Sábado 5 de noviembreLEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 3:21-25; Levítico. 18:5; Romanos 3:9-19; 1 Corintios 9:20; Romanos 3:1, 2; 8:1-4.PARA MEMORIZAR: “Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes” (Gál. 3:22).LAS PALOMAS MENSAJERAS TIENEN CAPACIDAD para volar centenares de kilómetros por día y llegar a su destino con exactitud asombrosa. No obstante, aun las mejores mensajeras pueden a veces desorientarse y no regresar nunca a su punto de partida. Esto sucedió en Inglaterra, cuando unas veinte mil aves (cuyo valor era de más de seiscientos mil dólares) nunca regresaron a sus palomares. La razón de ello todavía es desconocida.
La mayoría de nosotros hemos estado desorientados o perdidos. Eso nos llenó de temor y de ansiedad; y también pudo llevarnos al pánico.
Lo mismo ocurre en el ámbito espiritual.
Aun después de aceptar a Cristo, podemos perdernos o, incluso, desorientarnos hasta el punto de no retornar a Dios.Sin embargo, la buena noticia es que Dios no nos ha dejado solos. Nos ha dado un mapa del camino de la fe, como se revela en el evangelio, y ese sendero incluye la Ley. Muchos separan la Ley del evangelio; y algunos hasta los ven contradictorios. Esta percepción es equivocada y puede tener consecuencias trágicas. Sin la Ley, no tendríamos evangelio. Es difícil comprender el evangelio sin la Ley.
LA LEY Y LA PROMESA
Domingo 6 de noviembre
• “¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios?” (Gál. 3:21).
Si los adversarios de Pablo concluían que él consideraba la Ley con desprecio, o si el dar prioridad a las promesas de Dios era un velado desaire a Moisés y la Torá, Pablo hace la pregunta que ellos estaban pensando: “¿Está usted diciendo que la ley contradice las promesas de Dios?” A esto, Pablo responde con un enfático “¡No!” Esa conclusión es imposible, porque Dios no está opuesto a sí mismo. Dios dio las promesas y la Ley. Ambas están de acuerdo, y tienen lugares y funciones diferentes en el plan divino de salvación.
• ¿Qué ideas equivocadas tenían los adversarios de Pablo acerca del lugar de la Ley? Compara Gálatas 3:21; Levítico 18:5; y Deuteronomio 6:24.
Estas personas creían que la Ley era capaz de darles vida espiritual. Su concepto probablemente eran una interpretación errada de pasajes del Antiguo Testamento tales como Levítico 18:5 y Deuteronomio 6:24, donde la Ley ordena cómo deben vivir los que están dentro del pacto de Dios. La Ley regula la vida dentro del pacto, pero ellos creían que la Ley era la fuente de la relación de una persona con Dios. Sin embargo, la Biblia es clara: la capacidad de “dar vida” la tienen solo Dios y su Espíritu (2 Rey. 5:7; Neh. 9:6; Juan 5:21; Rom. 4:17). La Ley no puede dar vida espiritual a nadie, ni se opone a las promesas de Dios.
Para demostrar la incapacidad de la Ley para dar vida, Pablo escribe, en Gálatas 3:22: “Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes”. En Romanos 3:9 al 19, Pablo hace una lista de versículos extraídos del Antiguo Testamento para mostrar cuán malos somos. Los pasajes no están citados al azar. Comienza con la actitud egoísta que afecta a los corazones humanos, pasa a versículos que describen cuán penetrante es el pecado y, finalmente, cuán universal es.
¿Qué quiere demostrar? Debido a la extensión del pecado y las limitaciones de la Ley, la promesa de vida eterna nos llega solo por medio de la fidelidad de Cristo en nuestro favor.
• Aunque la Ley no puede salvarnos, ¿qué grandes beneficios nos da nuestra adhesión a ella? ¿Qué cosas buenas has experimentado en tu propia vida por medio de la obediencia a la ley de Dios?
“CONFINADOS BAJO LA LEY”
Lunes 7 de noviembre
En Gálatas 3:23, Pablo dice que “antes que viniese la fe, estábamos confinados [encerrados] bajo la ley”. Pablo se refiere a los creyentes judíos en Galacia, que estaban familiarizados con la Ley, y les habla a ellos en especial a partir de Gálatas 2:15. Esto se puede ver en el contraste entre “[nosotros] estábamos”, en Gálatas 3:23, y el “[vosotros] sois”, de Gálatas 3:26.
Gálatas 3:23 dice: “Antes que viniese la fe” (en griego dice: “antes de que la fe” viniese). Como Pablo contrasta el lugar de la Ley antes de la venida de Cristo y después de ella (Gál. 3:24), “la fe” es probable que se refiera a Jesús mismo y no a la fe cristiana.
• Pablo dice que los judíos estuvieron encerrados “bajo la ley” antes de que viniera Cristo. ¿Qué quiere decir él con “bajo la ley”? Compara Gálatas 3:22 y 23 con Romanos 6:14 y 15; 1 Corintios 9:20; Gálatas 4:4, 5 y 21; y 5:18.
Pablo usa la frase “bajo la ley” doce veces en sus cartas. El contexto sugiere dos connotaciones diferentes:
1. “Bajo la Ley” como un modo alternativo de salvación (Gál. 4:21). Los adversarios trataban de obtener la justicia que da vida por la obediencia, pero Pablo aclaró que esto era imposible (Gál. 3:21, 22). Más tarde, Pablo señalará que al desear estar bajo la Ley, los gálatas estaban rechazando a Cristo (Gál. 5:2-4).
2. “Bajo la Ley” en el sentido de estar bajo su condenación (Rom. 6:14, 15). La Ley no puede expiar el pecado; la violación de sus demandas resulta en condenación. Esta es la condición de todos los seres humanos. La Ley actúa como un carcelero, encerrando a todos cuantos la violaron y trajeron sobre sí la sentencia de muerte. Como veremos en la sección de mañana, la palabra ayo [o guardián] (Gál. 3:23, 24) indica que este es el sentido que Pablo le da aquí a la frase “bajo la Ley”.
Una palabra griega relacionada con esta, énnomos, traducida generalmente como “bajo la Ley”, significa “dentro de la Ley”, y se refiere a vivir dentro de las demandas de la Ley por medio de la unión con Cristo (1 Cor. 9:21). Por “las obras de la Ley”, es decir, tratando de guardar la Ley separados de Cristo, es imposible ser justificado, porque solo los que por medio de la fe son justos vivirán (Gál. 3:11). Esta verdad no anula la Ley; solo muestra que la Ley no puede darnos vida eterna.
LA LEY COMO NUESTRO “AYO”
Martes 8 de noviembre
Pablo da dos conclusiones acerca de la Ley: 1) la Ley no anula la promesa que Dios hizo (Gál. 3:15-20); y 2) la Ley no se opone a la promesa (Gál. 3:21, 22).
Entonces, ¿qué lugar ocupa la Ley? Pablo dice que fue añadida “a causa de las transgresiones” (Gál. 3:19), y amplía la idea con tres palabras diferentes: confinados (vers. 23), encerrados (vers. 23), y ayo [pedagogo, BJ] (vers. 24).
• Lee con oración Gálatas 3:19 al 24. ¿Qué dice Pablo acerca de la Ley?
En algunas traducciones modernas se toman los comentarios de Pablo en Gálatas 3:19 en forma negativa. La palabra traducida como “confinados” (vers. 23) significa “guardado”. Aunque se puede usar en un sentido negativo, como “mantener en sujeción” (2 Cor. 11:32), en el Nuevo Testamento es más positivo: “proteger”, o “guardar” (Fil. 4:7; 1 Ped. 1:5). Lo mismo ocurre con la palabra “encerrados” (Gál. 3:23). Puede ser traducida como “cerrar” (Gén. 20:18), “encerrar” (Éxo. 14:3; Jos. 6:1; Jer. 13:19; Luc. 5:6), o “sujetar” (Rom. 11:32). Estos ejemplos sugieren que, según el contexto, puede tener connotaciones positivas o negativas.
• ¿Qué beneficios ofreció la Ley (moral y ceremonial) a los hijos de Israel? Rom. 3:1, 2; Deut. 7:12-14; Lev. 18:20-30.
Pablo habla de la Ley en términos negativos (Rom. 7:6; Gál. 2:19), pero también lo hace en forma positiva (ver Rom. 7:12, 14; 8:3, 4; 13:8). La Ley no fue una maldición para Israel, sino una bendición. Aunque su sistema de sacrificios no podía eliminar el pecado, señalaba al Mesías que podía hacerlo, y sus leyes guiaban y protegían a Israel de muchos de los vicios de sus vecinos. Por los comentarios positivos que hace Pablo de la Ley en otros pasajes, es un error entender que sus comentarios aquí son negativos.
• Piensa en algo bueno que se usa mal. Por ejemplo, una droga creada para tratar una enfermedad, alguien puede usarla para drogarse. ¿Qué ejemplos de este principio has visto en tu vida? ¿De qué manera el conocer algo bueno que puede ser mal usado nos ayuda a comprender lo que Pablo dice aquí?
LA LEY COMO NUESTRA GUÍA
Miércoles 9 de noviembre
• En Gálatas 3:23, Pablo describe la Ley como una fuerza protectora. ¿Con qué la compara en el versículo 24, y qué significa eso?
La palabra traducida como “ayo” proviene de la palabra griega paidagogós. Algunas versiones la traducen como “guía” (NVI), o “pedagogo” (BJ), pero una sola palabra no puede abarcar todo su contenido. En la sociedad romana, el paidagogós era un esclavo que tenía autoridad sobre los hijos del amo, desde los seis años hasta que llegaban a la madurez. Además de atender las necesidades físicas de ellos, les proveía la comida y la ropa, y los protegía de cualquier daño. También era responsable de que los hijos de su amo fueran a la escuela e hicieran sus tareas. Además, se esperaba que no solo practicara virtudes morales, sino también que los niños aprendieran y practicaran esas virtudes.
Aunque algunos pedagogos sin duda eran buenos con sus protegidos y ellos los querían, la descripción dominante de ellos en la literatura antigua era la de personas que actuaban con gran rigor. Se aseguraban la obediencia no solo con severas amenazas y reprimendas, sino también con latigazos y palazos.
La descripción que hace Pablo de la Ley como un ayo, o pedagogo, clarifica el lugar que tiene la Ley. La Ley fue dada para señalar el pecado y proveer instrucción. Esta tarea significa que la Ley también tiene un aspecto negativo, porque nos reprende y condena como pecadores. No obstante, Dios usa aun este aspecto “negativo” para nuestro beneficio, porque la condenación que la Ley nos produce es la que nos impulsa hacia Cristo. De este modo, la Ley y el evangelio no son contradictorios. Dios los instituyó con el fin de que actuaran juntos para nuestra salvación.
“El Espíritu Santo está hablando especialmente de la Ley moral en este texto (Gál. 3:24), mediante el apóstol. La Ley nos revela el pecado y nos hace sentir nuestra necesidad de Cristo, y de acudir a él en procura de perdón y paz, mediante el arrepentimiento ante Dios y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (MS 1: 275).
• ¿Cuándo fue la última vez que comparaste tus actos, tus palabras y tus pensamientos con la Ley; no solo con la letra de la Ley, sino también con su espíritu (Mat. 5:28; Rom. 7:6)? ¿Cuán bien te encuentras?
LA LEY Y EL CREYENTE (Gál. 3:25)
Jueves 10 de noviembre
Muchos han interpretado el comentario de Pablo en Gálatas 3:25 como un abandono total de la Ley. Esto no tiene lógica, por los comentarios positivos de Pablo acerca de la Ley en otras partes de la Biblia.
Entonces, ¿qué quiere decir él?
Primero, ya no estamos bajo la condenación de la Ley (Rom. 8:3). Estamos en Cristo y gozamos del privilegio de estar bajo la gracia (Rom. 6:14, 15). Eso nos da la libertad de servir a Cristo de todo corazón, sin temor a ser condenados por errores que podamos cometer en el proceso. Esto es la verdadera libertad en el evangelio, algo muy diferente de no tener ya que obedecer la Ley, que es lo que algunas personas pretenden que es la “libertad” en Cristo. Pero, la desobediencia a la Ley es pecado, y el pecado es cualquier otra cosa, pero no libertad (Juan 8:34).
• Lee Romanos 8:1 al 3. ¿Qué significa ya no estar condenados por la Ley? ¿Cómo debería impactar esta maravillosa verdad en la forma en que vivimos?
Como resultado de ser perdonados por medio de Cristo, nuestra relación con la Ley ahora es diferente. Somos llamados a vivir una vida que le agrade (1 Tes. 4:1); Pablo se refiere a esto como andar en el Espíritu (Gál. 5:18). Esto no significa que la Ley moral ya no es aplicable: ese nunca fue el problema. ¿Cómo podría serlo cuando vimos claramente que la Ley define el pecado?
En cambio, por cuanto la Ley es una transcripción del carácter de Dios, al obedecer la Ley reflejamos su carácter. Pero, es más, no seguimos solo un conjunto de reglas sino el ejemplo de Jesús, quien hace por nosotros lo que la ley misma no puede hacer: él escribe la Ley en nuestros corazones (Heb. 8:10) y hace posible que las demandas de la Ley sean cumplidas en nosotros (Rom. 8:4). Es decir, por medio de nuestra relación con Jesús, tenemos el poder de obedecer la Ley como nunca antes.
• Lee Romanos 8:4. ¿Qué quiere decir Pablo aquí? ¿Cómo se manifiesta esta promesa en tu propia vida? Al mismo tiempo, aunque hayas experimentado cambios positivos, ¿por qué la salvación siempre está basada en lo que Cristo ha hecho por nosotros y en ninguna otra cosa más?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 11 de noviembre
• “Se me pregunta acerca de la ley en Gálatas. ¿Cuál Ley es el ayo para llevarnos a Cristo? Contesto: Ambas, la ceremonial y el código moral de los Diez Mandamientos.
“Cristo fue el fundamento de todo el sistema judío. La muerte de Abel fue una consecuencia de no haber aceptado Caín el plan de Dios en la escuela de la obediencia, para ser salvado por la sangre de Jesucristo, simbolizada por las ofrendas de sacrificios que señalaban a Cristo. Caín rehusó la efusión de sangre que simbolizaba la sangre de Cristo, que había de ser derramada por el mundo.
Toda esa ceremonia fue preparada por Dios, y Cristo vino a ser el fundamento de todo el sistema. Este es el comienzo de la obra de la Ley como el ayo que lleva a los instrumentos humanos pecaminosos a considerar a Cristo como el fundamento de todo el sistema judío.
“Todos los que servían en relación con el Santuario eran educados constantemente acerca de la intervención de Cristo en favor de la raza humana. Este servicio tenía el propósito de crear, en cada corazón, amor por la ley de Dios, que es la ley del Reino divino” (MS 1: 274).
• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. A menudo luchamos con la pregunta acerca de cómo podemos vencer el pecado en nuestra vida. ¿Qué promesas tenemos en la Biblia acerca de la victoria sobre el pecado? ¿Cómo podemos vivir para ayudar a que estas promesas sean reales? Al mismo tiempo, ¿por qué debemos ser cuidadosos de asegurarnos de que ponemos toda nuestra esperanza de salvación, no en cualquier victoria que obtengamos, sino en la victoria de Cristo por nosotros?
2. Con frecuencia escuchamos a cristianos que afirman que la Ley ha sido eliminada. Por supuesto, estos mismos cristianos hablarán en contra del pecado, lo que significa que realmente no quieren decir que la Ley está eliminada. En realidad, ¿qué quieren decir cuando hacen la primera afirmación? (Indicio: ¿En el contexto de qué Mandamiento suele surgir esa afirmación?)
Resumen: La Ley fue dada para señalar a los pecadores la necesidad que tienen de Cristo. Como un guardián, proporciona instrucciones acerca de Dios y protege del mal. Pero, como un guardián muy estricto, también nos señala nuestra pecaminosidad y trae condenación. Cristo nos libera de la condenación de la Ley y escribe esa Ley en nuestros corazones.
+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS
• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí
• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí
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• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí
• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"
Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin
• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
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Sábado 15 de octubreLEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 2:15-21; Efesios 2:12; Filipenses 3:9; Romanos 3:10-20; Génesis 15:5, 6; Romanos. 3:8.PARA MEMORIZAR: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gál. 2:20).COMO YA VIMOS, Pablo confrontó públicamente a Pedro en Antioquía por la falta de consistencia entre la fe que enseñaba y la conducta que exhibía. La decisión de Pedro de no comer más con ex paganos sugería que ellos eran cristianos de segunda clase. Sus actos implicaban que, si ellos querían ser parte de la familia de Dios y gozar de las bendiciones del compañerismo en las mesas, tenían primero que someterse a la circuncisión.
¿Qué le dijo Pablo realmente a Pedro en esa tensa ocasión? Esta semana estudiaremos lo que es, probablemente, un resumen de lo que sucedió. Este pasaje contiene algunas de las expresiones más comprimidas del Nuevo Testamento, y es muy importante, porque nos introduce a varias palabras y frases fundamentales para comprender el evangelio y el resto de la carta a los Gálatas. Estas palabras clave incluyen
justificación, justicia, obras de la ley, creencia, fe y fe de Jesús.¿Qué quiere decir Pablo con estos términos, y qué nos enseñan acerca del plan de salvación?
LA CUESTIÓN DE LA “JUSTIFICACIÓN” (Gál. 2:15, 16)
Domingo 16 de octubre
• En Gálatas 2:15, Pablo escribe: “Nosotros somos judíos de nacimiento y no ‘pecadores paganos’” (NVI). ¿Qué punto crees que está presentando?
Necesitamos comprender, en su contexto, las palabras que usó Pablo. En un intento de ganar a los cristianos judíos a su posición, él comienza con algo con lo que ellos estaban de acuerdo: la distinción tradicional entre judíos y gentiles. Los judíos eran los elegidos, a quienes Dios confió su ley, y gozaban de una relación de pacto con él. Los gentiles, en cambio, eran pecadores; la ley de Dios no limitaba su conducta, y estaban fuera de los pactos de la promesa (Efe. 2:12; Rom. 2:14). Aunque los gentiles eran pecadores, en el versículo 16 Pablo advierte a los cristianos judíos que ellos no eran más aceptables a Dios, porque ninguno es justificado por “las obras de la ley”.
• Pablo usa la palabra justificado cuatro veces en Gálatas 2:16 y 17. ¿Qué quiere decir con este término? Considera Éxodo 23:7 y Deuteronomio 25:1.
El verbo justificar es clave para Pablo. De las 38 veces que aparece en el Nuevo Testamento, 26 está en las cartas de Pablo. Él la usa 8 veces en Gálatas, incluyendo 4 referencias en Gálatas 2:16 y 17. Justificación es un término legal. Se trata del veredicto que un juez pronuncia cuando una persona es declarada inocente de las acusaciones en su contra. Es lo opuesto a condenación. Además, la palabra justo proviene de la misma palabra griega, y quiere decir que la persona “justificada” es contada como “justa”. De este modo, justificación es más que el perdón; es la declaración positiva de que una persona es justa.
Para algunos de los creyentes judíos, la justificación también hablaba de una relación. Giraba alrededor de su relación con Dios y con su pacto. Ser “justificado” también significaba que una persona era contada como un miembro de la comunidad del pacto de Dios.
• Lee Gálatas 2:15 al 17. ¿Qué quiere decir Pablo aquí, y cómo aplicas estas palabras a tu propia experiencia cristiana?
LAS OBRAS DE LA LEY
Lunes 17 de octubre
• Pablo dice tres veces en Gálatas 2:16 que una persona no es justificada por “las obras de la ley”. ¿Qué quiere decir él con “las obras de la ley”? ¿De qué modo los textos siguientes nos ayudan a comprender su significado? Gál. 2:16, 17; 3:2, 5, 10; Rom. 3:20, 28.
Para comprender la frase “las obras de la ley”, necesitamos entender lo que Pablo quiere decir con la palabra ley. La palabra ley (nómos, en griego) se encuentra 121 veces en las cartas de Pablo. Puede referirse a diferentes cosas: la voluntad de Dios para su pueblo, los primeros cinco libros de Moisés, el Antiguo Testamento entero, o incluso a un principio general. Sin embargo, Pablo la usa generalmente para referirse a todos los mandamientos de Dios dados a su pueblo por medio de Moisés, ya sean morales o ceremoniales.
El punto de Pablo es que no importa cuánto tratemos de obedecer la ley de Dios, nuestra obediencia nunca será tan buena para que se nos declare justos ante Dios. Eso es porque su ley demanda absoluta fidelidad en pensamiento y en acción, en todo el tiempo y a todos sus mandamientos.
Aunque la frase “obras de la ley” no aparece en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo Testamento fuera de las epístolas de Pablo, una confirmación asombrosa apareció en 1947 con el descubrimiento de los manuscritos del Mar Muerto, una colección de escritos copiados por judíos esenios, que vivieron en el tiempo de Jesús. Aunque fueron escritos en hebreo, el rollo Miqsat Ma’as Ha-Torah, que puede traducirse como “Importantes obras de la ley”, contenía esta frase exacta. El rollo describe varios problemas basados en la ley bíblica con respecto a impedir que las cosas santas sean hechas impuras, incluyendo varias que distinguían a los judíos de los gentiles. Al final, el autor escribe que, si sigues estas “obras de la ley, serás reconocido como justo” ante Dios. A diferencia de Pablo, el autor no ofrece a su lector justicia sobre la base de la fe, sino sobre la base de su conducta.
• En tu experiencia, ¿cuán bien guardas la ley de Dios? ¿Realmente sientes que estás guardándola tan bien que puedes ser justificado ante Dios por tu observancia de ella? (Ver Rom. 3:10-20.) Si no, ¿por qué no? ¿Cómo te ayuda tu respuesta a entender el punto que Pablo presenta aquí?
LA BASE DE NUESTRA JUSTIFICACIÓN
Martes 18 de octubre
• “Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe” (Fil. 3:9).
Los cristianos judíos no sugerían que la fe en Cristo no era importante; todos creían en Jesús y tenían fe en él. Sin embargo, su conducta mostraba que ellos sentían que la fe no era suficiente y que debía ser suplementada con la obediencia, como si la obediencia añadiera algo a la justificación. La justificación, podían alegar ellos, era por la fe y las obras. Pablo contrasta la fe en Cristo con las obras de la ley, e indica su oposición a ese enfoque. La fe, y solo la fe, es la base de la justificación.
Para Pablo, la fe no es un concepto abstracto, sino que está siempre conectada con Jesús. De hecho, la frase traducida dos veces como “fe en Jesucristo”, en Gálatas 2:16, es mucho más rica de lo que indica cualquier traducción. La frase en griego dice “la fe” o “la fidelidad” de Jesús. Esta traducción literal revela el gran contraste que Pablo hace entre las obras de la ley que nosotros hacemos, y la obra de Cristo, realizada en nuestro favor; es decir, las obras que él, por su fidelidad (de allí, la “fidelidad de Jesús”), ha hecho por nosotros.
Es importante recordar que la fe por sí misma no añade nada a la justificación; es decir, no es meritoria por sí misma. La fe es el medio por el cual nos aferramos de Cristo y de sus obras en nuestro favor. No somos justificados por nuestra fe, sino por la fidelidad de Cristo hacia nosotros, la que reclamamos por medio de la fe.
Cristo hizo lo que toda persona ha dejado de hacer: solamente él fue fiel a Dios en todo lo que hizo. Nuestra esperanza está en la fidelidad de Cristo, no en la nuestra. Como dice un autor: “Creemos en Cristo, no para ser justificados por esa creencia, sino para que seamos justificados por su fe (fidelidad) a Dios” (John McRay, Paul: His Life and Teachings, p. 355).
Una antigua traducción siria de Gálatas 2:16 transmite bien el significado de Pablo: “Por lo tanto, conocemos que un hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesús el Mesías, y creemos en él, en Jesús el Mesías, que por su fe, la del Mesías, podemos ser justificados, y no por las obras de la ley”.
• Lee Romanos 3:22 y 26; Gálatas 3:22; Efesios 3:12; y Filipenses 3:9. ¿Cómo nos ayudan estos textos a comprender la asombrosa verdad de que la fidelidad de Cristo por nosotros, su perfecta obediencia a Dios, es la única base de nuestra salvación?
LA OBEDIENCIA DE FE
Miércoles 19 de octubre
Pablo aclara que la fe es fundamental para la vida cristiana. Con ella nos aferramos de las promesas que tenemos en Cristo. Pero ¿qué es exactamente la fe? ¿Qué involucra?
• ¿Qué nos enseñan estos textos acerca del origen de la fe? Gén. 15:5, 6; Juan 3:14-16; 2 Cor. 5:14, 15; Gál. 5:6.
La fe bíblica es siempre una respuesta a Dios. La fe no es un sentimiento que decidimos tener porque Dios lo demanda. Por el contrario, la verdadera fe se origina en un corazón tocado con gratitud y amor por la bondad de Dios. Por eso, cuando la Biblia habla de la fe, esa fe siempre sigue iniciativas de Dios. En el caso de Abraham, por ejemplo, la fe es su respuesta a las promesas que Dios le hizo (Gén. 15:5, 6). Además, en el Nuevo Testamento, Pablo dice que la fe surge al percibir lo que Cristo hizo por nosotros en la Cruz.
• Si la fe es una respuesta a Dios, ¿qué debería incluir? Considera lo que los siguientes textos dicen acerca de la naturaleza de la fe. Juan 8:32, 36; Hech. 10:43; Rom. 1:5, 8; 6:17; Heb. 11:6; Sant. 2:19.
Muchas personas definen la fe como “creencia”. Esta definición es problemática, porque en griego la palabra para “fe” es la forma sustantiva del verbo “creer”. Usar una forma para definir la otra es como decir “fe es tener fe”. No nos dice nada.
Las Escrituras revelan que la fe involucra no solo conocimiento acerca de Dios, sino también la aceptación de ese conocimiento. Por eso, es importante tener un cuadro exacto de Dios. Las ideas distorsionadas acerca del carácter de Dios pueden hacer muy difícil tener fe. Pero, un asentimiento intelectual al evangelio no es suficiente, porque “aun los demonios creen”. La verdadera fe también afecta la manera en que vivimos. En Romanos 1:5, Pablo habla de “la obediencia a la fe”. Pablo no dice que la obediencia es lo mismo que la fe. Dice que la fe verdadera afecta toda la vida de una persona, no solo la mente. Involucra un compromiso con nuestro Dios y con Jesucristo, a diferencia de solo una lista de reglas. La fe es lo que hacemos, cómo vivimos, en quién confiamos, y también lo que creemos.
LA FE ¿PROMUEVE EL PECADO?
Jueves 20 de octubre
Una de las acusaciones contra Pablo era que su evangelio de la justificación solamente por la fe estimulaba a la gente a pecar (ver Rom. 3:8; 6:1). Los acusadores razonaban que si la gente no tenía que guardar la Ley para ser aceptadas por Dios, ¿por qué iba a estar preocupa por su manera de vivir?
• ¿De qué modo responde Pablo a la acusación de que una doctrina de justificación solo por la fe estimula una conducta pecaminosa? Gál. 2:17, 18.
Pablo responde a las acusaciones de sus adversarios en términos muy fuertes: “¡No lo permita Dios!” Si una persona cae en pecado después de ir a Cristo, la responsabilidad no pertenece a Cristo. Si quebrantamos la Ley, nosotros mismos somos los transgresores.
• ¿Cómo describe Pablo su unión con Cristo? ¿En qué formas esta respuesta refuta las objeciones planteadas por sus adversarios? Gál. 2:19-21.
Pablo encuentra que el razonamiento de sus adversarios es ridículo. Aceptar a Cristo por fe no es algo trivial; no es un juego de simulación, donde Dios cuenta a una persona como justa mientras que no hay un cambio real en la vida de esa persona. Por el contrario, aceptar a Cristo por fe es radical. Involucra una unión completa con Cristo, unión en su muerte y en su resurrección. Pablo dice que somos crucificados con Cristo, y nuestros antiguos caminos pecaminosos arraigados en el egoísmo han acabado (Rom. 6:5-14). Hemos roto con el pasado. Todo es nuevo (2 Cor. 5:17). También hemos resucitado a una nueva vida en Cristo. El Cristo resucitado vive dentro de nosotros, haciéndonos diariamente más semejantes a él.
La fe en Cristo no es un pretexto para pecar, sino un llamamiento a una relación mucho más profunda y rica con Cristo de lo que podríamos encontrar en una religión basada en la Ley.
• ¿Cómo te identificas con el concepto de la salvación solo por la fe sin las obras de la Ley? ¿Te asusta, o te hace pensar que puede ser una excusa para pecar, o te regocijas en ella? ¿Qué dice tu respuesta acerca de tu comprensión de la salvación?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 21 de octubre
“Una y otra vez me ha sido presentado el peligro de abrigar, como pueblo, ideas falsas sobre la justificación por la fe. Por años se me ha mostrado que Satanás trabajaría de una manera especial para confundir las mentes en este punto. La ley de Dios ha sido ampliamente tratada y presentada, a las congregaciones, casi tan desprovista del conocimiento de Cristo Jesús y su relación con la Ley como la ofrenda de Caín. Se me ha mostrado que muchos no han llegado a la fe por causa de ideas mezcladas y confusas acerca de la salvación, porque los ministros han trabajado de una manera errónea para alcanzar los corazones. El punto que ha sido impreso por años en mi mente es la justicia imputada de Cristo. [...]
“No hay punto que precise ser considerado con más fervor, repetido con más frecuencia o establecido con más firmeza en la mente de todos que la imposibilidad de que el hombre caído haga mérito alguno por sus propias obras, por buenas que estas sean. La salvación es solamente por fe en Cristo Jesús” (FO 15,16.)
“La Ley demanda justicia y, ante la Ley, el pecador debe ser justo. Pero es incapaz de serlo. La única forma en que puede obtener la justicia es mediante la fe. Por fe, puede presentar a Dios los méritos de Cristo, y el Señor coloca la obediencia de su Hijo en la cuenta del pecador. La justicia de Cristo es aceptada en lugar del fracaso del hombre, y Dios recibe, perdona y justifica al alma creyente y arrepentida, la trata como si fuera justa y la ama como ama a su Hijo” (MS 1:430).
• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En el primer pasaje citado arriba, Elena de White dice que ningún tema necesita ser más enfatizado que la justificación por la fe. Como clase, analicen si sus comentarios son aplicables para nosotros hoy como lo fueron cuando los escribió hace más de cien años, y si es así, por qué.
2. ¿Por qué Pablo dice que Cristo hubiera muerto sin propósito, si la justificación fuera por medio de la Ley? (Gál. 2:21). ¿Qué quiere decir con esto?
• Resumen: La conducta de Pedro en Antioquía sugería que los ex paganos no podían ser verdaderos cristianos a menos que primero se circuncidaran. Pablo señaló la falacia de esa manera de pensar. Dios no puede declarar a nadie como justo sobre la base de la conducta personal, porque aun los mejores seres humanos no son perfectos. Los pecadores pueden ser justificados a la vista de Dios solo al aceptar lo que Dios ha hecho por nosotros por medio de Cristo.
+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS
• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí
• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí
• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí
• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"
Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin
• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
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Sábado 23 de julioLee Para el Estudio de esta Semana: Levítico 9; 10:1-11; Deuteronomio 33:26-29; 1 Samuel 1; 15:22, 23; Apocalipsis 20:9.Para memorizar: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos” (Isa. 5:20, 21).LAS CULTURAS QUE SE CENTRAN en la individualidad olvidan fácilmente cuál es el objeto de toda adoración: la acción de Dios en la historia. La adoración auténtica debe ser la respuesta del cristiano a los poderosos actos de Dios, tanto en la creación como en la redención (el motivo del mensaje del primer ángel). La verdadera adoración es nuestra respuesta al amor de Dios y no solo impacta lo que hacemos el sábado en la iglesia, sino también debe saturar todas las áreas de nuestra vida.En nuestro deseo de ser relevantes, es fácil cambiar el foco de la adoración y dirigirlo a nosotros, a nuestras necesidades y deseos. Y, aunque la adoración debe darnos satisfacción personal, el peligro está en cómo buscamos experimentarla.
Encontramos verdadera satisfacción solamente en Dios, quien nos creó y nos redimió.Esta semana consideraremos lecciones acerca de la verdadera adoración que aprendemos de la historia de Israel, tanto de las cosas buenas que les sucedieron, como de las malas.
LA DEDICACIÓN
Domingo 24 de julio
Siete días de consagración habían transcurrido (ver Lev. 8). El octavo día los sacerdotes iniciaron su sagrado ministerio en el Santuario. Estaban comenzando una obra que continuaría (con interrupciones) durante más mil cuatrocientos años, que prefiguraba la obra de Cristo en el Santuario celestial, el verdadero santuario donde Cristo ministra en nuestro favor.
► Lee Levítico 9. ¿Qué elementos aparecen aquí que nos enseñan algo acerca de la adoración? ¿Qué verdades se enseñan en los diversos ritos, que nos ayudan a comprender la obra de Dios en favor de la humanidad y por qué adoramos a Dios? ¿Qué nos enseña la obra de la “expiación” acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros, y por qué lo adoramos?
Los versículos 22 al 24 son especialmente fascinantes. Es difícil imaginar lo que debió de haber pasado por las mentes y los corazones de Moisés y Aarón al entrar en el Santuario y cuando salieron de él, solo para ver que la “gloria de Jehová” aparecía delante de todo el pueblo. El texto no lo dice, pero había mucha gente del pueblo en el campamento, y para ellos debió de haber sido algo espectacular. La gloria se manifestó después: “Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros” (Lev. 9:24).
El Tabernáculo había sido dedicado; y los sacerdotes, consagrados. Apareció fuego santo como señal de que el sacrificio había sido aceptado. El pueblo respondió con un grito de alabanza, y cayeron sobre su rostro en humildad ante la presencia santa de Dios. Aquí vemos reverencia, temor y obediencia intensos; ellos siguieron cada detalle de los mandatos de Dios, y Dios mostró su aceptación de lo que habían hecho.
► Nota la reacción de ellos: gritaron y también cayeron sobre sus rostros. Todo el culto fue intenso, y la reacción fue de reverencia, gozo y temor: todo al mismo tiempo. ¿Cómo podemos aprender a manifestar esta clase de reverencia y gozo en nuestros propios cultos de adoración?
FUEGO DE DELANTE DE DIOS
Lunes 25 de julio
“Ayudado por sus hijos, Aarón ofreció los sacrificios que Dios estipulaba, y alzó sus manos y bendijo al pueblo. Todo se había hecho conforme a las instrucciones de Dios, y el Señor aceptó el sacrificio y reveló su gloria de una manera extraordinaria: descendió fuego de Dios y consumió la víctima que estaba sobre el altar. El pueblo vio estas maravillosas manifestaciones del poder divino, con reverencia y sumo interés. Las tuvo por señal de la gloria y el favor de Dios, y todos a una elevaron sus voces en alabanza y adoración, y se postraron como si estuviesen en la inmediata presencia de Jehová” (PP 373).
Es difícil creer que después de algo tan dramático seguiría una caída terrible. Pensaríamos que, con esa demostración del poder de Dios, todo el pueblo, particularmente los sacerdotes tan altamente honrados, habrían seguido estrictamente la línea marcada. ¡Cuán necios somos al estimar en menos la corrupción del corazón humano, especialmente del nuestro!
► Lee la historia de Nadab y Abiú en Levítico 10:1 al 11. ¿Quiénes eran? ¿Cuál fue su pecado? (Compara con Éxo. 30:9; Lev. 16:12; 10:9). Después de lo que acababa de suceder, ¿qué importancia se encuentra en cómo murieron? ¿Qué lección evangélica podemos aprender de esta trágica historia?
Las palabras hebreas tanto en Levítico 9:24 como 10:2 son las mismas: “Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió...” (9:24). ¿Consumió qué? En el primer caso, la ofrenda; en el otro, a los pecadores. ¡Qué representación poderosa del plan de salvación! En la cruz, el “fuego de Jehová”, la ira de Dios, “consumió” la ofrenda, que era Jesús. Por eso, todos los que ponen su fe en él nunca tendrán que afrontar ese fuego, esa ira, porque un sustituto lo hizo por ellos. Sin embargo, quienes rechazan los caminos de Dios y siguen los propios, como estos sacerdotes, tendrán que afrontar el fuego ellos mismos (Apoc. 20:9). La misma gloria que se reveló en la cruz será la gloria que, al final, destruirá el pecado. ¡Qué elección aguda y sin ambigüedades está ante nosotros!
► En cierto sentido, el fuego es fuego. ¿Cuál es la diferencia? En este caso, fue un fuego grande. Piensa no solo en cómo adoras, sino también en tu vida en general. ¿Qué “fuego extraño” necesitar apagar en tu vida?
BIENAVENTURADO TÚ, OH, ISRAEL
Martes 26 de julio
Imagínate la escena: el fiel siervo Moisés, reprendido por Dios por su manifestación de ira, está delante de la nación de Israel (Núm. 20:8-12).
Más tarde, Moisés sabe que pronto ha de morir. Cuán fácil podría haber sentido autocompasión y frustración. Sin embargo, aun entonces sus pensamientos fueron dirigidos hacia su pueblo y el futuro que debían afrontar. Ante el pueblo como su líder, por última vez, Moisés, bajo la inspiración del Espíritu Santo, pronunció una bendición sobre cada tribu.
► Lee Deuteronomio 33:26 al 29. ¿Qué está diciendo Moisés aquí que puede ayudarnos a comprender mejor lo que significa adorar a Dios? ¿Qué verdades y principios podemos aplicar al procurar aprender más acerca de qué es la verdadera adoración?
La palabra Jesurún es un término poético para Israel (ver Deut. 33:5, 26). Proviene de una raíz (yashar) que significa “recto” o “derecho”, no meramente en lo físico, sino también moralmente. Job fue descrito (Job 1:1) como “perfecto y recto” (de yashar) (ver también Sal. 32:11; 91:11; Prov. 15:8). Por eso, Moisés está hablando acerca de cómo debería ser el pueblo de Dios idealmente, los que han entrado en una relación de pacto con él.
Como siempre, el foco principal aquí está en los actos de Dios en favor de su pueblo. Todas las cosas que le sucederían a Israel – la victoria sobre los enemigos, la seguridad, la salvación, el fruto de la tierra– les acontecerían por causa de lo que Dios había hecho por ellos. Cuán importante es que nunca olvidemos estas verdades importantes. Entre las muchas cosas que la adoración puede hacer por nosotros es ser un continuo recordativo de lo que “el Dios de Jesurún” hace por nosotros. La alabanza y la adoración –ya sea verbal o expresada con pensamientos del corazón y de la mente– pueden hacer mucho para ayudarnos a mantenernos centrados en Dios, y no en nosotros mismos y en nuestros problemas.
► Piensa en todo lo que tienes para alabar y adorar a Dios. ¿Por qué es importante recordar en todo momento todas estas bendiciones, todo lo que Dios ha hecho por ti? De otro modo, ¡cuán fácil es caer en el desánimo!
UNA ACTITUD DE ENTREGA
Miércoles 27 de julio
La adoración es un tema serio en la Biblia. No es asunto de gusto personal, ni es hacer lo que a uno le agrada o seguir las inclinaciones propias. Siempre existe el peligro de caer en rituales muertos y tradiciones que han llegado a ser fines en sí mismos en lugar de ser medios para un fin. Y ese fin es la verdadera adoración a Dios en una forma que cambie nuestras vidas, y nos lleve a la conformidad con su voluntad y su carácter (Gál. 4:19). Por eso, debemos ser cuidadosos de no permitir que la exaltación propia, la gratificación pecaminosa y un deseo de gloria personal nos dicten cómo adoraremos.
Avancemos muchos años en la historia de Israel y leamos una historia sencilla que puede ayudar a revelarnos cómo la verdadera adoración puede ser expresada en el corazón de un alma penitente.
► Lee la historia de Ana en 1 Samuel 1. ¿Qué podemos obtener de su experiencia que nos ayude a comprender el significado de la adoración, y cómo hemos de adorar a Dios?
Aunque tenemos que recordar que Dios debe ser el centro de nuestra adoración, no adoramos a Dios en un vacío. No estamos adorando a un ser distante, lejano, abstracto; estamos adorando al Dios que nos creó y redimió, y que se relaciona con los asuntos humanos. Estamos adorando a un Dios personal, que interviene en nuestras vidas en las formas más íntimas, formas que nos ayudan en nuestras necesidades más profundas, si se lo permitimos.
Ana adoró a Dios desde los lugares más recónditos de su alma. En un sentido, todos somos como Ana. Todos tenemos grandes y profundas necesidades que, por nosotros mismos, no podemos atender. Ana fue ante Dios con una actitud de completa entrega propia. (Después de todo, ¿cuánta más entrega propia puede haber si uno está dispuesto a renunciar a su hijo?) Podemos, y debemos, ir ante Dios con nuestras necesidades; pero siempre debemos subordinar esas necesidades a la voluntad de Dios para nuestras vidas. La verdadera adoración debe fluir de un corazón totalmente quebrantado, consciente de su propia impotencia y dependencia de Dios.
► ¿Qué partes de tu vida están quebrantadas? ¿Cómo puedes aprender a dárselas a Dios?
ADORACIÓN Y OBEDIENCIA
Jueves 28 de julio
► “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” (1 Sam. 15:22, 23).
► ¿Qué principio vital puedes obtener de este pasaje con respecto a lo que constituye la verdadera adoración? ¿Cómo podemos asegurarnos de que no somos culpables de hacer exactamente lo que señalan estos versículos?
Estos versículos aparecen en el contexto de la caída y la apostasía de Saúl, el primer rey. Él debía atacar y destruir totalmente (la palabra hebrea sugiere “dedicarlos a la destrucción”) a cada persona y a cada animal. Dios tenía planes de usar a Israel para traer juicios sobre esta nación malvada, los amalecitas, que por misericordia él había demorado unos tres siglos. A pesar de la instrucción explícita acerca de lo que debía hacer, Saúl abiertamente desobedeció (1 Sam. 15:1-21), y ahora iba a cosechar las consecuencias de sus acciones. La respuesta de Samuel a Saúl, en los versículos 22 y 23, nos ayuda a comprender mejor de qué trata la adoración verdadera.
1. Dios prefiere tener nuestros corazones más que nuestras ofrendas. (Si él tiene realmente nuestros corazones, las ofrendas seguirán solas.)
2. La obediencia es más aceptable para él que los sacrificios. (La obediencia es nuestra manera de mostrar que hemos entendido de qué tratan realmente los sacrificios.)
3. La obstinación, el insistir en nuestros caminos, es idolatría, porque hemos hecho un dios de nosotros mismos, de nuestros deseos y de nuestras opiniones.
► Permite que el Espíritu Santo hable a tu corazón mientras te preguntas lo siguiente: ¿En qué áreas de mi vida puedo estar eligiendo seguir mis propios deseos u opiniones en vez de permitir que Dios me conduzca? ¿Qué lecciones deja el ejemplo de Saúl en su fatal presunción? ¿Cómo puedo aplicarlas en mi experiencia de adoración?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 29 de julio
► Lee “El pecado de Nadab y Abiú” y “La presunción de Saúl”, Patriarcas y profetas, pp. 373-377; 559-678.
“Dios ha pronunciado una maldición sobre los que se alejan de sus mandamientos, y no establecen diferencia entre las cosas comunes y las santas” (PP 375).
“Su [de Saúl] presunción fatal debe atribuirse al hechizo satánico. Saúl había demostrado gran celo en el exterminio de la idolatría y de la hechicería; no obstante, en su desobediencia al mandamiento divino, había sido instigado por el mismo espíritu de oposición a Dios que animaba a los que practicaban la hechicería, y había sido tan realmente inspirado por Satanás como ellos; y, cuando fue reprendido por ello, sumó la obstinación a la rebelión. No podría haber hecho mayor insulto al Espíritu Dios si se hubiera unido abiertamente con los idólatras” (PP 689).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿Por qué es tan importante, al adorar, mantener realmente a Cristo como el centro? Aunque sea sutilmente, ¿qué otras cosas pueden atacarnos y quitar de nuestro foco a Dios al adorarlo? ¿De qué maneras podríamos estar en peligro de usar a Dios, o el nombre de Dios en alabanza y canto, como una mera cobertura para la adoración de otra cosa?
2. ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos ser hipócritas en la adoración? Es decir, ¿qué dice acerca de nosotros si, cuando estamos fuera del edificio de la iglesia actuamos de una manera y luego, dentro de ella, estamos llenos de alabanza y adoración? Aunque ninguno de nosotros es perfecto, la clase de adoración que practicamos ¿no debiera estar conectada con las vidas de aquellos a quienes guiamos? Tristemente, algunas personas van a la iglesia, “adoran”, y luego van a casa y abusan de su cónyuge y de sus hijos, o tienen otras conductas malas. ¿De qué modo tales prácticas son una burla a nuestra adoración?
3. Repasa el versículo para memorizar de esta semana y aplícalo en el contexto de la adoración. ¿Cómo podemos estar seguros de que no estamos haciendo exactamente aquello contra lo cual se nos advierte?
4. ¿Cómo puedes aprender mejor el “arte” de la adoración, el “arte” de la entrega propia a Dios? ¿Cómo puedes aprender a estar más cerca de Dios en tu propio tiempo privado de adoración?
► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:
• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
• Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
• Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.
• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.
• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.
• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.
Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "La Adoración"
Periodo: 3° Trimestre / julio-septiembre de 2011
Autor: Rosalie Hafner de Zinke sirvió por muchos años como asistente pastora (instructora bíblica) en iglesias como Collegeview, Central de Sacramento, el Tabernáculo de Battle Creek y la Iglesia de Hinsdale, en los Estados Unidos. También trabajó en el ministerio con su esposo, que era pastor, durante quince años, y más tarde como capellana en hospitales, antes de su jubilación.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin
• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.
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