Mostrando entradas con la etiqueta Sacerdotes / Levitas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sacerdotes / Levitas. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de julio de 2011

Bienaventurado eres, ¡oh, Israel! / Lección 5: para el 30 de julio de 2011 + recursos y descargas

Sábado 23 de julio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Levítico 9; 10:1-11; Deuteronomio 33:26-29; 1 Samuel 1; 15:22, 23; Apocalipsis 20:9.

Para memorizar: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos” (Isa. 5:20, 21).

LAS CULTURAS QUE SE CENTRAN en la individualidad olvidan fácilmente cuál es el objeto de toda adoración: la acción de Dios en la historia. La adoración auténtica debe ser la respuesta del cristiano a los poderosos actos de Dios, tanto en la creación como en la redención (el motivo del mensaje del primer ángel). La verdadera adoración es nuestra respuesta al amor de Dios y no solo impacta lo que hacemos el sábado en la iglesia, sino también debe saturar todas las áreas de nuestra vida.

En nuestro deseo de ser relevantes, es fácil cambiar el foco de la adoración y dirigirlo a nosotros, a nuestras necesidades y deseos. Y, aunque la adoración debe darnos satisfacción personal, el peligro está en cómo buscamos experimentarla. Encontramos verdadera satisfacción solamente en Dios, quien nos creó y nos redimió.

Esta semana consideraremos lecciones acerca de la verdadera adoración que aprendemos de la historia de Israel, tanto de las cosas buenas que les sucedieron, como de las malas.


LA DEDICACIÓN
Domingo 24 de julio

Siete días de consagración habían transcurrido (ver Lev. 8). El octavo día los sacerdotes iniciaron su sagrado ministerio en el Santuario. Estaban comenzando una obra que continuaría (con interrupciones) durante más mil cuatrocientos años, que prefiguraba la obra de Cristo en el Santuario celestial, el verdadero santuario donde Cristo ministra en nuestro favor.

► Lee Levítico 9. ¿Qué elementos aparecen aquí que nos enseñan algo acerca de la adoración? ¿Qué verdades se enseñan en los diversos ritos, que nos ayudan a comprender la obra de Dios en favor de la humanidad y por qué adoramos a Dios? ¿Qué nos enseña la obra de la “expiación” acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros, y por qué lo adoramos?

Los versículos 22 al 24 son especialmente fascinantes. Es difícil imaginar lo que debió de haber pasado por las mentes y los corazones de Moisés y Aarón al entrar en el Santuario y cuando salieron de él, solo para ver que la “gloria de Jehová” aparecía delante de todo el pueblo. El texto no lo dice, pero había mucha gente del pueblo en el campamento, y para ellos debió de haber sido algo espectacular. La gloria se manifestó después: “Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros” (Lev. 9:24).

El Tabernáculo había sido dedicado; y los sacerdotes, consagrados. Apareció fuego santo como señal de que el sacrificio había sido aceptado. El pueblo respondió con un grito de alabanza, y cayeron sobre su rostro en humildad ante la presencia santa de Dios. Aquí vemos reverencia, temor y obediencia intensos; ellos siguieron cada detalle de los mandatos de Dios, y Dios mostró su aceptación de lo que habían hecho.

► Nota la reacción de ellos: gritaron y también cayeron sobre sus rostros. Todo el culto fue intenso, y la reacción fue de reverencia, gozo y temor: todo al mismo tiempo. ¿Cómo podemos aprender a manifestar esta clase de reverencia y gozo en nuestros propios cultos de adoración?


FUEGO DE DELANTE DE DIOS
Lunes 25 de julio

“Ayudado por sus hijos, Aarón ofreció los sacrificios que Dios estipulaba, y alzó sus manos y bendijo al pueblo. Todo se había hecho conforme a las instrucciones de Dios, y el Señor aceptó el sacrificio y reveló su gloria de una manera extraordinaria: descendió fuego de Dios y consumió la víctima que estaba sobre el altar. El pueblo vio estas maravillosas manifestaciones del poder divino, con reverencia y sumo interés. Las tuvo por señal de la gloria y el favor de Dios, y todos a una elevaron sus voces en alabanza y adoración, y se postraron como si estuviesen en la inmediata presencia de Jehová” (PP 373).

Es difícil creer que después de algo tan dramático seguiría una caída terrible. Pensaríamos que, con esa demostración del poder de Dios, todo el pueblo, particularmente los sacerdotes tan altamente honrados, habrían seguido estrictamente la línea marcada. ¡Cuán necios somos al estimar en menos la corrupción del corazón humano, especialmente del nuestro!

► Lee la historia de Nadab y Abiú en Levítico 10:1 al 11. ¿Quiénes eran? ¿Cuál fue su pecado? (Compara con Éxo. 30:9; Lev. 16:12; 10:9). Después de lo que acababa de suceder, ¿qué importancia se encuentra en cómo murieron? ¿Qué lección evangélica podemos aprender de esta trágica historia?

Las palabras hebreas tanto en Levítico 9:24 como 10:2 son las mismas: “Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió...” (9:24). ¿Consumió qué? En el primer caso, la ofrenda; en el otro, a los pecadores. ¡Qué representación poderosa del plan de salvación! En la cruz, el “fuego de Jehová”, la ira de Dios, “consumió” la ofrenda, que era Jesús. Por eso, todos los que ponen su fe en él nunca tendrán que afrontar ese fuego, esa ira, porque un sustituto lo hizo por ellos. Sin embargo, quienes rechazan los caminos de Dios y siguen los propios, como estos sacerdotes, tendrán que afrontar el fuego ellos mismos (Apoc. 20:9). La misma gloria que se reveló en la cruz será la gloria que, al final, destruirá el pecado. ¡Qué elección aguda y sin ambigüedades está ante nosotros!

► En cierto sentido, el fuego es fuego. ¿Cuál es la diferencia? En este caso, fue un fuego grande. Piensa no solo en cómo adoras, sino también en tu vida en general. ¿Qué “fuego extraño” necesitar apagar en tu vida?


BIENAVENTURADO TÚ, OH, ISRAEL
Martes 26 de julio

Imagínate la escena: el fiel siervo Moisés, reprendido por Dios por su manifestación de ira, está delante de la nación de Israel (Núm. 20:8-12).

Más tarde, Moisés sabe que pronto ha de morir. Cuán fácil podría haber sentido autocompasión y frustración. Sin embargo, aun entonces sus pensamientos fueron dirigidos hacia su pueblo y el futuro que debían afrontar. Ante el pueblo como su líder, por última vez, Moisés, bajo la inspiración del Espíritu Santo, pronunció una bendición sobre cada tribu.

► Lee Deuteronomio 33:26 al 29. ¿Qué está diciendo Moisés aquí que puede ayudarnos a comprender mejor lo que significa adorar a Dios? ¿Qué verdades y principios podemos aplicar al procurar aprender más acerca de qué es la verdadera adoración?

La palabra Jesurún es un término poético para Israel (ver Deut. 33:5, 26). Proviene de una raíz (yashar) que significa “recto” o “derecho”, no meramente en lo físico, sino también moralmente. Job fue descrito (Job 1:1) como “perfecto y recto” (de yashar) (ver también Sal. 32:11; 91:11; Prov. 15:8). Por eso, Moisés está hablando acerca de cómo debería ser el pueblo de Dios idealmente, los que han entrado en una relación de pacto con él.

Como siempre, el foco principal aquí está en los actos de Dios en favor de su pueblo. Todas las cosas que le sucederían a Israel – la victoria sobre los enemigos, la seguridad, la salvación, el fruto de la tierra– les acontecerían por causa de lo que Dios había hecho por ellos. Cuán importante es que nunca olvidemos estas verdades importantes. Entre las muchas cosas que la adoración puede hacer por nosotros es ser un continuo recordativo de lo que “el Dios de Jesurún” hace por nosotros. La alabanza y la adoración –ya sea verbal o expresada con pensamientos del corazón y de la mente– pueden hacer mucho para ayudarnos a mantenernos centrados en Dios, y no en nosotros mismos y en nuestros problemas.

► Piensa en todo lo que tienes para alabar y adorar a Dios. ¿Por qué es importante recordar en todo momento todas estas bendiciones, todo lo que Dios ha hecho por ti? De otro modo, ¡cuán fácil es caer en el desánimo!


UNA ACTITUD DE ENTREGA
Miércoles 27 de julio

La adoración es un tema serio en la Biblia. No es asunto de gusto personal, ni es hacer lo que a uno le agrada o seguir las inclinaciones propias. Siempre existe el peligro de caer en rituales muertos y tradiciones que han llegado a ser fines en sí mismos en lugar de ser medios para un fin. Y ese fin es la verdadera adoración a Dios en una forma que cambie nuestras vidas, y nos lleve a la conformidad con su voluntad y su carácter (Gál. 4:19). Por eso, debemos ser cuidadosos de no permitir que la exaltación propia, la gratificación pecaminosa y un deseo de gloria personal nos dicten cómo adoraremos.

Avancemos muchos años en la historia de Israel y leamos una historia sencilla que puede ayudar a revelarnos cómo la verdadera adoración puede ser expresada en el corazón de un alma penitente.

► Lee la historia de Ana en 1 Samuel 1. ¿Qué podemos obtener de su experiencia que nos ayude a comprender el significado de la adoración, y cómo hemos de adorar a Dios?

Aunque tenemos que recordar que Dios debe ser el centro de nuestra adoración, no adoramos a Dios en un vacío. No estamos adorando a un ser distante, lejano, abstracto; estamos adorando al Dios que nos creó y redimió, y que se relaciona con los asuntos humanos. Estamos adorando a un Dios personal, que interviene en nuestras vidas en las formas más íntimas, formas que nos ayudan en nuestras necesidades más profundas, si se lo permitimos.

Ana adoró a Dios desde los lugares más recónditos de su alma. En un sentido, todos somos como Ana. Todos tenemos grandes y profundas necesidades que, por nosotros mismos, no podemos atender. Ana fue ante Dios con una actitud de completa entrega propia. (Después de todo, ¿cuánta más entrega propia puede haber si uno está dispuesto a renunciar a su hijo?) Podemos, y debemos, ir ante Dios con nuestras necesidades; pero siempre debemos subordinar esas necesidades a la voluntad de Dios para nuestras vidas. La verdadera adoración debe fluir de un corazón totalmente quebrantado, consciente de su propia impotencia y dependencia de Dios.

► ¿Qué partes de tu vida están quebrantadas? ¿Cómo puedes aprender a dárselas a Dios?


ADORACIÓN Y OBEDIENCIA
Jueves 28 de julio

► “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” (1 Sam. 15:22, 23).

► ¿Qué principio vital puedes obtener de este pasaje con respecto a lo que constituye la verdadera adoración? ¿Cómo podemos asegurarnos de que no somos culpables de hacer exactamente lo que señalan estos versículos?

Estos versículos aparecen en el contexto de la caída y la apostasía de Saúl, el primer rey. Él debía atacar y destruir totalmente (la palabra hebrea sugiere “dedicarlos a la destrucción”) a cada persona y a cada animal. Dios tenía planes de usar a Israel para traer juicios sobre esta nación malvada, los amalecitas, que por misericordia él había demorado unos tres siglos. A pesar de la instrucción explícita acerca de lo que debía hacer, Saúl abiertamente desobedeció (1 Sam. 15:1-21), y ahora iba a cosechar las consecuencias de sus acciones. La respuesta de Samuel a Saúl, en los versículos 22 y 23, nos ayuda a comprender mejor de qué trata la adoración verdadera.

1. Dios prefiere tener nuestros corazones más que nuestras ofrendas. (Si él tiene realmente nuestros corazones, las ofrendas seguirán solas.)
2. La obediencia es más aceptable para él que los sacrificios. (La obediencia es nuestra manera de mostrar que hemos entendido de qué tratan realmente los sacrificios.)
3. La obstinación, el insistir en nuestros caminos, es idolatría, porque hemos hecho un dios de nosotros mismos, de nuestros deseos y de nuestras opiniones.

► Permite que el Espíritu Santo hable a tu corazón mientras te preguntas lo siguiente: ¿En qué áreas de mi vida puedo estar eligiendo seguir mis propios deseos u opiniones en vez de permitir que Dios me conduzca? ¿Qué lecciones deja el ejemplo de Saúl en su fatal presunción? ¿Cómo puedo aplicarlas en mi experiencia de adoración?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 29 de julio

► Lee “El pecado de Nadab y Abiú” y “La presunción de Saúl”, Patriarcas y profetas, pp. 373-377; 559-678.

“Dios ha pronunciado una maldición sobre los que se alejan de sus mandamientos, y no establecen diferencia entre las cosas comunes y las santas” (PP 375).

“Su [de Saúl] presunción fatal debe atribuirse al hechizo satánico. Saúl había demostrado gran celo en el exterminio de la idolatría y de la hechicería; no obstante, en su desobediencia al mandamiento divino, había sido instigado por el mismo espíritu de oposición a Dios que animaba a los que practicaban la hechicería, y había sido tan realmente inspirado por Satanás como ellos; y, cuando fue reprendido por ello, sumó la obstinación a la rebelión. No podría haber hecho mayor insulto al Espíritu Dios si se hubiera unido abiertamente con los idólatras” (PP 689).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Por qué es tan importante, al adorar, mantener realmente a Cristo como el centro? Aunque sea sutilmente, ¿qué otras cosas pueden atacarnos y quitar de nuestro foco a Dios al adorarlo? ¿De qué maneras podríamos estar en peligro de usar a Dios, o el nombre de Dios en alabanza y canto, como una mera cobertura para la adoración de otra cosa?

2. ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos ser hipócritas en la adoración? Es decir, ¿qué dice acerca de nosotros si, cuando estamos fuera del edificio de la iglesia actuamos de una manera y luego, dentro de ella, estamos llenos de alabanza y adoración? Aunque ninguno de nosotros es perfecto, la clase de adoración que practicamos ¿no debiera estar conectada con las vidas de aquellos a quienes guiamos? Tristemente, algunas personas van a la iglesia, “adoran”, y luego van a casa y abusan de su cónyuge y de sus hijos, o tienen otras conductas malas. ¿De qué modo tales prácticas son una burla a nuestra adoración?

3. Repasa el versículo para memorizar de esta semana y aplícalo en el contexto de la adoración. ¿Cómo podemos estar seguros de que no estamos haciendo exactamente aquello contra lo cual se nos advierte?

4. ¿Cómo puedes aprender mejor el “arte” de la adoración, el “arte” de la entrega propia a Dios? ¿Cómo puedes aprender a estar más cerca de Dios en tu propio tiempo privado de adoración?




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "La Adoración"

Periodo: 3° Trimestre / julio-septiembre de 2011
Autor: Rosalie Hafner de Zinke sirvió por muchos años como asistente pastora (instructora bíblica) en iglesias como Collegeview, Central de Sacramento, el Tabernáculo de Battle Creek y la Iglesia de Hinsdale, en los Estados Unidos. También trabajó en el ministerio con su esposo, que era pastor, durante quince años, y más tarde como capellana en hospitales, antes de su jubilación.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.



+ Leer más...

sábado, 23 de abril de 2011

Las Vestimentas Sacerdotales de la Gracia / Lección 5, para el 30 de abril de 2011 + recursos y descargas

Sábado 23 de abril

Lee Para el Estudio de esta Semana: : Éxodo 32:1-6; Levítico 21:7-24; 22:1-8; Éxodo 28; Apocalipsis 21:12-14; Hebreos 4:14, 15.

Para memorizar: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Ped. 2:9).

UNO DE LOS GRANDES TEMAS de la Reforma Protestante es lo que se ha llamado “el sacerdocio de todos los creyentes”, una idea derivada especialmente (pero no solamente) del texto para memorizar: que todos los cristianos actúan como “sacerdotes” ante Dios y que, porque tienen a Jesús, no necesitan mediadores terrenales entre ellos y el Señor (como en algunos sistemas religiosos). “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Tim. 2:5).

Después de la vida, la muerte, la resurrección y el ministerio sumosacerdotal de Jesús, el antiguo sistema hebreo que Dios había iniciado se había cumplido en Cristo. El sacerdocio levítico fue reemplazado por un nuevo orden establecido, en el que todos formamos parte del “real sacerdocio”.

Esta semana, al estudiar las vestimentas que usaban los sacerdotes del antiguo sistema, podemos aprender acerca de lo que significa ser “sacerdotes” en el nuevo.


LA GRACIA DEL PACTO ANTIGUO
Domingo 24 de abril

Jesús lo dijo de una manera sumamente clara: “A todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá” (Luc. 12:48). Este es un principio sólido que, como adventistas, con lo mucho que se nos ha dado, haríamos bien en tomar seriamente. Basta comparar las verdades que recibimos con algunas de las otras doctrinas que hay por allí (el tormento eterno en el infierno, el sábado cambiado al domingo, los 144.000 vírgenes judíos que predicarán el evangelio cuando la iglesia haya sido secretamente raptada durante el reinado del anticristo) para comprender todo lo que se nos ha confiado.

Este principio hace que el pecado de Aarón en relación con el becerro de oro fuera mucho más grave.

► Lee Éxodo 32:1 al 6. ¿Qué excusa podría haber tenido Aarón para participar en esta flagrante apostasía?

La apostasía misma era muy mala, pero que Aarón condescendiera en ella parece increíble. Piensa en todos los privilegios que tuvo Aarón. Estuvo con Moisés desde el mismo comienzo (Éxo. 4:27-30); fue el portavoz de Moisés ante Faraón (Éxo. 7:1); su vara se convirtió en serpiente, delante de Faraón (vers. 10); las aguas que se volvieron sangre mediante el golpe de su vara (vers. 20); y fue parte de un selecto grupo que pudo acercarse a Dios de manera muy especial (Éxo. 24:9, 10). En resumen, Aarón recibió muchos privilegios y, no obstante, cuando vino una prueba grande, falló miserablemente.

Sin embargo, Dios no solo le perdonó a Aarón su pecado, sino también le permitió vestir las vestiduras sagradas como el primer sumo sacerdote, un tipo del ministerio sumosacerdotal de Jesús mismo (Heb. 8:1). Aunque Aarón fue culpable de un gran pecado, también recibió la gracia redentora de Dios, gracia tan grande que no solo lo perdonó sino también le permitió asumir un oficio sagrado que tiene que ver con la gracia, la misericordia y el perdón de Dios. Así, la vida de Aarón es un ejemplo especial de la misericordia y la redención disponibles para todos en Cristo.

► ¿Has fracasado alguna vez, aun miserablemente, al no vivir a la altura de lo que recibiste? ¿Cómo puedes obtener esperanza para ti mismo del ejemplo de Aarón, creyendo que no todo está perdido, aun a pesar de tus equivocaciones?


EL SACERDOCIO
Lunes 25 de abril

► “Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón” (Éxo. 28:1).

El sacerdocio levítico se estableció durante la peregrinación de los hijos de Israel por el desierto (Éxo. 28) (ver un antecedente en Gén. 14:18) y había de durar más de mil quinientos años. Aunque el concepto de un sacerdocio para el Señor ya había existido por largo tiempo, el establecimiento del sacerdocio levítico proveyó una visión más clara de sus funciones.

Como ya vimos, a pesar de la enormidad de su pecado, Aarón fue escogido por Dios para ser el primer jefe del nuevo sacerdocio. Esto muestra que los sacerdotes necesitaban ser capaces de relacionarse con la gente a la que representaban ante Dios, porque eso era exactamente lo que estaban haciendo: actuar como representantes, mediadores entre la humanidad caída y un Dios santo. Aarón, como ser humano caído, podía relacionarse con los seres humanos caídos, a quienes debía representar. ¿Quién sería él para juzgar a otros en sus pecados no siendo él mismo inocente?

Al mismo tiempo, el sacerdocio era un honor sagrado, y los sacerdotes habían de representar la santidad y la pureza. Después de todo, ellos eran los que estaban delante de Dios en lugar de la gente. Ellos tenían que ser “santos”; de otro modo, ¿por qué habría un sacerdocio? Tenían que ser diferentes, no de una manera arbitraria, sino diferentes en un sentido sagrado, un sentido que –mientras reconocían su cercanía con los que representaban– los diferenciara claramente de las masas como un todo.

► ¿Cuáles eran algunos de los requisitos que se exigían de los sacerdotes, y qué crees que esos requisitos debían representar? Lev. 21:7-24; 22:1-8.

Por difíciles que sean algunos de estos conceptos para nosotros hoy, la idea debería ser clara: el sacerdocio debía ser algo diferente, sagrado, especial. Los sacerdotes eran símbolos de Jesús, y su obra debía simbolizar, en sombras y en tipos, lo que Jesús haría en nuestro favor.

► ¿Deberíamos ser diferentes del mundo que nos rodea? Si es así, ¿por qué, y de qué maneras?


VESTIMENTAS SACERDOTALES
Martes 26 de abril

► “Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes” (Éxo. 28:4).

Cuando uno estudia el modelo del Santuario terrenal, es claro que no quedaba nada librado al azar. Dios dio a los sacerdotes instrucciones explícitas sobre lo que debían hacer y sobre las vestiduras que debían usar. Todo fue hecho de acuerdo con instrucciones exactas.

► Lee, en Éxodo 28, la descripción de las vestiduras que debían hacerse para Aarón, el sumo sacerdote, y para los sacerdotes en general. Sin enredarnos en detalles complejos, ¿qué lecciones espirituales podemos obtener de esto?

“El diseño de los mantos sacerdotales fue dado a conocer a Moisés en el monte. Se especificó cada artículo que debía vestir el sumo sacerdote, y la forma en que debía hacerse. Estas vestimentas eran consagradas a un propósito muy solemne. Con ellas, se representaba el carácter del gran antitipo, Jesucristo. Cubrían al sacerdote con gloria y belleza, y evidenciaban la dignidad de su cargo. Cuando estaba vestido con ellas, el sacerdote se presentaba como un representante de Israel, mostrando, por su vestimenta, la gloria que Israel debía revelar al mundo como el pueblo escogido de Dios” (YI, 7 de junio de 1900).

Se ha escrito mucho acerca del significado y del simbolismo de cada color, y de cada tela y piedra, y de otros elementos. Juntos, representaban la perfección, la santidad, la belleza y la dignidad del “gran Antitipo”, Jesús, nuestro verdadero Sumo Sacerdote, que ministra en el Santuario en los cielos (Heb. 8:1, 2).

Nota, también, la idea de que los sacerdotes llevaban diversas cosas (Éxo. 28:12, 29, 30, 38, 42). Esto es un tema vital en todo el plan de salvación, simbolizado por el sacerdocio y el Santuario: la idea de Jesús, nuestro Sustituto, que lleva sobre sí nuestros pecados y carga en sí el castigo por ellos. Todo esto estaba anticipado por los ritos del Santuario y la ropa de los sacerdotes, llenos de simbolismo que representaba el carácter y la obra de Jesús en nuestro favor.


EL PECTORAL DEL JUICIO
Miércoles 27 de abril

De todas las vestiduras que usaban los sacerdotes, el pectoral del juicio (Éxo. 28:15) era el más elaborado. Las otras vestiduras eran como un telón de fondo para esta parte de la vestimenta sacerdotal. Se usaron dos tercios del capítulo (Éxo. 28:15-30), para describir la construcción de este ornamento. Eso ya debería indicar cuán importante era para el ministerio de los sacerdotes.

► Lee Éxodo 28:15 al 30. ¿Cuál es el significado de todas esas piedras preciosas? ¿Qué significa que el sacerdote debía llevar “los nombres de los hijos de Israel [...] sobre su corazón?” (vers. 29; ver también Apoc. 21:12-14).

Vemos otra vez el tema del sacerdote como símbolo de Jesús. La palabra hebrea para “llevar” es común en el Antiguo Testamento para “llevar el pecado”, cosa que los sacerdotes hacían como parte de su ministerio (Lev. 10:17; Éxo. 28:38; Núm. 18:1, 22). Pero ahora indica que el sumo sacerdote “llevará” los nombres de Israel: el pueblo de Dios debe estar completamente dependiente de Dios, quien lo perdona, lo sostiene y le ofrece el poder para vivir la vida santa que él demanda de su pueblo (Fil. 4:13).

Nota que el sacerdote debía llevar los nombres de la gente sobre su corazón. El texto menciona la ubicación: un símbolo común en la Biblia, que revela el amor y el tierno cuidado que Dios tiene por sus hijos.

Otro punto importante es que cada tribu tenía una joya diferente, con cualidades diferentes, lo que simbolizaba lo distintiva que era cada una de ellas (ver Gén. 49). Es una manera de destacar las diferencias distintivas, no solamente entre las doce tribus, ni entre los doce apóstoles (Apoc. 21:14), sino también en la iglesia como un todo, que está compuesta de diversas “piedras vivientes” (1 Ped. 2:5). No importa cuán diferentes seamos todos en personalidad, carácter y dones, estamos unidos en propósito, bajo la gracia y el señorío de nuestro gran Sumo Sacerdote, Jesús.

► ¿De qué maneras experimentaste el amor de Dios? ¿Cómo te ha mostrado que te tiene cerca de su corazón? ¿Por qué es importante meditar en esas experiencias, y cómo puedes obtener fuerzas de ellas, también en tiempos de pruebas?


JESÚS, NUESTRO SUMO SACERDOTE
Jueves 28 de abril

► “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (Heb. 4:14, 15). ¿Qué esperanza y promesa encuentras aquí que puedes aplicar en tu propia vida y en tus luchas con la tentación?

Siendo que Cristo reside hoy como nuestro Sacerdote en el Santuario celestial, en un sentido él viste el pectoral sobre su corazón. Y, siendo que él está “viviendo siempre para interceder” (Heb. 7:25) por nosotros, deberíamos encontrar consuelo al saber que nuestro Sumo Sacerdote se emociona con nuestros problemas, dolores y tentaciones. Al igual que Aarón, Jesús ha sido un ser humano que conoció las pruebas y las tentaciones de la humanidad; a diferencia de Aarón, Jesús fue “sin pecado”, y por ello podemos reclamar dos promesas maravillosas: 1) el manto de su justicia puede ser nuestro por fe, y así sabemos que somos perfectos ante Dios; y 2) podemos tener el poder para vencer las tentaciones así como Jesús lo hizo.

► Lee Hebreos 8:10 al 13. ¿Qué promesas hay aquí para nosotros, y cómo esas promesas afectan nuestras vidas?

Vemos ambos aspectos de la salvación en Cristo y el hecho de estar cubiertos por su justicia. Cuán maravillosa es la promesa de que dice: “[...] nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades” (vers. 12). Está hablando acerca de quienes, por la fe, se han entregado a Jesús y han reclamado sus promesas del Nuevo Pacto, quienes tienen sus leyes escritas en sus corazones y las obedecen, no para alcanzar la salvación sino porque ya la tienen. Vestidos con el manto de su justicia, viven ahora la justicia en sus propias vidas. Ese es el corazón y el alma del Nuevo Pacto.


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 29 de abril

► Lee “El tabernáculo y sus servicios”, Patriarcas y profetas, pp. 358-360; “Un mensaje a la iglesia moderna”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 230, 231; “Destruido por falta de conocimiento”, Profetas y reyes, p. 219; “El santuario”, Primeros escritos, pp. 250-253; “El templo de Dios”, “La liberación del pueblo de Dios”, El conflicto de los siglos, pp. 468, 469, 704.

“Cristo es el Ministro del verdadero Tabernáculo, el Sumo Sacerdote de todos los que creen en él como un Salvador personal; y ningún otro puede tomar su oficio. Es el Sumo Sacerdote de la iglesia” (AFC 76).

“Deberíamos ejercitar diariamente la fe; y esa fe debería crecer diariamente al ser ejercitada, al darnos cuenta de que no solo nos ha redimido, sino también nos ha amado, y lavado de nuestros pecados en su propia sangre, y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y el Padre” (SDG 287).

► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Lee Apocalipsis 1:5 y 6, donde Jesús nos presenta una descripción de su tarea y luego nos brinda lo que podríamos llamar “una promesa ansiosamente esperada”. Analiza qué quiere decir el versículo 6, donde se menciona que nos ha hecho “reyes y sacerdotes” a fin de servirlo a él para siempre.

2. Repasa algunas de las otras vestiduras usadas por los sacerdotes, como se muestra en Éxodo 28. ¿Qué lecciones y verdades espirituales pueden encontrarse también allí?

3. Se nos ha advertido acerca del peligro de pretender ponernos el manto de justicia pero no vivir realmente una vida justa. Conversen acerca de maneras en que pueden evaluar sus propios motivos y acciones. ¿Cómo podemos saber si realmente estamos vistiendo su manto de justicia o si apenas nos engañamos a nosotros mismos? ¿Cuáles son algunas formas de saber si estamos cubiertos o si realmente estamos andando por allí en la vergüenza de nuestra desnudez?

4. Analiza algo más la idea de la sección del domingo acerca de la gracia y el perdón extendidos a Aarón. Este hombre, al que se le había dado una muy elevada responsabilidad, no vivió a la altura de ella y, como resultado, siguió una tragedia. No obstante, Aarón oportunamente recibió una responsabilidad aún mayor. ¿Hay alguna enseñanza que podamos obtener de este incidente para nosotros mismos, como iglesia, cuando una persona con grandes responsabilidades también falla en vivir a la altura de ellas? Analiza el tema.




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University (pdf), haciendo clic aquí.
Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"

Periodo: 2° Trimestre / abril-junio de 2011
Autores: Equipo Guía de Estudio de la Biblia
Dirección general: Clifford Goldstein

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin


+ Leer más...

sábado, 13 de noviembre de 2010

Lección 7: Abiatar: el Sacerdote / Comentario de Doug Batchelor




Comentario del Pr. Doug Batchelor.

Director y principal orador del ministerio "Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.



Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin


Mientras escucha y estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.

+ Leer más...

sábado, 6 de noviembre de 2010

Lección 7: Abiatar: el Sacerdote / Para el 13 de noviembre de 2010


Sábado 6 de noviembre

Lee Para el Estudio de esta Semana: Éxodo 28:6; 39:2-7; 1 Samuel 21:1-9; 22:6-23; 2 Samuel 15:13-29.

Para memorizar: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” 1 Ped. 2:9.

LOS SACERDOTES FUERON MUY IMPORTANTES en la vida y en la historia de Israel, y también en las naciones vecinas. En Mesopotamia, el rey era un sacerdote, y reunía el poder político con el religioso. Los sacerdotes representaban grandes intereses en la corte, y muchas veces designaban a los reyes. En el Antiguo Testamento, el sacerdocio era central en la vida de fe de Israel, y su influencia llegó al Nuevo Testamento.

El sacerdocio de todos los creyentes (1 Ped. 2:9), destacado en la Reforma Protestante, no es solo un concepto del Nuevo Testamento (ver Éxo. 19:6). El ideal de Dios siempre fue que los creyentes fueran santos, y sirvieran a otros intercediendo por ellos y comunicándoles la salvación.

Ahora veremos la historia de Abiatar, que nos brinda algunas vislumbres del sacerdocio del Antiguo Testamento y nos cuenta que el sacerdocio no se basa solo en el linaje o en la educación, sino en el compromiso personal con el Señor. Y, a veces, las elecciones equivocadas también pueden descalificar a un miembro del sacerdocio.


MENTIRAS Y TRAGEDIA
Domingo 7 de noviembre

Lee 1 Samuel 21:1 al 9, y 1 Samuel 22:6 al 23. Luego responde las siguientes preguntas:

1. ¿Qué mentira le dijo David a Ahimelec acerca de por qué se encontraba allí?

2. ¿Qué le sucedió a Ahimelec como resultado de su confianza en David?

3. ¿De qué modo trató Saúl de lograr que sus propios hombres se volvieran contra David? ¿Qué clase de argumento usó?

4. ¿De qué modo respondió Ahimelec a Saúl con respecto al carácter y la fidelidad de David?

5. ¿Qué nos enseña este relato acerca de cuánto había caído Saúl, y cuán degenerado y vengativo había llegado a ser?

6. ¿Por qué crees que Doeg, un extranjero, hizo lo que los siervos de Saúl rehusaron hacer?

7. ¿De qué manera respondió David a la noticia de la masacre? ¿En qué forma su respuesta era correcta?

8. ¿Qué promesa hizo David al único hijo de Ahimelec que alcanzó a escapar de la matanza?

Considera el contraste, en esta historia, entre la honra y la deshonra, entre la fidelidad y la falta de fidelidad. Considera el desastre que produjeron la deshonestidad y el pecado. ¿Qué clase de preguntas morales afrontas ahora mismo? ¿Qué clase de elecciones morales tienes que hacer? Piensa en las consecuencias de tus acciones antes de que hagas esas elecciones.


ABIATAR, EL SACERDOTE
Lunes 8 de noviembre

No se dice cómo escapó Abiatar de la matanza de su familia. Solo se dice que escapó y que fue hasta donde estaba David. Sin embargo, antes de huir, Abiatar alcanzó a salvar el efod (1 Sam. 23:6), una vestimenta sagrada que usaban los sacerdotes (ver Éxo. 28:6; 39:2-7), para buscar la voluntad de Dios cuando debían tomar decisiones. En dos ocasiones, se informa que David llamó a Abiatar y consultó con el efod (1 Sam. 23:9-12; 30:7, 8).

En contraste con nosotros hoy, la gente en los días de Abiatar tenía poco acceso a la revelación escrita de Dios. Había pocas copias manuscritas del libro de la Ley (el Pentateuco), y la mayor parte de la gente no tenía oportunidad de estudiar la Palabra de Dios. Hoy tenemos acceso a la Biblia por nosotros mismos. Dios nos promete al Espíritu Santo para explicarnos su Palabra (Juan 14:26). Dios también usa a personas consagradas para darnos consejos piadosos (Prov. 20:18) y actúa por medio de las circunstancias (Rom. 8:28).

¿Cuáles eran algunas de las funciones de Abiatar como sacerdote? 1 Sam. 23:9-13; 2 Sam. 15:24; 17:15-22.

Además de cumplir estos roles, Abiatar, al igual que David, era un refugiado sin hogar y estaba escapando constantemente. Él podía comprender las frustraciones y los temores que David y sus hombres debieron haber sufrido frente a la continuada persecución.

El tema de la identificación personal con alguien es importante en el concepto de sacerdocio en el Nuevo Testamento. El autor de Hebreos nos dice que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote porque puede empatizar plenamente con nosotros (Heb. 2:17).

Lee 1 Pedro 2:9. El Nuevo Testamento claramente enseña que todos nosotros tenemos la responsabilidad de ser sacerdotes en nuestras comunidades. El llamado no lo originamos nosotros. Jesús dijo: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” (Juan 15:16). Este llamado no nos convierte en sacerdotes del antiguo Testamento o en apóstoles del Nuevo Testamento, pero nos desafía a interceder por nuestras familias, por nuestras comunidades y por los que nos rodean. ¿Cómo puedes servir mejor al ser un “sacerdote”?


LA REVUELTA DE ABSALÓN
Martes 9 de noviembre

En 2 Samuel 15 al 18, se nos cuenta la triste historia de Absalón, el hijo de David que se rebeló contra su padre. Cuando el ejército de Absalón estaba en camino hacia Jerusalén, David decidió huir, y así evitar derramamiento de sangre. Todos los fieles seguidores de David se alistaron para huir con él, y Abiatar también se preparó para salir con David.

Lee 2 Samuel 15:13 al 29. ¿Qué nos enseña este pasaje acerca del carácter de David, aun en tiempo de peligro? ¿Qué lugar ocupa Abiatar en este episodio?

Tomando el Arca de Dios, Abiatar y los sacerdotes se prepararon para dejar la ciudad, pero David ordenó que se quedaran. David sabía que llevar el símbolo de la presencia de Dios no significaba que Dios estuviera con él. Llevar una cruz, exhibir un lema religioso, o guardar una serie de reglas no garantiza la presencia o la aprobación de Dios. Dios no puede ser manipulado. El Arca debía permanecer en su lugar, y esta decisión fue un acto de fe. David confiaba en que Dios lo salvaría y lo llevaría de vuelta a Jerusalén.

El Arca de Dios fue devuelta, y Abiatar ofreció sacrificios (2 Sam. 15:24) hasta que el pueblo terminó de salir de la ciudad. En ese momento, los sacerdotes Abiatar y Sadoc eran los ojos y los oídos de David en la ciudad, y los hijos de Abiatar y de Sadoc esperaban mensajes fuera de Jerusalén. Las personas no son lo que parecen ser. Una sierva llevó un mensaje a los jóvenes, y un muchacho que vio lo que pasaba se lo contó a Absalón. Los hijos de los sacerdotes fueron perseguidos por los hombres de Absalón, pero encontraron un simpatizante, que los bajó a un pozo. Su esposa hizo que las cosas parecieran lo que no eran al tender una tela sobre el pozo y esparcir granos sobre ella, lo que nos recuerda cómo Rahab escondió a los dos espías bajo unas gavillas de lino (2 Sam. 17:15-29; Jos. 2:6).

En nuestro propio contexto, las cosas a menudo tampoco son lo que parecen. Muchos corazones doloridos se esconden detrás de una sonrisa. Como seguidores de Cristo, somos sus representantes. Llegamos a ser las manos de Dios para alcanzar a los que nos rodean. Debemos ser abiertos y sensibles para ver cómo son realmente las personas, más allá de las apariencias y las situaciones, y debemos estar dispuestos a sacrificar algo de nosotros para ayudarlas.


LA ELECCIÓN DE ABIATAR
Miércoles 10 de noviembre

No tenemos registro de las opiniones personales, políticas o religiosas de Abiatar. Todo lo que de él se dice está registrado como palabra de Dios para David. Pero, sus acciones hablan más alto que sus palabras. Aun cuando no se registra que haya dicho nada, su presencia es una afirmación poderosa.

En el tiempo de David, el hijo primogénito era considerado, tradicionalmente, como el principal heredero de su padre. Para un rey, esto significaba que el primogénito heredaría el trono. Sin embargo, Dios no está atado por la tradición. En realidad, durante la historia de Israel, él a menudo pasó por alto a los primogénitos para llamar a otros, a veces por decreto divino, y otras por las circunstancias y las elecciones de los primogénitos mismos (ver Gén. 4:1-5; 21:8-12; 25:21-36; 48:8-19; 1 Sam. 16:6-12).

Lee 1 Reyes 1:1 al 8. Abiatar fue leal a David. ¿Qué lo pudo haber llevado a hacer lo que hizo allí?

Salomón no era el hijo mayor y, por costumbre, no habría sucedido a su padre como rey. El hijo mayor, Amnón, fue muerto por su hermano Absalón. A su vez, Absalón había muerto durante su fracasado atentado. Y el cuarto de los hijos, Adonías, sintió que el trono le pertenecía por derecho. Adonías se puso de acuerdo con Joab y Abiatar, y ellos le dieron su apoyo (1 Rey. 1:7).

Salomón era menor que Adonías. Su madre era Betsabé, la ex esposa de Urías heteo, que fue asesinado a fin de cubrir el incidente de David con Betsabé. Pero, a pesar de este trasfondo vergonzoso, Salomón fue amado por Dios (2 Sam. 12:24), y Dios lo eligió para ser el sucesor de David (1 Crón. 22:9, 10). Frente a esta decisión incómoda, tal vez Abiatar no pudo reconciliarse con el escándalo público que la elección causaría, y se apoyó en la tradición en lugar de seguir la voluntad revelada de Dios.

La tradición puede ser muy cómoda, ya que nos evita tomar la responsabilidad de pensar las cosas a la luz de la voluntad de Dios. Es mucho más fácil y “seguro” decir: “Siempre lo hemos hecho así”.

¿Cuán a menudo permitimos que la tradición se ponga en el camino de la conducción de Dios? al mismo tiempo, ¿por qué debemos ser cuidadosos de no juzgar las cosas como mera “tradición” y luego desatenderlas?


LA SUERTE DE ABIATAR
Jueves 11 de noviembre

Después de la muerte de David y el ascenso de Salomón al trono, hubo problemas que resolver. Después de que Adonías fue asesinado (1 Rey. 2:13-25), todavía estaba el problema de Abiatar, el sacerdote, quien fue fiel sirviendo al padre de Salomón. ¿Qué se habría de hacer por su parte en la insurrección?

Lee 1 Reyes 2:26 y 27. ¿De qué modo trató Salomón a Abiatar, y qué razones dio?

El versículo puede dar la impresión de que Abiatar fue despedido por una profecía hecha a Elí más de cien años antes (1 Sam. 2:30-36). Pero, realmente, esta es una demostración de cómo Dios conoce nuestras futuras elecciones libres. Dios sabe qué elección haremos nosotros, y es capaz de profetizar el futuro. Dios sabía que, así como los hijos de Elí se descalificaron para el oficio de sacerdotes por su conducta, su descendiente Abiatar también se descalificaría como sacerdote, al no querer aceptar las elecciones de Dios.

Lee Mateo 26:14 al 16 y 20 al 25. Explica esta predicción a la luz de la destitución de Abiatar del sacerdocio. ¿Qué principio similar actúa en ambos casos?

Aunque Jesús sabía que Judas lo traicionaría, no lo rechazó. Judas fue incluido en el círculo de los Doce y experimentó el poder de Dios de primera mano. Pero Judas, como Abiatar, no estaba preparado para aceptar la voluntad de Dios. Él compartió con Abiatar algunas ideas acerca del Reino, y de cómo deberían manejarse los temas del poder y los controles. Judas quería ver a Jesús como rey terrenal. Frustrado, buscó a los escribas y a los fariseos, y traicionó a su verdadero Rey.

El preconocimiento divino no significa predestinación divina. La gente tiene posibilidades de elegir, como las tuvieron Judas y Abiatar. El preconocimiento que tiene Dios de las elecciones no limita nuestra libertad de hacerlas.

La libre elección es uno de los dones más sagrados de Dios. Tuvo un gran costo: la muerte de Jesús en la cruz. (si no tuviéramos la libertad de elegir, no habríamos elegido pecar, y Jesús no hubiera tenido que morir por nosotros.) ¿Analizas y oras ante las decisiones que tienes que hacer?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 12 de noviembre

“Dios lo ha elegido para que realice una obra grandiosa y solemne. Ha estado procurando disciplinarlo y probarlo, para refinarlo y ennoblecerlo, para que haga esta obra sagrada teniendo en cuenta solamente su gloria, la cual pertenece plenamente a Dios. Cuán admirable es que Dios elija a un hombre y lo ponga en estrecho contacto con él, y le confíe una misión, un trabajo, que él debe hacer. Un hombre débil es fortalecido, un hombre tímido es hecho valiente, el irresoluto llega a ser un hombre de rápida y firme decisión. ¡Cómo puede ser que un hombre tenga tanta importancia como para recibir una comisión del Rey de reyes! ¿Lo apartará la ambición mundana del cometido sagrado, de la santa comisión?” (MS 2:190).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Medita en la vida de Saúl, y te preguntarás cómo alguien que ha recibido tanto puede desperdiciarlo todo. ¿Qué lecciones obtenemos de su historia para nosotros? ¿Qué errores cometió que lo condujeron a la clase de acciones que vimos esta semana?

2. Medita en cómo Jesús, gracias a su humanidad, puede simpatizar con nosotros en nuestras luchas. ¿Por qué la humanidad de Cristo es tan importante para nosotros?

3. Si alguien de tu clase ha sufrido la pérdida de seres amados, ¿cuáles son algunas maneras por las que ustedes pueden ayudarlo? ¿Qué pueden hacer más allá de solo hablar palabras de consuelo? ¿Hay casos donde no se puede hacer “nada más” que hablar palabras consoladoras?

4. Una de las grandes preguntas que han desafiado a los pensadores cristianos durante siglos es la idea del preconocimiento de Dios y nuestra libre voluntad. Si Dios conoce nuestras elecciones de antemano, ¿somos realmente libres al hacerlas? Si no, ¿dónde está la libertad personal, entonces? Y si no tenemos libertad, ¿cómo podremos ser juzgados y castigados con justicia por nuestras acciones? Algunos, para obviar este tema difícil, alegan que algunas de nuestras acciones tienen que ser desconocidas para Dios o, si no, esas acciones no podrían ser libres. Otros no ven problema aquí: el que Dios conozca lo que una persona hará no afecta de ninguna manera la libertad de esa persona para tomar decisiones. En la clase, analicen estas preguntas, aunque no será fácil resolver estas cuestiones. Lo importante es saber que somos seres libres pero que, aun respetando nuestras elecciones libres, Dios está en el control.



► DESCARGAR

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Comentario de Alejandro Bullón (mp3), haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.


Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.





Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento" / Edición para Adultos

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin

+ Leer más...

Lección 7: Abiatar: el Sacerdote / Notas de Elena G. de White


Sábado 6 de noviembre

Todos los buenos soldados obedecen a su capitán prontamente y sin reserva alguna. La voluntad del comandante es la voluntad del sol­dado. Algunas veces el soldado puede sorprenderse debido a la orden que se le ha dado, pero no debe detenerse a preguntarse la razón de ello. Cuando la orden del capitán se contrapone a los deseos del soldado, él no debe vacilar ni quejarse, diciendo: No veo ninguna conveniencia en estos planes. No debe inventar excusas y dejar su trabajo sin hacer. Los soldados de esta clase no serán aceptados para comprometerse en conflictos terrenales ni mucho menos serán aceptados en el ejército de Cristo. Cuando Cristo ordena, sus soldados deben obedecer sin vacila­ción alguna. Deben ser soldados fieles, porque en caso contrario él no puede aceptarlos. A cada alma se da libertad de elección, pero después de que un hombre se ha alistado se requiere de él que sea fiel como el acero, aunque el resultado sea vida o muerte (El evangelismo, p. 470).


Mentiras y tragedia
Domingo 7 de noviembre

El hijo del rey [Jonatán] regresó a Gabaa, y David se apresuró a llegar a Nob, ciudad que se encontraba a pocas millas de distancia, y que también pertenecía a la tribu de Benjamín. Se había llevado de Silo a este sitio el Tabernáculo, y allí oficiaba Ahimelech, el sumo sacerdo­te. David no sabía adónde refugiarse, sino en casa del siervo de Dios. El sacerdote le miró con asombro, al verle llegar con apresuramiento y aparentemente solo, con la ansiedad y la tristeza impresas en el rostro; y le preguntó qué lo traía allí.

El joven temía constantemente ser descubierto, y en su angustia recurrió al engaño. Dijo al sacerdote que el rey le había enviado en una misión secreta, que requería la mayor celeridad. Con esto demos­tró David falta de fe en Dios, y su pecado causó la muerte del sumo sacerdote. Si le hubiera manifestado claramente los hechos tales como eran, Ahimelech habría sabido qué conducta seguir para proteger su vida. Dios requiere que la verdad distinga siempre a los suyos, aun en los mayores peligros. David le pidió al sacerdote cinco panes. No había más que pan sagrado en poder del hombre de Dios, pero David consiguió vencer los escrúpulos de él, y obtuvo el pan para satisfacer su hambre (Patriarcas y profetas, p. 711).

Cometió David su primer error al desconfiar de Dios en Nob, y el segundo al engañar a Achis. David había revelado nobles rasgos de carácter, y su valor moral le había ganado el favor del pueblo; pero cuando fue probado, su fe vaciló, y aparecieron sus debilidades huma­nas. Veía en todo hombre un espía y un traidor. En una gran emergen­cia, David había mirado a Dios con el ojo firme de la fe, y había vencido al gigante filisteo. Creía en Dios, y salió a la lucha en su nombre. Pero mientras se le buscaba y perseguía, la perplejidad y la aflicción casi habían ocultado de su vista a su Padre celestial.

No obstante, lo que experimentaba servía para enseñar sabiduría a David; pues le indujo a comprender su propia debilidad, y la necesidad de depender constantemente de Dios. ¡Cuán preciosa y valiosa es la dulce influencia del Espíritu de Dios cuando llega a las almas deprimi­das o desesperadas, anima a los de corazón desfalleciente, fortalece a los débiles e imparte valor y ayuda a los probados siervos del Señor! ¡Qué Dios tan bondadoso el nuestro, que trata tan suavemente a los des­carriados, y muestra su paciencia y ternura en la adversidad, y cuando estamos abrumados de algún gran dolor! (Patriarcas y profetas, p. 712).


Abiatar, el sacerdote
Lunes 8 de noviembre

"Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verda­dero, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17:3). Estas palabras son de la mayor importancia para nosotros. Todo cristiano profeso debiera manifestar un profundo y ferviente deseo de tener un carácter como el del Redentor. Al meditar en la vida de Cristo, será transforma­do a su semejanza. Que cada uno se examine a sí mismo para ver si está revelando un carácter como el de Cristo en el hogar, en la iglesia y en el mundo, para que el Señor pueda decir: "He sido glorificado en él".

"No ruego que los quites del mundo —continuó Jesús— sino que los guardes del mal". Cada cristiano debería esforzarse por cumplir esta oración; debería fervorosa y frecuentemente pedirle a Dios que lo guarde de los males que hay en el mundo. Cristo ha pedido a sus segui­dores que oren sin cesar, que no se cansen de importunar a Dios en sus oraciones privadas, que no dejen de interceder; porque si dejan de orar, no tendrán fortaleza para resistir las tentaciones satánicas (Signs of the Times, 19 de junio, 1901).

Podemos pedir al Señor sabiendo que recibiremos. Si tenemos la humildad y la mansedumbre de Cristo se expresará en una fervien­te caridad entre nosotros que nos hará orar e interceder ante Dios. Entonces se probará la verdad de estas palabras: "La oración eficaz del justo puede mucho" (Santiago 5:16). "La comunión íntima de Jehová es con los que le temen" (Salmo 25:14). Hay peligro en apoyarnos en la fuerza humana; debemos caminar con Dios para saber exactamente lo que debemos hacer.

La oración y la fe harán lo que ningún poder en la tierra puede hacer. No debemos ponernos ansiosos ni pensar que por nosotros mis­mos podemos hacer todo lo que debe ser hecho, e ir a todos los lugares que deben alcanzarse. A pesar de nuestras limitaciones e imperfecciones, si confiamos plenamente en Dios, sin depender de las capacidades y habilidades humanas, la verdad avanzará. Pongamos todas las cosas en las manos de Dios y dejemos que él dirija su obra a su manera, de acuerdo a su voluntad y mediante aquellos a quienes él elija. El puede usar a los que parecen débiles y a los que son humildes, pero no utili­zará la sabiduría humana a menos que sea diariamente controlada por el Espirito Santo; sería necio intentarlo de otra manera. Debemos tener más fe y confianza en que Dios llevará su obra hacia adelante con éxito (Manuscript Releases, tomo 8, p. 218).

La iglesia tiene el alto privilegio de trabajar juntamente con los ángeles celestiales, y Dios pide a los hombres y mujeres que la forman que intercedan por las almas a las que Cristo compró con su propia sangre. De esta manera mostrarán cuánto aman a Jesús y a esas almas que están por caer. Al sostener sus manos, pueden ayudarlas a obtener una rica y santa experiencia, embellecida por los atributos de Cristo. Una iglesia viva tiene un trabajo que realizar; el cuerpo como un todo y cada miembro personalmente, tienen que aplastar el pecado debajo de sus pies. Nuestra vida diaria, nuestros hábitos, nuestras conversa­ciones, todo tiene que ser colocado del lado del Señor. Como atalayas, debemos luchar e interceder con el Dios del pacto, para poder ganar a las almas para el Salvador (Ellen G. White 1888 Materials, pp. 747, 748).


La revuelta de Absalón
Martes 9 de noviembre

La influencia de la irresolución y apatía de David se extendía a sus subordinados; la negligencia y la dilación caracterizaban la admi­nistración de la justicia. Arteramente, Absalón sacaba ventaja de toda causa de desafecto. Día tras día, se podía ver a ese hombre de semblante noble a la puerta de la ciudad, donde una multitud de suplicantes aguar­daba para presentarle sus agravios en procura de que fuesen reparados. Absalón se rozaba con ellos, oía sus agravios, y expresaba cuánto sim­patizaba con ellos por sus sufrimientos y cuánto lamentaba la falta de eficiencia del gobierno...

Fomentado por las arteras insinuaciones del príncipe, el descon­tento con el gobierno cundía rápidamente. Todos los labios alababan a Absalón. Se le tenía generalmente por heredero del trono; el pueblo lo consideraba con orgullo digno del alto puesto, y se encendió el deseo de que él ocupara el trono. "Así robaba Absalom el corazón de los de Israel". No obstante, el rey, cegado por el amor a su hijo, no sospechaba nada. La condición de realeza que Absalón había asumido era conside­rada por David como destinada a honrar su corte, como una expresión de júbilo por la reconciliación (Patriarcas y profetas, pp. 790, 791).

Nuevamente la procesión hizo alto. Una compañía vestida de indumentaria sagrada se aproximaba. "Y he aquí, también iba Sadoc, y con él todos los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios". Los que seguían a David vieron en esto un buen augurio. La presencia de aquel símbolo sagrado era para ellos una garantía de su liberación y de su victoria final. Inspiraría valor al pueblo para reunirse alrededor del rey. La ausencia del arca de Jerusalén infundiría terror a los partidarios de Absalón.

Al ver el arca, el corazón de David se llenó por un momento breve de regocijo y esperanza. Pero pronto le embargaron otros pensamientos. Como soberano designado para regir la herencia de Dios, le incumbía una solemne responsabilidad. Lo que más preocupaba al rey de Israel no eran sus intereses personales, sino la gloria de Dios y el bienestar de su pueblo. Dios, que moraba entre los querubines, había dicho con respecto a Jerusalén: "Este es mi reposo para siempre" (Salmo 132:14), y sin autorización divina, ni los sacerdotes ni el rey tenían derecho a remover de su lugar el símbolo de su presencia. Y David sabía que su corazón y su vida debían estar en armonía con los preceptos divinos; de lo contrario el arca sería un instrumento de desastre antes que de éxito. Recordaba siempre su gran pecado. Reconocía en esta conspiración el justo castigo de Dios. Había sido desenvainada la espada que no había de apartarse de su casa. Ignoraba cuáles serían los resultados de la lucha; y no le tocaba a él quitar de la capital de la nación los sagrados estatutos que representaban la voluntad del Soberano divino de ella, y que eran la constitución del reino y el fundamento de su prosperidad.

Ordenó a Sadoc: "Vuelve el arca de Dios a la ciudad" (Patriarcas y profetas, pp. 793, 794).


La elección de Abiatar
Miércoles 10 de noviembre

...Tanto por sus dotes naturales como por su carácter religioso, Salomón estaba mejor capacitado que su hermano mayor para desem­peñar el cargo de soberano de Israel; no obstante, aunque la elección de Dios había sido indicada claramente, Adonía no dejó de encontrar adherentes. Joab, aunque culpable de muchos crímenes, había sido hasta entonces leal al trono; pero ahora se unió a la conspiración con­tra Salomón, como también lo hizo Abiatar, el sacerdote. La rebelión estaba madura; los conspiradores se habían reunido en una gran fiesta en las cercanías de la ciudad para proclamar rey a Adonía, cuando sus planes fueron frustrados por la rápida acción de unas pocas personas fieles, entre las cuales las principales eran Sadoc, el sacerdote, Matan, el profeta, y Betsabé, la madre de Salomón. Estas personas presentaron al rey cómo iban las cosas y le recordaron la instrucción divina de que Salomón debería sucederle en el trono. David abdicó inmediatamente en favor de Salomón, quien fue en seguida ungido y proclamado rey. La conspiración fue aplastada. Sus principales actores habían incurrido en la pena de muerte. Se le perdonó la vida a Abiatar, por respeto a su cargo y a su antigua fidelidad hacia David; pero fue destituido del puesto de sumo sacerdote, que pasó al linaje de Sadoc. A Joab y Adonía se les perdonó por el momento, pero después de la muerte de David sufrieron la pena de su crimen. La ejecución de la sentencia en la per­sona del hijo de David completó el castigo cuádruple que atestiguaba el aborrecimiento en que Dios tenía el pecado del padre (Patriarcas y profetas, p. 812).

Satanás ha obrado con poder engañoso introduciendo una multitud de errores que oscurecen la verdad. El error no podría permanecer solo; pronto se extinguiría si no se aferrara como un parásito del árbol de la verdad. El error extrae su vida de la verdad de Dios. Las tradiciones de los hombres, como gérmenes que circulan, se aferran de la verdad de Dios, y los hombres las consideran como una parte de la verdad. Satanás se afianza y cautiva la mente de los hombres mediante falsas doctrinas, haciendo que sostengan teorías que no tienen fundamento en la verdad. Los hombres atrevidamente enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres, y a medida que las tradiciones se trans­miten de un siglo a otro, adquieren poder sobre la mente humana. Pero la antigüedad no convierte el error en verdad ni su agobiante peso hace que la planta de la verdad se convierta en un parásito. El árbol de la verdad da su propio fruto genuino que muestra su verdadero origen y naturaleza. El parásito del error da también su propio fruto, y manifies­ta que su carácter difiere de la planta de origen celestial (Comentario bíblico adventista, tomo 5, p. 1070).

El plan de salvación no se aprecia cómo debería apreciarse. No se lo discierne o comprende. Se lo estima como un asunto común. No se advierte que para unir lo humano con lo divino se requirió el ejercicio de la Omnipotencia... Cristo, al cubrir su divinidad con la humanidad, elevó a la humanidad en la escala del valor moral hasta colocarla en una dignidad infinita. ¡Qué condescendencia de parte de Dios y de su Hijo unigénito, que era igual con el Padre!...

Ha sido tan grande la ceguera espiritual de los hombres, que han procurado hacer ineficaz la Palabra de Dios. Con sus tradiciones han declarado que el gran plan de salvación se preparó para abolir la ley de Dios y terminar con su vigencia. En cambio, el Calvario es el poderoso argumento que prueba la inmutabilidad de los preceptos de Jehová...

La condición del carácter debe compararse con la gran norma moral de justicia. Debe haber una búsqueda de los pecados peculiares que han sido ofensivos para Dios, que han deshonrado su nombre y apagado la luz del espíritu, y matado el primer amor del alma (A fin de conocerle, p. 258).

Y los hombres de nuestros días están buscando afanosamente los tesoros terrenales. Su mente está llena de pensamientos egoístas y ambi­ciosos. Por ganar las riquezas, el honor o el poder mundanos, colocan las máximas, las tradiciones y los mandamientos de los hombres por encima de los requisitos de Dios. Las riquezas de su Palabra se hallan ocultas a estas personas (Palabras de vida del Gran Maestro, pp. 77, 78).


La suerte de Abiatar
Jueves 11 de noviembre

Las profecías no cambian el carácter de los que las cumplen. Los seres humanos actúan con libre albedrío en la formación de su carácter, ya sea siguiendo el modelo divino o el tosco formato satánico (Review and Herald, 13 de noviembre, 1900).

Hoy se envía a los ángeles para que ministren a los que serán here­deros de la salvación, para que les ayuden a escapar de la esclavitud del poder de Satanás... A todo ser humano se le da libertad de elección. Debe decidir si permanecerá bajo la bandera negra de la rebelión, o bajo el estandarte ensangrentado del Príncipe Emanuel. Con gran afán el cielo observa el conflicto entre el bien y el mal. Nadie sino el obe­diente puede entrar por las puertas de la ciudad de Dios. Sobre los que prefieren continuar en la transgresión se pronunciará al fin la sentencia de muerte. La tierra será purificada de sus malas obras, de su oposición obstinada a Dios (En lugares celestiales, p. 361).

Nuestros primeros padres, a pesar de que fueron creados inocentes y santos, no fueron colocados fuera del alcance del pecado... Debían gozar de la comunión de Dios y de los santos ángeles; pero antes de darles seguridad eterna, era menester que su lealtad se pusiese a prueba. En el mismo principio de la existencia del hombre se le puso freno al egoísmo, la pasión fatal que motivó la caída de Satanás. El árbol del conocimiento, que estaba cerca del árbol de la vida, en el centro del huerto, había de probar la obediencia, la fe y el amor de nuestros prime­ros padres. Aunque se les permitía comer libremente del fruto de todo otro árbol del huerto, se les prohibía comer de éste, so pena de muerte. También iban a estar expuestos a las tentaciones de Satanás; pero si soportaban con éxito la prueba, serían colocados finalmente fuera del alcance de su poder, para gozar del perpetuo favor de Dios...

Dios pudo haber creado al hombre incapaz de violar su ley; pudo haber detenido la mano de Adán para que no tocara el fruto prohibido, pero en ese caso el hombre hubiese sido, no un ente moral libre sino un mero autómata. Sin libre albedrío, su obediencia no habría sido volun­taria, sino forzada. No habría sido posible el desarrollo de su carácter... Hubiese sido indigno del hombre como ser inteligente, y hubiese dado base a las acusaciones de Satanás, de que el gobierno de Dios era arbi­trario (Conflicto y valor, p. 13).




Descargalas Notas de Elena G. de White en pdf, haciendo clic aquí.
Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.





Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento" / Notas de Elena G. de White

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin

+ Leer más...




Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de cada entrada.