Mostrando entradas con la etiqueta Perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perdón. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de marzo de 2012

La promesa de la oración / Lección 10: para el 10 de marzo de 2012 + audios y videos

Comentarios de los pastores Doug Batchelor, Alejandro Bullón y de la Escuela Sabática Universitaria.

► Comentario del Pr. Doug Batchelor.



Pr. Doug Batchelor.

Evangelista y autor de varios libros. Director y orador de Amazing Facts, un ministerio global de radio y televisión con base en Sacramento, California. Presentador del programa semanal de televisión Amazing Facts Presents el cual es transmitido tanto por la red de televisión por cable de Estados Unidos como por distintas emisoras de televisión alrededor del mundo. También es anfitrión de un programa de radio de una hora, Bible Answers Live, que es transmitido a través de más de cien estaciones de radio de Estados Unidos y por señal satelital alrededor del mundo. También es el
Senior Pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Sacramento y sus sermones son emitidos por televisión local y satelital en programas como Central Study Hour y Everlasting Gospel.




► Comentario de la Escuela Sabática Universitaria / Universidad de Montemorelos, Mexico.
• Presentador Joege Cavazos. Invitados Yuniva Morales, Nelly Yael Wade y Wilfrido Aguirre.



EscuelaSabáticaUniversitaria.org...

...aprovecha las nuevas tecnologías de la información para la propagación del evangelio. Se trata de un sitio web dirigido especialmente a estudiantes universitarios y jóvenes profesionales que provee recursos de información en un ambiente de interpretación confiable, ideas frescas para comunicar el evangelio, y una comunidad atractiva y amena. Todo esto gira en torno al estudio de la lección de la Escuela Sabática.




► Comentario del Pr. Alejandro Bullón.




Pr. Alejandro Bullón

Trabajó diez años en su país, Perú, como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial y evangelista de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".





RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Teacher Edition (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Easy Reading Edition (html), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna, 0 a 2 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes, 3 a 5 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios, 6 a 9 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios, 10 a 12 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Adolescentes, 13 a 14 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil, 15 a 18 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí






Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Autor: JO ANN DAVISON es profesora de Teología en el Seminario de la Andrews University (siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica).
Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin








+ Leer más...

sábado, 3 de marzo de 2012

La promesa de la oración / Lección 10: para el 10 de marzo de 2012 + recursos y descargas

Sábado 3 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Colosenses 4:2; Romanos 12:12; Mateo 26:34-44; Hebreos 11:6; Santiago 4:2; Juan 14:15; 1 Tesalonicenses 4:3.

PARA MEMORIZAR: “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz” (Sal. 55:17).


PENSAMIENTO CLAVE: En muchos lugares de la Biblia, Dios nos llama a orar, porque la oración es esencial en nuestro caminar con él.


ELENA DE WHITE nos dice lo siguiente sobre la oración: “Nuestro Padre celestial está esperando para derramar sobre nosotros la plenitud de sus bendiciones. Es nuestro privilegio beber abundantemente en la Fuente de amor infinito. ¡Qué extraño que oremos tan poco! Dios está pronto y dispuesto a oír la oración sincera del más humilde de sus hijos [...]. ¿Qué pueden pensar los ángeles del cielo de los pobres y desvalidos seres humanos, que están sujetos a la tentación, cuando el gran Dios lleno de infinito amor se compadece de ellos y está presto para darles más de lo que pueden pedir o pensar y que, sin embargo, oran tan poco y tienen tan poca fe? Los ángeles se deleitan en postrarse delante de Dios, se deleitan en estar cerca de él. Es su mayor delicia estar en comunión con Dios; y con todo, los hijos de los hombres, que tanto necesitan la ayuda que solamente Dios puede dar, parecen satisfechos andando sin la luz del Espíritu ni la compañía de su presencia” (CC 93, 94).

Esto resume todo, ¿verdad?


EL PODER DE LA ORACIÓN
Domingo 4 de marzo

Un día, un joven recibió una carta de un ex compañero de trabajo, que se había jubilado varios años antes. Los dos operarios no se habían relacionado bien: el mayor había tratado mal al otro. De todos modos, el que todavía trabajaba abrió la carta y comenzó a leerla. En ella decía: “Tú sabes, yo no entiendo cómo opera la oración. Sin embargo, yo sé que debemos orar, y durante las últimas semanas, al orar, llegué a convencerme de cuán mal te traté todo ese tiempo. Estuve equivocado, en nada fui semejante a Cristo, y fui un muy mal testimonio de mi fe. Yo sé que debería haber hecho esto hace mucho tiempo pero, sinceramente, te pido disculpas. Tengo que reclamar el perdón de Cristo por lo que hice, aunque no soy digno, y por eso te pido también tu perdón”.

De muchas, esta historia ejemplifica el poder de la oración. No es tanto conseguir que Dios mueva montañas, aunque eso puede ocurrir. Se trata de que él puede hacer algo aun más milagroso: cambiar el corazón humano.

Como esa persona escribió, la oración no siempre es fácil de entender. ¿Por qué pedirle a Dios algo, si él ya sabe todo? Dios ¿dejará de hacer algo a menos que se lo pidamos primero? ¿Pueden nuestras oraciones cambiar lo que Dios hará?

Aunque no entendamos cómo opera la oración, una cosa es segura: sin ella, nuestro caminar con Dios está destinado al fracaso.

• Lee los siguientes textos. ¿Cuál es el punto que todos tienen en común? Mat. 26:41; Luc. 18:1; 1 Tim. 2:8; 1 Tes. 5:17; 1 Ped. 4:7; Col. 4:2; Rom. 12:12.

Como cristianos, se nos dice que debemos orar y orar a menudo. Que no podamos comprender cómo actúa la oración es otra cosa. La mayoría de nosotros no entendemos cómo actúan las cosas, sean sagradas o seculares. Si esperáramos hasta que pudiéramos comprender plenamente todas las cosas con respecto a nuestra fe, entonces no sería realmente fe. La misma palabra fe implica que hay elementos que están más allá de nuestra comprensión. No obstante, una cosa de la que cualquiera que ora consistente y fervientemente –y de acuerdo con la voluntad de Dios– puede testificar es que la oración puede cambiar nuestras vidas, y lo hace.

• ¿Cómo comprendes la oración? ¿Cómo ha impactado tu vida? ¿Dónde estarías en tu caminar cristiano sin la oración?


JESÚS, EL MESÍAS QUE ORABA

Lunes 5 de marzo

• ¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de Jesús y de la oración? ¿Cuál es el contexto de estos versículos? Luc. 3:21, 22 / Luc. 9:28, 29 / Luc. 6:12, 13 / Heb. 5:7 / Mat. 14:23 / Luc. 22:31, 32 / Mat. 26:34-44

Jesús, el Hijo de Dios, el que no cometió pecado, no tuvo faltas; el que vivió en perfecta armonía con la voluntad del Padre, tenía una poderosa vida de oración. (Los versículos recién citados no incluyen la oración de Jesús en Juan 17.) Si Jesús necesitaba orar a fin de tratar con las situaciones que afrontaba, ¿cuánto más lo necesitamos nosotros? El ejemplo de oración de Cristo nos dice cuán central es la oración en nuestra jornada con Dios. Es difícil imaginar que alguien tenga una relación con Dios sin que esa persona ore. Si la comunicación es vital para mantener una relación con otras personas, ¿cuánto más si esa relación es con Dios? Jesús nos da un ejemplo. A nosotros corresponde elegir seguirlo.

• ¿Cuán sistemática es tu vida de oración? ¿Cuán fácilmente te distraes y no oras? ¿Oras en forma permanente o solamente cuando estás en dificultades? ¿Cómo puedes aprender a hacer que la oración sea más central en tu andar con Dios?


LA ORACIÓN DE FE
Martes 6 de marzo

• “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Heb. 11:6). ¿Qué principios importantes nos enseña este texto con respecto a lo que se requiere para orar, y qué significa eso para nosotros?

En un sentido, la oración es una manera de ir a Dios, de abrirse a él. No oramos para que Dios sepa lo que necesitamos; después de todo, Jesús mismo dijo que “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mat. 5:8). Oramos porque la oración es una manera de ejercitar y de fortalecer nuestra fe en Dios, y hacerla más real y práctica. ¿Quién no ha experimentado cuando una oración ferviente y sin vacilaciones, ofrecida con un sentido de dependencia y necesidad, ha aumentado su fe, y profundizado su relación con Dios?

La oración es una manera de ayudarnos a vaciarnos del yo y morir cada día. Es una manera de conectarnos con Dios en un nivel muy personal. Es una manera de recordarnos que no somos propios, que hemos sido comprados por precio y que, si dependiéramos solo de nosotros, caeríamos en este mundo, que podría pisotearte en el barro y acabar contigo.

• Muy a menudo escuchamos la frase: “Buscar a Dios en oración”. ¿Qué significa ella para ti? Ver Dan. 9:3, 4; Zac. 8:21.

En gran medida, cada oración es un acto de fe. ¿Quién puede ver sus oraciones extendiéndose al cielo? ¿Quién puede ver que Dios las recibe? A menudo oramos sin ver resultados inmediatos; no obstante, continuamos teniendo fe en que Dios nos oye y responderá de la mejor manera posible. La oración es un acto de fe en el que vamos más allá de lo que vemos, sentimos o siquiera entendemos plenamente.

• ¿Cuánto de tu vida de oración es un hábito estático, diferente de un hábito profundo y sentido de todo corazón? ¿Cómo puedes abandonar lo primero y llegar a lo segundo?


PORQUE NO PEDÍS

Miércoles 7 de marzo

Una de las preguntas que a menudo hacen los que oran es: “¿Pueden mis oraciones realmente mover a Dios para hacer algo que, de otro modo, él no haría?” Es una pregunta lógica. Para responderla, todo lo que podemos hacer es ir a la Palabra de Dios y ver qué dice.

• Lee Santiago 4:2; Lucas 11:9 y 10; y Santiago 5:16 al 18. ¿Qué dicen estos textos acerca de nuestras oraciones y las acciones de Dios?

Por mucho que nos cambie la oración, e impacte nuestra relación con Dios y con los demás, la Biblia es muy clara al decir que nuestras oraciones están relacionadas con lo que Dios hace. Pedimos y él responde, de una manera u otra.

• Lee Génesis 18:22 al 33. ¿Cómo vemos que este principio actúa aquí?

Otra vez, cualesquiera que sean las dificultades filosóficas asociadas con nuestra comprensión de esta verdad, Dios responde a las oraciones humanas. Él dijo que lo hace, y tenemos que aceptar su palabra.

• “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crón. 7:14). ¿Qué nos enseña este texto acerca de la oración?

Sin embargo, nota que Dios no sanará su tierra solamente porque ellos lo pidan. Están llamados a orar, pero orar es solo un aspecto de un reavivamiento general de su parte.

Tal vez, el ejemplo más importante de este principio es el siguiente: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Aquí vemos un vínculo sólido entre la oración (en este caso, confesión) y la acción de Dios en nuestra vida. Confesamos nuestros pecados, y él los perdona: un proceso que también resulta en la limpieza que hace de nuestra maldad. La idea clara que está implícita aquí es que, si no oramos y no confesamos, no seremos perdonados. Sin duda, en estos casos, Dios actúa en respuesta a nuestras oraciones.


CUMPLIR LAS CONDICIONES

Jueves 8 de marzo

Alguien está consumiendo una comida abundante, llena de grasa que baña con una gaseosa. Termina su comida con una gran porción de helado de chocolate, cubierto con salsa de chocolate. Esa noche, antes de ir a dormir (con un pequeño refrigerio antes de eso), se arrodilla para orar. Parte de su oración es: “Señor, por favor, ayúdame a perder peso”.

¿Qué está mal en este cuadro?

Podemos esperar que Dios responda nuestras oraciones, pero hay cosas que necesitamos hacer. Necesitamos vivir nuestras oraciones; es decir, necesitamos hacer todo lo que esté de nuestra parte para que sean respondidas. Esto no es humanismo, ni es mostrar falta de fe. Por el contrario, es parte de vivir por fe.

“Si toleramos la iniquidad en nuestro corazón [...] el Señor no nos oirá; pero siempre será aceptada la oración del alma arrepentida y contrita. Cuando se hayan corregido todos los pecados conocidos, podemos creer que Dios contestará nuestras peticiones. Nuestros propios méritos nunca nos recomendarán al favor de Dios: son los méritos de Jesús lo que nos salva, y su sangre la que nos limpia; sin embargo, nosotros tenemos una obra que hacer para cumplir con las condiciones de aceptación” (CC 95).

La autora no dice que tenemos que ser perfectos para que Dios responda nuestras oraciones. Además, nuestra aceptación ante Dios no se basa en nuestros méritos, sino solo en los méritos de Cristo. Lo que ella dice es que necesitamos una actitud de fe, humildad y entrega a la voluntad de Dios, para que él pueda obrar en nuestras vidas.

• ¿Cómo nos ayudan los siguientes textos a entender lo que significa “cumplir con las condiciones? Ver Heb. 10:38; Deut. 4:29; Luc. 9:23; Juan 14:15; 1 Tes. 4:3.

Tal vez, una condición necesaria para una vida efectiva de oración es nuestro propio sentido de necesidad; de impotencia; de que somos pecadores que necesitamos gracia, y que nuestra única esperanza está en el Señor. Ser arrogantes, y estar seguros y llenos de nosotros mismos, es una receta para un desastre espiritual.

• ¿Por qué cosas estás orando fervientemente? Mientras oras, pregúntate: ¿Qué podría hacer en forma diferente, que me brindara la respuesta que quiero con tanta desesperación?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 9 de marzo

“La oración es el aliento del alma. Es el secreto del poder espiritual. No puede ser sustituida por ningún otro medio de gracia y conservar, sin embargo, la salud del alma. La oración pone al corazón en inmediato contacto con la Fuente de la vida, y fortalece los tendones y los músculos de la experiencia religiosa” (OE 268).

“Cuando no recibimos al instante las mismas cosas que hemos pedido, debemos creer aún que el Señor oye y que contestará nuestras oraciones. Somos tan cortos de vista y propensos a errar que, algunas veces, pedimos cosas que no serían una bendición para nosotros, y nuestro Padre celestial responde con amor nuestras oraciones dándonos lo que es para nuestro mayor bien: lo que nosotros mismos desearíamos si, con visión divinamente iluminada, pudiéramos ver todas las cosas como realmente son. Cuando nos parezca que nuestras oraciones no son contestadas, debemos aferrarnos a la promesa; porque el tiempo de recibir contestación seguramente vendrá, y recibiremos la bendición que más necesitamos. Pero es presunción pretender que nuestras oraciones sean contestadas siempre en la forma precisa y según la cosa particular que deseamos. Dios es demasiado sabio para equivocarse y demasiado bueno para negar algo bueno a los que andan en integridad. Así que no temas confiar en él, aunque no veas la inmediata respuesta a tus oraciones” (CC 96).

• PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Qué dices cuando alguien pregunta: “¿Por qué orar, si Dios sabe todas las cosas por adelantado?”

2. ¿Quién no ha luchado alguna vez con el tema de las oraciones contestadas y no contestadas? Por ejemplo, alguien ora para que su automóvil no se rompa en un viaje y, cuando el auto no se daña, atribuyen las circunstancias felices a las oraciones contestadas. Eso es bueno. Pero ¿qué dices a la persona que también oró, en este caso para que su hijito no muriera, y sin embargo el niño muere? ¿Cómo entendemos estas cosas? ¿Podemos entenderlas?

3. ¿Cuál es el lugar del Espíritu Santo en nuestra vida de oración?

4. Imagina que llega una persona nueva a la clase, y pregunta: “¿Pueden enseñarme lo que significa orar? ¿Cómo debería yo orar? ¿Por qué debería orar? ¿Qué tengo que esperar cuando oro y qué no?” ¿Cómo le responderías?

RESUMEN: Sin duda, hay muchas cosas acerca de la oración que no captamos. Pero, los que oran saben de seguro esto: la oración cambiará su vida hacia lo mejor.







RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS

• Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí
• Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Maestros ES (pdf), haciendo clic aquí
• Edición auxiliar para Directores ES / División Sudamericana (pdf), haciendo clic aquí
• Libro Complementario: "Gálatas" de Carl Cosaert (pdf), haciendo clic aquí

• Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Teacher Edition (html), haciendo clic aquí
• Weekly Bible Study Guide / Easy Reading Edition (html), haciendo clic aquí

• Lección de Cuna, 0 a 2 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Infantes, 3 a 5 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Primarios, 6 a 9 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Intermediarios, 10 a 12 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección de Adolescentes, 13 a 14 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección Juvenil, 15 a 18 años (pdf), haciendo clic aquí
• Lección El Universitario (pdf), haciendo clic aquí

• Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí
• Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí

• Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para el ministerio Sabbath School-On-The-Move (traducción Shelly Barrios de Ávila), haciendo clic aquí





Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vislumbres de nuestro Dios" Periodo: 1° Trimestre /enero-marzo de 2012
Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Autor: JO ANN DAVISON es profesora de Teología en el Seminario de la Andrews University (siendo la primera mujer admitida como profesora). Obtuvo su doctorado en Teología Sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School en el año 2000. Hija de padres misioneros y cuarta generación de Adventistas del Séptimo Día. Ha escrito numerosos artículos en la Adventist Review, Signs of the Times y la Journal of The Adventist Theological Society. También ha escrito los libros: Jonah: The Inside Story (Jonás: La historia interna) y Toward a Theology of Beauty: A Biblical Perspective (Hacia una teología de la belleza: una perspectiva bíblica).
Dirección general: Clifford Goldstein / Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco / Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin





+ Leer más...

sábado, 18 de junio de 2011

Vestidos de Cristo / Lección 13, para el 25 de junio de 2011 + recursos y descargas

Sábado 18 de junio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Gálatas 3:26-29; Romanos 6:1-6; Colosenses 3:1-10; Efesios 4:22-24; 1 Corintios 15:49-55; 2 Corintios 5:1-4.

Para memorizar: “Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Rom. 13:14).

¿HAS VISTO CÓMO, CUANDO cae un huevo al suelo se rompe en muchos pedazos? Pero, una cosa nunca viste: ¡tomar los pedazos, dejarlos caer y que se vuelva a formar el huevo entero! En la realidad, esto no ocurre.

Una ley fundamental de nuestro mundo natural, este mundo caído, es que los objetos tienen la tendencia a destruirse, a desordenarse. Las cosas por sí solas ¿qué hacen? ¿Aumentan su energía, su orden y su estructura o disminuyen, decaen y se desordenan? La respuesta es obvia. Vemos esto a todo nuestro alrededor, y aun en nosotros mismos (p. ej., nuestros cuerpos envejecen).

Para explicar este fenómeno, se necesita mucha ciencia compleja, pero no se necesita mucho conocimiento para verlo. Para citar un texto de una lección anterior: “Y la tierra se envejecerá como ropa de vestir” (Isa. 51:6).

No obstante, en medio de todo esto, tenemos el evangelio, el plan de salvación que, en su esencia, se relaciona con la restauración, con tomar lo viejo, lo quebrado, lo decadente, y hacerlo nuevo.

Esta semana veremos algunas imágenes especiales de vestiduras de la Biblia que revelan estas promesas de renovación y restauración.


HEREDEROS CONFORME A LA PROMESA
Domingo 19 de junio

Una de las grandes luchas de la iglesia cristiana desde los primeros días, una lucha que estaba en el corazón de la Reforma Protestante (y una que de diversas maneras continúa hoy, aun en nuestra iglesia), trata con la cuestión del evangelio, de la salvación, de cómo somos salvos. Pablo tuvo que tratar directamente con este problema, en la iglesia de Galacia, donde había penetrado una falsa teología y había amenazado la integridad del evangelio mismo.

► Lee Gálatas 3:26 al 29. ¿Cuál es el punto principal que enfatiza Pablo?

En el versículo 27, Pablo dice que todos los que fueron bautizados en Cristo “de Cristo estáis revestidos”. Aunque todos eran pecadores, sus pecados habían sido lavados, sus vestiduras viejas y sucias habían desaparecido, y ahora estaban “vestidos”, cubiertos por la justicia de Jesús. Ellos podrían reclamar su vida, su perfección, su carácter, como de ellos. Todas las promesas del Pacto habían sido cumplidas en Jesús, y ahora, vestidos de Cristo, podrían reclamar esas promesas para sí mismos. Eran herederos de la promesa hecha antes a Abraham (Gén. 12:2, 3), no por causa del estatus, el género o la nacionalidad, sino solo por medio de la fe en Cristo.

► Lee Romanos 6:1 al 6. ¿Qué dice aquí Pablo que debería ayudarnos a comprender lo que significa ser “revestidos de Cristo”?

Estar vestidos de Cristo es más que solo una situación legal ante Dios. Los cristianos están unidos con Cristo, se han entregado a él y, por medio de él, se están renovando, rejuveneciendo y restaurando. Los cristianos que rehúsan cambiar sus viejos caminos, sus viejos hábitos y su antiguo estilo de vida necesitan mirarse en el espejo para ver realmente de qué están vestidos.

► ¿Qué estás vistiendo tú? Lo que vistes en público ¿es diferente de lo que vistes cuando piensas que nadie te está mirando? ¿Qué dice tu respuesta acerca de ti mismo?


NINGUNA PROVISIÓN PARA LA CARNE
Lunes 20 de junio

A pesar de la profunda teología de Pablo, él puede ser muy práctico. Cualquier teología o versión del “evangelio” que se concentre en la salvación solo en fríos términos legales, no da en el blanco. El cristianismo es todo acerca de Jesús, pero no aisladamente. Es acerca de Jesús y de lo que ha hecho por nuestra raza caída a través de su vida, su muerte y su ministerio sumosacerdotal. No es solo acerca de un cambio en nuestra situación legal ante Dios; es acerca de un cambio, una renovación, un nuevo nacimiento en nosotros; es acerca de una nueva vida en Cristo.

► Lee Romanos 13. Concéntrate en los puntos prácticos que Pablo trata aquí para los cristianos.

Este capítulo trata de lo que se consideraría ser un buen ciudadano y un buen vecino. Se reiteran los principios de la ley, y se culmina con las famosas palabras: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (vers. 9).

En los versículos 11 al 14, sin embargo, el tono cambia. Pablo comenzó el capítulo hablando de obedecer a los poderes políticos contemporáneos, y luego pasa a enfatizar lo “tardío” del tiempo. Considerando el tiempo en que vivían los romanos, necesitaban ponerse serios en su conducta. Al fin del capítulo, dice: “vestíos del Señor Jesucristo” (vers. 14). Allí usa la misma raíz griega que en Gálatas 3:27. De este modo, ambos versículos dicen cosas similares.

El contexto en Romanos 13 aclara bien lo que Pablo quiere decir: estar vestidos de Cristo significa vivir una vida de fe y obediencia. La misma raíz griega para “vestidos” aparece en el versículo 12, en el contexto de vestir “las armas de la luz”. Cristo es la luz del mundo; los que andan en él no andan en la oscuridad. Han desechado “las obras de las tinieblas” y ahora andan en la luz. Estar “vestidos” de Cristo refiere a la edificación del carácter, a la conducta, a amar como Cristo amó y a reflejar su imagen. Mientras que todas las cosas que nos rodean tienden a empeorar, los que están vestidos de Cristo deberían volverse mejores y mejores (ver 2 Cor. 3:18).

► ¿Cuán diferente sería tu vida si estuvieras completamente vestido de Cristo? Es decir, ¿qué partes de tu vida has retenido sin entregar ni morir al yo para que el Señor actúe en ti? ¿Cuán diferente sería tu vida si hicieras una entrega completa?


DESPOJARSE, VESTIRSE
Martes 21 de junio

► Lee Colosenses 3:1 al 10. Nota que en el versículo 10 el verbo es revestido, el mismo que apareció en los versículos anteriores que estudiamos. Recordando esto, ¿qué nos están enseñando estos textos?

Los eruditos ven, en estos versículos, referencias a la idea del bautismo. (¿Dónde, en los textos, ves un indicio de ello?) Resueltamente, nos muestra otra vez la idea de renovación, de regeneración, de algo mejor de lo que era antes. En Cristo, ya no somos las mismas personas, viviendo como una vez vivimos. Aquí Pablo es muy claro en vincular lo que ahora experimentamos en Cristo con lo que experimentaremos cuando él retorne. De hecho, ¡nuestra respuesta a la primera venida de Cristo decidirá qué ocurrirá con nosotros en su segunda venida!

► Lee Efesios 4:22 al 24 (el verbo, en el versículo 24, es otra vez vestíos) ¿Qué está enfatizando Pablo aquí?

Nota el contraste entre el “hombre viejo” y el “hombre nuevo”. En principio, el “hombre viejo”, el yo anterior, ha muerto (simbolizado por el bautismo), y resulta un “hombre nuevo”, una nueva creación en Cristo. La idea, aquí, de estar vestidos de Cristo o del “nuevo hombre”, surge en el contexto de la conducta cristiana. Estamos tratando con una transformación del carácter y de acciones de todo el ser moral de una persona. Esta idea reaparece vez tras vez. Como cristianos bautizados, somos personas nuevas en el Señor; estar “vestidos” de Cristo no es una metáfora solo para la justificación, para recibir la justicia de Cristo sobre nuestros pecados y darnos una situación legal ante Dios. Ser revestidos de Cristo significa ser una persona nueva, “cread[a] según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efe. 4:24).

► Busca, en los versículos que consideramos hoy, los mandatos específicos con respecto a la conducta. ¿En qué áreas necesitas cambiar? Si estás luchando, ¿por qué no buscas a alguien en quien puedes confiar y les pides ayuda para vivir mejor los principios que enseñan las Escrituras?


EN UN ABRIR DE OJOS
Miércoles 22 de junio

No hay duda, estar vestidos de Cristo es llegar a ser una persona nueva en Jesús. Es estar restaurado, por lo menos en parte, a la “imagen del que lo creó” (Col. 3:10). Incontables vidas dan testimonio de la realidad de lo que Dios ha hecho en ellas y por ellas. Muchas de nuestras propias vidas, sin importar nuestras faltas, luchas y caídas, testifican de la realidad de lo que significa estar vestidos de Jesús.

No obstante, seamos honestos. Si lo que Cristo hizo por nosotros terminó con su vida aquí, al fin –sea que estemos vestidos de Cristo o no vestidos de él– el sepulcro todavía nos espera. Muchos han sufrido mucho en esta vida por Jesús y por su fe. Cualesquiera que sean las recompensas inmediatas, ¿cuáles son o podrían ser, en contraste con la recompensa real que nos espera en la segunda venida?

► Lee 1 Corintios 15:49 al 55. ¿Qué gran esperanza se presenta aquí? Mientras lees el texto, adivina qué palabras vienen de la misma raíz griega que vimos toda esta semana, “vestir” o “estar vestidos”.

En los versículos 53 y 54, el verbo “se vista” es el mismo verbo que ya hemos visto. No obstante, aquí el apóstol lo lleva a un nivel enteramente diferente. Estar vestidos de Cristo no significa solo llevar la imagen moral de Jesús, reflejar su carácter y vivir los principios que él nos enseñó. En otras palabras, no es solo un cambio legal, no es solo un cambio moral: también incluirá un cambio físico radical. Nuestra carne mortal, nuestra dolorosa y moribunda carne, será vestida con la misma clase de cuerpo inmortal que tuvo el Jesús resucitado. ¡Qué cambio de ropa, qué ropa nueva! Esa es la esperanza definitiva que nos espera, la única esperanza que realmente hace que nuestra fe valga la pena (ver 1 Cor. 15:12-19).

► La mayoría de nosotros (especialmente al envejecer) nos damos cuenta de la fragilidad y la falta de confiabilidad de nuestra propia carne. Si no vemos la fragilidad en nosotros mismos, la vemos en otros. Piensa acerca de la esperanza que tenemos en Jesús, como lo revelan estos versículos. ¿Qué podría este mundo ofrecernos para que valiera la pena perder la promesa revelada aquí?


NUESTRA MORADA CELESTIAL
Jueves 23 de junio

► Lee 2 Corintios 5:1 al 4. ¿Qué nos enseña Pablo aquí? ¿Qué esperanza se presenta otra vez aquí? ¿De qué manera encuadran aquí las imágenes de vestiduras?

Mientras estemos en este mundo, en este cuerpo, en esta “casa”, estaremos “gimiendo” (una palabra que significa también “suspirar profundamente”). ¿Quién no ha gemido mientras estuvo en esta “morada terrenal”, que es nuestro cuerpo actual? Considera el capítulo anterior (1 Cor. 4), hablando del mal que han encontrado los seguidores de Jesús en esta existencia. Después de esta recitación, Pablo escribe los textos que estudiamos hoy.

Es cierto, gemimos, sufrimos y morimos, pero esa no es toda la historia. Tenemos la promesa de estar vestidos en “nuestra morada celestial”.

► ¿Qué dos metáforas, o imágenes, usa Pablo en estos versículos para describir nuestra situación actual y la esperanza que nos espera?

En algunos escritos antiguos, la idea de estar vestidos se veía como similar a estar dentro de una casa. Ambas cosas son externas a nosotros, y ambas presentan cierta protección y cubierta (en el tiempo de Pablo, el nombre de la ropa exterior de las personas de la clase más pobre venía de una palabra que significa “casita”). Cualesquiera que sean las razones, Pablo usa diferentes imágenes para contrastar dos ideas básicas: una vivienda terrenal temporaria en contraste con una celestial y eterna; estar desnudos en contraste con estar vestidos; y la mortalidad (la certeza de la muerte) en contraste con la vida, la vida eterna en Cristo. Al fin, todas estas metáforas hablan acerca de lo mismo: la esperanza que tenemos de estar vestidos o albergados en cuerpos inmortales al regreso de Cristo. En otras palabras, estos textos son otra manera de expresar la promesa de vida eterna que tenemos en Jesús.

► Piensa acerca de la muerte, algo que es aparentemente irrevocable. Sin esperanza de algo más allá de la muerte, ¿qué esperanza hay para cualquiera de nosotros? Medita en todas las razones que tenemos para albergar nuestra esperanza al decir que la muerte no tiene la última palabra. Lleva tus respuestas a la clase y analízalas allí.


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 24 de junio

► Leer: “El fin del conflicto”, El conflicto de los siglos, p. 723.

“Todos serán una familia feliz y unida; todos estarán vestidos con las vestiduras de alabanza y acción de gracias: el manto de la justicia de Cristo. Toda la naturaleza, con su incomparable belleza, ofrecerá a Dios un tributo constante de alabanza y adoración. El mundo estará bañado de luz celestial. Los años pasarán alegremente. La luz de la luna será como la del sol, y la de este astro será siete veces más poderosa que en la actualidad. Frente a este cuadro, las estrellas de la mañana cantarán, y los hijos de Dios clamarán de gozo; mientras Dios y Cristo se unirán para proclamar: ‘No habrá más pecado ni muerte’” (MeM 359).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Como clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta final de la sección del jueves. ¿Cómo puedes ayudar a otros a encontrar esperanza en esta maravillosa promesa? ¿Cómo puedes ayudar a quienes se encuentran luchando con la duda?

2. Muy a menudo, en nuestros días, la gente ha puesto mucha esperanza en la ciencia. Muchos han visto la ciencia como el único camino para conocer la verdad y como la única esperanza de la humanidad. Medita por qué tal esperanza es una esperanza falsa, especialmente en el contexto de las secciones de estos últimos días. ¿Qué esperanza puede ofrecer la ciencia para el mayor problema que enfrentamos hoy, la muerte? ¿Por qué nuestra esperanza debe ser algo “sobrenatural”, como se describe en esas promesas?

3. Piensa en la pregunta de Pablo en Romanos 7:24, “¿Quien me librará de este cuerpo de muerte?” (Una referencia a un castigo de ese tiempo, cuando un criminal tenía que llevar un cuerpo muerto encadenado a su cuerpo.) ¿Qué respuesta tenemos que toda la sabiduría del mundo no puede suministrar?

4. Medita algo más en lo que significa estar “vestido” de Cristo en términos de cómo hemos de vivir. Piensa en cómo estás viviendo: tus prácticas, tus hábitos, tus pensamientos, tus actitudes hacia otros, etc. ¿Cuán bien reflejas la realidad de Cristo en estas áreas? Aunque todos luchamos con tendencias cultivadas y heredadas hacia el pecado, ¿qué elecciones abiertas y conscientes puedes hacer que te ayudarían mucho para que vivas como sabes que deberías vivir? También, ¿cómo podemos ayudarnos unos a otros, como comunidad, para vivir los ideales bíblicos presentados ante nosotros?






► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University (pdf), haciendo clic aquí.
Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.
EnlaceEnlace
Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"

Periodo: 2° Trimestre / abril-junio de 2011
Autores: Equipo Guía de Estudio de la Biblia
Dirección general: Clifford Goldstein

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin



+ Leer más...

sábado, 4 de junio de 2011

El vestido de bodas / Lección 11, para el 11 de junio de 2011 + recursos y descargas

Sábado 4 de junio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Mateo 21; 22:1-14; Apocalipsis 21:2, 9; Eclesiastés 12:14; Daniel 7:10; Génesis 3:9-19.

Para memorizar: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Rom. 8:1).

LA HISTORIA CRISTIANA TIENE MUCHAS PÁGINAS OSCURAS. Profesos seguidores de Cristo han hecho cosas horribles y la profecía indica que se hará todavía más mal, en el nombre de Cristo, antes de que él retorne.

Las parábolas que consideraremos esta semana son fascinantes, y revelan la triste verdad de que no todos los que profesan seguir a Cristo lo hacen. Por supuesto, ¿quién puede juzgar entre los fieles y los infieles? ¿Quiénes somos para mirar “la paja que está en el ojo de tu hermano, y no [...] ver la viga que está en tu propio ojo”? (Mat. 7:3). Solo Dios puede hacer ese juicio.

“Los convidados a la fiesta del evangelio son aquellos que profesan servir a Dios, aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida. Pero no todos los que profesan ser cristianos son verdaderos discípulos. Antes de que se dé la recompensa final, debe decidirse quiénes son idóneos para compartir la herencia de los justos. Esta decisión debe hacerse antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo; porque, cuando él venga, traerá su galardón consigo, ‘para recompensar a cada uno según sea su obra’ (Apoc. 22:12)” (PVGM 251, 252).


DÍAS DE FERVOR
Domingo 5 de junio

Mateo 21, al contar algunos de los últimos días del ministerio de Jesús, está lleno de drama, tensión y excitación. También revela la alarmante capacidad de nuestros corazones de engañarnos, y el poder del mal para cegar nuestras mentes aun a las verdades más obvias. Es fácil, ahora, mirar hacia atrás y pensar: ¿Cómo pudieron esos líderes ser tan duros, tan ciegos, frente a toda la evidencia que Jesús les había dado?

Sin embargo, no debemos engañarnos. ¿Hay alguna razón para pensar –aun con tanta luz– que somos muy diferentes? ¿No mostramos, a veces, una indiferencia obstinada hacia la verdad, especialmente cuando ella interfiere con nuestros pecados favoritos y nuestra mundanalidad? Claro, Cristo murió por nosotros, y el perdón está disponible para todos. Pero, esas mismas palabras también pueden decirse de las personas que aparecen en este capítulo, los que le dieron las espaldas a Jesús y actuaron contra él. Cuán cuidadosos debemos ser, porque nos engañamos a nosotros mismos al pensar que no podemos ser engañados.

► Lee Mateo 21 completo, que es la espina dorsal de la parábola del capítulo siguiente. ¿Cuál es el tema básico del capítulo? Si tuvieras que dar un resumen de él en pocas palabras, ¿qué dirías? ¿Qué lecciones espirituales podemos obtener para nosotros mismos?

Las últimas dos líneas son las más fascinantes de todo el capítulo. No importa cuán endurecidos estuvieran los corazones del pueblo hacia Jesús, algo de su mensaje les llegó, porque sabían que él había estado hablando de ellos. Una cosa hubiera sido si no captaban nada, pero no fue así. Ese era el problema: parecieron haberlo entendido lo suficiente para querer sacar a Jesús del camino. Cuán fascinante era el hecho de que las multitudes judías atraídas a Jesús refrenaban a los líderes para no arrestarlo. Cuán triste es que quienes deberían haber sido maestros de los demás eran quienes tenían más que aprender y, en muchos casos, nunca lo aprendieron. Cuando finalmente lo hagan, será demasiado tarde (Rom. 14:10).


LA INVITACIÓN DEL REY
Lunes 6 de junio

Una cosa es tener un casamiento. Otra cosa es que un rey tenga un casamiento. Y ser invitado a un casamiento celebrado por un rey para su propio hijo debió haber sido realmente un gran honor. Las imágenes de unas bodas aquí, específicamente del hijo, son una referencia obvia a la relación entre Jesús y su iglesia (Apoc. 21:2, 9; Efe. 5:21-23).

► Lee Mateo 22:1 al 8. ¿Cuál es la relación de esta parte de la parábola con lo que vimos en el capítulo anterior? ¿Qué tema aparece aquí?

Nota, también, que el rey hizo todos los preparativos: arregló el casamiento, preparó la cena, hizo matar a los animales. De hecho, el mensaje era: “Todo está listo; vengan a las bodas”. Al final, todo lo que la gente debía hacer era aceptar lo que se le ofrecía.

Además, nota los factores que hicieron que la gente despreciara la invitación. Algunos no la tomaron en serio, no creyeron que era importante. Eso podría simbolizar a los que hoy no toman en serio las demandas de Dios, que por diversas razones no se abren a la verdad. Otros “se fueron”. Jesús dijo que el camino a la salvación es angosto (Mat. 7:14); la gente encuentra toda suerte de excusas para evitar y rechazar la invitación. Para otros, el atractivo fueron sencillamente las cosas materiales. Y, finalmente, mientras algunos simplemente ignoraron la invitación, otros hasta persiguieron a los que la daban. Cualquiera que haya sido la razón, todos quedaron afuera. Piensa, además, acerca de las palabras del rey, que dijo que los que habían rechazado la invitación “no eran dignos”. ¿Cómo entendemos esto, a la luz de la universalidad de todos los pecados humanos y su condición pecaminosa? ¿Hay alguno de nosotros que realmente sea digno de ser invitado a la fiesta del rey? Al final “ser digno”, en el sentido bíblico, proviene de lo que Cristo hace por nosotros; nuestra dignidad no está en nosotros mismos sino en lo que permitimos que Dios haga por nosotros y en nosotros.

► De las razones que dieron los que rechazaron la invitación, ¿cuál encuentras más difícil de manejar en tu propia vida? ¿Qué promesas puedes reclamar que te permitirán resistirla?


LOS QUE FUERON A LA FIESTA
Martes 7 de junio

Después de que fueran rechazadas dos llamadas, el rey envió ahora otra: esta vez a “cuantos halléis” (Mat. 22:9), y ordenó a sus siervos que los invitaran a las bodas. Sin embargo, esta vez, la recepción fue diferente porque, de acuerdo con el texto, ellos salieron y “juntaron a todos los que hallaron” (Mat. 22:10).

► Lee el resto de la parábola (Mat. 22:9-14). ¿Quiénes vinieron a la fiesta de bodas? ¿Qué significa que fueron “juntamente malos y buenos”?

¿Notaste alguna vez que algunas de las personas más detestables, más mezquinas y más odiosas son profesos cristianos? ¿O que algunas de las personas más criticonas, hipócritas y malvadas son las que van a la iglesia, que reclaman las promesas de salvación y que profesan la certeza de la salvación?

Esto no es nada nuevo. ¿Cómo entendemos, por ejemplo, la fe de los Cruzados, tan dedicados al Señor Jesús que saquearon y despojaron a los que encontraban en su camino a la Tierra Santa? Un testigo ocular informó que “nuestras tropas hirvieron a adultos paganos en grandes vasijas. Empalaron a niños en palos agudos y los devoraron asados”. ¿Cómo pudieron esos horrores hacerse en el nombre de Jesús?

Es fácil (dices tú): Esta gente no eran cristianos reales. Pero ¿cómo lo sabes? ¿Cómo puedes juzgar sus corazones, qué se les enseñó, qué oportunidades tuvieron de saber mejor? ¿No podría ser que algunos más tarde se hayan arrepentido, reclamando las mismas promesas de perdón y gracia que nosotros reclamamos? ¿Qué dices acerca de los horrendos actos de quienes resultaron ser, al parecer, almas muy piadosas? ¿Quiénes somos nosotros para juzgar los corazones?

No deberíamos juzgar, pero Dios lo hace, debería hacerlo y lo hará (Rom. 14:10; Heb. 10:30; Ecl. 12:14; Dan. 7:9, 10). Los Adventistas del Séptimo Día llamamos a esto el “juicio investigador”, y se revela en esta parábola.

► Piensa en algunas de las cosas que han sido hechas por profesos cristianos a lo largo de la historia y, a veces, en el nombre de Jesús. ¿Cómo nos ayuda esta parábola a comprender la manera en que Dios los tratará con justicia?


SIN EL VESTIDO
Miércoles 8 de junio

► ¿Qué representa el vestido de bodas en la parábola? ¿Por qué el rechazo del vestido es, literalmente, un asunto de vida o muerte eterna?

A menos que uno crea en “una vez salvo, siempre salvo”, ¿cuál es el problema con la idea de que Dios, en algún momento de la historia, en forma final y definitiva, separará el trigo de la cizaña (Mat. 13:24-30); los prudentes, de los insensatos (Mat. 25:1-13); los fieles, de los infieles (Mat. 25:14-30); y los que realmente están cubiertos por su justicia, de los que no lo están (Mat. 22:1-14)? ¿Los separará de entre los que han profesado seguirlo, especialmente cuando algunos de ellos hicieron y podrían todavía estar haciendo cosas horribles, tal vez aun en su nombre?

¿No habrá algún tipo de arreglo de cuentas, al final, entre los verdaderos y los falsos que reclaman las mismas promesas de salvación que nosotros siempre hacemos, especialmente en una religión cuya base es que eres salvo por lo que otro hizo por ti?

Piensa: si la salvación fuera puramente por nuestras obras, sería fácil; basta hacer la suma de todas ellas. Pueden alcanzar el nivel o no. Punto. Pero, en una fe donde la salvación descansa en los méritos de lo que algún otro ha hecho por nosotros, una fe en la cual la justicia necesaria para la salvación existe en otro fuera de nosotros, el problema llega a ser más sutil, más lleno de matices. Por eso, el juicio de Uno que nunca comete errores parecería más necesario aquí que en una religión en la que las obras son la norma.

Y ¿acerca de qué trata esta parábola? De entre los que han profesado seguirlo, Dios separa lo verdadero de lo falso. Y ¿cuál es el factor decisivo? Es si ellos han sido revestidos con la maravillosa vestidura de justicia que Cristo ha ofrecido gratuitamente a todos.

► Esta parábola hace una distinción importante entre ser miembro de una iglesia y ser un pecador salvado por la justicia de Cristo. Claramente no son lo mismo. Considera tu vida, tus actos, tus acciones, tus palabras, tus pensamientos, tus actitudes hacia amigos y enemigos. ¿Reflejan si estás vistiendo el manto de justicia o si eres alguien que solo ha venido a la fiesta?


LA INVESTIGACIÓN
Jueves 9 de junio

Como ya se dijo, a menos que creas que una vez que la persona es “salvada” nunca puede caer, es difícil imaginar que Dios no hiciera una separación final entre los que están vestidos con su justicia y los que solo pretenden estar vestidos así. De eso se trata esta parábola. Otra vez, para una religión basada no en nuestras obras sino en las obras de algún otro por nosotros (que reclamamos por fe), ¿cómo no habría una separación divina final?

► Lee Eclesiastés 12:14 y 1 Corintios 4:5 a la luz de Mateo 22:11. ¿Cuál es el punto que tienen en común, y por qué eso es importante?

Como adventistas del séptimo día, sabiendo de la gran controversia (Apoc. 12:7-9; 1 Ped. 5:8; Job 1, 2) y del interés del universo entero en este gran conflicto (Dan. 7:1-9; 1 Cor. 4:9; Efe. 3:10), fácilmente podemos rechazar el argumento –tomado de 2 Timoteo 2:19, “Conoce el Señor a los que son suyos”– usado contra la idea de que una investigación de las obras es bíblica. El Señor conoce a los suyos, pero el resto del universo, incluyéndonos a nosotros mismos, no.

Debemos recordar el cuadro grande: el interés de todo el universo en lo que está sucediendo aquí con el pecado, la rebelión, la salvación y el plan de Dios para tratar con todos de una manera abierta, justa y equitativa.

La idea de un juicio presupone una investigación. Considera Génesis 3:9 al 19: desde el primer momento después de que entró el pecado, Dios se involucró directamente, haciendo preguntas para respuestas que él ya conocía. Así como esta “investigación” no era para sí mismo (ayudó a Adán y a Eva a comprender la gravedad de lo que habían hecho), lo mismo puede decirse del “Juicio Investigador”: no revela nada nuevo para Dios; es para el beneficio de otros.

Así como en Génesis, donde la gracia de Dios predominó sobre la sentencia de muerte (ver Gén. 3:15), su gracia hace lo mismo para todos los verdaderos seguidores de Dios, ahora y en el Juicio, ¡cuando lo necesitan más!

► ¿Una investigación de tus obras? ¿Sorprende que necesites que la justicia de Cristo te cubra todo el tiempo, o que la salvación tenga que ser por gracia y no por obras? ¿Qué esperanza tendrías si, cuando todas tus obras sean investigadas, no tuvieras el manto de Cristo cubriéndote?


PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Viernes 10 de junio

► Lee “Ante el tribunal supremo”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 249-260.

“Pero el plan de redención tenía un propósito todavía más amplio y profundo que el de salvar al hombre. Cristo no vino a la tierra solamente por este motivo; no vino meramente para que los habitantes de este pequeño mundo acatasen la ley de Dios como debe ser acatada; sino también vino para vindicar el carácter de Dios ante el universo” (PP 55).

“Sin embargo, Satanás no fue destruido entonces. Los ángeles no comprendieron ni aun entonces todo lo que entrañaba la gran controversia. Los principios que estaban en juego habían de ser revelados con mayor plenitud. Y, por causa del hombre, la existencia de Satanás debía continuar. Tanto el hombre como los ángeles debían ver el contraste entre el Príncipe de la luz y el príncipe de las tinieblas. El hombre debía elegir a quién quería servir” (DTG 709).

► PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Piensa en la historia cristiana, piensa en las cosas terribles realizadas por cristianos profesos y, a menudo, en el nombre de Jesús. Piensa en cómo las personas usaron su fe como cubierta, como manto, como justificación de algunos crímenes horribles. ¿De qué modo este hecho desafortunado nos ayuda a comprender mejor la necesidad de separación entre los profesos seguidores de Jesús, como se revela en esta parábola y en otros textos de la Biblia?

2. Elena de White aclara bien que el manto de Cristo representa la justicia de Jesús que no solo nos cubre, o justifica, sino también nos cambia a su imagen y nos permite reflejar su carácter en nuestras vidas. ¿Cómo debemos entender las diferencias entre estas dos verdades esenciales, y por qué es importante que lo hagamos?
3. Reflexiona sobre la realidad de la gran controversia y cuánto impacta e influye sobre nuestra teología como Adventistas del Séptimo Día. Abre tu Biblia y reúne todos los textos que puedas encontrar que muestren cuán bíblico e importante es este tema.

4. Jesús terminó su parábola del vestido de bodas con estas palabras: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos” (Mat. 22:14). ¿Qué piensas que quiso decir con esa afirmación, dado el contexto de la parábola?




► RECURSOS COMPLEMENTARIOS / DESCARGAS:

Lección de Adultos (pdf), haciendo clic aquí.
Weekly Bible Study Guide (html), haciendo clic aquí.
Notas de Elena G. de White (pdf), haciendo clic aquí.
Edición auxiliar para Maestros (pdf), haciendo clic aquí.
Libro Complementario (pdf), haciendo clic aquí.

Resumen de Estudio Alternativo / Walla Walla University (pdf), haciendo clic aquí.
Comentario del Dr. Jonathan Gallagher, para Pine-Knoll Publications & Sabbath School Ministries, haciendo clic aquí.

Lección de Cuna (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Infantes (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Primarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección de Intermediarios (pdf), haciendo clic aquí.
Lección Juvenil / El Universitario (pdf), haciendo clic aquí.

Misionero para Adulto (pdf), haciendo clic aquí.
Misionero para Niños (pdf), haciendo clic aquí.




Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática: "Vestidos de Gracia: Vestiduras figuradas en la Biblia"

Periodo: 2° Trimestre / abril-junio de 2011
Autores: Equipo Guía de Estudio de la Biblia
Dirección general: Clifford Goldstein

Las Guías de Estudio de la Biblia son preparadas por la oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. La preparación de estas guías ocurre bajo la dirección general de una comisión mundial de evaluación de manuscritos para la Escuela Sabática, cuyos miembros actúan como consultores. Las lecciones publicadas reflejan las sugerencias de la comisión, de modo que no representan exclusivamente la intención del autor de ellas.

Dirección editorial (en español): Marcos G. Blanco
Traducción y redacción editorial (en español): Rolando A. Itin



+ Leer más...




Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de cada entrada.