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sábado, 16 de julio de 2011

Alegraos ante el Señor: el Santuario y la adoración / Lección 4: para el 23 de julio de 2011 + recursos y descargas

Sábado 16 de julio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Éxodo 25:1-22; 29:38, 39; 35; Deuteronomio 12:5-7, 12, 18; 16:13-16.

Para memorizar: “Y os alegraréis delante de Jehová vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el levita que habite en vuestras poblaciones; por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros” (Deut. 12:12).

EL ESCRITOR RUSO LEÓN TOLSTÓI escribió acerca de un amigo que, al acercarse a la muerte, explicó su propia pérdida de fe. El hombre, desde su infancia, había orado. Tenía su propio acto de devoción privada y adoración antes de ir a dormir. Un día, después de una partida de caza con su hermano, se estaba preparando para ir a la cama en la misma habitación, y se arrodilló para orar. Su hermano lo miró y dijo: “¿Todavía haces eso?” Desde ese momento, nunca más oró, nunca más adoró y nunca más ejercitó su fe. Las palabras “¿Todavía haces eso?” revelaron cuán sin sentido había sido este rito para él durante esos años, y por ello no lo hizo más.

Esta historia ilustra el peligro de una mera adoración ritual. La adoración necesita salir del corazón, de una relación real con Dios. Por eso, esta semana consideraremos el servicio del Santuario, el centro de la adoración israelita, y derivaremos lecciones acerca de cómo podemos tener experiencias de adoración más profundas.


“Y HABITARÉ EN MEDIO DE ELLOS”
Domingo 17 de julio

“Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, en el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado” (Éxo. 15:17).

Esta es la primera mención de un santuario en las Escrituras. Lo cantaban los hijos de Israel como parte del canto de liberación después de su salida de Egipto. El versículo habla no solo acerca del Santuario, sino también implica que será la morada de Dios en la Tierra. La palabra hebrea traducida como “morada” viene de una raíz que significa, literalmente, “sentarse”. ¿Estaba Dios realmente por vivir, por “sentarse”, entre su pueblo aquí en la Tierra?

► Lee Éxodo 25:1 al 9. ¿Cuáles son los dos puntos principales que aprendemos de estos versículos, y por qué son tan asombrosos? (Mientras piensas en la respuesta, reflexiona acerca de quién es Dios, su poder, su majestad y su poderío.)

El Dios que liberó a Israel ahora habitaría entre ellos. El mismo Dios que fue capaz de realizar tantas “señales y milagros” increíbles (Deut. 6:22), el Dios que creó los cielos y la tierra, viviría ahora entre su pueblo. La presencia de Dios estaría cerca.

Sobre todo, él viviría en un edificio que los seres humanos caídos habían hecho. Él, que habló y los mundos aparecieron, podría haber dicho la palabra y creado una estructura magnífica. En cambio, hizo que su pueblo estuviera íntimamente involucrado en la creación del lugar, no solo para ser su morada, sino también para ser el centro de toda la adoración israelita.

Los israelitas no hicieron el Santuario de acuerdo con normas humanas. Por el contrario, “conforme al [...] diseño [...] lo haréis” (Éxo. 25:9). Cada aspecto del Tabernáculo terrenal había de representar al Dios santo en forma apropiada y debía ser digno de su presencia.
Todo en ello debía inspirar un sentido de majestad y reverencia. Después de todo, esta era la morada del Creador del universo.

► Imagina estar frente a un edificio y saber que dentro de esa estructura moraba Yahweh, el Dios Creador, el Señor del cielo y de la tierra. ¿Qué clase de actitud habrías tenido, y por qué? ¿Qué te debe decir tu respuesta acerca de la actitud que deberías tener durante la adoración?


CORAZONES DISPUESTOS
Lunes 18 de julio

Dios eligió morar entre su pueblo, y lo hizo en un edificio que ellos mismos debían hacer, a diferencia de algo que Dios podría crear en forma sobrenatural. Él los involucró directamente, un acto que idealmente los acercaba a él. Junto con eso, él no creó milagrosamente los materiales que se usarían para la estructura.

► Lee Éxodo 35. ¿Qué lecciones importantes podemos obtener de esto para nosotros mismos con respecto al tema de la adoración?

Nota que el énfasis está en la palabra dispuestos. Dios dijo: “todo generoso de corazón” (Éxo. 35:5), y todo aquel a quien “su corazón estimuló” (Éxo. 35:21) respondió. Esto significa que no hubo fuego ni truenos ni una voz sonora del Sinaí dando las órdenes para dar sus ofrendas. En cambio, vemos aquí la operación del Espíritu Santo, quien nunca fuerza a nadie. La disposición a dar, del pueblo, se reveló en un sentido de gratitud por lo que Dios había hecho por él.

Además, nota que la gente estuvo dispuesta a dar para la obra de la construcción de un santuario, y que lo hicieron con un espíritu gozoso. Voluntariamente dieron dones materiales, su tiempo, sus talentos y sus habilidades creativas: “Todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría” (vers. 26); “todo hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella" (Éxo. 36:2).

► Al dar como dieron, ¿qué estaban haciendo los israelitas, aun antes de construir el Santuario?

A menudo pensamos de la adoración como un grupo de personas que se reúnen para cantar, orar y escuchar un sermón. Esto es cierto, pero la adoración no está limitada a eso. Lo que los hijos de Israel estaban haciendo era adorar. Cada acto de negación propia al renunciar a sus bienes propios materiales, o a su propio tiempo, o a sus propios talentos por la causa de su Señor, es un acto de adoración.

► Piensa acerca de tus propios actos en cuanto a dar: diezmos, ofrendas, tiempo, talentos. ¿Cómo has experimentado lo que significa adorar por medio de esos actos? Al darte a ti mismo, ¿cómo fuiste enriquecido?


EL HOLOCAUSTO CONTINUO
Martes 19 de julio

► “Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente. Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde” (Éxo. 29:38, 39).

La ofrenda diaria de corderos, el “holocausto continuo” (vers. 42), debía enseñar a la gente su constante necesidad de Dios y su dependencia de él. El fuego sobre el altar debía arder de día y de noche (Lev. 6:8-13), y serviría como un recordativo de su necesidad de un Salvador.

Dios nunca quiso que la ofrenda diaria de un cordero fuera un acto rutinario. Era un tiempo de “intenso interés para los adoradores”, de preparación para la adoración, de oración silenciosa y de “un ferviente examen de sus corazones y luego confesar sus pecados”. Su fe había de aferrarse a las promesas de un Salvador por venir, el verdadero Cordero de Dios que derramaría su sangre por los pecados de todo el mundo (ver PP 366, 367).

► ¿Cómo vinculan los textos siguientes la muerte de Cristo con los sacrificios de animales en el sistema del Antiguo Testamento? Heb. 10:1-4; 1 Ped. 1:18, 19.

En Hebreos 10:5 al 10, Pablo cita Salmo 40:6 al 8, mostrando que Cristo cumplió el significado de los sacrificios. Él sugirió que Dios no tenía placer en esos sacrificios, pero que estos tenían la intención de ser un tiempo de tristeza por el pecado y de arrepentimiento. Además, el ofrecer a su Hijo como el sacrificio máximo sería un tiempo de agonía terrible y de gran tristeza para el Padre y para el Hijo. Pablo enfatiza que la verdadera adoración debe fluir de un corazón perdonado, limpiado y santificado, que se deleita en obedecer a Dios. “Así que, hermanos, os ruego [...] que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional” (Rom. 12:1).

La adoración significa darnos a nosotros en forma completa a Dios, como un sacrificio viviente. Cuando nos damos a nosotros primero, entonces seguirán nuestros dones, alabanzas y corazones. Esta actitud es una protección segura contra los ritos faltos de sentido y vacíos.

► Pregúntate: ¿He entregado todo a Cristo, quien murió por mis pecados? ¿O hay algún rincón de mi corazón que rehúso soltar? Si es así, ¿qué es, y cómo puedo estar dispuesto a renunciar a ello?


COMUNIÓN CON DIOS
Miércoles 20 de julio

Uno de los aspectos clave de tener una relación salvadora con Cristo es el de conocer a Dios. Jesús dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). Como en cualquier otra relación, la comunicación es la clave.

► Lee Éxodo 25:10 al 22. ¿Qué se dice aquí que debía hacer la gente, y qué promesas se le dan?

Sobre el Arca, que contenía las tablas de la Ley, y entronizada sobre el propiciatorio, moraba la presencia de Dios en la gloria de la Shekinah. Allí, “la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron” (Sal. 85:10). Desde el altar del incienso, en el Lugar Santo, subía el humo, que representaba las oraciones del pueblo, mezcladas con los méritos y la intercesión de Cristo.

“Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel” (Éxo. 25:22).

Dios prometió al pueblo no solo su presencia, sino también con ellos, hablarles y guiarlos por el camino en que debían andar.

► ¿Qué nos prometen los siguientes textos? Sal. 37:23; 48:14; Prov. 3:6; Juan 16:13.

Hoy no tenemos un santuario, pero tenemos las promesas de la conducción y la presencia de Dios en nuestras vidas, si nos entregamos a él. ¿Quién no ha visto la conducción de Dios en algún momento de su vida?

También aquí entra en juego la adoración. Un corazón entregado a Dios en oración, sumisión, reverencia y entrega, que siente su propia necesidad de salvación, de gracia, de arrepentimiento, es un corazón que –lleno de alabanza en adoración a Dios– será guiado en el camino que Dios desea para él. La verdadera adoración nos ayuda a estar más abiertos a la conducción de Dios, y a tener una actitud de fe y de sumisión. No hay nada vacío en esta clase de adoración.


REGOCIJARSE ANTE DIOS
Jueves 21 de julio

Gran parte del contenido de los libros de Éxodo, Levítico y Números se centra en el Santuario: su construcción, sus servicios, los sacrificios y las ofrendas, y la ministración de los sacerdotes. Era un lugar muy sagrado y santo. No solo era el lugar en el que Dios mismo habitaba, sino también el lugar donde Israel venía para ser perdonado y limpiado del pecado. Era donde Israel aprendía y experimentaba el evangelio.

La adoración israelita no era fría, estéril y formal. Dios había establecido criterios muy estrictos sobre lo que debía hacerse, pero estos eran medios para un fin: que su pueblo fuera una nación fiel, santa, alegre, del Pacto, que enseñara al mundo acerca del verdadero Dios. (Ver Éxo. 19:6; Deut. 4:5-7; Zac. 8:23).

► ¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de la adoración de los israelitas en el Santuario? Lev. 23:39-44; Deut. 12:5-7, 12, 18; 16:13-16.

Una de las grandes luchas que afronta la iglesia hoy tiene que ver con la adoración y los estilos de adoración. En un extremo, los cultos de la iglesia pueden ser fríos, formales y sin alegría. El otro peligro es que las emociones lleguen a ser el factor dominante: las personas quieren pasarlo bien, “regocijarse” en el Señor, resignando cualquier clase de adherencia estricta a las verdades bíblicas.

Una lección que podemos aprender y recordar del modelo del Santuario es que toda verdadera adoración debe ser hecha en el contexto de la verdad bíblica. Dios les dio a los israelitas instrucciones muy claras, estrictas y formales con respecto a la construcción del Santuario, su ministerio y sus servicios, con la intención de enseñarles las verdades de la salvación, la redención, la mediación y el Juicio. Y, no obstante, debían regocijarse ante Dios en su adoración. Este tema aparece vez tras vez. Debería ser claro que uno puede ser muy fuerte en las enseñanzas bíblicas y, al mismo tiempo, tener una experiencia de adoración gozosa. Si las verdades de la salvación, la redención, la mediación y el Juicio no son dignas de regocijo, ¿qué son?

► ¿Cuál es tu experiencia en cuanto a regocijarte ante Dios? ¿Cómo puedes tener una experiencia de adoración más gozosa? ¿Cómo puedes asegurarte de que tu experiencia de adoración no sea similar al hombre del que hablaba Tolstói?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 22 de julio

► Lee “El tabernáculo y sus servicios”, “El pecado de Nadab y Abiú” y “La ley y los dos pactos”, Patriarcas y profetas, pp. 356-372; 373-388; 382-390; “Un mensaje a la iglesia moderna”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 230-232; y “Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 4, pp. 1.161, 1.162).

Desde la Shekinah, “Dios daba a conocer su voluntad. Los mensajes divinos eran comunicados a veces al sumo sacerdote mediante una voz que salía de la nube. Otras veces caía una luz sobre el ángel de la derecha, para indicar aprobación o aceptación, o una sombra o nube descansaba sobre el ángel de la izquierda, para revelar desaprobación o rechazo” (PP 360, 361).

“En ellos [su pueblo], Dios tenía la intención de morar en plenitud en este mundo; no solo en una forma general morando en una tienda, sino por tomar posesión tan completamente de sus vidas como para mostrarles, y por medio de ellos al mundo, cómo el Mesías sería la morada de Dios” (F. C. Gilbert, Practical Lessons, p. 351).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Cómo puedes ayudar a otros a ver que el devolver los diezmos y dar ofrendas es verdaderamente un acto de adoración? ¿Qué estamos concediendo cuando no devolvemos el diezmo y no damos ofrendas?

2. Considera los cultos de tu propia iglesia. ¿Se inclinan más hacia la frialdad, la formalidad y la falta de gozo? ¿Se inclinan más hacia lo emocional, hacia el entusiasmo y los sentimientos? ¿O hay un buen equilibrio entre esos extremos? Analiza la situación.

3. En un intento por alcanzar a los que no asisten a ninguna iglesia, algunas congregaciones han alterado radicalmente sus cultos de adoración. Mientras que esto puede ser algo muy bueno, ¿contra qué peligros deberían precaverse, tales como las transigencias y el diluir las verdades bíblicas vitales?

4. En algunos cultos de adoración, los ritos han sido realizados de cierta manera durante muchos años, y esa es la razón que dan para no querer hacer ningún cambio. ¿Cómo responderías a la afirmación: “Así es como lo hemos hecho siempre”, cuando se sugiere algún cambio que es rechazado?

5. En el Santuario terrenal había un lugar santo muy sagrado, el lugar donde Dios mismo moraba. Al mismo tiempo, los hijos de Israel habían de regocijarse ante el Señor allí. ¿Qué lecciones podemos obtener de estas importantes verdades acerca de la adoración?




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
• Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
• Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "La Adoración"

Periodo: 3° Trimestre / julio-septiembre de 2011
Autor: Rosalie Hafner de Zinke sirvió por muchos años como asistente pastora (instructora bíblica) en iglesias como Collegeview, Central de Sacramento, el Tabernáculo de Battle Creek y la Iglesia de Hinsdale, en los Estados Unidos. También trabajó en el ministerio con su esposo, que era pastor, durante quince años, y más tarde como capellana en hospitales, antes de su jubilación.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.



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domingo, 12 de diciembre de 2010

Lección 12: Giezi: Erró el blanco / Comentario de Doug Batchelor




Comentario del Pr. Doug Batchelor.

Director y principal orador del ministerio "Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.



Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin


► Mientras escucha y estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.

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sábado, 11 de diciembre de 2010

Lección 12: Giezi: Erró el blanco / Para el 18 de diciembre de 2010

Sábado 11 de diciembre

Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis. 39:4-6; 2 Reyes 4; 5; 8:1-6; Jeremías 9:23, 24; Juan 13:1-17; 1 Timoteo 6:10.

Para Memorizar: “En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz” (Deut. 13:4).

GIEZI ERA UN ESCLAVO. No cualquier esclavo, sino el siervo de Eliseo, uno de los mayores profetas en la historia de Israel. Este había sido llamado por Dios para ministrar al profeta Elías, lo que lo preparó para su propio ministerio profético (1 Rey. 19:16). Por muchos años, Eliseo sirvió a Elías, y escuchó, observó y comprendió lo que significaba ser un profeta. Cuando Elías fue llevado al cielo en un torbellino de fuego (2 Rey. 2:11), llegó el momento de Eliseo. Su ministerio no fue tan fogoso y fascinante como el de Elías, pero él ejerció una influencia de largo alcance.

De este modo, Giezi tuvo la oportunidad de estar estrechamente asociado con alguien tan bendecido por Dios como Eliseo. Es difícil imaginar todo lo que él pudo haber aprendido y visto en los años en que trabajó con el profeta.

No obstante, como veremos, a pesar del potencial y de las muchas oportunidades, Giezi fracasó miserablemente. Su historia sirve como ejemplo de alguien que se desvía, y llega a ser incapaz de distinguir entre lo importante y lo secundario. ¡Cuán crucial es, para nosotros, aprender de este error!


CALIDAD DE SIERVO
Domingo 12 de diciembre

Escribe una breve descripción de un siervo basada en los siguientes versículos: Gén. 24:2-4; 39:4-6; Luc. 14:17; 17:7, y 8; Hech. 2:18.

Un siervo debía poner a un lado sus propios deseos, necesidades y comodidad, e involucrarse totalmente en la vida de otro. Debía ayudar a su amo en sus planes, deseos y actividades. Podía llevar mensajes, acompañar a alguien, actuar en lugar de una persona y realizar tareas humildes pero necesarias. En otras ocasiones, manejaba finanzas y las actividades de una casa, pero nunca los actos del siervo eran para lograr sus propios fines, sino los de su amo.

Giezi fue siervo del profeta Eliseo: era un privilegio, pues implicaba más que tareas humildes. Era un tipo de aprendizaje. Eliseo mismo había servido como siervo de Elías (1 Rey. 19:19-21). Aunque la tarea del profeta dependía de un llamado divino, servir al profeta ayudaba, al candidato a profeta, a desarrollar su fe y su confianza en Dios. Además, Eliseo aprendería a ponerse a un lado y a servir a otros. Esto demostraría ser la mejor calificación para un ministerio futuro. No tenemos registro del llamado de Giezi, pero recibió muchas oportunidades.

Esta idea del siervo no se limita solo a los tiempos del Antiguo Testamento. Jesús dijo que la disposición a ser un siervo es un requisito previo para cualquier cargo directivo en la iglesia (Mar. 9:35).

Lee Juan 13:1 al 17. ¿De qué manera este pasaje muestra la vinculación entre el liderazgo y la tarea de siervos?

Los discípulos habían estado con Jesús durante tres años. Habían aprendido de sus enseñanzas, habían compartido su ministerio sanador y, no obstante, todavía no estaban listos para salir como embajadores de Dios. Estuvieron listos para aprender en la teoría y gozaron la asociación con Jesús, pero todavía no estaban preparados para poner el yo a un lado y, humildemente, servirse unos a otros.

¿Cómo conseguimos la humildad y la muerte al yo necesarias para servir a otros? ¿Cómo aprendemos a servir a otros con una actitud de no buscar nada para nosotros mismos?


APRENDER DE PRIMERA MANO
Lunes 13 de diciembre

Un buen maestro enseña por el ejemplo y da muchas oportunidades para que sus alumnos apliquen lo que están aprendiendo. Eliseo era ese tipo de maestro.

Lee 2 Reyes 4:8 al 17. ¿Qué se dice de las tareas de Giezi en el relato? ¿Qué oportunidades le da Eliseo a Giezi?

La historia de la mujer de Sunem es otro milagro que involucró a una mujer. En 2 Reyes 4:1 al 7, Eliseo ayuda a una viuda a pagar sus deudas y a evitar que sus dos hijos sean vendidos como esclavos. Y ahora Eliseo está en camino a Sunem. Dada la situación general de la mujer en esos tiempos, es extraño que el narrador le dé a una mujer casada tal atención. No se da el nombre de su esposo. Todo lo que sabemos es que él fue consultado acerca de la edificación de una habitación para huéspedes y que él es anciano, aun cuando todavía parece estar en condiciones de supervisar la cosecha de sus campos. En la primera parte de la historia, Eliseo involucra activamente a Giezi. Lo envía a llamar a la mujer y lo incluye en su expresión de gratitud. Le pide opinión a Giezi y realiza la sugerencia de él. Giezi fue observador y mostró sensibilidad a las reales necesidades de la mujer. Eliseo le dio a Giezi la oportunidad de iniciar un milagro. Luego de un año, el niño del milagro nació.

Lee 2 Reyes 4:18 al 31. ¿Qué cambio de actitud vemos aquí en Giezi en comparación con lo que vimos en el incidente anterior?

El niño del milagro ahora es un muchacho. Giezi, el siervo de Eliseo, parece haber perdido la sensibilidad. Cuando la mujer llega y pasa junto a él para tomarse de los pies de Eliseo, Giezi trata de quitarla de allí. Él solo ve la “rudeza” de la sunamita, que sobrepasa todo tipo de convención social en su acción (vers. 25-27). Él no ve la profunda angustia de ella como la ve Eliseo.

A veces es fácil estar tan centrado y absorto en uno mismo que llegamos a ser insensibles a los sentimientos y las necesidades de otros. ¿Cómo puedes aprender a ser más sensible a los sentimientos y las necesidades de otros? Además, ¿cómo puedes aprender a soportar con gracia la insensibilidad de otros hacia ti?


UNA CUESTIÓN DE FE
Martes 14 de diciembre

Lee 2 Reyes 5:1 al 19, y responde las siguientes preguntas:

1. ¿Por qué el rey de Israel reacciona como lo hizo? ¿Fue su reacción razonable o irrazonable? ¿Qué temía él que estuviera sucediendo?

2. ¿Por qué Naamán reacciona a la orden de Eliseo del modo en que lo hizo? ¿Qué buenas razones tenía? ¿En qué formas su reacción es similar a la del rey de Israel frente a su carta?

3. Lee el versículo 12. ¿Qué clase de lógica está usando el capitán allí? ¿Qué error está cometiendo?

4. ¿De qué modo se refiere Naamán a sí mismo ante Eliseo después de que sucedió el milagro? ¿Qué dice esto acerca de él?

5. ¿Por qué crees que Eliseo rehusó recibir dinero del capitán? ¿Por qué era importante no recibir nada?

6. Lee cuidadosamente los versículos 17 al 19. ¿Qué sucede aquí? ¿Cómo entendemos el pedido de Naamán y la respuesta de Eliseo?


LA CAÍDA DE GIEZI
Miércoles 15 de diciembre

Es difícil comprender, desde nuestra perspectiva hoy, por qué los personajes de la Biblia a veces cometieron errores, en especial frente a tantos eventos milagrosos. La increíble curación de Naamán sucedió delante de Giezi. Él no solo vio el poder de Dios, sino también las acciones de su amo, que rehusó recibir dinero del capitán. Uno pensaría que eso habría sido suficiente para humillarlo delante de Dios y del hombre, pero aparentemente no fue así.

Lee 2 Reyes 5:20 al 27. ¿De qué modo racionalizó Giezi sus acciones, por lo menos al comienzo? ¿Qué elemento de nacionalismo o prejuicio étnico se insinúa en los pensamientos de Giezi?

Biblia tiene advertencias contra el amor al dinero y el peligro de las posesiones terrenales, y no están dirigidas solo a los ricos. El problema no es la cantidad de posesiones materiales que tengamos, sino nuestra actitud hacia ellas. Continuamente tenemos que batallar contra la avaricia, y cuidar nuestros pensamientos acerca de nuestras posesiones y entregarlos a Dios. Podemos mantenerlos en perspectiva si damos en forma consistente, no solo posesiones materiales, sino también tiempo. El amor a las cosas materiales nos ciega a nuestra verdadera misión y propósito en la vida, y al fin puede causar nuestra ruina eterna.

Es extraño que Giezi jurara para sus adentros por el Dios viviente, y luego saliera para engañar. ¿Creería él que Dios no lo veía? ¡Qué testimonio es este del poder de nuestros propios corazones corruptos para engañarnos!

Naamán fue muy generoso al darle a Giezi sus regalos, pero probablemente quedó con algunas preguntas, especialmente al regresar los dos siervos e informarle de la extraña conducta de Giezi. Este permitió que su codicia interfiriera con el testimonio que Eliseo quería darle al nuevo converso.

Al fin, el mismo Dios que realizó el milagro reveló a Eliseo la verdad de lo hecho por Giezi y, en ese instante, el ministerio y la vida del siervo quedaron arruinados.

Es muy fácil subestimar el dominio que el amor al dinero tiene sobre nosotros (1 Tim. 6:10). ¿Qué ejemplos de la historia bíblica y de la secular puedes recordar en que el dinero llevó a alguien a la ruina? ¿Cómo podemos protegernos de lo que puede ser una tentación muy peligrosa?


VIVIR DE LAS SOBRAS
Jueves 16 de diciembre.

Lo último que oímos de Giezi está en 2 Reyes 8:1 al 6. ¿Qué encontramos que hace el ex siervo de Eliseo?

Muchos años pasaron desde el milagro de la resurrección del hijo de la sunamita. La enfermedad de la piel de Giezi no debió haberlo desfigurado mucho, porque ahora lo encontramos en la corte real. Giezi, el “ex siervo” de Eliseo, está recordando a Eliseo y sus milagros, y tal vez esté reflejando su propia importancia por su conexión con Eliseo.

Nunca habríamos oído de estas historias si no hubiera sido por el momento en que sucedió. El autor bíblico dice que, cuando Giezi estaba hablando acerca del milagro del hijo de la sunamita, apareció la sunamita ante el Rey. Dios, en su providencia, usó la jactancia de Giezi para ayudar a la mujer de Sunem. Para entonces, es probable que ella fuera viuda, ya que no se menciona al esposo y era poco usual que una mujer apareciera ante el rey en lugar de su marido. Tal vez estaba a cargo de su familia hasta que el hijo fuera mayor de edad. Había estado fuera del país durante siete años, por una severa sequía. Tener buenas relaciones y conocer a las personas importantes puede ser ventajoso desde el punto de vista humano, pero Dios ve las cosas en forma diferente.

¿Qué relación es realmente importante y por qué? Ver Jeremías 9:23 y 24.

Y Giezi desaparece de la historia. La parte triste del relato es que Giezi pudo haber estado haciendo la obra de Dios y haber aprendido de Eliseo. Podría haber sido el siguiente gran profeta, o un líder y maestro en la escuela de los profetas. Ahora, todo lo que él hace es hablar de los viejos, tiempos cuando trabajaba con el profeta. Giezi pudo haber hecho historia, pero ahora vive del pasado.

Necesitamos contar y recordar el trato de Dios con nosotros en el pasado. Pero, al mismo tiempo, necesitamos ser cuidadosos acerca de no quedarnos con lo que ocurrido, a expensas de vivir correctamente en el presente. ¿Cómo llegamos a un cabal equilibrio aquí? ¿De qué modo el quedarnos mucho en el pasado influye negativamente sobre nuestro caminar con Dios hoy?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 17 de diciembre

“Solemnes son las lecciones que enseña lo experimentado por un hombre a quien habían sido concedidos altos y santos privilegios. La conducta de Giezi fue tal que podía resultar en piedra de tropiezo para Naamán, sobre cuyo espíritu había resplandecido una luz admirable, y se hallaba favorablemente dispuesto para servir al Dios viviente. El engaño practicado por Giezi no tenía excusa. Hasta el día de su muerte, permaneció leproso, maldito de Dios y rehuido por sus semejantes.

“‘El testigo falso no quedará sin castigo; y el que habla mentiras no escapará’ (Prov. 19:5). Los hombres pueden pensar que ocultarán sus malas acciones a los ojos humanos; pero no pueden engañar a Dios. ‘Todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta’ (Heb. 4:13). Giezi creyó engañar a Eliseo, pero Dios reveló al profeta las palabras que su siervo había dirigido a Naamán, así como cada detalle de la escena transcurrida entre los dos hombres” (PR 188).

Preguntas Para Dialogar:

1. ¿Cuáles son algunas señales de advertencia de que el dinero o la persecución de él están ocupando el lugar de Dios en nuestras vidas? ¿Cómo podemos aprender a usar el dinero y no permitir que el dinero nos use? ¿Qué lugar tienen el diezmo y el dar ofrendas en conexión con todo el tema de la influencia y el poder del dinero sobre nuestras vidas?

2. Como clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta del jueves. ¿Cuáles son las cosas realmente importantes en la vida, y por qué es tan fácil perder de vista lo que de verdad importa?

3. ¿Qué razones podría haber dado Giezi para creer que él podía disimular este engaño? Él sabía que Dios existe; había visto milagros, algunos bastante increíbles. No obstante, a pesar de todo, él trató de engañar a su amo. Tal vez, había hecho algo similar antes, sin que Eliseo se diera cuenta. Tal vez en su propia mente, realmente racionalizó sus acciones. No sabemos. Lo que sabemos, sin embargo, es que no es difícil engañarnos a nosotros mismos. ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos aprender a protegernos de caer en el mismo autoengaño?

4. Repasa 2 Reyes 5:17 al 19. ¿Qué lecciones deberíamos obtener del pedido de Naamán a Eliseo acerca de inclinarse en el templo de Rimón, y cuáles no debemos aprender de ello?

5. ¿Cuáles son algunas maneras prácticas en que podemos servir a otros?





► DESCARGAR

▼ Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
▼ Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

▼ Comentario de Alejandro Bullón (mp3), haciendo clic aquí.

▼ Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
▼ Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
▼ Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento" / Edición para Adultos

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
>Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin


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Lección 12: Giezi: Erró el blanco / Notas de Elena G. de White

Sábado 11 de diciembre

"Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová" (Jeremías 9:23, 24).

Hay una educación que es esencialmente mundanal. Su fin es dar éxito en el mundo, satisfacer la ambición egoísta. Para conseguir esta educación muchos estudiantes dedican tiempo y dinero y llenan su mente de conocimientos innecesarios. El mundo los tiene por sabios; pero no tienen a Dios en sus pensamientos...

Hay otra clase de educación que es muy diferente. Su principio fundamental, según lo declaró el mayor de los maestros que el mundo haya conocido, es: "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia" (Mateo 6:33). Su fin no es egoísta; su propósito es honrar a Dios, y servirle en el mundo... Dios es la fuente de toda sabiduría. Él es infinitamente sabio, justo y bueno. Aparte de Cristo, los hombres más sabios que jamás hayan vivido no pueden comprenderlo. Pue-den profesar ser sabios; pueden gloriarse de sus adquisiciones; pero el simple conocimiento intelectual, aparte de las grandes verdades que se concentran en Cristo, es como nada...

Si los hombres pudiesen ver por un momento más allá del alcance de la visión finita, si pudiesen discernir una vislumbre de lo eterno, toda boca dejaría de jactarse. Los hombres que viven en este mundo que es un pequeño átomo del universo son finitos; Dios tiene mundos innumerables que obedecen a sus leyes, y son conducidos para gloria suya. Cuando en sus investigaciones científicas los hombres han ido hasta donde se lo permiten sus facultades limitadas, queda todavía más allá un infinito que no pueden comprender.

Antes que los hombres puedan ser verdaderamente sabios, deben comprender que dependen de Dios, y deben estar henchidos de su sabiduría. Dios es la fuente tanto del poder intelectual como del espiritual. Los mayores hombres, que han llegado a lo que el mundo considera como admirables alturas de la ciencia, no pueden compararse con el amado Juan o el apóstol Pablo. La más alta norma de virilidad se alcanza cuando se combina el poder intelectual con el espiritual (En lugares celestiales, p. 143).


CALIDAD DE SIERVO
Domingo 12 de diciembre

Cuántos profesan ser siervos de Cristo, pero cuán indispuestos se manifiestan a soportar críticas y vergüenza por amor de él. La cruz no fue diseñada para complacer al yo; está directamente opuesta a la senda del amador de placeres, y se enfrenta a nuestros deseos carnales, inclinaciones egoístas y pasiones no santificadas. La cruz reprueba cualquier infidelidad en nuestras labores. Llevar la cruz de Cristo significa no evitar las cargas y responsabilidades. Si moramos en Cristo y aprendemos en su escuela, no seremos rudos, deshonestos o infieles, sino que llevaremos los principios de Cristo en cualquier tarea que nos toque realizar. Nos identificaremos con los intereses de nuestro empleador no siendo descuidados o extravagantes, ni perderemos el tiempo, ya que si se nos paga por hacer el trabajo, el tiempo no nos pertenece a nosotros sino al que nos emplea. Si no somos diligentes y esforzados, quedaremos registrados en los libros del cielo como siervos infieles (Review and Herald, 22 de septiembre, 1891).

Hay muchos que profesan ser cristianos y no están unidos con Cristo. Su vida diaria, su espíritu, dan testimonio de que Cristo, la esperanza de gloria, no mora en ellos. No se puede depender de ellos ni confiar en ellos. Están ansiosos de reducir su servicio al mínimo de esfuerzo y al mismo tiempo obtener el máximo de salario. El nombre "siervo" se aplica a todos los hombres, pues todos lo somos, y nos convendrá ver a qué molde nos conformamos. ¿Es el de la infidelidad o el de la fidelidad?

¿Están los siervos generalmente dispuestos a hacer todo lo que pueden? ¿No es más bien costumbre prevaleciente deslizarse por el trabajo tan rápida y fácil-mente como sea posible y obtener el salario al menor costo posible? El fin no es ser tan cabal como se pueda, sino obtener una remuneración. Los que profesan ser siervos de Cristo no deberían olvidar el precepto del apóstol Pablo: "Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia, porque a Cristo el Señor servís".

Los que entran en la obra como "siervos del ojo" hallarán que su trabajo no puede resistir la inspección de los hombres o de los ángeles. Lo esencial para el éxito en el trabajo es el conocimiento de Cristo; pues este conocimiento dará sanos principios de rectitud, e impartirá un espíritu noble, abnegado, como el de nuestro Salvador a quien profesamos servir. La fidelidad, la economía, el cuidado, la prolijidad, debieran caracterizar todo nuestro trabajo, ya sea en la cocina, el taller, las oficinas de las casas editoras, el sanatorio, el colegio o dondequiera estemos ubicados en la viña del Señor. "El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto" (Mensajes para los jóvenes, pp. 227, 228).


APRENDER DE PRIMERA MANO
Lunes 13 de diciembre

La iglesia de Cristo está organizada para servir. Tal es su consigna. Sus miem-bros son soldados que han de ser adiestrados para combatir bajo las órdenes del Capitán de su salvación. Los ministros, médicos y maestros cristianos tienen una obra más amplia de lo que muchos se imaginan. No solo han de servir al pueblo, sino también enseñarle a servir. No solo han de instruir a sus oyentes en los buenos principios, sino también educarlos para que sepan comunicar estos principios. La verdad que no se practica, que no se comunica, pierde su poder vivificante, su fuerza curativa. Su beneficio no puede conservarse sino compartiéndolo.

Hay que romper la monotonía de nuestro servicio a Dios. Todo miembro de la iglesia debe empeñarse en alguna manera de servir al Maestro. Unos no pueden hacer tanto como otros, pero todos deben esforzarse cuanto les sea posible por hacer retroceder la ola de enfermedad y angustia que azota al mundo. Muchos trabajarían con gusto si se les enseñara cómo empezar. Necesitan instrucción y aliento.

Cada iglesia debe ser escuela práctica de obreros cristianos. Sus miembros deberían aprender a dar estudios bíblicos, a dirigir y enseñar clases en las escuelas sabáticas, a auxiliar al pobre y cuidar al enfermo, y trabajar en pro de los inconversos. Debería haber escuelas de higiene, clases culinarias y para varios ramos de la obra caritativa cristiana. Debería haber no solo enseñanza teórica, sino también trabajo práctico bajo la dirección de instructores experimentados. Abran los maestros el camino trabajando entre el pueblo, y otros, al unirse con ellos, aprenderán de su ejemplo. Un ejemplo vale más que muchos preceptos (El ministerio de curación, pp. 107, 108).

Para que los seres humanos pudieran llegar a ser reyes y sacerdotes para Dios, el Comandante de los ángeles tomó la posición de siervo, dejándonos un perfecto ejemplo para que aprendamos de él. En su vida ejemplificó la ley;-ningún acto pecaminoso malogró su conducta; todas sus palabras y acciones fueron sin mancha (Review and Herald, 29 de abril, 1902).

Los que entran en esta obra deben primeramente entregarse sin reservas a Dios; deben aprender de Cristo y seguir su ejemplo. Él los invita, diciéndoles: "Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de co-razón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:28-30). Los ángeles son comisionados a acompañar a quienes entran en la obra con verdadera humildad (Review and Herald, 6 de mayo, 1902).

Todos los que profesamos llevar el nombre de Cristo y deseamos recibir la herencia eterna viviendo en la ciudad de Dios donde no habrá más impurezas, debemos mostrar al mundo, por precepto y por ejemplo, los principios del verdadero vivir. Todo el cielo está observando cómo peleamos la batalla contra la tentación (Signs of the Times, 10 de agosto, 1915).


UNA CUESTIÓN DE FE
Martes 14 de diciembre

Naamán el sirio consultó al profeta de Dios acerca de cómo podía curarse de una enfermedad repugnante: la lepra. Se le ordenó ir y bañarse en el Jordán siete veces. ¿Por qué no siguió inmediatamente las instrucciones de Eliseo, el profeta de Dios?... A causa de su mortifica­ción y decepción tuvo un rapto de cólera, y furiosamente rehusó seguir el humilde procedimiento que le había señalado el profeta de Dios. "He aquí", dijo, "yo decía para mí: Saldrá él luego y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sana­rá la lepra. Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado". Su criado dijo: "Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? Sí, ese gran hombre consideraba que estaba por debajo de su dignidad ir al humilde río Jordán y lavarse. Los ríos que había mencionado y deseado se veían embellecidos por los árboles y sotos de sus riberas y había ídolos en esos sotos. Muchos acudían a esos ríos para adorar las estatuas de sus dioses; por lo tanto, eso no hubiera significado ninguna humillación para él. Pero el cumplimiento de las directivas específicas del profeta hubiera humillado su espíritu orgu­lloso y altivo. La obediencia voluntaria traería el resultado deseado. Se lavó y quedó sano.

Nuestros planes no son siempre los de Dios... En su amante cui­dado e interés por nosotros, muchas veces Aquel que nos comprende mejor de lo que nos comprendemos a nosotros mismos, se niega a permitirnos que procuremos con egoísmo la satisfacción de nuestra ambición... Nos pide él que le cedamos muchas cosas; pero al hacerlo no nos despojamos más que de lo que nos impide avanzar hacia el cielo (Conflicto y valor, p. 228).

... Naamán, noble pagano que había sido fiel a sus convicciones de lo recto y había sentido su gran necesidad de ayuda, estaba en condición de recibir los dones de la gracia de Dios. No solamente fue limpiado de su lepra, sino también bendecido con un conocimiento del verdadero Dios.
Nuestra situación delante de Dios depende, no de la cantidad de luz que hemos recibido, sino del empleo que damos a la que tenemos. Así, aun los paganos que eligen lo recto en la medida en que lo pue­den distinguir, están en una condición más favorable que aquellos que tienen gran luz y profesan servir a Dios, pero desprecian la luz y por su vida diaria contradicen su profesión de fe (El Deseado de todas las gentes, p. 206).

Los siervos de Naamán le rogaron que cumpliese las instrucciones de Elíseo. Le dijeron: "Si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la hicieras? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?" Se esta­ba probando la fe de Naamán, mientras que su orgullo contendía para obtener la victoria. Por fin venció la fe, y el altanero sirio dejó de lado el orgullo de su corazón, y se sometió a la voluntad revelada de Jehová. Siete veces se sumergió en el Jordán, "conforme a la palabra del varón de Dios". El Señor honró su fe; "y su carne se volvió como la carne de un niño, y fue limpio" (Profetas y reyes, p. 186).


LA CAIDA DE GIEZI
Miércoles 15 de diciembre

Con el transcurso de los años, el siervo de Elíseo, Giezi, había tenido oportunidad de desarrollar el mismo espíritu de abnegación que caracterizaba la obra de su amo. Había tenido el privilegio de llegar a ser noble portaestandarte en el ejército del Señor. Durante mucho tiempo habían estado a su alcance los mejores dones del cielo; y sin embargo, apartándose de ellos, había codiciado en su lugar el vil metal de las riquezas mundanales. Y ahora los anhelos ocultos de su espíritu avariento le indujeron a ceder a la tentación abrumadora (Profetas y reyes, p. 187).

Son muy pocos los que comprenden el poder de su amor por el dinero hasta que se los pone a prueba. Entonces es cuando muchos que profesan ser seguidores de Cristo muestran que no están preparados para el cielo. Sus obras testifican que aman más el dinero que a su pró­jimo o a Dios. Tal como el joven rico, preguntan por el camino de la vida, pero cuando éste les es señalado y cuando calculan el costo, y ven que se exige de ellos el sacrificio de las riquezas mundanales, deciden que el cielo cuesta demasiado. Cuanto mayores son los tesoros hechos en la tierra, tanto más difícil resulta para sus poseedores comprender que éstos no les pertenecen sino que les han sido prestados para que los utilizasen para gloria de Dios (Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 156).

La Biblia no condena a nadie por rico, si adquirió honradamente su riqueza. La raíz de todo mal no es el dinero, sino el amor al dinero. Dios da a los hombres la facultad de enriquecerse; y en manos del que se porta como administrador de Dios, empleando generosamente sus recursos, la riqueza es una bendición, tanto para el que la posee como para el mundo. Pero muchos, absortos en su interés por los tesoros mundanos, se vuelven insensibles a las demandas de Dios y a las nece­sidades de sus semejantes. Consideran sus riquezas como medio de glo­rificarse. Añaden una casa a la otra, y una tierra a otra tierra; llenan sus mansiones de lujos, mientras que alrededor de ellos hay seres humanos sumidos en la miseria y el crimen, en enfermedades y muerte. Los que así dedican su vida al egoísmo no desarrollan los atributos de Dios, sino los del maligno (El ministerio de curación, p. 163).

Los tesoros acumulados en la tierra no perduran: los ladrones entran y los roban; los arruinan el orín y la polilla; el incendio y la tempestad pueden barrer nuestros bienes. Y "donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón". Lo que se atesora en el mundo absorberá la mente y excluirá aun las cosas del cielo.

El amor al dinero era la pasión dominante en la época de los judíos. La mundanalidad usurpaba en el alma el lugar de Dios y de la religión. Así ocurre ahora. La ambición avarienta de acumular riquezas tiene tal ensalmo sobre la vida, que termina por pervertir la nobleza y corromper toda consideración de los hombres para sus semejantes hasta ahogar­los en la perdición. La servidumbre bajo Satanás rebosa de cuidados, perplejidades y trabajo agotador; los tesoros que los hombres acumulan en la tierra son tan solo temporales (El discurso maestro de Jesucristo, p. 76).


VIVIR DE LAS SOBRAS
Jueves 16 de diciembre

...La verdad es de Dios; el engaño en sus miles de formas proviene de Satanás; y quienquiera que se desvíe de la línea recta de la verdad, se entrega al poder del maligno. Los que han aprendido de Cristo seguirán el consejo del apóstol: "No comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas" (Efesios 5:11). Tanto en sus palabras como en su vida, serán sencillos, sinceros y veraces; porque se están preparando para alternar con los santos en cuyas "bocas no ha sido hallado engaño" (Apocalipsis 14:5).

Siglos después que Naamán regresara a su hogar en Siria, con el cuerpo curado y el espíritu convertido, su fe admirable fue mencionada y elogiada por el Salvador como lección objetiva para todos los que dicen servir a Dios. Declaró el Salvador: "Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fue limpio, sino Naamán el Sirio" (Lucas 4:27). Dios pasó por alto a los muchos leprosos que había en Israel, porque su incredulidad les cerraba la puerta del bien. Un noble pagano que había sido fiel a sus convicciones relativas a la justicia, y sentía su necesidad de ayuda, fue a los ojos de Dios más digno de su bendición que los afligidos de Israel, que habían despreciado los privilegios que Dios les había dado. Dios obra en pro de aquellos que aprecian sus favores y responden a la luz que les ha dado el cielo.

En todos los países hay ahora personas sinceras de corazón, sobre las cuales brilla la luz del cielo. Si perseveran con fidelidad en lo que comprenden como deber suyo, recibirán más luz, hasta que, como Naamán antiguamente, se vean constreñidas a reconocer que "no hay Dios en toda la tierra", excepto el Dios vivo, el Creador (Profetas y reyes, pp. 188, 189).

Cuán pocos reconocen sus debilidades hasta que llega el día de la prueba. Piensan que son sabios pero son necios, porque no hay nada en ellos de lo cual enorgullecerse. Aun aquellos que están en posiciones de responsabilidad y rodeados de los mejores privilegios religiosos, pueden caer. Puede ser de valor estudiar el caso de Giezi: vivía en la casa del piadoso profeta Elíseo; escuchaba sus fervientes oraciones y veía una vida guiada por principios correctos, y sin embargo todo eso no le ayudó a mejorar su propia vida. Engañó a Naamán para recibir una recompensa pero lo que recibió fue la lepra que aquel tenía (Ellen G. White 1888 Materials, p. 1529).




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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento" / Notas de Elena G. de White

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin



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viernes, 20 de noviembre de 2009

Lección 8: Sacerdotes y levitas / Comentarios de Alejandro Bullón





Comentario del Pr. Alejandro Bullón
Nació en Perú, estudió y se graduó de Teología en el Seminario de la Unión Peruana. Trabajó diez años en su país como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la
Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día, y evangelista para toda América del Sur. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".

Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números / Notas de Elena de White.
Periodo: Trimestre Octubre-Diciembre de 2009
Autor: Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University.
Editor: Clifford Goldstein

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jueves, 19 de noviembre de 2009

Lección 8: Sacerdotes y levitas / Comentarios de Amazing Facts



Comentario hoy a cargo del Pr. Harold White, pastor asociado de la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California. En lugar del Pr. Doug Batchelor, principal orador y Director de "Amazing Facts".

Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números / Comentarios
Periodo: Trimestre Octubre-Diciembre de 2009
Autor: Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University.
Editor: Clifford Goldstein

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sábado, 14 de noviembre de 2009

Lección 8: Sacerdotes y levitas / Para el 21 de noviembre de 2009

Sábado 14 de noviembre.

Lee Para el Estudio de esta Semana: Números 9, 18, 19; 1 Pedro 2:9; Apocalipsis 14:6-12.

Para Memorizar: “Y Jehová dijo a Aarón: [...] Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel” (Núm. 18:20).

DESPUÉS DE LA REBELIÓN DE CORÉ y la prueba de las varas, fue necesario enfatizar los papeles específicos de sacerdotes y levitas. Cada uno de ellos tenía funciones asignadas por Dios, y él quería trazar claramente esas funciones. Y, aunque todos estos papeles y funciones hace mucho que llegaron a estar fuera de uso, hay todavía lecciones que podemos obtener de ellos para nosotros hoy.

Nota, por ejemplo, cuán sagradas y solemnes eran estas funciones. De este modo, podríamos aprender para nosotros cómo debemos tomar en serio nuestras responsabilidades sagradas, cualesquiera que sean ellas.

Nota, también, cuán interdependientes entre sí y con la Nación, como un todo, eran esas personas. Ciertamente podemos obtener lecciones de esto hoy para nosotros mismos y para el cuerpo de la iglesia.

Además, presta atención al lugar que tiene la gracia en estos capítulos, especialmente con respecto a los dones dados a estas personas sin ningún mérito de parte de ellas. Se les habían dado cargos solo porque Dios les dio esas posiciones, no por causa de ningún valor que tuvieran ellos en sí mismos o por sí mismos.

¡Qué símbolo magnífico del evangelio!

División de Labores.
Domingo 15 de noviembre

“Ahora, pues, si dieres oído a mi voz, y guardares mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxo. 19:5, 6).

¿De qué modo podemos relacionar estas palabras con nosotros mismos, hoy, y como iglesia llamada a dar un mensaje al mundo? ¿Es incondicional este llamado? Ver 1 Ped. 2:9; Apoc. 14:6-12.

En Números 18:1, Dios quería darles a los adoradores la certeza de que ellos no morirían únicamente si se acercaban al Santuario por medio de los sacerdotes especialmente elegidos, que actuarían como mediadores entre ellos y Dios. Los sacerdotes, que eran diferentes del resto de los levitas, eran responsables por ver que ninguna persona no autorizada se acercara al Tabernáculo y, con ello, que lo contaminara. Esto aplacaría los temores de la congregación de que al acercarse al Santuario se arriesgaban a morir.

Lee Números 18:1 al 7. ¿Qué distinciones se hicieron en los papeles dados a estos hombres?

Lo importante de notar aquí es que, aunque toda la Nación debía ser un “reino de sacerdotes”, solo ciertas personas tenían permiso para desempeñar ciertos roles, como se ve en la división hecha entre la familia de Aarón y los levitas. Obviamente, en tiempos del Nuevo Testamento, los papeles hereditarios, tales como se encontraban entre los levitas, claramente se habían abolido; no obstante, encontramos en el Nuevo Testamento roles diferentes en la iglesia (1 Cor. 12:28-31; Efe. 4:11).

¿Cuáles son tus dones, y cómo podrías usarlos mejor para servir a tu iglesia local?

Los Dones del Servicio Divino.
Lunes 16 de noviembre

Cuando leemos las instrucciones de Dios en Números 18:1 al 7, se destacan algunos puntos: Dios es quien asigna a las personas a estos cargos. Tal vez este énfasis se debió a problemas previos, no sólo con Coré y su séquito, sino aun con María y Aarón. No obstante, ahora no habría dudas acerca de por qué estas personas recibieron esos roles. Estaban allí porque Dios los dio, y punto.

Nota, también, la razón por la que Dios quería hacer estas divisiones. Era para que “no venga más la ira sobre los hijos de Israel” (vers. 5). Aquí, otra vez, vemos la misericordia de Dios aun en medio de castigos fuertes. Dios procura salvar a su pueblo, no condenarlo ni destruirlo. Todo el plan de salvación revela el deseo de Dios de redimir a los seres humanos pecadores de la destrucción que, de otro modo, produciría el pecado (Juan 3:16-18).

¿Qué término se usa para describir lo que los levitas eran para el sacerdocio, y lo que el sacerdocio era para la familia de Aarón? ¿Qué lecciones deberíamos obtener de esto?

Cuando piensas en un regalo, te resulta claro que no lo ganaste. Es totalmente gratuito. Este fue un privilegio otorgado a ese pueblo, no porque tuvieran algún mérito sino sencillamente por la gracia y la providencia de Dios. Al fin, Dios necesitaba a alguien que hiciera esta obra, y en su divina sabiduría ellos fueron los elegidos.

Por supuesto, con esta tarea sagrada vinieron responsabilidades sagradas. Los problemas de la vida y la muerte, tanto física como espiritual, estaban involucrados allí, porque el Tabernáculo era la morada de Dios sobre la tierra. El Santuario también era un modelo de lo que Jesús haría aquí sobre la tierra, y de su ministerio en el cielo (Heb. 9). Era como un Calvario en miniatura, que se mostraba en tipos y sombras. El destino de las almas estaba en la balanza. Por eso, Dios asignó gran solemnidad a las funciones dadas a estos hombres.

Piensa acerca de tus talentos naturales. No importa cuánto trabajes para cultivarlos, siguen siendo regalos, algo que Dios te ha dado. ¿Qué estás haciendo con estos dones? ¿Los estás usando para ti mismo o para el bien de otros y el avance de la obra de Dios? ¿Podría ser necesario que hicieras un examen interior serio y algunos cambios?

Sostén del Santuario.
Martes 17 de noviembre

Habiendo distinguido entre los dos grupos de obreros religiosos, Dios luego da instrucciones acerca de su apoyo económico. Aparentemente, sus cargos eran de tiempo completo. Es decir, no estaban para “servir a las mesas” (Hech. 6:2) a fin de sostenerse. El sostén tenía que provenir de otra parte.

Lee Números 18:8 al 20. ¿Qué aspectos te parecen más pertinentes?

Muchos pensamientos interesantes surgen de estos textos. Nota, por ejemplo, cuán estrechamente relacionaba Dios la ofrenda dada a él con lo que se les daba a los sacerdotes. Esto es, aunque las ofrendas y los dones eran hechos a él, él se los daba a los sacerdotes. De este modo, al dar ofrendas a Dios, al mismo tiempo las estaban dando a los sacerdotes. Esto muestra el estrecho vínculo entre Dios y el sacerdocio, que servía como intermediarios entre Dios y el pueblo.

Al mismo tiempo, podemos ver también la humanidad de los sacerdotes. Aunque en esa posición privilegiada, todavía dependían del pueblo al que servían para su sustento. Sin duda, al darle la gente los mejores aceite, vino, granos, etc., el sacerdocio debía recordar constantemente su obligación de servir a esas personas fielmente y no aprovecharse del cargo que se le había dado.

También, redimir a un niño o un animal por medio de dinero era una de las maneras en que Dios enseñó a Israel el concepto de la sustitución. Un día en el futuro, Cristo daría su vida como sustituto por los pecadores (ver 1 Ped. 1:18, 19). La sal que se añadía a todo sacrificio era un símbolo que significaba la permanencia del pacto de Dios con su pueblo (ver Lev. 2:13).

¿Qué clase de responsabilidades sagradas tienes tú? ¿Cuán fiel eres en las tareas que otros te confían? ¿Cómo podrías hacer mejor en el cumplimiento fiel de tus responsabilidades?

El Plan del Diezmo.
Miércoles 18 de noviembre

Aunque la tribu de Leví no tenía tierras, se le dieron 48 ciudades, 13 de las cuales eran para las familias de los sacerdotes (Jos. 21:19, 41). Dios declaró que él era la “parte”, o porción, de ellos (Núm. 18:20).

Además de las porciones de las ofrendas sacrificiales de ellos, ¿qué otro plan diseñó Dios para atender tanto a los sacerdotes como a los levitas? Núm. 18:21-32.

Devolver a Dios un diezmo del ingreso de una persona (Lev. 27:30) era una práctica antigua. Se menciona por primera vez en la Biblia cuando Abraham le dio los diezmos a Melquisedec, el rey-sacerdote de Salem (Gén. 14:18-20; Heb. 7:1, 2). Jacob le prometió a Dios que le daría “el diezmo” de todo lo que ganara en su futuro (Gén. 28:22). Ahora bien, Dios adaptó el uso del diezmo de Israel, dándolo para el sostén de toda la tribu de Leví, incluyendo las familias de los sacerdotes.

Aun los levitas, que eran pagados con el diezmo, también diezmaban, y su diezmo iba a Aarón. Los levitas habían de dar la “mejor parte” de lo que recibían como diezmo. Por eso, no solo ese diezmo estaba destinado al sostén del sacerdocio; también permitía que los levitas se dieran cuenta de su dependencia de Dios y de que todo lo que recibían era de él. Ellos también necesitaban mostrar su gratitud devolviendo el “diezmo del diezmo”. Si la gente siempre necesitaba recordar su dependencia de Dios, ¿cuánto más los levitas?

Lee Números 18:32. ¿Qué aspecto deberíamos notar especialmente con respecto a lo sagrado de su llamamiento?

En este plan divino, todos tenían lugar; cada uno tenía algo que hacer. Los sacerdotes y los levitas tenían sus deberes sagrados que cumplir con respecto al servicio y el ministerio en el Santuario, mientras la gente tenía los suyos con respecto a la devolución de un diezmo fiel. El diezmo era algo pequeño para dar, considerando lo que los levitas y los sacerdotes realizaban en favor de ellos. En un sentido, todos los diferentes grupos dependían de las funciones de cada uno de los demás, y todos dependían de Dios.

La Vaca Roja.
Jueves 19 de noviembre

El sacrificio de una vaca alazana (rojiza) era el rito más extraño del sistema del Santuario (Núm. 19). ¿Qué lecciones podemos obtener de esto?

Esta vaca, o vaquilla, debía ser rojiza, un símbolo de la sangre de Cristo. Tenía que ser sin mancha, y que nunca hubiera sido puesta bajo un yugo, otro símbolo de Cristo: un sacrificio sin mancha, voluntario, para realizar la obra de la expiación.

Esa vaca era degollada fuera del campamento. Cristo sufrió fuera de las puertas de Jerusalén (Heb. 13:12, el Calvario estaba fuera de la ciudad). Esto debía mostrar que Cristo no murió solamente por los hebreos sino por toda la humanidad (Rom. 5:12-20). Él proclama al mundo que vino para ser su Redentor, e invita a todos a aceptar la salvación.

El sacerdote, vestido de ropas blancas, tomaba de la sangre de la víctima, y la salpicaba hacia el Tabernáculo siete veces. De este modo, Cristo, en su propia justicia sin mancha, después de derramar su preciosa sangre, entró en el Santuario celestial para ministrar en favor del pecador. Y allí su sangre actúa en la obra de reconciliar a Dios con la humanidad (ver Heb. 10:21-23).

El cuerpo de la vaca se quemaba hasta ser reducido a cenizas, lo que significaba un sacrificio amplio y total. Una persona no contaminada recogía las cenizas y las guardaba en un lugar limpio, fuera del campamento. Para realizar una ceremonia de purificación, se ponía parte de estas cenizas en un recipiente con agua de un arroyo que corría. Una persona limpia tomaba una vara de cedro con una tela escarlata y un manojo de hisopo, y salpicaba del contenido del recipiente sobre la carpa y la persona. Esta ceremonia se repetía varias veces a fin de ser completa, y se hacía como purificación del pecado.

El agua purificadora, rociada sobre la persona impura, simbolizaba la sangre de Cristo derramada para limpiarnos de las impurezas morales. Las salpicaduras repetidas ilustran la obra completa que debe realizarse en favor del pecador arrepentido. Todo lo que esa persona tenía debía ser consagrado. No solo el alma del pecador debía ser purificada, sino también todos los aspectos de su existencia.

Considera tu vida. ¿Qué cosas todavía necesitan ser sometidas al proceso de purificación? ¿A qué te estás aferrando, y por qué?

Para Estudiar y Meditar.
Viernes 20 de noviembre


“El plan de Dios en el sistema del diezmo es bello en su sencillez y equidad. Todos pueden aceptarlo con fe y valor, porque su origen es divino. En él se combinan la sencillez y la utilidad, y no requiere profundo saber para comprenderlo y ejecutarlo. Todos pueden sentir que les es posible hacer una parte en promover la preciosa obra de salvación. Cada hombre, mujer y joven puede hacerse tesorero del Señor, y puede ser un agente para suplir las demandas hechas a la tesorería [...].

“Este sistema logra grandes objetos. Si todos lo aceptaran, cada uno sería un vigilante y fiel tesorero de Dios; y no habría falta de recursos con que llevar a cabo la gran obra de proclamar el último mensaje de amonestación al mundo” (OE 235).

Preguntas Para Dialogar:

1. ¿Cuáles son algunos de los problemas con respecto al diezmo en la iglesia hoy? ¿Por qué el diezmo es tan importante, no solo para el funcionamiento de la iglesia, sino también para el bienestar espiritual de aquel que diezma?

2. Vuelve a la sección del jueves sobre la vaca rojiza. Medita en lo que nos indica acerca de la muerte y el ministerio de Cristo en nuestro favor. ¿Qué nos sugiere acerca de nuestra necesidad de ser limpiados del pecado? ¿Qué hizo Cristo que nos capacita para obtener victorias sobre el pecado?

3. Piensa en tu hogar. ¿Hay cosas allí que necesitas limpiar, cosas que podrían estar contaminándolo? ¿Libros, DVD, música, revistas, lo que sea? ¿Cuáles son, y por qué deberías eliminarlas?

4. ¿En qué formas puedes ayudar a otros, especialmente a los jóvenes en tu iglesia, a usar para Dios los talentos que Dios les dio? Es decir, ¿cómo podemos ayudar a guiar a las personas que tienen dones en la dirección correcta, a fin de que usen esos dones para el propósito correcto? ¿De qué modo podemos ayudarlas?

Resumen: Por causa de la rebelión y el deseo de Coré de obtener el cargo de sacerdote, Dios instruyó a Moisés (para decirle al pueblo) con respecto a la distinción entre los sacerdotes y los levitas. El sacerdocio era un don de Dios; los levitas eran un don para el sacerdocio. Ambos eran sostenidos por el plan del diezmo. Con las cenizas de la vaquilla roja mezcladas con agua, Dios proveyó un rito especial de purificación, que representaba la gracia de Dios al limpiar a una persona de la mancha del pecado.


Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números /
Edición Adultos.

Periodo: Trimestre Octubre-Diciembre de 2009
Autor: Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University.
Editor: Clifford Goldstein

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