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sábado, 5 de marzo de 2011

Libertad de adicciones / Lección 11: para el 12 de marzo de 2011 + recursos y descargas

Sábado 5 de marzo

Lee Para el Estudio de esta Semana: Proverbios 23:29-35; 1 Corintios 7:2-5; Mateo 25:15-30; Marcos 10:17-27; 1 Pedro 3:3, 4.

Para memorizar: “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” Juan 8:36

EN AÑOS RECIENTES, muchas personas se han liberado de tiranías políticas y cautiverios. Pero hay otra clase de cautiverio que puede ser tan malo o peor que su contraparte política: la esclavitud que se produce al ser adicto. El alcohol, el tabaco y otras sustancias han esclavizado a millones. Además, las poderosas adicciones no químicas están en crecimiento: el sexo, la pornografía, los juegos de azar (o inversiones riesgosas) y la acumulación de dinero o bienes.

Todas las adicciones crean dependencia (uno se siente muy incómodo hasta que se toma la sustancia o se realiza el acto) y un cierto grado de tolerancia (uno necesita un poco más para alcanzar el efecto de ocasiones previas). De este modo, llega a ser muy difícil, para las personas adictas, quebrar el ciclo que las ha capturado. Por esta razón, los que están atrapados necesitan el apoyo de la familia, de la iglesia y de los amigos. También pueden necesitar ayuda profesional y, por sobre todo, el poder de Dios en su vida, para darles la libertad que se les ha prometido en Cristo el Señor.


BEBIDAS ALCOHÓLICAS
Domingo 6 de marzo

El vino, la cerveza y otros licores se asocian con eventos memorables, fiestas y transacciones comerciales importantes. Son socialmente aceptables, pero algo “indispensable” en ciertas circunstancias. Desdichadamente, hay otro lado del alcohol que los que lo venden no quieren que sus consumidores vean.

► Lee Proverbios 23:29 al 35. ¿Qué se dice aquí de los efectos adversos del alcohol? ¿Qué has visto de los efectos devastadores del uso de este veneno?

La imagen de una hermosa copa de vino es muy poderosa. En el cuerpo humano, el alcohol no es un alimento, sino una sustancia tóxica. Es absorbido en el estómago y llevado por la sangre al cerebro, los pulmones, los riñones y el corazón en pocos minutos. El hígado queda recargado, para procesar una sustancia que requiere horas para ser descompuesta. Cuando la ingestión de alcohol es crónica y prolongada, los órganos se deterioran, y la persona sufre una o más enfermedades.

Pero los efectos del alcohol van más allá del bebedor. El uso del alcohol tiene un enorme costo social. La mitad de los accidentes automovilísticos y de trabajo se relacionan con el alcohol, y muchos crímenes se cometen bajo sus efectos. Los fondos públicos y los privados se agotan para proveer el cuidado de la salud, para curar males causados por el alcohol. Y en casa, el cónyuge y los niños del adicto son víctimas de abuso verbal y físico.

El alcohol y otras sustancias psicoactivas afectan la capacidad de tomar decisiones morales correctas y, bajo su influencia, las personas se hundirán más en el pecado.

Los entrampados en el abuso de sustancias necesitan darse cuenta de su problema y de que necesitan ayuda de un poder superior, que incluye la gracia de Dios, el apoyo de la familia o de una comunidad eclesiástica interesada y el tratamiento prescrito por profesionales calificados.

► Como Adventistas del Séptimo Día, tenemos una actitud firme acerca del uso de alcohol. Sin juzgar ni condenar a las personas, ¿cómo podemos ayudar a quienes están luchando con este problema, que podría no ser tan malo como otros problemas que son más aceptados socialmente?


ADICCIÓN AL SEXO
Lunes 7 de marzo

► ¿Qué dice la Biblia acerca del sexo como fuente de placer y fortalecimiento de las relaciones matrimoniales? Prov. 5:18, 19; 1 Cor. 7:2-5.

El sexo es un don que Dios dio a los hombres y a las mujeres. Dios lo diseñó no solo para la procreación, sino también como fuente de gozo, intimidad y unidad, pero solo en el contexto del matrimonio de un hombre con una mujer (Gén. 1:27, 28; 1 Cor. 7:2). Cuando se lo separa de este propósito divino, el don llega a ser un pecado, con consecuencias devastadoras (ver 1 Cor. 6:18, 19). Solo Dios conoce los estragos que la inmoralidad sexual trajo a la humanidad.

El sexo es un impulso muy fuerte y, por ello, fácilmente abierto a abusos. Puede llegar a ser una obsesión absorbente, muy difícil de controlar. Peor aún, cuanto más se practica, más se necesita para lograr el nivel de satisfacción anterior.

La prostitución y el adulterio son caminos de inmoralidad y adicción sexual (ver Prov. 5:3-14; 9:13-18). Además, hoy hay otras formas de adicción al sexo: pornografía y cibersexo. La pornografía por Internet creó problemas serios porque, con unos pocos clics del ratón, se exponen los actos más viles y degradantes dentro de nuestras casas y oficinas, y pueden crear adicción y el deterioro de los lazos matrimoniales y familiares. Es imposible calcular el daño que el adulterio ha creado en el mundo.

La inmoralidad sexual es fácil de comenzar, y sería bueno no caer en esta trampa. Cuán importante es que cada uno, al confrontar tentaciones sexuales fuera del sagrado vínculo del matrimonio, actúe como lo hizo José (ver Gén. 39:7-12).

Dios puede dar perdón y liberación a cualquiera atrapado por la adicción sexual. La sumisión a él es fundamental (Sant. 4:7). Pero la adicción es tan intrincada que puede ser necesaria la ayuda profesional. Los grupos de apoyo que toman a Dios como fuente de ayuda e incluyen habilidades especializadas para tratar el problema son de gran beneficio.

► ¿Cómo puedes ayudar a alguien culpable de pecado en esta área, que desea recibir el perdón y la sanidad de Dios? Supongamos que estás luchando contra esto, ¿cómo puedes salir de ello mientras no pierdas la esperanza? Jesús perdona y sana.


JUEGOS DE AZAR
Martes 8 de marzo

La Biblia no prohíbe directamente los juegos de azar, pero no imagino a Jesús jugando en un casino.

Pablo advierte contra el amor al dinero, señalándolo como la raíz de todo mal y una razón por la que la gente abandona la fe (1 Tim. 6:10). Para quienes desean riquezas, el juego de azar es una trampa que Satanás usa para destruirlos.

► Lee Mateo 25:15 al 30. ¿Cómo podremos aplicar esta enseñanza al problema de los juegos de azar, siendo que la mayoría de la gente que juega pierde?

La industria de los juegos de azar prospera porque se pierde mucho más dinero del que se gana. ¿Cuáles son, por ejemplo, las probabilidades de ganar la lotería? Ellas están abrumadoramente en contra de ti. Tienes más probabilidades de que te caiga un rayo encima que de ganar.

La lógica nos advierte en contra de usar dinero y tiempo en el juego. Esta industria puede existir porque la gente pierde más de lo que gana. Al principio, la gente juega por diversión, pero más tarde llega a ser una obsesión.

¿Por qué? Por la necesidad de autoestima, muchos encuentran una satisfacción especial en fantasear acerca de ganar. Al no ganar, están con la gran esperanza de que la próxima vez lo harán. Así, juegan vez tras vez. Cuando gastaron todo su dinero, piden prestado, mienten y pueden hasta robar a fin de tener otra “dosis” de esta “droga” no química.

Tal vez pensemos que nuestros feligreses no pueden tener adicción al juego, pero Elena de White escribió acerca de ello, pues ya era un problema en su tiempo. Hoy, cuando el juego de azar on-line puede traer el casino al hogar, los miembros de nuestra iglesia no están libres de este problema.

La recuperación de esta adicción al juego requiere muchos frentes: primero, admitir que la persona tiene un problema serio. Luego, debe dejarlo de inmediato y buscar refugio en un grupo de ayuda, para evitar una recaída. Debe mantenerse lejos de cualquier estímulo que lo atraiga al juego y debe fortalecer la autoestima. Pero, más importante es tener una comunión constante con Dios y aferrarse a sus promesas de sanidad en la lucha contra cualquier tentación.

► ¿Qué harías si alguien te dice: “Estoy enganchado con el juego de azar, y no puedo dejarlo”? ¿Qué promesas bíblicas podrías señalarle? Ver 1 Corintios 10:13, y 1 Pedro 4:1 y 2.


EL AMOR AL DINERO
Miércoles 9 de marzo

► “Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; no me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios” (Prov. 30:8, 9).

La Biblia no limita la cantidad de dinero que uno debiera tener, pero advierte contra la codicia y la avaricia. Una perspectiva equivocada hacia el dinero y las posesiones podría convertir a la gente en obsesiva, compulsiva y adicta a amontonar dinero o posesiones (aunque sean honestamente ganados). En esto, las personas pueden ocupar tanto tiempo y esfuerzo que aquellos elementos lleguen a ser falsos dioses.

La tecnología de la información ha facilitado las cosas, al mismo tiempo, haciéndolas más riesgosas para los que están inclinados hacia la adicción. Por ejemplo, las inversiones privadas en la bolsa de valores ahora pueden realizarse instantáneamente por Internet. En este ambiente, algunos son atrapados durante horas interminables frente a su computadora u ordenador, con el fin de ganar más dinero; sin embargo, esto no es lo mismo que alguien que, al ser un buen mayordomo, invierte dinero sabia y cuidadosamente.

► Lee Marcos 10:17 al 27. Ver también 1 Timoteo 6:10 y Lucas 12:15. ¿Qué advertencia nos dan estos textos?

Expresiones como “afligido” y “se fue triste” (Mar. 10:22) nos dicen que su amor a la riqueza era mayor que su amor por el Maestro. Acumular dinero o posesiones materiales no es bueno o malo en sí mismo. Todo depende de dónde está el corazón (Mat. 6:21). Es peligroso cuando no está en lo que debería ser la meta primera: buscar el Reino de Dios y su justicia (vers. 33).

El barco Chanunga, en camino de Liverpool (Inglaterra) a los Estados Unidos, chocó con un barco pequeño de Hamburgo (Alemania). Atestado con más de doscientos pasajeros, el barco pequeño se hundió en media hora. Se bajaron al mar los botes salvavidas del Chanunga, pero solo 34 náufragos se salvaron. ¿Por qué una proporción tan pequeña? Casi todos habían recogido su oro y su plata, y los habían atado a sus cinturones. Rehusaron perder su dinero, pero perdieron sus vidas (y su dinero).

► ¿A quién no le gusta el dinero? Pregúntate: “¿Controlo mi deseo de dinero o el dinero me controla a mí?”


IMAGEN PERSONAL
Jueves 10 de marzo

► Lee 1 Pedro 3:3 y 4. ¿Cuán diferente es lo que presenta este texto de lo que nos enseña la sociedad?

La sociedad coloca un valor excesivo sobre la imagen personal. Esta debilidad ha acompañado a los seres humanos en toda su historia. Pero hoy, este énfasis en la belleza y el cuidado personal ha alcanzado proporciones abrumadoras. La industria mundial de cosméticos representa más de la mitad del mercado mundial de alimentos al menudeo. Además de cosméticos, muchas personas gastan grandes recursos en aparatos para desarrollar la musculatura, en cirugía plástica facial y general, en trasplantes de cabellos, en dietas especiales, etc., para mejorar su apariencia.

Este deseo intenso de llegar a ser más hermoso tiene el riesgo de ser adictivo. Algunos desarrollan la adicción al ejercicio; otros, a comer un poco menos cada día, hasta poner en peligro sus vidas. Otros están obsesionados con la belleza del cabello, de la piel, y se someten a tratamientos sofisticados y costosos.

► ¿Cómo interpretarías Mateo 6:19 al 21 en este contexto? ¿Cómo se aplican los mismos principios?

No tiene nada de malo mantenerse en buen estado, limpio y con buena apariencia. Lo que puede atraer nuestros corazones a esto hasta que se convierta en un ídolo es la concentración constante en estas cosas. Jesús habló acerca de desarrollar tesoros en el cielo, no sobre la tierra, donde las cosas no son duraderas y pueden distraernos del Reino de Dios. En cuanto a la apariencia, puedes estar seguro de que, tarde o temprano, el tiempo y la gravedad te la arruinarán.

Como los recursos materiales, nuestros cuerpos son un tesoro confiado a nosotros, pero corremos el riesgo de convertirlo en un ídolo cuando nuestra devoción a él llega a ser excesiva. No siempre es fácil saber cuándo uno cruzó la línea; por eso, tenemos la necesidad de ser cuidadosos en este aspecto.

► ¿Qué clase de mensajes estoy dando a los jóvenes en la iglesia con respecto a esta área? ¿Qué estamos enfatizando? ¿De qué manera sutil podría estar enviando mensajes errados?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 11 de marzo

“Las palabras y las acciones testifican claramente lo que hay en el corazón. Si la vanidad y el orgullo, el amor al yo y el amor al vestido llenan el corazón, la conversación será sobre modas, el vestido y la apariencia, pero no sobre Cristo o el Reino de los cielos. Si los sentimientos de envidia moran en el corazón, se manifestarán en palabras y actos. Los que se miden a sí mismos con otros, hacen como otros hacen y no logran realizaciones más elevadas, excusándose por causa de las faltas y los errores de otros, se están alimentando con paja, y permanecerán como enanos espirituales tanto tiempo como gratifiquen a Satanás y complazcan sus propios sentimientos no consagrados. Algunos se detienen en lo que comerán y beberán, y con qué se vestirán. Estos pensamientos fluyen de la abundancia del corazón, como si las cosas temporales fueran el gran blanco de su vida, su máxima realización. Estas personas olvidan las palabras de Cristo: ‘Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas’ ” (T 1:500).

► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En la clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta final de la sección del jueves.

2. ¿Por qué es importante no juzgar o criticar a los que están luchando con una adicción de cualquier clase? Es fácil hacerlo, pero ¿por qué deberíamos ser muy cuidadosos con respecto a eso?

3. Algunas adicciones se consideran más socialmente aceptables que otras, algo que contribuye al engaño. Pero ¿cuántas personas buscan tratamientos por la adicción a la salud o al poder? ¿Cómo podemos aprender a no permitir que los valores de la sociedad influyan sobre la manera en que consideramos estas cosas?

4. Por fuerte que sea el dominio de la adicción en tu vida o en la de algún conocido, ¿hay algo de lo que Dios no puede liberarte? ¿Por qué no deberíamos nunca rendirnos a la adicción, como si fuera imposible liberarnos de ella? ¿Cuál es la clave para que Cristo actúe en nuestra vida para lograr la victoria? Ver Lucas 9:23.

5. ¿Qué programas tiene tu iglesia que pueden ayudar a personas que luchan contra la adicción? ¿Qué puede hacer tu iglesia para ayudar a los que tienen necesidad? ¿Qué programas podrían ser herramientas poderosas para alcanzar a otros?

6. Lee 1 Pedro 4:1 y 2. ¿Cuál es el mensaje de Dios para nosotros, aquí, con respecto a lo que está implicado en vencer adicciones pecaminosas?




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University (pdf), haciendo clic aquí.
Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.


Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de esta entrada.



Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Jesús Lloró: La Biblia y las emociones humanas"

Periodo: Trimestre 1 / enero-marzo de 2011
Autor: Dr. Julián Melgosa, es decano de la Escuela de Educación y Psicología de la Universidad de Walla Walla, Estado de Washington, Estados Unidos. Autor de los libros "Para Adolescentes y Padres", "¡Sin Estrés!" y "Para la Pareja"

Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial: Rolando A. Itin


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miércoles, 26 de mayo de 2010

Lección 9: Temperancia / Comentario de Doug Batchelor



Comentario del Pr. Doug Batchelor.

Director y principal orador del ministerio "Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.




Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD".
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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martes, 25 de mayo de 2010

Lección 9: Temperancia / Comentario de Alejandro Bullón



Comentario del Pr. Alejandro Bullón
Nació en Perú, estudió y se graduó de Teología en el Seminario de la Unión Peruana. Trabajó diez años en su país como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la
Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día, y evangelista para toda América del Sur. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".


Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD".
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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sábado, 22 de mayo de 2010

Lección 9: Temperancia / Para el 29 de mayo de 2010


Sábado 22 de mayo

Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis 9:20-27; Proverbios 20:1; 23:31-35; 1 Corintios 6:19; 10:31; 2 Pedro 1:5-9.

Para Memorizar: “No durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios” (1 Tes. 5:6).

HABÍA SIDO UN JUEZ RESPETADO, pero ahora vivía en la pobreza, víctima del abuso de alcohol. Esta adicción le robó no solo su dignidad sino también a su familia y sus ingresos. Ahora era un vagabundo.

¡Qué trágico fin para lo que había sido una vida próspera y útil!

En 2007, se difundió la trágica noticia de la muerte de una joven por beber ¡demasiada agua!

¿Agua? Sí. En un concurso de radio, ella bebió agua en exceso, y murió más tarde ese día. La autopsia reveló, como única causa, la intoxicación por agua. El agua, aunque es esencial para la vida, puede matar cuando se la toma en exceso.

Esta semana estudiaremos la temperancia en un mundo que considera los excesos como un éxito. Las ilustraciones citadas muestran que las cosas no saludables deben ser evitadas; y las prácticas saludables, usarse con moderación. La moderación es el elemento clave que a menudo falta.

Veamos qué es la verdadera temperancia y por qué el Señor quiere que seamos temperantes.

Un vistazo a la semana: Como seres humanos, hemos sido comprados con la sangre de Jesús. Por ello, tenemos la responsabilidad moral de cuidar de nuestros cuerpos, y la temperancia es un factor clave para cumplir esa responsabilidad.


El primer ebrio de la Biblia
Domingo 23 de mayo

¿Cuál te gustaría que fuera tu legado? Más específicamente, ¿por qué cosa quisieras que te recordaran después de tu muerte? ¿Porque eras rico, popular o políticamente poderoso? ¿Cuáles son las cosas realmente importantes?

En toda la Biblia encontramos personajes que dejaron legados. Algunos muy buenos, algunos muy malos, y algunos con mezcla de bien y de mal.

Consideremos a Noé: probablemente es recordado mejor como el primer evangelista, aunque no tuvo mucho éxito. Predicó durante 120 años, y solamente pudo conseguir como conversos a su familia inmediata.

El concepto que tenía Dios de Noé fue muy positivo. En medio del mal y la iniquidad del mundo antediluviano, “Noé halló gracia ante los ojos de Jehová” (Gén. 6:8).

¿De qué modo encontró Noé el favor de Dios? ¿Por qué? Gén. 6:9, 22.

A pesar de la fidelidad y la obediencia de Noé, y de que hizo todo lo que Dios le pidió, hay otro incidente que también fue registrado para nosotros. Lee Génesis 9:20 al 27. ¿Qué lecciones podemos encontrar en esta sórdida historia?

Noé alcanzó notoriedad por ser el primer ebrio nombrado en la Biblia. Cuán triste es que un hombre que hizo tanto bien para el Señor, que llevó tanta responsabilidad, y que fue tan altamente considerado, cayera como él cayó.

La mente es el canal para gran parte de la comunicación, y debe mantenerse libre de toxinas que puedan nublar el razonamiento y el juicio. La experiencia de Noé es una advertencia y un ejemplo, ya que aun los “mejores” entre nosotros, aun los más fuertes y fieles, no son inmunes a la tentación y hasta al pecado directo. Beber habría sido suficientemente malo, pero Noé se emborrachó. Si Noé pudo caer de ese modo, debemos cuidarnos para que no nos ocurra lo mismo.

¿Conoces a algún respetado líder de la iglesia que haya caído de una manera u otra? Siempre duele cuando alguien a quien admiramos tropieza, cae y nos chasquea. ¿Cómo podemos aprender a extender las promesas de gracia aun a aquellos que realmente no la merecen?


El alcohol hoy
Lunes 24 de mayo

En la primera década del siglo XXI, el alcohol ha estado implicado en casi 1.800.000 muertes por año; es decir, un 3,2 por ciento del total de muertes en el mundo entero. La cantidad de alcohol consumido está creciendo firmemente. El beber mucho (de cuatro a cinco bebidas sucesivas en los hombres, y de tres a cuatro tragos en las mujeres) está creciendo en forma alarmante entre los adolescentes y los adultos jóvenes, y parece no disminuir. El alcohol produce borrachera, intoxicación, dependencia (adicción) y otros efectos químicos sobre el cuerpo.

¿Qué instrucción hay en la Biblia que habla en contra del alcohol? Juec. 13:2-8; Prov. 20:1; 23:31-35; Isa. 5:11; Efe. 5:18.

Es interesante el hecho de que mucho antes de que la ciencia hablara sobre los efectos negativos del alcohol sobre el feto (síndrome de alcoholismo fetal), la madre de Sansón fue advertida de no beber alcohol durante su embarazo. Salomón también amonesta contra los efectos del vino y la cerveza. Él describe cómo el alcohol cambia la conducta, y esto conduce a lamentaciones. Isaías, en forma gráfica, describe cómo se conducen inapropiadamente los sacerdotes cuando están intoxicados, advertencias ya dadas por otros escritores bíblicos. Pablo también tiene advertencias con respecto al alcohol.

Las descripciones bíblicas del consumo del alcohol revelan conductas indeseables y advierten contra ellas.

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Ped. 5:8). El uso del alcohol es una de las mayores trampas del diablo. A lo largo de los siglos, millones de vidas han sido arruinadas por el uso de esta droga peligrosa, que es un veneno tanto para el cuerpo como para la mente. Cuánto mejor para nosotros y nuestros amados sería evitar completamente esta peligrosa trampa, sin ceder nunca.

Todos conocemos personas cuyas vidas han sido dañadas por el alcohol, ya sea por haberlo usado o porque lo usaron otros. ¿Por qué correr el riesgo uno mismo? ¿Qué pasos puedes dar para ayudarte a no comenzar este peligroso sendero, que promete únicamente tristeza y dolor?


“Pero ¿acaso el alcohol no es bueno para el corazón?”
Martes 25 de mayo

Desde 1970, se debate acerca de los beneficios del vino y el alcohol sobre la salud del corazón. La prensa científica y la popular publicaron estudios hechos en Francia sobre el tema. En años recientes, nuevos datos de esa población y estudios adicionales arrojan dudas sobre esta teoría, fomentada por los intereses creados de la industria licorera. Algunos feligreses preguntan si su salud estará sufriendo por no beber alcohol en forma regular.

No hay beneficios reales del alcohol para los jóvenes, ni tampoco para la salud cardiovascular en la población de edad mediana, según lo indican publicaciones científicas recientes.

En los estudios que mostraban beneficios aparentes, algunas personas que habían sido bebedoras de alcohol y fueron incluidas en los grupos de control (no bebedores) habían dejado de beber por problemas de salud relacionados con el alcohol. Estos grupos de control tenían una salud peor que los bebedores. Nuevos análisis de los datos no mostraron ningún beneficio en la salud de los bebedores moderados, comparados con los no bebedores. Los estudios mostraron que los bebedores moderados, que parecían mejorar su salud, diferían de otros modos del grupo de control, porque tenían mejores dietas, hacían ejercicio, tenían mejor situación económica y mejor acceso al cuidado de la salud. Este conjunto de factores está asociado con mejor salud y longevidad. Los beneficios no se debían al consumo moderado sino a otras prácticas del estilo de vida.

Qué bendición es tener un mensaje de salud que nos advirtió de los estragos producidos por estos venenos aun antes de que los epidemiólogos lo hicieran. Es engañoso buscar un beneficio de salud inexistente a cambio de graves daños que produce el alcohol, como impedimento de las habilidades motoras y el juicio, traumas, violencia, accidentes, violencia doméstica, cirrosis, cáncer, adicciones y aun demencia.

Aun un poco de alcohol afecta las funciones neurológicas y puede producir dependencia del alcohol. Lo peor es que el alcohol perjudica nuestra capacidad de hacer buenas decisiones y de responder al Espíritu Santo.

Lee 1 Corintios 10:31. ¿Cómo puede aplicarse esto al tema en estudio? ¿Cómo puedes aplicar este principio a tu vida? ¿Qué cambios necesitas hacer a fin de cumplir mejor lo que la Biblia dice?


Temperancia en todas las cosas
Miércoles 26 de mayo

“Temperancia”, a veces, parece ser una palabra anticuada, y la igualamos con movimientos u organizaciones que promueven la abstinencia de alcohol y de tabaco. Casi se evita mencionar la palabra en nuestra época sofisticada.

Algunos piensan que es más fácil no hablar acerca de la temperancia. Pero, mientras dejamos de instruir a los miembros respecto de la temperancia, algunos en nuestra iglesia están siendo vencidos por cosas que antes eran solo problemas “del mundo”.

Lee 2 Pedro 1:5 al 9. ¿Cómo deben aplicarse estas palabras a todas las áreas de nuestras vidas, y específicamente a los hábitos de salud? ¿Cómo podemos hacerlas una realidad para nosotros mismos?

La temperancia es mucho más que no fumar cigarrillos, no usar drogas ilegales, no beber alcohol, ni siquiera café, té o bebidas gaseosas. Es que aun las cosas buenas, cuando se toman en exceso, pueden causar problemas.

¿Cuáles son tus hábitos de trabajo? ¿Trabajas horas razonables? ¿Hay tiempo para Dios, la familia, la recreación, hacer ejercicio físico y el servicio a otros?

¿Cuánto tiempo pasas durmiendo, o trabajas todo el tiempo? Por otro lado, ¿duermes demasiado? Demasiado sueño o muy poco sueño pueden tener efectos negativos sobre la salud.

¿Qué pasa con tu dieta? Tal vez no comes cerdo o ni siquiera carnes limpias, pero ¿comes tanto que apenas puedes levantarte cuando terminas?

Sabemos que la luz solar es buena para nosotros, pero demasiado sol puede ser un agente causante de cáncer. El ejercicio también es importante. Muchos no hacen suficiente ejercicio, mientras que demasiado puede hacer daño al cuerpo. Aun la sexualidad, aunque es un don de Dios, puede ser llevada al exceso, con efectos secundarios negativos.

Elena de White captó la esencia de la verdadera temperancia con esta afirmación: “La verdadera temperancia nos enseña a abstenernos por completo de todo lo perjudicial y a usar cuerdamente lo que es saludable” (PP 605).

Considera todas las áreas de tu vida. ¿Cuán temperante eres? ¿En qué áreas necesitas cambiar? ¿Estás sufriendo efectos negativos por prácticas equivocadas? ¿Por qué no buscar ayuda para hacer los cambios necesarios?


Comprados por precio
Jueves 27 de mayo

La filosofía de muchos es que el cuerpo nos pertenece y, por lo tanto, podemos hacer con él lo que queramos. Algunos justifican este enfoque aún más con el argumento de que eso no daña a nadie sino a sí mismos. Pero esta clase de razonamiento es equivocada.

¿En qué formas la intemperancia de otros te ha dañado a ti o a algún conocido? O ¿cómo podrían tus actos de intemperancia herir a otros?

La Biblia habla del cuerpo como una morada. Esta no es solo para nuestro propio beneficio, nuestros pensamientos, planes y actos, sino que nuestros cuerpos son templos de Dios. ¡Qué privilegio y responsabilidad! A veces cuidamos más las casas en que vivimos que nuestros propios cuerpos.

¿Por qué debemos cuidar nuestros cuerpos? ¿Qué indican los siguientes textos en respuesta a esta importante pregunta? ¿Por qué estos textos tienen sentido únicamente si Dios nos creó, a diferencia de ser el resultado casual de fuerzas cósmicas sin propósito? Juan 2:19-21; 1 Cor. 6:19, 20.

Jesús se refirió a su cuerpo como a un templo. Pablo enfatizó este tema y lo amplió más al indicar: “No sois vuestros [...]. Habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo” (1 Cor. 6:19, 20).

¡Qué precio se pagó por nuestra redención! Solo cuando contemplamos la Cruz, y lo que ocurrió allí, podemos comenzar a comprender nuestro valor ante Dios. Esto solo debe ayudarnos a comprender la gran responsabilidad que tenemos de cuidarnos, no solo en cuanto a lo espiritual sino también desde el punto de vista físico.

Dios permitió que la sangre de Jesús fuera derramada para redimirnos. No nos pertenecemos; hemos sido redimidos, y pertenecemos a Dios y le debemos todo lo que somos, incluyendo una mayordomía fiel en el uso de nuestros cuerpos.

Medita algo más acerca de la Cruz y de lo que Jesús hizo por nosotros. ¿Por qué debería eso motivarnos en todo lo que hacemos? Si realmente crees que Cristo murió por tus pecados para que puedas tener la vida eterna, ¿no debería eso ocupar el centro de tu vida? ¿De qué modo esta maravillosa verdad te motiva a cuidar mejor el templo de tu cuerpo?


Para Estudiar y Meditar
Viernes 28 de mayo

Lee “La obra en pro de los intemperantes”, en El ministerio de curación, páginas 127 a 137.

A pesar del creciente problema de la obesidad en muchas partes del mundo, la glotonería es estimulada y aceptada. La diabetes del Tipo 2 está llegando a ser un problema por causa de la dieta, la obesidad y la falta de ejercicio; y afecta incluso a adolescentes. La adicción a actividades de Internet y pornografía ha favorecido innumerables casos de violencia y abuso sexual. El tabaco sigue siendo la mayor causa de muertes evitables en todo el mundo: cinco millones de personas por año. Hay advertencias en las cajetillas de cigarrillos, pero muchos no les hacen caso. La información no es preventiva si no actuamos basados en ella.

Dios ha dado, por medio de diversas fuentes, orientación consistente en cuanto a cómo estar sanos, felices y santos. Benditos seremos si seguimos el consejo siguiente: “Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crón. 20:20).

“Hay pocos que comprenden como debieran todo lo que sus hábitos de vida tienen que ver con su salud, su carácter, su utilidad en este mundo y su destino eterno. El apetito siempre debiera estar subordinado a las facultades morales e intelectuales. El cuerpo debiera ser siervo de la mente, y no la mente del cuerpo” (CN 374).

Preguntas Para Dialogar:

1. Considera la cita que figura arriba, que se refiere al apetito, el cuerpo y la mente. ¿Qué significa esto en términos prácticos?

2. ¿De qué modo la sociedad en la que vives impulsa actitudes relacionadas con la temperancia? ¿Estimula la temperancia o promueve actitudes que muestran la temperancia como algo anticuado? ¿Por qué es importante darse cuenta de estas influencias y, si es necesario, cómo puedes aprender a ayudar a otros, especialmente a los jóvenes, a persuadirse de esto?

3. Si es posible, pide que un experto en salud hable a la clase acerca del equilibrio correcto en aspectos tales como la dieta, el ejercicio físico, el sueño y la luz solar.

4. Algunas personas creen que si un poco es bueno, mucho es mejor. Por ejemplo, un poco de sal es buena para el cuerpo, entonces mucha sal debe ser aún mejor. ¿Qué está mal en esta manera de pensar?

- Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escriba sus comentarios y consideraciones sobre el estudio al pie de esta entrada.




Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD" / Edición para Adultos.
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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Lección 9: Temperancia / Notas de Elena G. de White


Temperancia
Sábado 22 de mayo

El mundo había llegado a ser tan corrupto debido a la complacencia del apetito y las bajas pasiones en los días de Noé, que Dios destruyó a sus habitantes con las aguas del diluvio. A medida que los hombres se multiplicaron nuevamente sobre la tierra, la complacencia del vino, llevada hasta la embriaguez, pervirtió los sentidos y preparó el camino para el comer carne en exceso y el fortalecimiento de las pasiones animales. Los hombres se levantaron contra el Dios del cielo, y sus facultades y oportunidades se consagraron para glorificarse a sí mismos antes que honrar a su Creador (La temperancia, p. 85).

Daniel y sus compañeros no solamente se negaron a beber del vino del rey sino también de los manjares de su mesa. Es una lección que haremos bien en considerar; los peligros no provienen de la escasez sino de la abundancia; somos constantemente tentados a caer en los excesos. Por eso, aquellos que desean preservar sus energías para brindar un servicio aceptable a Dios deben observar estricta temperancia en lo que abunda y total abstinencia en lo que daña o degrada (Signs of the Times, 2 de marzo, 1882).


El primer ebrio de la Biblia
Domingo 23 de mayo

El mundo no es más favorable hoy para el desarrollo del carácter cristiano que en los días de Noé. Entonces se había extendido tanto la impiedad, que Dios dijo: "Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová... Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé" (Génesis 6:7-9). Sí, en medio de esa era degenerada, Noé era un placer para su Creador.

Estamos viviendo en los últimos días de la historia de esta tierra, en una era de pecado y corrupción, y como Noé hemos de vivir de tal manera que seamos un placer para Dios al manifestar las alabanzas de Aquel "que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 Pedro 2:9). En la oración que Cristo elevó a su Padre antes de su crucifixión, dijo: "No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal" (Juan 17: 15) (Mensajes selectos, tomo 1, p. 105).

Noé permaneció firme como una roca en medio de la tempestad. Toda clase de impiedad y corrupción moral lo circundaba; pero en medio del desprecio y el ridículo popular, en medio de la desobediencia e impiedad universal, Noé se destacaba por su santa integridad y su fidelidad inquebrantable. Mientras el mundo que lo rodeaba ignoraba a Dios y gozaba con toda clase de perversión extravagante que lo condujo a la violencia y a crímenes de toda especie, el fiel predicador de justicia comunicó a esa generación que un diluvio de agua inundaría la tierra a causa de la tremenda maldad de sus habitantes. Los invitó a creer en Dios y a arrepentirse, y a encontrar refugio en el arca.

El mensaje que predicaba era una viva realidad para Noé. En medio de las burlas y de las chanzas del mundo, fue un testigo inflexible de Dios. Su humildad y su justicia contrastaban claramente con los crímenes repugnantes, las intrigas y la violencia que se practicaba continuamente a su alrededor. Poder acompañaba sus palabras; porque era la voz de Dios a través de su siervo. El vínculo con Dios lo fortaleció con el vigor del poder infinito mientras que por ciento veinte años su solemne voz de advertencia vibró en los oídos de aquella generación con respecto a eventos que, según el juicio de la sabiduría humana, parecían imposibles.

Algunos hombres fueron profundamente convencidos, y hubieran atendido a las palabras de advertencia; pero fueron tantos los que levantaron su voz de chanza y de ridículo, que ellos participaron del mismo espíritu, resistieron las invitaciones de la misericordia, rehusaron reformarse, y muy pronto estuvieron entre los burladores más audaces y desafiantes; pues no hay hombres más temerarios, ni que lleguen a tales extremos en el pecado, como los que alguna vez participaron de la luz pero resistieron al Espíritu de Dios... Cuán sencilla y semejante a la de un niño fue la fe de Noé, en medio de la incredulidad y de las burlas del mundo... Brindó al mundo un ejemplo de lo que es creer exactamente lo que Dios dijo (Reflejemos a Jesús, p. 314).


El alcohol hoy
Lunes 24 de mayo

Dios tenía una obra importante para el niño prometido a Manoa, y con el fin de obtener para él las cualidades necesarias para esta obra, los hábitos de la madre y del niño iban a ser muy cuidadosamente regidos. "No beberá vino ni sidra" fue la instrucción dada por el ángel a la esposa de Manoa, "y no comerá cosa inmunda; guardará todo lo que le mandé" (Jueces 13:14). El niño será afectado para bien o para mal por los hábitos de la madre. Ella misma tiene que ser dominada por los buenos principios, y debe observar las leyes de la temperancia y el dominio propio, si quiere asegurar el bienestar de su hijo.

Las palabras dirigidas a la esposa de Manoa contienen una verdad que las madres de hoy harán bien en estudiar. Al hablar a esta madre, el Señor habló a todas las madres ansiosas y afligidas de aquel tiempo, y a todas las madres de las generaciones sucesivas. Sí, cada madre puede comprender su deber. Puede saber que el carácter de sus hijos dependerá más de sus hábitos anteriores a su nacimiento y de sus esfuerzos personales después del nacimiento, que de las ventajas o desventajas exteriores.

"Se guardará" (Jueces 13:13), dijo el ángel. Estése lista para resistir la tentación. Sus apetitos y pasiones deben ser dominados por los buenos principios. De toda madre se debe poder decir "Se guardará". Hay algo que ella debe rehuir, algo contra 10 cual tiene que obrar, si quiere cumplir el propósito que Dios tenía al darle un hijo (Consejos sobre el régimen alimenticio, pp. 256, 257).

Hay una lección para los padres en las instrucciones dadas a la esposa de Manoa y a Zacarías, el padre de Juan el Bautista. El ángel del Señor presentó las nuevas de que Manoa se convertiría en el padre de un hijo que había de liberar a Israel; y en respuesta a la ansiosa pregunta: "¿Cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué debemos hacer con él?" el ángel dio instrucciones especiales para la madre: "No beberá vino ni sidra, y no comerá cosa inmunda; guardará todo lo que le mandé". El niño será afectado, para bien o para mal por los hábitos de la madre. Ella misma debe ser gobernada por principios, y debe practicar la temperancia, moderación y abnegación, si quiere procurar el bienestar de su hijo.

Y los padres, tanto como las madres, están incluidos en esta responsabilidad. Ambos padres transmiten a sus hijos sus características propias, mentales y físicas, sus inclinaciones y apetitos. Como resultado de la intemperancia paternal, con frecuencia les falta a los hijos vigor físico y poder mental y moral. Los que beben licores y son aficionados al tabaco, transmiten su propio apetito insaciable, su sangre enardecida y sus nervios irritados, como un legado para sus descendientes. Y los hijos tienen menos poder para resistir la tentación que el que tuvieron sus padres; cada generación se hunde más que la precedente (La temperancia, pp. 238, 239).


"Pero, ¿acaso el alcohol no es bueno para el corazón?"
Martes 25 de mayo

Los hijos de Aarón tomaron fuego común, que Dios no aceptaba, y ofrecieron un insulto al Dios infinito presentando este fuego extraño delante de él. Dios los consumió con fuego por su desprecio deliberado de sus expresas indicaciones. Todas sus obras eran como la ofrenda de Caín. No se representaba en ellas al divino Salvador. Si esos hijos de Aarón hubiesen tenido el dominio completo de sus facultades pensantes, habrían discernido la diferencia entre el fuego común y el sagrado. La complacencia del apetito rebajó sus facultades y oscureció de tal forma su intelecto que se extinguió su facultad de discernimiento. Comprendían plenamente el carácter sagrado del servicio simbólico y la terrible solemnidad y responsabilidad que pesaba sobre ellos al presentarse delante de Dios para ministrar en el servicio sagrado.

Algunos podrán preguntar: ¿Cómo podían los hijos de Aarón ser tenidos por responsables cuando sus intelectos estaban tan paralizados por la embriaguez que no podían discernir la diferencia entre el fuego sagrado y el común? En el momento de llevar la copa a sus labios se hicieron responsables por todos los actos que cometiesen bajo la influencia del vino. La complacencia del apetito les costó la vida a esos sacerdotes. Dios prohibió expresamente el uso del vino que influyera en la obnubilación del intelecto.

"Y Jehová habló a Aarón, diciendo: Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés".

Aquí tenemos las clarísimas indicaciones de Dios, y sus razones para la prohibición del uso del vino; para que su facultad de discriminación y de discernimiento fuese clara, y no confusa en manera alguna; para que su juicio fuese correcto, y pudiesen siempre discernir entre lo limpio y lo inmundo. Se da también otra razón de suma importancia por la cual debían abstenerse de todo lo que pudiese embriagar. Se requería el pleno uso de la razón despejada para presentar a los hijos de Israel todos los estatutos que Dios les había hablado (La temperancia, pp. 39, 40).

El caso de los hijos de Aarón ha sido registrado para beneficio del pueblo de Dios, y debería enseñar a los que especialmente se están preparando para la segunda venida de Cristo, que la complacencia de un apetito depravado destruye la sensibilidad del alma, y afecta tanto a los poderes de raciocinio que Dios ha dado al hombre, que las cosas espirituales y santas pierden su carácter sagrado. La desobediencia parece placentera en vez de excesivamente pecaminosa (Conflicto y valor, p. 101).

...En el alimento, en el vestido, en el trabajo, en las horas de descanso, en el ejercicio sano, debemos ser regulados por el conocimiento que es nuestro deber obtener, para que podamos, a través del esfuerzo ferviente, colocarnos en la debida relación con la vida y la salud (Nuestra elevada vocación, p. 71).


Temperancia en todas las cosas
Miércoles 26 de mayo

La vida es un regalo de Dios. Se nos han dado nuestros cuerpos para que los empleemos en el servicio del Señor, y él desea que los cuidemos y les tengamos aprecio. Poseemos facultades físicas y mentales. Nuestros impulsos y pasiones tienen su asiento en el cuerpo, y por lo tanto no debemos hacer nada que contamine esta posesión que se nos ha confiado. Debemos mantener nuestros cuerpos en la mejor condición física posible, y bajo una constante influencia espiritual para que podamos utilizar nuestros talentos de la mejor manera (Léase 1 Corintios 6: 19, 20).

El uso equivocado del cuerpo acorta el período de vida que Dios ha asignado para que lo utilicemos en su servicio. Cuando nos permitimos el cultivo de hábitos equivocados, nos acostamos a altas horas de la noche, y satisfacemos las demandas del apetito a expensas de la salud, colocamos los fundamentos de nuestra debilidad. Desequilibramos el sistema nervioso cuando descuidamos el ejercicio físico o recargamos de trabajo la mente o el cuerpo. Los que acortan sus vidas de este modo y no hacen caso de las leyes naturales, son culpables de robarle a Dios. No tenemos derecho de descuidar el cuerpo, la mente, o las fuerzas, ni de abusar de estos dones que deberían utilizarse para ofrecer a Dios un servicio consagrado.

Todos deberían poseer un conocimiento inteligente de la constitución humana, con el fin de mantener sus cuerpos en las mejores condiciones para realizar la obra del Señor. Los que se atreven a formar hábitos que debilitan las energías nerviosas y disminuyen el vigor de la mente o el cuerpo, se vuelven ineficientes para el trabajo que Dios les ha pedido que hagan. Por otra parte, una vida pura y saludable es apta para el perfeccionamiento del carácter cristiano y para el desarrollo de sus facultades mentales y físicas.

La ley de la temperancia debe controlar la vida de cada cristiano. En todos nuestros pensamientos debemos tener presente a Dios; siempre se debe mantener en alto su gloria. Necesitamos desembarazarnos de toda influencia que pudiera mantener nuestros pensamientos cautivos y alejarnos de Dios. Tenemos ante Dios la sagrada obligación de gobernar nuestros cuerpos y controlar nuestros apetitos y pasiones de tal manera que no nos aparten de la pureza y la santidad ni alejen nuestras mentes de la obra que Dios requiere de nosotros (Léase Romanos 12:1) (Consejos sobre la salud, pp. 41, 42).

¿Qué habría acontecido si Daniel y sus compañeros hubieran transigido con los funcionarios paganos y hubieran cedido a la presión de la oportunidad, comiendo y bebiendo como era usual para los babilonios? Este solo abandono de los principios habría debilitado su sentido de lo justo y su aborrecimiento de lo erróneo. La complacencia del apetito habría envuelto el sacrificio del vigor físico, la claridad del intelecto, y el poder espiritual. Un paso falso habría conducido probablemente a otros, hasta que, al cortarse su vinculación con el cielo, habrían sido arrastrados por la tentación.

Dios ha dicho: "Honraré a los que me honran" (1 Samuel 2:30). Mientras Daniel se aferró a su Dios con inconmovible confianza, el espíritu del poder profético vino sobre él. Mientras era instruido por los hombres en los deberes de la corte, Dios le enseñaba a leer los misterios de las edades futuras, y a presentar a las generaciones del porvenir por medio de símbolos y símiles, los maravillosos acontecimientos que habrían de suceder en los últimos días (La temperancia, p. 137).


Comprados por precio
Jueves 27 de mayo

El apóstol ruega a sus hermanos que consagren sus cuerpos a Dios... Cuando llevamos una conducta que disminuye nuestro vigor mental y físico en la comida, la bebida o en cualquiera de nuestros hábitos, deshonramos a Dios porque le robamos los servicios que reclama de nosotros. Cuando complacemos el apetito a expensas de la salud, o complacemos hábitos que disminuyen nuestra vitalidad y vigor mental, no podemos tener una elevada apreciación de la expiación y una estimación correcta de las cosas eternas.

Cuando nuestras mentes están nubladas y parcialmente paralizadas por la enfermedad, somos vencidos fácilmente por las tentaciones de Satanás. La ingestión de comidas malsanas para complacer el apetito tiende directamente a desequilibrar la circulación de la sangre y a debilitar el sistema nervioso, y el resultado es, entonces, gran falta de paciencia y del afecto verdadero y elevado. La fuerza constitucional, tanto como el todo de las facultades morales y mentales, son debilitados por la complacencia del apetito pervertido...

Todos los tesoros del mundo se hunden en la insignificancia cuando se los compara con el valor de las facultades mentales y morales. Y el ejercicio pleno de esas facultades depende de la salud física. ¡Cuán importante es, pues, que sepamos cómo conservar la salud para que podamos cumplir con nuestro deber hacia Dios y los hombres según sus mandamientos! Las leyes de Dios son claras y distintas. Ninguna incertidumbre nubla una de ellas. Ninguna puede ser malentendida. Los que no pueden discernirlas están obnubilados por malos hábitos que debilitan su intelecto...

Si queremos discernir las obligaciones de la ley de Dios proclamada en el Sinaí, debemos trabajar en armonía con las leyes naturales (En lugares celestiales, p. 193).

...El mundo está entregado a la sensualidad. Abundan los errores y las fábulas. Se han multiplicado las trampas de Satanás para destruir a las almas. Todos los que quieran alcanzar la santidad en el temor de Dios deben aprender las lecciones de temperancia y dominio propio. Las pasiones y los apetitos deben ser mantenidos sujetos a las facultades superiores de la mente. Esta disciplina propia es esencial para la fuerza mental y la percepción espiritual que nos han de habilitar para comprender y practicar las sagradas verdades de la Palabra de Dios. Por esta razón, la temperancia ocupa un lugar en la obra de prepararnos para la segunda venida de Cristo (El Deseado de todas las gentes, p. 76).


Para estudiar y meditar
Viernes 28 de mayo

La Obra en Pro de los Intemperantes / El ministerio de curación, pp. 127-137.


Toda verdadera reforma tiene su lugar en la obra del Evangelio y tiende a elevar al alma a una vida nueva y más noble. La obra de temperancia requiere especialmente la ayuda de los obreros cristianos, quienes deberían atender a esta reforma y hacer de ella una cuestión vital. En todas partes deberían enseñar al pueblo los principios de la verdadera templanza, e invitar a los oyentes a firmar el voto de temperancia. Debe hacerse todo lo posible en beneficio de quienes son esclavos de malos hábitos.

En todas partes hay algo que hacer por las víctimas de la intemperancia. En el seno de las iglesias, de las instituciones religiosas y de los hogares en que se hace profesión cristiana, muchos jóvenes van camino de su ruina. Sus hábitos intemperantes les acarrean enfermedades, y por el afán de obtener dinero para satisfacer sus apetitos pecaminosos caen en prácticas deshonestas. Arruinan su salud y su carácter. Lejos de Dios, desechos de la sociedad, estas pobres almas se sienten sin esperanza para esta vida ni para la venidera. A los padres se les parte el corazón.

Muchos consideran a estos extraviados como casos desesperados; pero Dios no los considera así, pues comprende todas las circunstancias que han hecho de ellos lo que son, y se apiada de ellos. Esta clase de gente requiere ayuda. Jamás, debe dársele lugar a que diga: "Nadie se preocupa de mi alma."

Entre las víctimas de la intemperancia hay representantes de toda clase social y de todas las 128 profesiones. Hombres encumbrados, de gran talento y altas realizaciones, han cedido a sus apetitos hasta que han quedado incapaces de resistir a la tentación. Algunos que en otro tiempo poseían riquezas, han quedado sin familia ni amigos, presos de padecimientos, miseria, enfermedad y degradación. Perdieron el dominio de sí mismos. Si nadie les tiende una mano de auxilio, se hundirán cada vez más. En ellos el exceso no es tan sólo pecado moral, sino enfermedad física.

Muchas veces, al ayudar a los intemperantes, deberíamos primero, conforme a lo que Cristo hizo tantas veces, atender a su condición física. Necesitan alimentos y brebajes sanos y no excitantes, ropa limpia y facilidades para asegurar la limpieza del cuerpo. Necesitan que se les rodee de influencias sanas, cristianas y enaltecedoras. En cada ciudad debería haber un lugar donde los esclavos del vicio hallaran ayuda para romper las cadenas que los aprisionan. Para muchos las bebidas alcohólicas son el único solaz en la aflicción; pero tal no sucedería si, en vez de desempeñar el papel del sacerdote y del levita, los cristianos de profesión siguieran el ejemplo del buen samaritano.

Al tratar con las víctimas de la intemperancia debemos recordar que no son hombres cuerdos, sino que de momento están bajo el poder de un demonio. Hay que ser pacientes y tolerantes con ellos. No os fijéis en su exterior repulsivo; antes acordaos de la preciosa vida por cuya redención Cristo murió. Al despertar el borracho a la conciencia de su degradación, haced cuanto os sea posible por demostrarle que sois amigos suyos. No pronunciéis una sola palabra de censura. No le manifestéis reproche ni aversión por vuestros actos o miradas. Muy probable es que esa pobre alma se maldice ya a sí misma. Ayudadle a levantarse. Decidle palabras que le alienten a tener fe. Procurad fortalecer todo buen rasgo de su carácter. Enseñadle a tender las manos al cielo. Mostradle que le es posible llevar una vida que le gane el respeto de sus semejantes. 129 Ayudadle a ver el valor de los talentos que Dios le ha dado, pero que él descuidó de acrecentar.

Aunque la voluntad esté depravada y débil, hay para ese hombre esperanza en Cristo, quien despertará en su corazón impulsos superiores y deseos más santos. Alentadle a que mantenga firme la esperanza que le ofrece el Evangelio. Abrid la Biblia ante el tentado que lucha, y leedle una y otra vez las promesas de Dios, que serán para él como hojas del árbol de la vida. Seguid esforzándoos con paciencia, hasta que con gozo agradecido la temblorosa mano se aferre a la esperanza de redención por Cristo.

Debéis seguir interesándoos por aquellos a quienes queráis ayudar. De lo contrario, nunca alcanzaréis la victoria. Siempre los tentará el mal. Una y otra vez se sentirán casi vencidos por la sed de bebidas embriagantes; puede que caigan y vuelvan a caer; pero no cejéis por ello en vuestros esfuerzos.

Resolvieron hacer el esfuerzo de vivir para Cristo; pero debilitóse su fuerza de voluntad, y, por tanto, deben guardarlos cuidadosamente los que velan por las almas como quienes han de dar cuenta. Perdieron su dignidad humana, y la han de recuperar. Muchos han de luchar con potentes tendencias hereditarias al mal. Al nacer heredaron deseos contrarios a la naturaleza e impulsos sensuales, y hay que prevenirlos cuidadosamente contra ellos. Por dentro y por fuera, el bien y el mal porfían por la supremacía. Quienes no han pasado jamás por semejantes experiencias no pueden conocer la fuerza casi invencible de los apetitos ni lo recio del conflicto entre los hábitos de satisfacerlos y la resolución de ser templados en todo. Hay que volver a batallar repetidamente.

Muchos de los atraídos a Cristo carecerán de valor moral para proseguir la lucha contra los apetitos y pasiones. Pero el obrero no debe desalentarse por ello. ¿Recaen tan sólo los sacados de los profundos abismos? 130

Recordad que no trabajáis solos. Los ángeles comparten el servicio de los sinceros hijos de Dios. Y Cristo es el restaurador. El gran Médico se pone al lado de sus fieles obreros, diciendo al alma arrepentida: "Hijo, tus pecados te son perdonados." (S. Marcos 2:5.)

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Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD" / Notas de Elena G. de White.
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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Lección 9: Temperancia / Edición para Maestros


El sábado enseñaré...

Texto Clave: "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios". 1 Corintios 10:31.


Enseña a tu clase a:

Saber reconocer y rechazar todas las sustancias y prácticas que son perjudiciales para la salud.
Sentir que debemos alimentar la armonía y el equilibro en todos los aspectos de nuestras vidas.
Hacer un hábito de la autodisciplina y la temperancia, y apoyar a otros mientras se esfuerzan por lograr el equilibrio en sus vidas.

Bosquejo de la Lección

1. Saber: Peligros insidiosos

A. Algunas sustancias y prácticas pueden parecer inofensivas en pequeñas cantidades, pero pequeños pasos conducen a grandes adicciones. ¿Cómo puedes protegerte a ti y a tu familia de los peligros del alcohol y de las drogas?
B. ¿Qué otras adicciones son posibles? ¿Qué puedes hacer para estimular y apoyar a los que están luchando por librarse de estas adicciones?

2. Sentir: Equilibrio armonioso

A. Aun actividades normalmente sanas tales como comer, trabajar y tener relaciones sexuales pueden llegar a estar desequilibradas. ¿Cómo podemos reconocer cuando algún aspecto de nuestras vidas está fuera de equilibrio? ¿Qué necesitamos a fin de restaurar y asegurar la armonía y el equilibrio en los diversos aspectos de nuestras vidas?
B. Aún la religión puede llegar a ser adictiva. ¿Cómo es posible esto?

3. Hacer: Moderación en todas las cosas

A. La autodisciplina es un rasgo piadoso, un don de la gracia. ¿Qué áreas de tu vida podrían beneficiarse con más autodisciplina?
B. ¿Qué pasos puedes dar para utilizar el don de Dios de la autodisciplina?

Resumen: La temperancia incluye no solo el abstenerse de lo que es perjudicial, sino también seguir activamente el desarrollo de hábitos positivos y un equilibrio armonioso en todo lo que es bueno para nuestra salud.


CICLO DE APRENDIZAJE

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La moderación y el equilibrio son claves para una vida cristiana de éxito.


PASO 1: ¡Motiva!

Algunos que estudian la Unión de Temperancia de las Mujeres Cristianas (WCTU, por sus siglas en inglés), fundada en 1874 para luchar contra el alcoholismo, llegaron a la conclusión de que la temperancia debía definirse por aquello a lo que se opone. Esta definición falla en el punto principal. La palabra griega que usa Pablo, egkratéuomai, traducida como “abstenerse” en 1 Corintios 9:25, significa ejercitar auto control. Por supuesto, esta definición puede incluir abstenerse de cosas dañinas, pero también significa mantener un equilibrio en cada aspecto de la vida.

Jenofonte, un antiguo filósofo griego, definió la temperancia como “moderación en todas las cosas saludables; abstinencia total de todas las cosas dañinas”. –http://www.wctu.org. Los atletas que se adiestran aprenden a mantener un equilibrio entre la actividad y el descanso, un equilibrio en la dieta, y aun un equilibrio en el desarrollo muscular. Una ilustración sencilla de cómo se alcanza este equilibrio en el desarrollo muscular: el caminar como los patos (con los dedos de los pies apuntando hacia afuera) y el caminar como las palomas (con los dedos de los pies apuntando para adentro), que usan los corredores. Ambos se usan para evitar el desarrollo excesivo de un grupo de músculos a expensas de otro grupo: con ello, se logra el equilibrio. El discurso de Pablo en 1 Corintios 9 anima a los cristianos a seguir el ejemplo de los atletas en la prosecución de un premio más grande: la medalla de oro eterna. Nuestra tarea principal es explorar maneras en las que podamos crear este equilibrio en nuestras vidas y evitar los excesos que nos apartarán de Dios.

Actividad inicial:

Opción A: Antes de la hora de la clase pide a unos jovencitos que traigan bloques de madera. El objeto es construir una torre con bloques que hay que equilibrar. El juego se pierde cuando el constructor no ha sido capaz de equilibrar un bloque, y la torre se cae. Analiza qué se necesita para mantener el equilibrio en el juego y aplicar esos conceptos a la vida.

Opción B: Invita a un joven gimnasta a visitar la clase y demostrar o contar cómo mantiene el equilibrio en su vida. Aplica el concepto a la vida diaria.

Opción C: Trae a la clase un modelo a escala de una bicicleta o la figura de una, y permite que los miembros cuenten incidentes de cómo ellos aprendieron a andar en bicicleta. Concéntrate en el equilibrio y aplica los conceptos.


PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: La lección establece paralelos entre la definición de temperancia de Jenofonte en dos partes, comenzando con cosas de las cuales nos abstenemos. La última parte trata sobre la moderación. Es importante discernir cuándo se requiere la abstinencia y cuándo la moderación. Por ejemplo: ¿Cuál es la mejor manera de encarar el tema del consumo de alcohol: la abstinencia o la moderación? ¿Por qué? Otros temas podrían incluir el consumo de carnes animales, el uso del sol, del agua, etc.

Comentario de la Biblia

I. El alcohol hoy (y ayer) (Repasa, con tu clase, Prov. 20:1 y 23:31-35).

Casi en cualquier lugar que miremos en las Escrituras vemos vinculadas las bebidas fermentadas con el exceso. Desde la era bíblica, se han descubierto muchas nuevas sustancias que alteran la mente, la inhiben o la disminuyen. En el futuro podría ser que algunos que vayan a las iglesias pidan la tolerancia al “uso moderado de la cocaína”, el “uso moderado de la metadona” o el “uso moderado de éxtasis”, de la misma manera en que hoy algunos defienden el “uso moderado del alcohol”. Sin embargo, ¿no te parece que es más importante, ahora más que nunca, estar en el control completo de las facultades personales? En los días de Salomón no había automóviles, ni aviones, ni trenes expresos, ni enormes barcos de carga llevando petróleo crudo, etc., cuyo mal uso, por causa de cálculos mal hechos de fracciones de segundo, podría causar daños incalculables y pérdida de vidas. Si estar sobrio era importante en ese entonces, ¿cuánto más importante lo es ahora?

Considera: ¿Por qué el cristiano está obligado a seguir la mejor dieta disponible a fin de hacer todo para la gloria de Dios? Si, antiguamente, los creyentes usaron algo de vino fermentado cuando era lo único que había disponible, ¿debemos defender actualmente el uso del alcohol sobre esa base? Vivimos en un mundo de refrigeración, concentrados congelados y mercados globales, en los cuales un ama de casa, en una parte del mundo cuyo suelo está cubierto de nieve, puede obtener uvas de otra parte del mundo en donde es verano en ese momento. Analiza por qué los cristianos no necesitan conformarse con productos fermentados, de segunda calidad, cuando la tecnología y el transporte moderno nos ofrecen elementos para una dieta fresca y saludable. ¡Cuántos hogares y vidas podrían salvarse y cuántas pérdidas se podrían evitar si se siguiera el sencillo consejo de Salomón con respecto al alcohol!


II. Temperancia en todas las cosas (Repasa, con tu clase, 2 Ped. 1:6).

Conocer a Dios lleva al autocontrol (ver 2 Ped. 1:5, 6). Otra vez nos encontramos con el término que usa Pablo (1 Cor. 9:25)en relación con los atletas. No es exagerado decir que “conocer a Dios conduce al equilibrio”. Así, la actividad se equilibra por el descanso, evitando el exceso de trabajo, la fatiga y la pereza. La dieta se equilibra, y se reduce el riesgo de enfermedades y se mejora la capacidad de la mente para abrazar la verdad espiritual. Por eso se necesita el equilibrio en el uso de todos los buenos dones de Dios: el ejercicio, el sexo, el aire, el agua, la luz del sol, el dinero, etc.

Considera: Santiago dice que al quebrantar uno de los mandamientos de Dios llegamos a ser culpables de quebrantar todos los demás (Sant. 2:10, 11). ¿Es posible, de un modo similar, que al llegar a ser desequilibrados en un área, lleguemos a ser desequilibrados en otras? ¿De qué modo podría un adicto al trabajo permitir que sus hábitos de trabajo contribuyan a tener un desequilibrio en las áreas de la dieta, el sexo o el ejercicio? ¿Podrían aun buenos hábitos –por ejemplo, leer la Biblia– hechos con exceso contribuir a una declinación de la salud o a una declinación de la espiritualidad? (En realidad, la lectura excesiva de la Biblia es rara vez un problema en nuestra sociedad, pero se quiere destacar el principio.) A menos que el equilibrio sea natural para ti, ¿qué pasos podrías dar para crear o restaurar el equilibrio en tu vida?


PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Pablo afirma que nuestros cuerpos son templos de Dios. Un templo es un lugar donde Dios vive. Pablo hace esta afirmación basado en el precio de compra pagado por nuestra redención: la muerte de Jesús. El precio de compra habla muy alto acerca de nuestra valía ante Dios. Sin embargo, los seres humanos a veces son los agentes que Dios emplea para reforzar ese sentido de valor en otros seres humanos. Aunque esta certeza se origina en Dios, puede ser transmitida por medio de nosotros. Bernabé, el compañero de Pablo, fue apodado “el animador”, porque tenía el don de reforzar ese sentido de valor en otros. Es bien sabido que los estudiantes que tienen un sólido sentido de estima propia tienen mucho menos probabilidad de usar drogas ilegales. Este fuerte sentido de valor, generalmente, también está asociado con una mejor salud. La inferencia es que la gente con estima propia más elevada está inclinada hacia una vida equilibrada. También sugiere que la gente que se siente valiosa es más probable que cuide sus cuerpos.

Actividad:

Opción A: Expresa verbalmente por qué, específicamente, valoras a ciertas personas en tu clase. Los maestros deberían estar seguros de incluir a miembros menos populares que otros, tal vez, no conozcan bien.

Opción B: Reparte tarjetas e invita a los alumnos a escribir notas de aprecio para sus compañeros de clase. Estas se entregarán al maestro, quien las repartirá el siguiente sábado. Si alguien accidentalmente queda fuera, el maestro puede escribir una nota para esa persona.


PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: El entrenador le recomendó al autor de este comentario comer una cucharadita de miel para tener energía extra antes de una carrera. (Tal vez el entrenador conocía la historia de Jonatán en 1 Samuel 14.) Parecía funcionar, de modo que el autor razonó que si una cucharadita servía bien, un frasco entero sería fantástico. (Sé bondadoso: era un alumno de tercer año de la escuela secundaria en ese momento.) ¡Las palabras no alcanzan para describir adecuadamente la agonía soportada en esa pista! Para finalizar, concéntrate en el ejercicio de la moderación en las cosas buenas de la vida. Recuerda que la temperancia incluye el concepto de abstinencia de las cosas perjudiciales así como la idea de equilibrio en las cosas buenas.

Actividad: Pide a los miembros de la clase que enumeren en un papel, dividido en dos columnas, las áreas en las que necesitan ser más equilibrados (comida, trabajo, sueño, oración, estudio de la Biblia, vínculos familiares, compromisos con la iglesia, etc.). En la segunda columna han de enumerar los pasos de una acción correctora, que pueden dar para llevar sus vidas otra vez al equilibrio. Esto podría incluir eliminar completamente ciertas prácticas de su estilo de vida. Enfatiza que la lista de cada alumno es privada, y cualquier plan de compartirla es un asunto puramente voluntario.

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Guía de Estudio de la Biblia: "SALUD y SANIDAD" / Edición para Maestros.
Periodo: Trimestre 2 / abril-junio de 2010.

Autor: Alian Handysides, Kathleen Kuntaraf, Peter Landless, Stoy Proctor y Thomas Zirkle (Departamento de Salud y Temperancia de la Asociación General).
Colaboradores: Cheryl Des Jarlais, Dan Solís, John C. Cress, Elizabeth Lechleitner.
Dirección general: Clifford Goldstein
Dirección editorial: Carlos A. Steger
Traducción: Rolando A. Itin

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