Comentario delPr. Alejandro Bullón Nació en Perú, estudió y se graduó de Teología en el Seminario de la Unión Peruana. Trabajó diez años en su país como consejero de jóvenes, y luego fue invitado a continuar el desarrollo de dicho ministerio en el Brasil. Actualmente es evangelista de la Voz de la Esperanza. Ex secretario de la Asociación Ministerial de la División Sudamericana de los Adventistas del Séptimo Día, y evangelista para toda América del Sur. Ha escrito varios libros, tales como "Conocer a Jesús es todo", "La crisis existencial", "Tú eres mi vida" y "Vuelve a casa hijo".
Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números / Notas de Elena de White. Periodo:Trimestre Octubre-Diciembre de 2009 Autor: Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University. Editor: Clifford Goldstein
Comentario del Pr. Doug Batchelor, Director de"Amazing Facts"para todo el mundo desde la Iglesia Central Adventista del Séptimo Día de Sacramento, California.
Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números / Comentarios de Doug Batchelor Periodo:Trimestre Octubre-Diciembre de 2009 Autor:Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University. Editor:Clifford Goldstein
Lee Para el Estudio de esta Semana: Números 15; 2 Corintios 2:15, 16; Gálatas 3:26-29; Efesios 5:2; Colosenses 3:11.
Para Memorizar: “Antes dije en el desierto a sus hijos: No andéis en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis con sus ídolos. Yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis estatutos, y guardad mis preceptos, y ponedlos por obra” (Eze. 20:18, 19).
AL COMIENZO DE NÚMEROS 15, las escenas de tumulto y rebelión, de vergüenza y derrota (a manos de los amalecitas y los cananeos), se han disipado. El pueblo había aprendido, por el camino duro, el sufrimiento que trae consigo la desobediencia.
Las masas están ahora en camino de regreso al desierto del cual habían salido antes. En este momento, Dios se comunica con Moisés al abrirse el capítulo: “Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra de vuestra habitación que yo os doy [...]” (vers. 2).
A pesar de ese gran contratiempo, la promesa todavía es segura: Dios llevará a su pueblo a la Tierra Prometida. ¡De eso no hay dudas!
Además, nos encontramos con algunas instrucciones especiales dadas al pueblo elegido de Dios. Por singulares que sean las circunstancias, por singulares que sean los mandatos específicos, hay lecciones espirituales y principios que fueron dados no solo para ellos sino también para nosotros.
Gratitud. Domingo 1 de noviembre
Lee Números 15:1 al 10, y 18 al 21. ¿Cuál era el propósito de estas ofrendas? ¿Qué representaban? ¿Cuál era el propósito de traer también aceite, bebidas y granos?
El término hebreo para “granos” es minchah, que significa “ofrenda”, o “tributo” Incluye harina, aceite de oliva y vino, y representan la gratitud del oferente por las bendiciones de Dios sobre los campos y las cosechas (ver Deut. 8:18).
En el contexto de Números 15, estas indicaciones realmente llevaban consigo una promesa, a la generación más joven, de que un día ellos plantarían campos de trigo, cebada y otros granos en su nuevo hogar en Canaán. Con sus propias manos establecerían viñedos en las colinas, y bosques de olivos y otros frutales, tales como higos y granados. En otras palabras, estas ofrendas sin sangre ayudaban a señalarles las bendiciones materiales que habían de ser suyas si permanecían fieles. Sin duda, todos estos pensamientos estaban resumidos en sus sacrificios a Dios, que ayudaban a señalarles, día tras día, a la tierra de la promesa que los esperaba.
¿De qué modo aplica el apóstol Pablo este concepto en los tiempos del Nuevo Testamento? Rom. 12:1; 2 Cor. 2:15, 16; Efe. 5:2.
Por difíciles que fueran sus circunstancias en ese momento, Dios quería que su pueblo cultivara una actitud de alabanza y gratitud por lo que él había hecho en favor de ellos y lo que les había prometido hacer por ellos en lo futuro. ¿No deberíamos hacer nosotros lo mismo?
Cualesquiera que sean tus ayes actuales, ¿por qué es importante meditar en la bondad, el amor y el cuidado de Dios? ¿De qué modo mantener la Cruz delante de ti te ayuda a darte cuenta mejor del amor y el cuidado de Dios por ti, aun en los tiempos difíciles? ¿De qué cosas puedes agradecer a Dios ahora, sin tomar en cuenta tu situación? ¿Por qué meditar en estas bendiciones es importante para nosotros?
El Extranjero que está Dentro de tus Puertas. Lunes 2 de noviembre
Una de las ideas más radicales del antiguo Israel trataba acerca de la actitud de ellos hacia los extranjeros, hacia los que no eran de su herencia o de su fe.
¿Qué mandatos específicos se dieron para los israelitas de la segunda generación mientras contemplaban su establecimiento en Canaán? Núm. 15:14-16. ¿De qué modo este mismo principio se revela en el Nuevo Testamento? Gál. 3:26-29; Col. 3:11.
El extranjero sería una persona que, al establecerse entre los israelitas, debía aceptar plenamente la fe y, si era varón, debía circuncidarse. Debía ser tratado y amado como si fuera uno de los israelitas. “Una misma ley [...] tendréis, vosotros y el extranjero que con vosotros mora” (Núm. 15:16). ¡Eso sí que era ser “inclusivista”!
En la oración dedicatoria de la apertura del primer Templo, ¿qué pedido hizo Salomón a Dios con respecto a los no israelitas? 1 Rey. 8:41-43. ¿Qué tiene Isaías para decir acerca de los extranjeros que procuraban adorar en el templo? Isa. 56:6, 7.
Cuando uno considera todo el propósito de Dios al llamar a su pueblo y establecerlo en la Tierra Prometida, estos textos tienen un sentido completo. Israel tenía que mantener sus enseñanzas y sus verdades distintivas, enseñanzas y verdades que los hicieron los representantes especiales de Dios ante el mundo pagano. No obstante, al mismo tiempo, necesitaban estar abiertos y receptivos hacia los paganos que quisieran aprender acerca de su Dios y de seguirlo.
De muchas maneras, nuestra iglesia hoy tiene que hacer lo mismo. Tenemos verdades específicas que enseñar al mundo, verdades que necesitamos guardarlas y protegerlas, y no obstante, al mismo tiempo, tenemos que estar dispuestos a abrazar a todos los que procuran conocer a Dios y su mensaje para este tiempo.
¿De qué maneras es muy fácil ser exclusivistas, críticos y condenatorios hacia aquellos que no ven las cosas como las vemos nosotros? ¿Cómo podemos evitar esas actitudes y, al mismo tiempo, proteger las verdades que hemos recibido?
Pecados de Ignorancia. Martes 3 de noviembre
Recordamos que la generación más joven a la que Dios se dirige en este capítulo (Núm. 15) había nacido en la esclavitud. Ellos habían sido influenciados por la cultura egipcia, así como habían recibido la influencia de sus padres, quienes como esclavos habían sido influenciados por esa cultura. Por eso, tenían muchas cosas malas que desaprender, y otras muchas cosas nuevas y buenas que aprender.
Si la congregación notaba que, como grupo, se había apartado de los mandamientos de Dios, ¿qué debía hacer? ¿Qué importancia tenía el traer una ofrenda “por el pecado” a Dios, por lo que habían hecho por ignorancia? Núm. 15:22-27.
La ofrenda por el pecado expiaba sus pecados. El holocausto representaba una renovación que hacía la congregación hacia Dios. Cuán interesante es que Dios distinguiera entre cosas hechas sin intención y las que eran deliberadas. Al mismo tiempo, aun las cosas hechas sin intención eran consideradas “pecado”, y necesitaban ser expiadas.
¿Cómo obtenía una persona la expiación por su pecado de ignorancia? ¿En qué forma este procedimiento difería del de la congregación? Núm. 15:27-29.
“Hay quienes han conocido el amor perdonador de Cristo y desean realmente ser hijos de Dios; sin embargo, reconocen que su carácter es imperfecto y su vida defectuosa, y están propensos a dudar de que sus corazones hayan sido regenerados por el Espíritu Santo. A los tales quiero decirles que no se abandonen a la desesperación. Tenemos a menudo que postrarnos y llorar a los pies de Jesús por causa de nuestras culpas y errores; pero no debemos desanimarnos. Aun si somos vencidos por el enemigo, no somos desechados, ni abandonados, ni rechazados por Dios. No; Cristo está a la diestra de Dios e intercede por nosotros” (CC 63, 64).
¿Cuán a menudo dudas de si realmente has sido renovado por el Espíritu Santo? ¿Qué sucedió en la Cruz que debería darte valor para seguir adelante, aun cuando tengas dudas acerca de tu propia salvación? Ver Rom. 5:6-8.
Pecados de Provocación. Miércoles 4 de noviembre
Lee Números 15:30 y 31. ¿Qué estaba sucediendo y qué lecciones obtenemos para nosotros mismos? ¿Por qué el castigo parece tan severo? ¿Dónde está la gracia en todo esto?
La expresión hebrea traducida “soberbia” es “con mano alzada”, una postura de arrogancia y rebelión. Israel realmente pecó “con mano alzada” contra Dios en Cades. Pero, Dios conmutó la sentencia de muerte por el exilio en el desierto. El punto es: Dios toma muy en serio los pecados. A menudo, en casos como este, los que más tarde dicen que lo lamentan están lamentándose porque se los descubrió, no tristes por los pecados mismos. Contra tal dureza de corazón, ¿qué puede hacer Dios? Hay que arrepentirse de verdad antes de que se lo pueda perdonar.
Lee Números 15:32 al 36. ¿Por qué crees que Dios hizo que toda la congregación tomara parte en esta ejecución? ¿Qué lección espiritual podemos obtener de esto?
Debió haber sido difícil, para los israelitas, apedrear a uno de sus miembros hasta matarlo. Pero, Dios estaba intentando mostrar a su pueblo la seriedad del pecado. “La paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23). Tal vez, también procuró mostrarles la naturaleza corporativa de su comunidad y que lo que hacían influía sobre otros que los rodeaban. Lo que cada uno hace, individualmente, produce un impacto en el bienestar de todo el grupo. Acaso, ¿no fue por causa de las quejas de algunas personas que todo el campamento tuvo que sufrir el seguir en el desierto?
Como cristianos, necesitamos percibir el hecho de que nuestros actos, sean para el bien o para el mal, impactan en otros, así como en nosotros mismos.
Aunque en la teocracia del antiguo Israel la muerte ocurría en forma inmediata, no deberíamos ser engañados. Aun cuando no somos muertos de inmediato por nuestro desafío, eso no significa que no cosecharemos nuestra justa recompensa algún día.
¿Cuán listo y dispuesto estás para arrepentirte, confesar y admitir tus pecados? O, ¿cuán a menudo te encuentras justificando tus pecados por una razón u otra? ¿Por qué es esto espiritualmente muy peligroso?
Franjas Azules. Jueves 5 de noviembre
Si has visto un judío ortodoxo, puedes haber notado que viste debajo de sus camisas algo con franjas (o borlas) blancas en ella. Su origen se encuentra aquí, en la Biblia.
¿Qué ordenó Dios a Moisés que enseñara a los israelitas que agregaran a sus vestidos? Núm. 15:38.
Aparentemente, el agregar franjas de varios colores era una práctica común entre los pueblos antiguos del Cercano Oriente, y Dios adoptó esa práctica. Los “bordes”, o “franjas”, se agregaban a las cuatro esquinas de la ropa exterior con un hilo (“cordón”) azul. El manto para orar moderno tiene cuatro franjas, o borlas, una en cada esquina, unidas con un nudo tradicional con hilos blancos y azules.
¿Qué razón se dio para vestir esas franjas, o borlas? Es decir, ¿qué cosas específicas quería Dios que los israelitas recordaran? Núm. 15:39-41.
La palabra “acordarse” aparece dos veces en estos versículos. Se ordenaba que cada vez que un israelita mirara una de esas franjas, o borlas, “os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios” (vers. 40). Cuando se viera tentado a ir tras otros dioses –adulterio espiritual–, el azul de las franjas, o borlas, le recordaría la lealtad que había jurado a Dios, el Dios que había sacado a la Nación de la esclavitud egipcia (vers. 41).
Aparentemente, aun con la presencia de Dios entre ellos de esa manera notable, Dios quería darles algo aún más inmediato para ayudarlos a recordar lo que debían hacer.
Aunque nosotros no usamos franjas o borlas hoy, tenemos algo mucho más poderoso: la cruz de Cristo, que siempre debería llevar ante nuestra mente el costo del pecado, el costo de nuestra redención y la promesa de salvación para todos los que, por la fe, confíen en los méritos de Jesús y sigan “la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Heb. 12:14).
¿De qué manera el seguir las palabras de Jesús: “Velad, pues, en todo tiempo orando” (Luc. 21:36) te podría ayudar a recordar lo que Dios ha hecho por ti y lo que pide que hagas, a cambio?
Para Estudiar y Meditar. Viernes 6 de noviembre
“Nuestra confesión de su fidelidad es el factor escogido por el Cielo para revelar a Cristo al mundo. Debemos reconocer su gracia como fue dada a conocer por los santos de antaño; pero lo que será más eficaz es el testimonio de nuestra propia experiencia. Somos testigos de Dios mientras revelamos en nosotros mismos la obra de un poder divino.[...] Dios desea que nuestra alabanza ascienda a él señalada por nuestra propia individualidad. Estos preciosos reconocimientos para alabanza de la gloria de su gracia, cuando son apoyados por una vida semejante a la de Cristo, tienen un poder irresistible que obra para la salvación de las almas” (DTG 313).
Preguntas Para Dialogar:
1. Repasa la cita de Elena de White que antecede. ¿Qué principios importantes podemos obtener de ella? ¿Cómo entiendes que nuestra alabanza a Dios y una “vida semejante a la de Cristo” pueden ser una influencia poderosa para la salvación de otros?
2. En tu caminar con el Señor, ¿cómo te ayudó tu propia experiencia de alabar y glorificar a Dios? ¿Por qué es tan importante esta actitud?
3. Medita en la sección del lunes acerca del trato a los extranjeros que había entre ellos. ¿Qué lecciones podemos obtener de esto para nosotros hoy? ¿Cómo tratamos (y deberíamos tratar) a los que no son de nuestra fe, los que tienen puntos de vista diferentes que creemos que son equivocados? Al mismo tiempo, ¿cómo les mostramos que creemos que tenemos algo que necesitan conocer, sin actuar como si fuéramos superiores? ¿Qué lecciones podemos obtener de los israelitas en esta área?
4. Como comunidad, ¿qué podemos hacer para ayudarnos a recordar unos a otros no solo lo que Dios ha hecho por nosotros, sino también lo que él espera de nosotros como respuesta? ¿Qué lugar tiene la Cena del Señor en ayudarnos a recordar lo que tenemos en Jesús?
Resumen:Aunque la primera generación fue condenada a peregrinar por el desierto hasta morir, Dios quería animar a sus hijos a esperar entrar en Canaán. Por ello, Dios dio instrucciones adicionales con respecto a los sacrificios, una actitud amante hacia los extranjeros que se convirtieran a la fe, cómo tratar los pecados de ignorancia y los de abierta rebeldía, y el agregado de franjas o borlas azules a su ropa, para recordarles los mandamientos de Dios y que su obediencia a él era el único camino para llegar a la verdadera felicidad.
Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números / Edición Adultos. Periodo:Trimestre Octubre-Diciembre de 2009 Autor: Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University. Editor: Clifford Goldstein
"...antes bien, dije en el desierto a sus hijos: "No andéis en los estatutos de vuestros padres ni guardéis sus leyes ni os contaminéis con sus ídolos. Yo soy Jehová, vuestro Dios: andad en mis estatutos, guardad mis preceptos y ponedlos por obra ".
Enseña a tu clase a:
Saber cómo Dios guió e instruyó a los israelitas durante su largo tiempo de disciplina en el desierto. Sentir aprecio por la atención de Dios a las circunstancias individuales mientras nos guía y enseña. Hacer que presentemos nuestras vidas como sacrificios vivos, en servicio agradecido y alegre, siguiendo el ejemplo de Cristo.
Bosquejo de la Lección
1. Saber: Dios prescribe la obediencia
A. Aunque Israel fue castigado por rebelión, Dios seguía dándole instrucción al bosquejar cuidadosamente cómo debía responder adecuadamente en adoración agradecida. ¿Qué otras instrucciones le dio Dios con respecto a los extranjeros, los pecados deliberados y los inadvertidos, y cómo vestir, como recordativos de su ley? B. ¿Cómo ayudarían estas instrucciones específicas a un pueblo débil e ignorante, inclinado a dudar y a la rebeldía?
2. Sentir: La importancia de la experiencia individual
A. ¿Qué podemos aprender de la distinción que hace Dios de los pecados deliberados y los inadvertidos, y el cuadro chocante de una comunidad que apedrea a un hombre? B. ¿De qué modo nos trata Dios como personas individuales?
3. Hacer: De nuestras vidas en Cristo, un aroma agradable
A. Pablo nos recuerda que, al vivir nuestras vidas en Cristo, el aroma de su sacrificio es el que asciende al Padre en nuestro favor. ¿Qué podemos hacer cada día para recordar el sacrificio que hizo Dios, por medio de su Hijo, por nosotros? B. Siendo que no actuamos bajo el sistema de sacrificios, ¿qué espera Dios que hagamos con los pecados inadvertidos, así como con aquellos que hacemos conscientemente?
Resumen: Podemos estar agradecidos para siempre porque nuestro Dios es un Dios de orden y detalle, tanto en la misericordia como en la justicia. CICLO DE APRENDIZAJE
PASO 1: ¡Motiva!
Concepto clave:A pesar de nuestra falta de fidelidad, Dios es misericordioso, y cumplirá las promesas que nos hizo.
Solo para los maestros: Después de leer la siguiente cita, analiza la naturaleza de la misericordia de Dios y ofrece, a los miembros de la clase, la oportunidad de presentar ejemplos personales de aquellos que les extendieron misericordia a ellos.
Jim Bakker, que una vez fue un televangelista, cuenta acerca de lo que ocurrió poco antes de que saliera de la prisión:
“Cuando fui transferido a mi última prisión, Franklin [Graham] dijo que quería ayudarme cuando saliera, con un trabajo, una casa en que vivir y un automóvil. Era mi quinta Navidad en la cárcel. Yo lo pensé, y dije: ‘Franklin, no puedes hacer esto. Te va a hacer daño. La familia Graham no necesita mi bagaje’. Él me miró y me dijo: ‘Jim, tu fuiste mi amigo en lo pasado, y eres mi amigo ahora. Si a alguien no le gusta, estará buscando pelea’.
“Así que, cuando salí de la cárcel, la familia Graham me patrocinó y pagó una casa en la que pudiera vivir, y me dio un auto para manejar. El primer domingo afuera, Ruth Graham llamó al centro de rehabilitación donde yo vivía, en el Ejército de Salvación, y pidió permiso para que yo fuera a la Iglesia Presbiteriana Montreat con ella el domingo de mañana. Cuando llegué allá, el pastor me dio la bienvenida y me sentó con la familia Graham. Había como unas dos filas de bancos llenos con ellos: yo pienso que todas las tías y los tíos Graham estaban allí con los primos. El órgano comenzó a tocar y el lugar estaba lleno, excepto por un asiento a mi lado. Entonces, se abrió la puerta y entró Ruth Graham. Ella caminó por el pasillo y se sentó junto al prisionero 07407-058. Apenas hacía 48 horas que había salido de la cárcel, pero ella le dijo al mundo esa mañana que Jim Bakker era su amigo”.–“The Re-education of Jim Bakker”, en Christianity Today, del 7 de diciembre de 1998, citado en Perfect Illustrations for Every Topic and Ocassion, pp. 182, 183.
PASO 2: ¡Explora!
Comentario de la Biblia
I. Gratitud (Repasa, con la clase, Núm. 15:1-21; Rom. 12:1; 2 Cor. 2:15, 16; Efe. 5:2).
Aunque algunas religiones consideran al cuerpo como algo desdeñable o del cual deberíamos escapar, el cristianismo considera al cuerpo y todos los aspectos físicos de la creación como dones de Dios, sobre los cuales nos ha puesto como administradores (mayordomos). Las promesas de Dios adquieren dimensiones físicas: tierras, riqueza material y salud física.
No debería sorprendernos, entonces, que las expresiones humanas de gratitud por los dones de Dios asumieran también dimensiones físicas. Los sacrificios que reconocían la gracia de Dios eran cosas que uno podía tocar, oler y degustar. Las leyes con respecto a las ofrendas de gratitud contenían una promesa latente de prosperidad y éxito futuros. Aunque en su peregrinación por el desierto no tenían acceso fácil al aceite, la harina y el jugo de uva (vino), que representaban la productividad de una población establecida, vendría un tiempo cuando Dios cumpliría sus promesas a pesar de su infidelidad.
Considera: Cuando escuchamos una apelación pidiendo una ofrenda, ¿estamos tentados a pensar: “Oh, ellos solo quieren mi dinero”? ¿Cómo cambiaría nuestra actitud si reconociéramos que nuestra salud física y nuestra riqueza material son dones inmerecidos confiados a nosotros por un Dios que misericordiosamente perdona nuestra falta de fidelidad?
II. El extranjero que está dentro de tus puertas (Repasa, con la clase, Núm. 15:14-16; 1 Rey. 8:41-43; Isa. 56:1-8; Luc. 10:25-37; Gál. 3:26-29; Efe. 2:11-18; Col. 3:11).
Cuando el corazón humano reconoce la profundidad de la misericordia de Dios y acepta el perdón que él ofrece libremente, la respuesta más inmediata es agradecer a Dios por todo lo que él ha hecho. La siguiente parte de nuestra respuesta a la gracia involucra a los demás seres humanos. Si Dios nos ha perdonado –y aun el pecado “más pequeño” es digno de la condenación eterna–, ¿qué derecho tenemos a elevarnos por sobre los demás seres humanos? ¿Podríamos hacerlo con derecho sobre la base del color de la piel, la extensión de las posesiones materiales, el idioma, las conexiones familiares, o cualquier otra característica superficial? ¿No es cierto que yo estoy naturalmente más cerca de una persona de una piel que contrasta con la mía pero que comparte mi compromiso con Jesús, de lo que estoy con respecto a alguien de piel idéntica a la mía pero que rechaza al Señor?
La base fundamental, entonces, para aceptar a otros es que todos estamos relacionados por igual con Dios; pero, hay también un propósito evangelizador. El mundo iguala la realización y el estatus con la aceptación. En la economía satánica basada en el pecado, este concepto disfuncional ha sido responsable por el dolor innecesario y los problemas psicológicos que vienen por la exclusión.
El evangelio ofrece incluir a todos los que quieran venir, no importa su pasado o su condición mundanal. En Cristo, ¡cada persona es alguien!
Considera: ¿Qué pasos puedo dar, en la vida real, para practicar la aceptación de aquellos que no son parecidos a mí, aun de aquellos que me han herido?
III. Pecados de ignorancia, pecados de provocación (Repasa, con la clase, Núm. 15:22-36; Luc. 12:42-48).
Aquí, como muestra Números 15:22 al 36, Dios establece un principio de la ley, que se refleja en las leyes de las naciones modernas hasta el día de hoy. Se consideran el motivo y la actitud cuando se establece el grado de culpabilidad.
Jesús enunció el mismo principio en la parábola de los siervos registrada en Lucas 12. Por ejemplo, si una persona ebria golpea y mata a una persona con su vehículo, sería convicto de homicidio impremeditado. Sin embargo, si el fiscal puede establecer que el conductor intencionalmente atropelló al muerto, el conductor es culpable de asesinato. Nota que, en cualquiera de los dos casos, se ha cometido un crimen. Sin embargo, el castigo en el segundo caso será mayor que en el primero. El pecado, sea intencional o no, siempre requiere expiación, pero ¡ay! de la persona que con arrogancia y provocación se opone a Dios.
Considera: Cuando se distribuyen las facturas por el pecado, no solo el pecador recibe la factura sino también la familia y los amigos. ¿De qué manera debería esto afectarnos cuando estamos confrontados con la tentación?
PASO 3: ¡Aplica!
Solo para los maestros: A pesar de nuestras mejores intenciones, todos hemos pecado y no llegamos a la gloria de Dios, el ideal de Dios para sus hijos. La Biblia está llena de personas que han luchado con la tentación y han perdido. (Ver Rom. 7:14-25).
La historia de esta semana es otro ejemplo de la misericordia y la paciencia de Dios con la voluntad humana. A pesar de los muchos ejemplos bíblicos acerca de la misericordia de Dios, a menudo somos incapaces emocionalmente de sentir su gracia hacia nosotros. Lee Romanos 5:6 al 11, y 1 Juan 3:19 y 20, como preparación para la siguiente actividad.
Actividad: En la Biblia, Dios usa ilustraciones muy sencillas extraídas del mundo físico para enseñar conceptos y principios espirituales. Estas prevalecen en ciertos libros, tales como Jeremías, Ezequiel y Zacarías. Jesús hace mucho uso del mundo físico para hacer avanzar su Reino espiritual. Por ejemplo, meramente podría haber hablado y sanado al ciego; pero, en cambio, formó algo de barro y lo aplicó a los ojos del hombre. Dios sabe que hay una dimensión de la personalidad humana que comprende y siente mejor el ámbito espiritual cuando se usan elementos del mundo físico para enseñar conceptos espirituales, por sencillas que sean las ilustraciones.
Para esta actividad, necesitarás un buen trozo de plastilina (o plasticina, masa plástica para modelar), como para formar una bola grande, varias herramientas de mano, tales como cuchillos, martillos, destornilladores, etc., y una tablita de madera para hacer los cortes. Pon la bola sobre la tablita y pásala a varios miembros de la clase, que dañarán la bola con las herramientas. Después que ha sido “marcada”, el maestro debiera tomar la masa malograda, y volver a formar una bola lisa y simétrica.
Puntos por destacar: 1) Analicen si hay alguna cicatriz o marca que Dios no pueda sanar. Si Dios puede sanar o volver a dar forma después de que la hemos arruinado con malas elecciones o que haya sido abusada por otros, ¿por qué cuestionar la integridad de la vida que nos ha dado? 2) ¿Qué sucedería si permitiéramos que la plastilina se secara y se endureciera? Si la bola se pusiera dura, ¿cuán fácil o difícil sería eliminar las marcas y cicatrices de nuestras herramientas? ¿Qué podemos hacer a fin de que quedemos blandos y flexibles en las manos del Alfarero, en vez de volvernos espiritualmente secos?
PASO 4: ¡Crea!
Sólo para los maestros: Esta tarea puede ser la más difícil del trimestre, ya que requiere sacrificio personal. Es sencilla, en el sentido de que todos podemos entenderla. Es desafiante, porque es muy real. El desafío es elegir una acción por medio de la cual el miembro de la clase comparta con otra persona las misericordias que Dios le ha mostrado durante esta semana. Aquí van algunas sugerencias:
1. Acércate a alguien que te ha hecho daño, y ofrécele el mismo perdón que Dios te ha extendido a ti.
2. Visita a alguien que se ha alejado de la iglesia o está luchando espiritualmente, y anima a esa persona contándole cómo la gracia de Dios te ha ayudado a vencer en tu vida.
3. Si tú has hecho daño a alguien, pídele que te perdone.
Guía de Estudio de la Biblia: Un pueblo en marcha: El libro de Números / Edición para Maestros.
Periodo:Trimestre Octubre-Diciembre de 2009 Autor: Frank B. Holbrook. B.D., M.Th. Teólogo adventista ya desaparecido. De 1981 a 1990, fue director asociado del Instituto de Investigación Bíblica de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland. También fue Profesor de Religión de la hoy Southern Adventist University. Editor: Clifford Goldstein
Mientras estudia la Lección o Guía de Estudio de la Biblia / Escuela Sabática, en Ojo Adventista, lo invitamos -para beneficio de todos- escribir sus comentarios y consideraciones sobre dicho estudio al pie de cada entrada.