Director y principal orador del ministerio"Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.
Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
►Mientras escucha y estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.
Lee Para el Estudio de esta Semana: 1 Samuel 26:5-11; 2 Samuel 11; Ester 8:17; Salmo 51; Isaías 56:3-7; Efesios 2:19.
Para memorizar: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Deut. 6:5).
IMAGÍNATE QUE ESTÁS COMPRANDO un pasaje de tren. La fila es larga y estás impaciente porque podrías perder tu tren. Finalmente pagas, recibes tu boleto y corres al tren. En el camino, cuentas tu vuelto, y descubres que te han devuelto mucho de más. ¿Qué haces? ¿Vuelves a la fila para devolver el dinero sobrante y tal vez pierdes el tren o consideras que fue tu día de suerte y sigues adelante?
Lo que hagas depende de tu comprensión del bien y del mal. La ética es la manera de aplicar esta comprensión en la vida diaria. Hoy, la ética más popular es la situacional, que dice que no hay absolutos morales. A menudo, significa hacer lo que más te beneficia en una situación específica.
Esta semana veremos un contraste de ética entre la del rey David y la del soldado Urías. Aunque las acciones de David son horribles, parecen peores al contrastarlas con las del soldado. Si bien no se dice mucho sobre Urías, lo que vemos de él y de su lamentable suerte puede enseñarnos lo que significa vivir la fe, en oposición a solo hablar de ella.
LA CUESTA RESBALADIZA Domingo 31 de octubre
Lee 2 Samuel 11. ¿Cómo puede alguien tan honrado por Dios caer tan bajo en el pecado? ¿Qué advertencia presenta esto para todos nosotros?
No podemos estudiar la historia de Urías sin considerar a David. Aquí vemos a David en su peor aspecto. El autor del libro de Samuel no alaba al héroe e ignora sus pecados. La historia de David, Betsabé y Urías es un punto de inflexión en la vida y el reinado de David. Hasta aquí, era descrito como alguien con fuerza creciente. En 2 Samuel 11 se habla del comienzo de su caída.
Algunos ven, en este pecado, una excusa para el suyo propio. Sin embargo, el pecado tiene consecuencias, y aquí se muestra cuántas vidas afectó. El primero en sufrir, como resultado del pecado de David, fue Urías; luego, el niño nacido de David y Betsabé. David pierde credibilidad en su familia, y las repercusiones se expanden y son un problema nacional. La reacción en cadena del pecado de David se amplía hasta incluir violación (2 Sam. 13:14), asesinato (2 Sam. 13:28, 29) y la pérdida de muchas vidas en una rebelión (2 Sam. 15). Si bien él se arrepintió y obtuvo la misericordia de Dios, el autor del relato claramente señala que el pecado tiene graves consecuencias (2 Sam. 12:13, 14).
Esta historia se narra en una forma bien estructurada. El autor bíblico usa palabras de acción (a menudo el verbo enviar), y contrasta las conductas de Urías y de David. Veamos la estructura del relato:
- David envía a Joab a pelear contra los amonitas (11:1). - David pregunta acerca de Betsabé y la envía a llamar (vers. 3, 4). * David comete adulterio con Betsabé (vers. 4). - Betsabé envía un mensaje acerca de su embarazo (vers. 5). * David manda a llamar a Urías (vers. 6). - Urías rehúsa dormir con Betsabé (vers. 13). - David envía la sentencia de muerte con Urías (vers. 14, 15).
Como se ve, “enviar” es una actividad muy importante en 2 Samuel 11. Cuando enviamos a alguien a alguna parte, tenemos poder sobre esa persona. Vemos que David es el personaje más poderoso de esta historia. Él es el que más envía y controla. Es capaz de destruir. Actúa como un monarca absoluto del Cercano Oriente. Sin embargo, hay algo que David no puede controlar: el pecado. Aunque parece que él domina las acciones externas, el pecado controla sus elecciones y sus motivaciones.
NINGUNO ES UNA ISLA Lunes 1º de noviembre
La historia de David y de Urías es presentada en el marco de una guerra con los amonitas. Lee cuidadosamente 2 Samuel 11:1. ¿Qué sutil crítica a David incluye el autor?
David se queda en casa y envía a su ejército al mando de Joab. Este, por supuesto, es el primer error de David. De algún modo, había comenzado a creer que él realmente era más especial que sus hombres, y que no debía exponerse al peligro. No había aprendido, todavía, que los peligros mayores son casi siempre los de adentro, no los de afuera. El gran problema con el poder o la autoridad es cuán fácilmente distorsiona nuestra percepción propia. Pensamos que somos mejores y que estamos por sobre las leyes, o que las reglas existen para otros.
Compara las formas de liderazgo que ejerce David en la historia de 1 Samuel 26:5 al 11 y en 2 Samuel 11. ¿Qué diferencia observas?
Un relato describe cómo David protegió la vida de Saúl, dirigió con el ejemplo y pidió voluntarios. Pero el otro, 2 Samuel 11, muestra que, en lugar de haber ido con sus tropas y haberlas dirigido, dependiendo de Dios para su conducción y su seguridad personales, David estaba en el techo plano de su palacio, una tarde calurosa (probablemente, con el fin de captar la brisa vespertina).
Sin duda, su palacio estaba en una parte alta, desde donde se veía la mayor parte de Jerusalén. Mirando los techos de las casas, David vio a una mujer que se estaba bañando y preguntó cuál era su identidad. Luego, mandó a buscar a la mujer, aun sabiendo muy bien que era la esposa de Urías, el heteo. El verbo hebreo que se usa indica que la orden de David a Betsabé es muy fuerte, y en otros contextos se utiliza para expresar que algo es tomado por la fuerza (Gén. 14:11). David fue tras sus deseos, y archivó completamente su conocimiento del bien y del mal. Poco se imaginaba David, en ese momento, las consecuencias que seguirían a esta decisión personal. El ostentar deliberadamente su poder afectaría directamente las vidas de Betsabé, de Urías, de un niño no nacido y del curso de la historia de Israel.
Piensa en las decisiones que haces. ¿Están basadas mayormente en el pensamiento racional y en la lógica o están basadas en emociones y pasiones? ¿Qué motivaciones parecen dominarte? ¿Cómo puedes llegar a un equilibrio correcto entre ambos?
UN EXTRANJERO EN ISRAEL Martes 2 de noviembre
En este capítulo, se menciona a Urías como “Urías heteo”. ¿Quiénes eran los heteos de Palestina? Eran un grupo étnico relacionado en forma incierta con los estados neohititas del norte. En la cultura del Antiguo Testamento, la nacionalidad, la raza y la religión estaban interconectadas. Por eso, se prohibía el casamiento entre los israelitas y las naciones circundantes, como se ve en Deuteronomio 7:3 y en cada reavivamiento de Israel. La prohibición del casamiento mixto tenía que ver con la religión. Pero, en el Antiguo Testamento hay ejemplos de extranjeros que aceptaron al Dios de Israel, como Urías, quien fue asimilado por medio del casamiento y la religión.
¿Cuáles son algunos ejemplos de extranjeros que fueron asimilados a Israel? Jos. 6:25; Rut 1:1-16; Est. 8:17; Isa. 56:3-7.
Rut, la moabita, dejó su tierra, su pueblo y su religión, y acompañó a su suegra de regreso a Israel. Sus famosas palabras subrayan que adoptaba no solo a otro pueblo, sino también a otro Dios: “Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios” (Rut. 1:16). La asimilación incluye a prostitutas mentirosas como Rahab, que protegió a los dos espías (Jos. 2:4). Ella respondió a la pequeña luz que tenía, y creyó que el Dios de Israel era poderoso y fiel. Tiempo después de la caída de Jericó, Rahab se casó con Salmón y, junto con Rut, está incluida en la genealogía de Cristo (Jos. 6:25; Mat. 1:5).
Urías no es el único heteo que sirvió a David: también se menciona a Ahimelec (1 Sam. 26:6); pero Urías era uno de los guerreros de elite de David (1 Crón. 11:41). Es interesante notar que si Eliam, el padre de Betsabé (2 Sam. 11:3), era Eliam hijo de Ahitofel gilonita (2 Sam. 23:34), entonces Urías se casó con alguien de una familia influyente. Su suegro era un guerrero elegido e hijo del estimado consejero de David. Esto podría explicar la proximidad de la casa de Urías al palacio y la deserción de Ahitofel (2 Sam. 15:31). Puede ser que este sintiera rencor por la forma en que David había tratado a su nieta Betsabé y por el asesinato de Urías.
Lee Efesios 2:19. ¿De qué modo la asimilación de Rut, de Rahab y de Urías a Israel puede ayudarnos a comprender que, no importa cuál sea nuestro trasfondo, por medio de Cristo podemos ser aceptados en “la familia de Dios”?
¿QUÉ HAY EN UN NOMBRE? Miércoles 3 de noviembre
Los nombres eran muy importantes en el mundo bíblico. El nombre hablaba de la herencia cultural de una persona y de sus creencias, o señalaba los deseos de los padres para sus hijos. A menudo, un cambio de creencias o de circunstancias de la vida se indicaba con un cambio de nombre.
Nota los nuevos nombres de los siguientes personajes y señala la razón que se da para el cambio de nombre:
Abram (Gén. 17:5) Jacob (Gén. 32:27, 28) Daniel (Dan. 1:7)
Después de la noche de lucha de Jacob con su visitante celestial, experimentó tal vez uno de los cambios de nombre de mayores consecuencias en toda la historia sagrada. De “engañador” (Jacob), se convirtió en “que Dios ayude a” (Israel), y todos sus descendientes llegaron a ser conocidos como “israelitas”, o los hijos de Israel.
El cambio de nombre de Daniel tuvo un propósito diferente. El rey Nabucodonosor quería que los jóvenes exiliados supieran quién tenía el control. El nombre de Daniel (“Dios es mi juez”) fue cambiado a “Protege la vida del príncipe” (Beltsasar), en un intento de socavar la lealtad de Daniel hacia Dios.
El nombre Urías no es singular en la historia bíblica. Durante el tiempo del rey Ezequías, un profeta de nombre Urías comunicó el castigo de Dios sobre Jerusalén (Jer. 26:20-23). Es interesante que el nombre “Urías” es hebreo, y puede ser traducido como “mi luz es el Señor” o “llama del Señor”. Él pudo haber sido heteo de nacimiento, pero por elección pertenecía al Dios de Israel. La ascendencia hetea de Urías subraya el hecho de que Dios no mira el exterior, sino el corazón. Tener miembros de la familia en posiciones destacadas en la iglesia o piadosos antepasados no nos da una mejor posición ante Dios.
Al morir por toda la humanidad, Cristo derribó las barreras entre todos los pueblos (Gál. 3:28). La Cruz muestra que todos somos iguales ante Dios; Cristo murió por cada ser humano, y cada uno es de infinito valor ante sus ojos. Dios dio tareas y vocaciones especiales a diferentes grupos, pero eso no quiere decir que algunos pueblos son de más valor para Dios que otros. La Cruz demuestra que esto es algo equivocado.
UN HOMBRE DE PRINCIPIOS Jueves 4 de noviembre
En la narración bíblica, Betsabé parece ser un personaje pasivo, y el autor bíblico se abstiene de comentar acerca de su responsabilidad o participación. Aun cuando ella aparece como pasiva en todo el informe, debe pagar un alto precio: su bebé muere. La única vez que Betsabé habla es cuando le envía un mensaje a David para decirle que está embarazada (2 Sam. 11:5). David calcula que si Urías vuelve a su casa, aunque más no sea por una noche, podría parecer que el bebé es de Urías, y su pecado pasaría inadvertido. David envía a buscar a Urías, que está a 65 km (40 millas) de Jerusalén. David habla con él y lo manda a su casa para dormir con su esposa (2 Sam. 11:8). En un esfuerzo por parecer generoso, envía un regalo al hogar de Urías, y piensa que la situación está atendida. Pero Urías es un hombre de principios, y no puede ser manipulado. Pasa la noche en la puerta con los siervos del Rey. La situación se escapa del control de David. A la mañana siguiente, David se entera y envía a buscar a Urías. Se siente frustrado y, aunque es un hombre íntegro, ahora no parece comprender la integridad de Urías.
¿Qué dice 2 Samuel 11:10 al 13 acerca de los motivos de Urías? ¿Qué otros ejemplos podemos encontrar en la Biblia de personas que actuaron con la misma clase de integridad?
La respuesta de Urías muestra que él no era un creyente nominal, sino que se había identificado con el Dios de Israel y con sus camaradas. Urías creyó que estaba mal usar su situación para su comodidad o su ventaja personal. El mismo David que una vez mostró su lealtad al rey Saúl ahora no podía comprender la lealtad y la fidelidad de Urías.
David recurrió a un plan repugnante: deliberadamente emborrachó a Urías, en un intento de quebrar sus principios. Es interesante notar que las dos hijas de Lot usaron el mismo plan, que dio origen a los amonitas (Gén. 19:30-38), precisamente el pueblo contra el cual el ejército de Israel está peleando. A pesar de su razonamiento debilitado, Urías rehusó comprometer sus valores, y otra vez pasó la noche con los siervos del Rey.
Lee el Salmo 51 en el contexto de 2 Samuel 11. ¿Qué podemos aprender acerca de la naturaleza del pecado, del arrepentimiento y de la gracia de Dios?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 5 de noviembre
“La Biblia tiene poco que decir en alabanza de los hombres. Dedica poco espacio a relatar las virtudes hasta de los mejores hombres que jamás hayan vivido. Este silencio no deja de tener su propósito y su lección. Todas las buenas cualidades que poseen los hombres son dones de Dios; realizan sus buenas acciones por la gracia de Dios manifestada en Cristo. Como lo deben todo a Dios, la gloria de cuanto son y hacen le pertenece solo a él; ellos no son sino instrumentos en sus manos.
“Además, según todas las lecciones de la historia bíblica, es peligroso alabar o ensalzar a los hombres; pues, si uno llega a perder de vista su total dependencia de Dios, y a confiar en su propia fortaleza, caerá seguramente. [...] El tenor de la Biblia está destinado a inculcarnos desconfianza en el poder humano y a fomentar nuestra confianza en el poder divino.
“El espíritu de confianza y ensalzamiento de sí fue el que preparó la caída de David. La adulación y las sutiles seducciones del poder y del lujo no dejaron de tener su efecto sobre él. También las relaciones con las naciones vecinas ejercieron en él una influencia maléfica. Según las costumbres que prevalecían entre los soberanos orientales de aquel entonces, los crímenes que no se toleraban en los súbditos quedaban impunes cuando se trataba del rey; el monarca no estaba obligado a ejercer el mismo dominio de sí que el súbdito. Todo esto tendía a aminorar, en David, el sentido de la perversidad excesiva del pecado. Y, en vez de confiar humilde en el poder de Dios, comenzó a confiar en su propia fuerza y sabiduría” (PP 775, 776).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1.En la clase, identifiquen cargos o posiciones en los cuales tuvieron poder o influencia. Analicen cómo hacer para no usar mal ese poder. ¿Cómo podemos ayudar a alguien que está por usar mal su autoridad o su influencia?
2.Considera la composición étnica, cultural y socioeconómica de tu clase. ¿Cómo se sentirían, en tu clase, personas de otros grupos o que no pertenecen a ninguna iglesia? ¿Qué podrían hacer, como clase, para extenderse hacia los “extranjeros”?
3.Urías -honesto, leal, de principios- es asesinado por su propio rey, a quien servía fielmente. David -deshonesto, traicionero, engañador-consigue la hermosa mujer como esposa y vive muchos años más. Analiza la situación.
4.Repasen el Salmo 51 y analicen qué enseña acerca del perdón. ¿Cómo aprenderemos a aceptar el perdón cuando podríamos ser culpables de pecados tan malos como los de David?
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Edición para Adultos
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
La obra de Dios requiere hombres de elevadas facultades morales que se ocupen en su proclamación. Se necesitan hombres cuyos corazones estén fortalecidos con un santo fervor, hombres de un propósito firme a los que no se mueva fácilmente, que puedan deponer cada interés egoísta y darlo todo por la cruz y la corona. La causa de la verdad presente padece por falta de hombres que sean leales a un sentido de lo correcto y del deber, cuya integridad moral sea firme, y cuya energía esté a la altura de las oportunidades de la providencia de Dios. Tales cualidades son de más valor que riquezas incalculables invertidas en la obra y la causa de Dios. Energía, integridad moral y un propósito firme de parte de lo correcto son cualidades que no pueden suplirse con ninguna cantidad de oro. Los hombres que poseen estas cualidades ejercerán influencia por todas partes. Sus vidas serán más poderosas que la excelsa elocuencia. Dios llama a hombres de corazón, hombres de intelecto, hombres de integridad moral, a quienes pueda hacer depositarios de su verdad, y que representen correctamente los principios sagrados en su vida diaria (Testimonios para la iglesia, tomo 3, p. 30).
La cuesta resbaladiza Domingo 31 de octubre
Ningún camino es seguro, salvo el que se torna cada vez más claro y más firme a medida que Ud. lo recorre. El pie a veces puede resbalar aun en el camino más seguro. A fin de andar sin temor, Ud. debe saber que su mano está firmemente sostenida por la mano de Cristo. No debe pensar ni por un momento que tal vez no haya peligro para Ud. Hasta los más sabios cometen errores. Aun los más fuertes desfallecen a veces. Los necios, los confiados en sí mismos, los testarudos y los altivos, que avanzan descuidadamente por senderos prohibidos, y que se jactan de poder cambiar su conducta cada vez que lo deseen, están recorriendo un camino lleno de trampas. Pueden recuperarse de una caída, de un error que cometan, pero son muchos los que dan un paso en falso que basta para determinar su ruina eterna (Mensajes selectos, tomo 2, p. 192).
Aquel cuyo corazón está henchido del amor que procede de Dios, no admite en su vida la exaltación del yo ni la falta de honradez. El que ha "nacido de nuevo" del Espíritu revela a Cristo en su vida diaria. Es recto en todo lo que emprende. No obra con maña, astucia, ni en secreto. El buen fruto que revela su vida da fe de la situación de su corazón (Meditaciones matinales 1952, p. 341).
Las tentaciones que asaltaron a Cristo en el desierto: el apetito, el amor al mundo y la presunción, son las tres grandes seducciones que con más frecuencia vencen a los seres humanos (Consejos sobre la salud, p. 284).
La prosperidad de una nación depende de la virtud e inteligencia de sus ciudadanos. Para conseguir estas bendiciones, son indispensables hábitos de estricta temperancia. La historia de los reinos antiguos está llena de lecciones amonestadoras para nosotros. El lujo, la complacencia de los sentidos y la disipación prepararon su caída. Resta ver si nuestra república recibirá la advertencia de su ejemplo, y evitará su suerte (La temperancia, pp. 227, 228).
Nadie está en mayor peligro que el que considera segura su montaña. Entonces es cuando sus pies empezarán a resbalar. Vendrán las tentaciones una tras otra, y tan imperceptible será su influencia sobre la vida y el carácter, que a menos que sea guardado por el poder divino, será corrompido por el espíritu del mundo y no llevará a cabo el propósito de Dios (Joyas de los testimonios, tomo 1, p. 580).
Ninguno es una isla Lunes 1 de noviembre
Antes que terminara la guerra con los amonitas, David regresó a Jerusalén, dejando la dirección del ejército a Joab. Los sirios ya se habían sometido a Israel, y la completa caída de los amonitas parecía segura. David se veía rodeado de los frutos de la victoria y de los honores de su gobierno sabio y hábil. Fue entonces, mientras vivía en holgura y desprevenido, cuando el tentador aprovechó la oportunidad de ocupar su mente. El hecho de que Dios había admitido a David en una relación tan estrecha consigo, y había manifestado tanto favor hacia David, debiera haber sido para él el mayor de los incentivos para conservar inmaculado su carácter. Pero cuando él estaba cómodo, tranquilo y seguro de sí mismo, se separó de Dios, cedió a las tentaciones de Satanás, y atrajo sobre su alma la mancha de la culpabilidad. El hombre designado por el cielo como caudillo de la nación, el escogido por Dios para ejecutar su ley, violó sus preceptos. Por sus actos el que debía castigar a los malhechores, les fortaleció las manos (Patriarcas y profetas, p. 776).
Muchos de los dirigentes que ocupan posiciones de responsabilidad tienen poca conciencia o nobleza de alma; pueden ejercer su poder aunque con eso destruyan a los que se encuentran bajo ellos, y lo hacen sin gran preocupación. Estos comandantes pueden abusar del poder que se les ha dado y hacer que sus subalternos ocupen posiciones peligrosas en las que se encontrarán expuestos a terribles encuentros con los rebeldes sin tener la mínima esperanza de vencerlos. En esta forma pueden deshacerse de hombres audaces y cabales, tal como David se desembarazó de Urías (2 Samuel 11:14,15) (Testimonios para la iglesia, tomo 1, p. 232).
El trabajo razonable es indispensable tanto para la felicidad como para la prosperidad de nuestra raza. Fortalece al débil, vuelve valiente al tímido, rico al pobre y feliz al desdichado. Nuestros diversos cometidos están en proporción directa con nuestras diversas capacidades, y Dios espera los réditos correspondientes de los talentos que les ha concedido a sus siervos. No es la grandeza de los talentos que se poseen lo que determina la recompensa, sino el modo como se los usa; el grado de lealtad que se aplica en el desempeño de los deberes de la vida, sean grandes o pequeños.
La ociosidad es una de las más grandes maldiciones que pueden recaer sobre el hombre, porque el vicio y el crimen siguen en su estela. Satanás está al acecho, listo para sorprender y destruir a los que no están en guardia, cuya ociosidad le da la oportunidad de insinuárselas bajo algún disfraz atractivo. Nunca tiene más éxito que cuando se acerca al hombre en sus momentos de ocio (Cada día con Dios, p. 133).
... Emplee cada momento que le quede libre en hacer algo. De esta manera se cerrará una puerta a miles de tentaciones. Si el rey David hubiese estado ocupado en algún empleo útil no habría sido culpable del asesinato de Urías. Satanás siempre está al acecho para emplear a aquél que no se emplea a sí mismo (Testimonios para la iglesia, tomo 4, p. 405).
Un extranjero en Israel Martes 2 de noviembre
El propósito de Dios era impartir ricas bendiciones a todo el mundo mediante la nación judía. Por medio de Israel había de prepararse el camino para la difusión de su luz a todo el mundo. Las naciones de la tierra, al seguir prácticas corruptas, habían perdido el conocimiento de Dios. Sin embargo, en su misericordia, Dios no las rayó de la existencia. Se propuso darles la oportunidad de llegar a conocerlo mediante su iglesia. Quería que los principios revelados por medio de su pueblo fueran los medios de restaurar la imagen moral de Dios en el hombre... Dios quería hacer de su pueblo Israel una alabanza y una gloria. Se dio a ellos toda ventaja espiritual. Dios no les negó nada favorable a la formación del carácter que había de hacerlos sus representantes.
Su obediencia a la ley de Dios había de hacerlos maravillas de prosperidad delante de las naciones del mundo. El que podía darles sabiduría y habilidad en todo artificio, continuaría siendo su maestro, y los ennoblecería y elevaría mediante la obediencia a sus leyes. Si eran obedientes, habían de ser preservados de las enfermedades que afligían a otras naciones, y habían de ser bendecidos con vigor intelectual. La gloria de Dios, su majestad y poder, habían de revelarse en toda su prosperidad. Habían de ser un reino de sacerdotes y príncipes. Dios les proveyó toda clase de facilidades para que llegaran a ser la más grande nación de la tierra (Palabras de vida del Gran Maestro, pp. 228-231).
Los hijos de Israel habían de ocupar todo el territorio que Dios les había señalado. Habían de ser desposeídas las naciones que rechazaran el culto y el servicio al verdadero Dios. Pero el propósito de Dios era que por la revelación de su carácter mediante Israel, los hombres fueran atraídos a él. A todo el mundo se le dio la invitación del evangelio. Por medio de la enseñanza del sistema de sacrificios, Cristo había de ser levantado delante de las naciones, y habían de vivir todos los que lo miraran. Todos los que, como Rahab la cananea, y Rut la moabita, se volvieran de la idolatría al culto del verdadero Dios, habían de unirse con el pueblo escogido. A medida que aumentara el número de los israelitas, éstos habían de ensanchar sus fronteras, hasta que su reino abarcara el mundo.
Dios deseaba colocar todas las naciones bajo su gobierno misericordioso. Deseaba que la tierra se llenara de gozo y paz. Creó al hombre para la felicidad, y anhela llenar el corazón humano con la paz del cielo. Desea que las familias terrenales sean un símbolo de la gran familia celestial (Palabras de vida del Gran Maestro, pp. 232, 233).
Las maravillosas providencias relacionadas con la liberación de Israel cuando escapó al yugo egipcio y ocupó la tierra prometida, indujeron a muchos de los paganos a reconocer al Dios de Israel como el Gobernante supremo...
Mientras avanzaban, las huestes de Israel comprobaron que las había precedido el conocimiento de las obras poderosas del Dios de los hebreos, y que algunos de entre los paganos iban aprendiendo que él solo era el verdadero Dios...
Dios no reconoce distinción por causa de nacionalidad, raza o casta. Él es el Hacedor de toda la humanidad. Por la creación, todos los hombres pertenecen a una sola familia; y todos constituyen una por la redención. Cristo vino para derribar el muro de separación, para abrir todos los departamentos de los atrios del templo, a fin de que toda alma tuviese libre acceso a Dios. Su amor es tan amplio, tan profundo y completo, que lo compenetra todo. Arrebata de la influencia satánica a aquellos que fueron engañados por sus seducciones, y los coloca al alcance del trono de Dios, al que rodea el arco iris de la promesa. En Cristo no hay judío ni griego, ni esclavo ni hombre libre (Profetas y reyes, pp. 273, 274).
¿Qué hay en un nombre? Miércoles 3 de noviembre
La vida de Cristo fundó una religión sin castas, en la que judíos y gentiles, libres y esclavos, unidos por los lazos de fraternidad, son iguales ante Dios. Nada hubo de artificioso en sus procedimientos. Ninguna diferencia hacía entre vecinos y extraños, amigos y enemigos. Lo que conmovía el corazón de Jesús era el alma sedienta del agua de vida.
Nunca despreció a nadie por inútil, sino que procuraba aplicar a toda alma su remedio curativo. Cualesquiera que fueran las personas con quienes se encontrase, siempre sabía darles alguna lección adecuada al tiempo y a las circunstancias. Cada descuido o insulto del hombre para con el hombre le hacía sentir tanto más la necesidad que la humanidad tenía de su simpatía divina y humana. Procuraba infundir esperanza en los más rudos y en los que menos prometían, presentándoles la seguridad de que podían llegar a ser sin tacha y sencillos, poseedores de un carácter que los diera a conocer como hijos de Dios (El ministerio de curación, p. 16).
Los nombres de Daniel y sus compañeros fueron cambiados por otros que conmemoraban divinidades caldeas. Los padres hebreos solían dar a sus hijos nombres que tenían gran significado. Con frecuencia expresaban en ellos los rasgos de carácter que deseaban ver desarrollarse en sus hijos. El príncipe encargado de los jóvenes cautivos "puso a Daniel, Beltsasar; y a Ananías, Sadrach; y a Misael, Mesach; y a Azarías, Abed-nego" (Profetas y reyes, p. 352). Cuando hacía casi veinticinco años que Abrahán estaba en Canaán, el Señor se le apareció y le dijo: "Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto" (Véase Génesis 17:1-16). Con reverencia el patriarca se postró, y el mensaje continuó así: "Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes". Como garantía del cumplimiento de este pacto, su nombre, que hasta entonces era Abram, fue cambiado en "Abrahán", que significa: "padre de muchedumbre de gentes". El nombre de Sarai se cambió por el de Sara, "princesa"; pues, dijo la divina voz, "vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella" (Patriarcas y profetas, p. 132).
El ángel le preguntó a Jacob: "¿Cuál es tu nombre?" Y al recibir la respuesta le dijo: "No se dirá más tu nombre Jacob [suplantador], sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido". Jacob había recibido la bendición que su alma había deseado; su pecado como engañador había sido perdonado; la crisis de su vida había pasado. En su trato con Jacob, Dios mostró que no sancionará el más mínimo pecado en sus hijos, pero, a la vez, que no desechará ni destruirá, ni dejará en la desesperación a quienes hayan sido engañados, tentados y llevados al pecado. La duda, la perplejidad y el remordimiento habían amargado la vida de Jacob; ahora todo había cambiado. ¡Cuán dulce fue el descanso y la paz con Dios al asegurársele nuevamente el favor divino! (Signs of the Times, 20 de noviembre, 1879).
Un hombre de principios Jueves 4 de noviembre
En medio de los peligros de su juventud, David, consciente de su integridad, podía confiar su caso a Dios. La mano del Señor le había guiado y hecho pasar sano y salvo por infinidad de trampas tendidas a sus pies. Pero ahora, culpable y sin arrepentimiento, no pidió ayuda ni dirección al cielo, sino que buscó la manera de desenredarse de los peligros en que el pecado le había envuelto. Betsabé, cuya hermosura fatal había resultado ser una trampa para el rey, era la esposa de Urías el heteo, uno de los oficiales más valientes y más fieles de David. Nadie podía prever cuál sería el resultado si se llegase a descubrir el crimen...
Todo esfuerzo de David para ocultar su culpabilidad resultó fútil... En su desesperación se apresuró a agregar un asesinato a su adulterio. El que había logrado la destrucción de Saúl, trataba ahora de llevar a David también a la ruina. Aunque las tentaciones eran distintas, ambas se asemejaban en cuanto a conducir a la transgresión de la ley de Dios...
Urías fue hecho portador de su propia sentencia de muerte. El rey envió por su medio una carta a Joab, en la cual ordenaba: "Poned a Urías delante de la fuerza de la batalla, y desamparadle, para que sea herido y muera". Joab, ya manchado con la culpa de un asesinato injustificable, no vaciló en obedecer las instrucciones del rey, y Urías cayó herido por la espada de los hijos de Amón...
Aquel que antes tenía tan sensible la conciencia y tan alto el sentimiento del honor que no le permitían, ni aun cuando corría peligro de perder su propia vida, levantar la mano contra el ungido del Señor, se había rebajado tanto que podía agraviar y asesinar a uno de sus más valientes y fieles soldados, y esperar gozar tranquilamente el premio de su pecado. ¡Ay! ¡Cuánto se había envilecido el oro fino! ¡Cómo había cambiado el oro más puro! (Conflicto y valor, p. 178).
Los hombres con principios no necesitan la restricción de los candados y las llaves, no es preciso que se los vigile y se los guarde. Sus tratos serán fieles y honorables en todo momento, tanto cuando están solos, sin que nadie los observe, como cuando están en público. No mancharán sus almas con ninguna ganancia o provecho egoísta. Menosprecian las malas acciones. Aun cuando nadie lo supiera, lo sabrían ellos y esto destruiría su respeto por sí mismos. Los que no son conscientes y fieles en lo pequeño no se reformarán aun cuando haya leyes, restricciones y penalizaciones al respecto (Testimonios para la iglesia, tomo 4, p. 567).
La experiencia de aquellos que trabajaron para Dios en generaciones pasadas, tiene lecciones que debemos aprender los que vivimos en este tiempo. Cuán poco conocemos los conflictos, las pruebas y las labores que soportaron estos hombres mientras se equipaban para hacer frente a los ejércitos de Satanás. Poniéndose toda la armadura de Dios, fueron capaces de hacer frente a las astucias de Satanás.
Estos hombres que en tiempo pasado se entregaron a Dios y al engrandecimiento de su causa eran tan firmes en los principios como el acero. Eran hombres que no decaían ni se desanimaban; hombres que, como Daniel, estaban llenos de reverencia y celo por Dios, llenos de propósitos y aspiraciones nobles. Eran tan débiles e impotentes como cualesquiera de los que hoy están ocupados en la obra, pero ponían toda su confianza en Dios. Tenían riqueza, pero consistía ésta en la cultura de la mente y el alma. Y puede tenerla cualquiera que dé a Dios el primero, el último y el mejor lugar en todas las cosas. Aunque estemos destituidos de sabiduría, conocimiento, virtud y poder, podemos recibir todo esto si queremos aprender de Cristo las lecciones que es nuestro privilegio aprender (Mensajes para los jóvenes, p. 30).
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Notas de Elena G. de White
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Texto Clave: "Y Urías respondió a David: El arca e Israel y Judá están bajo tiendas, y mi señor Joab, y los siervos de mi señor, en el campo; ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y a dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa" 2 Samuel 11:11.
Enseña a tu clase a :
Saber comparar y contrastar la fidelidad de Urías a Dios y a su país con el colapso de la moralidad del rey David. Sentir que, sin la presencia constante de la gracia de Dios, podemos caer en la tentación. Hacer que cada día confiemos en la misericordia y el poder salvador de Dios.
Bosquejo de la lección
Saber: Fe y deslealtad
A. Frente a la integridad de Urías, David cayó más y más en el pecado al tratar de tapar sus malos actos con Betsabé. ¿Qué evidencia tenemos de la fidelidad de Urías a Dios? B. ¿Cómo llegó David a caer en una acción sin principios? C. ¿Qué resultados finales tuvo la fidelidad de Urías? ¿Cuáles fueron los resultados a largo plazo del pecado de David?
II. Sentir: Si no fuera por la gracia de Dios
A. Si David, un hombre según el corazón de Dios, cayó en ese pecado, ¿cuán vulnerables somos nosotros ante la tentación? B. ¿Qué respondió David cuando Dios lo confrontó con su pecado? ¿Cuál es nuestra única esperanza?
III. Hacer: Entregarnos diariamente
Aunque David pecó, él reconoció el poder de Dios para perdonar y confió en la misericordia de Dios. ¿Cómo podemos hacer nuestra la oración de David?
Resumen: El centro de atención de Urías era su deber hacia Dios. Toda la persuasión del rey no lo movió a violar su conciencia, y por eso David mandó matarlo. David había perdido su integridad y cometió grandes pecados. Pero en humildad y arrepentimiento buscó el perdón de Dios, y Dios lo salvó.
Paso 1 ¡Motiva!
Ciclo de aprendizaje
Concepto clave para el crecimiento espiritual: Como Urías, deberíamos avanzar para lograr un carácter santo e igualar la santa causa por la cual luchamos.
Solo para los maestros: El estudio de Urías ofrece abundante material, pues los componentes de su carácter, sólidos como una roca, pueden ayudarnos a comprender nuestro propio carácter.
Introducción: Urías era un hitita, nativo de Canaán, y no obstante luchó codo a codo con la infantería de Israel en la guerra contra los amonitas. Chapman Schanandoah era un nativo norteamericano de la tribu oneida, cuyo país había sido invadido por europeos. Fue leal al gobierno norteamericano, y peleó lado a lado con sus soldados en la Guerra Española-Norteamericana (ver www.oneidaindiannation.com). De las 12 tribus de Jacob –ya sea en forma física o simbólica– somos nativos de este mundo caído. Al ser adoptados (Rom. 8:14, 15) peleamos junto al ejército de Dios en la gran controversia.
La historia del cambio de lealtad de Urías y su participación en el ejército de Israel no es única. Dadas las semejanzas en las narraciones de los guerreros citados, ¿por qué el relato de Urías, con su lealtad a un gobierno invasor, es tan interesante? ¿Qué aprendemos espiritualmente de Urías?
Considera: Medita en la “extranjería” de Urías. Geográficamente, era nativo de Canaán, pero residía en Israel. Espiritualmente, ya había sido adoptado por Dios antes de su cambio de ciudadanía (vers. 15, 16). Entonces, ¿era Urías un extranjero en cualquiera de los dos sentidos? ¿Por qué lo ponemos como uno “de afuera”?
Paso 2 ¡Explora!
Solo para los maestros: toma tiempo en la clase para visualizar el carácter de Urías, en particular los componentes que quisiéramos incorporar a nuestro carácter
Comentario de la Biblia
I. “Yo no haré tal cosa”(Repasa, con tu clase, 2 Sam. 11:11; 1 Sam. 1:26; 2 Rey. 2:2.)
La revelación máxima del carácter genuino de Urías es su declaración: “Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa” (2 Sam. 11:11). ¿La convicción de qué otra persona parecen reflejar estas palabras? (Ver Gén. 39:9.) Urías se niega a pasar la noche con su esposa, lo que ningún mandamiento prohibía. ¿Es la compasión leal por sus camaradas todo lo que está en juego? O, además del problema de que el arca estaba ubicada en una tienda, ¿hay algo más profundo aquí? ¡Sí! La tradición judía cuenta que para conservar las fuerzas, los soldados israelitas prestaban un juramento de no tener relaciones sexuales la noche anterior a una batalla, durante ella, o mientras su unidad peleaba. De este modo, Angus MacGregor, señala: Urías “honró su juramento de no tener sexo mientras su unidad estaba en batalla” (www.hidenwood.com).
Que Urías estaba cumpliendo un juramento es evidente por sus palabras: “Por vida tuya, y por vida de tu alma”. Era costumbre en Israel jurar por la persona con la que se hablaba (ver DBA 686). Vemos lo mismo en otros dos personajes bíblicos: Ana y Eliseo. (Ver 1 Sam. 1:28 y 2 Rey. 2:2.) Era algo serio guardar un juramento (Núm. 30:2 y Deut. 23:23), aun si hacerlo significaba sufrir una pérdida (Sal. 15:4). Tan profundamente guardaba Urías el juramento de honrar a Dios que, aunque David lo emborrachó (2 Sam. 11:13), Urías no lo quebrantó. El versículo 11 revela el compromiso del capitán Urías de volver a donde estaban sus hombres y completar la guerra. Él quería que el arca estuviera otra vez en su ubicación apropiada. Urías creía que estaba peleando por una causa santa. Pero un indicio sólido de que el carácter santo de Urías estuvo antes que la causa santa se trasluce en el significado del nombre que le habían puesto sus padres: “Mi luz es el Señor”. ¿Qué implica esto acerca del hogar en que Urías creció, lo cual podría explica su carácter puro?
Considera: ¿Qué tentaciones habrán pasado por la mente de Urías durante su comida con el rey?
Considera las siguientes respuestas:
- “Estoy casado”. - “El rey mismo me dijo que fuera a casa”. - “Claro, me siento mal por los soldados en el frente, pero su situación hoy no mejorará por lo que yo haga o no haga hoy aquí en Jerusalén”. - “Mis camaradas nunca sabrán lo que pase hoy”. - “Los soldados no entienden las presiones que sufre un capitán, y cuánto necesitamos un poco de consuelo”.
No obstante, la conclusión de Urías fue: “Esto no es correcto. Yo lo sé. El Señor lo sabrá”. ¿Cuál hubiera sido nuestra respuesta?
II. Urías fue valiente(Repasa, con tu clase, 2 Sam. 23:39.)
Urías era uno de los 37 militares más valientes y honrados, uno de los guardaespaldas del rey. ¿Con qué fuerza militar pueden compararse los 37 valientes? Cuando Joab puso la unidad de Urías frente a la puerta de entrada del muro enemigo, Urías supo que estaba en una situación de muerte inminente si no huía. Urías peleó hasta el fin.
Considera: ¿Por qué o por quién estás dispuesto a pelear hasta el fin, y por qué razón?
III. Se podía confiar en Urías (Repasa, con tu clase, 2 Sam. 11:7, 14.)
David mandó llamar a Urías como correo para que diera un informe del frente de guerra, aunque era solo un ardid para hacerlo volver a casa. Luego le ordenó llevar de regreso órdenes definidas para el campo de batalla: su propio decreto de muerte. Considera: Al saber que David había rehusado matar al rey Saúl, ¿podría Urías haber confiado que David ahora haría lo mismo? ¿Somos dignos de confianza o traidores de la confianza que otros ponen en nosotros? ¿Por qué? ¿Cuál es la única cura para nuestra traición?
IV. Urías fue humilde (Repasa, con tu clase, 2 Sam. 11:9, 13.)
Cualquier siervo del rey hubiera cumplido una orden del capitán Urías para reservarle una habitación en la posada. Pero en lugar de hacer valer su rango ante los siervos, él sencillamente se ubicó entre ellos para dormir. Además de su rango militar, ¿qué otra razón podría haber tenido Urías, si era inconverso, que podría habérsele “subido a la cabeza”? Estaba casado con alguien de la familia real:
- El abuelo de Betsabé, Ahitofel, era un consejero del rey (1 Crón. 27:33) - El nombre de su suegro está en la misma lista de los guerreros escogidos (2 Sam. 23:34). - Él podría haberse vanagloriado de su hermosa esposa, Betsabé.
Considera: Contrasta las acciones de David con las de Urías. ¿De qué modo la fortaleza y el compromiso de Urías también sugieren su humildad?
Paso 3 ¡Explora!
Solo para los maestros: Esta actividad aplica los peldaños de la escalera de crecimiento cristiano de 2 Pedro 1:5 al 7 al concepto clave de esta elección.
Si hemos de luchar para lograr un carácter santo como lo hizo Urías, ¿por qué es necesario evaluar ocasionalmente dónde estamos en la subida? ¿Podemos hacerlo si no estamos familiarizados con el orden de los peldaños?
Recordando este pensamiento, prepara una hoja con los peldaños en desorden de un lado, tal vez alfabéticamente, y del otro lado, la secuencia correcta, comenzando con la fe, abajo.
Actividad: Pide a la clase que ordene la lista desordenada en el orden en que ellos, con la percepción humana, supondrían que debe ser el orden ascendente. Como alternativa, haz una lista de los peldaños, y mézclalos. Léelos a la clase, y pídeles que los pongan en orden de prioridad en que piensan que los peldaños deberían estar en la escalera del crecimiento cristiano. Luego pregúntales: ¿Les resulta una sorpresa el orden ascendente de la lista “real”? Lee Isaías 55:9 y 1 Samuel 16:7.
El ejercicio plantea preguntas que intrigan: ¿Son el afecto fraternal y el amor aun más difíciles que la piedad? ¿Por qué el conocimiento viene después de la fe? (Indicio: ¿Cuál es la diferencia entre a quién conocemos y qué conocemos, y por qué esta distinción es importante?) ¿En qué nivel viene el bautismo?
Para una comprensión más profunda de cómo el orden dado en 1 Pedro refleja el sentido “divino”, invita a la clase a leer en Meditaciones matinales (1953), si está disponible, las páginas 98 a 101 destacando la frase “no os dejéis abrumar”.
Los miembros de la clase también pueden sugerir, o escribir junto a cada componente del carácter, el nombre de un personaje bíblico que lo exhiba.
Paso 4 ¡Aplica!
Solo para los maestros: prepara una hoja para distribuir, escrita por ambos lados, con el título: “mi escalera espiritual para noviembre de 2010 del 1 al 5”. En un lado anotar, encolumnados, los ocho peldaños de la escalera, seguidos por una línea en blanco para escribir notas. del otro lado incluir los ejemplos de abajo a los que pueden referirse. otra alternativa (sin las hojas para distribuir): leer en voz alta los peleaños de la escalera, también conocieos como las gracias de la piedad, animando a los miembros a pensar cómo subir caea pedaño.
Actividad: Invita a la clase a realizar lo siguiente: que para cada componente del carácter se fijen una “meta”, para la próxima semana, que esperan lograr. Por ejemplo:
- Fe – Memorizaré un versículo destacado sobre la “fe” bíblica. - Virtud – Arreglaré el siguiente error: ____________. - Conocimiento – Estudiaré cuidadosamente mi lección de la Escuela Sabática cada día. - Dominio propio – Limitaré mis comidas para que sean nutritivas. - Paciencia – Finalmente haré esa llamada telefónica difícil. - Piedad – Estudiaré un capítulo de la vida y el ejemplo de Jesús. - Afecto fraternal – Enviaré un correo electrónico animador. - Amor – Me acercaré a _____________, quien anhela tener un/una amigo(a).
Introspección posterior: ¿Qué espacio hay en los peldaños, por debajo y por encima del lugar en el que estás en esta escalera? ¿De qué modos ese espacio potencial es visible para otros?
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Edición auxiliar para Maestros
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Lee Para el Estudio de esta Semana: Romanos 10 - 11
Para Memorizar: “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín” (Rom. 11:1).
Esta lección cubre Romanos 10 y 11, especialmente el capítulo 11. Es útil leer ambos capítulos para seguir el pensamiento de Pablo.
Los dos capítulos fueron, y son aún, muy discutidos. Pero algo parece claro: el amor de Dios por la humanidad y su deseo de salvar a todos. No hay rechazo corporativo de nadie para la salvación. Romanos 10 muestra que “no hay diferencia entre judío y griego” (Rom. 10:12): todos son pecadores y necesitan la gracia de Dios que da Jesucristo. Esta gracia viene a todos: no por nacionalidad, nacimiento ni por obras de la ley, sino por la fe en Jesús, quien murió como el Sustituto por todos los pecadores. Los roles pueden cambiar, pero el plan básico de salvación nunca cambia.
Pablo continúa el tema en el capítulo 11. Aquí también hay que comprender que él habla de la elección y la vocación; el problema no es la salvación, sino el plan de Dios para alcanzar al mundo. Ningún grupo ha sido rechazado para la salvación. Pero, después de la Cruz y de la introducción del evangelio a los gentiles, el movimiento cristiano –tanto judíos como gentiles– aceptó la tarea de la evangelización del mundo.
EL FIN DE LA LEY Domingo 5 de septiembre
Lee Romanos 10:1 al 4. Recordando todo lo que vimos antes, ¿cuál es el mensaje aquí? ¿Cómo podríamos estar en peligro de tratar de establecer nuestra propia justicia?
El legalismo viene en muchas formas, algunas más sutiles que otras. Los que se miran a sí mismos, sus buenas obras, su dieta, cuán estrictamente guardan el sábado, todas las cosas malas que no hacen o todas las cosas buenas que logran, caen en la trampa del legalismo. Debemos recordar siempre la santidad de Dios frente a nuestra pecaminosidad; esa es la manera más segura de protegernos del pensamiento que lleva a la gente a buscar su “propia justicia”, que es contraria a la justicia de Cristo.
Romanos 10:4 es un texto importante que capta la esencia de todo el mensaje de Pablo a los romanos. Primero, veamos el contexto. Muchos judíos estaban “procurando establecer la suya [justicia] propia” (Rom. 10:3) y buscando “la justicia que es por la ley” (Rom. 10:5). Pero, al venir el Mesías, se presentó el verdadero camino de la justicia. La justicia se ofreció a todos los que fijaran su fe en Cristo. A él señalaba el antiguo sistema ceremonial.
Aun si aquí incluimos los Diez Mandamientos en la definición de la ley, eso no significa que estos fueron eliminados. La ley moral señala nuestros pecados, faltas y limitaciones, y nos conduce a la necesidad de un Salvador, de perdón y de justicia, todo lo cual se encuentra solo en Jesús. En ese sentido, Cristo es el “fin” de la ley, porque la ley nos conduce a él y a su justicia. La palabra griega para “fin” aquí es télos, que también puede ser traducida como “meta” o “propósito”. Cristo es el propósito final de la ley, puesto que la ley ha de conducirnos a Jesús.
Ver este texto como si enseñara que los Diez Mandamientos –o específicamente el cuarto (lo que la gente realmente quiere decir)– están ahora anulados es llegar a una conclusión que va en contra de muchas otras cosas que Pablo y el Nuevo Testamento enseñan.
¿Te encuentras alguna vez orgulloso acerca de lo bueno que eres, especialmente en contraste con otros? Tal vez tú eres “mejor”, ¿y entonces qué? Compárate con Cristo, y luego piensa acerca de cuán “bueno” eres realmente.
LA ELECCIÓN DE GRACIA Lunes 6 de septiembre
Lee Romanos 11:1 al 7. ¿Qué enseñanza popular niega clara e irrevocablemente este pasaje?
En la primera parte de su respuesta a la pregunta: “¿Ha desechado Dios a su pueblo?” Pablo señala a un remanente, una elección de gracia, como prueba de que Dios no ha desechado a su pueblo. La salvación está abierta a todos los que la acepten, judíos y gentiles por igual. Debería recordarse que los primeros conversos al cristianismo eran todos judíos; por ejemplo, el grupo que se convirtió el día de Pentecostés. Fue necesaria una visión y un milagro para convencer a Pedro de que los gentiles tenían el mismo acceso a la gracia de Cristo (Hech. 10; compara con Hech. 15:7-9) y que el evangelio debía ser llevado también a ellos.
Lee Romanos 11:7 al 10. ¿Está Pablo diciendo que Dios a propósito encegueció a la parte de Israel que rechazó a Jesús, para que no se salvase? ¿Qué está mal en esta idea?
En estos versículos, Pablo cita el Antiguo Testamento, que los judíos aceptaban como dotado de autoridad. Los pasajes que Pablo menciona presentan a Dios como dando a Israel un espíritu de embotamiento, que les impedía ver y escuchar. ¿Ciega Dios los ojos de las personas para impedirles que vean la luz que los conduciría a la salvación? ¡Jamás! Estos pasajes deben ser comprendidos a la luz de nuestra explicación de Romanos 9. Pablo no está hablando de la salvación individual, porque Dios no rechaza a ningún grupo, como tal, para la salvación. En cambio, el asunto aquí, como en los capítulos anteriores, es el lugar que estas personas desempeñaban en su misión hacia el mundo.
¿Qué está mal con la idea de que Dios ha rechazado en conjunto a cualquier pueblo en términos de salvación? ¿Por qué eso va en contra de toda la enseñanza del evangelio, que en su núcleo muestra que Cristo murió para salvar a todos los seres humanos? ¿Cómo, por ejemplo, en el caso de los judíos, esta idea condujo a resultados trágicos?
LA RAMA INJERTADA Martes7 de septiembre
Romanos 11:11 al 15. ¿Qué esperanza presenta Pablo aquí?
Aquí hay dos expresiones paralelas: 1) “su plena restauración [de los israelitas]” (vers. 12), y 2) “su admisión [de los israelitas]” (vers. 15). Pablo veía la disminución y la defección como solo temporarias, a las que seguirían la plenitud y la admisión. Esta es la segunda respuesta a la pregunta del versículo 1: “¿Ha desechado Dios a su pueblo?” Lo que parece un rechazo, dice él, es solo temporario.
Lee Romanos 11:16 al 24. ¿Qué nos está diciendo Pablo aquí?
Pablo compara el remanente en Israel con un olivo, del que algunas ramas han sido desgajadas (los incrédulos). Con esta ilustración prueba que “Dios no ha desechado a su pueblo” (Rom. 11:2). La raíz y el tronco todavía están allí.
Los creyentes gentiles han sido injertados en este árbol, el Israel creyente: absorben la savia y la vitalidad de la raíz y el tronco.
Lo que pasó a los que rechazaron a Jesús podría suceder también a los gentiles creyentes. La Biblia no enseña que “una vez salvo, siempre salvo”. La salvación se ofrece libremente, y también puede rechazarse libremente. Aunque no debemos pensar que cada vez que caemos perdemos la salvación, o que si no somos perfectos no somos salvos, necesitamos también evitar lo opuesto: que una vez que la gracia de Dios nos cubre, ninguna acción o elección nuestra nos quitará la salvación. Solo los que “permanecen en esa bondad” (vers. 22) serán salvos.
Ningún creyente debe jactarse por su bondad o sentir superioridad sobre los demás. No ganamos la salvación: es un regalo. Ante la Cruz, ante la santidad de Dios, todos somos iguales: pecadores que necesitan la gracia divina y una santidad que solo por gracia es nuestra. No tenemos nada de qué jactarnos, sino solo en Jesús: lo que hizo por nosotros al venir al mundo, sufrir nuestros males, morir por nuestros pecados, ofrecernos un modelo de vida y prometernos poder para vivir esa vida. Para todo, dependemos de él; sin él no tenemos esperanza, sino la de este mundo.
SE REVELA UN MISTERIO Miércoles 8 de septiembre
Lee Romanos 11:25 al 27. ¿Qué grandes eventos predice Pablo aquí?
Los cristianos discutieron estos versículos durante siglos. Pero algunos puntos son claros. Todo el tenor aquí es que Dios procura llegar a los judíos. Lo que Pablo dice es una respuesta a la pregunta planteada al comienzo del capítulo: “¿Ha desechado Dios a su pueblo?” Su respuesta es “no”, y su explicación es: 1) que la ceguera (en griego porósis, “dureza”) es solo “en parte”, y 2) que es solo temporaria, “hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles”.
¿Qué significa “la plenitud de los gentiles”? Muchos ven esto como el cumplimiento de la comisión evangélica: todo el mundo oye el evangelio. “La plenitud de los gentiles” habrá llegado cuando el evangelio haya sido predicado en todas partes. El evangelio habrá sido predicado a todo el mundo, la venida de Jesús estará cercana; entonces, muchos judíos comenzarán a venir a Jesús.
Otro punto difícil es el significado de “todo Israel será salvo” (vers. 26). Esto no debe interpretarse como que todos los judíos, por algún decreto divino, tendrán salvación en el tiempo del fin. En ninguna parte de las Escrituras se enseña el universalismo, ni para un grupo específico, ni para toda la raza humana. Pablo esperaba “hacer salvos a algunos de ellos” (vers. 14). Algunos aceptaron al Mesías, otros lo rechazaron, como pasa con todos los grupos. Comentando Romanos 11, Elena de White habla de que “en la proclamación final del evangelio” “muchos judíos [...] recibirán por la fe a Cristo como su Redentor” (HAp 314).
“Hay una grandiosa obra que ha de hacerse en nuestro mundo. El Señor ha declarado que los gentiles serán reunidos, y [...] también los judíos. Hay entre los judíos muchas personas que serán convertidas, y por medio de las cuales veremos cómo la salvación de Dios avanzará como una lámpara que arde. Hay judíos por todas partes. [...] Hay entre ellos muchos que vendrán a la luz, y que proclamarán la inmutabilidad de la ley de Dios con maravilloso poder” (Ev 421)
Piensa acerca de las raíces judías de la fe cristiana. ¿Cómo un estudio selectivo de la religión judía podría ayudarte a entender mejor tu fe cristiana?
LA SALVA CIÓN DE LOS PECADORES Jueves 9 de septiembre
El amor de Pablo por su propio pueblo es claramente visible en estos versículos. Cuán difícil debió haber sido para él que algunos de sus conciudadanos lucharan contra él y contra la verdad del evangelio. Y sin embargo, a pesar de todo, todavía creía que muchos verían a Jesús como el Mesías.
Lee Romanos 11:28 al 36. ¿De qué modo Pablo muestra el amor de Dios, no solo por los judíos, sino por toda la humanidad? ¿De qué modo expresa aquí el maravilloso y misterioso poder de la gracia de Dios?
En todos estos versículos, aunque se hace un contraste entre judíos y gentiles, un punto resulta claro: la misericordia, el amor y la gracia de Dios se derraman sobre los pecadores. Desde antes de la fundación del mundo, el plan de Dios fue salvar a la humanidad y usar otros seres humanos, aun naciones, como instrumentos para cumplir su voluntad divina.
Lee cuidadosamente y con oración el versículo 31. ¿Qué punto importante deberíamos obtener de este texto acerca de nuestro testimonio, no solo a los judíos, sino a todas las personas con quienes entramos en contacto?
Sin duda, a través de los siglos, si la iglesia cristiana hubiera tratado mejor a los judíos, muchos más hubieran venido a su Mesías. La gran apostasía en los primeros siglos después de Cristo y la extrema paganización del cristianismo –incluyendo el rechazo del sábado en favor del domingo– ciertamente hicieron más difícil para un judío el que fuera atraído hacia Jesús. Es muy vital, entonces, que todos los cristianos, dándose cuenta de la misericordia que se les ha extendido en Jesús, exhiban esa misericordia a otros. No podemos ser cristianos si no hacemos esto (Mat. 18:23-36).
¿Hay alguien a quien necesitas mostrar misericordia, que tal vez no la merezca? ¿Por qué no mostrarle a esta persona esa misericordia, no importa cuán difícil sea hacerlo? ¿No es eso lo que Jesús hizo por nosotros?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 10 de septiembre
Lee “Ante el Sanedrin” “De perseguidor a discípulo” “Cartas escritas desde Roma” y , Los hechos de los apóstoles, pp. 65-67; 93-95; 392-396; ““Para alcanzar a los católicos” , El evangelismo, pp. 573-576 y ““Qué predicar y qué no predicar”” , Mensajes selectos, t. 1, pp. 182, 183
“A pesar del fracaso de Israel como nación, había entre ellos un remanente que se salvaría. En el tiempo del advenimiento del Salvador, había hombres y mujeres fieles que habían recibido con alegría el mensaje de Juan el Bautista, y habían sido inducidos a estudiar de nuevo las profecías concernientes al Mesías. Cuando se fundó la iglesia cristiana primitiva, estaba compuesta de estos fieles judíos que reconocieron a Jesús de Nazaret como Aquel cuyo advenimiento habían anhelado” (HAp 310, 311). “Entre los judíos hay algunos que, como Saulo de Tarso, son poderosos en las Escrituras, y estos proclamarán con poder la inmutabilidad de la ley del Señor. [...] Cuando sus siervos trabajen con fe por los que por mucho tiempo han sido descuidados y despreciados, su salvación se manifestará” (HAp 314). “Cuando las escrituras del Antiguo Testamento se combinen con las del Nuevo para explicar el eterno propósito de Jehová, para muchos judíos eso será como la aurora de una nueva creación, la resurrección del alma. Cuando vean al Cristo de la dispensación evangélica delineado en las páginas de las escrituras del Antiguo Testamento, y perciban cuán claramente explica el Nuevo Testamento al Antiguo, se despertarán sus facultades adormecidas y reconocerán a Cristo como el Salvador del mundo. Muchos recibirán por la fe a Cristo como su Redentor” (HAp 314).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR
1. En los últimos días, cuando la ley de Dios y, especialmente, el sábado lleguen a estar en un lugar destacado, ¿no es razonable pensar que los judíos –muchos de los cuales toman con tanta seriedad los Diez Mandamientos como los adventistas– ayudarán a clarificar estos temas ante el mundo? Después de todo, en cuanto a la observancia del sábado, los adventistas son relativamente nuevos en la historia. Analiza.
2. ¿Por qué, de todas las iglesias, la Iglesia Adventista es la de mayor éxito en alcanzar a los judíos? ¿Qué puedes hacer tú o tu iglesia local para procurar alcanzar a los judíos en tu comunidad?
3. ¿Qué podemos aprender de los errores de muchos en el antiguo Israel? ¿Cómo podemos evitar hacer las mismas cosas hoy?
Guía de Estudio de la Biblia: "La Redención en Romanos"/ Edición para Adultos
Periodo: Trimestre 3 / julio-setiembre de 2010 Autor:Don F. Neufeld Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Texto Clave: “Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo)...” Romanos 10:5, 6
Enseña a tu clase a :
Saber reconocer que si Dios puede injertar a otros para cumplir su plan, también puede fácilmente reemplazar cualquier injerto no creyente con material original que aprende a creer. Su meta final es la salvación para todos. Sentir que el gran propósito de Dios es mostrar misericordia y salvar a todos los que pueda. Hacer: extender misericordia y compasión tanto a gentiles como a judíos por igual, como lo hace Dios.
Bosquejo de la lección
Saber: Ramas originales o injertadas
A. ¿Por qué nosotros, seamos judíos o gentiles, debemos reconocer que nuestra situación ante Dios se basa en nuestra aceptación de las obras de Dios y el abandono de nuestros propios caminos? B. ¿Cómo deberíamos nosotros, que somos injertados como hijos de la promesa, considerar la promesa que nos da nuestra condición de hijos de Dios? C. ¿Cómo deberíamos tratar a quienes fue dada originalmente la promesa?
II. Sentir: Misericordia
A. ¿Por qué todos, gentiles y judíos, somos igualmente no merecedores de la salvación de Dios e igualmente bendecidos por su misericordia? Por extensión, ¿qué nos enseña esta verdad acerca de cómo debemos relacionarnos los unos con los otros? B. ¿Qué experiencias con la misericordia de Dios tuvieron tanto los gentiles como los judíos? ¿Por qué es importante no gozarnos maliciosamente por nuestras ventajas, sino darnos cuenta de las responsabilidades que los dones de la misericordia de Dios ponen sobre nosotros?
III. Hacer: Ser vasos de la misericordia de Dios
¿De qué manera nuestra experiencia con la misericordia de Dios nos ayuda a extender misericordia a los demás?
Resumen: Al fin, tanto los judíos como los gentiles han sido llamados a compartir el evangelio con el mundo.
Paso 1 ¡Motiva!
Ciclo de aprendizaje
Concepto clave para el crecimiento espiritual: La gracia de Dios es suficiente para restaurarnos cuando fracasamos en cumplir el propósito y el plan de Dios.
Actividad: Lee esta parábola y analízala: Una noche, mientras el carpintero no estaba, se abrió la caja de herramientas, y las herramientas comenzaron a discutir su existencia y propósito. El destornillador lamentaba que se lo usaba en silencio y pocas veces se lo notaba. El serrucho también estaba desencantado con su propósito, pues había notado que otros serruchos habían avanzado hasta ser instrumentos musicales y no peleaban con el aserrín. La llave inglesa se quejaba porque, aunque brillaba más que otros elementos, se sentía denigrada cuando se la usaba para trabajar con tuercas. El martillo se jactaba de que tenía el pedigrí más elevado porque había sido elaborado con la mejor madera y con acero inoxidable; entonces, ¿por qué estaba él siempre en contacto con el hierro común de los clavos? Otras herramientas hablaron acerca de su superioridad o de cómo el carpintero las favorecía. Sin embargo, ninguna quería ser usada para el propósito por el cual había sido fabricada. Finalmente, muchas herramientas conspiraron para escapar. Por la mañana, el carpintero notó que faltaban muchas de sus herramientas. Por supuesto, esto hizo que su trabajo fuera más lento. Pasaron los meses. Gradualmente el carpintero encontró sus herramientas. El martillo estaba oxidado. El serrucho no tenía filo y el destornillador estaba torcido. La llave inglesa nunca fue encontrada. Entretanto, el carpintero había remplazado algunas de las herramientas faltantes, pero no por eso estaba dispuesto a echar afuera las que estaban oxidadas, torcidas o desafiladas. Con mucho esfuerzo las restauró. Y una noche, escuchó la conversación de las herramientas: había tristeza porque la llave inglesa no había regresado, pero mucha alegría porque el carpintero las había restaurado para ser útiles otra vez.
Considera: ¿Cuáles son las características de una religión legalista? ¿De qué modo el legalismo estorba la evangelización? ¿Qué obstáculos deben ser eliminados para que Dios nos restaure a su propósito original?
Paso 2 ¡Explora!
Solo para los maestros: Las personas, inclinadas a establecer su propia justicia, dificultan el propósito salvador de Dios, en vez de facilitarlo. ¿Cómo podemos evitar las trampas del legalismo y de la complacencia indulgente (la filosofía del “todo vale”)?
Comentario de la Biblia
I. El fin de la ley (Repasa con tu clase Rom. 10:1-4.)
Este pasaje no dice que Dios ha abolido los Diez Mandamientos ni el Antiguo Testamento. La palabra griega para “fin” significa terminar algo en el sentido de “línea de llegada”, la “meta” hacia la cual se dirige el movimiento, como un “resultado”. En otras palabras, la enseñanza de la Torá (los libros de Moisés), incluyendo los Diez Mandamientos, nos lleva a la línea de llegada, que es Cristo. Lejos de conducir a la licencia –haz todo lo que quieras porque Dios suspendió los Diez Mandamientos– Pablo afirma el valor de la Torá, específicamente, y del Antiguo Testamento en general, para señalarnos a Cristo. Considera: ¿Puede la idea de que los Diez Mandamientos han sido abolidos reconciliarse con el testimonio de Jesús en Mateo 5:17 al 19? Explica tu respuesta.
II. Las ramas injertadas (Repasa con tu clase Rom. 11:11-24.)
Sabiendo que el corazón es engañoso, Pablo hace una advertencia a los creyentes gentiles. Él no quiere que queden entrampados por la actitud de sus hermanos judíos que creían tener derechos inamovibles. Para prevenir ese error, les recuerda que ellos eran ramas injertadas; las ramas judías habían sido cortadas por una causa: la incredulidad. Claramente, los gentiles podían ser quitados por la misma razón. El factor determinante para todos era la confianza. Los que seguían confiando en Cristo estaban “adentro”, y los que dejaban de confiar en él estaban “afuera”, no importaba cuál fuera su trasfondo étnico. Una vez más, Pablo hizo frente a la pretensión de tener un derecho intrínseco a la salvación, que dividía la iglesia de Roma.
Considera: ¿Cómo hacemos frente a la pretensión de tener derechos supuestamente merecidos que todavía afecta a las iglesias? (“Haz las cosas como yo te digo, porque soy adventista de quinta generación”.) ¿De qué modo una conversión genuina y la actividad evangelizadora mitigan la tendencia humana hacia la exclusividad?
Paso 3 ¡Explora!
Solo para los maestros: Aun con las mejores intenciones, podemos perder de vista el propósito de la iglesia, volvernos hacia adentro y confiar en nuestra propia bondad en vez de confiar en la de Dios. En este punto necesitamos su gracia más que nunca, ¡y él la promete! Aunque Dios promete restaurarnos cuando volvamos de nuestra desviación, ¿cómo podemos mantenernos fieles a la misión desde el principio?
Actividad: Lee el siguiente diálogo imaginario entre un camión de reparto (CR) y una carroza de desfile (CD), y analiza formas de “mantenernos en el buen camino”.
CD: Hola, camioncito, ¿quieres llegar a formar parte del gran desfile? CR: ¿El qué? CD: El desfile. CR: Oh... ¿y para qué? CD: Para mostrarte, amigo. ¿En qué estabas pensando? Dime, ¿qué estás haciendo ahora? CR: Estoy entregando mercadería... Tú sabes, estoy entregando cosas que la gente necesita. CD: ¿No me digas? ¿Y quién te ve? No estoy tratando de criticarte, pero tus neumáticos están gastados, tu parabrisas está sucio y tu compartimento de cargas es un gran desorden. ¿Vale la pena? CR: Es cierto, la mayor parte de la gente no aprecia las entregas; pero a veces me encuentro con una familia que ya no podía vivir sin ese paquete, ¡y eso es tan reconfortante! CD: Parece que trabajas mucho. Mira, yo vivo en un lindo garaje, con calefacción, con ventanas de vidrios de colores y un equipo que se encarga de mantenerme brillante y presentable. Todo lo que tengo que hacer es pasear con mi plataforma muy decorada, unas pocas veces, ante multitudes que me aplauden. No me estoy jactando, pero es un hecho: recibo muchísimos aplausos. ¿Quieres anotarte? CR: No sé. Me parece que tienes una carga muy grande para arrastrar. CD: ¡De ningún modo! Solo parece pesada, pero en realidad no lo es. Hay un esqueleto cubierto con malla de alambre para que parezca grande. Luego cubrimos la malla con pétalos de flores de modo que se vea impresionante. El único problema es que los pétalos se descomponen después de unos días, y todo parece descuidado y mal oliente. CR: ¿Y qué haces entonces? CD: Me llevan al garaje, y me vuelven a decorar. Para cuando la gente me ve otra vez, está todo bien. Nunca se dan cuenta de la diferencia. CR: Me parece demasiado trabajo solamente para mantener las apariencias. CD: Sí, pero ¿cuántos premios entregados por chicas lindas te dan en tu trabajo? ¡Revisa mi carpeta de actuaciones! CR: Gracias, no gracias. CD (silencio embarazoso): Sabes, yo también solía repartir mercaderías. Hasta que encontré este trabajo en los desfiles para exhibirme... Pero ¡cómo me gustaría ser simplemente real otra vez! En aquel tiempo yo no pensaba en mí mismo, sino solo en los paquetes... Pero me parece que no puedo volver atrás. CR: Nunca se sabe. Creo que el jefe todavía está buscando tipos auténticos como tú podrías volver a ser.
Preguntas de aplicación:
1. ¿Cómo evitamos un enfoque farisaico de nuestras realizaciones y apariencias? 2. ¿Por qué el deseo de admiración es a veces más fuerte que el llamado al servicio? 3. ¿Cómo puedes volver a encender el fervor evangelizador una vez que te apartaste de la misión de Dios?
Paso 4 ¡Aplica!
Solo para los maestros: Hay momentos para la acción. Cuando pensamos en la misión de la iglesia, generalmente pensamos en acciones. Sin embargo, aun en el contexto de la evangelización, necesitamos reflexión serena para mirarnos al espejo de nuestras propias almas. Un estudio reflexivo hará que los miembros se pregunten a sí mismos cuánto tiempo dedican a mantener las apariencias versus a entregar el mensaje.
Actividad: Como esta es una actividad personal, puede ser completada en casa. Pide a los miembros que hagan una lista de sus actividades semanales, y sus planes y sueños para el futuro. Pide que los dividan en categorías, para ver cuáles tienen que ver con mantener las apariencias y cuáles están más relacionados con entregar el mensaje. Pídeles que consideren lo que harán con toda esa información.
Guía de Estudio de la Biblia: "La Redención en Romanos"/ Edición Auxiliar para Maestros de Escuela Sabática.
Periodo: Trimestre 3 / julio-setiembre de 2010 Autor:Don F. Neufeld Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de cada entrada.