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sábado, 17 de diciembre de 2011

El evangelio y la iglesia / Lección 13: para el 24 de diciembre de 2011 + recursos y descargas

Sábado 17 de diciembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 6:1-10; Mateo 18:15-17; 1 Corintios 10:12; Romanos 15:1; Juan 13:34; Lucas 22:3.

PARA MEMORIZAR: “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Gál. 6:10).

“ALGUNOS LABRIEGOS que cultivaban papas (patatas) decidieron guardar las más grandes para sí y usar las más pequeñas como semillas. Después de algunas cosechas pobres, descubrieron que la naturaleza había reducido sus cosechas de papas al tamaño de canicas (bolitas). Mediante este desastre, aquellos agricultores aprendieron una importante lección.

“No podían tener las mejores cosas de la vida para sí mismos y usar lo que quedaba como semilla. La Ley de la vida decreta que la cosecha reflejará la siembra.

“Plantar papas pequeñas es todavía una práctica común. Tomamos las cosas grandes de la vida para nosotros y plantamos las que quedan. Esperamos que nuestro egoísmo será recompensando con generosidad” (International Student Fellowship Newsletter, marzo de 2007).

Pablo aplica este principio en Gálatas 6:1 al 10. En vez de que los miembros se muerdan y se coman entre sí (Gál. 5:15), la iglesia debe ser el lugar donde el Espíritu nos conduzca a poner a los otros antes que a nosotros mismos. Comprender que somos salvos por gracia debería hacernos humildes y más compasivos al tratar a otros.


RESTAURAR A LOS CAÍDOS
Domingo 18 de diciembre

Pablo tenía elevadas expectativas acerca de la vida cristiana (Gál. 5:16), y su consejo a los creyentes, en Gálatas 6:1, es muy alentador y realista. Los seres humanos no son perfectos, y aun los cristianos más consagrados se equivocan. Las palabras de Pablo en Gálatas 5:16 indican que visualizaba una situación que probablemente suceda en la iglesia hoy. Pablo da consejos prácticos acerca de cómo tratar tales situaciones cuando se presentan.

• ¿Cómo deberían responder los cristianos cuando un creyente cae en alguna conducta pecaminosa? Gál. 6:1; Mat. 18:15-17.

Para beneficiarnos con el consejo de Pablo, necesitamos comprender cuál era la situación exacta en la que Pablo pensaba. Ella giraba en torno a dos palabras usadas en Gálatas 6:1. La primera es ser sorprendido (RVR, NVI) o incurra (BJ). Literalmente significa “ser detectado o sorprendido”. El contexto sugiere que Pablo se refiere no solo a un creyente que sorprende a otro en un acto malo, sino también cuando una persona encuentra que “incurrió” en una conducta errada (ver Prov. 5:22) que habría elegido evitar.

Es probable que la mala conducta que Pablo analiza no sea deliberada, por los términos que usa. La palabra “falta” (RVR), o “pecado” (NVI), se refiere a un error, un tropezón o un paso en falso. Esto parece lógico por el comentario acerca de “andar” en el Espíritu. Aunque esto no excusa el error, Pablo hace claro que no está tratando con un caso de pecado desafiante (1 Cor. 5:1-5).

La respuesta adecuada no debería ser el castigo, la condenación o el desglose como miembro, sino la restauración. La palabra para “restaurar” es katartízo, y significa “remendar” o “poner en orden”. En el Nuevo Testamento se la usa para “remendar” las redes de pesca (Mat. 4:21). Del mismo modo que no abandonaríamos a un compañero creyente que se cae y se quiebra una pierna, como miembros del cuerpo de Cristo debemos cuidar tiernamente a nuestros hermanos en Cristo que pueden tropezar y caer al caminar juntos por el sendero al Reino de Dios.

• En lugar de practicar Mateo 18:15 al 17, ¿por qué hablamos mal, tan a menudo, de la persona con la que estamos enojados, dejamos que nuestro enojo siga activo contra ella, o incluso hacemos planes para vengarnos?


CUIDADO CON LA TENTACIÓN
Lunes 19 de diciembre

• “Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre” (2 Sam. 12:7).

La seriedad de las palabras de Pablo en Gálatas 6:1 –de cuidar que no seamos igualmente tentados– no debería ser pasada por alto. Se puede ver un sentido de urgencia y una preocupación personal, por la forma en que Pablo hace esta apelación. La palabra “considérate” (RVR) o “cuídese” (NVI) significa “mirar con cuidado algo”, o “prestar cuidadosa atención a algo” (comparar con Rom. 16:17; Fil. 2:4). Lo que Pablo quería decir era: “Mantengan un ojo atento sobre ustedes mismos”, para que el pecado no los tome por sorpresa. Para subrayar esta advertencia, Pablo pasa de la segunda persona del plural (vosotros) a la segunda persona del singular (tú) en la última parte del versículo. Esto no es una advertencia que se aplica a toda la congregación; es una amonestación individual a cada persona dentro de la iglesia.

Pablo no identifica explícitamente la naturaleza de la tentación contra la que advierte tan fuertemente a los gálatas. Tal vez no recordaba ninguna equivocación específica, sino sencillamente se refería al peligro de cometer el mismo pecado del cual trataban de restaurar a otro. Sus palabras en Gálatas 5:26 contra ser “vanagloriosos” sugieren que estaba advirtiéndoles contra el hecho de que no se sintieran espiritualmente superiores a los que estaban restaurando.

• ¿Por qué Pablo advierte a los gálatas contra el orgullo espiritual? Considera 1 Corintios 10:12; Mateo 26:34; y 2 Samuel 12:1-7.

Uno de los mayores peligros del cristiano es sentir orgullo espiritual, lo que nos hace pensar que estamos inmunes a cometer ciertos tipos de pecado. El hecho solemne es que todos tenemos una naturaleza pecaminosa, que se opone a Dios. De este modo, sin el poder contenedor del Espíritu de Dios, podríamos ceder prácticamente a cualquier pecado, si las circunstancias fueran apropiadas. Tal percepción de nuestra verdadera identidad aparte de Cristo puede impedirnos caer en el pecado de la justicia propia, y puede darnos una mayor simpatía por otros que cometen errores.

• ¿Cuántas veces has condenado a otros (tal vez solamente en tu corazón) por pecados de los que, alguna vez, fuiste culpable tú mismo?


SOBRELLEVAR CARGAS (Gál. 6:2-5)
Martes 20 de diciembre

• Además de restaurar a los caídos, ¿qué otras instrucciones da Pablo a los gálatas? Gál. 6:2-5; ver también Rom. 15:1; Mat. 7:12.

La palabra “carga”, en Gálatas 6:5, es báros, y habla de un peso grande que debía llevarse a grandes distancias. Luego, llegó a ser una metáfora para cualquier dificultad, tal como un largo día de trabajo (Mat. 20:12). Por el contexto inmediato, la admonición de Pablo era llevar “los unos las cargas de los otros”, incluyendo las faltas morales de otros creyentes. La instrucción de Pablo revela algunas vislumbres espirituales que no debemos pasar por alto.

Primera: “Todos los cristianos tienen cargas. Nuestras cargas difieren en tamaño y forma. [...] Para algunos, es la carga de la tentación o las consecuencias de un traspié moral (como en el vers. 1). Para otros, es un malestar físico, un desorden mental, una crisis familiar, la falta de empleo, la opresión del demonio, o alguna otra cosa; pero ningún cristiano está exento de cargas” (Timothy George, Galatians, p. 413).

Segunda: Dios no desea que llevemos todas nuestras cargas solos. A veces, estamos más dispuestos a ayudar a otros a llevar sus cargas que a permitir que otros nos ayuden. Pablo condena esta suficiencia propia (Gál. 6:3) como orgullo humano, al no admitir que tenemos necesidades. Esto no solo nos quita el consuelo de otros sino también impide que otros cumplan el ministerio que Dios les dio.

Finalmente, Dios nos llama a llevar las cargas de otros para manifestar el consuelo de Dios, pues la iglesia es el cuerpo de Cristo. Pablo ilustra esto al decir: “Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito” (2 Cor. 7:6). Nota que “el consuelo de Dios no le fue dado a Pablo por su oración privada y espera en Dios, sino por medio del compañerismo de un amigo y con las buenas noticias que él trajo. La amistad humana, en la cual sobrellevamos los unos las cargas de los otros, es parte del propósito de Dios para su pueblo” (John R. W. Stott, The Message of Galatians, p. 158).

• ¿Qué te impide buscar ayuda: el orgullo, la falta de confianza, o un sentido de suficiencia propia? Si tienes necesidad, ¿por qué no buscas a alguien en quien confías y le pides que comparta tus cargas?


LA LEY DE CRISTO (Gál. 6:2-5)
Miércoles 21 de diciembre

• Pablo conecta el sobrellevar las cargas con el cumplir la ley de Cristo. ¿Qué quiere decir él con “la ley de Cristo”? Gál. 5:14; 6:2; Juan 13:34; Mat. 22:34-40.

Esta frase de Pablo, “la ley de Cristo” (tou nómon tou Christou), no aparece en ninguna otra parte de la Biblia, aunque él usa una expresión similar en 1 Corintios 9:21 (énnomos Christou). Esta frase singular sugirió muchas interpretaciones diferentes. Algunos alegan que es una evidencia de que la ley de Dios dada en el Sinaí fue reemplazada por la ley de Cristo. Otros pretenden que la palabra ley significa un “principio” general (ver Rom. 7:21), y quiere decir que al llevar las cargas de otros, seguimos el ejemplo de Jesús. El contexto sugiere que “cumplir la ley de Cristo” es otra referencia a cumplir la ley mosaica mediante el amor. Pablo mostró en su carta que la Ley Moral no fue anulada con la venida de Cristo. En cambio, la Ley Moral, interpretada por el amor, sigue siendo muy importante en la vida cristiana. Esto es el resumen de lo que Jesús enseñó y practicó durante toda su vida, y aun en su muerte. Al sobrellevar las cargas de otros, no solo seguimos las pisadas de Jesús, sino también cumplimos la Ley.

Hay una aparente contradicción entre Gálatas 6:2 y 6:5. Este problema se resuelve fácilmente al notar que Pablo usa dos palabras diferentes para describir dos situaciones distintas. Como ya vimos, la palabra “carga” en el versículo 2 (báros) se refiere a un peso grande que tiene que llevarse a una gran distancia. La palabra fórtion, en el versículo 5, sin embargo, se refiere a la carga de un barco, la mochila de un soldado, o un niño en el vientre. Las primeras cargas pueden ser puestas a un lado; las últimas, no. Una madre embarazada debe cargar a su niño. Se observa que las personas pueden ayudarnos a llevar algunas cargas, pero hay otras que ningún ser humano puede llevar por nosotros, tales como la carga de una conciencia culpable, el sufrimiento y la muerte. Para estas, dependemos solo de la ayuda de Dios (Mat. 11:28-30).

• Aunque para algunas cargas puedes conseguir ayuda de otras personas, algunas tienes que llevarlas solo a Dios. ¿Cómo puedes aprender a dar al Señor las cosas que tú mismo sencillamente no puedes llevar?


SEMBRAR Y COSECHAR (Gál. 6:6-10)
Jueves 22 de diciembre

La palabra “burlado” (mukterízo) aparece solo aquí en el Nuevo Testamento, aunque está en la traducción griega del Antiguo Testamento. Significa “arrugar la nariz con desprecio”. En el Antiguo Testamento, suele referirse al desprecio hacia los profetas de Dios (2 Crón. 36:16; Jer. 20:7), y aun se usa una vez para describir gráficamente una actitud de rebelión hacia Dios (Eze. 8:17).

Lo que Pablo dice es que las personas pueden ignorar a Dios o aun despreciar sus mandamientos, pero no pueden ser más sabios que Dios. Él es el juez definitivo, y al fin tendrán que pagar el precio de sus acciones.

• Lee Gálatas 6:8. ¿Qué quiere decir Pablo aquí? ¿Qué ejemplos encuentras en la Biblia de personas que sembraron para la carne, y de aquellas que sembraron para el Espíritu? (Ver, por ejemplo, Hech. 5:1-3; Luc. 22:3; Dan. 1:8; Mat. 4:1.)

La metáfora de Pablo acerca de la siembra y de la cosecha no es exclusiva. Es un hecho que aparece en muchos proverbios antiguos. Pero es importante cómo Pablo la usa para subrayar sus comentarios anteriores acerca de la carne y el Espíritu. James D. G. Dunn nota: “Un equivalente moderno es que hay libertad de elección, pero no somos libres para elegir las consecuencias de nuestra elección” (Galatians, p. 330).

Aunque Dios no siempre nos libra de las consecuencias de nuestros pecados, no debemos desesperarnos por las malas elecciones que hicimos. Podemos regocijarnos en que Dios perdona nuestros pecados y nos adopta como hijos.

Entretanto, Gálatas 6:10 ilustra el punto de que “la ética cristiana tiene un foco doble. Uno es universal y abarca todo: ‘Hagamos bien a todos’; el otro es particular y específico: ‘mayormente a los de la familia de la fe’. La apelación universalista de Pablo está basada en el hecho de que todas las personas, en todas partes, son creadas a la imagen de Dios, y muy preciosas a su vista. Dondequiera que los cristianos olvidaron esto, inevitablemente fueron víctimas de los pecados del racismo, el sexismo, el tribalismo, y mil otras hipocresías que han plagado la comunidad humana desde Adán y Eva hasta el presente” (Timothy George, Galatians, pp. 427, 428).

• ¿Qué estás sembrando, el bien o el mal? ¿Qué clase de cosecha recogerás?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 23 de diciembre

“El Espíritu de Dios mantiene el mal bajo el dominio de la conciencia. Cuando el hombre se ensalza por encima de la influencia del Espíritu, recoge una cosecha de iniquidad. Sobre un hombre tal, el Espíritu tiene una influencia cada vez menor para restringirlo de sembrar semillas de desobediencia. Las advertencias tienen cada vez menos poder sobre él. Gradualmente pierde su temor a Dios. Siembra para la carne, y cosechará corrupción. Está madurando la cosecha de la semilla que él mismo ha sembrado. Desprecia los santos mandamientos de Dios. Su corazón de carne se convierte en un corazón de piedra. La resistencia a la verdad lo confirma en la iniquidad. [...]

“Todos deberían ser inteligentes en cuanto a la causa por la cual el alma es destruida. No se debe a algún decreto que Dios haya enviado contra el hombre. Él no hace que el hombre sea espiritualmente ciego. Dios proporciona suficiente luz y evidencias para capacitar al hombre a fin de que distinga entre la verdad y el error, pero no lo fuerza para que reciba la verdad; lo deja en libertad de elegir el bien o el mal. Si el hombre recibe la evidencia que es suficiente para guiar su juicio en la dirección correcta y elige el mal una vez, lo hará más fácilmente la segunda vez. La tercera vez se apartará de Dios aun con mayor avidez, y elegirá estar del lado de Satanás. Y continuará en este proceder hasta que sea confirmado en el mal y crea que es verdad la mentira que ha fomentado. Su resistencia ha producido su cosecha” (“Comentarios de Elena G. de White”, CBA 6: 1.112).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En un sentido práctico, ¿qué significa “restaurar” a un creyente que ha caído en el pecado? ¿De qué modos el pecado cometido afecta el proceso de restauración? La restauración ¿hará que todo sea igual que antes? Analiza.

2. Siendo que hay cargas que la gente debe llevar por sí misma (Gál. 6:5), ¿cómo determinamos si debemos ayudar a alguien?

3. ¿De qué modo tu iglesia cumple las instrucciones de Pablo en Gálatas 6? ¿Qué puedes hacer tú para marcar una diferencia?

Resumen: Si la presencia de Dios está entre su pueblo, se verá que un espíritu semejante al de Cristo se manifiesta dentro de la iglesia. Puede verse en la forma en que se extiende el perdón y la restauración a aquellos que yerran, en cómo se ayudan unos a otros en las pruebas y en los actos de bondad que se comparten; no solo entre ellos sino también con los no creyentes.






+ RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquíEnlace



• Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática:"El Evangelio en Gálatas"

Periodo: 4° Trimestre / octubre-diciembre de 2011
Autor: Dr. CARL COSAERT, es profesor asociado de Nuevo Testamento y Cristianismo Temprano. Enseña en la Universidad de Walla Walla, College Place, Washington, EE.UU.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin

• Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.




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sábado, 9 de abril de 2011

Vestidos de inocencia / Lección 3, para el 16 de abril de 2011 + recursos y descargas

Sábado 9 de abril

Lee Para el Estudio de esta Semana: 2 Timoteo 3:16, 17; Lucas 21:36; Génesis 2:15-17; 2:20-25; 3:6-11, 21.


Para memorizar: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Gén. 1:27).

COMO HEMOS ESTUDIADO, LA CAÍDA DE LUCIFER no se limitó al cielo. Trajo sus engaños y sus tretas también a la tierra. Lo que también asombra es con cuánto éxito ha pervertido las verdades más obvias de la Palabra de Dios y ha hecho creer a millones lo opuesto a esas verdades.

Por ejemplo, el Génesis es muy claro: los seres humanos comenzaron en la cima de la “cadena de la alimentación” de la tierra. Fueron creados, desde el principio, a la “imagen de Dios”. Esta imagen no es algo que evolucionó durante miles de millones de años por procesos naturales. El evolucionismo enseña lo opuesto: que los humanos comenzaron a un nivel bajo (como microbios) y, finalmente, por medio del proceso brutal de la violencia y la muerte, treparon con las uñas hasta subir al tope de la cadena de la alimentación. Las Escrituras, en contraste, enseñan que los seres humanos comenzaron en la cima, siendo imagen de Dios, y por causa del pecado viven una caída constante.

Esta semana, con algunas imágenes de vestiduras que aparecen en el Génesis, consideraremos cómo comenzó ese descenso y cuál es la única solución para ello.

LOS PRIMEROS DÍAS
Domingo 10 de abril

► Repasa los dos primeros capítulos del Génesis. Imagínate cómo debió de haber parecido esta tierra, recién salida de las manos del Creador, sin manchas de pecado. ¿De qué manera nuestro mundo de hoy difiere de aquel?

Adán y Eva fueron puestos en un ambiente que sobrepasa nuestra imaginación más atrevida: un hermosísimo hogar, en un precioso jardín, con animales y otras criaturas como amigos leales. Se gozaban en las escenas espectaculares, las flores fragantes, las aves y los animales, y con el amor de Dios y del uno por el otro. No querían ni necesitaban ninguna otra cosa, y cuidaban del jardín como Dios les había indicado. Adán y Eva seguramente esperaban las visitas de su Dueño mientras paseaban juntos por el jardín, y activamente se comunicaban con él. Sabían que él los amaba y, a su vez, el amor de ellos por Dios aumentaba cada día.

► La conexión de Adán y de Eva con su Hacedor se desarrollaba y crecía con esos esperados contactos diarios, en un mundo que no conocía el pecado ni la decadencia y la devastación que el pecado trajo consigo. ¿Cómo podríamos tener una relación similar con nuestro Creador, ahora, en un mundo corrompido por largo tiempo por el pecado? Ver 2 Tim. 3:16, 17; Luc. 21:36; Mat. 6:25-34; Juan 17:3.

Adán y Eva tenían comunión cara a cara con Dios, un privilegio que no tenemos ahora. Sin embargo, tenemos el privilegio de vivir en constante conexión con el mismo Dios de Adán y de Eva. Claro, el pecado estorba el camino, pero, por medio de Jesús, quien conectó el Cielo con la tierra con lazos que nunca se quebrarán, se ha preparado un camino para que vivamos tan cercana e íntimamente con nuestro Creador como es posible hacerlo ahora.

► ¿Cuán íntima y estrechamente caminas con Dios? Mientras piensas en tu respuesta, pregúntate: ¿Qué cosas hago que fortalecen esa intimidad, y qué cosas la destruyen? ¿Qué elecciones tengo que hacer si quiero caminar más cerca del Señor?


DESNUDOS, PERO NO AVERGONZADOS
Lunes 11 de abril

Es muy difícil, para nosotros, imaginarnos plenamente la condición moral de Adán y de Eva en el Edén, ya que nuestro concepto del mundo, de la realidad, de todo, está filtrado, teñido y distorsionado por el pecado. Ellos no conocían el dolor, ni el sufrimiento, ni el engaño, ni la traición, ni la muerte, ni la pérdida, ni la vergüenza, especialmente la vergüenza sexual (que tal vez sea la más generalizada en un mundo tan compenetrado hoy con las consecuencias del pecado).

► Lee Génesis 2:20 al 25. ¿Qué clase de relación de estrecha intimidad entre Adán y Eva se revela en estos textos?

Como “una carne” (ver Gén. 2:24), Adán y Eva eran íntimos, entonces, no solo con Dios sino también el uno con el otro. El texto es muy claro, sin ambigüedades: estaban desnudos y no se avergonzaban (vers. 25). ¡Eso es pureza e inocencia!

“La inmaculada pareja no llevaba vestiduras artificiales. Estaban rodeados de una envoltura de luz y gloria, como la que rodea a los ángeles. Mientras vivieron obedeciendo a Dios, este atavío de luz continuó revistiéndolos” (PP 26).

No se nos dice exactamente cómo se veía esta luz, cómo actuaba, cuál era su propósito. Solo que, aun con ella, se consideraban “desnudos”. El hecho de que no se avergonzaran debió haber significado que esa cubierta de luz no ocultaba completamente su desnudez, pero en ese ambiente sin pecado no importaba, porque no existía la vergüenza.

En un sentido, el énfasis en la desnudez parece revelar la clase de cercanía física que gozaba la pareja sin pecado. Había una franqueza, una transparencia, una inocencia acerca de ellos y de todo lo que ellos hacían que permitía este estado de cosas. Vivían en completa honestidad, sinceridad y libertad el uno ante el otro, y ambos ante Dios. Era, después de todo, como Dios lo había ordenado. ¡Cuán bueno debió haber sido!

► ¿Cuánta transparencia y franqueza existe en tu propia vida? ¿O estás constantemente escondiendo cosas, tomando atajos morales, disfrazándote con vestiduras que no revelan lo que está sucediendo? (Ver Mat. 10:26.) Si sucede esto último, ¿qué aspectos de tu vida tienes que comenzar a cambiar?


LA PRUEBA
Martes 12 de abril

La lección de la semana pasada hablaba de una verdad vital: la libertad que Dios permite a todos los seres morales. Otra vez, sin esa libertad, podrían hacer obras “morales”, del mismo modo que la alarma de una casa que protege del crimen a la gente a veces hace algo “moral”; no obstante, ¿quién llamaría a la alarma misma algo “moral”? Del mismo modo, los seres que no pueden elegir nada, sino hacer lo recto, no son “morales” tampoco. Solo los seres libres pueden ser morales.

A Adán y a Eva, Dios les dio una prueba sencilla, para ver si –en su libertad– lo obedecerían. En un sentido, era un tiempo de prueba para estas criaturas libres. La libertad significa precisamente eso, libertad, y ellos tenían que demostrar que harían lo recto con la libertad que se les había dado.

► Lee Génesis 2:15 al 17, la prueba que fue dada a Adán (y oportunamente, también a Eva). Piensa en el ambiente en el que se realizó esta prueba. ¿Por qué ese ambiente hacía que su transgresión fuera más extraordinaria?

► Lee Génesis 3:1 al 4. Considera cuidadosamente lo que Satanás le dijo a Eva. ¿Qué verdad desafortunada mezcló con todas sus mentiras?

Es interesante notar que el árbol era “del bien y del mal”. Dios, obviamente, no quería quitar de Adán y Eva lo bueno. De hecho, todo el mundo que Dios había creado, incluyéndolos a ellos, era bueno y, más aún, “bueno en gran manera” (Gén. 1:31). Dios quería evitarles el conocimiento del mal.

Esto no es difícil de comprender, ¿verdad? Aun en nuestro mundo caído, ¿qué padre no quiere proteger a sus hijos del conocimiento del mal? Cuánto más, entonces, Dios quiso proteger a Adán y a Eva del mal, del conocimiento de aquello que les haría perder sus vestiduras de luz, y conocer la vergüenza, el sufrimiento y la muerte.

► El mal no siempre viene con manifestaciones vociferantes, que son muy fáciles de ver, de detectar y, a menudo, de evitar (después de todo, ¿cuántas personas hay que son asesinos seriales o algo similar?) Sin embargo, hay manifestaciones muy sutiles del mal. ¿Cuáles podrían ser estas? ¿Cómo podemos aprender a identificar estas formas del mal, y luego protegernos de ellas?


NUEVAS VESTIDURAS
Miércoles 13 de abril

Como todos sabemos demasiado bien, Adán y Eva fracasaron en la prueba, aun una prueba sencilla como esa. Llamar trágicos a los resultados es, por supuesto, exageradamente modesto en la historia humana. Trágico difícilmente transmite los horribles resultados de la desobediencia de nuestros padres.

► Lee Génesis 3:6 al 11. ¿Qué fue lo primero que les ocurrió a Adán y a Eva después de que cayeron (que era exactamente lo que Satanás, en el versículo 5, había dicho que sucedería), y qué significa eso? ¿Cuáles fueron los resultados de sus transgresiones?

Se abrieron sus ojos, así como Satanás dijo que sucedería, solo que ahora veían el mundo y la realidad en forma diferente de lo que los habían visto antes. En todos estos versículos, el tema de la desnudez reaparece. Es el hilo conductor de la sección. Su caída de la inocencia, su transgresión, y su nueva relación con Dios y del uno para con el otro, todo se expresó en el tema de que sabían que estaban desnudos.

Nota, también, la pregunta que les hizo Dios: “¿Quién te enseñó que estabas desnudo?” (vers. 11). Implicaba que, en su inocencia, nunca se dieron cuenta de su desnudez; que solo les parecía la forma natural de ser, de modo que ni pensaron en ello. Sin embargo, ahora, no solo pensaron en ello, sino también quedaron dominados por la vergüenza que eso les trajo.

► ¿Cuál es el significado de la respuesta de Adán y de Eva a su desnudez?

Imagínate a Adán y a Eva escondiéndose detrás de unos arbustos, mirándose con la boca abierta e intentando cubrirse ante el Señor. Examinando las posibilidades que tenían para cubrirse, debieron de haber decidido que las hojas de higuera eran las mejores. De este modo, aquí tenemos la primera lección de salvación por las obras, según la cual los seres humanos intentan resolver el problema del pecado con sus propias obras y actos. Tan patéticos como fueron sus intentos son los nuestros hoy en día.


PIELES DE ANIMALES
Jueves 14 de abril

► “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió” (Gén. 3:21).

Ya vimos la respuesta de Adán y de Eva a su pecado; hoy veremos la de Dios. En un sentido, aquí está el evangelio prefigurado.

Primero, la cubierta de hojas de higuera de Adán y Eva no era adecuada. Si lo hubiera sido, no habría sido necesario matar animales inocentes para vestir a la pareja caída. Del mismo modo, tanto nuestros esfuerzos para guardar bien la ley de Dios como para ser salvos son inadecuados. Si trabajar para nuestra salvación fuera adecuado, entonces Cristo no hubiera tenido que morir. Así como las hojas de higuera hubieran sido más baratas y menos traumáticas que la muerte de animales inocentes, también nuestras obras habrían sido más baratas que la muerte de Jesús. Nuestras obras, o las hojas de higuera, no son suficientes; por eso animales inocentes tuvieron que morir; por eso Jesús tuvo que morir por nosotros. No podía ser de otra manera. (Gál. 3:21; Rom. 3:21-28.)

Segundo, ¿cuál es la diferencia entre hojas de higuera y pieles de animales? ¿Qué tienen los animales que no tienen las hojas? Por supuesto, la sangre. Eso nos dice cómo aparece el evangelio en Génesis 3:21 (ver Lev. 17:11; Apoc. 12:11; 1 Ped. 1:18, 19; Heb. 9:22).

Tercero, tal vez la parte más notable del texto sea la última, en la que se dice que “los vistió” (Gén. 3:21). El hebreo es claro: Dios puso las pieles de animales sobre Adán y Eva. Fue un acto de Dios lo que cubrió la vergüenza de su desnudez. La consecuencia inmediata de su pecado fue la desnudez; pero Dios mismo resuelve el problema vistiéndolos, con una ropa hecha de animales inocentes que fueron degollados. El texto dice solamente que los cubrió con “pieles”; no nos dice de qué clase. Tal vez no es muy difícil de adivinar, ¿verdad? (Ver Gén. 22:8; Juan 1:36; 3:16.)
Así, desde el mismo principio, Dios reveló el plan de la salvación. Nunca deberíamos olvidar que, por horrible que haya sido el pecado de Adán y de Eva, la gracia de Dios para salvarlos de él fue mayor.

Medita en la promesa de la salvación por la fe en Jesús, y en la promesa de que nuestra salvación se encuentra en lo que él hizo por nosotros, y no en lo que alguna vez podamos hacer. ¿Cómo podemos aprender a hacer de la promesa del evangelio, de la justicia de Dios como nuestro manto, el centro y el fundamento de nuestra vida y de nuestro caminar con Dios?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 15 de abril


► Lee “La creación”, “La tentación y la caída”, y “El plan de redención”, Patriarcas y profetas, pp. 24-57.

“La ropa blanca de la inocencia era llevada por nuestros primeros padres cuando fueron colocados por Dios en el santo Edén. [...] El hombre no puede idear nada que pueda ocupar el lugar de su perdido manto de inocencia. [...] Únicamente el manto que Cristo mismo ha provisto puede hacernos dignos de aparecer ante la presencia de Dios. Cristo colocará este manto, esta ropa de su propia justicia, sobre cada alma arrepentida y creyente. [...] Este manto, tejido en el telar del cielo, no tiene un solo hilo de invención humana. Cristo, en su humanidad, desarrolló un carácter perfecto, y ofrece impartirnos a nosotros este carácter” (MSV 76).

“El Señor Jesucristo ha preparado una vestidura, el manto de su propia justicia, que él pondrá sobre toda alma arrepentida y creyente que por fe quiera recibirla. [...] Entonces, cuando el Señor mire al pecador creyente, él verá, no la vestidura de hojas de higuera sobre él, sino su propio manto de justicia” (ARSH, 15 de noviembre de 1898).

► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Lee Génesis 3:6. ¿Cuáles fueron las avenidas del alma de Eva que el diablo aprovechó al querer hacerla caer? ¿De qué modo las mismas cosas lo ayudan a él hoy?

2. Medita más en la centralidad del tema de la desnudez en la narración del Edén. ¿Qué otro elemento podemos obtener, de esta idea, que podría ayudarnos a entender lo que estaba pasando allí?

3. Lee las dos citas en la sección del viernes. ¿De qué modo la maravillosa verdad del evangelio se revela en esas palabras?

4. Considera Hebreos 5:14. “Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. Medita más en el tema del mal. ¿Qué queremos decir con el término “mal”? ¿Es algo absoluto y que no cambia? ¿O el mal es un término relativo, por el cual algunas culturas consideran malo lo que otras culturas consideran bueno? ¿Cuánto influye la cultura misma sobre nuestro concepto de lo que es malo o lo que no lo es? ¿Cómo podemos mirar más allá de nuestra cultura, y saber con seguridad qué es bueno y qué es malo? ¿Cómo debemos entender Isaías 5:20: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”



► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University (pdf), haciendo clic aquí.
Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"

Periodo: 2° Trimestre / abril-junio de 2011
Autores: Equipo Guía de Estudio de la Biblia
Dirección general: Clifford Goldstein

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin


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domingo, 12 de diciembre de 2010

Lección 12: Giezi: Erró el blanco / Comentario de Doug Batchelor




Comentario del Pr. Doug Batchelor.

Director y principal orador del ministerio "Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.



Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin


Mientras escucha y estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.

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sábado, 11 de diciembre de 2010

Lección 12: Giezi: Erró el blanco / Para el 18 de diciembre de 2010

Sábado 11 de diciembre

Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis. 39:4-6; 2 Reyes 4; 5; 8:1-6; Jeremías 9:23, 24; Juan 13:1-17; 1 Timoteo 6:10.

Para Memorizar: “En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz” (Deut. 13:4).

GIEZI ERA UN ESCLAVO. No cualquier esclavo, sino el siervo de Eliseo, uno de los mayores profetas en la historia de Israel. Este había sido llamado por Dios para ministrar al profeta Elías, lo que lo preparó para su propio ministerio profético (1 Rey. 19:16). Por muchos años, Eliseo sirvió a Elías, y escuchó, observó y comprendió lo que significaba ser un profeta. Cuando Elías fue llevado al cielo en un torbellino de fuego (2 Rey. 2:11), llegó el momento de Eliseo. Su ministerio no fue tan fogoso y fascinante como el de Elías, pero él ejerció una influencia de largo alcance.

De este modo, Giezi tuvo la oportunidad de estar estrechamente asociado con alguien tan bendecido por Dios como Eliseo. Es difícil imaginar todo lo que él pudo haber aprendido y visto en los años en que trabajó con el profeta.

No obstante, como veremos, a pesar del potencial y de las muchas oportunidades, Giezi fracasó miserablemente. Su historia sirve como ejemplo de alguien que se desvía, y llega a ser incapaz de distinguir entre lo importante y lo secundario. ¡Cuán crucial es, para nosotros, aprender de este error!


CALIDAD DE SIERVO
Domingo 12 de diciembre

Escribe una breve descripción de un siervo basada en los siguientes versículos: Gén. 24:2-4; 39:4-6; Luc. 14:17; 17:7, y 8; Hech. 2:18.

Un siervo debía poner a un lado sus propios deseos, necesidades y comodidad, e involucrarse totalmente en la vida de otro. Debía ayudar a su amo en sus planes, deseos y actividades. Podía llevar mensajes, acompañar a alguien, actuar en lugar de una persona y realizar tareas humildes pero necesarias. En otras ocasiones, manejaba finanzas y las actividades de una casa, pero nunca los actos del siervo eran para lograr sus propios fines, sino los de su amo.

Giezi fue siervo del profeta Eliseo: era un privilegio, pues implicaba más que tareas humildes. Era un tipo de aprendizaje. Eliseo mismo había servido como siervo de Elías (1 Rey. 19:19-21). Aunque la tarea del profeta dependía de un llamado divino, servir al profeta ayudaba, al candidato a profeta, a desarrollar su fe y su confianza en Dios. Además, Eliseo aprendería a ponerse a un lado y a servir a otros. Esto demostraría ser la mejor calificación para un ministerio futuro. No tenemos registro del llamado de Giezi, pero recibió muchas oportunidades.

Esta idea del siervo no se limita solo a los tiempos del Antiguo Testamento. Jesús dijo que la disposición a ser un siervo es un requisito previo para cualquier cargo directivo en la iglesia (Mar. 9:35).

Lee Juan 13:1 al 17. ¿De qué manera este pasaje muestra la vinculación entre el liderazgo y la tarea de siervos?

Los discípulos habían estado con Jesús durante tres años. Habían aprendido de sus enseñanzas, habían compartido su ministerio sanador y, no obstante, todavía no estaban listos para salir como embajadores de Dios. Estuvieron listos para aprender en la teoría y gozaron la asociación con Jesús, pero todavía no estaban preparados para poner el yo a un lado y, humildemente, servirse unos a otros.

¿Cómo conseguimos la humildad y la muerte al yo necesarias para servir a otros? ¿Cómo aprendemos a servir a otros con una actitud de no buscar nada para nosotros mismos?


APRENDER DE PRIMERA MANO
Lunes 13 de diciembre

Un buen maestro enseña por el ejemplo y da muchas oportunidades para que sus alumnos apliquen lo que están aprendiendo. Eliseo era ese tipo de maestro.

Lee 2 Reyes 4:8 al 17. ¿Qué se dice de las tareas de Giezi en el relato? ¿Qué oportunidades le da Eliseo a Giezi?

La historia de la mujer de Sunem es otro milagro que involucró a una mujer. En 2 Reyes 4:1 al 7, Eliseo ayuda a una viuda a pagar sus deudas y a evitar que sus dos hijos sean vendidos como esclavos. Y ahora Eliseo está en camino a Sunem. Dada la situación general de la mujer en esos tiempos, es extraño que el narrador le dé a una mujer casada tal atención. No se da el nombre de su esposo. Todo lo que sabemos es que él fue consultado acerca de la edificación de una habitación para huéspedes y que él es anciano, aun cuando todavía parece estar en condiciones de supervisar la cosecha de sus campos. En la primera parte de la historia, Eliseo involucra activamente a Giezi. Lo envía a llamar a la mujer y lo incluye en su expresión de gratitud. Le pide opinión a Giezi y realiza la sugerencia de él. Giezi fue observador y mostró sensibilidad a las reales necesidades de la mujer. Eliseo le dio a Giezi la oportunidad de iniciar un milagro. Luego de un año, el niño del milagro nació.

Lee 2 Reyes 4:18 al 31. ¿Qué cambio de actitud vemos aquí en Giezi en comparación con lo que vimos en el incidente anterior?

El niño del milagro ahora es un muchacho. Giezi, el siervo de Eliseo, parece haber perdido la sensibilidad. Cuando la mujer llega y pasa junto a él para tomarse de los pies de Eliseo, Giezi trata de quitarla de allí. Él solo ve la “rudeza” de la sunamita, que sobrepasa todo tipo de convención social en su acción (vers. 25-27). Él no ve la profunda angustia de ella como la ve Eliseo.

A veces es fácil estar tan centrado y absorto en uno mismo que llegamos a ser insensibles a los sentimientos y las necesidades de otros. ¿Cómo puedes aprender a ser más sensible a los sentimientos y las necesidades de otros? Además, ¿cómo puedes aprender a soportar con gracia la insensibilidad de otros hacia ti?


UNA CUESTIÓN DE FE
Martes 14 de diciembre

Lee 2 Reyes 5:1 al 19, y responde las siguientes preguntas:

1. ¿Por qué el rey de Israel reacciona como lo hizo? ¿Fue su reacción razonable o irrazonable? ¿Qué temía él que estuviera sucediendo?

2. ¿Por qué Naamán reacciona a la orden de Eliseo del modo en que lo hizo? ¿Qué buenas razones tenía? ¿En qué formas su reacción es similar a la del rey de Israel frente a su carta?

3. Lee el versículo 12. ¿Qué clase de lógica está usando el capitán allí? ¿Qué error está cometiendo?

4. ¿De qué modo se refiere Naamán a sí mismo ante Eliseo después de que sucedió el milagro? ¿Qué dice esto acerca de él?

5. ¿Por qué crees que Eliseo rehusó recibir dinero del capitán? ¿Por qué era importante no recibir nada?

6. Lee cuidadosamente los versículos 17 al 19. ¿Qué sucede aquí? ¿Cómo entendemos el pedido de Naamán y la respuesta de Eliseo?


LA CAÍDA DE GIEZI
Miércoles 15 de diciembre

Es difícil comprender, desde nuestra perspectiva hoy, por qué los personajes de la Biblia a veces cometieron errores, en especial frente a tantos eventos milagrosos. La increíble curación de Naamán sucedió delante de Giezi. Él no solo vio el poder de Dios, sino también las acciones de su amo, que rehusó recibir dinero del capitán. Uno pensaría que eso habría sido suficiente para humillarlo delante de Dios y del hombre, pero aparentemente no fue así.

Lee 2 Reyes 5:20 al 27. ¿De qué modo racionalizó Giezi sus acciones, por lo menos al comienzo? ¿Qué elemento de nacionalismo o prejuicio étnico se insinúa en los pensamientos de Giezi?

Biblia tiene advertencias contra el amor al dinero y el peligro de las posesiones terrenales, y no están dirigidas solo a los ricos. El problema no es la cantidad de posesiones materiales que tengamos, sino nuestra actitud hacia ellas. Continuamente tenemos que batallar contra la avaricia, y cuidar nuestros pensamientos acerca de nuestras posesiones y entregarlos a Dios. Podemos mantenerlos en perspectiva si damos en forma consistente, no solo posesiones materiales, sino también tiempo. El amor a las cosas materiales nos ciega a nuestra verdadera misión y propósito en la vida, y al fin puede causar nuestra ruina eterna.

Es extraño que Giezi jurara para sus adentros por el Dios viviente, y luego saliera para engañar. ¿Creería él que Dios no lo veía? ¡Qué testimonio es este del poder de nuestros propios corazones corruptos para engañarnos!

Naamán fue muy generoso al darle a Giezi sus regalos, pero probablemente quedó con algunas preguntas, especialmente al regresar los dos siervos e informarle de la extraña conducta de Giezi. Este permitió que su codicia interfiriera con el testimonio que Eliseo quería darle al nuevo converso.

Al fin, el mismo Dios que realizó el milagro reveló a Eliseo la verdad de lo hecho por Giezi y, en ese instante, el ministerio y la vida del siervo quedaron arruinados.

Es muy fácil subestimar el dominio que el amor al dinero tiene sobre nosotros (1 Tim. 6:10). ¿Qué ejemplos de la historia bíblica y de la secular puedes recordar en que el dinero llevó a alguien a la ruina? ¿Cómo podemos protegernos de lo que puede ser una tentación muy peligrosa?


VIVIR DE LAS SOBRAS
Jueves 16 de diciembre.

Lo último que oímos de Giezi está en 2 Reyes 8:1 al 6. ¿Qué encontramos que hace el ex siervo de Eliseo?

Muchos años pasaron desde el milagro de la resurrección del hijo de la sunamita. La enfermedad de la piel de Giezi no debió haberlo desfigurado mucho, porque ahora lo encontramos en la corte real. Giezi, el “ex siervo” de Eliseo, está recordando a Eliseo y sus milagros, y tal vez esté reflejando su propia importancia por su conexión con Eliseo.

Nunca habríamos oído de estas historias si no hubiera sido por el momento en que sucedió. El autor bíblico dice que, cuando Giezi estaba hablando acerca del milagro del hijo de la sunamita, apareció la sunamita ante el Rey. Dios, en su providencia, usó la jactancia de Giezi para ayudar a la mujer de Sunem. Para entonces, es probable que ella fuera viuda, ya que no se menciona al esposo y era poco usual que una mujer apareciera ante el rey en lugar de su marido. Tal vez estaba a cargo de su familia hasta que el hijo fuera mayor de edad. Había estado fuera del país durante siete años, por una severa sequía. Tener buenas relaciones y conocer a las personas importantes puede ser ventajoso desde el punto de vista humano, pero Dios ve las cosas en forma diferente.

¿Qué relación es realmente importante y por qué? Ver Jeremías 9:23 y 24.

Y Giezi desaparece de la historia. La parte triste del relato es que Giezi pudo haber estado haciendo la obra de Dios y haber aprendido de Eliseo. Podría haber sido el siguiente gran profeta, o un líder y maestro en la escuela de los profetas. Ahora, todo lo que él hace es hablar de los viejos, tiempos cuando trabajaba con el profeta. Giezi pudo haber hecho historia, pero ahora vive del pasado.

Necesitamos contar y recordar el trato de Dios con nosotros en el pasado. Pero, al mismo tiempo, necesitamos ser cuidadosos acerca de no quedarnos con lo que ocurrido, a expensas de vivir correctamente en el presente. ¿Cómo llegamos a un cabal equilibrio aquí? ¿De qué modo el quedarnos mucho en el pasado influye negativamente sobre nuestro caminar con Dios hoy?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 17 de diciembre

“Solemnes son las lecciones que enseña lo experimentado por un hombre a quien habían sido concedidos altos y santos privilegios. La conducta de Giezi fue tal que podía resultar en piedra de tropiezo para Naamán, sobre cuyo espíritu había resplandecido una luz admirable, y se hallaba favorablemente dispuesto para servir al Dios viviente. El engaño practicado por Giezi no tenía excusa. Hasta el día de su muerte, permaneció leproso, maldito de Dios y rehuido por sus semejantes.

“‘El testigo falso no quedará sin castigo; y el que habla mentiras no escapará’ (Prov. 19:5). Los hombres pueden pensar que ocultarán sus malas acciones a los ojos humanos; pero no pueden engañar a Dios. ‘Todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta’ (Heb. 4:13). Giezi creyó engañar a Eliseo, pero Dios reveló al profeta las palabras que su siervo había dirigido a Naamán, así como cada detalle de la escena transcurrida entre los dos hombres” (PR 188).

Preguntas Para Dialogar:

1. ¿Cuáles son algunas señales de advertencia de que el dinero o la persecución de él están ocupando el lugar de Dios en nuestras vidas? ¿Cómo podemos aprender a usar el dinero y no permitir que el dinero nos use? ¿Qué lugar tienen el diezmo y el dar ofrendas en conexión con todo el tema de la influencia y el poder del dinero sobre nuestras vidas?

2. Como clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta del jueves. ¿Cuáles son las cosas realmente importantes en la vida, y por qué es tan fácil perder de vista lo que de verdad importa?

3. ¿Qué razones podría haber dado Giezi para creer que él podía disimular este engaño? Él sabía que Dios existe; había visto milagros, algunos bastante increíbles. No obstante, a pesar de todo, él trató de engañar a su amo. Tal vez, había hecho algo similar antes, sin que Eliseo se diera cuenta. Tal vez en su propia mente, realmente racionalizó sus acciones. No sabemos. Lo que sabemos, sin embargo, es que no es difícil engañarnos a nosotros mismos. ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos aprender a protegernos de caer en el mismo autoengaño?

4. Repasa 2 Reyes 5:17 al 19. ¿Qué lecciones deberíamos obtener del pedido de Naamán a Eliseo acerca de inclinarse en el templo de Rimón, y cuáles no debemos aprender de ello?

5. ¿Cuáles son algunas maneras prácticas en que podemos servir a otros?





► DESCARGAR

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Comentario de Alejandro Bullón (mp3), haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.

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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento" / Edición para Adultos

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
>Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin


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Lección 12: Giezi: Erró el blanco / Notas de Elena G. de White

Sábado 11 de diciembre

"Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová" (Jeremías 9:23, 24).

Hay una educación que es esencialmente mundanal. Su fin es dar éxito en el mundo, satisfacer la ambición egoísta. Para conseguir esta educación muchos estudiantes dedican tiempo y dinero y llenan su mente de conocimientos innecesarios. El mundo los tiene por sabios; pero no tienen a Dios en sus pensamientos...

Hay otra clase de educación que es muy diferente. Su principio fundamental, según lo declaró el mayor de los maestros que el mundo haya conocido, es: "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia" (Mateo 6:33). Su fin no es egoísta; su propósito es honrar a Dios, y servirle en el mundo... Dios es la fuente de toda sabiduría. Él es infinitamente sabio, justo y bueno. Aparte de Cristo, los hombres más sabios que jamás hayan vivido no pueden comprenderlo. Pue-den profesar ser sabios; pueden gloriarse de sus adquisiciones; pero el simple conocimiento intelectual, aparte de las grandes verdades que se concentran en Cristo, es como nada...

Si los hombres pudiesen ver por un momento más allá del alcance de la visión finita, si pudiesen discernir una vislumbre de lo eterno, toda boca dejaría de jactarse. Los hombres que viven en este mundo que es un pequeño átomo del universo son finitos; Dios tiene mundos innumerables que obedecen a sus leyes, y son conducidos para gloria suya. Cuando en sus investigaciones científicas los hombres han ido hasta donde se lo permiten sus facultades limitadas, queda todavía más allá un infinito que no pueden comprender.

Antes que los hombres puedan ser verdaderamente sabios, deben comprender que dependen de Dios, y deben estar henchidos de su sabiduría. Dios es la fuente tanto del poder intelectual como del espiritual. Los mayores hombres, que han llegado a lo que el mundo considera como admirables alturas de la ciencia, no pueden compararse con el amado Juan o el apóstol Pablo. La más alta norma de virilidad se alcanza cuando se combina el poder intelectual con el espiritual (En lugares celestiales, p. 143).


CALIDAD DE SIERVO
Domingo 12 de diciembre

Cuántos profesan ser siervos de Cristo, pero cuán indispuestos se manifiestan a soportar críticas y vergüenza por amor de él. La cruz no fue diseñada para complacer al yo; está directamente opuesta a la senda del amador de placeres, y se enfrenta a nuestros deseos carnales, inclinaciones egoístas y pasiones no santificadas. La cruz reprueba cualquier infidelidad en nuestras labores. Llevar la cruz de Cristo significa no evitar las cargas y responsabilidades. Si moramos en Cristo y aprendemos en su escuela, no seremos rudos, deshonestos o infieles, sino que llevaremos los principios de Cristo en cualquier tarea que nos toque realizar. Nos identificaremos con los intereses de nuestro empleador no siendo descuidados o extravagantes, ni perderemos el tiempo, ya que si se nos paga por hacer el trabajo, el tiempo no nos pertenece a nosotros sino al que nos emplea. Si no somos diligentes y esforzados, quedaremos registrados en los libros del cielo como siervos infieles (Review and Herald, 22 de septiembre, 1891).

Hay muchos que profesan ser cristianos y no están unidos con Cristo. Su vida diaria, su espíritu, dan testimonio de que Cristo, la esperanza de gloria, no mora en ellos. No se puede depender de ellos ni confiar en ellos. Están ansiosos de reducir su servicio al mínimo de esfuerzo y al mismo tiempo obtener el máximo de salario. El nombre "siervo" se aplica a todos los hombres, pues todos lo somos, y nos convendrá ver a qué molde nos conformamos. ¿Es el de la infidelidad o el de la fidelidad?

¿Están los siervos generalmente dispuestos a hacer todo lo que pueden? ¿No es más bien costumbre prevaleciente deslizarse por el trabajo tan rápida y fácil-mente como sea posible y obtener el salario al menor costo posible? El fin no es ser tan cabal como se pueda, sino obtener una remuneración. Los que profesan ser siervos de Cristo no deberían olvidar el precepto del apóstol Pablo: "Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia, porque a Cristo el Señor servís".

Los que entran en la obra como "siervos del ojo" hallarán que su trabajo no puede resistir la inspección de los hombres o de los ángeles. Lo esencial para el éxito en el trabajo es el conocimiento de Cristo; pues este conocimiento dará sanos principios de rectitud, e impartirá un espíritu noble, abnegado, como el de nuestro Salvador a quien profesamos servir. La fidelidad, la economía, el cuidado, la prolijidad, debieran caracterizar todo nuestro trabajo, ya sea en la cocina, el taller, las oficinas de las casas editoras, el sanatorio, el colegio o dondequiera estemos ubicados en la viña del Señor. "El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto" (Mensajes para los jóvenes, pp. 227, 228).


APRENDER DE PRIMERA MANO
Lunes 13 de diciembre

La iglesia de Cristo está organizada para servir. Tal es su consigna. Sus miem-bros son soldados que han de ser adiestrados para combatir bajo las órdenes del Capitán de su salvación. Los ministros, médicos y maestros cristianos tienen una obra más amplia de lo que muchos se imaginan. No solo han de servir al pueblo, sino también enseñarle a servir. No solo han de instruir a sus oyentes en los buenos principios, sino también educarlos para que sepan comunicar estos principios. La verdad que no se practica, que no se comunica, pierde su poder vivificante, su fuerza curativa. Su beneficio no puede conservarse sino compartiéndolo.

Hay que romper la monotonía de nuestro servicio a Dios. Todo miembro de la iglesia debe empeñarse en alguna manera de servir al Maestro. Unos no pueden hacer tanto como otros, pero todos deben esforzarse cuanto les sea posible por hacer retroceder la ola de enfermedad y angustia que azota al mundo. Muchos trabajarían con gusto si se les enseñara cómo empezar. Necesitan instrucción y aliento.

Cada iglesia debe ser escuela práctica de obreros cristianos. Sus miembros deberían aprender a dar estudios bíblicos, a dirigir y enseñar clases en las escuelas sabáticas, a auxiliar al pobre y cuidar al enfermo, y trabajar en pro de los inconversos. Debería haber escuelas de higiene, clases culinarias y para varios ramos de la obra caritativa cristiana. Debería haber no solo enseñanza teórica, sino también trabajo práctico bajo la dirección de instructores experimentados. Abran los maestros el camino trabajando entre el pueblo, y otros, al unirse con ellos, aprenderán de su ejemplo. Un ejemplo vale más que muchos preceptos (El ministerio de curación, pp. 107, 108).

Para que los seres humanos pudieran llegar a ser reyes y sacerdotes para Dios, el Comandante de los ángeles tomó la posición de siervo, dejándonos un perfecto ejemplo para que aprendamos de él. En su vida ejemplificó la ley;-ningún acto pecaminoso malogró su conducta; todas sus palabras y acciones fueron sin mancha (Review and Herald, 29 de abril, 1902).

Los que entran en esta obra deben primeramente entregarse sin reservas a Dios; deben aprender de Cristo y seguir su ejemplo. Él los invita, diciéndoles: "Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de co-razón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:28-30). Los ángeles son comisionados a acompañar a quienes entran en la obra con verdadera humildad (Review and Herald, 6 de mayo, 1902).

Todos los que profesamos llevar el nombre de Cristo y deseamos recibir la herencia eterna viviendo en la ciudad de Dios donde no habrá más impurezas, debemos mostrar al mundo, por precepto y por ejemplo, los principios del verdadero vivir. Todo el cielo está observando cómo peleamos la batalla contra la tentación (Signs of the Times, 10 de agosto, 1915).


UNA CUESTIÓN DE FE
Martes 14 de diciembre

Naamán el sirio consultó al profeta de Dios acerca de cómo podía curarse de una enfermedad repugnante: la lepra. Se le ordenó ir y bañarse en el Jordán siete veces. ¿Por qué no siguió inmediatamente las instrucciones de Eliseo, el profeta de Dios?... A causa de su mortifica­ción y decepción tuvo un rapto de cólera, y furiosamente rehusó seguir el humilde procedimiento que le había señalado el profeta de Dios. "He aquí", dijo, "yo decía para mí: Saldrá él luego y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sana­rá la lepra. Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado". Su criado dijo: "Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? Sí, ese gran hombre consideraba que estaba por debajo de su dignidad ir al humilde río Jordán y lavarse. Los ríos que había mencionado y deseado se veían embellecidos por los árboles y sotos de sus riberas y había ídolos en esos sotos. Muchos acudían a esos ríos para adorar las estatuas de sus dioses; por lo tanto, eso no hubiera significado ninguna humillación para él. Pero el cumplimiento de las directivas específicas del profeta hubiera humillado su espíritu orgu­lloso y altivo. La obediencia voluntaria traería el resultado deseado. Se lavó y quedó sano.

Nuestros planes no son siempre los de Dios... En su amante cui­dado e interés por nosotros, muchas veces Aquel que nos comprende mejor de lo que nos comprendemos a nosotros mismos, se niega a permitirnos que procuremos con egoísmo la satisfacción de nuestra ambición... Nos pide él que le cedamos muchas cosas; pero al hacerlo no nos despojamos más que de lo que nos impide avanzar hacia el cielo (Conflicto y valor, p. 228).

... Naamán, noble pagano que había sido fiel a sus convicciones de lo recto y había sentido su gran necesidad de ayuda, estaba en condición de recibir los dones de la gracia de Dios. No solamente fue limpiado de su lepra, sino también bendecido con un conocimiento del verdadero Dios.
Nuestra situación delante de Dios depende, no de la cantidad de luz que hemos recibido, sino del empleo que damos a la que tenemos. Así, aun los paganos que eligen lo recto en la medida en que lo pue­den distinguir, están en una condición más favorable que aquellos que tienen gran luz y profesan servir a Dios, pero desprecian la luz y por su vida diaria contradicen su profesión de fe (El Deseado de todas las gentes, p. 206).

Los siervos de Naamán le rogaron que cumpliese las instrucciones de Elíseo. Le dijeron: "Si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la hicieras? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?" Se esta­ba probando la fe de Naamán, mientras que su orgullo contendía para obtener la victoria. Por fin venció la fe, y el altanero sirio dejó de lado el orgullo de su corazón, y se sometió a la voluntad revelada de Jehová. Siete veces se sumergió en el Jordán, "conforme a la palabra del varón de Dios". El Señor honró su fe; "y su carne se volvió como la carne de un niño, y fue limpio" (Profetas y reyes, p. 186).


LA CAIDA DE GIEZI
Miércoles 15 de diciembre

Con el transcurso de los años, el siervo de Elíseo, Giezi, había tenido oportunidad de desarrollar el mismo espíritu de abnegación que caracterizaba la obra de su amo. Había tenido el privilegio de llegar a ser noble portaestandarte en el ejército del Señor. Durante mucho tiempo habían estado a su alcance los mejores dones del cielo; y sin embargo, apartándose de ellos, había codiciado en su lugar el vil metal de las riquezas mundanales. Y ahora los anhelos ocultos de su espíritu avariento le indujeron a ceder a la tentación abrumadora (Profetas y reyes, p. 187).

Son muy pocos los que comprenden el poder de su amor por el dinero hasta que se los pone a prueba. Entonces es cuando muchos que profesan ser seguidores de Cristo muestran que no están preparados para el cielo. Sus obras testifican que aman más el dinero que a su pró­jimo o a Dios. Tal como el joven rico, preguntan por el camino de la vida, pero cuando éste les es señalado y cuando calculan el costo, y ven que se exige de ellos el sacrificio de las riquezas mundanales, deciden que el cielo cuesta demasiado. Cuanto mayores son los tesoros hechos en la tierra, tanto más difícil resulta para sus poseedores comprender que éstos no les pertenecen sino que les han sido prestados para que los utilizasen para gloria de Dios (Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 156).

La Biblia no condena a nadie por rico, si adquirió honradamente su riqueza. La raíz de todo mal no es el dinero, sino el amor al dinero. Dios da a los hombres la facultad de enriquecerse; y en manos del que se porta como administrador de Dios, empleando generosamente sus recursos, la riqueza es una bendición, tanto para el que la posee como para el mundo. Pero muchos, absortos en su interés por los tesoros mundanos, se vuelven insensibles a las demandas de Dios y a las nece­sidades de sus semejantes. Consideran sus riquezas como medio de glo­rificarse. Añaden una casa a la otra, y una tierra a otra tierra; llenan sus mansiones de lujos, mientras que alrededor de ellos hay seres humanos sumidos en la miseria y el crimen, en enfermedades y muerte. Los que así dedican su vida al egoísmo no desarrollan los atributos de Dios, sino los del maligno (El ministerio de curación, p. 163).

Los tesoros acumulados en la tierra no perduran: los ladrones entran y los roban; los arruinan el orín y la polilla; el incendio y la tempestad pueden barrer nuestros bienes. Y "donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón". Lo que se atesora en el mundo absorberá la mente y excluirá aun las cosas del cielo.

El amor al dinero era la pasión dominante en la época de los judíos. La mundanalidad usurpaba en el alma el lugar de Dios y de la religión. Así ocurre ahora. La ambición avarienta de acumular riquezas tiene tal ensalmo sobre la vida, que termina por pervertir la nobleza y corromper toda consideración de los hombres para sus semejantes hasta ahogar­los en la perdición. La servidumbre bajo Satanás rebosa de cuidados, perplejidades y trabajo agotador; los tesoros que los hombres acumulan en la tierra son tan solo temporales (El discurso maestro de Jesucristo, p. 76).


VIVIR DE LAS SOBRAS
Jueves 16 de diciembre

...La verdad es de Dios; el engaño en sus miles de formas proviene de Satanás; y quienquiera que se desvíe de la línea recta de la verdad, se entrega al poder del maligno. Los que han aprendido de Cristo seguirán el consejo del apóstol: "No comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas" (Efesios 5:11). Tanto en sus palabras como en su vida, serán sencillos, sinceros y veraces; porque se están preparando para alternar con los santos en cuyas "bocas no ha sido hallado engaño" (Apocalipsis 14:5).

Siglos después que Naamán regresara a su hogar en Siria, con el cuerpo curado y el espíritu convertido, su fe admirable fue mencionada y elogiada por el Salvador como lección objetiva para todos los que dicen servir a Dios. Declaró el Salvador: "Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fue limpio, sino Naamán el Sirio" (Lucas 4:27). Dios pasó por alto a los muchos leprosos que había en Israel, porque su incredulidad les cerraba la puerta del bien. Un noble pagano que había sido fiel a sus convicciones relativas a la justicia, y sentía su necesidad de ayuda, fue a los ojos de Dios más digno de su bendición que los afligidos de Israel, que habían despreciado los privilegios que Dios les había dado. Dios obra en pro de aquellos que aprecian sus favores y responden a la luz que les ha dado el cielo.

En todos los países hay ahora personas sinceras de corazón, sobre las cuales brilla la luz del cielo. Si perseveran con fidelidad en lo que comprenden como deber suyo, recibirán más luz, hasta que, como Naamán antiguamente, se vean constreñidas a reconocer que "no hay Dios en toda la tierra", excepto el Dios vivo, el Creador (Profetas y reyes, pp. 188, 189).

Cuán pocos reconocen sus debilidades hasta que llega el día de la prueba. Piensan que son sabios pero son necios, porque no hay nada en ellos de lo cual enorgullecerse. Aun aquellos que están en posiciones de responsabilidad y rodeados de los mejores privilegios religiosos, pueden caer. Puede ser de valor estudiar el caso de Giezi: vivía en la casa del piadoso profeta Elíseo; escuchaba sus fervientes oraciones y veía una vida guiada por principios correctos, y sin embargo todo eso no le ayudó a mejorar su propia vida. Engañó a Naamán para recibir una recompensa pero lo que recibió fue la lepra que aquel tenía (Ellen G. White 1888 Materials, p. 1529).




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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento" / Notas de Elena G. de White

Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010
Autor: Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna, Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia. Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la Adventist Review (la Revista Adventista en inglés).
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin



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