Texto Clave: "Entonces Rizpa hija de Aja tomó una tela de cilicio y la tendió para sí sobre el peñasco, desde el principio de la siega hasta que llovió sobre ellos agua del cielo; y no dejó que ninguna ave del cielo se posase sobre ellos de día, ni fieras del campo de noche". 2 Samuel 21:10
Enseña a tu clase a:
Saber reconocer cómo la fidelidad de Rizpa, una concubina casi insignificante de un rey fracasado, influyó en forma significativa en asuntos de la nación israelita. Sentir cuán decidida estaba Rizpa de hacer lo poco que podía por su familia, a pesar de sus grandes pérdidas e impotencia. Hacer entrega de nuestras energías para ser fieles en cualquier función que Dios nos asigne.
Bosquejo de la Lección
I. Saber: Madre acongojada
A. Rizpa fue la madre de uno de los dos hijos de Saúl que fueron enviados a la muerte como parte del trato que Dios requería de David y de Israel. ¿Cómo respondió Rizpa a esta sentencia? B. ¿Qué acción despertó su fidelidad en David, y cuál fue el resultado final para Israel?
II. Sentir: Valiente defensora
A. Sola con sus muertos en la falda de un monte, esta madre valientemente espantó las aves y las bestias de día y de noche por muchas semanas. ¿Qué debe haber sentido ella? ¿Qué nos vemos tentados a sentir y hacer bajo circunstancias desesperantes?
III. Hacer: Deber sombrío
A. Podemos sentirnos impotentes e insignificantes, pero todavía podemos elegir responder con fidelidad, cualesquiera sean nuestras circunstancias. ¿Qué desafíos nos confrontan hoy, en los que necesitamos cumplir nuestro deber aunque la perspectiva parezca sombría?
Resumen: Aunque Rizpa sufrió una pérdida terrible, ella con valor defendió los cuerpos de sus hijos de los animales merodeadores hasta que el rey David respondió a través de la sepultura de los huesos de Saúl y de sus hijos, trayendo justicia y paz a Israel. CICLO DE APRENDIZAJE
Concepto clave para el crecimiento espiritual: La fidelidad es la verdadera medida del compromiso espiritual de una persona.
PASO 1: ¡Motiva!
Solo para los maestros: Ayuda a los miembros de tu clase a aprender que la fidelidad a Dios, aun en cosas que consideramos “pequeñas”, es más importante que el aplauso de los hombres, el reconocimiento terrenal o las realizaciones personales.
Se ha dicho que Dios nos llama a la fidelidad, no al éxito. Guillermo Carey, a quien a veces se lo llama el “Padre de las misiones modernas”, trabajó durante siete años antes de ganar su primer converso en la India. Roberto Morrison, en la China, y Adoniram Hudson en Birmania (hoy Myanmar), también esperaron más de cinco años antes de dar la bienvenida a sus primeros conversos. Se podrían contar relatos similares acerca de la obra en otros lugares. Si estos misioneros hubiesen estado más preocupados por señales de éxito exterior de lo que estaban por la fidelidad, fácilmente podrían haber abandonado abatidos su vocación.
Desanimador y frustrante como debe haber sido, ellos eligieron ser fieles a su vocación y tareas. Su éxito fue el resultado eventual de su fidelidad; podríamos hasta decir que su fidelidad, no sus conversos, fue la verdadera medida de su éxito. Si no hubieran sido fieles en circunstancias muy difíciles y desafiantes, nunca habrían experimentado el gozo de ver avanzar el reino por medio de sus esfuerzos.
Actividad inicial: Usando una hoja grande de papel o un pizarrón, pide a la clase que haga una lista de cosas en la naturaleza que son muy confiables. Los ejemplos pueden incluir cosas tales como “El sol ‘sale’ cada día”, “La gravedad atrae todas las cosas hacia el suelo”, “Los árboles se llenan de hojas nuevas cada primavera”, etc. Analiza las consecuencias biológicas y ecológicas si la naturaleza dejara de ser confiable en estas áreas. Mientras que la fiabilidad muestra la confianza que otros tienen en nosotros, la fidelidad expresa nuestro deseo de ser confiables. Analiza la importancia de llegar a ser personas en quienes Dios puede confiar, comparando nuestra confiabilidad con los ejemplos de la naturaleza.
PASO 2: ¡Explora!
Solo para los maestros: En una de las parábolas de Mateo 25, a tres siervos se les confiaron diversas responsabilidades. Uno recibió cinco unidades; otro, dos; y otro, una. Sin importar la cantidad, se esperaba que cada uno fuera fiel. Los primeros dos fueron fieles y el dueño lo reconoció cuando volvió de su viaje. El último no lo fue. Hablando humanamente, podemos ser tentados a excusar al último siervo, pensando que él recibió responsabilidades comparativamente pequeñas. ¿Sería eso importante, siendo que había menos oportunidades para él? Sin embargo, Dios no actúa de ese modo. La fidelidad no se espera meramente de los que tienen mucho, sino que es requerida de todos los que participan de la distribución divina. Rizpa, un personaje apenas conocido en las páginas de las Escrituras, ofrece a nuestra generación narcisista actual un ejemplo sólido de fidelidad, aun cuando pasaría mayormente sin ser notada. Como la viuda en el templo que depositó fielmente sus moneditas en la tesorería del templo, Rizpa inspiró a generaciones futuras por medio de su confiabilidad con respecto a cosas mundanas y sin brillo.
Comentario de la Biblia
I. La concubina del rey (Repasa, con tu clase, 2 Sam. 3:6-11).
Tal vez es cierto que el instrumento más difícil de tocar es el “segundo violín”. Esa era la situación difícil de las concubinas en las civilizaciones antiguas. Nunca plenamente aceptadas como esposas, valían principalmente por su capacidad de producir descendientes. Estas mujeres existían como esclavas, con pocas oportunidades y derechos insignificantes. A menudo eran pisoteadas en las culturas dominadas por los hombres. Solo podían esperar que sus hijos fueran pasados por alto en favor de los hijos de las esposas verdaderas, que la relación matrimonial plena les sería perpetuamente negada, y que la “vida abundante” estaba reservada para otras.
Hablando en general, esta era la suerte de Rizpa en la vida. Complicando su situación, su esposo murió en desgracia, ella estuvo implicada en una relación ilícita con un general importante, y sus dos hijos, la fuente básica de sostén para una viuda, fueron ejecutados por orden de David. ¡Rara vez fueron más fuertes las razones para la desesperación y aún el suicidio! ¡A pesar de esas circunstancias trágicas, Rizpa es recordada por su fidelidad en las garras de la desesperanza!
Considera: ¿En qué nivel de fidelidad me encuentro cuando me pasan por alto al elegir cargos de liderazgo en la iglesia, aun cuando mis calificaciones exceden claramente a las de las personas elegidas? O aunque mi puesto en el ranking de importancia en la sociedad sea mínimo, ¿cómo puedo mostrar mi fidelidad? ¿O cómo consiguió una niña esclava “sin importancia” influir sobre la historia al compartir su fe con el amo Naamán? ¿O cómo fue preservada una civilización por medio de la fidelidad de un esclavo llamado José?
II. La fidelidad es un estilo de vida (Repasa, con tu clase, 2 Sam. 21:1-9).
“En el antiguo Cercano Oriente era común que el rey fuera considerado como la corporización del Estado y el representante del pueblo. Durante el reinado del rey hitita Mursilish, se decidió que una plaga de veinte años era el resultado de ofensas cometidas por su predecesor, y se hicieron intentos por apaciguar a los dioses y hacer restitución” (Walton y otros, The IVP Bible Background Commentary, p. 350). Aunque el intento de David de rectificar la mala conducta de Saúl contra los gabaonitas pueda escandalizar la mente moderna como una acción bárbara, debe reconocerse que estaba tratando, dentro de su medio cultural contemporáneo, de reparar un quebranto de fidelidad ocasionado por Saúl. Aunque desdeñemos los medios que usó David y cuestionemos sus motivos, este pasaje sugiere que los cristianos deberían considerar como una obligación el ser fieles a lo que hayan prometido hacer como individuos.
Además, la narración de 2 Samuel 21:1 al 9 plantea una pregunta seria que los cristianos también deben hacerse. ¿Hasta qué punto las promesas hechas por sus gobiernos, culturas y antepasados los obligan a ser fieles?
Considera: ¿Qué responsabilidad podríamos tener por ser fieles a las promesas de generaciones pasadas? ¿Por qué deberíamos tener cuidado acerca de imponer obligaciones a las generaciones futuras por promesas que nosotros hacemos?
PASO 3: ¡Aplica!
Solo para los maestros: La protección que Rizpa dio a los cadáveres de los ejecutados fue informada y llamó la atención de David. Aparentemente, él quedó impresionado por su noble acción. Aunque no gocemos de la posición, la celebridad o la notoriedad, podemos ser puestos por el Señor en cargos en los cuales podamos influir sobre los oficiales de los gobiernos y líderes de la sociedad. El pueblo de Dios puede no saber que está siendo observado por la elite de la sociedad; sin embargo, su fidelidad ha cambiado el curso de la historia más de una vez.
Actividad: Una persona sin pretensiones que influyó profundamente en su nación fue Desmond Doss, el héroe de la Segunda Guerra Mundial, quien recibió una Medalla de Honor del Congreso [de los Estados Unidos]. Se le da el crédito de haber salvado centenares de vidas durante muchas batallas en el Pacífico, y casi perdió su propia vida en la Batalla de Okinawa. Aunque fue ridiculizado y molestado por ser fiel a sus convicciones con respecto a ser no combatiente y por la observancia del sábado, de todos modos ganó el respeto de sus comandantes y compañeros soldados.
Aplicaciones a la vida
La misma actitud que tuvo Doss al rehusar disparar un arma fue la que lo hizo actuar en forma muy valiente frente al peligro. ¿Qué actitud fue esa y por qué es tan importante? ¿De qué modos somos llamados a hacer algo similar, sin importar cuán diferentes sean las circunstancias inmediatas?
PASO 4: ¡Crea!
Solo para los maestros: La fidelidad en cosas consideradas pequeñas a menudo es la base para nuestra fidelidad en las decisiones mayores de la vida. La fidelidad en un asunto sencillo como era el elegir una dieta adecuada, preparó a Sadrac, Mesac y Abednego para una demostración que cambió la historia con respecto a la adoración en la planicie de Dura. También preparó a Daniel para permanecer firme con respecto a la adoración a Dios, sabiendo que su decisión lo llevaría a la cueva de los leones. El ejemplo de Rizpa no es material para titulares periodísticos, pero representa las centenares de decisiones diarias que todos tomamos, las cuales, en conjunto, forman nuestro carácter.
Actividad: Como clase, pueden crear un fotomontaje de sencillos actos de fidelidad que se repiten cada día. Esto puede hacerse usando fotos que aparecen en diarios y revistas de noticias, o tomando tus propias fotos como actividad de grupo.
¿Qué ilustran cada una de estas ideas, en conjunto, acerca de ser fieles? ¿Qué nos enseña la fidelidad en las cosas pequeñas acerca de la fidelidad en las grandes? ¿Por qué es difícil, o aún imposible, tener lo último sin lo primero?
Opción alternativa: Para realizar esta actividad sin las fotos, pide a la clase que imagine los sencillos actos de fidelidad por los cuales están agradecidos cada día. Pídeles a algunos miembros que compartan o describan lo que imaginaron como fidelidad. Luego haz las preguntas indicadas en el párrafo anterior.
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Edición auxiliar para Maestros
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Director y principal orador del ministerio"Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.
Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
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Lee Para el Estudio de esta Semana: 2 Samuel 2:17-23; 3:23-27; 11:15-25; 20:7-11; 1 Reyes 1.
Para Memorizar: “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones”(Prov. 21:2).
LA HISTORIA DE JOAB es un relato sobre política, poder, intriga, lealtades mal dirigidas, celos y tozudez; la época Joab era un tiempo cuando la supervivencia no estaba garantizada por una administración central fuerte y un plan de jubilación. La gente fuerte sobrevivía; las personas débiles desaparecían. Fue durante el mandato de Joab como caudillo de David que Israel llegó a ser realmente una nación. Después del feudalismo de clanes y la rivalidad tribal que caracterizó el período de los jueces, comenzando con Saúl y, luego, fuertemente con David y Salomón, la figura del rey unió a Israel, aunque siglos de pensar en clanes no se revierten en unas pocas décadas. La vida de Joab, como dice la Biblia, fue arruinada por guerras, feudos y aun genocidios.
Aunque no estemos involucrados en esa clase de cosas, podemos encontrar algunos aspectos feos de nuestro propio carácter cuando miramos la historia de Joab. Es por medio del ejemplo negativo de Joab –el débil hombre fuerte de David– que podemos identificarnos con algunas faltas de carácter y buscar la única respuesta para ellas: Jesús.
UN ASUNTO DE FAMILIA Domingo 14 de noviembre
An cuando Joab, vinculado con la familia de David (ver 1 Crón. 2:13-17), estaba a cargo de las tropas de David, captamos una vislumbre de su verdadero carácter en 2 Samuel 2 y 3. Al morir Saúl y Jonatán en la batalla, Judá designó a David como rey. La contraparte de Joab, en el ejército de Saúl, era Abner, quien de alguna manera sobrevivió a la batalla en la que Saúl y sus hijos habían caído.
Abner y David tenían una historia. Abner había dirigido las tropas de Saúl en varias persecuciones a David y ahora no aceptaba como rey al hombre que él antes había perseguido. Por eso, él puso a Is-boset (vers. 8, 9), el cuarto hijo de Saúl, en el trono de Israel, y comenzó una guerra contra Judá y David. Aunque Israel era numéricamente más fuerte, el reino de David siguió fortaleciéndose.
Lee 2 Samuel 2:17 al 23, y resume lo que sucedía.
Durante la escaramuza, Asael, el hermano menor de Joab, en forma imprudente persiguió a Abner. Este le advirtió repetidamente que desistiera, pero el atolondrado joven no quiso oír, y Abner mató a Asael en defensa propia. Joab nunca olvidó esto.
Después de un tiempo, Abner notó que la situación de Is-boset no era buena, dado que era un rey muy débil. Entonces, se acercó a David y se ofreció para hacer volver las demás tribus a él (2 Sam. 3:1-22). Entretanto, Joab había estado lejos. Cuando regresó al hogar y se enteró de los nuevos acontecimientos, estos lo perturbaron mucho.
¿Cómo manejó Joab este cambio que él no había iniciado? 2 Sam. 3:23-27. Contrasta lo que Joab le dice a David con la razón por la que Joab mata a Abner. Lee también 2 Samuel 3:30. ¿De qué modo intenta Joab describir los motivos de Abner? ¿Qué revela esto acerca de él?
Tal vez Joab realmente creía que estaba actuando en favor de los mejores intereses de David cuando mató a Abner. Esto destaca un punto importante: piensa en tus acciones. ¿Cuáles son las verdaderas razones para hacer ciertas cosas en oposición a las razones que usas para justificarlas en tu propia mente? ¿Cómo puedes aprender a conocer la diferencia entre las dos?
EL COSTO DEL PECADO Lunes 15 de noviembre
David parece no hacer nada por el asesinato de Abner, aun cuando públicamente lamenta a Abner y reprende las acciones de Joab (ver 2 Sam. 3:28-35). Para evitar futuras represalias, Joab trata de congraciarse con David lo más posible y trata de hacerse indispensable. Está listo para hacer los trabajos sucios para David, pero no se concentra en hacer lo correcto, lo que involucró violar su conciencia. Si esto ocurre varias veces, la voz de la conciencia llega a ser más suave cada vez, hasta que somos incapaces de tomar decisiones firmes.
El pecado también afecta la credibilidad. Vemos este principio varias veces en la vida de David. Por causa de su pecado con Betsabé y contra Urías, David es incapaz de disciplinar a sus hijos. Cuando su hijo mayor viola a su media hermana (2 Sam. 13), y su segundo hijo llega a ser un homicida (2 Sam. 13:23-39), David observa impotente, sabiendo que él es culpable de pecados similares.
Lee 2 Samuel 11:15 al 25. ¿Qué nos indica este pasaje acerca de Joab?
Joab tiene el mismo problema. Con la sangre de Abner en sus manos, es incapaz de reaccionar y ayudar a salvar la vida de un buen hombre. Y Joab añade, a la lista de sus crímenes, el asesinato de Urías. Nota, en 2 Samuel 11:17, que Urías no es la única víctima. Joab envía a otros hombres junto con él con el fin de que todo parezca más auténtico. Aunque Dios es misericordioso y nos perdona cuando nos arrepentimos, como sucedió con David, la falta de credibilidad y de integridad es algo que seguimos llevando con nosotros.
Aquí Joab obedeció las órdenes de David. Ahora lee 2 Samuel 18:5 al 15. ¿Qué nos indica esta acción acerca de él? ¿Cómo podría haber racionalizado también esto?
Nota que Joab seguía las órdenes de David aun cuando violaran los mandatos de Dios, pero no tenía dificultades en desobedecerlas si podía sacar ventajas personales. Si Absalón hubiese tenido éxito en su revuelta, probablemente Joab también habría muerto (2 Sam. 19:5, 6). Joab parece no haber cuidado de nadie, sino solo de sí mismo.
Es fácil caer en la misma trampa, ¿verdad?
JOAB, EL POLITICO Martes 16 de noviembre
En 2 Samuel 13, se cuenta la historia del asesinato premeditado de Amnón por Absalón, su medio hermano. Luego, Absalón huyó del país.
Amnón era culpable de violar a su media hermana Tamar, la hermana de Absalón. Parecería que David –paralizado por el recuerdo de su propio pecado– había sido incapaz de administrar justicia. Absalón tomó la justicia en su mano, y vengó la violación de su hermana matando a Amnón y restaurando el honor de su familia. (Honor y vergüenza eran elementos importantes en la escala de valores en tiempos de David.) Como un beneficio adicional, ahora que el hermano mayor, Amnón, estaba muerto, Absalón quedó como el siguiente en la línea de herederos al trono. El corazón de David estaba desgarrado entre el dolor por su hijo muerto, su amor por Absalón y el reconocimiento de que todo ese problema, de algún modo, era consecuencia de su propio pecado.
En medio de todo esto, Joab decidió involucrarse y, como no veía el modo de poner este asunto en la agenda del rey David, recurrió a la astucia y usó a una sabia mujer de Tecoa.
Lee 2 Samuel 14. ¿Qué comunica esta historia acerca del amor y el perdón de Dios? Al mismo tiempo, ¿qué nos indica aquí acerca de Joab?
El relato que Joab pone en boca de la mujer sugiere que él conocía el amor de Dios por el pecador. Su teología era correcta, pero, desgraciadamente para Joab, era solo un conocimiento intelectual. Su vida se caracterizó por venganzas y falta de perdón. Llegó a ser inmune al amor de Dios en su propia vida. Para él, todo, aun la religión, tenía un fin político y podía ser usado para la promoción propia. Joab reconocía el potencial de Absalón y quería congraciarse con el futuro rey. Sin embargo, parece que Joab encontró un igual en Absalón, ya que Absalón podía ser tan astuto y peligroso como lo era Joab. Hizo esto al quemar los campos de Joab a fin de forzarlo a arreglar una reunión con David (2 Sam. 14:28-33). Debido a esta interferencia de Joab, el escenario se preparó para una horrible rebelión que llevó a la guerra civil.
¿Cuán fácil es permitir que la ambición personal, el orgullo y el deseo de supremacía personal motiven tus acciones? ¿Cómo puedes aprender a reconocer estas cosas en ti mismo? ¿Cómo puedes, por la gracia de Dios, derrotarlas antes de que te lleven a la ruina?
VIVIENDO POR LA ESPADA Miércoles 17 de noviembre
Lee 2 Samuel 20. ¿Qué papel desempeña Joab otra vez? ¿Cómo se justifica la traición de Joab?
Amasa y Joab eran primos (2 Sam. 17:25). Amasa comandaba las fuerzas de Absalón. Después de que Joab desobedeció las órdenes de David en el caso de Absalón (2 Sam. 18:5, 14), David deseaba librarse de Joab y le prometió a Amasa el alto mando de su ejército (2 Sam. 19:13). Después de todo, fue la conspiración y la planificación de Joab lo que preparó el escenario para la rebelión. Obviamente, el propósito de David no estaba motivado únicamente por el enojo contra Joab (quien había desobedecido conscientemente la orden del Rey y había matado a su hijo). La designación de Amasa también era una maniobra política que señalaría la reconciliación con el resto de las fuerzas favorables a Absalón.
¿Qué nos informa 2 Samuel 20:1 y 2 acerca de la situación política en Israel?
David ignora a Joab, al prometerle el mando a Amasa, y ahora envía a Amasa a reunir a las tropas a fin de tratar con la nueva revuelta. Amasa no alcanza a hacerlo esta vez. David envía, entonces, a buscar a Abisai, el hermano de Joab, y se vuelve a él y no a Joab en este momento de crisis. Joab y Amasa finalmente se encuentran y, repitiendo lo que le había hecho a Abner, Joab mata a Amasa. El autor bíblico enfatiza que el ataque (2 Sam. 20:8-10) es totalmente inesperado. Joab, fríamente, asesina a su primo, solamente porque él ya no era el número uno.
Uno de los hombres de Joab trata de legitimar estas acciones vinculando a Joab con el rey David. La gente es llevada a creer que ser leal a David significa ser leal a Joab (aun cuando el Rey esté distanciado de Joab), y ser leal a Joab significa que no se puede poner en duda el que Joab tenga el derecho de ser juez y ejecutor en el caso de Amasa.
Considera la duplicidad de Joab en la manera en que traicionó a Amasa. Cuán cuidadosos tenemos que ser para que no traicionemos a alguien que confía en nosotros, usando esa confianza para tratar con él con maldad. Cuán fácilmente podría aplicarse aquí Mateo 7:12.
LA ULTIMA POSICIÓN DE JOAB Jueves 18 de noviembre
El momento parece perfecto. David ya era un hombre muy anciano, que no podía mantener el calor corporal por las noches. Se designó a una hermosa joven como asistente personal del rey David. El autor bíblico enfatiza el hecho de que David no tuvo relaciones sexuales con ella (1 Rey. 1:1-4), lo cual subraya la debilidad del Rey. David no “conoció” a la joven Abisag, y tampoco sabía lo que sucedía en su reino. Adonías, el mayor de los hijos que quedaban, decidió que era el tiempo de ser coronado.
Lee 1 Reyes 1. ¿En qué está metido Joab ahora? ¿Qué más nos dice esto acerca de él?
Por 1 Reyes 1:7, vemos que Joab es clave en este intento golpista. Joab, como lo había hecho antes, fue adelante y actuó, pensando que el viejo rey David no podría reaccionar. Sin embargo David, con la ayuda de Betsabé y del profeta Natán, actuó. Anuló los planes de Joab y de Adonías, y declaró públicamente que Salomón era su corregente.
Joab parece tener a Dios fuera de su ecuación. Seguramente conocía a Dios, pero no le daba importancia en su vida. Joab pensaba que él podía vivir como quería y escapar de las consecuencias. Se olvidó de que Dios no era David y que no podía ser burlado. La retribución puede no venir de inmediato, pero un día llegará en esta vida o en el Juicio Final. A menudo, al final de esta vida, aun si es muy larga, “el hombre [...] eso también segará” (Gál. 6:7).
Antes del Juicio Final, siempre hay misericordia. Joab tiene su última oportunidad: Salomón no lo castiga por conspirar con Adonías y le permite retener su cargo. Pero Joab no pide disculpas y se involucra en otro atentado. Cuando este no funciona, Joab finalmente se da cuenta de la gravedad de su situación. Huye al Santuario y se aferra de los cuernos del altar. Pero Joab se olvida de que el altar provee asilo solamente a los que inconscientemente mataron a alguien (Éxo. 21:14). El pasado no confesado de Joab finalmente lo atrapa. El hombre que vivió por la espada muere por la espada (1 Rey. 2:28-35).
Aunque Joab fue maquinador, ambicioso y engañador, podría haber sido perdonado por Dios si se hubiera acercado a él con fe, humildad y arrepentimiento. ¿Qué sucede contigo y con tus defectos? El perdón está allí, si estás dispuesto a reclamarlo.
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Viernes 19 de noviembre
“No solo debemos aferrarnos de la verdad, sino permitir que ella nos aferre a nosotros; y de este modo tener la verdad en nosotros y nosotros en la verdad. Y si este es el caso, nuestras vidas y nuestros caracteres revelarán el hecho de que la verdad está logrando algo por nosotros. [...] La verdad que sostenemos es del Cielo y, cuando esa religión encuentra alojamiento en el corazón, comienza su obra de refinar y purificar; porque la religión de Jesucristo nunca hace que un hombre sea áspero y rudo, nunca lo hace descuidado o de corazón duro, sino que la verdad de origen celestial, la que proviene de Dios, eleva y santifica al hombre; lo hace cortés, bondadoso, afectuoso y puro; le quita el corazón duro, su egoísmo y su amor al mundo, y lo purifica del orgullo y de la ambición impía” (ST 1:66).
Preguntas Para Dialogar:
1. ¿Cuán lejos debemos ir en nuestra expresión de lealtad a nuestras familias, a nuestros empleadores y a nuestro país? ¿Cuáles son los límites de estas relaciones importantes?
2.Lee la cita de Elena de White en la sección del viernes. ¿Qué evidencia ves, en tu vida, de que la verdad ha tomado posesión de ti? Aunque es importante concentrarnos en Cristo y no en nosotros, también necesitamos ser honestos y ver dónde nos encontramos con respecto a la fe (2 Cor. 13:5).
3.En la historia, muchos dijeron: “Solamente cumplía órdenes”, e hicieron actos malvados. ¿De qué modo, como cristianos, debemos actuar en situaciones en las que se nos ordena hacer cosas que sabemos que están mal? Más importante, ¿cómo podemos desarrollar la fe que necesitamos para estar firmes, aunque signifique desafiar órdenes que podrían costarnos caras a nosotros y a nuestros amados?
4.¿Es posible perdonar y olvidar cuando hemos sido heridos? ¿Qué principios podemos aprender acerca del perdón, de la falta de perdón y de las consecuencias de no perdonar?
5.El magnate del petróleo John D. Rockefeller usaba prácticas comerciales inescrupulosas a fin de comprarles los negocios a los competidores. Justificaba sus acciones diciéndoles que le vendieran sus compañías a él y que él correría con los riesgos del negocio del petróleo por ellos. “Entren al arca”, les decía, haciendo parecer que hacía algo muy bondadoso hacia ellos cuando, de hecho, se los estaba tragando. ¿Qué lecciones podemos aprender de esto acerca de cuán fácil es justificar acciones inmorales?
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Edición para Adultos
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
La infelicidad y la animosidad son el resultado de buscar, por todos los medios, el lugar o la posición que pertenece a otro. El que es envidioso intenta mostrarse superior a su rival, y el rencor y la envidia que siente cierra el paso al amor de Jesús en su corazón. ¿Puede alguien que es envidioso tener acceso al reino de los cielos? No, porque la envidia trae consigo otros males como el engaño, el orgullo, las acusaciones y la enemistad, cosas que han sido expulsadas del cielo. A menos que podamos desprendernos de todos estos males, nos encontraremos frente a las puertas cerradas del reino de Dios.
¿Qué es lo que nos dará la entrada al reino de Dios? Un carácter a la semejanza de Cristo. El Señor le da a los seres humanos todas las oportunidades y privilegios de recibir el don de Cristo y la gracia del Espíritu, para obtener un carácter como el de nuestro Señor, a fin de tener acceso al reino de los cielos. La misión de Cristo en el mundo hizo evidente que la raza humana estaba al borde de la ruina eterna, en el desamparo y la ignorancia, y bajo la amenaza de una justa ira. Y Cristo vino para asegurarnos una liberación plena: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16) (Signs of the Times, 5 de febrero, 1894).
Un asunto de familia Domingo 14 de noviembre
... El reinado de David no había de ser exento de dificultades. Con su coronación empezaron los anales negros de la conspiración y de la rebelión. David no se sentó en el trono como traidor; Dios le había escogido para ser rey de Israel, y no había dado ocasión para la desconfianza o la oposición. Sin embargo, apenas reconocieron su autoridad los hombres de Judá, cuando bajo la influencia de Abner, Isboseth, el hijo de Saúl, fue proclamado rey, y se estableció un trono rival en Israel.
Isboseth no era sino un débil e incompetente representante de la casa de Saúl, en tanto que David era preeminentemente capacitado para desempeñar las responsabilidades del reino. Abner, el principal instrumento de la elevación de Isboseth al poder regio, había sido comandante en jefe del ejército de Saúl, y era el hombre más distinguido de Israel. Abner sabía que David había sido designado por el Señor para ocupar el trono de Israel, pero habiéndole buscado y perseguido por tanto tiempo, no quería ahora que el hijo de Isaí sucediera en el reino que Saúl había gobernado.
Las circunstancias que rodeaban a Abner sirvieron para desenmascarar su verdadero carácter, y revelaron que era ambicioso y falto de principios. Había estado vinculado estrechamente con Saúl, y en él había influido el espíritu del rey para hacerle despreciar al hombre que Dios había escogido para que gobernara a Israel. El odio que le tenía había aumentado por el mordaz reproche que Da-vid le había dirigido cuando quitó del lado de Saúl el jarro de agua y la lanza del rey, mientras éste dormía en su campamento. Recordaba cómo David había gritado a oídos del rey y del pueblo de Israel: "¿No eres varón tú? ¿Y quién hay como tú en Israel? ¿Por qué pues no has guardado al rey tu señor?... Esto que has hecho, no está bien. Vive Jehová, que sois dignos de muerte, que no habéis guardado a vuestro señor, al ungido de Jehová" (1 Samuel 26:15,16). Este reproche se había clavado en su pecho; decidió llevar a cabo sus propósitos de venganza, y crear una división en Israel que pudiera exaltarle. Se valió de los representantes del monarca fallecido para fomentar sus ambiciones y fines egoístas. Sabía que el pueblo amaba a Jonatán, que se le recordaba con afecto, y las primeras campañas victoriosas de Saúl no habían sido olvidadas por el ejército. Con una decisión digna de una causa mejor, este jefe rebelde siguió adelante con sus planes...
Por último, la perfidia derrocó el trono que la malicia y la ambición habían establecido. Abner, indignado contra la debilidad y la incompetencia de Isboseth, desertó y se pasó a las filas de David, con el ofrecimiento de traerle todas las tribus de Israel. Las propuestas que hizo Abner fueron aceptadas por el rey, quien lo despachó con honor para que llevara a cabo su propósito. Pero el favorable recibimiento de un guerrero tan valiente y tan famoso despertó los celos de Joab, el comandante en jefe del ejército de David. Había pendiente una cuenta de sangre entre Abner y Joab. El hermano de éste, Asael, había sido muerto por aquél, durante la guerra entre Israel y Judá. Ahora Joab, viendo una oportunidad de vengar la muerte de su hermano y de deshacerse de un posible rival, vilmente aprovechó la oportunidad de acechar y asesinar a Abner.
Al saber de este asalto alevoso, David exclamó: "Limpio estoy yo y mi reino, por Jehová, para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner. Caiga sobre la cabeza de Joab, y sobre toda la casa de su padre". En vista de la condición inestable del reino, y del poder y la posición de los asesinos pues Abisaí, hermano de Joab, se le había unido en el hecho, David no pudo castigar el crimen con justa retribución; pero repudió públicamente el aborrecible hecho sangriento. El entierro de Abner se hizo con honores públicos. Se requirió del ejército encabezado por Joab, que tomara parte en los funerales, con hábitos rasgados y vistiendo sacos. El rey manifestó su dolor ayunando durante el día del entierro. Siguió el féretro como principal doliente; y en la tumba de él pronunció una elegía que fue un duro reproche para los asesinos (Patriarcas y profetas, pp. 755-757).
El costo del pecado Lunes 15 de noviembre
Y nadie se lisonjee pensando que los pecados acariciados por un tiempo pueden ser fácilmente abandonados en alguna ocasión futura. Esto no es así. Cada pecado acariciado debilita el carácter y fortalece el hábito; y el resultado es una depravación física, mental y moral. Podéis arrepentiros del mal que habéis hecho, y encaminar vuestros pies por senderos rectos; pero el amoldamiento de vuestra mente y vuestra familiaridad con el mal, os harán difícil distinguir entre lo correcto y lo erróneo. Mediante los malos hábitos que hayáis formado, Satanás os asaltará repetidas veces (Palabras de vida del Gran Maestro, p. 224).
Todo esfuerzo de David para ocultar su culpabilidad resulto fútil. Se había entregado al poder de Satanás; el peligro le rodeaba; la deshonra, que es más amarga que la muerte, le esperaba. No había sino una manera de escapar, y en su desesperación se apresuró a agregar un asesinato a su adulterio. El que había logrado la destrucción de Saúl, trataba ahora de llevar a David también a la ruina. Aunque las tentaciones eran distintas, ambas se asemejaban en cuanto a conducir a la transgresión de la ley de Dios. David pensó que si Urías era muerto por la mano de los enemigos en el campo de batalla, la culpa de su muerte no podría atribuirse a las maquinaciones del rey; Betsabé quedaría libre para ser la esposa de David, las sospechas se eludirían y se mantendría el honor real.
Urías fue hecho portador de su propia sentencia de muerte. El rey envió por su medio una carta a Joab, en la cual ordenaba: "Poned a Urías delante de la fuerza de la batalla, y desamparadle, para que sea herido y muera". Joab, ya manchado con la culpa de un asesinato injustificable, no vaciló en obedecer las instrucciones del rey, y Urías cayó herido por la espada de los hijos de Ammón.
Hasta entonces la foja de servicios de David como soberano había sido tal que pocos monarcas la tuvieron jamás igual. Se nos dice que "hacía David derecho y justicia a todo su pueblo" (2 Samuel 8:15). Su integridad le había ganado la confianza y la lealtad de toda la nación. Pero cuando se apartó de Dios y cedió al maligno, se hizo, por el momento, agente de Satanás; sin embargo, conservaba el puesto y la autoridad que Dios le había dado, y a causa de esto exigía ser obedecido en cosas que hacían peligrar el alma del que las hiciera. Y Joab, más leal al rey que a Dios, violó la ley de Dios por orden del rey.
El poder de David le había sido dado por Dios, pero para que lo ejercitara solamente en armonía con la ley divina. Cuando ordenó algo que era contrario a la ley de Dios, el obedecerle se hizo pecado. "Las [potestades] que son, de Dios son ordenadas" (Romanos 13:1), pero no debemos obedecerlas en contradicción a la ley de Dios. El apóstol Pablo, escribiendo a los corintios, fija el principio que ha de guiarnos. Dice: "Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1)...
Desde el principio, Satanás ha venido presentando a los hombres un cuadro de las ganancias que pueden obtenerse por la transgresión. Así sedujo a los ángeles. Así tentó a Adán y a Eva a que pecaran. Y así sigue todavía apartando a las multitudes de la obediencia a Dios. Representa el camino de la transgresión como apetecible; "empero su fin son caminos de muerte" (Proverbios 14:12). ¡Felices aquellos que, habiéndose aventurado en ese camino, aprenden cuán amargos son los frutos del pecado, y se apartan de él a tiempo! En su misericordia, Dios no dejó a David abandonado para que fuese atraído a la ruina total por los premios engañosos del pecado.
También por causa de Israel era necesario que Dios interviniera. Con el transcurso del tiempo se fue conociendo el pecado de David para con Betsabé, y se despertó la sospecha de que él había planeado la muerte de Urías. Esto redundó en deshonor para el Señor. El había favorecido y ensalzado a David, y el peca-do de éste representaba mal el carácter de Dios, y echaba oprobio sobre su nombre. Tendía a rebajar las normas de la piedad en Israel, a aminorar en muchas mentes el aborrecimiento del pecado, mientras que envalentonaba en la transgresión a los que no amaban ni temían a Dios (Patriarcas y profetas, pp. 777-779).
Joab, el político Martes 16 de noviembre
David dejó pasar desapercibido el crimen vergonzoso de Amnón, el primogénito, sin castigarlo ni reprenderlo. La ley castigaba con la muerte al adúltero, y el crimen desnaturalizado de Amnón le hacía doblemente culpable. Pero David, sintiéndose él mismo condenado por su propio pecado, no llevó al delincuente a la justicia. Durante dos largos años, Absalón, el protector natural de la hermana tan vilmente agraviada, ocultó su propósito de venganza, pero tan solo para dar un golpe más certero al fin. En un festín de los hijos del rey, el borracho e incestuoso Amnón fue muerto por orden de su hermano...
Como a otros de los hijos de David, a Amnón se le había permitido acostumbrarse a satisfacer sus gustos y apetitos egoístas. Había procurado conseguir todo lo que pensaba en su corazón, haciendo caso omiso de los mandamientos de Dios. A pesar de su gran pecado, Dios lo había soportado mucho tiempo. Durante dos años, le había dado oportunidad de arrepentirse; pero continuó en el pecado, y cargado con su culpa fue abatido por la muerte, a la espera del terrible tribunal del juicio.
David había descuidado su obligación de castigar el crimen de Amnón, y a causa de la infidelidad del rey y padre, y por la impenitencia del hijo, el Señor permitió que los acontecimientos siguieran su curso natural, y no refrenó a Absalón. Cuando los padres o los gobernantes descuidan su deber de castigar la iniquidad, Dios mismo toma el caso en sus manos. Su poder refrenador se des-vía hasta cierta medida de los instrumentos del mal, de modo que se produzca una serie de circunstancias que castigue al pecado con el pecado (Patriarcas y profetas, pp. 787, 788).
A menudo, los padres, pensando que así será más fácil tratar con ellos, tratan a sus hijos con favoritismo y condescendencia. Es mucho más sencillo permitirles que hagan lo que les plazca en lugar de dirigir sus inclinaciones que con tanta fuerza surgen en sus corazones. Este comportamiento es cobarde. Rehuir las responsabilidades es perverso; porque llegará el día en que esos hijos, cuyas inclinaciones no fueron dirigidas y habrán degenerado en vicios, traerán la reprensión y la desgracia sobre ellos y sobre sus familias. Salen a la vida sin estar preparados para resistir sus tentaciones, sin la fuerza necesaria para soportar las situaciones complejas y desconcertantes. Son apasionados, arrogantes, indisciplinados y quieren doblegar a los demás a su voluntad; cuando esto no sucede piensan que el mundo los desaprovecha y se vuelven contra él.
Las lecciones que se aprenden en la infancia, buenas o malas, no se aprenden en vano. Para bien o para mal, el carácter se desarrolla en la juventud. Aunque en el hogar pueda haber alabanzas y adulación, en el mundo cada uno es considerado por sus propios méritos. Quienes han sido malcriados, a los cuales se ha rendido la autoridad doméstica, están sujetos a mortificación diaria porque se ven obligados a rendirse a otros. Muchos llegan a aprender su verdadero lugar por medio de estas crudas lecciones de la vida. Las broncas, los enfados y el lenguaje directo de sus superiores suelen mostrarles su verdadero estatus social y los humillan hasta que entienden y aceptan su lugar. Esta es una ordalía inncesaria que podría haberse evitado con una formación adecuada en la juventud (Testimonios para la iglesia, tomo 4, pp. 199, 200; ver también, Conducción del niño, pp. 164-167).
Viviendo por la espada Miércoles 17 de noviembre
David, que recordaba siempre su propia transgresión de la ley de Dios, parecía estar moralmente paralizado; se revelaba débil e irresoluto mientras que antes de su pecado había sido valeroso y decidido. Había disminuido su influencia con el pueblo; y todo esto favorecía los designios de su hijo desnaturalizado.
Gracias a la influencia de Joab, Absalón fue nuevamente admitido en la presencia de su padre; pero aunque exteriormente hubo reconciliación, él continuó con sus proyectos ambiciosos. Asumió una condición casi de realeza, haciendo que carros y caballos, y cincuenta hombres, corrieran delante de él adondequiera que fuera. Y mientras que el rey se inclinaba cada vez más al deseo de retraimiento y soledad, Absalón buscaba con halagos el favor popular (Patriarcas y profetas, p. 790).
La Biblia declara que la maldad de los padres tendrá efecto sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación. Algunos se preguntan qué quiere decir esta declaración, pero no es difícil de entenderla. El padre que siembra iniquidad educa a sus hijos a sembrar iniquidad, porque lo que éstos ven y oyen, producirá una cosecha maligna, a menos que sus corazones cedan a la divina influencia fuera de su propia familia. Los que actúan en abierto desafío a Dios pueden pensar que lo pueden hacer sin dañar a otros, pero la influencia de su impenitencia e incredulidad pasará a la siguiente generación. Esa clase de entrenamiento que los padres impíos dan a sus hijos perpetuará sus malos hábitos y costumbres, sentirán aversión por la religión e ignorarán los mandatos divinos. Cuando alcancen la madurez tendrán caracteres impíos que rechazarán a Cristo y a la ley de Dios.
El Señor no puede dar a los insubordinados un lugar en su reino de paz. Satanás y los ángeles que se unieron con él fueron expulsados del cielo por su insubordinación, y aquellos que eligen la impiedad en lugar de la justicia, se unen con el gran rebelde. Su carácter es tan diferente al de Dios que no pueden ser habitantes del cielo así como Satanás tampoco puede serlo (Signs of the Times, 27 de abril, 1891).
La última posición de Joab Jueves 18 de noviembre
Tener una teoría fría y sin vida no significa tener un conocimiento de Dios. Para conocerle, debemos sentir su amor y entender su sacrificio y condescendencia. Una mente y un corazón hambrientos de conocimiento recibirán su gracia para impartir a otros su plenitud y suficiencia. La aceptación de la verdad que va más allá del intelecto y se recibe en el corazón, es la que modela las emociones e impulsos del alma, y la hace tierna y compasiva, humilde y contrita. Cuando se recibe a Cristo en el alma, ésta se une con Dios y su amado Hijo, y se reconoce el ilimitado amor del Redentor. Más aún: su presencia cambia la vida y el carácter (Signs of the Times, 26 de julio, 1905).
Tanto la mente como el corazón necesitan ser henchidos de lo alto. En este tiempo de prueba no es suficiente tener un conocimiento intelectual de la verdad; ésta debe morar también en el corazón. "Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados" (Isaías 57:15).
El templo del alma debe ser purificado y la experiencia de muchos debe aparecer en su verdadera luz. Los vendedores y compradores deben ser expulsados y el Espíritu de Dios debe tomar posesión de la mente y el corazón. Que nadie piense que no necesita un Salvador personal; el Señor no puede usar a un obrero que no haya experimentado la verdadera conversión, ni haya transformado su carácter siguiendo al modelo divino. Y solo podremos hacerlo si Cristo obra juntamente con nosotros (Sermons and Talks, tomo 2, pp. 307, 308).
Es importante que entendamos claramente la naturaleza de la fe. Hay muchos que creen que Cristo es el Salvador del mundo, que el evangelio es real y que revela el plan de salvación, y sin embargo no poseen fe salvadora. Están intelectualmente convencidos de la verdad, pero esto no es suficiente; para ser justificado, el pecador debe tener esa fe que se apropia de los méritos de Cristo para su propia alma. Leemos que los demonios "creen y tiemblan", pero su creencia no les proporciona justificación, ni tampoco la creencia de los que asienten en forma meramente intelectual a las verdades de la Biblia recibirán los beneficios de la salvación. Esa creencia no alcanza el punto vital, porque la verdad no compromete el corazón ni transforma el carácter.
En la fe genuina y salvadora hay confianza en Dios por creer en el gran sacrificio expiatorio hecho por el Hijo de Dios en el Calvario. En Cristo, el creyente justificado contempla su única esperanza y su único Libertador. Puede existir una creencia sin confianza; pero la confianza no puede existir sin fe. Todo pecador traído al conocimiento del poder salvador de Cristo, manifestará esta confianza en grado creciente a medida que avanza en experiencia (Mensajes selectos, tomo 3, p. 218).
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Notas de Elena G. de White
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Texto Clave: "Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones". Proverbios 21:2
Enseña a tu clase a:
Saber identificar los puntos fuertes que hicieron de Joab un general valioso en el ejército de David, y las graves debilidades que socavaron su liderazgo.
Sentir la inutilidad de las estratagemas mundanas, del engaño de los celos y las intrigas para alcanzar la “justicia” aun para causas dignas.
Hacer que confiemos completamente en los caminos y medios de Dios para lograr sus propósitos, aun cuando los eventos parezcan injustos.
Bosquejo de la Lección
I. Saber: Poder para el bien o para el mal
A. Como general, Joab cumplió una función importante en el grupo de apoyo de David. ¿Qué cosas buenas hizo Joab a lo largo de la vida de David? B. ¿Cómo los celos y los métodos solapados de Joab socavaron y finalmente destruyeron su utilidad para David?
II. Sentir: Lealtad a la familia y al clan
A. Aunque la lealtad a la familia puede ser muy importante, ¿cómo las lealtades familiares de Joab anularon los principios del honor y la justicia? B. ¿Qué crimen cometió Joab con el fin de vengarse por la pérdida de su hermano?
III. Hacer: Solo a la manera de Dios
A. ¿De qué modo somos tentados a seguir nuestras propias ideas de hacer que las cosas sucedan en la forma en que pensamos que deberían ser, en lugar de esperar que Dios actúe en nuestro favor? B. ¿Qué áreas de nuestras vidas necesitamos entregar a Dios para que sea él quien haga justicia?
Resumen: Joab sirvió al rey David como general durante muchos años y, a veces, le dio buenos consejos. Sin embargo, al vengarse por mano propia y actuar por celos hasta el punto del homicidio, Joab finalmente trajo la espada sobre sí mismo.
CICLO DE APRENDIZAJE
Concepto clave para el crecimiento espiritual: A menos que entreguemos nuestros corazones a la verdad tal como es en Jesús, caeremos presa de las maquinaciones pecaminosas del corazón humano.
PASO 1: ¡Motiva!
Solo para los maestros: El estudio de esta lección se asoma a la vida de Joab, el administrador legal del rey David, y nos muestra a un hombre impulsado por una ambición no santa y la promoción propia. La sed de poder y prestigio de Joab no es muy diferente de los hombres de Wall Street, cuya avaricia casi destruyó el sistema financiero mundial, arrojándolo a una recesión global en 2008. Tu meta en este paso es lograr que los alumnos piensen acerca de qué motiva las acciones humanas.
Actividad inicial: Comparte y analiza, con tu clase, estos relatos o alguna situación actual de tu país. A fines de 2008, y de allí en adelante, las economías alrededor del mundo parecían destinadas a la ruina financiera. Se devaluaron las monedas, instituciones financieras enormes se desintegraron, innumerables personas perdieron sus trabajos y sus ahorros, y los gobiernos se apropiaron de muchos millones de dólares de fondos de los ahorristas para apuntalar el quebrado sistema financiero.
¿Qué causó esta catástrofe global en los mercados financieros? Los culpables fueron muchos, pero se acepta generalmente ahora que la parte mayor de la responsabilidad descansa sobre un grupo relativamente pequeño de “hombres maravilla” financieros de Nueva York, cuyo deseo de ganancias monetarias sobrepasaron todas las consideraciones éticas y racionales. Crearon instrumentos financieros arriesgados que los hicieron ricos a expensas de sus corporaciones, accionistas y todos los demás.
Pide a tus alumnos que compartan cómo fueron afectadas sus vidas por la crisis financiera. Luego, junto con la clase, crea una breve lista de prácticas no éticas y/o deshonestas que llevaron a esta crisis. Analiza con tu clase si estas prácticas fueron el resultado de fallas en el juicio crítico, o el resultado de una profunda condición no espiritual.
PASO 2: ¡Explora!
Solo para los maestros: La meta de esta sección es examinar el corazón humano y las acciones que resultan de él. Sabiendo esto, ¿cómo deberíamos guardar nuestro corazón para que permanezca entregado a Dios?
Comentario de la Biblia
I. Asuntos del corazón (Lee, con tu clase, Prov. 21:2).
La verdad expresada en Proverbios 21:2 fue dicha por alguien que había experimentado la duplicidad de Joab desde cerca. No sabemos si la traición de Joab inspiró esta meditación específica de Salomón, pero la verdad de este versículo se aplica a toda la humanidad. No importa cuánto nos engañemos a nosotros mismos en la creencia de que nuestras acciones son correctas, el juez final de si lo son o no es Dios.
Además, la preocupación principal de Dios no son nuestras acciones, nuestra apariencia o alguna otra consideración superficial. Él está más preocupado acerca de la condición de nuestros corazones, el lugar donde crecen nuestras acciones. Este era el mensaje que Dios comunicaba a Samuel mientras miraba a Eliab, el hermano mayor de David. La altura y el porte noble de Eliab sugerían que él era el rey buscado (1 Sam. 16:6), pero Dios pensaba de otro modo. Le dijo a Samuel: “No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (vers. 7).
Los fracasos de David fueron semejantes a los de Joab, pero hay una característica que los diferencia. Cuando a David se le mostró su pecado, estuvo dispuesto a arrepentirse y a hacer la voluntad de Dios. Él tenía debilidades humanas como las que sufrimos todos, pero Dios dijo de él: “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero” (Hech. 13:22).
Cuando fue confrontado con su crimen, Joab tramó una solución falsa para escapar. Mató a Abner en un arranque de venganza a sangre fría, pero pretendió que era para proteger a David de la duplicidad de Abner (2 Sam. 3:30). Él puso a Urías y a varios otros valientes soldados en las líneas del frente de la batalla para morir, y se sintió justificado en sus acciones porque estaba haciendo lo que el rey le había ordenado.
Considera: ¿Cómo evaluamos las acciones y conductas que parecen correctas a nuestros propios ojos? Si Dios es el que evalúa nuestros corazones y las acciones que fluyen de ellos, ¿cómo podemos llegar a conocer sus normas de conducta santa? Nota que aun después del arrepentimiento hay un precio que se debe pagar por el pecado. ¿De qué modo expresa Dios su misericordia al suavizar los golpes que son el resultado natural de nuestros pecados?
II. La oscuridad interior (Lee, con tu clase, Jer. 17:9; Prov. 4:23).
Desde el asesinato de Abner hasta la huida de Joab al Santuario en busca de seguridad por el decreto de muerte de Salomón, el cuadro que se pinta de la vida de Joab es oscuro. No hay tonos brillantes de devoción personal a Dios. No hay tonos serenos de reflexión personal. Es cierto que hay momentos en que Joab parece expresar que comprende los dictados de Dios, tales como cuando envía una mujer al rey David para rogarle el perdón y el regreso de Absalón (2 Sam. 14). Pero aun esta acción noble se realiza de una manera doble, ya que Joab se interpone en el asunto para conseguir el poder futuro después que David salga de la escena. Cada acción que él realiza está calculada para su propio beneficio, sin considerar la voluntad de Dios.
Dios, por medio del profeta Jeremías, nos dice que el corazón es engañoso por sobre todas las cosas (Jer. 17:9), lo que no es un endoso brillante al órgano central del ser humano. Dios afirma aquí que el corazón humano es deliberadamente engañoso y fraudulento. Además, Dios deja bien en claro que nosotros ni siquiera podemos “conocerlo”. Esta declaración va directamente en contra de nuestra cultura de autoayuda con su creencia de que podemos conocernos y modificar nuestra conducta. Podemos hacer intentos y aun experimentar cambios positivos en nuestras vidas, pero un cambio duradero viene solo de un corazón transformado por Cristo (Juan 15:1-5). La mente carnal no puede someterse a la ley de Dios (Rom. 8:7).
Considera: El rey Salomón suplica: “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida” (Prov. 4:23, NVI). ¿Cómo “cuidamos” el corazón de modo que nuestros motivos y acciones sean puros? ¿Qué principios de “mantenimiento del corazón” podemos encontrar en el Salmo 51?
PASO 3: ¡Aplica!
Solo para los maestros: Uno de los puntos centrales presentados en esta lección es el costo que la duplicidad cobra del corazón que no se entregó a Dios. Esta sección práctica procura examinar el papel que desempeña la verdad en salvarnos de la destrucción que resulta de una vida sin integridad.
Preguntas para reflexionar:
1.¿Qué función tiene la verdad para ayudarnos a vivir una vida de integridad? ¿Cómo podemos saber qué es la verdad y aplicarla a cada dilema de la vida?
2.Jesús declaró: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). En este pasaje Jesús aclara que la verdad es una Persona. Él es la Verdad. ¿De qué modo la vida sin pecado, la muerte, la resurrección y la ascensión de Jesús nos ayudan a vivir con lealtad a la Verdad? ¿Qué impacto tiene Jesús en las decisiones que hacemos cada día?
Aplicaciones a la vida:
1.¿Has manipulado alguna vez una situación para beneficiarte a expensas de otros? ¿Cómo resultó esa situación?
2.¿De qué manera las decisiones que haces día tras día afectan tu carácter? ¿Puedes ser ético en ciertas áreas de tu vida y falto de ética en otras? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Cuáles son los peligros de una vida dividida?
Testificación:
El compromiso de Jesús de vivir una vida de honestidad e integridad a menudo lo puso en oposición con la sociedad en la cual vivía. ¿De qué modo usó Dios la tensión existente entre Jesús y la sociedad para hacer avanzar la difusión del evangelio? ¿Por qué debemos nosotros, como seguidores de Cristo, no esperar ser tratados por la sociedad en forma diferente de Jesús? Si no vivimos vidas comprometidas con Dios, ¿de qué manera las personas que están a nuestro alrededor llegarán a conocer a Jesucristo como su Salvador?
PASO 4: ¡Crea!
Solo para los maestros: Comparte la siguiente actividad con tus alumnos. Aunque la mayoría de nosotros nunca estará en la situación de tomar las decisiones militares que hizo Joab, cada día se nos presentan dilemas éticos. Pide a tus alumnos que apliquen lo aprendido esta semana para ayudarles a resolver los siguientes dilemas. O piensa en otros.
Actividad:
1.Tu gerente es muy difícil de tratar. Su lenguaje a menudo es abusivo, y a veces pone su nombre en lo que hiciste y pretende que es hecho por ella. Mientras lees un documento que ella preparó para el jefe general, notas un error flagrante que le haría pasar vergüenza. ¿Qué debes hacer, y por qué?
2.Estás de compras en un comercio cuando notas a una mujer joven que lleva en brazos a un niño de 2 años que parece estar muy enfermo. La mujer mira alrededor, furtivamente, pero no te ve. Luego toma dos frascos de medicamento para niños y los pone en el bolsillo interior de su abrigo. ¿Qué harías tú (alertar a Seguridad, ofrecer pagar los medicamentos o permitir que el hurto pase sin ser informado, etc.) y por qué?
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Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"/ Edición auxiliar para Maestros
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
Director y principal orador del ministerio"Amazing Facts". Desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California, de la cual es su senior pastor.
Guía de Estudio de la Biblia: "Personajes Secundarios del Antiguo Testamento"
Periodo: Trimestre 4 / octubre-diciembre de 2010 Autor:Gerald y Chantal Klingbeil, junto con sus tres hijas, Hanna,Sarah y Jemima, vivieron en África, Sudamérica, Europa y Asia.Actualmente, Gerald Klingbeil es un editor asociado de la AdventistReview (la Revista Adventista en inglés). Dirección general:Clifford Goldstein Dirección editorial:Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial:Rolando A. Itin
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