, peo en ese momento las acciones del hijo hablaban más alto que sus palabras.
El padre ordenó que trajeran “el mejor vestido” y se lo pusieran al hijo. La palabra griega traducida “mejor” (de protos) a menudo significa “primero” o “principal”. El padre le estaba dando lo mejor que tenía.
Piensa en el contexto también: el hijo había estado viviendo en la pobreza por quién sabe cuánto tiempo. Probablemente no vino vestido con la mejor ropa. Después de todo, había estado alimentando cerdos hasta esos días. El contraste, sin duda, entre lo que vestía cuando el padre lo abrazó (nota, el padre no esperó que se hubiera lavado antes de arrojarse sobre él) y el manto que le puso no podría haber sido más grande.
Lo que esto muestra es que la restauración, por lo menos entre el padre y el hijo, fue completa. Si consideramos “el mejor vestido” como el manto de la justicia de Cristo, entonces todo lo que necesitaba fue provisto allí mismo. El pródigo se había arrepentido, había confesado y se había vuelto de sus caminos. El padre proveyó el resto. Ese es un gran símbolo de la salvación.
► Es fascinante que no haya un “Te lo dije” de parte del padre. No había necesidad de ello. El pecado cosecha su propio salario. Cuando tratamos con personas que vuelven al Señor después de apartarse, ¿cómo podemos aprender a no arrojarles sus pecados en la cara?
EL MANTO DEL PADRE MISMO Jueves 2 de junio
Elena de White añade, a la historia, un detalle interesante en Palabras de vida del gran Maestro, que no se encuentra en los textos mismos. Al describir al padre que se acerca al hijo mientras este vuelve al hogar, escribe: “El padre no había de permitir que ningún ojo despreciativo se burlara de la miseria y los harapos de su hijo. Saca de sus propios hombros el amplio y rico manto, y cubre la forma exangüe de su hijo, y el joven solloza arrepentido, diciendo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo’. El padre lo retiene junto a sí, y lo lleva a la casa. No se le da oportunidad de pedir el lugar de un siervo. Él es un hijo, que será honrado con lo mejor que dispone la casa, y a quien los siervos y las siervas habrán de respetar y servir.
“El padre dice a sus siervos: ‘Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies. Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta: porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse” (p. 160).
► ¿Qué indicio nos da esta historia acerca del carácter de Dios?
El Padre quiere cubrir la vergüenza de los errores del hijo. Qué mensaje para nosotros acerca de aprender a permitir que el pasado desaparezca, a no insistir en los errores pasados de otros o nuestros. Como Pablo, necesitamos olvidar lo que es pasado y seguir adelante (Fil. 3:13, 14).
► Lee Lucas 15:24. ¿Qué quiere decir el padre cuando declara que el hijo estaba muerto y ha revivido? ¿Cómo hemos de entender esas palabras?
Al fin, no hay término medio en los temas de la salvación. Cuando la gran controversia haya terminado (Apoc. 21:5), todos los seres humanos estarán vivos para siempre o muertos por la eternidad. No hay nada entre esas dos situaciones.
Ciertamente esto es algo para pensar mientras hacemos nuestras decisiones diarias, tanto buenas como malas, como lo hizo el hijo pródigo.
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 3 de junio
► Lee “La rehabilitación del hombre”, “Cómo se decide nuestro destino”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 156-166, 204; “El último viaje desde Galilea”, El Deseado de todas las gentes, pp. 457-459; “Parábolas de los perdidos”, Joyas de los testimonios, t. 1, pp. 304-309.
“Notemos cuán tierno y misericordioso es el Señor en su trato con sus criaturas. Él ama a su hijo errante, y le ruega que vuelva a él. El brazo del Padre está puesto en derredor de su hijo arrepentido; las ropas del Padre cubren sus andrajos; el anillo está puesto en su dedo como señal de realeza. Y, sin embargo, ¡cuántos son los que miran al pródigo no solo con indiferencia, sino también con desprecio! Como el fariseo, dicen: ‘Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres’ (Luc. 18:11). Pero ¿cómo os parece que considera Dios a aquellos que, al par que aseveran ser colaboradores con Cristo, ven al alma que lucha contra el desbordamiento de la tentación, y se mantienen alejados como el hermano mayor de la parábola, tercos, voluntariosos, egoístas?” (OE 147).
“Cristo ha provisto fuerza y gracia para que los ángeles ministradores las lleven a toda alma creyente. Ninguno hay tan malvado que no encuentre fuerza, pureza y justicia en Jesús, que murió por los pecadores. Él está esperándolos para cambiarles los vestidos sucios y corrompidos del pecado por las vestiduras blancas de la justicia; les da vida y no perecerán” (CC 53).
► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.Analiza un poco más el tema de cómo hermanos de los mismos padres, del mismo hogar, del mismo ambiente, pueden ir en direcciones espirituales tan diferentes. ¿Cómo entendemos esto?
2. ¿Cómo puedes ayudar a los que, habiéndose apartado de Dios, yendo al mundo, y habiéndose dañado a sí mismos y a otros en el proceso, quieren poner el pasado atrás, y no pueden, porque no importa en qué dirección se muevan, los resultados de sus elecciones pasadas están siempre delante de ellos? ¿Qué esperanza, qué promesas, qué ayuda les puedes dar?
3.Algunos saben que han arruinado todo, como lo hizo el pródigo. ¿Qué sucede con los que “se fueron de la casa del padre”, por así decirlo, y las cosas les han ido muy bien? Seamos honestos: no todo el que deja al Señor termina cuidando cerdos. ¡Algunos terminan como dueños de los cerdos! ¿Qué puede hacerse para ayudarlos a darse cuenta de que, a pesar de las circunstancias, han hecho una elección equivocada?
• Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University(pdf),haciendo clic aquí. • Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"
Periodo:2° Trimestre / abril-junio de 2011 Autores:Equipo Guía de Estudio de la Biblia Dirección general:Clifford Goldstein
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
Dirección editorial (en español):Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial(en español):Rolando A. Itin
Lee Para el Estudio de esta Semana: Zacarías 1-3; Apocalipsis 12:10; Éxodo 3:2-14; Efesios 2:8-10; Juan 14:15.
Para memorizar: “Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala” (Zac. 3:4).
AUNQUE ES FÁCIL OLVIDARLO, la gran controversia entre Cristo y Satanás es la fuerza motivadora detrás de la realidad. Las guerras, los crímenes, la violencia y todo el hirviente caldero de la tragedia humana son solo manifestaciones superficiales del conflicto comenzado en el cielo (Apoc. 12:7), una lucha universal que impacta a todo humano y a toda la creación (Rom. 8:20-22).
Sin embargo, no debemos olvidar que el gran conflicto no tiene que ver con el petróleo de Medio Oriente, o con los cambios geopolíticos militares o económicos. Tiene que ver con la salvación de la raza humana, un alma por vez. Las naciones y las estructuras de poder vienen y van, los grandes temas de la historia y las ideologías vienen y van; solo los salvados, los que están cubiertos con el manto de la justicia de Cristo, permanecerán para siempre. Satanás no se interesa por el dinero, el poder o la política, sino por las almas: cómo llevar a la ruina a tantas como pueda. Cristo, por medio de su muerte, ha hecho posible salvar a todos de esa ruina. La esencia de la gran controversia es, en el fondo, que las personas elijan la ruina eterna o la vida eterna. Todo el resto es solo espuma.
CELOSO POR JERUSALÉN Domingo 22 de mayo
► Lee Zacarías 1 y 2. Aunque puedas no comprender todos los detalles y los símbolos, ¿cuál es el mensaje que Dios está dando aquí a su pueblo? ¿Cuál es el trasfondo de estos eventos? ¿Qué claros principios bíblicos se ven en estos capítulos, qué promesas se hacen, qué esperanza se ofrece al pueblo de Dios, y bajo qué condiciones? ¿Cómo se manifiestan esos mismos principios entre nosotros hoy, sin tener en cuenta cuán diferentes son nuestras circunstancias inmediatas en contraste con la situación descrita en Zacarías?
Aunque Jerusalén yacía en ruinas por causa de la conquista de los babilonios setenta años antes, Dios dio esperanza para el futuro de la ciudad. Zacarías recibió el mensaje de Dios de que no solo el Templo sería reedificado sino también Jerusalén.
Zacarías comenzó declarando a sus oyentes que Dios se había enojado “en gran manera” con sus padres. Pero Zacarías inmediatamente dio ánimo a los que escuchaban, al asegurarles que, si se volvían a Dios con humildad y arrepentimiento, él se volvería a ellos (Zac. 1:1-3). Las visiones de Zacarías tenían el propósito de dar fortaleza e inspiración para continuar la edificación del Templo de Jerusalén, a fin de adorar a Dios.
Después de la primera visión de Zacarías, relatada en el capítulo 1, Dios le dio un ánimo increíble al decir: “Celé con gran celo a Jerusalén y a Sion” (vers. 14).
Y luego esto: “Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalén” (vers. 16).
El hombre con la plomada describió los planes para la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén y del Templo en tiempos de Zacarías. La construcción del Templo parecía como una imposibilidad, porque solo tenía puesto el fundamento.
Justo antes de la visión de Zacarías de las vestiduras viles de Josué, él recibió un mensaje de promesa para comunicar a los judíos. Está registrado en Zacarías 2:10 al 13. Dios les dijo: “Canta y alégrate”, y luego les prometió vivir con ellos. Cuán animador debió haber sido este mensaje para el pueblo de Dios, que intentaba unirse para adorarlo.
EL ACUSADOR Y EL ACUSADO Lunes 23 de mayo
► “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle” (Zac. 3:1). ¿Qué verdades importantes, en el contexto del gran conflicto (y en el contexto de la visión misma) se revelan aquí?
Unos pocos puntos vitales se presentan sólidamente aquí. Primero, el acusado es Josué, el sumo sacerdote, que está como un representante de todo el pueblo de Dios. Descrito en esta visión como un sacerdote que se enfrenta a Dios, Josué representa a Israel con todas sus faltas, limitaciones y pecados. No hay dudas: el pueblo no es inocente, no merece la restauración que Dios le ofrece y que él reclama para sí con fe y arrepentimiento.
Y Satanás está allí para acusarlos, para alegar contra su arrepentimiento, y contra su deseo de encontrar la misericordia y la gracia de Dios. ¿Qué mejor manera de desanimar a la gente, en la gran controversia, que hacerle pensar que sus pecados son demasiado grandes para que Dios los perdone? ¡Cuántas almas, a lo largo de la historia, y aún hoy, han caído presas de este malvado ardid de Satanás! Esta amenaza tiene tanta fuerza porque no tiene que mentir acerca de nuestros pecados. Solo tiene que recordarlos y, si no supiéramos acerca de la gracia de Dios, quedaríamos aplastados con un sentido de desesperación. Aun sin un acusador que los eche en cara ante Dios, nuestros pecados son más que suficientes para condenarnos.
El verbo hebreo traducido aquí como “acusar” viene de la misma palabra que “Satán”; son las mismas tres consonantes hebreas, que forman la base de ambas palabras. No hay dudas, Satanás es el acusador: “Oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche” (Apoc. 12:10).
► Aunque no es bueno meditar en nuestros pecados, a veces es necesario mirarlos seria y honestamente. ¿Qué cambios debes hacer en tu vida, y qué promesas bíblicas puedes reclamar para que esas promesas sean reales y efectivas? Piensa en lo que está en juego si permites que el pecado te domine.
EL ÁNGEL DE JEHOVÁ Martes 24 de mayo
Hasta aquí, en Zacarías 3, nos hemos concentrado en dos personajes: Satanás y el sumo sacerdote Josué. Pero hay un tercer personaje, que es la figura central en la narración: “el ángel de Jehová”.
► ¿Quién es “el ángel de Jehová”? Ver Éxo. 3:2-14; Zac. 3:1, 2.
Lo que vemos aquí, en forma gráfica, es un microcosmos del gran conflicto, una batalla que se pelea por cada alma que ha entregado su vida en las manos de Jesús con fe y arrepentimiento. Recuerda el contexto: Israel, severamente castigado, “se humilló delante de Dios, y se volvió a él con verdadero arrepentimiento” (JT 2:171). Fue en ese tiempo que se reveló la obra de Satanás como acusador. No se nos dice qué dijo; pero, según la historia bíblica, y dado lo que sabemos acerca de la naturaleza humana, probablemente no era un cuadro muy hermoso.
► Lee Zacarías 3:1 al 3. ¿Qué nos indica la realidad de las vestiduras de Josué?
El hecho de que Josué, como sumo sacerdote, haya sido considerado como si tuviera vestiduras viles solamente subraya la profundidad del pecado. Desde los primeros días del pacto entre Dios e Israel, el sacerdocio como un todo, los levitas, y el sumo sacerdote en particular, fueron especiales en la nación escogida, llamados por Dios para una función singular en Israel, una tarea y una función santas (Éxo. 38:21; Núm. 1:47-53; 3:12). Ellos, de todo Israel, deberían haber tenido, simbólicamente, las vestiduras más limpias.
El resto del capítulo deja bien en claro que, a pesar de su pasado y de sus falencias, “el ángel de Jehová” estaba allí para defenderlos contra las acusaciones de Satanás, sin tomar en cuenta cuán ciertas o falsas fueran esas acusaciones. “El ángel de Jehová”, Jesús, está allí para salvar y redimir. Esto es, sin excepción, la verdad más importante de toda la Escritura.
► ¡Cuán vital es que nunca olvidemos, sin importar nuestra indignidad, la función del “ángel de Jehová” en nuestro favor! ¿Cómo podemos recordar esta verdad en todo momento, y no engañarnos a nosotros mismos llegando a falsas conclusiones? ¿Cuáles podrían ser algunas de esas falsas conclusiones? Prepárate para analizar tu respuesta en clase el sábado.
CAMBIO DE VESTIMENTA Miércoles 25 de mayo
► Lee con cuidado y oración todo el capítulo 3 de Zacarías; observa los pasos del proceso. El pueblo de Dios, aunque es pecador, se salva. ¿Qué puedes aprender acerca del plan de salvación por medio de esta visión?
En los versículos 3 al 5, antes de poner ropas nuevas sobre Josué, se le quitan las vestiduras viejas y viles. El texto indica que Dios ha “quitado de ti tu pecado” (vers. 4). Sin embargo, ¿qué significa eso en la vida de la persona redimida? ¿Estaba Josué sin pecado, perfecto de corazón, alma y mente, para nunca caer o pecar otra vez? ¿Era ese el estado que debía alcanzar Josué antes de que se pusieran sobre él las vestiduras nuevas? Si es así, ¿qué esperanza tendría cualquiera de nosotros?
En cambio, lo que significa es que la culpa y la condenación que le correspondían habían sido quitadas. Hablando de Josué aquí, Elena de White declaró: “Sus propios pecados y los de su pueblo fueron perdonados. Israel había de ser revestido con ‘ropas de gala’, la justicia de Cristo que le era imputada. La mitra, puesta sobre la cabeza de Josué, era como la que llevaban los sacerdotes, con la inscripción ‘Santidad a Jehová’, lo cual significaba que, a pesar de sus antiguas transgresiones, estaba ahora capacitado para servir delante de Dios en su Santuario” (JT 2:172).
► ¿Qué le dice “el ángel de Jehová” a Josué en el versículo 7 después del cambio de vestimenta, y por qué es tan importante esa orden?
Solo después de que se le dio esa ropa especial, Josué recibió la amonestación de obedecer al Señor y de andar en sus caminos. Eso no debe ser pasado por alto: la justicia de Cristo le fue otorgada por fe, le fue acreditada aparte de andar en “mis caminos” o de guardar “mi ordenanza”. Estos mandamientos vinieron después porque, si hubieran venido antes, habrían sido inútiles. Aparte de ser cubierto con esa “ropa de gala” (Zac. 3:4), todos sus esfuerzos lo hubieran dejado solo con las mismas vestiduras viles con que había comenzado.
“UNA INTERCESIÓN EFICAZ” Jueves 26 de mayo
Hay muchos cristianos que no han experimentado el manto de la justicia y no comprenden su potencial. Sin embargo, esta experiencia es vital para quien desee tener paz y gozo en su relación con su Señor.
Muy a menudo somos motivados para hacer el bien a fin de que “podamos ser salvos”. El mensaje aquí, en Zacarías, debería mostrarnos que no es así como puede operar. Otra vez, Elena de White dice lo siguiente acerca de lo que pasaba en la visión:
“Pero, aunque debemos comprender nuestra condición pecaminosa, debemos fiar en Cristo como nuestra justicia, nuestra santificación y redención. No podemos contestar las acusaciones de Satanás contra nosotros. Solo Cristo puede presentar una intercesión eficaz en nuestro favor. Él puede hacer callar al acusador con argumentos que no están basados en nuestros méritos, sino en los suyos” (JT 2:174, 175).
Esa última oración debería quedar grabada en el corazón del pueblo de Dios, una verdad que debemos conocer y experimentar, aprendiendo a depender, momento tras momento, no de nuestras buenas obras, sino solo de los méritos de Cristo. O, para ponerlo en las palabras de David: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado” (Sal. 32:1).
► Recordando lo que hemos visto en Zacarías 3, lee Efesios 2:8 al 10; Juan 14:15; y Romanos 6:1 al 4. ¿De qué modo estos versículos nos ayudan a comprender todo lo que está involucrado en lo que hemos visto en Zacarías acerca de lo que significa vestir “ropas de gala”?
Ahora que Josué estaba cubierto con la ropa de santidad, su vida debía reflejar esa santidad. Debemos ejercer todo el poder dado por Dios, que se ofrece al alma, para tener la victoria sobre el pecado. Ningún pecado debería ser tolerado o excusado en nuestras vidas, ya que hay tantas promesas de victoria para aquel que se ha entregado a Cristo. La vida de Cristo demostró que podemos vivir en obediencia a la ley de Dios. Cuando pecamos, estamos eligiendo pecar. Cuán importante es que siempre pensemos seriamente en las implicaciones de nuestra elección.
► ¿Cuáles son los pecados con los que luchas tú, especialmente? ¿Qué promesas puedes reclamar, que te fueron prometidas por Cristo, a fin de que puedas tener la victoria sobre ellos?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 27 de mayo
► Lee “Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 4, pp. 1.199, 1.200; “Josué y el ángel”, Profetas y reyes, pp. 427-435; “La fuente del poder vencedor”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 133, 134; “Josué y el ángel”, Joyas de los testimonios, t. 2, pp. 170-179.
“Cuando Satanás trata de cubrir al pueblo de Dios con negrura y arruinarlo, Cristo se interpone. Aunque ha pecado, Cristo ha tomado la culpabilidad de su pecado sobre su propia alma. Ha arrebatado a la especie humana como tizón del fuego. Por su naturaleza humana, está unido al hombre, mientras que por su naturaleza divina es uno con el Dios infinito. La ayuda está puesta al alcance de las almas que perecen. El adversario queda reprendido. [...] “No obstante los defectos del pueblo de Dios, Cristo no se aparta de los objetos de su cuidado. Tiene poder para cambiar sus vestiduras. Saca sus ropas contaminadas y pone, sobre los que se arrepienten y creen, su propio manto de justicia, y escribe ‘Perdonado’ frente a sus nombres en los registros del cielo” (PVGM 133).
“Mientras el pueblo de Dios aflige su alma delante de él, suplicando pureza de corazón, se da la orden: ‘Quitadle esas vestimentas viles’ y se pronuncian las alentadoras palabras: ‘Mira que he hecho pasar tu pecado de ti, y te he hecho vestir de ropas de gala’ (Zaca. 3:4). Se pone sobre los tentados y probados, pero fieles, hijos de Dios el manto sin mancha de la justicia de Cristo. El remanente despreciado queda vestido de gloriosos atavíos, que nunca han de ser ya contaminados por las corrupciones del mundo” (PR 434).
► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.Como clase, repasen las respuestas que dieron a las preguntas finales de la sección del martes.
2.Medita más sobre el hecho de que fue solo después del cambio de vestiduras que Josué recibió la orden de obedecer. ¿Por qué eso es tan importante para que lo recordemos? ¿Qué nos indica esto sobre en qué está basada nuestra salvación, a diferencia de cuáles son los resultados de la salvación?
3.Piensa en las buenas noticias de que, sin tomar en cuenta cuán contaminadas estén nuestras vestiduras, se nos puede dar una vestidura nueva. ¿Qué debería significar esto en tu propia vida, en tus actitudes, en tu manera de mirar el mundo y a otros, sabiendo que se te ha otorgado esta ropa completamente nueva, que revela la vida nueva que se te ofrece en Cristo?
• Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University(pdf),haciendo clic aquí. • Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.
• Misionero para Adulto (pdf),haciendo clic aquí. • Misionero para Niños (pdf),haciendo clic aquí.
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"
Periodo:2° Trimestre / abril-junio de 2011 Autores:Equipo Guía de Estudio de la Biblia Dirección general:Clifford Goldstein
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
Dirección editorial (en español):Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial(en español):Rolando A. Itin
Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de cada entrada.