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sábado, 12 de septiembre de 2009

Lección 12: La carta de Juan a la Señora elegida / Para el 19 de septiembre de 2009

Sábado 12 de septiembre.

Lee Para el Estudio de esta Semana: Éxodo 20:1-17; Romanos 6:17; 2 Tesalonicenses 2:10; Hebreos 13:2; 2 Juan; Apocalipsis 2:14, 15; 14:12.

Para Memorizar: “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo” (2 Juan 9).

LA SEGUNDA CARTA DE JUAN SE PARECE a la primera en muchos sentidos. Aunque es más breve, se usa el mismo vocabulario, aparecen los mismos temas y predomina la misma preocupación por los creyentes. También se encuentra un toque personal en ambas.

Sin embargo, en contraste con la primera epístola, la segunda tiene claramente la estructura de una carta, con una introducción formal y una conclusión. El cuerpo principal contiene alabanzas, una exhortación a amar y a caminar de acuerdo con los mandamientos, y una sección que trata acerca de los anticristos. La brevedad de 2 Juan, así como la de 3 Juan, pudieron haber sido causadas por el tamaño de la hoja de papiro. Si esto es cierto, el apóstol debió haber pesado cuidadosamente sus palabras mientras el Espíritu Santo actuaba sobre él al escribir.

Un Vistazo a la Semana: ¿Cuál es el mensaje básico de 2 Juan, y en qué se parece a su primera carta? ¿De qué modo relaciona el concepto de “amor” con el concepto de “verdad”? ¿Cuál es el vínculo entre el amor y el guardar los mandamientos? ¿Por qué Juan toma tan en serio el problema de las falsas enseñanzas? ¿Por qué Juan les dice a los miembros que no sean hospitalarios con los falsos maestros?

En amor y en verdad
Domingo 13 de septiembre

Lee 2 Juan. ¿Qué semejanzas encuentras con 1 Juan en ella? ¿Cuál es el mensaje esencial?

Tan solo una lectura superficial de 2 Juan sugiere que la carta está dirigida a un grupo de creyentes (y no a una sola mujer). Esto tiene sentido, porque en otros lugares del Nuevo Testamento la iglesia está descrita gráficamente como una mujer (Efe. 5:22-32; Apoc. 12:1-6). Estos creyentes, entonces, son cristianos maduros, no niños literales.

Lee 2 Juan 1 al 4. ¿Qué palabra aparece vez tras vez, y cómo la usa Juan? Ver también 2 Tes. 2:10.

Nota, además, que Juan usa la palabra verdad combinada con amor, en los versículos 1 y 4. Para comprender la naturaleza del verdadero amor entre los cristianos, se necesita un calificativo, específicamente, verdad. El amor puede ser interpretado en una forma puramente emocional, y aun sensual y superficial. El amor cristiano es “verdadero” amor, amor expresado en el contexto de la verdad.

Hablar acerca de la verdad nos recuerda a Dios; a Jesús, quien es la verdad (Juan 14:6); y al Espíritu Santo. Como el Espíritu Santo está con los creyentes para siempre (Juan 14:16), así la verdad está con ellos para siempre (2 Juan 2). Ambos, la verdad y el amor, en última instancia, señalan a Dios, y van juntos en la fe y la experiencia cristianas.

Al mismo tiempo, la verdad y el amor parecen formar el tema principal de 2 Juan. Se analiza algo más del amor en los versículos 5 y 6. La verdad es necesaria para discernir los engaños y sus resultados (vers. 7, 8), y para permanecer en las enseñanzas de Cristo (vers. 9, 10).

A menudo consideramos el concepto de “amor” como algo bueno en sí mismo y por sí mismo, sin tomar en cuenta el contexto. Sin embargo, ¿cuándo el amor puede ser muy destructivo? ¿Has experimentado alguna vez la realidad de cómo el amor, fuera de la verdad, puede ser muy terrible? ¿De qué modo esa experiencia te ayuda a comprender mejor la importancia del amor en el contexto de la verdad, a diferencia de hacerlo fuera de él?

Andar de acuerdo con los mandamientos (2 Juan 4-6)
Lunes 14 de septiembre

El versículo 4 es un estímulo tanto para la iglesia como para Juan. Es estimulante y animador, para los feligreses, escuchar que su anciano se regocija grandemente porque ellos están “andando en la verdad”. Los motiva a seguir su vida cristiana “en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre”. El mandamiento de andar en la verdad puede encontrarse en 1 Juan 3:23, donde él nos llama a creer en Jesús y a amarnos unos a otros.

¿De qué modo el amor y los mandamientos se relacionan mutuamente? Ver 2 Juan 5 y 6. ¿Por qué esto es especialmente importante para nosotros como Adventistas del Séptimo Día? Ver también Apocalipsis 14:12.

Después del regocijo (vers. 4), viene un pedido que al mismo tiempo es una exhortación (vers. 5, 6). Juan otra vez habla acerca de un mandamiento (vers. 5). Es el mandamiento (singular) de amarse unos a otros. Así, avanza del concepto de “mandamiento” al concepto de “amor” y, de hecho, este mandamiento tiene el amor como su contenido.

En el versículo 6 continúa en la otra dirección, es decir, comienza con el amor y avanza hacia los mandamientos (plural). El amor se muestra guardando los mandamientos de Dios. En otras palabras, tenemos este mandamiento, y este mandamiento es amarse unos a otros, y revelamos este amor guardando los mandamientos.

¿De qué modo el guardar los Mandamientos (Éxo. 20:1-17) revela amor los unos por los otros?

Cuán interesante es que algo como el guardar la Ley, las reglas, y las indicaciones de lo que hay que hacer y qué no hacer esté muy íntimamente ligado con el amor. Y, no obstante, tiene mucho sentido. El amor no es solo lo que sentimos; el amor es lo que hacemos, es cómo actuamos; es cómo nos relacionamos con otros. Aunque es más que solo obedecer los Diez Mandamientos, el verdadero amor no puede separarse de los principios que se encuentran en ellos.

Piensa acerca de alguien a quien amas. ¿Cómo tratas a esa persona? ¿Qué cosas dices y haces que revelan tu amor? ¿De qué maneras podrías mostrar aún mejor tu amor a esa persona? ¿De qué modo tu propio egoísmo a veces aflora aun la manera en que muestras ese amor como sabes que deberías hacerlo?

Ir más allá de la enseñanza de Cristo (2 Juan 7-9)
Martes 15 de septiembre

Lee 2 Juan 7 al 9. ¿Acerca de qué cosa está advirtiendo Juan? ¿Cuáles pueden ser los resultados de caer en los engaños contra los cuales él está amonestando?

Con los versículos 7 al 9, volvemos a los engañadores y a la falsa comprensión que tenían de Jesús. Parece ser la misma situación que ya hemos encontrado en 1 Juan. Es muy triste que muchas personas hayan dejado la iglesia y aun hayan llegado a ser “engañadores” ellas mismas. Es cierto, están los que todavía andan en la verdad (vers. 4), pero un pastor se entristece por cada uno que ha dejado a Dios y a su iglesia.

Los conceptos que tienen los anticristos acerca de Jesús difieren de la enseñanza de los apóstoles. Los miembros de la iglesia deben vigilar a fin de no ser afectados por ellos y por sus conceptos falsos. Juan es muy claro aquí, al señalar que los creyentes pueden perder el camino, y que no hay tal cosa como “una vez salvo, siempre salvo”.

Lee 2 Juan 9. ¿Qué está enseñando Juan acerca de la importancia de tener una “doctrina” correcta? Ver también Mat. 16:12; Hech. 2:42; Rom. 6:17; Apoc. 2:14, 15.

Juan no está bajo la ilusión de que la doctrina no importa. Para él, las enseñanzas falsas pueden llevar a la pérdida de la vida eterna de una persona. Es decir, la doctrina importa.

En nuestro pasaje, es obviamente la enseñanza de los apóstoles acerca de Jesús lo que estaba en juego. Los que aceptan esta enseñanza bíblica, y fielmente permanecen en ella, tienen al Padre y al Hijo. Dios el Padre y Jesús están ubicados en el mismo nivel. El rechazo de la enseñanza acerca de Jesús conduce a una pérdida de la relación con el Padre.

¿Cuál ha sido tu experiencia con los maestros y las doctrinas falsas? ¿Pudiste ver, especialmente al principio, adónde podrían haberte conducido esas enseñanzas? ¿Qué aprendiste de esas experiencias que podría ser de ayuda para otros que luchan con algo similar?

¿Abstenerse de ser hospitalario? (2 Juan 10, 11)
Miércoles 16 de septiembre

La Biblia da gran valor a la hospitalidad (Heb. 13:2; 1 Ped. 4:9). Jesús se mezcló con publicanos, fariseos y otros que no siempre tuvieron su teología o su estilo de vida correctos. ¿De qué manera esa indicación se compara con lo que Juan está diciendo en 2 Juan 10 y 11? (Ver también Mat. 10:14, 15; 18:15-17).

Aunque la hospitalidad es una virtud cristiana, tiene sus límites. Si la hospitalidad conduce a apoyar falsas doctrinas en forma directa o indirecta, debe ser abandonada. En el primer siglo después de Cristo, los maestros viajaban, predicaban en diferentes lugares, y se alojaban con los feligreses que les proporcionaban alimento y alojamiento.

Si uno de estos maestros propagaba falsas doctrinas, la hospitalidad se hubiera entendido como un apoyo a su posición y realmente hubiera sido una ayuda en su obra. Además, los feligreses que estaban vacilando entre la enseñanza apostólica y las falsas ideas podrían haberse confundido o hasta podrían haber hecho decisiones equivocadas si hubieran visto a un miembro prominente de la iglesia permitiendo que un engañador se alojara con él.

Juan no está proponiendo que se odie a esas personas, o se evite todo contacto con ellas, pero debemos ser conscientes de que nuestra conducta podría ser comprendida como un apoyo a ideas opuestas a la verdad. Si este es el caso, debemos ser muy cuidadosos.

Se ha sugerido que, en los versículos 10 y 11, Juan está preocupado no tanto por la conducta de un creyente individual sino por la iglesia entera, y que la “casa” mencionada en el versículo 10 no era una vivienda privada sino el lugar en el que la iglesia se reunía para adorar. La iglesia no debía animar a un maestro que predicaba herejías.

En suma, dar la bienvenida a un falso maestro se percibiría como un apoyo a lo que esa persona presentaba. Hoy podemos haber perdido el sentido de cuán problemáticas pueden ser las herejías. Algunos consideran que aun hablar de “herejías” es emitir juicios o ser arrogantes, aunque la Escritura se ocupa con frecuencia de este tema. Juan nos recuerda que hay una diferencia básica entre la verdad y el error.

Piensa acerca de cómo tus actos impactan a otros. Piensa en cuán fácilmente tu ejemplo puede influir sobre otros para bien o para mal. ¿Qué clase de ejemplo de Cristo presentas tú? ¿De qué modos podrías hacer lo mejor?

Comunicación mutua (2 Juan 12,13)
Jueves 17 de septiembre

Con los versículos 12 y 13 llegamos al fin de 2 Juan. Estos versículos constituyen la conclusión de la carta, y nos permiten ver el interés personal de Juan por sus oyentes y su deseo de encontrarse personalmente con estos creyentes.

Considera lo que Juan escribió en 2 Juan 12 y 13. ¿Qué ventajas hay en hablar cara a cara, a diferencia de una carta escrita? ¿Qué indicio puedes encontrar en esta expresión, “nuestro gozo sea cumplido” [“alegría sea completa”, NVI], acerca de por qué quería encontrarse con ellos? Ver también Hechos 2:42 al 47.

El mensaje que Juan comunica es muy fuerte. Cuando es acerca de los anticristos, Juan no deja lugar a negociación o componendas. Nos hace recordar la actitud de Pablo cuando escribió a los gálatas (Gál. 1:6-9).

Juan pudo haber sido capaz de compartir su mensaje oralmente, pero también hay ventajas en una forma escrita de comunicación:

- Las cartas de los apóstoles eran consideradas como de especial importancia y autoridad, y se las tomaban con mucha seriedad.
- La carta pudo haber llegado a la audiencia antes de haber podido hacer una visita personal. La urgencia de la situación demandaba una reacción rápida.
- El mensaje fue conservado para otras iglesias y generaciones posteriores que se encontraran en situaciones similares. De hecho, Juan pidió que la carta fuera compartida con otra iglesia (vers. 13).
- Una carta puede ser redactada muy cuidadosamente y, a menudo, puede ser más precisa que una presentación oral.
El Espíritu Santo lo estimuló a registrar su mensaje por escrito.

A pesar de todo esto, Juan todavía quería encontrarse con ellos cara a cara.

¿Por qué el contacto cara a cara a menudo es tan importante para desarrollar buenas relaciones? ¿Cuáles son las ventajas de esta clase de contacto personal? ¿Qué clase de ejemplo de contacto personal nos dejó Jesús? ¿Cómo puedes mejorar tu trato cara a cara con otros?

Para Estudiar y Meditar.
Viernes 18 de septiembre

Lee los siguientes pasajes: Gálatas 2:11-16; 1 Timoteo 4:1-7; 2 Timoteo 2:14-19; Apocalipsis 2:1-3, 12-16, 18-25.

“El apóstol enseña que, aunque debemos manifestar cortesía cristiana, estamos autorizados a llamar al pecado y a los pecadores por sus nombres correctos, pues esto es consecuente con la verdadera caridad. Aunque debemos amar a las almas por las cuales Cristo murió, y trabajar por su salvación, no debemos transigir con el pecado. No hemos de unirnos con la rebelión, y llamar a esto caridad. Dios exige que su pueblo, en esta época del mundo, se mantenga firme, como Juan en su tiempo, en defensa de lo recto, en oposición a los errores destructores del alma” (ECFP 85).

“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos” (Ed 57).

Preguntas Para Dialogar:

1. Analiza la idea de que la doctrina, o enseñanza, no es tan importante; que lo que importa es cuán bondadosos, amantes y dispuestos a aceptar a otros somos. ¿Qué debemos pensar de esta idea?

2. Repasa la idea de cómo la obediencia a los Diez Mandamientos es una expresión de amor. Trata de imaginar cómo sería expresar amor mientras violas los principios de los Diez Mandamientos. ¿Cuán bien funcionaría eso?

3. En la clase, pregunta: “¿Qué es la verdad?” Pide que los miembros no te den ejemplos de la verdad, sino que den una definición de ella, una expresión sencilla que cubra todo el concepto. ¿Qué puedes aprender de este ejercicio?

4. ¿Qué hacer con el asunto de “llamar al pecado por su nombre correcto”? ¿Cómo podemos tratar con miembros descarriados sin juzgar ni condenar? Al mismo tiempo, ¿no estamos evadiendo nuestro deber cristiano si no amonestamos a los hermanos o las hermanas de iglesia que están haciendo mal? ¿Cómo tratamos este tema difícil?

5. ¿Cuán bien actúa tu iglesia local en el área de la hospitalidad, en general? ¿Cómo puedes ayudar a la iglesia a mejorar en esta área, si es necesario?


Guía de Estudio de la Biblia: Amadas y llenas de amor: Las Epístolas de Juan / Edición Adultos.
Periodo: Trimestre Julio-Septiembre de 2009
Autor: Ekkehardt Mueller, nacido en Alemania, doctor en Teología y Ministerio. Es uno de los directores asociados del Instituto de Investigaciones Bíblica (Biblical Research Institute) de la Asociación General. Sus especialidades son Nuevo Testamento, el libro de Apocalipsis, hermenéutica y teología aplicada. Es casado y tiene dos hijos adultos.
Editor: Clifford Goldstein

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Lección 12: La carta de Juan a la Señora elegida / Notas de Elena de White

Sábado 12 de septiembre

Dios usará hombres humildes para que sean sus instrumentos. Aunque tengan un solo talento, si lo ponen a trabajar, producirá ganancia. La gran falla de la iglesia es que la obra de salvar almas es tan limitada, que se avanza rumbo al reino con mucha lentitud. Una iglesia apóstata es consecuencia directa de una iglesia egoísta, que no usa sus talentos en la obra de colaborar con Jesús para restaurar la imagen moral de Dios en el hombre. Tenemos que servir a toda criatura. Se nos confiere la responsabilidad de trabajar por todos, por nuestros amigos, por nuestros conocidos, por todos aquellos que están ligados al mundo y alejados de Dios. Los aparentemente amables y simpáticos deben estar abarcados por nuestras labores. La verdad es tanto para ellos como para nosotros, y debemos decirles: "Vengan" (Cada día con Dios, p. 330).

Dios ha confiado el conocimiento de la verdad redentora a cada alma convertida, y ese conocimiento debe ser compartido con los demás. Debemos decirles con ternura, simpatía y fervor que la redención está a su disposición. Y al hablarles de esa manera, todos comprenderán que el amor de la verdad está en nuestros corazones. Nuestras almas se impresionarán con la frivolidad y el amor a los placeres que encontraremos a nuestro paso, pero eso no debe silenciar el mensaje que debemos dar como testigos de Cristo. Y cada alma redimida buscará salvar otras almas, porque todo aquel que verdaderamente se convierte comprenderá que es depositario de un tesoro sagrado. ¡Y qué ricas bendiciones recibirá el obrero consagrado y puro que dependa de Dios para su crecimiento! (Review and Herald, 26 de abril, 1898).

En amor y en verdad
Domingo 13 de septiembre

La enseñanza de Cristo fue la expresión de una convicción íntima y de la experiencia, y los que aprenden de él llegan a ser maestros según el orden divino. La palabra de Dios, pronunciada por aquel que haya sido santificado por ella, tiene un poder vivificador que la hace atrayente para los oyentes, y los convence de que es una realidad viviente. Cuando uno ha recibido la verdad con amor, lo hará manifiesto en la persuasión de sus modales y el tono de su voz. Dará a conocer lo que él mismo oyó, vio y tocó de la palabra de vida, para que otros tengan comunión con él por el conocimiento de Cristo. Su testimonio, de labios tocados por un tizón ardiente del altar es verdad para el corazón dispuesto a recibirlo, y santifica el carácter (El Deseado de todas las gentes, p. 116).

La obra del pueblo de Dios en el mundo consiste en refrenar el mal, en elevar, ennoblecer y purificar a la humanidad. Los principios del amor, de la bondad y la benevolencia deben desarraigar cada fibra de egoísmo que ha impregnado toda la sociedad y corrompido a la iglesia... Si los hombres y las mujeres quieren abrir sus corazones a la influencia celestial de la verdad y del amor, estos principios fluirán de nuevo, como corrientes en el desierto, refrigerándolo todo, y produciendo frescura donde ahora hay sólo esterilidad y hambre. La influencia de los que siguen el camino del Señor será tan abarcante como la eternidad. Llevarán consigo la alegría de la paz celestial como un poder permanente, refrigerante e iluminados (La maravillosa gracia de Dios, p. 124).

Los miembros de la iglesia necesitan confesar sus faltas y unirse ahora los unos con los otros. Que nadie permita que algo lo separe de Dios o de los demás hermanos. Que nadie busque mostrar las diferencias de opinión sino que busque unirse en el amor de la verdad tal como es en Jesús. Al acercarse a Dios, y rogar por los méritos de la sangre del Salvador, se recibirá la ayuda que se necesita en la lucha contra el mal. Si el que se acerca a Dios lo hace con corazón contrito y en plena certidumbre de fe, el enemigo que busca destruirlo será vencido.

Dios invita a sus fieles, a los que creen en él, a que hablen con valor a los que no creen ni tienen esperanza. Volveos al Señor, vosotros los prisioneros de esperanza. Buscad fuerza de Dios, del Dios viviente. Manifestad una fe inquebrantable y humilde en su poder y en su buena voluntad para salvar. Cuando con fe echemos mano de su fuerza, él cambiará asombrosamente la perspectiva más desesperada y desalentadora. Lo hará para gloria de su nombre (Review and Herald, 1º de octubre, 1903).

Andar de acuerdo con los mandamientos (2 Juan 4-6)
Lunes 14 de septiembre

Cristo fue tratado como nosotros merecemos a fin de que nosotros pudiésemos ser tratados como él merece. Fue condenado por nuestros pecados, en los que no había participado, a fin de que nosotros pudiésemos ser justificados por su justicia, en la cual no habíamos participado. Sufrió la muerte nuestra, a fin de que pudiésemos recibir la vida suya. Y ¿quién era él? Era la Majestad del cielo, que derramaba su sangre sobre el altar de la justicia para expiar los pecados del ser humano culpable. Esa relación de Cristo con nosotros y nosotros con él, debiera llevarnos a confiar plenamente en Dios y pedirle que supla todas nuestras necesidades, tanto las grandes como las pequeñas. El Señor quiere que confiemos en él; y la mayor prueba de nuestra unión con Cristo y nuestro amor por él será obedecerle en todo lo que él nos pide. Si le amamos –lo cual es una expresión de que Cristo vive en el alma– haremos su voluntad. Esto es religión práctica. Redimidos por el rescate que él pagó por nosotros, le mostraremos nuestro amor guardando sus mandamientos, y llevando el fruto que corresponde a los pámpanos que están unidos a la Vid viviente. "Estas cosas os he hablado –dijo él– para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido" (Juan 15:11) (Review and Herald, 21 de marzo, 1893).

Aunque se nos amonesta a obedecer, no debemos pensar que podemos merecer la salvación por nuestras buenas obras. La salvación es el don gratuito de Dios y se recibe por fe; es provista por Cristo para el alma arrepentida y ofrecida mediante el plan de redención. Sin embargo, la evidencia de nuestra fe y la prueba de nuestro amor a él se encuentran en la obediencia a sus santos mandamientos. Cristo dice: "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21). Cristo desea que guardemos sus mandamientos porque sabe que la recompensa será tener un carácter a la semejanza divina (Signs of the Times, 16 de mayo, 1895).

…La vida eterna es la recompensa que será dada a todos los que obedecen los dos grandes principios de la ley de Dios: el amor a Dios y al hombre... La obediencia a estos mandamientos es la única evidencia en el hombre de que posee un conocimiento genuino y salvador de Dios. El amor a Dios se demuestra por el amor a aquellos por quienes murió Cristo.

Mientras estaba recubierto por la columna de nube, Cristo dio instrucciones acerca de este amor. Distinta y claramente presentó los principios del cielo como reglas que había de observar su pueblo escogido en su trato mutuo. Cristo vivió estos principios en su vida humana. Presentó en su enseñanza los motivos que debieran gobernar las vidas de sus seguidores (A fin de conocerle, p. 11).

Ir más allá de la enseñanza de Cristo (2 Juan 7-9)
Martes 15 de septiembre

Cristo había anticipado que se levantarían engañadores, por cuya influencia la maldad se multiplicaría y la caridad de muchos se enfriaría. Advirtió a sus discípulos que la iglesia estaría en mayor peligro por este mal que por las persecuciones de sus enemigos. Una y otra vez Pablo previno a los creyentes contra esos falsos maestros. De este peligro, más que de cualquier otro, deberían prevenirse; pues, al recibir falsos maestros, abrirían la puesta a errores por los cuales el enemigo podría empañar las percepciones espirituales y hacer tambalear la confianza de los nuevos conversos al evangelio.

Cristo era la noma por la cual debían probar las doctrinas presentadas. Todo lo que no estaba en armonía con sus enseñanzas debían rechazarlo. Cristo crucificado por el pecado, Cristo resucitado de entre los muertos, Cristo ascendido a lo alto, esta era la ciencia de la salvación que ellos debían aprender y enseñar.

Las amonestaciones de la Palabra de Dios respecto a los peligros que rodean a la iglesia cristiana, son para nosotros hoy. Como en los días de los apóstoles, los hombres intentan, por medio de tradiciones y filosofías, destruir la fe en las Escrituras. Así hoy, por los complacientes conceptos de la "alta crítica", evolución, espiritismo, teosofía y panteísmo, el enemigo de la justicia está procurando llevar a las almas por caminos prohibidos. Para muchos, la Biblia es una lámpara sin aceite, porque han dirigido sus mentes hacia canales de creencias especulativas que traen falsos conceptos y confusión. La obra de la "alta crítica" al criticar, conjeturar y reconstruir, está destruyendo la fe en la Biblia como revelación divina. Está privando a la Palabra de Dios del poder de guiar, levantar e inspirar las vidas humanas. Por el espiritismo, multitudes son inducidas a pensar que el deseo es la mayor ley, que la licencia es libertad y que el hombre es responsable únicamente de sí mismo y ante sí mismo (Los hechos de los apóstoles, pp. 377, 378).

"¡A la ley y al testimonio! si no dijesen conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8:20).

Al pueblo de Dios se le indica que busque en las Sagradas Escrituras su salvaguardia contra las influencias de los falsos maestros y el poder seductor de los espíritus tenebrosos. Satanás emplea cuantos medios puede para impedir que los hombres conozcan la Biblia, cuyo claro lenguaje revela sus engaños. En ocasión de cada avivamiento de la obra de Dios, el príncipe del mal actúa con mayor energía; en la actualidad está haciendo esfuerzos desesperados preparándose para la lucha final contra Cristo y sus discípulos. El último gran engaño se desplegará pronto ante nosotros. El anticristo va a efectuar ante nuestra vista obras maravillosas. La falsificación se asemejará tanto a la realidad, que será imposible distinguirlas sin el auxilio de las Santas Escrituras. Ellas son las que deben atestiguar en favor o en contra de toda declaración, de todo milagro.

Quien haga de la operación de milagros la prueba de su fe, encontrará que Satanás puede, mediante una variedad de engaños, realizar maravillas que pasarán por milagros genuinos... Satanás es un obrero astuto, e introducirá engaños sutiles a fin de oscurecer y confundir la mente y desarraigar las doctrinas de la salvación.

Aquellos que no acepten la Palabra de Dios literalmente, caerán en esa trampa (¡Maranata: El Señal. viene!, p. 154).

¿Abstenerse de ser hospitalario? (2 Juan 10, 11)
Miércoles 16 de septiembre

Juan no había de proseguir su labor sin grandes inconvenientes. Satanás no estaba ocioso. Instigaba a hombres malos a acortar la vida útil de este hombre de Dios; pero los ángeles lo protegían de sus asaltos... La iglesia en su peligro necesitaba su testimonio.

Valiéndose de interpretaciones erróneas y falsedades los emisarios de Satanás habían tratado de suscitar la oposición contra Juan, y contra la doctrina de Cristo. En consecuencia, disensiones y herejías estaban haciendo peligrar la iglesia. Juan hizo frente a estos errores con firmeza. Interrumpió el camino de los adversarios de la verdad. Escribió y exhortó en el sentido de que los dirigentes de estas herejías no debían recibir el menor estímulo. Hoy en día existen peligros similares a aquellos que amenazaron la prosperidad de la iglesia primitiva, y las enseñanzas de los apóstoles sobre estos puntos deben ser claramente escuchadas. "Debes tener amor", es el clamor que debe oírse por doquiera, especialmente por parte de aquellos que profesan santificación. Pero el amor es demasiado pobre para cubrir el pecado inconfeso. Las enseñanzas de Juan son importantes para aquellos que viven en medio de los peligros de los últimos días. El había estado íntimamente asociado con Cristo, había escuchado sus enseñanzas, y había presenciado sus poderosos milagros. Presentaba un convincente testimonio, que hacía que las falsedades de sus enemigos no tuvieran ningún efecto (Reflejemos a Jesús, p. 355).

Las instrucciones formuladas en la Palabra de Dios no dan lugar para transigir con el mal. El Hijo de Dios se manifestó para atraer a todos los hombres a sí mismo. No vino para adormecer al mundo arrulIándolo, sino para señalarle el camino angosto por el cual todos deben andar si quieren alcanzar finalmente las puertas de la ciudad de Dios. Sus hijos deben seguir por donde él señaló la senda; sea cual fuere el sacrificio de las comodidades o de las satisfacciones egoístas que se les exija; sea cual fuere el costo en labor o sufrimiento, deben sostener una constante batalla consigo mismos (Los hechos de los apóstoles, pp. 441, 442).

Dios requiere que sus siervos anden en la luz y no se cubran los ojos para no discernir las obras de Satanás. Deben estar preparados para amonestar y reprender a los que est6n en peligro por causa de sus sutilezas. Satanás trabaja a diestra y siniestra para obtener ventajas. No descansa. Es perseverante y astuto. Vela para aprovechar toda circunstancia y utilizarla en su guerra contra la verdad y los intereses del reino de Dios. Es lamentable que los siervos de Dios, ante las trampas de Satanás, no ejerzan ni la mitad del cuidado que debieran ejercer. En vez de resistir al diablo para que huya de ellos, muchos se inclinan a transigir con las potestades de las tinieblas (Joyas de los testimonios, tomo 1, p. 326).

Cristo nunca hizo la paz a costa de transigencias. Los corazones de los siervos de Dios sobreabundarán en amor y simpatía por los errantes, como se los representa en la parábola de la oveja perdida; pero no tendrán palabras suaves para el pecado. Manifiestan la más fiel amistad los que reprueban el error y el pecado sin parcialidad y sin hipocresía. Jesús vivió en medio de una generación pecaminosa y perversa. No podía estar en paz con el mundo a menos que dejara a los hombres sin amonestar, sin reprobar, y esto no habría estado de acuerdo con el plan de salvación (El evangelismo, p. 270).

Comunicación mutua (2 Juan 12,13)
Jueves 17 de septiembre

Estudien el carácter de Cristo y esfuércense por imitar su ejemplo. La conducta no consagrada de algunos que pretenden creer el mensaje del tercer ángel, ha producido el ahuyentamiento de algunas pobres ovejas al desierto; ¿quién ha manifestado la preocupación de un pastor por los perdidos y errantes? ¿No es tiempo ya de que seamos cristianos prácticos, además de serlo de profesión? ¡Qué benevolencia, qué compasión, qué simpatía más tierna manifestó Jesús hacia la humanidad sufriente! El corazón que palpita al unísono con el gran corazón del amor infinito manifestará simpatía hacia cada alma necesitada, y hará evidente el hecho de que posee la mente de Cristo... Cada alma que sufre tendrá derecho a esperar la simpatía de los demás, y los que estén imbuidos del amor de Cristo, llenos de su piedad, ternura y compasión, responderán ante cada necesidad de simpatía...

Cada alma que trata de retroceder por el camino de sus extravíos y regresar a Dios, necesita la ayuda de los que poseen un corazón tierno y misericordioso y un amor semejante al de Cristo (Exaltad a Jesús, p. 200).

Si andáis en la luz, todos podéis ser portadores de luz para el mundo. No tratéis de realizar alguna gran obra, al mismo tiempo que pasáis por alto las pequeñas oportunidades que tenéis a vuestro alcance. Podemos hacer mucho ejemplificando la verdad en nuestra vida diaria. No es fácil resistir a la influencia que podríamos ejercer de esa manera. Los hombres tal vez combatan y desafíen nuestra lógica; quizá resistan a nuestras súplicas; pero una vida basada en un propósito santo, que manifiesta amor desinteresado en beneficio de los demás, es un argumento en favor de la verdad que no se puede contradecir. Se puede hacer mucho más mediante una vida humilde, consagrada y virtuosa, que por medio de la predicación cuando falta el ejemplo piadoso. Podéis laborar para edificar la iglesia, para animar a los hermanos y para conseguir que las reuniones sociales sean interesantes; y podéis enviar vuestras oraciones, como hoces afiladas, con los obreros que van a trabajar en la mies. Todos deberían tener personal interés y profunda preocupación por orar y velar por el éxito de la obra (Meditaciones matinales 1952, p. 227).

Recordad que en cada reunión os encontráis con Cristo, el Maestro de las asambleas. Estimulad un interés personal unos en otros, porque no basta simplemente conocer a los hombres. Debemos conocer a los hombres en Cristo Jesús. Se nos ordena: "Considerémonos los unos a los otros". Este es el principio fundamental del evangelio; la nota tónica del mundo es el yo. Quisiera animar a aquellos que se reúnen en compañías pequeñas a que adoren a Dios. Hermanos y hermanas, no os desaniméis debido a que sois tan pocos en número. El árbol que se levanta solitario en medio de la llanura, profundiza sus raíces en la tierra, extiende sus ramas más lejos por todos lados, y crece más fuerte y más simétrico mientras lucha solo con la tempestad o disfruta del sol. Así también el cristiano, separado de toda dependencia terrena, puede aprender a confiar plenamente en Dios, y puede obtener fortaleza y ánimo de cada conflicto (Nuestra elevada vocación, p. 168).

El verdadero carácter de la iglesia se mide, no por la alta profesión que haga, ni por los nombres asentados en sus libros, sino por lo que está haciendo realmente en beneficio del Maestro, por el número de sus obreros perseverantes y fieles. El interés personal y el esfuerzo vigilante e individual realizarán más por la causa de Cristo que lo que puede lograrse por los sermones o los credos (Servicio cristiano, p. 17).


Guía de Estudio de la Biblia: Amadas y llenas de amor: Las Epístolas de Juan / Notas de Elena de White.
Periodo: Trimestre Julio-Septiembre de 2009
Autor: Ekkehardt Mueller, nacido en Alemania, doctor en Teología y Ministerio. Es uno de los directores asociados del Instituto de Investigaciones Bíblica (Biblical Research Institute) de la Asociación General. Sus especialidades son Nuevo Testamento, el libro de Apocalipsis, hermenéutica y teología aplicada. Es casado y tiene dos hijos adultos.
Editor: Clifford Goldstein

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Lección 12: La carta de Juan a la Señora elegida / Edición para Maestros

El sábado enseñaré...
Texto Clave: 2 Juan 6.

Enseña a tu clase a:

Saber que Dios nos ordena andar en la verdad y el amor.
Sentir la experiencia del gozo que viene de andar en amor y verdad.
Hacer que nos alejemos de la falsedad y la herejía.

Bosquejo de la Lección

1. Saber: amor y verdad

A. La verdad y el amor constituyen los temas de 2 Juan. ¿De qué modo se relacionan estos dos temas entre sí? Analiza cómo esto se entrelaza con los temas de 1 Juan.
B. ¿Qué ocurre cuando se expresa la verdad sin amor, o viceversa?
C. Regresando al problema de la herejía, Juan trata la manera en que debemos relacionarnos con los que promueven enseñanzas falsas. Haz una lista de los principios dados aquí y cómo se relacionan con los desafíos de hoy.

2. Sentir: El gozo arraigado en el amor y la verdad

A. Cultivar la obediencia no es fácil. ¿Cuál es el lugar del amor como motivador?
B. Dirígete a tu vecino de asiento, y descríbele el gozo que está basado en el amor y la verdad.

3. Hacer: Mantener una distancia saludable

La hospitalidad es una virtud cristiana, pero hay ocasiones en las que necesitamos mantener una distancia prudente entre nosotros y las personas que no siguen la verdad. Considera las formas en que puedes:
- separarte de la herejía.
- mostrar amor cristiano a la persona que acepta creencias falsas sin desviar a otros mediante tus acciones.

Resumen: Juan recuerda a los creyentes que el amor encuentra expresión en la obediencia a los mandamientos. Cuando estamos confrontados con el error, debemos distanciarnos de él, a fin de que no desviemos a otros.

CICLO DE APRENDIZAJE

PASO 1: ¡Motiva!

Concepto clave: Como cristianos, tenemos el deber de preservar y proteger la verdad.

Solo para los maestros: En esta breve carta, el apóstol Juan muestra una profunda preocupación acerca de los falsos maestros, que comprometen la verdad del evangelio. Ayuda a los miembros de la clase a hacerse la pregunta: “¿Por qué la idea de ‘verdad’ es tan importante para mi andar espiritual?”

El conocido filósofo alemán del siglo XIX Friedrich Nietzsche declaró: “No hay hechos; solo interpretaciones”. En su influyente obra filosófica Así habló Zaratustra, ridiculizó las ideas tradicionales judeocristianas de los valores morales absolutos. Su profeta ficticio Zaratustra proclama: “Dios ha muerto”.(www.en.wikiquote.org/wiki/Thus_Spoke_zarathustra)

El concepto de Nietzsche acerca de la verdad y la moralidad satura la sociedad actual. ¿Cuán a menudo has oído: “Lo que es cierto para ti puede no ser cierto para mí”? ¿O bien: “Si sirve para ti, está bien; pero no me sirve a mí”?

De acuerdo con encuestas recientes, el relativismo moral está creciendo. Entre los estadounidenses –incluyendo a quienes se consideran a sí mismos como “cristianos nacidos de nuevo”– el 64 por ciento de los adultos y el 83 por ciento de los adolescentes aclaran que la verdad siempre es relativa con respecto a la persona y sus circunstancias. Solo el 6 por ciento de los adolescentes afirma que la verdad es absoluta. (www.barna.org/FlexPage.aspx?Page=BarnaUpdate&Barna UpdateID=106)

No obstante, en 2 Juan, el apóstol firmemente exhorta a los creyentes cristianos a proteger la verdad, a preservar la integridad del evangelio.

Considera: Toma unos momentos para preguntarte lo siguiente: ¿Cómo podemos realmente conocer la verdad? ¿Por qué la verdad es tan importante tanto para los creyentes individuales como para las comunidades cristianas? ¿Cuál es nuestro papel en la conservación de la verdad?

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Los cristianos del primer siglo vivían y adoraban en condiciones muy diferentes de las que experimentan la mayoría de los cristianos actualmente. Analiza con tu clase de qué manera aprender a “vivir la verdad en amor” es un desafío que trasciende el tiempo y las circunstancias.

Comentario de la Biblia

I. La importancia de la verdad

Lee en voz alta 2 Juan 1 al 4. ¿Cuántas veces menciona el autor la palabra verdad? ¿Qué implica esto acerca de la importancia de la verdad en la vida de una comunidad de fe? Pide que alguien lea en voz alta Efesios 4:14 al 16.

Considera: ¿De qué manera una comprensión en común de la verdad fortalece a una comunidad de fe y le permite funcionar como Dios quiere?

Aunque el escritor de 2 Juan no identifica a los receptores de su carta, es probable que compartieran las dificultades que afrontaban muchos cristianos de esa época. El gobernador romano e historiador Tácito, que escribió unos 64 años después de Cristo, se refirió a los cristianos como “una clase odiada por sus abominaciones”. (http://www.probe.org/context/view/18/77). Elena de White escribe que a los cristianos “se los condenaba como rebeldes contra el Imperio, enemigos de la religión y azotes de la sociedad” (CS 44).

Analiza las siguientes afirmaciones: ¿Era la verdad –es decir, la doctrina correcta– importante para Juan, en parte, porque era el “cemento” que ayudaba a fortalecer y unificar estas comunidades asediadas? Hoy, ¿se valora más la verdad en lugares donde se amenaza la libertad de adorar? ¿Por qué sí o por qué no? ¿De qué maneras la aceptación de la sociedad podría volvernos complacientes acerca de conservar y compartir la verdad?

II. Conocer la verdad

Un concepto corriente en la sociedad posmoderna actual es que la verdad absoluta es imposible de conocer. Los que insisten en que conocen la verdad son considerados intolerantes, arrogantes o, peor aún, fanáticos peligrosos. No obstante, el autor de 2 Juan da por sentado que no solo se puede conocer la verdad sino también que ya fue dada a la iglesia (ver 2 Juan 1, 2, 4).

Lee Juan 14:6 y 6:35. ¿Qué dijo Jesús acerca de la naturaleza de la verdad y cómo una persona puede acercarse a la verdad? ¿Parecen intolerantes o exclusivas sus palabras?
Lee Hechos 4:12 y 1 Corintios 15:12 al 19. ¿Puede el cristianismo comprometer alguna vez su afirmación de ser la verdad exclusiva?

III. Proteger la verdad

Muchos eruditos creen que Juan se estaba refiriendo a la falsa doctrina del Docetismo, que afirmaba que Cristo no fue verdaderamente humano. “Docetismo” viene de la palabra griega dokéo, que significa “parecer”. De acuerdo con esta doctrina, Cristo solamente pareció ser humano.

Considera: Juan usa palabras fuertes para describir a aquellos que enseñan errores. ¿De qué modo la naturaleza específica de esta herejía afecta la fuerza de su advertencia? (Lee 1 Cor. 15:12-19.) ¿Cuáles son las actitudes o las enseñanzas actuales, dentro de la comunidad cristiana, que amenazan con socavar la centralidad de Cristo y su ministerio de salvación? ¿Por qué?

PASO 3: ¡Aplica!

Pensamientos para reflexionar:

1. ¿Por qué la verdad del evangelio es más que un conjunto de proposiciones doctrinales? ¿De qué modo es una persona: Jesucristo? ¿Por qué es ambas cosas? Sugiere razones para tu respuesta. Repasa 2 Juan 1 y 2. ¿De qué manera define Juan la verdad? ¿Por qué la verdad es más que la ortodoxia doctrinal? ¿De qué manera significa también algo más personal y de relaciones, como es vivir en estrecha conexión con aquel que es la verdad?

2. Juan sugiere que conocer y vivir la verdad nos hará amantes (2 Juan 4-6). ¿De qué modo un celo por la verdad produce inevitablemente actos amantes? ¿Por qué Juan vincula estas dos cosas tan estrechamente? ¿De qué modo la verdad a la que se refiere Juan está tan estrechamente ligada a quién es Cristo? ¿Cuál es el vínculo entre la verdad y el carácter y el ministerio de Cristo?

Actividad: Considera estas citas de cristianos destacados.

“Yo quiero que permitas que una ola de intolerancia te pase por encima. Quiero que permitas que una ola de odio te pase por encima [...]. Dios nos llama a conquistar este país. No queremos tiempo igual. No queremos pluralismo”.–Randall Terry, ex dirigente evangélico (mediamatters.org/items/200503220001).

“[...] la necesidad de ejercer verdadera tolerancia hacia las creencias de otros no significa que uno deba defender la idea irracional de que todos los conceptos son igualmente verdaderos”.–Joseph Farinaccio, Faith With Reason: Why Christianity is True, p. 12.

“La unidad, en las cosas necesarias; la libertad, en cosas dudosas; la caridad, en todas las cosas”.–Peter Meiderlin (www.en.wikipedia.org/wiki/In_necessariis_unitas,-in dubiis_libertas,_in omnibus_caritas - 19k).

Para los cristianos, ¿cuáles son los límites de la tolerancia? ¿Hasta qué punto debemos tolerar ideas diferentes acerca de la verdad dentro de nuestra comunidad de fe? ¿De qué modo debemos relacionarnos con las afirmaciones de otros en cuanto a tener la verdad, en la sociedad? Si el tamaño de la clase lo permite, divídela en pequeños grupos y pide a cada grupo que desarrolle una lista de principios que deben guiarnos para equilibrar “vivir y dejar vivir” con la necesidad de corregir a otros con amor.

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Concluye tu estudio desafiando a los miembros de la clase a pasar más allá de la teoría, y “vivir la verdad en amor” en su vida diaria.

“La verdad es dura si no es ablandada por el amor”, escribe el teólogo John Stott. “Y el amor es blando si no es fortalecido por la verdad. Necesitamos esta combinación de verdad y amor[...]. Y, por supuesto, hay una sola manera en la que podemos crecer en ambos aspectos, y es gracias al poder del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el Espíritu de la verdad, y el primer fruto del Espíritu es el amor”.(www.episcopalian.org/efac/articles/essentials.html) Separa un tiempo suficiente para orar antes de concluir la clase. Si la clase es numerosa, divídela en grupos de tres o cuatro personas, y pide a los que quieran participar que:

- Oren por la presencia del Espíritu Santo en nuestra iglesia, nuestros hogares y nuestras vidas.
- Oren por una nueva convicción de la verdad que hemos “oído desde el principio” (2 Juan 6). - Oren para que, en nuestras vidas diarias, lleguemos a ser defensores de la verdad y de aquel que es toda verdad.
- Oren para que al vivir y enseñar la verdad lo hagamos con sensibilidad hacia los demás, con dominio propio y humildad y, por sobre todo, con un espíritu de amor.


Guía de Estudio de la Biblia: Amadas y llenas de amor: Las Epístolas de Juan / Edición Maestros.
Periodo: Trimestre Julio-Septiembre de 2009
Autor: Ekkehardt Mueller, nacido en Alemania, doctor en Teología y Ministerio. Es uno de los directores asociados del Instituto de Investigaciones Bíblica (Biblical Research Institute) de la Asociación General. Sus especialidades son Nuevo Testamento, el libro de Apocalipsis, hermenéutica y teología aplicada. Es casado y tiene dos hijos adultos.
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