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sábado, 8 de mayo de 2010

Lección 7: Descanso y restauración / Para el 15 de mayo de 2010


Sábado 8 de mayo

Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis 2:15: Éxodo 20:8-11; 23:12; Mateo 11:28-30; Marcos 2:27; 6:30-32.

Para Memorizar: “Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer”. (Mar. 6:31)

UN ESTUDIANTE SE ENCONTRÓ AL BORDE DEL AGOTAMIENTO. Se levantaba a las cuatro de la mañana y trabajaba hasta la medianoche, tratando, sin éxito, de mantenerse al día con su demandante plan de estudios. Se atrasaba cada vez más.

“Desesperado, pidió ayuda a su profesor. El profesor le recomendó a Tom dormir por lo menos siete horas cada noche, no importa qué sucediera, y treinta minutos de ejercicio vigoroso cada día. Tom lo miró incrédulo [...] pero al fin aceptó probar ese programa. Después de todo, él estaba tan mal que no tenía nada que perder. Para su asombro, sus notas comenzaron a mejorar en solo dos semanas. Terminó el año en el tercio superior de su clase. A su debido tiempo, completó con éxito su preparación como médico”.–“I’m So Tired”, Hardinge Lifestyle Series, pp. 3-5.

Muchos somos como Tom. Todos necesitamos un descanso diario, así como uno semanal, a fin de alcanzar una salud óptima en lo físico, mental, espiritual y social.

Un vistazo a la semana: Necesitamos suficiente descanso físico, mental y emocional, en forma regular, a fin de funcionar del mejor modo.

- Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre el estudio al pie de esta entrada.

No hay tiempo
Domingo 9 de mayo

Muchos vivimos muy tensos y acelerados, con muchas cosas para hacer y poco tiempo para hacerlas. Teresa de Calcuta declaró: “Pienso que hoy el mundo está al revés, y está sufriendo tanto porque hay muy poco amor en el hogar. No tenemos tiempo para nuestros hijos, ni el uno para el otro. No hay tiempo para gozar de la compañía mutua”.

En algunas culturas, el impulso de ganar dinero y tener “éxito” domina hasta sacrificar el matrimonio, las familias, y aun la salud. Trabajar duro, hacer lo mejor posible y proveer para la familia es bueno; la Biblia no favorece a los perezosos (Prov. 6:9; 13:4; 2 Tes. 3:10). Pero podemos llevar demasiado lejos una cosa buena y, como resultado, sufrimos nosotros y los que amamos. Muy a menudo un padre trabaja todo el tiempo “por su familia” y, al fin, la familia sufre por la ausencia continua y excesiva del padre.

Lee Génesis 2:15. ¿Cuál era la intención de Dios para la humanidad con respecto al trabajo, aun antes del pecado?

Desde el principio, aun antes de la Caída, Dios quería que los seres humanos trabajaran y también descansaran del trabajo. Especialmente ahora, miles de años alejados del árbol de la vida, debemos recordar que nuestros cuerpos tienen limitaciones y que descansar es muy importante.

Lee Marcos 6:30 al 32, 45 y 46. ¿Qué nos enseñan estos textos acerca de la necesidad de descanso, independientemente de lo que estemos haciendo ni la importancia de ello?

Jesús y sus discípulos se tomaron tiempo para descansar. Él sabía que su cuerpo necesitaba tiempo para refrescarse. También nosotros necesitamos descanso diario. Robar el sueño produce, a la larga, una pérdida física y emocional. No importa cuán jóvenes, sanos y fuertes seamos, nuestros cuerpos necesitan descanso y, tarde o temprano, un estilo de vida intemperante nos hará daño.

¿Qué cosas te motivan? ¿Qué cosas te hacen trabajar con mayor intensidad? Cualesquiera que sean, por nobles y buenas que puedan ser, necesitas preguntarte si vale la pena arruinar por ellas tu salud.


La necesidad de descanso
Lunes 10 de mayo

Sabemos que necesitamos descansar. Necesitamos alimento, agua y descanso. Muy a menudo, nuestros cuerpos nos dan señales de que es tiempo de descansar, y estas señales son fuertes y claras. Si escucháramos lo que el cuerpo nos dice, obtendríamos suficiente descanso. Pero, muy a menudo, por la agitación de la vida, por ganar dinero, por correr de aquí para allá, no escuchamos a nuestra propia carne. ¿Cuántas personas –golpeadas por la enfermedad– finalmente han sido forzadas a descansar, cuando habrían estado bien si hubiesen escuchado lo que sus propios cuerpos les decían?

Tarde o temprano, descansaremos. La pregunta es: ¿Por qué no hacerlo ahora lo mejor posible?

¿Qué señales te envía tu cuerpo, diciéndote que es tiempo de aflojar y descansar? ¿Cuán bien lo escuchas?

Cada ser vivo necesita descansar y restaurar lo que ha usado. Considera la palabra restauración, que significa, “el acto de regresar a un estado o condición original”. También significa una “medicina que revigoriza”.

“El sueño, el dulce restaurador de la naturaleza, revigorizará el cuerpo cansado y lo preparará para los deberes del día siguiente” (CN 320).

Necesitamos darnos cuenta de nuestras limitaciones. No podemos hacer nuestro trabajo con nuestras propias fuerzas. Dios promete gracia para nuestro trabajo. En el descanso regular, permitimos que Dios restaure nuestros cuerpos y nos despierte refrescados.

Lee Éxodo 23:12. ¿Qué razón se da para el descanso?

El verbo traducido como que “tome refrigerio” aparece como verbo unas pocas veces en el Antiguo Testamento; no obstante, está basado en un sustantivo muy común, a menudo traducido “ser viviente”, o “alma” o “lo que respira”. En otras palabras, es como si la palabra alma fuera convertida en un verbo, y así por el descanso, recibimos más vida, más aliento, más “alma”, por decirlo así. El descanso es básico y fundamental para los seres humanos vivos, y al negarnos ese descanso necesario, negamos nuestra humanidad básica.


El descanso en la presencia de Dios
Martes 11 de mayo

¿Qué invitación nos hace Jesús? Mat. 11:28-30. ¿Cómo entiendes lo que Jesús nos dice? Pero, más importante, ¿cómo experimentas esta promesa en tu vida?

El descanso que Jesús ofrece es más que el reposo físico. Es descanso para el alma. Necesitamos el descanso completo que Cristo ofrece. Un sueño profundo será suficiente para el descanso físico. Una vacación puede darnos descanso emocional. Pero ¿dónde podemos encontrar el descanso espiritual, el alivio de los problemas más profundos del corazón?

Jesús está listo para darnos reposo espiritual. ¿Qué incluye ese reposo?

Incluye libertad del dolor y la culpabilidad que acompañan la lucha por ser aceptados mediante buenas obras. Podemos descansar en la promesa de aceptación de Dios por las obras perfectas de Jesús, no por nuestras obras imperfectas. Por su gracia y el poder transformador del Espíritu, los cristianos encontramos descanso en Jesús. El justo vivirá por fe (Hab. 2:4; Rom. 1:17; Gál. 3:11).

Los esfuerzos humanos no alcanzan la elevada norma que Dios requiere. Es muy consolador saber que Jesús pagó la penalidad por el pecado y que su justicia nos cubre –una justicia que existe fuera de nosotros pero nos es acreditada por la fe– y da la seguridad de la vida eterna. Su vida perfecta y su sacrificio son nuestra única esperanza. En él podemos hallar descanso.

Jesús habla no solo a quienes están cargados de pecado sino también a aquellos que vacilan bajo las cargas de la vida, cualesquiera que sean ellas. Dios conoce nuestras luchas y cargas, y nos ofrece que las dejemos a sus pies, confiando en su amor, misericordia y cuidado, sin tomar en cuenta nuestra situación. ¡Qué descanso para nuestras almas cansadas cuando aprendemos a confiar en él!

Todos necesitamos un tiempo y un lugar donde podamos dirigir nuestras mentes hacia Dios. La oración, la lectura de la Biblia y la meditación centrada en Cristo traen consigo un sentido de paz y restauración.

En ese lugar de adoración personal, escucharemos la suave voz de ánimo y esperanza. Ese apartarnos de las tensiones y los estreses de la vida permite que el Espíritu Santo restaure nuestra alma.

¿Cómo puedes valerte de esa maravillosa promesa que Jesús te ofrece?


El descanso diario
Miércoles 12 de mayo

Lee Génesis 1. Durante la Creación, las tardes y las mañanas definían cada día. Dios creó un ritmo natural para el ciclo de trabajo y descanso, para rejuvenecer y restaurar el cuerpo en forma regular.

El cuerpo humano requiere descanso diario. Los estudios acerca de la privación del sueño muestran efectos negativos. Estos incluyen un mayor riesgo de diabetes, obesidad, logros escolares pobres, accidentes de tránsito, lesiones, conductas psicóticas y muertes. El día de trabajo de los pilotos de aerolíneas y de los controladores de tráfico aéreo está estrictamente reglamentado, y se establece cuánto tiempo tienen para el trabajo y cuánto para el descanso. Antes de que se descubriera la luz eléctrica, la gente naturalmente dormía durante las horas de oscuridad y trabajaba durante el día. En el mundo actual, tenemos que cuidarnos contra la tentación de trabajar más de lo saludable.

El descubrimiento científico del ritmo circadiano, según el cual el cuerpo trabaja en un ciclo de 24 horas, con liberación específica de hormonas a ciertas horas del día, apoya la declaración hecha por la señora de White: “El sueño vale mucho más antes de la medianoche que después de ella. Dos horas de buen sueño antes de las doce de la noche valen más que cuatro horas después de la medianoche” (MR 7:224).

En laboratorios de sueño se han estudiado diferentes clases de sueño. Los adultos requieren de seis a nueve horas. Las demandas de sueño estarán satisfechas cuando la somnolencia está ausente durante el día, y hay un sentido de bienestar y agudeza mental.

Las personas que están despiertas durante 17 a 19 horas trabajarán en un nivel comparable con los ebrios.

¿Cuáles te parece que son algunos factores que afectan el tener un buen sueño?

Algunas sugerencias para ayudarte a tener mejor sueño son:

* Ejercicio físico diario.
* Mantener el dormitorio a una temperatura cómoda.
* No comer durante dos o tres horas antes de dormir.
* Evitar tensiones y excitación antes de dormir.
* Evitar el alcohol, las píldoras para dormir o la cafeína.

¿Cuán bien duermes? ¿Qué ocupaciones podrían estorbar tu sueño? ¿Qué cambios necesitas hacer para aprovechar esta parte importante de la salud?


El descanso semanal
Jueves 13 de mayo

Lee Génesis 2:1 al 3 y Éxodo 20:8 al 11. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de cuán fundamental es la idea del descanso?

Dios descansó el séptimo día, después de completar la obra de la Creación. El verbo hebreo para “descansó” proviene de la misma palabra que designa el “sábado” (shabbát). Esto muestra cuán integrado está en la tela de la creación misma el shabbát del séptimo día y el descanso que ofrece realmente. Sin embargo, aunque para nosotros sea difícil de captarlo totalmente, el texto aclara que Dios mismo descansó durante el día sábado.

Jesús dijo: “El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado” (Mar. 2:27). ¿Cuál es el contexto de esta afirmación, y qué significa?

Aunque es muy fácil enredarse con reglas y reglamentos, nunca debemos olvidar que el sábado es un día para nuestro beneficio. Es para reflexionar y gozar de todos los maravillosos dones que Dios nos dio. Es una ocasión para contemplar la bondad de Dios. El sábado es una señal perpetua de nuestro reconocimiento por su amor. Las buenas noticias del sábado son que, por medio de su observancia, no solo hablamos acerca de “descansar en Cristo”, sino también –de una manera muy real y tangible– expresamos, con ese reposo, que confiamos en las obras de Cristo en nuestro favor para nuestra salvación, y no en las nuestras.

Además de todos los beneficios espirituales, el sábado nos proporciona un tiempo para dejar a un lado los trabajos, las luchas, el estrés y las fatigas de la semana. El sábado es la manera de Dios para permitirnos, sin sentir culpabilidad, el relajarnos verdaderamente, descansar, dejar de preocuparnos y serenarnos. El sábado provee una manera para que nuestros cuerpos y nuestras almas obtengan el descanso que tan a menudo necesitan.

¿Cuál es tu experiencia con el sábado? ¿Es realmente una delicia, una bendición, un descanso? O, como en el tiempo de Cristo, ¿ha llegado a ser sencillamente otra carga? ¿Cómo puedes obtener todos los beneficios posibles de este día de descanso divinamente provisto?


Para Estudiar y Meditar

Viernes 14 de mayo

Lee “Temperancia en el trabajo”, en Consejos sobre la salud, páginas 98, 99.

“Los que hacen grandes esfuerzos para alcanzar cierta cantidad de trabajo en un tiempo dado y continúan trabajando cuando su buen juicio les dice que debieran descansar, nunca son ganadores. Viven de un capital prestado. Están gastando la fuerza vital que necesitarán en un tiempo futuro. Y, cuando se demande la energía que ellos han disipado tan descuidadamente, desfallecerán por falta de ella. Ha desaparecido el vigor físico, las facultades mentales desfallecen. Comprenden que se hallan frente a una pérdida, pero no saben cuál es. Ha llegado su tiempo de necesidad, pero sus recursos físicos están exhaustos. Todo el que viole las leyes de la salud alguna vez debe sufrir en mayor o en menor grado. Dios nos ha dado fuerza orgánica que se necesitará en diferentes períodos de la vida. Si disipamos esa fuerza descuidadamente, mediante una sobrecarga continua, alguna vez seremos perdedores” (CN 373, 374).

Preguntas Para Dialogar:

1. ¿Qué sucede en tu sociedad y en tu cultura local? ¿Te empuja a ti y a la gente a trabajar, trabajar y trabajar? ¿O son más relajadas? ¿Cómo puedes aprender a encontrar el equilibrio correcto con respecto al descanso?

2. Algunas personas pueden tener dificultad para dormir por causa de una conciencia culpable. Si esa persona eres tú, ¿qué hizo Jesús en la cruz que podría ayudarte en esto? Al mismo tiempo, ¿qué tendrías que hacer para arreglar las cosas y tener tu conciencia en paz?

3. Lleva a la clase el informe de alguna investigación seria acerca de la necesidad y el beneficio del descanso, y analicen cómo pueden beneficiarse con ese conocimiento.

4. ¿De qué modo el descanso sabático ha sido una bendición para ti? Comparte algunas de esas bendiciones con otros en la clase. Concéntrate no solo en los beneficios espirituales sino también en los físicos.

5. Medita algo más en el hecho asombroso de que Dios mismo descansó durante el séptimo día de la Creación. ¿Qué mensaje tiene esto para ti? ¿Cómo debes entenderlo? ¿Cómo te ayuda a comprender mejor cuán importante es realmente el descanso del sábado?

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Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD" / Edición para Adultos.
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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Lección 7: Descanso y restauración / Notas de Elena G. de White


Descanso y restauración
Sábado 8 de mayo

Cuando los discípulos contaron a Jesús lo que les había ocurrido, el Maestro comprendió su necesidad. Su trabajo los había exaltado y animado muchísimo, pero también los había agotado... La palabra desierto no significaba una región desolada y solitaria, sino un lugar de retiro y quietud, agradable a la vista y vigorizador para el cuerpo. Buscaron un lugar semejante cerca de cierto punto favorito situado a orillas del mar de Galilea... La vida, cristiana no es solamente actividad incesante o meditación continua... El sabía que un período de descanso y recreación, lejos de la multitud y del radio de sus labores los vigorizaría. Cristo trató de apartarlos de las tumultuosas ciudades llevándolos a un tranquilo rincón donde podrían pasar un período de valiosa camaradería con él y los unos con los otros... Los discípulos de Jesús tenían que aprender a trabajar y a descansar. Hoy en día es necesario que los obreros de Dios escuchen el mandato de Cristo que les ordena apartarse y reposar un poco (Meditaciones matinales 1952, p. 137).

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No hay tiempo
Domingo 9 de mayo

El cielo es un lugar de actividad provechosa. Sin embargo para el cansado y sobrecargado, para los que han peleado la buena batalla de la fe, será un descanso glorioso, pues será suyo el vigor juvenil de la inmortalidad, y no tendrán que luchar más contra el pecado y Satanás. Para los obreros enérgicos sería tedioso un estado de eterna indolencia. No sería cielo para ellos.

A los moradores del Edén se les encomendó el cuidado del huerto, para que lo labraran y lo guardasen. Su ocupación no era cansadora, sino agradable y vigorizadora. Dios dio el trabajo como una bendición con que el hombre ocupara su mente, fortaleciera su cuerpo y desarrollara sus facultades...

Están en gran error los que consideran el trabajo como una maldición, si bien éste lleva aparejados dolor y fatiga. A menudo los ricos miran con desdén a las clases trabajadoras; pero esto está enteramente en desacuerdo con los designios de Dios al crear al hombre. ¿Qué son las riquezas del más opulento en comparación con la herencia dada al señorial Adán? Sin embargo, éste no había de estar ocioso. Nuestro Creador, que sabe lo que constituye la felicidad del hombre, señaló a Adán su trabajo. El verdadero regocijo de la vida lo encuentran solo los hombres y mujeres que trabajan.

En el cielo se trabaja constantemente. No hay holgazanes allá. "Mi Padre hasta ahora trabaja" dijo Cristo, "y yo trabajo". No podemos imaginar que nuestra parte consistirá en estar ociosos y descansar en un estado de bienaventurada inactividad cuando llegue el triunfo final y tengamos las mansiones que nos han sido preparadas. Dios quiere que todos trabajen. La atareada bestia de carga responde mejor a los propósitos de su creación que el hombre indolente. Dios trabaja constantemente. Los ángeles trabajan; son ministros de Dios para los hijos de los hombres. Los que esperan un cielo de inactividad quedarán chasqueados; porque en la economía del cielo no hay lugar para la satisfacción de la indolencia. Pero se promete descanso a los cansados y cargados. El siervo fiel es el que recibirá la bienvenida al pasar de sus labores al gozo de su Señor (¡Maranata: El Señor viene!, p. 348).

Al regresar los discípulos de su primera gira de evangelización, Jesús les dio la invitación: Venid aparte, y reposad un poco. Los discípulos habían vuelto llenos de gozo por su éxito como pregoneros del evangelio, cuando tuvieron noticia de la muerte de Juan el Bautista a manos de Herodes. Esto les causó amarga tristeza y desengaño. Jesús sabía que al dejar que el Bautista muriera en la cárcel había sometido a una dura prueba la fe de los discípulos. Con compasiva ternura contemplaba sus semblantes entristecidos y surcados de lágrimas. Con lágrimas en los ojos y emoción en la voz les dijo: "Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco" (Marcos 6:3 1).

Cerca de Betsaida, al extremo norte del mar de Galilea, extendíase una región aislada que, hermoseada por el fresco verdor de la primavera, ofrecía agradable retiro a Jesús y sus discípulos. Allá se dirigieron, cruzando el lago en su barco. Allí podían descansar lejos del bullicio de la muchedumbre. Allí podían oír los discípulos las palabras de Cristo, sin que los molestaran las argucias y acusaciones de los fariseos. Allí esperaban gozar una corta temporada de intimidad con su Señor.

Corto fue efectivamente el tiempo que Jesús pasó con sus queridos discípulos; pero ¡cuán valioso fue para ellos! juntos hablaron de la obra del evangelio y de la posibilidad de hacer más eficaz su labor al acercarse al pueblo. Al abrirles Jesús los tesoros de la verdad, sentíanse vivificados por el poder divino y llenos de esperanza y valor (El ministerio de curación, pp. 35, 36).


La necesidad de descanso
Lunes 10 de mayo

No se debería pasar por alto la importancia de la regularidad de las horas para comer y dormir. Puesto que la obra de reparar el cuerpo se efectúa durante las horas de descanso, es esencial especialmente para los jóvenes, que el sueño sea metódico y abundante (La educación, pp. 205, 206).

Los siervos de Cristo no han de tratar su salud con indiferencia. No trabaje nadie hasta el agotamiento, con lo cual se descalificará para esfuerzos futuros. No tratéis de hacer en un día el trabajo de dos días. Al fin se verá que los que trabajaron cuidadosa y prudentemente han hecho tanto como aquellos que gastaron de tal manera su fuerza física y mental que no les quedó reserva de la cual sacar en tiempo de necesidad.

La obra de Dios es mundial; exige toda jota y tilde de la capacidad y fuerza que tengamos. Hay peligro de que sus obreros abusen de sus fuerzas al ver que el campo está maduro para la siega; pero el Señor no pide esto. Después que sus siervos hayan hecho lo mejor que puedan, podrán decir: La mies a la verdad es mucha, y los obreros pocos; mas Dios "conoce nuestra condición; acuérdase que somos polvo".

Intemperancia en el comer y beber, intemperancia en el trabajo, intemperancia en casi todas las cosas, es lo que se ve por todos lados. Los que hacen grandes esfuerzos para hacer cierta cantidad de trabajo en un tiempo dado, y siguen trabajando cuando su criterio les dice que debieran descansar, no salen nunca gananciosos. Están gastando fuerzas que necesitarán algún día. Cuando es requerida la energía que han empleado tan temerariamente, fracasan por falta de ella. La fuerza física desapareció y no pueden disponer de fuerza mental. Llegó su tiempo de necesidad, y sus recursos están agotados.

Cada día trae sus responsabilidades y deberes, pero la obra de mañana no debe abarcarse en las horas de hoy. Dios es misericordioso, lleno de compasión, razonable en lo que pide. No exige de nosotros que sigamos un curso de acción que resulte en pérdida de la salud física o debilitamiento de las facultades mentales. El no quiere que trabajemos bajo presión y tensión hasta que a ello siga el agotamiento, con postración de los nervios (Obreros evangélicos, pp. 259, 260).


El descanso en la presencia de Dios
Martes 11 de mayo

Venid a Jesús, y recibid descanso y paz. Ahora mismo podéis tener la bendición. Satanás os sugiere que sois impotentes y que no podéis bendeciros a vosotros mismos. Es verdad: sois impotentes. Pero exaltad a Jesús delante de él: "Tengo un Salvador resucitado. En él confío, y él nunca permitirá que yo sea confundido. Yo triunfo en su nombre. El es mi justicia y mi corona de regocijo". En lo que respecta a esto, nadie piense que su caso es sin esperanza, pues no es así. Quizá os parezca que sois pecadores y estáis perdidos, pero precisamente por eso necesitáis un Salvador. Si tenéis pecados que confesar, no perdáis tiempo. Los momentos son de oro. "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiamos de toda maldad" (1 Juan 1:9). Serán saciados los que tienen hambre y sed de justicia, pues Jesús lo ha prometido. ¡Precioso Salvador! Sus brazos están abiertos para recibirnos, y su gran corazón de amor espera para bendecirnos (Mensajes selectos, tomo 1, p. 414).

Necesitamos comprender mejor el sentido de estas palabras: "Debajo de su sombra me senté con gran deleite" (Cantares 2:3, V. M.). Ellas no evocan en nuestro espíritu la imagen de un apresuramiento febril, sino por el contrario, la de un dulce reposo. Son muchos los que profesan ser cristianos y que manifiestan inquietud y depresión, y los que rebosan actividad, pero no pueden hallar tiempo para reposar tranquilamente en las promesas de Dios. Obran como si no pudiesen permitirse tener paz y tranquilidad. A éstos dirige Cristo esta invitación: "Venid a mí... que yo os haré descansar" (Mateo 11:28).

Apartémonos de las encrucijadas polvorientas y calurosas que frecuenta la multitud y vayamos a descansar a la sombra del amor del Salvador. Allí es donde obtendremos fuerza para continuar la lucha; allí es donde aprenderemos a reducir nuestros afanes y a loar a Dios. Aprendan de Jesús una lección de calma confiada aquellos que están trabajados y cargados. Deben sentarse a su sombra si quieren recibir de él paz y reposo (Testimonios para la iglesia, tomo 7, p. 70).

Hay una condición para el descanso y la paz que aquí nos ofrece Cristo. Es estar unidos en yugo con él. Todos los que acepten esta condición, encontrarán que el yugo de Cristo los ayudará a llevar cada carga que sea necesario que lleven. Sin Cristo a nuestro lado para llevar la parte más pesada de la carga, ciertamente debemos decir que es pesada. Pero unidos en yugo con él para cumplir nuestro deber, todas las cargas de la vida serán llevadas fácilmente. Y en la misma proporción en que actúe el hombre en obediencia voluntaria a los requisitos de Dios, vendrá el descanso de su espíritu...

La mansedumbre y la humildad caracterizarán a todos los que son obedientes a la ley de Dios, a todos los que llevan con sumisión el yugo de Cristo. Esas gracias proporcionarán los resultados deseables de paz en el servicio de Dios...

El Señor llama fácil a su yugo y liviana a su carga. Sin embargo, ese yugo no nos dará una vida de comodidad, libertad y complacencia egoístas. La vida de Cristo fue de abnegación y sacrificio propio a cada paso. Y sus verdaderos seguidores, con ternura y amor semejantes a Cristo y consecuentes, seguirán en las pisadas de su Maestro (A fin de conocerle, p. 122).


El descanso diario
Miércoles 12 de mayo

En muchos casos, es mejor comer dos veces al día que tres. La cena, a una hora temprana, interrumpe la digestión de la comida anterior. A una hora tardía, no tiene tiempo para ser digerida antes del momento de ir a acostarse. En esa forma, el estómago no tiene el descanso debido, se perturba el sueño, el cerebro y los nervios se cansan, se pierde el apetito por el desayuno, y todo el organismo no recibe nuevo vigor, ni está preparado para desempeñar los deberes del día.

No se debería pasar por alto la importancia de la regularidad de las horas para comer y dormir. Puesto que la obra de reparar el cuerpo se efectúa durante las horas de descanso, es esencial especialmente para los jóvenes, que el sueño sea metódico y abundante (La educación, pp. 205, 206).

Para tener buena sangre, debemos respirar bien. Las inspiraciones hondas y completas de aire puro, que llenan los pulmones de oxígeno, purifican la sangre, le dan brillante coloración, y la impulsan, como corriente de vida, por todas partes del cuerpo. La buena respiración calma los nervios, estimula el apetito, hace más perfecta la digestión, y produce sueño sano y reparador (El ministerio de curación, pp. 206, 207).

Algunos creen que las riquezas y la ociosidad son bendiciones en sí mismas; pero los que siempre están ocupados y que cumplen gozosamente sus tareas cotidianas, son los más dichosos y gozan de mejor salud que nadie. El cansancio que resulta del trabajo bien organizado les asegura los beneficios de un sueño reparador. La sentencia de que el hombre debe trabajar para ganarse el pan de cada día, y la promesa de felicidad y gloria futuras, provienen del mismo trono, y ambas son bendiciones (Meditaciones matinales 1952, p. 173).

Algunos jóvenes se oponen al orden y a la disciplina. No respetan las reglas del hogar que requieren levantarse a una hora normal. Se quedan en la cama hasta varias horas después que el sol haya salido, cuando todos los demás ya están en actividad. Encienden sus lámparas hasta la media noche y dependen de luz artificial en lugar de la luz que la naturaleza ha provisto en las horas establecidas por ella para cada estación. Se excusan diciendo que no pudieron terminar sus tareas, que tienen algo más que hacer, y que no pueden acostarse temprano. Además de dar un gasto adicional al hogar, están durmiendo durante las mejores horas que la naturaleza ha provisto; se pierden el canto tempranero de los pájaros y trastornan el curso normal de todo el día.

Nuestro Dios es un Dios de orden y desea que sus hijos vivan también sujetos al orden y la disciplina. ¿No sería mejor, entonces, quebrar ese hábito de transformar la noche en día y las frescas horas de la mañana en noche? (The Youth’s Instructor, 28 de enero, 1897).


El descanso semanal
Jueves 13 de mayo

El sábado no está destinado a ser un período de inactividad inútil. La ley prohíbe el trabajo secular en el día de reposo del Señor; debe cesar el trabajo con el cual nos ganamos la vida; ninguna labor que tenga por fin el placer mundanal o el provecho es lícita en ese día; pero como Dios abandonó su trabajo de creación y descansó el sábado y lo bendijo, el hombre ha de dejar las ocupaciones de su vida diaria, y consagrar esas horas sagradas al descanso sano, al culto y a las obras santas. La obra que hacía Cristo al sanar a los enfermos estaba en perfecta armonía con la ley. Honraba el sábado (Meditaciones matinales 1952, p. 238).

El sábado y la familia fueron instituidos en el Edén, y en el propósito de Dios están indisolublemente unidos. En ese día, más que en cualquier otro, nos es posible vivir la vida del Edén. Era el plan de Dios que los miembros de la familia se asociasen en el trabajo y en el estudio, en el culto y en la recreación, el padre como sacerdote de su casa, y él y la madre como maestros y compañeros de sus hijos. Pero los resultados del pecado, al cambiar las condiciones de la vida, han impedido, en extenso grado, esta asociación. Con frecuencia ocurre que el padre apenas ve los rostros de sus hijos durante la semana. Se encuentra casi totalmente privado de la oportunidad de ser compañero de ellos e instruirlos. Pero el amor de Dios ha puesto un límite a las exigencias del trabajo. En ese día reserva a la familia la oportunidad de tener comunión con él, con la naturaleza y con sus prójimos (Hijos e hijas de Dios, p. 183).

De acuerdo con el cuarto mandamiento, el sábado fue dedicado al descanso y al culto religioso. Todo asunto secular debía ser suspendido, pero las obras de misericordia y benevolencia estaban en armonía con el propósito del Señor. Estas obras no estaban limitadas ni por el lugar ni por el tiempo. Aliviar a los afligidos y consolar a los tristes es un trabajo de amor que realmente honra el santo día de Dios (El ministerio de la bondad, p. 81).

"El Hijo del hombre es Señor aun del sábado". Estas palabras rebosan instrucción y consuelo. Por haber sido hecho el sábado para el hombre, es el día del Señor. Pertenece a Cristo. Porque "todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho". Y como lo hizo todo, creó también el sábado. Por él fue apartado como un monumento recordativo de la obra de la creación. Nos presenta a Cristo como Santificador tanto como Creador. Declara que el que creó todas las cosas en el cielo y en la tierra, y mediante quien todas las cosas existen, es cabeza de la iglesia, y que por su poder somos reconciliados con Dios. Porque, hablando de Israel, dijo: "Díles también mis sábados, que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico", es decir, que los hace santos. Entonces el sábado es una señal del poder de Cristo para santificamos. Es dado a todos aquellos a quienes Cristo hace santos. Como señal de su poder santificador, el sábado es dado a todos los que por medio de Cristo llegan a formar parte del Israel de Dios (El Deseado de todas las gentes, p. 255).

Durante toda la semana, debemos recordar el sábado y hacer preparativos para guardarlo según el mandamiento. No solo debemos observar el sábado en forma legal. Debemos comprender su importancia espiritual sobre todas las acciones de nuestra vida. Todos los que consideren el sábado como una señal entre ellos y Dios y demuestren que Dios es quien los santifica, representarán los principios de su gobierno. Pondrán diariamente en práctica las leyes de su reino. Diariamente rogarán que la santificación del sábado descanse sobre ellos. Cada día tendrán el compañerismo de Cristo y ejemplificarán la perfección de su carácter. Cada día su luz brillará para los demás en sus buenas obras (Testimonios para la iglesia, tomo 6, p. 355).


Para estudiar y meditar
Viernes 14 de mayo

Consejos sobre la salud, pp. 98, 99.

Por todas partes se ve la intemperancia en el comer, en el beber, en el trabajo y en casi cualquier cosa. Las personas que se esfuerzan por realizar una gran cantidad de trabajo en un tiempo limitado y continúan trabajando cuando su mejor criterio les indica que deberían descansar, no son nunca ganadores. Viven con capital prestado, porque gastan en el presente las fuerzas vitales que necesitarán en el futuro. Y cuando quieran echar mano de la energía que gastaron tan irresponsablemente, fracasarán en su intento, porque no la hallarán. La fuerza física ha desaparecido y ya no existen las energías mentales. Entonces se dan cuenta de su pérdida, aunque no comprenden su verdadera naturaleza. Ha llegado el momento de necesidad, pero sus tuerzas vitales se han agotado. Todo el que viola las leyes de la salud, tarde o temprano, experimentará sufrimientos en mayor o menor grado. Dios ha dotado a nuestras constituciones con energías que necesitaremos en diversos períodos de nuestra vida. Pero si las agotamos imprudentemente en los excesos de nuestro trabajo el tiempo nos declarará perdedores. Nuestra utilidad disminuirá y nuestra vida misma correrá el peligro de arruinarse.
Como norma, el trabajo del día no debe extenderse hasta las horas de la noche Si se trabaja a conciencia durante todo el día, el trabajo extra que se haga en la noche constituirá una carga adicional impuesta al organismo, por la cual pagará las consecuencias. Se me ha mostrado que los que se comportan a menudo de esta manera, pierden más de lo que 99 ganan, porque agotan sus energías y trabajan a base de nervios sobreexitados. Tal vez no se percaten de consecuencias negativas inmediatas, pero con toda seguridad están menoscabando su organismo.
Que los padres dediquen las noches a sus familias. Dejen con el trabajo sus preocupaciones y perplejidades. Al padre de familia le sería muy provechoso establecer la regla de no menoscabar la felicidad familiar por traer a casa los problemas del trabajo para enfadarse y preocuparse por ellos. Es cierto que a veces puede necesitar el consejo de su esposa con referencia a problemas difíciles, y que ambos obtengan alivio de sus perplejidades al buscar unidos la sabiduría divina; pero cuando se mantiene la mente en constante tensión debido a asuntos de negocio, se perjudicará la salud tanto del cuerpo como de la mente.
Procuremos que las noches sean tan dichosas como sea posible. Hagamos del hogar un sitio donde moren la alegría, la cortesía y el amor. De este modo se transformará en un lugar atractivo para los niños. Pero si los padres se mantienen en constantes problemas, y se muestran irritables y criticones, los niños adoptarán el mismo espíritu de desconformidad y contienda, y el hogar llegará a ser el sitio más miserable de la tierra. Entonces los niños experimentarán mayor placer entre los extraños, en malas compañías o en la calle, que en el hogar. Se podría evitar todo esto si se practicara la temperancia en todas las cosas y se cultivara la paciencia. La práctica de la autodisciplina de parte de todos los miembros de la familia transformará el hogar en un verdadero paraíso. Procuremos que los cuartos sean tan alegres como se pueda, y que los niños encuentren que el hogar es el sitio más atractivo de la tierra. Rodeémoslos de una influencia tan hermosa que no se interesen por buscar la compañía de la calle y que no piensen en los antros del vicio sino con horror. Si la vida hogareña es lo que debiera ser, los hábitos allí formados constituirán una poderosa barrera 100 contra los asaltos de la tentación cuando el joven tenga que abandonar el refugio del hogar paterno.

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Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD" / Notas de Elena G. de White.
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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Lección 7: Descanso y restauración / Edición para Maestros.


El sábado enseñaré...

Texto Clave: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga". Mateo 11:28-30.


Enseña a tu clase a:

Saber cuáles son las provisiones que Dios proporcionó desde la Creación para el descanso físico, mental y espiritual apropiado.
Sentir, escuchar y obedecer las indicaciones que dan el cuerpo, la mente y el alma, pidiendo descanso y relajación.
Hacer una evaluación del estilo de vida para asegurarse que se están atendiendo todas las necesidades de descanso: físicas, mentales y espirituales, y hacer los cambios que sean necesarios.


Bosquejo de la Lección

1. Saber: La importancia del descanso

A. Cada aspecto de nuestros cuerpos funciona en un ciclo equilibrado de trabajo y descanso, a fin de florecer. ¿Qué provisiones para el descanso ha proporcionado Dios? ¿Cuáles son las consecuencias de ignorar las necesidades de trabajar o de descansar?
B. Jesús separó momentos de descanso para sí mismo y para sus discípulos. ¿Por qué debes programar descansos adecuados?

2. Sentir: Las recompensas del descanso

A. ¿Qué señales te da tu cuerpo indicando la necesidad de restauración física, mental y espiritual? ¿Cuáles son las recompensas de responder a las necesidades de tu cuerpo?
B. ¿Qué aprecias más del descanso del sábado?

3. Hacer: Tomar un descanso apropiado

A. ¿Cómo son tus descansos? Por ejemplo, ¿cuán bien duermes? ¿Cómo respondes ante el estrés? ¿Es el sábado la bendición que Dios quiere que sea? ¿Qué ajustes en tu estilo de vida te ayudarían a descansar mejor?

Resumen: Dios diseñó nuestros cuerpos para que funcionen en ciclos equilibrados de trabajo y descanso. Necesitamos cooperar con los requerimientos de nuestros cuerpos a fin de lograr un equilibrio saludable.

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CICLO DE APRENDIZAJE

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Dios nos ofrece descanso físico, mental, espiritual y emocional.


PASO 1: ¡Motiva!

Nuestro estudio del descanso no se limita a la cesación de la actividad física. Este componente tiene su lugar. Sin embargo, el descanso no debe ser definido solo por lo que no hacemos. El descanso, a diferencia de la inactividad, tiene propósito, significado, intención y objetivo. No es ocio. El descanso es un complemento necesario del trabajo. Ambos son ordenados por Dios con propósitos. El uno sin el otro no tiene sentido. Nuestra meta es descubrir el lugar del descanso y del trabajo: espiritual, emocional, mental y físico. En el designio de Dios, el descanso ofrece a la persona moderna la respuesta a los problemas de la fatiga, la inquietud, el estrés, la depresión, el agotamiento, la frustración, la soledad, y a una multitud de excesos que perseguimos los modernos para enmascarar una ausencia de propósito.

Actividad: Haz una lista de obstáculos que la cultura moderna pone en el camino, que impiden obtener suficiente descanso. Ahora, pide a la clase que defina qué tipo de descanso -físico, mental, espiritual o emocional- se ve más afectado por esos obstáculos. Si las listas se centran en el descanso físico, pide que consideren los otros tres aspectos.


PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Los conceptos de trabajo y descanso pueden ser rastreados desde la creación de la tierra. Desde el principio Dios estableció los ritmos de la vida, y el equilibrio entre la actividad y el reposo. Recuerda que el reposo no es meramente inactividad; de otro modo, la pereza llegaría a ser una virtud premiada. El descanso es un contrapeso significativo de un trabajo lleno de propósito. Dios descansó el séptimo día no porque estuviera cansado o fatigado por crear. Más bien, introdujo un período semanal de 24 horas centrado en el amor y el aprecio.

Comentario de la Biblia

I. No hay tiempo para descansar (Repasa, con tu clase, Mar. 6:30-32, 45, 46).

Una historia conocida habla de un empresario que visitó una nación en desarrollo. Se irritó al ver a un habitante local descansando contra el tronco de un árbol, gozando del sol y de la brisa oceánica. Se acercó al nativo, acusándolo de pereza. Cuando el nativo le preguntó al empresario qué quería que hiciese, el hombre le respondió: “Consíguete un trabajo y ahorra dinero. Luego inviértelo en un negocio. Trabaja mucho, y ganarás lo suficiente para expandirlo. Luego podrías contratar gente para hacer el trabajo para ti. Luego serías rico como yo, tomarían vacaciones, visitarías lugares exóticos y te sentarías a gozar de la brisa del océano”. El nativo contestó: “Pero ¿no es eso lo que estoy haciendo ahora?”

Historia verídica: Dos vecinos eran dueños de una hectárea cada uno, lado a lado. El mayor de los hombres compró una cortadora de césped que había que empujar, por menos de $ 200, y gozaba con el ejercicio. Su vecino compró una cortadora autopropulsada por $ 3.000 porque necesitaba cortar el césped rápidamente para tener tiempo de gozar del club deportivo que le cobraba $ 500 por año. Allí caminaba sobre una cinta mecánica.

Considera: ¿En qué se diferencian los personajes de este incidente en su percepción del tiempo? En Lucas 10:38 al 42, ¿de qué modo diferían María y Marta en su comprensión del tiempo, el trabajo y el descanso? En tu cultura ¿cuál es el concepto acerca del tiempo y de estar ocupado? ¿Es nuestra queja principal la falta de tiempo o que el tiempo está lleno de actividades sin sentido? Analiza tus respuestas. ¿Qué nos enseña María acerca de cómo podemos liberar más tiempo para actividades espirituales?

II. El descanso semanal (Repasa, con tu clase, Gén. 2:1-3).

A menudo olvidamos el hecho de que el cuarto mandamiento ordena dos cosas: descanso, sí, pero también trabajo. No recomienda el trabajo, sino que lo ordena. Pablo (2 Tes. 3:12), Salomón (Prov. 6:6-11; 10:4, 5) y otros se unen al llamado que hizo Moisés de trabajar. La idea del descanso significa poco si no va junto con la idea del trabajo. El ansia moderna por el ocio y los entretenimientos separados de Dios es una distorsión del concepto bíblico de descanso.

El llamado cristiano a descansar está basado en un Dios creador (Éxo. 20:8-11) y un Dios libertador (Deut. 5:12-15). Por medio de la idolatría, al adorar imágenes en lugar de al Creador, el antiguo Israel dejó de entrar en el reposo sabático. Cuando confiamos para nuestra seguridad en lo material y en la riqueza, sencillamente modernizamos el error de ellos. Los fariseos reconocieron al Creador, pero dejaron de ver al Libertador. Se quejaron cuando Jesús sanó en sábado, pero ahogaron el descanso divino bajo una red de reglamentos humanos. Cuando ponemos a un lado un día con una lista de cosas para hacer y no hacer, dejando de participar de la naturaleza transformadora del reposo, modernizamos el error de los fariseos.

Considera: ¿Cómo podemos evitar caer en idolatrar el trabajo, el éxito y los logros humanos, por un lado, y evitar caer en la observancia legalista del sábado, por el otro? ¿Qué podemos decir a alguien que intenta vivir una vida de “descanso total”, sin sostener a su familia por medio del trabajo? ¿Cómo podemos distinguir entre el trabajo y la adicción al trabajo, y entre el descanso y la pereza?


PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Cristo sugirió que a veces los hijos de este siglo son más sabios que los hijos de la luz. Recordando esto, considera la cita de la cultura contemporánea que sigue. ¿De qué modo la sabiduría allí expresada nos ayuda a gozar del descanso que Dios nos ofrece en muchas formas diferentes?

“El aburrimiento a menudo está vinculado estrechamente con el resentimiento. Cuando estamos ocupados y, sin embargo, preguntándonos si nuestra ocupación significa algo para alguien, fácilmente nos sentimos usados, manipulados y explotados. Comenzamos a vernos como víctimas empujadas, que deben hacer toda suerte de cosas por personas que no nos toman en serio como seres humanos. [...]

“A veces tenemos que decir que lo único que recordamos de nuestro pasado reciente es que estábamos muy ocupados, que todo parecía muy urgente y que apenas pudimos terminarlo. Hemos olvidado lo que estábamos haciendo. Esto muestra cuán aislados estamos. El pasado ya no nos lleva al futuro; sencillamente, nos deja preocupados, sin ninguna promesa de que las cosas serán diferentes”.–Henri J. M. Nouwen, Making All Things New, pp. 30-34.

Preguntas para reflexionar:

¿Qué sucede cuando nuestra ocupación no tiene conexión aparente con nuestro propósito en la vida? ¿Qué sucede cuando nuestra ocupación es nuestro aparente propósito en la vida? ¿En qué forma el aburrimiento es diferente del descanso? ¿Cómo puede un trabajo con propósito rescatar a la persona moderna de la ira y del resentimiento? Si rechazamos el aforismo moderno de que la actividad incesante determina la importancia, ¿cómo decidimos qué es importante? ¿Cómo puede la observancia del sábado y del reposo espiritual contribuir a nuestra paz y a nuestra satisfacción personal?

Preguntas de aplicación:

¿Qué puedo hacer para quitar las barreras que me impiden recibir plenamente el descanso que Dios me ha ofrecido? ¿Qué puedo hacer o decir para ayudar a otros a aceptar la vida llena de descanso que Dios ha provisto tan generosamente? Cuando el trabajo me aburre, ¿cómo puedo convencer a mi empleador de que el descanso beneficia no solo al empleado, sino también a él, pues conduce a un mejor rendimiento? ¿Qué puedo hacer para incorporar más descanso físico en mi rutina diaria, sabiendo que esto puede mejorar mi experiencia de descanso espiritual y emocional?


PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Un problema muy divisivo entre los observadores del sábado es cómo lo guardamos. Muchos que han abandonado su observancia dijeron que era por la forma en que sus familias enfocaban el guardar el sábado en su juventud. Tal vez, reaccionando contra una observancia exageradamente celosa del sábado, algunos se limitan darse una vuelta por la iglesia como para escuchar el sermón, pero luego pasan el sábado en forma muy parecida a cualquier otro día. Piensa en la siguiente actividad como una manera de extenderte hacia tus antiguos amigos que guardaban el sábado, con un enfoque que los atraiga a una experiencia gozosa y bíblica de la observancia del sábado.

Actividad: Crea una nueva experiencia de observancia del sábado planificando actividades que restauren su sentido original en la vida espiritual del pueblo de Dios. Los principios sobre los cuales edificas esta experiencia deben reflejar las siguientes verdades sencillas: el sábado es un día de descanso espiritual, emocional, mental y físico, no apenas un día de ocio; el reposo está arraigado en la naturaleza creadora de Dios y en su acción liberadora o redentora. Recuerda que el propósito de esta actividad no es crear una nueva legislación acerca de cómo guardar el sábado en tu iglesia sino, más bien, restaurar la comprensión de por qué y cómo observamos el día de descanso. Por ejemplo, si una de las actividades es ir a la iglesia (y esperamos que así sea), expresa por qué es importante asistir a la iglesia. Tus razones pueden no incluir “porque siempre lo hicimos”. Busca una comprensión renovada y significativa de las verdades ya comprobadas.

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Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD" / Edición para Maestros.
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010.

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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