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jueves, 5 de enero de 2012

El Dios Triuno / Lección 1: para el 7 de enero de 2012 + audios y videos

Comentarios del pastor Alejandro Bullón y de la Escuela Sabática Universitaria.

► Comentario de la Escuela Sabática Universitaria / Universidad de Montemorelos, Mexico.
• Presentadora Jorge Cavazos. Invitados Zury Jassen Vásquez, Karla Acosta y Samuel Salazar.



EscuelaSabáticaUniversitaria.org...

...aprovecha las nuevas tecnologías de la información para la propagación del evangelio. Se trata de un sitio web dirigido especialmente a estudiantes universitarios y jóvenes profesionales que provee recursos de información en un ambiente de interpretación confiable, ideas frescas para comunicar el evangelio, y una comunidad atractiva y amena. Todo esto gira en torno al estudio de la lección de la Escuela Sabática.




► Comentario del Pr. Alejandro Bullón.




Pr. Alejandro Bullón

Trabajó diez años en su país, Perú, como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial y evangelista de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".





• RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS


• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna, 0 a 2 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes, 3 a 5 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios, 6 a 9 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios, 10 a 12 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Adolescentes, 13 a 14 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil, 15 a 18 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí





Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Autor: JO ANN DAVISON es profesora de Teología en el Seminario de Andrews University (siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica).

Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin







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sábado, 31 de diciembre de 2011

El Dios Triuno / Lección 1: para el 7 de enero de 2012 + recursos y descargas

Sábado 31 de diciembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Deuteronomio 6:4; Filipenses 2:6; Mateo 28:19; Génesis 1:26, 27; Juan 14-16.

PARA MEMORIZAR: “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna” (Jud. 20, 21).

PENSAMIENTO CLAVE: Las Escrituras hablan de la divinidad y la unidad de la Deidad.

LA PALABRA TRINIDAD no aparece en la Biblia, pero esta doctrina (Dios es uno y, sin embargo, está constituido por tres “Personas”) es básica, pues trata de quién es Dios, cómo es, cómo actúa y cómo se relaciona con el mundo. Y que Cristo sea Dios es esencial para el plan de salvación.

En la Biblia, hay tres tipos de evidencias del Dios triuno: 1) evidencias de la unidad de Dios; 2) evidencias de que hay tres Personas que son Dios; 3) indicios, en el texto, de la triunidad de Dios.

Las distinciones entre Dios, Cristo y el Espíritu Santo, en la Biblia, deben comprenderse como la forma en que Dios es en sí mismo, por difícil que sea captarlo. “Los eternos dignatarios celestiales –Dios, Cristo y el Espíritu Santo–” (Ev 447) son iguales pero no idénticos ni intercambiables.

Aunque al principio de nuestra historia hubo algunas dudas, nuestra iglesia ha tomado una posición firme. La Creencia Fundamental Nº 2 dice: “Hay un Dios: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, la unión de tres personas coeternas”.


LA UNICIDAD DE DIOS
Domingo 1º de enero

El sistema de creencias de los antiguos hebreos era rigurosamente monoteísta: “mono” que significa “uno”, y “teísta”, de la palabra griega para “Dios”, queriendo decir que hay solo un Dios verdadero. Esta posición es invariable a través de todo el Antiguo Testamento. Hay solo un Dios, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y no muchos dioses, como creían las naciones y las tribus que rodeaban a los hebreos. En este sentido, la religión de la Biblia es singular.

• ¿Cómo habla Dios de sí mismo en Éxodo 3:13 al 15? ¿Cómo implican estos versículos la unicidad de Dios?

La unicidad (cualidad de ser uno) de Dios también se encuentra en el texto de Deuteronomio 6:4, que los judíos llaman “la Shemá”. Recibió este nombre porque la palabra inicial, la orden “Oye”, en hebreo, es la palabra “shemá”. Esta afirmación es una de las grandes verdades acerca de Dios, que el pueblo de Israel debía creer y enseñar a sus hijos.

• “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deut. 6:4). Compara este versículo con Génesis 2:24: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. ¿Qué nos dice que la misma palabra hebrea para “uno” aparezca en ambos textos?

La misma palabra, ejad, para “uno”, se usa para Dios en la Shemá de Deuteronomio 6:4. La palabra ejad, para unicidad, no implica una suma matemática sino, en cambio, una unidad compleja. Aquí, algo se afirma acerca de una unidad de partes diferentes. El esposo y la esposa han de ser “uno” (ejad) de acuerdo con Génesis 2:24, así como en Deuteronomio Dios es “uno”.

• ¿De qué modo el Nuevo Testamento habla acerca de la unidad de Dios? Sant. 2:19; 1 Cor. 8:4.

• ¿De qué forma el comprender a Dios como “uno” nos ayuda a evitar las trampas de la idolatría en cualquiera de sus formas? ¿Por qué debemos adorar solo a Dios? ¿Cómo puedes erradicar cualquier “ídolo” de tu propia vida?


LA DIVINIDAD DE CRISTO
Lunes 2 de enero

La divinidad del Padre rara vez se discute. Al cuestionar la Trinidad, algunos desafían la divinidad de Cristo. Si Jesús no fuera eterno y plenamente divino, el plan de salvación estaría muy comprometido (ver la sección del jueves).

• ¿De qué modo Pablo, una vez un estricto fariseo, habla acerca de la divinidad de Cristo? Fil. 2:6.

Para un fariseo cuyo cimiento acerca de la unidad de Dios es el Antiguo Testamento, esta es una afirmación asombrosa, porque revela el compromiso de Pablo con la divinidad de Cristo.

El libro a los Hebreos –escrito a judíos que eran sólidos monoteístas, como Pablo– contiene afirmaciones fuertes que subrayan la divinidad del Hijo de Dios. En Hebreos 1:8 y 9, la naturaleza divina de Cristo está expresada en forma explícita.

Pero, más importante que la revelación de la divinidad de Cristo es la autoconciencia de Jesús. Él no recorría Jerusalén con un coro que proclamaba su divinidad. No obstante, los cuatro evangelios incluyen muchas evidencias que revelan cómo se veía él a sí mismo. Jesús afirmó poseer lo que correspondía solo a Dios: habló de los ángeles de Dios como de sus ángeles (Mat. 13:41); afirmó perdonar pecados (Mar. 2:5-10); y afirmó tener el poder de juzgar al mundo (Mat. 25:31-36). ¿Quién podía hacer esto, apropiadamente, fuera de Dios?

• Jesús aceptó la adoración de diversas personas: Mat. 14:33; 28:9; Luc. 24:50-52; Juan 9:35-38. Compara sus acciones con las de Pablo (Hech. 14:8-18). ¿Qué revela acerca de su divinidad el hecho de que Jesús aceptó esta adoración?

Durante su juicio, se lo acusó de pretender ser el Hijo de Dios (Juan 19:7; Mat. 26:63-65). Si Jesús no se consideraba a sí mismo Dios, esta era una oportunidad básica para que él corrigiera ese error. Pero no lo hizo. De hecho, en su juicio ante Caifás, afirmó su propia divinidad bajo juramento. En la Biblia tenemos evidencias muy sólidas de la divinidad de Cristo.

• Medita en la vida de Jesús y concéntrate en el hecho de que él era Dios mismo, el Creador del universo. ¿Qué nos dice la Biblia acerca del amor de Dios por el mundo? ¿Por qué deberías obtener mucho consuelo y esperanza de esta verdad asombrosa?


EL ESPÍRITU SANTO
Martes 3 de enero

Si Dios puede ser “uno” en las dos Personas del Padre y del Hijo, añadir una tercera Persona a la Deidad no debería presentar mayores dificultades: hablamos acerca del Espíritu Santo.

• Lee Génesis 1:2. ¿Qué se dice del Espíritu Santo tan temprano en el registro bíblico?

• ¿De qué modo Mateo 28:19 llama la atención a los tres miembros de la Deidad?

Cuando Jesús indicó cómo bautizar a los nuevos creyentes, mencionó a las tres Personas. Esta fórmula bautismal se usa en la mayoría de los bautismos cristianos actuales. La persona que ha elegido seguir a Jesús es bautizada en el “Nombre” (en el griego es singular, no plural), aunque incluye a las tres Personas, que se ven como Uno.

En el bautismo de Jesús, las tres Personas estuvieron juntas. Lee la descripción en Marcos 1:9 al 11. Marcos dice que los cielos se “abrieron” (vers. 10) (se traduciría mejor con “se rasgaban”, BJ). Él menciona a los tres Miembros de la Deidad en una majestuosa revelación de Dios, que afectó incluso la naturaleza.

Así como con Jesús, la obra del Espíritu Santo está vinculada con las acciones de Dios. Repasa las siguientes descripciones de las acciones del Espíritu Santo:

1. Cuando el ángel anunció el nacimiento de Cristo, le dijo a María que su hijo sería llamado “santo” porque el Espíritu Santo vendría sobre ella (Luc. 1:35).
2. Jesús afirmó que el Espíritu del Señor estaba sobre él, ungiéndolo para predicar (Luc. 4:18).
3. También afirmó que echaba fuera los demonios por el Espíritu de Dios (Mat. 12:28).
4. El Espíritu, que continuaría la obra de Cristo después de su partida, es otro Consolador de la misma clase (Juan 14:16).
5. Jesús sopló el Espíritu Santo sobre sus seguidores (Juan 20:22).
6. Los nuevos cristianos tendrían tanto la morada del Espíritu Santo en ellos (Juan 14:17) como el Espíritu de Cristo (Gál. 2:20; Col. 1:27).

Cristo y el Espíritu Santo están íntimamente vinculados en su ministerio. Además, hay referencias bíblicas que identifican al Espíritu Santo como Dios. Lee Hechos 5:1 al 11. ¿Cómo nos ayuda este incidente a comprender la divinidad del Espíritu Santo?


EN UNIDAD E IGUALDAD
Miércoles 4 de enero

Si bien la Biblia es muy clara respecto de que Dios es uno (ejad), ella también habla acerca de la pluralidad de Personas. Los eruditos y los estudiantes de la Biblia, a través de los milenios, han visto, en muchos textos del Antiguo Testamento, poderosas evidencias de la naturaleza plural de Dios. Esta verdad, como muchas otras, se ve más plenamente revelada en el Nuevo Testamento.

• Lee Génesis 1:26 y 27. ¿Cómo se revela aquí la pluralidad de Dios?

Esta combinación de plural y singular cuando se refiere a Dios también aparece en Génesis 11:7 y 8, en la construcción de la torre de Babel. Dios mismo habla otra vez. Se menciona a “Jehová”, pero habla como uno de un grupo (verbos en plural).

• Lee Isaías 6:8. ¿De qué forma ves la pluralidad del “Señor” también aquí?

En el Nuevo Testamento, ¿cómo exalta Pedro, en el sermón de Pentecostés, a Jesús dentro de la Deidad? (Ver Hech. 2:33.) Pedro, un devoto judío monoteísta y, por ello, creyente en un Dios, proclama la plena divinidad de Cristo, ahora en el cielo. En su carta a los exiliados judíos de la dispersión, Pedro otra vez comunica evidencia de la naturaleza triuna de Dios. (Ver 1 Ped. 1:1-3.)

• ¿Cómo incluye Pablo la pluralidad de Dios al describir el proceso de la salvación? 2 Cor. 1:20-22. (Ver también 2 Cor. 13:14.)

• Con nuestras mentes finitas y, además, caídas, esta enseñanza no es fácil de captar plenamente. Estamos tratando aquí con la naturaleza de Dios, el Creador del universo. Cuán necio sería pensar que podríamos comprenderlo completamente; como seres humanos, en especial, no comprendemos “completamente” casi nada. Medita aun en las cosas más sencillas que puedes pensar. ¿Cuántos aspectos de ello quedan más allá de tu captación? ¿Cuánto más si es algo tan grandioso como la naturaleza de Dios mismo?


LA TRINIDAD Y LA SALVACIÓN
Jueves 5 de enero

El Evangelio de Juan se ocupa de la naturaleza de Dios y parece estar muy consciente tanto de la unicidad de Dios como de que está constituido por tres Personas.

• Lee la oración de Cristo en Juan, capítulos 14 al 16. ¿Cuántas referencias hay a las tres Personas de Dios? ¿Cómo nos ayudan estos pasajes a comprender esta verdad?

Aquí está la concentración mayor de referencias a Dios como tres Personas coiguales, y a la dinámica interna en la Trinidad. La doctrina de la Trinidad no es una especulación abstracta, sino la conclusión obtenida por el estudio de la Biblia.

La divinidad de Cristo es importante. Si Cristo no fuera plenamente Dios, él pasaría nuestro castigo a otro, en vez de tomarlo sobre sí mismo. El evangelio enseña que Dios en la cruz cargó con los pecados del mundo. Cualquier otra cosa le quitaría su poder a la expiación.

Piensa en esto: si Jesús fuera un ser creado, y no plenamente Dios, ¿cómo podría él –como criatura– soportar la ira de Dios contra el pecado? ¿Qué ser creado, por exaltado que fuera, podría salvar a la humanidad de la violación de la Ley?

Si Jesús no fuera divino, la Ley de Dios no sería tan sagrada como Dios mismo; si su violación pudiera expiarla un ser creado, solo sería tan sagrada como un ser creado. El pecado mismo no sería tan malo, si bastara la muerte de una criatura y no la del Creador. El hecho de que requirió que Dios mismo, en la Persona de Cristo, remediara el pecado es una evidencia de cuán serio es el pecado.

Además, la seguridad de la salvación viene por lo que Cristo hizo –y no por nuestras obras–, pues Dios mismo pagó la penalidad por nuestros pecados. ¿Qué podríamos hacer nosotros para añadir algo a esto? Si Cristo fuera creado, tal vez podríamos añadir algo. Pero Dios, el Creador, se sacrificó por nuestros pecados... y sería casi una blasfemia creer que podríamos hacer alguna cosa para complementar aquel sacrificio. Por eso, si Cristo no fuera divino, la expiación estaría fatalmente comprometida.

• Piensa: el Creador del universo murió en tu lugar para que tengas vida eterna. ¿Cómo puedes obtener esperanza y seguridad de esta verdad asombrosa? A la luz de esto, ¿qué otra cosa realmente importa?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 6 de enero

En la doctrina de la Trinidad, no encontramos tres roles diferentes en una Persona (eso sería modalismo). Tampoco hay tres dioses en un conjunto (eso es triteísmo o politeísmo). El Dios único (“Él”) es también, e igualmente, “Ellos”; y “Ellos” están siempre juntos, cooperando estrechamente. El Espíritu Santo ejecuta la voluntad del Padre y del Hijo, que es también su propia voluntad. Dios revela esta verdad sobre sí mismo en toda la Biblia.

Algunos luchan con la divinidad de Cristo porque, en la Tierra, Jesús se subordinó a la voluntad del Padre. Muchos piensan que es una “prueba” de que era menos que el Padre. Pero esta realidad no refleja la naturaleza de la Deidad, sino cómo operaría el plan de salvación. Jesús vendría a la humanidad, llegaría a ser “obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Fil. 2:8). Y “aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y [...] vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen” (Heb. 5:8, 9). Estas afirmaciones revelan que la subordinación de Jesús resultó de la Encarnación, que era vital para el plan de salvación. Solo prueban que él es plenamente divino y eterno.

“ ‘Y será llamado su nombre Emanuel [...] Dios con nosotros’. ‘La luz del conocimiento de la gloria de Dios’ se ve ‘en el rostro de Jesucristo’. Desde los días de la eternidad, el Señor Jesucristo era uno con el Padre; era ‘la imagen de Dios’, la imagen de su grandeza y majestad, ‘el resplandor de su gloria’. Vino a nuestro mundo para manifestar esta gloria” (DTG 11).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Algunos pioneros adventistas lucharon con la doctrina de la Trinidad. Hoy, la iglesia tiene una posición firme sobre esta doctrina. ¿Cómo nos revela, este cambio en el tiempo, la naturaleza progresiva de la verdad? Tú mismo ¿cómo has crecido en tu comprensión de la verdad? ¿Qué creencias sostuviste una vez, que hoy ya no aceptas?

2. Juan 8:58 dice: “Jesús les dijo: De cierto [...] Antes que Abraham fuese, yo soy”. ¿Cómo revela este texto la divinidad de Cristo?

RESUMEN: Para profundizar nuestro amor por el grande e infinito Dios, para servirlo y adorarlo, debemos captar lo que él nos dice acerca de sí mismo. La Trinidad es un misterio, pero en la Biblia los “misterios” son verdades profundas que un Dios infinito nos revela a un nivel finito. Por eso, podemos hablar de Dios con seguridad solo desde nuestras rodillas. “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deut. 6:4).




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Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Autor: JO ANN DAVISON es profesora de Teología en el Seminario de la Andrews
University (siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica).

Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin






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sábado, 10 de diciembre de 2011

Vivir por el Espíritu / Lección 12: para el 17 de diciembre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 10 de diciembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 5:16-25; Deuteronomio 13:4, 5; Romanos 7:14-24; Jeremías 7:9; Oseas 4:2; Mateo 22:35-40.

PARA MEMORIZAR: “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gál. 5:16).

UN HIMNO CRISTIANO MUY AMADO es “Fuente de la vida eterna”, de Robert Robinson. Pero Robinson no siempre fue un hombre de fe. La muerte de su padre lo dejó enojado, y cayó en el libertinaje y en la ebriedad. Al escuchar al predicador George Whitefield, Robinson rindió su vida al Señor. Llegó a ser pastor metodista y escribió ese himno, que originalmente incluía las líneas: “¡Oh, de la gracia gran deudor,/ diariamente soy comprometido!/ Permite que tu bondad,/ como una cadena,/ ate mi errante corazón contigo”.

Incómodo con la línea acerca del extravío del cristiano, alguien la cambió para que dijera: “Inclinado a adorarte, Señor, yo me siento, inclinado a amar al Dios a quien sirvo” (aquí se habla de la versión en inglés).

Pese a la buena intención del editor, el original describe la lucha del cristiano. Tenemos dos naturalezas que están en conflicto: la de la carne y la del espíritu. Aunque nuestra naturaleza pecaminosa siempre estará “inclinada” a apartarse de Dios, si estamos dispuestos a rendirnos a su Espíritu, no tenemos que ser esclavizados por los deseos de la carne. Esta es la esencia del mensaje de Pablo en los textos para esta semana.


ANDAR EN EL ESPÍRITU
Domingo 11 de diciembre

• Lee Gálatas 5:16. ¿Qué tiene que ver el concepto de “andar” con una vida de fe? Deut. 13:4, 5; Rom. 13:13; Efe. 4:1, 17; Col. 1:10.

“Andar” es una metáfora que aparece en el Antiguo Testamento, y se refiere a la forma en que una persona debería conducirse. Pablo, siendo judío, usa esta metáfora en sus cartas para describir la conducta que debería caracterizar la vida cristiana. Es probable que su uso esté conectado con el primer nombre que se asoció con la iglesia primitiva. Antes de que los seguidores de Jesús fueran llamados cristianos (Hech. 11:26), eran conocidos como los seguidores “del Camino” (Juan 14:6; Hech. 22:4; 24:14). Esto sugiere que, en una fecha muy temprana, el cristianismo no era solo un conjunto de creencias teológicas centradas en Jesús, sino era también un “camino” de vida para ser “andado”.

• ¿De qué modo la metáfora de Pablo acerca del andar es diferente de la que aparece en el Antiguo Testamento? Compara Éxodo 16:4, Levítico 18:4 y Jeremías 44:23 con Gálatas 5:16 y 25, y Romanos 8:4.

La conducta en el Antiguo Testamento no fue definida como “andar” sino más específicamente como “andar en la Ley”. Halakáh es el término legal que los judíos usan para referirse a las reglas y los reglamentos que se encuentran en la Ley y en las tradiciones rabínicas de sus padres. Aunque halakáh generalmente se traduce como “la Ley judía”, esa palabra realmente está basada en la palabra hebrea para “caminar”, y significa “el camino para andar”.

Los comentarios de Pablo acerca de “andar en el Espíritu” no son contrarios a la obediencia a la Ley. Él no propone que los cristianos violen la Ley. Pablo no se opone a la Ley o a la obediencia a la Ley. Él se opone a la forma legalista en la que se usaba mal la Ley. La obediencia genuina que Dios desea nunca puede ser alcanzada por una presión exterior, sino solo por una motivación interior producida por el Espíritu (Gál. 5:18).

• ¿Cuál ha sido tu experiencia en cuanto a “andar en el Espíritu”? ¿Qué prácticas en tu vida hacen que este andar sea más difícil?


EL CONFLICTO DEL CRISTIANO
Lunes 12 de diciembre

• “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gál. 5:17: ver también Rom. 7:14-24). En tu propia vida, ¿cómo has experimentado la dolorosa realidad de estas palabras?

La lucha que Pablo describe se refiere específicamente al “tira y afloja” que existe en el cristiano. Los seres humanos nacemos con los deseos de la carne (Rom. 8:7) pero, cuando nacemos de nuevo por el Espíritu, surge un conflicto espiritual real (Juan 3:6). Los no cristianos también experimentan conflictos morales. Pero, aun ese conflicto es un resultado del Espíritu. La lucha del cristiano tiene una nueva dimensión, porque el creyente posee dos naturalezas que están en guerra entre sí: la carne y el Espíritu.

Los cristianos han anhelado siempre alivio de esa lucha. Algunos han procurado concluir el conflicto retirándose de la sociedad, otros pretenden erradicar la naturaleza pecaminosa por algún acto divino de gracia. Ambos intentos están mal orientados. Aunque el poder del Espíritu puede dominar los deseos de la carne, el conflicto lo llevamos con nosotros y continuará hasta que recibamos un cuerpo nuevo en la segunda venida de Cristo.

Cuando Pablo escribe en Romanos 7 acerca del conflicto interior en los cristianos, subraya la extensión de ese conflicto. Como poseemos dos naturalezas, estamos en ambos lados de la batalla al mismo tiempo. La parte espiritual desea lo que es espiritual y detesta la carne. La parte carnal anhela las cosas de la carne y se opone a lo que es espiritual. Siendo que la mente convertida es demasiado débil para resistir la carne, la única esperanza que tenemos de dominar la carne es hacer una decisión diaria de ponernos del lado del Espíritu contra la parte pecaminosa de nosotros. Por eso, Pablo insiste tanto en que debemos elegir andar en el Espíritu.

• Por tu propia experiencia con la batalla entre estas dos naturalezas, ¿qué consejo le darías a alguien que está tratando de entender este conflicto inacabable con el yo?


LAS OBRAS DE LA CARNE
Martes 13 de diciembre

En Gálatas 5:18 al 26, Pablo desarrolla el contraste que existe entre la carne y el Espíritu por medio de una lista de vicios y otra de virtudes éticas. Este tipo de listas era una característica literaria tanto de la literatura judía como de la grecorromana. Ellas identifican conductas que deben ser evitadas y virtudes que deben ser imitadas.

• Examina las listas de vicios y de virtudes en los pasajes que siguen. ¿De qué modo estas listas de Pablo en Gálatas 5:19 al 24 son similares, pero también diferentes, de otras listas? Jer. 7:9; Ose. 4:2; Mar. 7:21, 22; 1 Tim. 3:2, 3; 1 Ped. 4:3; Apoc. 21:8.

Aunque Pablo conocía estas listas de vicios y de virtudes, hay diferencias importantes en la forma en que él usa las dos listas en Gálatas. Pablo contrasta las dos listas, pero no se refiere a ellas del mismo modo. Llama “obras de la carne” a la lista de vicios, pero “el fruto del Espíritu” a la lista de virtudes. Esta es una distinción importante. James D. G. Dunn declara: “La carne demanda, pero el Espíritu produce. Mientras que una lista exuda un aire de ansiosa afirmación personal y frenética indulgencia propia, la otra habla más de preocupación por otros, serenidad, resiliencia, confiabilidad” (The Epistle to the Galatians, p. 308).

La segunda diferencia entre las dos listas es que la de los vicios está titulada en plural: “obras de la carne”. Sin embargo, “fruto del Espíritu” está en singular. Esta diferencia sugiere que la vida en la carne promueve no solo división, sino también desacuerdos y desunión. En contraste, la vida en el Espíritu da un fruto, que se manifiesta en nueve cualidades que fomentan la unidad.

En este contexto, algunas personas pretenden que lo que crean acerca de Dios no tiene importancia mientras sean sinceras. Nada podría estar más lejos de la verdad. La lista de los vicios de Pablo sugiere que conceptos corrompidos acerca de Dios dan ideas distorsionadas acerca de la conducta sexual, de la religión y de la ética. Además, también pueden conducir a la pérdida de la vida eterna (Gál. 5:21).

• Repasa la lista de las “obras de la carne”. ¿De qué modo puedes ver cada una como una violación de alguno de los Diez Mandamientos?


EL FRUTO DEL ESPÍRITU (Gál. 5:22-24)
Miércoles 14 de diciembre

• “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gál. 5:22, 23). ¿De qué modo la obediencia a los Diez Mandamientos refleja el fruto del Espíritu como está expresado en estos versículos? (Ver también Mat. 5:21, 22, 27, 28; 22:35-40.)

Los Diez Mandamientos no son una alternativa al amor, sino que nos guían a mostrar amor, tanto a Dios como a la humanidad. El amor no está en conflicto con la Ley. La idea de que el amor a Dios y a nuestros prójimos anula los Diez Mandamientos tiene tan poca lógica como decir que amar la naturaleza anula la ley de la gravedad.

Además, en contraste con las quince descripciones de las obras de la carne, el fruto del Espíritu se describe en nueve virtudes. Los eruditos creen que estas nueve virtudes están organizadas en tres grupos de tres. Algunos ven una referencia implícita a la Trinidad en el número tres; otros creen que las tres tríadas reflejan la forma en que debemos relacionarnos con Dios, con nuestro prójimo y con nosotros mismos; y otros ven la lista como una descripción de Jesús. Aunque cada una de estas percepciones tiene algún mérito, el punto más importante es la prioridad suprema que Pablo pone sobre el amor en la vida cristiana.

El que Pablo ponga el amor como la primera virtud no es accidental. Ya ha subrayado el lugar central del amor en la vida cristiana, en Gálatas 5:6 y 13, y lo incluye en sus otras listas (2 Cor. 6:6; 1 Tim. 4:12; 6:11; 2 Tim. 2:22). Aunque las otras virtudes aparecen también en fuentes no cristianas, el amor es distintivamente cristiano. Todo esto indica que el amor no debe ser considerado como una virtud entre muchas, sino como la virtud cristiana que es la clave de todas las demás. El amor es el fruto más destacado del Espíritu (1 Cor. 13:13; Rom. 5:5), y debería definir la vida y las actitudes de todo cristiano (Juan 13:34, 35) por difícil que sea, algunas veces, mostrarlo.

• ¿Cuánta negación propia involucra el amor? ¿Puedes amar sin negarte a ti mismo? ¿Qué nos enseña Jesús acerca del amor y la negación propia?


EL CAMINO A LA VICTORIA
Jueves 15 de diciembre

El conflicto interior entre la carne y el Espíritu siempre existirá en el corazón del creyente, pero la vida cristiana no tiene que estar dominada por la derrota, el fracaso y el pecado.

• De acuerdo con Gálatas 5:16 al 26, ¿cuál es la clave para vivir una vida en la que el Espíritu reine sobre la carne?

Gálatas 5:16 al 26 contiene cinco verbos clave que describen el tipo de vida en la que reina el Espíritu. Primero, el creyente necesita “andar” en el Espíritu (vers. 16). El verbo griego es peripatéo, que significa “andar alrededor”. Los seguidores del famoso filósofo griego Aristóteles llegaron a ser conocidos como los peripatéticos, porque seguían a Aristóteles por todas partes. El verbo está en presente e implica, para Pablo, que no debe ser algo ocasional, sino una experiencia diaria continua. Además, como la orden es “andar” en el Espíritu, es una elección que tenemos que hacer diariamente.

El segundo verbo es “ser guiados” (vers. 18). Esto sugiere que debemos permitir que el Espíritu nos guíe por donde debemos andar (comparar Rom. 8:14; 1 Cor. 12:2). Nuestra tarea es la de seguir, no la de guiar.

Los siguientes dos verbos aparecen en Gálatas 5:25. El primero es “vivir” (záo en griego), y se refiere a la experiencia del nuevo nacimiento, que debe marcar la vida de cada creyente. Pablo usa el presente, lo que señala que este debe ser renovado diariamente. Como vivimos por el Espíritu, Pablo sigue diciendo que necesitamos “andar” por el Espíritu. La palabra “andar” es diferente de la del versículo 16. Aquí es stoijéo. Es un término militar que significa “trazar una línea”, “mantener el paso”. La idea es que el Espíritu no solo nos da vida sino también deberá dirigir nuestras vidas diariamente.

El verbo que Pablo usa en el versículo 24 es “crucificar”. Esto golpea un poco. Si hemos de seguir al Espíritu, debemos hacer una decisión firme de hacer morir los deseos de la carne. Por supuesto, Pablo está hablando figuradamente. Crucificamos la carne al alimentar nuestra vida espiritual y hacer morir de hambre los deseos de la carne.

• ¿Qué cambios y elecciones debes hacer a fin de tener las victorias prometidas, victorias en Cristo que ahora te esquivan continuamente?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 16 de diciembre

• “No todo es suave en la vida del cristiano. Se le presentan duros conflictos; lo asaltan severas tentaciones. ‘El deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne’. Mientras más cerca lleguemos al fin de la historia de esta Tierra, más engañosos e insidiosos serán los ataques del enemigo. Sus ataques se harán más violentos y más frecuentes. Los que se oponen a la luz y la verdad se volverán más endurecidos y apáticos, y más mordaces contra los que aman a Dios y guardan sus mandamientos” (Manuscrito 33, 1911, en “Comentarios de Elena G. de White”, CBA 6: 1.111).

• “La influencia del Espíritu Santo es la vida de Cristo en el alma. No vemos a Cristo ni le hablamos, pero su Espíritu Santo está tan cerca de nosotros en un lugar como en otro. Obra en cada uno que recibe a Cristo y mediante él. Los que conocen la morada interior del Espíritu revelan los frutos del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe” (Manuscrito 41, 1911, en “Comentarios de Elena G. de White”, CBA 6: 1.111, 1.112).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Medita en la idea de crucificar los deseos de la carne. ¿Qué significa esto? ¿Cómo y cuán a menudo debemos hacerlo? ¿Por qué usa Pablo un verbo tan fuerte? ¿Qué nos dice la palabra crucificar acerca de cuán dura es la batalla contra el yo?

2. ¿Qué lugar tiene el esfuerzo humano en producir el fruto del Espíritu? ¿Qué te dice tu propia experiencia acerca de eso?

3. Pablo dice que los que practican las obras de la carne no heredarán el Reino de Dios. ¿Cómo concilias esta afirmación con el hecho de que Pablo dice que somos salvados por la fe y no por las obras?

4. En tu propio andar con Dios, ¿cuál es la lucha más grande que afrontas? ¿No es el pecado y lo que el pecado produce en tu relación con Dios? ¿Quién no ha sentido dudas y chascos como resultado del pecado en su vida? En el contexto de la victoria sobre el pecado, ¿por qué debemos siempre recordar que nuestra salvación descansa totalmente sobre lo que Jesús hizo por nosotros?

Resumen: Aunque en la vida de todos los creyentes existe un conflicto entre los deseos de la carne y los deseos del Espíritu, la vida cristiana no tiene que estar condenada al fracaso. Siendo que Cristo ha conquistado el poder del pecado y la muerte, la vida cristiana puede ser una vida en la que reine el Espíritu, quien provee un suministro diario de la gracia de Dios o nos habilita para mantener a raya los deseos de la carne.






+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquíEnlace



• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"

Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.




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martes, 24 de agosto de 2010

Lección 9: Libertad en Cristo / Comentario de Doug Batchelor



Comentario del Pr. Doug Batchelor.

Director y principal orador del ministerio "Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.




Guía de Estudio de la Biblia: "La Redención en Romanos".
Periodo: Trimestre 3 / julio-setiembre de 2010
Autor: Don Neufeld

Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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sábado, 21 de agosto de 2010

Lección 9: Libertad en Cristo / Para el 28 de agosto de 2010

Sábado 21 de agosto

Lee Para el Estudio de esta Semana: Romanos 8:1-17

Para memorizar: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Rom. 8:1).

ROMANOS 8 es la respuesta de Pablo a Romanos 7, que habla de frustración, fracaso y condenación. En Romanos 8, la condenación desapareció, y es remplazada por la libertad y la victoria por medio de Jesús.

Pablo dice que si no aceptas a Jesús, la experiencia de Romanos 7 será tuya: esclavo del pecado; y no podrás hacer lo que eliges. Romanos 8 dice que Cristo Jesús ofrece librarte del pecado y te permite hacer el bien que quieres pero que tu carne no te permite.

Pablo explica el costo infinito de esta libertad. Cristo se hizo hombre para poder relacionarse con nosotros, ser el ejemplo perfecto y el sustituto en nuestro lugar. Él vino “en semejanza de carne de pecado” (vers. 3). Como resultado, en nosotros pueden cumplirse los requerimientos de la ley (vers. 4). O sea, Cristo hizo posible la victoria sobre el pecado y cumplir la ley.

Por falta de espacio, cubriremos solo Romanos 8:1 al 17, pero lee el resto del capítulo, lleno de seguridades del amor de Dios. Estos versículos indican la esperanza que tenemos ya que somos “más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (vers. 37) y “no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (vers. 32).


LIBRES DE CONDENACIÓN
Domingo 22 de agosto

Lee Romanos 8:1. ¿Qué significa “ninguna condenación”? ¿Condenación de qué? ¿Por qué estas son buenas noticias?

“En Cristo Jesús” es una frase común en los escritos paulinos. Para una persona estar “en” Cristo significa que ha aceptado a Cristo como su Salvador, confía absolutamente en él y ha decidido hacer suyo el camino de vida de Cristo. El resultado es una unión estrecha con Cristo.

“En Cristo Jesús” se contrasta con “en la carne”. También contrasta con la experiencia del capítulo 7, donde Pablo describe a la persona antes de su entrega a Cristo como carnal, o sea que es esclava del pecado. La persona está bajo condena de muerte (7:11, 13, 24) y sirve a “la ley del pecado” (vers. 23, 25). Está en un terrible estado de miseria (vers. 24).

Pero, entonces, se entrega a Jesús y se opera un cambio en su situación con Dios. Antes estaba condenada por quebrantar la ley y ahora su vida es perfecta a la vista de Dios, como si nunca hubiera pecado, porque la justicia de Cristo la cubre completamente. No hay más condenación, no porque no tiene faltas, ni pecados, sino porque el registro perfecto de la vida de Jesús está en lugar del de la persona; así, no hay condenación.

Pero, hay más buenas noticias. ¿Qué libera a una persona de la esclavitud del pecado? Rom. 8:2.

“La ley del Espíritu de vida” significa el plan de Cristo para salvar a la humanidad, en contraste con “la ley del pecado y de la muerte”, del capítulo 7, que era la ley donde el pecado gobernaba, cuyo fin es muerte.

La ley de Cristo, en cambio, trae vida y libertad. “Todo aquel que rehúsa entregarse a Dios está bajo el dominio de otro poder. No es su propio dueño. Puede hablar de libertad, pero está en la más abyecta esclavitud. [...] Mientras se lisonjea de estar siguiendo los dictados de su propio juicio, obedece la voluntad del príncipe de las tinieblas. Cristo vino para romper las cadenas de la esclavitud del pecado para el alma” (DTG 431). ¿Eres esclavo o estás libre en Cristo?

¿Cómo puedes estar seguro?


LO QUE LA LEY NO PODÍA HACER
Lunes 23 de agosto

Por buena que sea, la “ley” (la ley ceremonial, la ley moral, o aun ambas) no pueden hacer por nosotros lo que más necesitamos, y eso es proveer el medio de salvación para salvarnos de la condenación y la muerte que trae el pecado. Para eso, necesitamos a Jesús.

Lee Romanos 8:3 y 4. ¿Qué hizo Cristo que la ley, por su propia naturaleza, no puede hacer?

Dios proveyó el remedio al “enviar a su Hijo en semejanza de carne de pecado”. Cristo “condenó al pecado en la carne”. La encarnación de Cristo fue un paso importante en el plan de salvación. Es apropiado exaltar la Cruz pero, en la realización del plan de salvación, la vida de Cristo “en semejanza de carne de pecado” también fue muy importante.

Como resultado de lo que Dios ha hecho al enviar a Cristo, ahora es posible afrontar los justos requerimientos de la ley; es decir, hacer las cosas correctas que la ley demanda. “Bajo la ley” (Rom. 6:14), esto era imposible; “en Cristo”, ahora es posible.

Debemos recordar que hacer lo que la ley requiere no significa ganar la salvación por ese medio. Eso no es posible. Significa vivir la vida que Dios nos capacita para vivir; significa una vida de obediencia, una en la que hemos “crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (Gál. 5:24), una vida en la que reflejamos el carácter de Cristo.

“Andar”, en el versículo 4, es una expresión idiomática que significa “conducirse”. La palabra carne aquí denota a la persona no regenerada, sea antes o después de la convicción. Andar conforme a la carne es ser controlado por los deseos egoístas. En contraste, andar conforme al Espíritu es satisfacer los justos requerimientos de la ley. Solo por medio de la ayuda del Espíritu Santo podemos satisfacer este requerimiento. Solo en Cristo Jesús hay libertad para hacer lo que la ley requiere. Fuera de Cristo, no hay tal libertad. El que es esclavo del pecado encuentra que es imposible hacer el bien que elige hacer (ver Rom. 7:15, 18).

¿Cuán bien estás guardando la ley? Poniendo a un lado cualquier idea de ganar la salvación por la ley, ¿se cumple en tu vida la “justicia de la ley”? Si no es así, ¿por qué? ¿Qué clase de excusas pobres estás usando para racionalizar tu conducta?


LA CARNE Y EL ESPÍRITU
Martes 24 de agosto

“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz” (Rom. 8:5, 6). Medita en estos textos. ¿Qué mensaje básico surge de ellos? ¿Qué te dicen acerca de cómo vives tu vida?

“Piensan” aquí significa “fijar la mente en”. Un grupo de personas fija la mente en cumplir los deseos naturales; otro grupo fija su mente en las cosas del Espíritu para seguir sus dictados. Por cuanto la mente determina las acciones, los dos grupos viven y actúan en forma diferente.

¿Qué es incapaz de hacer la mente carnal? Rom. 8:7, 8.

Tener la mente fija en cumplir los deseos de la carne es, en realidad, vivir en enemistad contra Dios. La persona cuya mente está así fijada no se preocupa por hacer la voluntad de Dios, hasta puede ser rebelde contra él y despreciar abiertamente su ley.

Pablo desea enfatizar que, aparte de Cristo, es imposible guardar la ley de Dios. Una y otra vez Pablo vuelve a este tema: no importa cuánto uno trate, sin Cristo no se puede obedecer la ley.

El propósito de Pablo era persuadir a los judíos de que ellos necesitaban más que su Torah (ley). Por su conducta mostraban que, a pesar de tener la revelación divina, eran culpables de los mismos pecados que tenían los gentiles (Romanos 2). Ellos necesitaban al Mesías. Sin él, serían esclavos del pecado, incapaces de escapar de su dominio.

Esta era la respuesta de Pablo a los judíos que no podían comprender por qué lo que Dios les había dado en el Antiguo Testamento ya no era suficiente para la salvación. Pablo admitía que lo que ellos hacían era bueno, pero también necesitaban aceptar al Mesías que ahora ya había
venido.

Considera tus últimas 24 horas. ¿Fueron tus acciones del Espíritu o de la carne? ¿Qué te dice tu respuesta acerca de ti mismo? Si fueron de la carne, ¿qué cambios debes hacer y cómo puedes hacerlos?


EL ESPÍRITU EN NOSOTROS
Miércoles 25 de agosto

Pablo sigue su tema, contrastando las dos posibilidades que afronta la gente en cuanto a cómo viven: ya sea de acuerdo con el Espíritu, es decir, el Espíritu Santo de Dios, que se nos promete; o de acuerdo con su naturaleza carnal y pecaminosa. Un camino conduce a la vida eterna; el otro, a la muerte eterna. No hay terreno intermedio neutral. O como lo dijo Jesús: “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mat. 12:30). Es difícil ser más claro; o es blanco o es negro.

Lee Romanos 8:9 al 14. ¿Qué se promete a los que se entregan a Cristo?

La vida “en la carne” se contrasta con la vida “en el Espíritu”. La vida “en el Espíritu” es controlada por el Espíritu Santo. Aquí es llamado el Espíritu de Cristo, tal vez en el mismo sentido en que es un representante de Cristo y, por medio de él, Cristo mora en el creyente (vers. 9, 10).

En estos versículos, Pablo regresa a la figura de Romanos 6:1 al 11. En forma figurada, en el bautismo “el cuerpo de pecado”, o sea el cuerpo que sirve al pecado, es destruido. El “viejo hombre fue crucificado juntamente con él” (vers. 6). Pero, en el bautismo, no solo hay una sepultura sino también una resurrección, de modo que la persona bautizada se levanta para caminar en una vida nueva. Esto significa matar al viejo yo, una elección que tenemos que renovar día tras día. Dios no destruye la libertad humana. Aun después de que el viejo hombre de pecado es destruido, todavía es posible pecar. A los Colosenses, Pablo escribió: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros” (Col. 3:5).

Así, después de la conversión habrá todavía una lucha contra el pecado. La diferencia es que la persona en quien mora el Espíritu ahora tiene el poder divino para la victoria. Además, por cuanto la persona ha sido tan milagrosamente liberada del amo de pecado que la esclavizaba, ahora está obligada a no servir más al pecado.

Medita en esta idea: que el Espíritu de Dios, que levantó a Jesús de la muerte, es el mismo que mora en nosotros si se lo permitimos. ¡Piensa acerca del poder que hay allí para nosotros! ¿Qué nos impide beneficiarnos con él como deberíamos?


ADOPCIÓN VERSUS ESCLAVITUD
Jueves 26 de agosto

¿De qué modo describe Pablo la nueva relación en Cristo? Rom. 8:15. ¿Qué esperanza se encuentra para nosotros en esta promesa? ¿Cómo podemos hacerla real en nuestras vidas?

La nueva relación se describe como libertad del temor. Un esclavo está en servidumbre. Vive en un estado de constante temor de su amo. No ganará nada por sus largos años de servicio.

No ocurre lo mismo con el que acepta a Jesucristo. Primero, la persona rinde un servicio voluntario. Segundo, sirve sin temor porque “el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4:18). Tercero, adoptado como hijo, llega a ser heredero de una herencia de valor infinito.

“El espíritu de servidumbre se engendra cuando se procura vivir de acuerdo con una religión legal, mediante esfuerzos para cumplir las demandas de la ley por nuestras propias fuerzas. Solo hay esperanza para nosotros cuando nos ponemos bajo el pacto hecho con Abraham, que es el pacto de gracia por la fe en Cristo Jesús” (Comentarios de Elena G. de White, CBA 6:1.077).

¿Qué nos da la certeza de que Dios realmente nos ha aceptado como hijos? Rom. 8:16.

El testimonio interno del Espíritu confirma nuestra aceptación.

Mientras no es seguro avanzar meramente por sentimientos, los que con su mejor entendimiento siguen la luz de la Palabra escucharán una voz de autenticación interna asegurándoles que han sido aceptados como hijos de Dios.

De hecho, Romanos 8:17 nos dice que somos herederos; es decir, somos parte de la familia de Dios y, como herederos, como hijos, recibimos una maravillosa herencia de nuestro Padre. No la ganamos; nos es dada en virtud de nuestra nueva condición en Dios, una condición otorgada a nosotros por medio de su gracia, que ha sido puesta a nuestra disposición por causa de la muerte de Jesús en nuestro favor.

¿Cuán cerca estás tú del Señor? ¿Lo conoces realmente o solo sabes acerca de él? ¿Qué cambios debes hacer en tu vida a fin de tener un caminar más próximo con tu Creador y Redentor? ¿Qué te retiene y por qué?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 27 de agosto

Lee “La verdad progresa en Inglaterra”, El conflicto de los siglos, pp. 295-298; “El bautismo”, “En Capernaúm” y “No se turbe vuestro corazón”, El Deseado de todas las gentes, pp. 87, 88; 217-221; 624, 625; “Un poder que transforma y eleva”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 68-70; y “El que lleva nuestras cargas”, Joyas de los testimonios, t. 3, pp. 233, 234.

“El plan de salvación no ofrece a los creyentes una vida libre de sufrimientos y pruebas antes de llegar al reino; por el contrario, les pide que sigan a Cristo en la misma senda de abnegación y vituperio. [...] Pero por medio de estas pruebas y persecuciones el carácter de Cristo se reproduce y revela en su pueblo. [...] Nuestra participación en los sufrimientos de Cristo nos educa y disciplina, y nos prepara para compartir la gloria del mundo venidero” (CBA 6:565).

“La cadena que se ha hecho descender del trono de Dios es suficientemente larga como para alcanzar a las mayores profundidades. Cristo puede sacar a los pecadores más empedernidos del abismo de la degradación, y colocarlos donde se los reconocerá como hijos de Dios y herederos con Cristo de la herencia inmortal” (T 7:217).

“Uno, honrado por todo el cielo, vino a este mundo para estar en la naturaleza humana a la cabeza de la humanidad, para testificar ante los ángeles caídos y ante los habitantes de los mundos no caídos que, mediante la ayuda divina que ha sido provista, todos pueden caminar por la senda de la obediencia a los mandamientos de Dios. [...]

“Nadie está forzado a ser esclavizado por Satanás. Cristo está ante nosotros como nuestro todopoderoso ayudador” (MS 1:363, 364).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR

1. Lee otra vez las citas copiadas arriba. ¿Qué esperanza nos dan? ¿Qué podemos hacer para que estas promesas de victoria sean reales en nuestras vidas?

2. Menciona algunas formas prácticas, diarias, en que puedes “pensar [...] en las cosas del Espíritu” (Rom. 8:5) ¿Qué desea el Espíritu? ¿Qué miras, lees o piensas que te hace difícil alcanzar esto en tu vida?

3. Medita en la idea de que estamos de un lado o del otro en la gran controversia, y que no hay terreno neutral entre ellos. ¿Cuáles son las implicaciones de este hecho? ¿De qué modo el darte cuenta de esta verdad impacta la manera en que vives y las elecciones que haces, aun en las cosas “pequeñas”?





Guía de Estudio de la Biblia: "La Redención en Romanos" / Edición para Adultos

Periodo: Trimestre 3 / julio-setiembre de 2010
Autor: Don F. Neufeld
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin

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